El “espíritu navideño” en los partidos políticos peruanos

Navidad remite, socialmente, a una fiesta de reconciliación y unión. Treguas en los conflictos armados, distensión en medio de las dificultades de diverso tipo en cada hogar, pedidos de paciencia en medio del tráfico atroz de estas fechas, son algunos de los rasgos que caracterizan a una fecha que, desde hace buen tiempo, trascendió su sentido estrictamente religioso.

Sin embargo, todo nos indica que el espíritu de la fecha está bastante lejano en nuestros partidos políticos. A continuación, una breve lista de lo que es un barrio de broncas internas, algunas más notorias que otras.

(Estado real de la interna fujimorista. Foto: El Comercio)

FUERZA POPULAR: Hace unas semanas, Rosa María Palacios registró que un grupo de congresistas mujeres ya había sufrido las represalias de los asesores de Keiko Fujimori y que estaban esperando únicamente la señal de Kenji Fujimori para formar su propio grupo. Las mismas diferencias aparecieron nuevamente cuando apareció el famoso grupo de Telegram, denominado “Mototaxi”, donde era notorio quienes eran los favoritos de la lideresa naranja. Al mismo tiempo, resulta claro que Kenji está tratando de mandar mensajes menos duros de los que brinda su hermana. Por ahora, la procesión va por dentro.

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(Casi 500 años después, otra bronca mayúscula Cusco vs. Cajamarca. Foto: La República)

FRENTE AMPLIO: Esta bronca ha sido la más exhibida en las últimas semanas. Para resumir el motivo, la discrepancia central tenía que ver con la posibilidad que el Frente Amplio – cuya única inscripción electoral está en manos de Tierra y Libertad, liderado por Marco Arana – se abriera a los demás movimientos zurdos que la integran. Ello causó que varios de los dirigentes de TyL se terminaran yendo con Verónika Mendoza e iniciaran – junto a otros grupos – la creación de un nuevo partido: Nuevo Perú. Mientras que Arana acudía al diálogo con PPK y Mendoza insistía para que el Presidente también hablara con organizaciones sociales, las disputas internas se agudizaron: la facción Arana ha convocado a un nuevo Comité Permanente del FA para cerrar a quienes se fueron con la excandidata presidencial, mientras que, en el otro lado, han convocado a una reunión para buscar una salida “institucional” a la crisis. Un nuevo recordatorio de las dificultades zurdas para mantener la unidad.

(Vuelve una antigua disputa aprista. Foto: Canal N)

APRA: Ha retornado un viejo clásico de nuestra música criolla. Para quienes aún estaban en edad de pediatría en la década pasada, el pleito entre Jorge Del Castillo y Mauricio Mulder que se vivió la semana pasada a raíz de la censura a Jaime Saavedra es el recuerdo de una añeja rivalidad. Para ponerlo en claro: no se tragan. Hoy Hildebrandt en sus Trece indica que el pleito también ha pasado a la disputa por la secretaría general del partido, a elegirse en febrero próximo: George apoya a Enrique Cornejo y Claude Maurice a Renzo Ibañez. También hay otra disputa, respecto de las cercanías al fujimorismo y al gobierno: Mulder juega en pared con el fujimorismo del que Del Castillo dice que no debe ser “furgón de cola”, mientras que el expresidente del Consejo de Ministros – quien es amigo personal de Fernando Zavala – encabezará una comisión consultiva en el MEF para el tema laboral. Así andan las cosas en Alfonso Ugarte.

(El oficialismo también tiene sus propias divisiones. Foto: Bancada PPK)

PERUANOS POR EL KAMBIO: Aquí hay bandos más o menos claros y que se cruzan. De un lado, la división entre los “fundadores” Gilbert Violeta y Salvador Heresi frente a los recién llegados que tienen mayor figuración, como Mercedes Araoz, Gino Costa y Güido Lombardi. Asimismo, se encuentran los ya tradicionales reclamos de los parlamentarios oficialistas que vienen fuera de Lima, quienes consideran que no son escuchados por el Presidente de la República (algo que se ha repetido durante el periodo democrático que se inició en 2000). Y también el conservadurismo de Heresi y Moisés Guía Pianto frente a sus más liberales colegas Costa, Lombardi, Alberto de Belaúnde y Carlos Bruce. Por lo pronto, la reunión con la bancada de esta tarde busca ir apaciguando algunas de estas disputas en el oficialismo.

(Lourdes se pone fuerte frente a la nueva acción del castrismo pepecista. Foto: La República)

PARTIDO POPULAR CRISTIANO: Last but not least, otro clásico de nuestra música criolla. Si bien Raúl Castro renunció al PPC, debido a la pechada que le mandó, elegantemente, Luis Bedoya Reyes, su gente sigue al frente del partido. En uno de los congresos nacionales más deslucidos de la historia del PPC, el expresidente regional de Ica Alonso Navarro fue elegido como presidente del partido con una baja cantidad de votos. Mayores fueron las abstenciones. Lourdes Flores Nano ya indicó que van a usar todos los medios legales para anular la elección de Navarro. Mientras que existen militantes con la carta de renuncia en la mano.

¿Habrá tregua navideña? Todo indica que los fuegos artificiales al interior de estos partidos serán mayores de los que escucharemos a la medianoche de mañana.

¿El inicio de la recuperación del PPC?

Anoche, un anuncio sorprendió a todos: Raúl Castro Stagnaro renunció a la presidencia del Partido Popular Cristiano y a su militancia en dicha agrupación política.

Hasta hace unos días, Castro Stagnaro era candidato fijo a la reelección en su cargo, que ocupa desde hace cinco años. Sin embargo, no la tenía todas consigo en la interna de la agrupación política.

Desde hace varios años, existe una división clara dentro del partido: los “institucionalistas” que eran encabezados por Castro y que pretendían mantener un perfil claramente abogadil en la agrupación y los “reformistas”, liderados por Alberto Beingolea y Marisol Pérez Tello, que buscaban una mayor apertura y modernización del partido. Estos últimos eran apoyados por Lourdes Flores Nano.

Todos los protagonistas habían tenido alguna derrota en su haber. Sobre Castro recae casi completamente la mala performance que tuvo el PPC en las elecciones municipales de 2014, así como la terquedad que puso en paréntesis, durante un año, la elecciones de autoridades en Lima del partido. Beingolea y Pérez Tello no pudieron hacer que el partido postule con candidato propio en 2016.  Y Flores Nano fue la autora de la idea de una alianza entre el APRA y el PPC que terminó salvando la valla electoral con las justas y sin ningún parlamentario de la agrupación, cuestión que no ocurría desde 1978 (incluso en 2000, cuando no tenían inscripción, lograron ubicar a congresistas, gracias a invitaciones de otros partidos). Sumemos a ello que la votación de Castro, en voto preferencial, fue mucho más exigua de la que él esperaba.

Sin embargo, el estilo de liderazgo de Castro traía graves problemas internos. Exregidores metropolitanos como Pablo Secada y Jorge Villena fueron suspendidos por oponerse al líder. Se impidió la postulación de otro exregidor, Alberto Valenzuela, con pretextos falsos. Una persona que era muy cercana a Castro, Edgardo de Pomar, también renunció al partido meses antes por discrepancias con su otrora compañero. Y, en general, se generó un estilo confrontador inusual para una disputa interna en una agrupación política. Por ello, para afuera, se generó la sensación que el expresidente del PPC era el responsable central del desbarajuste en el partido.

¿Qué generó la salida de Castro?

Fuentes consultadas por DTP en las últimas horas, nos indicaron que dos han sido los factores decisivos. El primero, el hecho que el Registro de Organizaciones Políticas señalará, en los próximos días, que el padrón correcto del PPC es el que maneja el presidente del Tribunal Electoral interno, César Alayo y no el esgrimido por la facción castrista. Con ello, era claro que Castro iba a perder la elección para la presidencia del partido frente al candidato preferido por las bases: el excongresista Beingolea.  Sin ese fallo, el congreso a realizarse la próxima semana hubiera sido un escándalo, con gente en la calle pugnando entrar y dos padrones en disputa.

El segundo elemento fue una comunicación personal de Luis Bedoya Reyes a Castro Stagnaro. El patriarca del partido le transmitió el sentir de muchos dentro de la agrupación, luego que fracasara una fórmula de consenso, donde Juan Carlos Eguren hubiera sido el presidente, incorporando a Beingolea como vicepresidente y alguien de la facción de Castro en la otra vicepresidencia. Pero Castro terminó pateando el tablero e impulsaba su reelección. Bedoya le hizo sentir el fastidio de varios de los líderes históricos y exparlamentarios. Según Exitosa, Bedoya Reyes, su hijo Javier Bedoya de Vivanco, Lourdes Flores, Eguren y Marisol Pérez Tello no iban a asistir al Congreso partidario. Pública o tácitamente, en protesta contra Castro.

¿Con ello la elección de Beingolea está allanada? Aún. Nuestras fuentes indican que algunos dirigentes del PPC no descartarían postergar el congreso partidario por un tiempo, nombrando una junta transitoria que ordene el partido. Pero también son claras las presiones para que el congreso se haga, como estaba previsto, este fin de semana, ya con el padrón correcto.

Lo cierto es que el principal factor disociador en el PPC ha caído ayer. Pero aún es insuficiente para hablar de una recuperación, cuando el partido entero debe ser reconstruido.

San Isidro: detrás de una revocatoria

Hace dos semanas, en el blog Desde el Tercer Piso, di a conocer la compra de un kit para revocar al alcalde de San Isidro, Manuel Ve­larde. ¿Por qué un grupo de ciudadanos bus­ca retirar a un funcionario que, visto desde fuera, desempeña un buen trabajo? Enuncio algunas posibles respuestas.

Para comenzar, hay razones políticas. En varias par­tes del país, rivales políticos de una autoridad local que ganó ajustadamente la elección impulsan revo­catorias. Por ello no extraña que el kit revocador haya sido adquirido por un exmiembro del equipo técnico de Fuerza Popular y que sectores conservadores del PPC –partido por el que Velarde fue elegido– colabo­ren para sacarlo del cargo.

Hay que tener en cuenta, además, las dificultades de gobernar un distrito cuyos habitantes reclaman por los detalles mínimos. En sus memorias, el exalcalde de San Isidro Jorge Salmón relata las incomprensiones de ve­cinos que no lo veían en misa o cómo lo convocaban a dirimir pleitos per­sonales. Un ciuda­dano más exigen­te, hasta extremos que podrían pare­cernos risibles.

A estos dos fac­tores sumemos el descontento de un sector de vecinos sobre la visión del alcalde. Puede en­trar a Facebook y ver cómo la mirada del alcalde sobre espacios públicos y obras es rechazada con argumen­tos que van desde la defensa de la residencialidad has­ta epítetos racistas y clasistas. A ellos se suman los di­rectamente perjudicados con los cierres de vías para su remodelación, como ocurre con la calle Libertadores.

Para completar el panorama, como ocurrió con Su­sana Villarán, tenemos a una autoridad que no advir­tió estos riesgos para su gestión. Es claro que a Velar­de le ha faltado hacer mayor trabajo político con sus vecinos, para vencer resistencias y malos entendidos. Ahora debe emprenderlo, ya no solo para avanzar con sus proyectos, sino para sobrevivir en el cargo.

Un habitante de San Isidro, Pedro Pablo Kuczynski, debería anotar lo ocurrido en su distrito para ver los límites del tecnócrata sin reflejos políticos, así como las complejidades de los cargos públicos de elección popular. Requerirá tomar esto en cuenta para el si­guiente quinquenio.

(Columna publicada en Exitosa Diario el 26.06.2016)

El quinto de Alan

(Triste final. Foto: Atoq Ramón para Perú.21)

Quinto puesto. Así termina la campaña de Alan García. Condenado a tener menos de 10% de votación presidencial y a que su lista parlamentaria pase la valla electoral con las justas. ¿Qué ocurrió?

García consideró que el desgaste del gobierno, del que se convirtió en su principal opositor, sería suficiente para posicionarlo como el principal rival de Keiko Fujimori. No consideró que su segundo gobierno era muy reciente, muy conservador y, sobre todo, percibido como muy corrupto.

En ello, los narcoindultos fueron algo clave. A pesar que uno de sus candidatos al Congreso se presentaba como “quien venció a la Megacomisión”, el grupo de trabajo que encabezó Sergio Tejada logró posicionar en el imaginario popular algo que era real: AGP encabezó una política de indultos y conmutaciones masivas a favor de narcotraficantes. Y ello, per se, se vio bastante mal.

A ello se suma que García tuvo mucho más réplica en medios de comunicación y, sobre todo, en redes sociales. Cada afirmación suya en entrevistas era rebatida fácilmente con videos. Los candidatos apristas al Congreso terminaron admitiendo que Twitter y Facebook eran espacios hostiles.

Pero el mayor error de Alan fue apostar con todo por el conservadurismo. El voto seguro debe ser el lema menos renovador de la historia contemporánea de las elecciones peruanas. Peor aún si tienes una alianza con el Partido Popular Cristiano. García nunca tuvo que ofrecer como novedad al elector, en una campaña donde se apostó por la renovación política.

Desde el campo de sus aliados, Lourdes Flores le aportó muy poco y, en verdad, a pesar que hicieron campaña conjunta, se notó que el APRA terminó ganando más que su vecino de avenida. Es probable que el PPC quede con la representación más reducida de su historia, incluso más que cuando fueron como invitados de varios partidos en 2000. Mientras que Vamos Perú terminó abriéndole flancos en lo que se refiere a la vinculación entre política y delincuencia en el Callao.

Nunca se puede dar por muerto a un político como García, pero sin duda, las voces por renovación en el viejo partido se harán sentir. Mientras, unas cuadras más allá, promete reactivarse la disputa interna en el PPC. Los dos viejos partidos están en crisis y el fracaso es notorio.

Su único triunfo es que tienen una bancada clave en el próximo Congreso. Minoritaria, pero importante, considerando su posible conformación.

La resurrección pepecista

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Foto: PPC

El Partido Popular Cristiano (PPC) está nuevamente bajo los reflectores. Entrevistas a militantes y dirigentes revelan a un grupo orgulloso de su historia, ideología y capacidad de formación de cuadros, pero con disputas internas irresueltas. 46 años después de su fundación, los pepecistas sueñan con una victoria electoral que los lleve a lo más alto de la política nacional. Quieren creer que los auspiciosos resultados de la revocatoria municipal son el anticipo de tiempos mejores.

– Lo felicito, pues ha ganado en buena lid. Me tocó perder.

Con esa frase, Luis Bedoya Reyes, patriarca–fundador del Partido Popular Cristiano (PPC), reconoció el triunfo de Raúl Castro Stagnaro, el actual presidente del partido, en las elecciones internas del 19 de noviembre del 2011. Bedoya se la jugó por la lista rival, encabezada por el congresista arequipeño Juan Carlos Eguren, quien quedó atrás por apenas 12 votos.

Ese día culminó una campaña electoral bastante dura en la que se enfrentaron dos tendencias muy marcadas.

Castro lideraba a los ‘institucionalistas’, con la idea de mantener el estilo tradicional pepecista de hacer política: contactos con estudios de abogados, un perfil más ‘diplomático’, poco dado a la confrontación con otros partidos.  Entre los rostros de esa facción figuran los  dirigentes nacionales y excongresistas como Hildebrando Tapia y Rafael Yamashiro.

Al frente, Eguren encabezaba a un bando respaldado por el denominado ‘frente reformista’, conjunto de militantes de 35 a 45 años que buscaban dar un nuevo impulso al partido. Algunos de ellos son el regidor metropolitano Óscar Ibáñez Yagui y los legisladores Marisol Pérez–Tello, Alberto Beingolea y Luis Galarreta.

La elección de Castro resultó toda una sorpresa. “Mientras nosotros pensábamos en el discurso de agradecimiento, Raúl contaba sus votos; nos confiamos y nos ganaron el último día”, dicen dos fuentes ‘reformistas’. Un pepecista equidistante de ambas tendencias, añade: “Raúl trajo imprevistamente a dirigentes del interior del país; esos votos le dieron la victoria”.

En público, el PPC pretende aparecer monolítico. Una máxima repetida por sus dirigentes es “libertad en la discusión y unidad en la decisión”. Según Pérez–Tello, cualquier diferencia con Castro ha sido superada y “el partido es uno solo”, más allá de la intensidad de los debates internos.

Pero en la confianza de una conversación con la grabadora apagada, los militantes admiten que persisten heridas no cicatrizadas.

Por ejemplo, un cercano al grupo de Castro cuestiona “el manejo” de los ‘reformistas’ en la conformación de la lista parlamentaria para las elecciones generales del 2011: “Quisieron dividir al PPC”. Aquella vez, ni Castro ni Lourdes Alcorta alcanzaron los votos necesarios en las primarias. Al final, Alcorta fue incluida gracias a la invitación personal del candidato presidencial,  Pedro Pablo Kuczynski, y ganó su reelección. “Quedó muy golpeada. No desea asistir a las celebraciones partidarias”, explica.

Castro, quien se quedó definitivamente fuera, obtuvo su revancha meses después convirtiéndose en la máxima autoridad del partido. Y según refieren los ‘reformistas’, ha apostado por “gobernar con su propia gente”.

La reciente campaña por la revocatoria ofreció una nueva oportunidad para que ambas partes reafirmaran posiciones. Mientras Castro se compró el pleito por el NO –siempre detrás de la figura estelar de Lourdes Flores Nano– y se plegó a los regidores pepecistas, algunos legisladores –especialmente los ‘reformistas’– mantuvieron un perfil bajo.

De hecho, Pérez–Tello y Galarreta admiten que la campaña permitió el “lucimiento” de los regidores, de quienes la población limeña no tenía casi ninguna información. Beingolea optó por dejar libre a su asesor principal, Carlos Chipoco, para que apoye el NO, mientras él se dedicaba “a los problemas nacionales”. Mención aparte merece Javier Bedoya. Favorable al SÍ, prefirió alejarse de los micrófonos y evitar declaraciones públicas. No ha tomado posición por ninguna de las dos facciones del PPC.

PPC Sectores

Socialcristianos con matices

Si algo enorgullece a los miembros del PPC es saberse parte de una organización “con ideología”. Suelen destacar su formación doctrinaria. “Inicialmente no quería postular a ningún cargo; quería concentrarme en la formación de cuadros jóvenes”, sostiene Beingolea. Pérez–Tello recuerda sus cursillos con profesores como Bedoya Reyes, Flores Nano, Mario Polar Ugarteche, Ernesto Alayza Grundy y Antonino Espinoza. El respaldo de organismos socialcristianos internacionales, como la Fundación Konrad Adenauer, ha sido fundamental en la formación de cuadros intermedios.

Dependiendo de la realidad de cada país, el socialcristianismo latinoamericano se ha ubicado en distintos puntos del espectro ideológico izquierda–derecha. El PPC es producto de las tensiones en la democracia-cristiana peruana durante la década de los años 60. Mientras que Héctor Cornejo Chávez, líder demócrata–cristiano, proclamaba que la revolución era inevitable y que, incluso, se podría optar por la violencia para cambiar las estructuras, Bedoya Reyes postulaba un cambio gradual y democrático. En 1966 Bedoya Reyes dio vida al PPC con el sector más moderado de los demócrata-cristianos locales.

Si bien el PPC se define socialcristiano, existen por lo menos tres tendencias en el partido, identificadas a partir de la percepción de sus propios dirigentes y militantes consultados por Velaverde (ver infografía).

El bloque conservador lo conforman los cuadros más afines a los sectores rígidos de las Fuerzas Armadas y al sector más tradicional de la Iglesia Católica. Defienden posiciones contrarias al aborto, a la legalización de las drogas, al matrimonio homosexual y son reticentes a los procesos judiciales por violaciones a los derechos humanos.

Sus propios correligionarios identifican en este grupo al regidor metropolitano Jorge Villena, un activista ‘provida’: “Muchos en el partido tenemos esta posición y eso no nos hace un partido confesional. El humano es un ser moral y, por tanto, la política no debe dejar de lado los valores”, señala.  En su muñeca derecha, Villena lleva una pulsera naranja con el lema “yo amo la vida”.

En el bloque más liberal se ubican, sobre todo, los especializados en economía, entre ellos el presidente del BCR, Julio Velarde; el economista Percy Tabory y el regidor metropolitano Pablo Secada.

Secada, regidor pepecista que recibió importante atención mediática durante el proceso de la revocatoria, precisa que el sector liberal es “más abierto” en temas sociales y políticos que sus correligionarios conservadores.

La mayoría de los militantes adhiere a la doctrina social de la Iglesia Católica. Secada, la define del siguiente modo: “Los  socialcristianos tienen una visión que va más allá del individuo, que se preocupa por el bien colectivo de la sociedad”. En su caso, cualquier duda sobre la compatibilidad entre el liberalismo y el socialcristianismo le fue resuelta por Gary Becker, uno de sus profesores en la Universidad de Chicago. Becker le dijo que “la búsqueda de la equidad en países como el Perú puede tener cierto sentido de identidad comunal”.

La orientación socialcristiana hace que varios de los dirigentes del PPC asuman a su partido como de centro. “Un socialcristiano jala de los dos lados dependiendo del tema: tiene algo de liberal, tiene algo de conservador, algo de caviar”, señala una dirigente.

Según Galarreta, la revocatoria hizo que el PPC volviera al centro del espectro, aunque los demás partidos  le suelen atribuir un sesgo marcadamente derechista. Una reciente encuesta de la Universidad de Salamanca realizada a 98 congresistas arroja que el 55.8% ubica a Alianza por el Gran Cambio –donde el PPC es el socio mayor– hacia la derecha  y el 20.7% en el centro–derecha. Beingolea cree que aquella percepción que identifica al PPC con las banderas de la derecha responde a “la campaña del APRA y Alan García” para encasillarlos ahí.

PPC Fugas

El futuro

Al estigma del partido de derecha que defiende los intereses de “los ricos”, se suma la etiqueta de partido limeño. No es tan cierto. De acuerdo con Infogob, fuera de Lima Metropolitana hay 85 autoridades, entre ellas 12 alcaldes distritales, pertenecientes al PPC (ver cuadro). Desde luego, el número es menor frente a agrupaciones con una mayor presencia nacional, como el APRA.

El actual presidente regional de Ica, Alonso Navarro Cabanillas, es el segundo vicepresidente del PPC. Sin embargo, Navarro fue elegido por el Frente Regional Progresista Iqueño.

Los dirigentes del PPC explican la todavía limitada presencia nacional del partido: Villena apunta a la legislación más flexible que favorece la creación y supervivencia de los movimientos regionales y locales y que es mucho más estricta con las organizaciones nacionales. Pérez–Tello argumenta, en cambio, que el problema principal es económico: “Muchos tenemos que poner de nuestro bolsillo para realizar viajes de formación y visitar a nuestros dirigentes en provincias”.

Beingolea es de los dirigentes que más viajes realiza. “La imagen de partido limeño se debe a un mal sistema de comunicación que debemos cambiar”, admite.

En el PPC es conocido que Beingolea aspira a convertirse en el presidente del partido. Por lo pronto, en Lambayeque es muy reconocido: “Ha venido seis veces, entre el 2012 y marzo del 2013”, dice Germán Preciado Ruiz, secretario regional del PPC en ese departamento.

Luego del papel del partido en el proceso de revocatoria, un ambiente más optimista se respira en los predios pepecistas. El partido aún no ha decidido si se presentará a las elecciones complementarias de noviembre para nuevos regidores metropolitanos, pero los grandes retos obvios son las municipales del 2014 y las generales del 2016.

Habiendo Flores Nano reafirmado su posición –en público y en privado– de no postular ni a la alcaldía metropolitana ni a la presidencia, los entrevistados por Velaverde no se animan a decir qué figuras podrían asumir tales candidaturas.  Dirigentes del partido, incluido el propio Bedoya Reyes, le han solicitado dos cosas: que encabece la lista parlamentaria para jalar la mayor cantidad de votos posibles y que respalde la candidatura de un miembro del partido a una presidencia regional, todavía por definir. Ella sigue siendo la gran carta pepecista y el principal referente de la militancia.

Militancia heredada, no creada

En el PPC –a diferencia de lo que se percibe en el APRA– la militancia no se transmite familiarmente. No hay pepecistas de ADN. Un posible militante forja su interés en el partido ya sea en la universidad o en el trabajo. Así lo confirman los testimonios recogidos.

Villena concretó su inscripción luego de apoyar la campaña presidencial de Lourdes Flores en el 2001. “Conocí a Lourdes en el contexto de las marchas universitarias contra Fujimori. Era la más cercana a mis ideas”. El hoy regidor metropolitano fue secretario general de juventudes y luego secretario nacional de doctrina en los dos periodos en que Flores fue presidenta del PPC (2003–2007 y 2007–2011).

Pérez–Tello y Beingolea llegaron casi simultáneamente. Ambos tuvieron un primer acercamiento en la universidad, pero entonces no decidieron su inscripción por distintas circunstancias. “Un miembro del partido me recomendó que no militara hasta que tuviera tranquilidad económica. En el 2003 recién retomé el vínculo directo”, explica Pérez–Tello. Beingolea recuerda: “Hace diez años me presenté al local central, me inscribí y pregunté ¿qué hay que hacer?”.

Galarreta y Secada se inscribieron en años más recientes. El primero pertenecía a Renovación Nacional pero se apartó debido al acercamiento de Rafael Rey con el APRA. “Conocía a Marisol Pérez–Tello de la universidad y en el Congreso me hice amigo de Javier Bedoya y de Juan Carlos Eguren. Encontré un partido en el que el fundador, a diferencia de otros, cedió la presidencia. Esa alternancia continúa hasta hoy”, señala.

Por su parte, los primeros contactos de Secada con el partido se remontan a las elecciones del 2001. Para las del 2006, participó con otros independientes en la elaboración del plan de gobierno. “En el 2010 Lourdes me dijo que para llegar a ser congresista era necesario que me fogueara como regidor y me invitó a inscribirme. Recién me involucré más en la vida partidaria debido a mis labores en el concejo metropolitano y, principalmente, en la campaña contra la revocatoria”, declara.

Un scratch para Susana

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Escriben: José Alejandro Godoy-Jacqueline Fowks *

Luis Favre entró de lleno a la campaña del NO con un equipo brasileño-peruano que experimentó la victoria con la candidatura de Ollanta Humala. En el otro lado de la cancha, los principales cuadros de Solidaridad Nacional y el Apra se alborotan por la vocería del SÍ.

Esta semana Susana Villarán tenía en su agenda de medios hasta tres entrevistas posibles. Si finalmente no ve a la alcaldesa respondiendo preguntas de los periodistas, será porque se ha cumplido la recomendación del publicista franco-argentino Luis Favre.

“No habrá entrevistas en los próximos días”. Ricardo Fort Meyer, asesor de Villarán, mandó esta indicación vía correo electrónico al equipo más cercano a la gestión municipal luego de sostener una reunión con la alcaldesa, el teniente alcalde Eduardo Zegarra y Favre, a quien Fort llama “el estratega”.  “Cuidemos este tema”, finaliza Fort en su comunicación.

Favre asesora en publicidad al NO y su palabra es –casi– decisiva. Generalmente despacha con Villarán, Zegarra y Fort. Este último transmite a los demás involucrados en la campaña las decisiones adoptadas en dichas reuniones. Pero Favre no es el único extranjero que ha pisado territorio peruano para salvar a la administración municipal de la revocación.

El bunker de la campaña del NO es una casa de techos altos y piso renovado en la plaza Bolognesi  598. Es además el lugar donde se inscriben quienes quieren ser personeros el 17 de marzo. Allí también opera el equipo de redes sociales supervisado por peruanos y brasileños que trabajaron con Favre en la campaña presidencial de Ollanta Humala. Sobre Favre, una persona cercana a Fuerza Social indicó que es bastante parco y duro cuando habla, pero que ha conseguido poner orden y disciplina en la campaña electoral.

Del personal de FX Comunicaçoes que asesoró la campaña de Ollanta Humala en 2011, han regresado a Lima dos brasileñas, una de ellas Sandra Recalde. Con la socióloga peruana Ina Karina Romero se han encargado de los focus groups, definición de los mensajes centrales y las estrategias en las distintas fases de campaña. Romero participó también en el grupo de jóvenes de la campaña de Gana Perú en 2011.

Junto a ellas se encuentra Juan Pessoa, director de la brasileña MPI Digital, quien trabajó con Favre la estrategia en redes sociales de la campaña presidencial nacionalista. Pessoa es pareja de Recalde y, según una fuente que trabajó con ambos en 2011, ella tiene un peso mayor en labores creativas y él es más operativo.  Pessoa intervino en las campañas de Lula da Silva en 2006 y de Dilma Rousseff en 2010. Entre los nacionales, hay cinco jóvenes en redes sociales y una asistente periodística.

Además, un profesional brasileño estuvo en Lima a fines de enero para dirigir a los artistas y personajes durante la grabación de los spots y la sesión de fotografías de los paneles del NO. Una actriz comentó que nunca en su carrera había recibido instrucciones tan puntuales para hablarle a la cámara.  Durante el tramo final de la campaña, los spots difundirán la idea de “marcar 40 veces NO”.

La participación de FX Comunicaçoes en el NO desplazó a la firma Newlink Perú, del economista Daniel Córdova, cercano a Anel Townsend y Susana Villarán porque participó en la campaña por la presidencia de Javier Pérez de Cuéllar en 1995.  Al inicio, colaboró el publicista Abel Aguilar, cercano al PPC y asesor de imagen de Pedro Pablo Kuczynski en 2011. Él sugirió que la campaña se denominara ‘Los Rostros del NO’.

El Comité Central de Campaña se reúne todos los martes y jueves a las 6 pm. Allí participan los grupos de izquierda que conforman la Confluencia por Lima, la Coordinadora Ciudadana por Lima (que incluye a organizaciones del Vaso de Leche, el Movimiento Sin Techo, estibadores y otros movimientos populares) y el Comité Juvenil por el NO. Pero también hay un petit comité todos los días a las 8 am., en el cual participan Townsend y la regidora Marisa Glave, para  acordar las actividades prioritarias. La ex congresista de Perú Posible despacha eventualmente con Salomón Lerner Ghitis en la oficina de este último, en Miraflores.

Con la llegada del equipo brasileño, la segunda fase –además de los famosos paneles y spots– tiene como objetivo “popularizar la campaña y ser más sinceros”.

Para evitar que el JNE denuncie una infracción por el uso de recursos públicos, se acordó también que la alcaldesa se transporte en un taxi amarillo. Se pretende dar un mensaje a uno de los sectores más hostiles: los taxistas desconfían de cualquier iniciativa de reordenamiento pues temen que implique altos costos como los denunciados por el regidor del Partido Popular Cristiano (PPC), Pablo Secada, en el programa Cajagas, lanzado durante la gestión de Luis Castañeda Lossio.

En las actividades recientes de respaldo a Villarán han participado taxistas, comerciantes y miembros de la Asociación de los Sin Techo, entre otros.

Mientras tanto, las apariciones de Villarán en actividades de gestión son interdiarias y participa aisladamente en eventos de respaldo político o gremial. La mayor parte de los eventos del NO cuenta con la presencia de Townsend y, por lo menos, de  un regidor. Por su parte, los concejales de la confluencia mantienen activos los comités distritales –sobre todo, los fines de semana–. También buscan más adhesiones a la campaña con un respaldo simbólico o mediante dinero o especies.

Sin duda, el respaldo más importante que recibe Villarán proviene del PPC, que ha conformado un comando de campaña liderado por su presidente, Raúl Castro Stagnaro, y la excandidata Lourdes Flores Nano. El abogado Carlos Chipoco es el enlace entre el partido y el colectivo Los Rostros del NO.

El PPC reforzará el mensaje de los costos de la revocatoria, tanto en términos políticos como económicos. Para ello, comienza a aparecer en las actividades pepecistas ‘el Super No’, un muñeco que, a similitud del PPKuy, busca conectar con los jóvenes en forma más divertida.  Este símbolo fue diseñado originalmente por Abel Aguilar.

En los sectores socioeconómicos AB, las apariciones de los regidores se concentrarán en TV de señal abierta y radios, para contrarrestar la “guerra sucia”. El otro aporte del PPC será una importante dotación de personeros.

Mientras tanto, Perú Posible contribuirá con un software para los personeros en las mesas de votación, a fin de tener un conteo propio en una elección compleja. El partido ha dispuesto que sus militantes en Lima enseñen a votar, dada la confusa cédula. Además, realizan actividades con los demás partidos que apoyan el NO. Acción Popular y Somos Perú apoyarán con personeros el 17 de marzo.

Marco Tulio

El SÍ del APRA, Solidaridad y Marco Tulio

En la orilla contraria, mediante el apoyo al SÍ, el partido aprista pretende seducir y capturar, con miras al 2016, el “voto pragmático popular”, focalizado en los sectores D y E.  En Alfonso Ugarte ven muy difícil que pueda revertirse la tendencia favorable al SÍ.

El PAP admite que no existe un comando unificado a favor de la revocatoria. Las bases apristas se movilizan impulsadas por el exdirector de ‘Agua Para Todos’, Carlos Arana, mientras que Mauricio Mulder y -en menor medida- Nidia Vilchez son los voceros. Javier Velásquez Quesquén es el coordinador general. El publicista Hugo Otero da consejos puntuales para basar la campaña en “mensajes positivos”, incluyendo el lema ‘Revocatoria Sí, para que vivamos mejor’.

Hasta mediados de febrero, el Apra señalaba que no compraría espacios publicitarios en la televisión pues no contaban con fondos suficientes. Sin embargo, a partir del jueves 28, apareció un spot del SÍ parecido a la propaganda aprista contra el shock del Fredemo en 1990. Este spot ya había sido difundido en páginas de Facebook que respaldan la revocatoria. En la sesión del miércoles 27, a la comisión política se le presentó una pieza publicitaria a favor del SÍ, pero no admitieron que fuera de factura aprista.  Otero atribuyó el spot al colectivo 17M, cuyos dirigentes no son conocidos.

El promotor de la revocatoria Marco Tulio Gutiérrez también desmintió la autoría de estos spots, pues, dijo: “son los partidos políticos quienes lo han hecho”. Gutiérrez precisó que Solidaridad Nacional y el congresista José Luna Gálvez habían financiado la publicidad televisiva.

El APRA asegura que seguirán en su estrategia contra Favre, pues “la injerencia extranjera es mal vista en los sectores populares” y “permite golpear también a Humala”. En las últimas semanas, un pequeño grupo de militantes apristas ha lavado la bandera brasileña frente a la embajada de ese país, en Miraflores y el viernes 1 se sumó a las protestas un pequeño comité de la Confederación de Trabajadores del Perú (CTP), central sindical cercana a Mulder.

En predios de Solidaridad Nacional (SN), también reconocen que no existe un comité coordinador del SÍ, razón por la cual cada quien aplica su propia estrategia. La movilización de las bases está a cargo de Luna –quien ha pedido licencia para dedicarse a la campaña– y la ex teniente alcaldesa de Magdalena Rosa Quartara. Ella cumplió esa misma tarea en la fallida campaña presidencial de 2011.

Luna es la principal carta de SN por el SÍ pues moviliza sectores populares a los que ha conquistado gracias a obras benéficas, y tiene fondos para la campaña.  En el PAP, donde Luna se formó, recuerdan su capacidad de conexión, gracias a las becas que daba en las instituciones educativas de su propiedad.  Luna y la vocera Patricia Juárez afirmaron que SN tiene 60 bases en Lima.

Los simpatizantes del SÍ recibieron volantes, pulseritas, gorros y bolsas de plástico el miércoles 26 en el Mercado de Frutas de San Luis.

Existen dos tipos de voceros en la organización política del ex alcalde Castañeda.  Unos son los ‘técnicos’, como los abogados Juárez y Luis Baca, quienes cuestionan la gestión de Villarán en base a su conocimiento del aparato municipal. Juárez ha sido secretaria general de la MML y Baca, director de EMMSA, entidad que maneja el mercado mayorista de Santa Anita. Otros son los ‘políticos’ como Fabiola Morales y Gustavo Pacheco.  Sin embargo, luego de de las últimas encuestas, surgieron controversias sobre el rol de los voceros. Por lo pronto, Baca y Pacheco no han declarado en la última semana.

SN ya organizó actividades profondos. A la rifa de un automóvil publicitada por Luna se sumó una cena en la que los militantes tenían que vender las tarjetas. Juárez indicó que su campaña es austera y que no cuentan con fondos para publicidad propia.

En cuanto a la participación de Luis Castañeda Lossio, en privado niegan que vuelva a aparecer durante la campaña. En público, Juárez indicó que el líder de su partido “aparecerá cuando él considere adecuado como un ciudadano común y corriente”, mientras que Luna admitió que coordinan con él las acciones a realizar.

Por su lado, Marco Tulio Gutiérrez señaló que los locales distritales del SÍ se abren por iniciativa de núcleos espontáneos, asumiendo cada cual su propio gasto, y él y Carlos Vidal, el otro promotor formal de la revocación, solo dedican “dos a tres horas diarias” a la campaña. Sus constantes apariciones en medios o con el ‘revocamóvil’ lo desmienten.  Gutiérrez promociona una cuenta bancaria para recaudar fondos: se trata de la misma cuenta en la que los clientes de su estudio jurídico pagan sus servicios.

Hasta el miércoles 27 de febrero, en el núcleo de Gutiérrez estaban: Vidal, el abogado Luis Tudela, la vocera María del Carmen Barragán, y Miguel Saldaña, representante de los revocadores ante el JNE para negociar los términos de la ‘exposición de ideas’ del 10 de marzo.

Sin embargo, Barragán se retiró aduciendo “motivos personales”.  Días antes, un diario local informó que el esposo de Barragán estaría vinculado a la supuesta sustracción de fondos de la Asociación de Padres de Familia de un colegio religioso, a fines de la década de 1990. En relación con la salida de Barragán, Gutiérrez afirmó que la Universidad San Juan Bautista, donde trabaja la abogada, no le podía dar una licencia.  Y sobre la denuncia, Marco Tulio señaló: “Lo que pasó hace tiempo, ya pasó. No ha sido condenada, eso no tiene ninguna relación con que ya no se pueda dedicar a la vocería públicamente. Lo que publican los diarios es basura”.

El rostro más emblemático de la revocatoria afirmó que no cuenta con fondos para poner publicidad en radio y televisión. Además, indicó que hay cierto nivel de comunicación con los voceros del APRA y SN a fin de evitar cruces en las actividades.  Mientras tanto, se multiplican las capacitaciones de personeros y diversifican las actividades de recaudación de fondos: conciertos, cenas, fiestas, polladas, parrilladas, alcancías, rifas. Todo sirve en esta campaña del verano para que cuadren las cuentas.

* Giovanna Castañeda y Kevin Carbonell contribuyeron a la crónica.

PPC: Por fuera Flores…

Luego de la derrota electoral en Lima, el Partido Popular Cristiano tendrá que encarar una serie de definiciones, algunas de corto plazo, otras de largo aliento. Varias de estas definiciones pueden causar varios sismos internos.

Como encarar derrotas: En el 2006, Lourdes Flores señaló que perdió en la mesa. Cuatro años más tarde, cuando quiso ganar con impugnaciones, ha deslizado que su descalabro se debió a la falta de criterio del JNE. La acusación resulta falsa, dado que los criterios para observar un acta no son los mismos para declarar su nulidad. Pésimo discurso para cerrar una campaña.

Como ir hacia el 2011: Cuestión con tres problemas a definir: ¿Apoyan a Castañeda Lossio o postulan en solitario? Si van solos, ¿ponen candidato presidencial u optan por la lista parlamentaria? ¿Cuál será el rol de la presidenta del partido que ya dijo que no va a postular, pero que es fácil de convencer que “se inmole” por los demás?

Definiciones dirigenciales: Tanto este diario como otros medios han señalado la existencia de dos bandos claros: “los jerarcas”, más dedicados a la labor parlamentaria y que han acompañado el crecimiento político de Lourdes y “los reformistas”, pertenecientes a la generación inmediatamente posterior a Flores y que ya tienen algunos puestos en el partido. Ambos están en disputa en tres terrenos: la responsabilidad del fracaso electoral, los cargos internos y la ubicación en la lista parlamentaria.

Cuestiones ideológicas: Daniel Córdova – reconocido economista presentado como nuevo jale – mencionó que el PPC era el más fuerte partido de su sector ideológico. A Córdova se le percibe más liberal que la propia Flores, que revindica el socialcristianismo cada vez que puede. Y con ellos convive un sector poco proclive a la defensa de los derechos humanos, que es parte de la Doctrina Social de la Iglesia. Por tanto, ¿qué es el PPC en términos de ideas?

Más allá de Lima: Quizás el punto clave de sus derrotas nacionales. El PPC se ha jactado de sus 15 alcaldías distritales, regidores metropolitanos y distritales. ¿Y más allá de Ancón, Asia y Chosica? Ni un solo gobierno regional, ni una alcaldía en una ciudad importante fuera de la capital. Crisis aún peor que la de los demás partidos, que al menos ganaron algo más.

El país requiere de una derecha liberal, ¿podrá el PPC encarnarla? Está en manos de sus miembros definirlo.

(Publicado en Diario 16 el 28.10.2010)

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