Lava Jato: los primeros nombres en el Perú

(Edwin Luyo Barrientos, el primer detenido del caso Lava Jato. Foto: Correo)

Anoche se inició el denominado operativo “Palingenesia” (que quiere decir renacimiento o regeneración) que tenía como centro el allanamiento de las viviendas y la captura de dos personas: Edwin Luyo Barrientos y Jorge Luis Cuba Hidalgo. A ambos se les vincula con la recepción de coimas por parte de Odebrecht, en lo que supone los dos primeros nombres conocidos de funcionarios sobornados por la empresa brasileña.

De acuerdo a lo indicado por el Ministerio Público, la empresa brasileña suministró información sobre la existencia de un soborno para la adjudicación de los contratos para los tramos 1 y 2 de la Línea 1 del Metro de Lima. Es decir, lo que conocemos tradicionalmente como “Tren Eléctrico”. En total, los sobornos sumarían 8 millones de dólares, transferidos en pagos parciales a través de una cuenta en Andorra. De acuerdo con la información oficial, hay información que ha permitido ligar a los dos exfuncionarios con las coimas. Extraoficialmente, este blog pudo conocer que no serían las únicas personas ligadas a estas cuentas.

¿Quiénes son estos dos personajes?

EDWIN LUYO BARRIENTOS

Se trata del primer detenido por el caso Lava Jato. Según refiere el MP, recibió los sobornos en su calidad de miembro del Comite de Adjudicación de la Línea 1 del Metro de Lima, durante el segundo gobierno de Alan García, al ser miembro de la Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico.

Según informó El Comercio, Luyo fue condecorado con la Orden al Mérito de Transportes y Comunicaciones, cuando Enrique Cornejo, actual candidato a la secretaría general del APRA, ocupaba dicho ministerio. No registra militancia ni aportes a ninguna campaña política.

Asimismo, Luyo trabajó en Protransporte, entidad que maneja el Metropolitano y los Corredores Metropolitanos, durante la primera gestión de Luis Castañeda Lossio.

El Ministerio Público ya solicitó prisión preventiva para Luyo, quien pasó la noche en una carceleta.

JORGE LUIS CUBA HIDALGO

La situación de Cuba Hidalgo es más complicada. Según se pudo conocer, se encuentra fuera del país desde Navidad y se prevé el ordenamiento de su captura nacional e internacional, así como su incorporación al Programa de Recompensas del Ministerio del Interior. Al momento de negociar los sobornos con Odebrecht, era Viceministro de Comunicaciones, también durante el periodo en el que Enrique Cornejo fue titular del MTC.

Las cercanías con Cornejo son fuertes. Registra El Comercio que Cuba fue el coordinador de su plan de gobierno en la sorprendente campaña que tuvo el exministro para la Municipalidad Metropolitana de Lima en 2014 y que la ONPE registra la existencia de un aporte de 5,000 soles en afiches para dicha justa electoral.  La relación con el APRA tampoco es moco de pavo: Cuba fue parte del equipo que hizo el Plan de Gobierno de Alianza Popular en 2016, en la parte de infraestructura. Dicho grupo de trabajo, por cierto, fue liderado por el exministro de Transportes y Comunicaciones.

Según indica el CV que se encuentra en la web del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, Cuba Hidalgo empezó su carrera en el sector público en el controvertido Instituto de Comercio Exterior, presidido por Cornejo durante el primer gobierno aprista. En el fujimorato, estuvo en la Superintendencia Nacional de Aduanas, la Superintendencia de Banca y Seguros, Prompex y en el Congreso, donde pasó piola la transición a la democracia. Ya durante el gobierno de Toledo, estuvo tanto en la fenecida empresa aérea estatal TANS como en Petroperú.

Entre 2005 y 2007, trabajó en Protransporte, durante la primera gestión de Luis Castañeda Lossio, es decir, en el mismo periodo en que Luyo Barrientos estuvo en dicha entidad. De hecho, se ha encontrado que Luyo ocupó el puesto de Gerente de Planificación que ocupó Cubas en su primer año en la entidad municipal. Cuba fue el impulsor del Metropolitano, según su propio CV. La obra recibió críticas en su momento por no tener estudio de impacto ambiental aprobado y por duplicar su costo inicial.

Durante su periodo como Viceministro de Comunicaciones, Cuba fue el funcionario que firmó el arbitrario cierre de la estación de radio “La Voz de Bagua”, a la que se quiso acusar – sin pruebas – de azuzar a los ciudadanos durante las protestas del 5 de junio de 2009. El funcionario indicó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que solo firmó una resolución que ya le había sido preparada.

LAS CONSECUENCIAS POLITICAS

Fuentes cercanas al APRA señalaron a este blog que Alan Garcia no estaría precisamente triste por la caída de Luyo y Cuba Hidalgo. Al ser personas cercanas a Enrique Cornejo, el tema será usado internamente para minar la postulación del exministro a la secretaría general del partido. De allí el uso del calificativo de “ratas” al denominar a ambos exfuncionarios.

Por su parte, Cornejo ha salido rápidamente en los medios a deslindar tanto con Luyo como, sobre todo, con Jorge Luis Cuba. A Perú.21, el exministro indicó que desconocía las inconductas de su exhombre de confianza y que no recibió dinero alguno por parte de su viceministro de Comunicaciones.

Al mismo tiempo, voces opositoras a Luis Castañeda Lossio ya han comenzado a pedir que el alcalde responda por dos exfuncionarios suyos. Complicado es el caso de Cuba, dados los cuestionamientos hechos al Metropolitano en su momento.

Estos son los primeros nombres. Todo indica que en los próximos días – e incluso, horas – conoceremos más. Lava Jato recién empieza en serio para el Perú.

Crisis Aprista

(El APRA en una hora complicada. Foto: Andina)

Con el correr de las semanas, resulta más evidente que Alan García está poco interesado en la renovación partidaria que él mismo anunció luego de su clamorosa derrota electoral en abril del año pasado.

Como es conocido, una vez que García terminó en quinto lugar y con una representación parlamentaria que solo le dio una curul más en el partido – y, para colmo, a su rival Jorge del Castillo -, el expresidente anunció su retiro de los máximos cargos dentro del Partido Aprista Peruano, así como la convocatoria a un Congreso que elegiría nuevas autoridades internas. Asimismo, meses después, tomó la decisión de realizar una estancia académica en Madrid, lo que implicaba su apartamiento de la política del día a día.

Sin embargo, AGP no ha podido con su genio y, cada vez que puede, enrumba hacia Lima para dar directivas y también para atender su propia agenda personal, que no necesariamente pasar por el APRA. Y, en ese contexto, el Tribunal Electoral aprista, encabezado por el exabogado de Alan Moisés Tambini del Valle, ha postergado ya hasta en cuatro veces el Congreso partidario, lo que ha motivado las protestas de los dos principales candidatos a la secretaria general: Enrique Cornejo y Renzo Ibañez.

Ambos postulantes también han coincidido en una apreciación: la postergación se debería a que García no ha podido conseguir un rival de fuste que haga frente a ellos. Mientras que militantes como el historiador Daniel Parodi son fuertes en señalar que el partido se haya secuestrado:

Termino; ¿será penalmente punible el secuestro de una institución formal por parte de una dirigencia con mandato vencido hace 3 años y que viola los estatutos y la ley de Partidos al impedir a la militancia del PAP elegir a sus nuevos dirigentes? Es hora de que el JNE y la fiscalía resuelvan la enajenante situación por la que atraviesa el APRA, que es absolutamente atentatoria contra los principios democráticos en los que se basa nuestra república y vejatoria del estado de derecho. Y no me digan que los trapos sucios se lavan en casa, porque la casa está tomada.

A ello se suman otras diferencias internas. La bronca entre Jorge del Castillo y Mauricio Mulder por el liderazgo al interior de la Cédula Parlamentaria Aprista es abierta y también tiene consecuencias en la disputa por la secretaría general: Del Castillo endosa a Cornejo y Mulder a Ibañez. Las disputas entre Cornejo e Ibañez apuestan a formas distintas de entender la renovación: un candidato que tuvo una muy buena performance limeña y que anda recorriendo bases hace rato y otro postulante que contrapone la edad y su preparación académica frente a un rostro conocido.

Para completar el panorama, un evento externo complica las cosas: el caso Lava Jato. Mientras que la cercanía a Alan se mide en cuanto ponen las manos al fuego por él, resulta claro que adentro de la Casa del Pueblo se espera un cataclismo, donde cada quien piensa como salvarse mejor – o acusar al rival interno de turno de estar más embarrado – en lo que podría ser una hecatombe de proporciones en Alfonso Ugarte.

Entre tanto, los sectores más honestos dentro del APRA están preocupados porque sienten que las acusaciones pueden golpear al partido a tal punto que será muy difícil recuperarse, considerando que fueron cuestiones ligadas a la corrupción el principal factor – junto a una campaña desangelada – que liquidó las opciones de García en 2016.

El problema para los apristas es que, hasta ahora, desprenderse de Alan les resulta muy difícil. Los llevó dos veces a la Presidencia y, sin duda, sigue siendo la figura más fuerte dentro del partido. Sin embargo, también es claro que ha debilitado la estructura y que, mientras siga obstaculizando cualquier intento de renovación, será un tapón para el surgimiento de nuevos liderazgos que buena falta le hacen a la añeja agrupación.

El “espíritu navideño” en los partidos políticos peruanos

Navidad remite, socialmente, a una fiesta de reconciliación y unión. Treguas en los conflictos armados, distensión en medio de las dificultades de diverso tipo en cada hogar, pedidos de paciencia en medio del tráfico atroz de estas fechas, son algunos de los rasgos que caracterizan a una fecha que, desde hace buen tiempo, trascendió su sentido estrictamente religioso.

Sin embargo, todo nos indica que el espíritu de la fecha está bastante lejano en nuestros partidos políticos. A continuación, una breve lista de lo que es un barrio de broncas internas, algunas más notorias que otras.

(Estado real de la interna fujimorista. Foto: El Comercio)

FUERZA POPULAR: Hace unas semanas, Rosa María Palacios registró que un grupo de congresistas mujeres ya había sufrido las represalias de los asesores de Keiko Fujimori y que estaban esperando únicamente la señal de Kenji Fujimori para formar su propio grupo. Las mismas diferencias aparecieron nuevamente cuando apareció el famoso grupo de Telegram, denominado “Mototaxi”, donde era notorio quienes eran los favoritos de la lideresa naranja. Al mismo tiempo, resulta claro que Kenji está tratando de mandar mensajes menos duros de los que brinda su hermana. Por ahora, la procesión va por dentro.

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(Casi 500 años después, otra bronca mayúscula Cusco vs. Cajamarca. Foto: La República)

FRENTE AMPLIO: Esta bronca ha sido la más exhibida en las últimas semanas. Para resumir el motivo, la discrepancia central tenía que ver con la posibilidad que el Frente Amplio – cuya única inscripción electoral está en manos de Tierra y Libertad, liderado por Marco Arana – se abriera a los demás movimientos zurdos que la integran. Ello causó que varios de los dirigentes de TyL se terminaran yendo con Verónika Mendoza e iniciaran – junto a otros grupos – la creación de un nuevo partido: Nuevo Perú. Mientras que Arana acudía al diálogo con PPK y Mendoza insistía para que el Presidente también hablara con organizaciones sociales, las disputas internas se agudizaron: la facción Arana ha convocado a un nuevo Comité Permanente del FA para cerrar a quienes se fueron con la excandidata presidencial, mientras que, en el otro lado, han convocado a una reunión para buscar una salida “institucional” a la crisis. Un nuevo recordatorio de las dificultades zurdas para mantener la unidad.

(Vuelve una antigua disputa aprista. Foto: Canal N)

APRA: Ha retornado un viejo clásico de nuestra música criolla. Para quienes aún estaban en edad de pediatría en la década pasada, el pleito entre Jorge Del Castillo y Mauricio Mulder que se vivió la semana pasada a raíz de la censura a Jaime Saavedra es el recuerdo de una añeja rivalidad. Para ponerlo en claro: no se tragan. Hoy Hildebrandt en sus Trece indica que el pleito también ha pasado a la disputa por la secretaría general del partido, a elegirse en febrero próximo: George apoya a Enrique Cornejo y Claude Maurice a Renzo Ibañez. También hay otra disputa, respecto de las cercanías al fujimorismo y al gobierno: Mulder juega en pared con el fujimorismo del que Del Castillo dice que no debe ser “furgón de cola”, mientras que el expresidente del Consejo de Ministros – quien es amigo personal de Fernando Zavala – encabezará una comisión consultiva en el MEF para el tema laboral. Así andan las cosas en Alfonso Ugarte.

(El oficialismo también tiene sus propias divisiones. Foto: Bancada PPK)

PERUANOS POR EL KAMBIO: Aquí hay bandos más o menos claros y que se cruzan. De un lado, la división entre los “fundadores” Gilbert Violeta y Salvador Heresi frente a los recién llegados que tienen mayor figuración, como Mercedes Araoz, Gino Costa y Güido Lombardi. Asimismo, se encuentran los ya tradicionales reclamos de los parlamentarios oficialistas que vienen fuera de Lima, quienes consideran que no son escuchados por el Presidente de la República (algo que se ha repetido durante el periodo democrático que se inició en 2000). Y también el conservadurismo de Heresi y Moisés Guía Pianto frente a sus más liberales colegas Costa, Lombardi, Alberto de Belaúnde y Carlos Bruce. Por lo pronto, la reunión con la bancada de esta tarde busca ir apaciguando algunas de estas disputas en el oficialismo.

(Lourdes se pone fuerte frente a la nueva acción del castrismo pepecista. Foto: La República)

PARTIDO POPULAR CRISTIANO: Last but not least, otro clásico de nuestra música criolla. Si bien Raúl Castro renunció al PPC, debido a la pechada que le mandó, elegantemente, Luis Bedoya Reyes, su gente sigue al frente del partido. En uno de los congresos nacionales más deslucidos de la historia del PPC, el expresidente regional de Ica Alonso Navarro fue elegido como presidente del partido con una baja cantidad de votos. Mayores fueron las abstenciones. Lourdes Flores Nano ya indicó que van a usar todos los medios legales para anular la elección de Navarro. Mientras que existen militantes con la carta de renuncia en la mano.

¿Habrá tregua navideña? Todo indica que los fuegos artificiales al interior de estos partidos serán mayores de los que escucharemos a la medianoche de mañana.

¿Por qué tanto odio contra el ministro Saavedra?

(Jaime Saavedra: de ministro indiscutido a nueva piñata. Foto: El Comercio)

Hoy apareció el siguiente párrafo en una columna de opinión en el diario Perú.21:

Escandalosa, escandalosa la campaña contra el ministro Saavedra de varios congresistas y coleguitas (hay uno que ya es muy rochoso) para removerle básicamente porque este reglamentó las universidades privadas. ¿Creen que nadie se percata?

No se trata de la columna del periodista Luis Davelouis, sino, nada menos, que la de su vecino de página, Aldo Mariátegui, quien, en este tema, tiene la razón.

La campaña contra el ministro Saavedra lleva bastante tiempo y ha tenido dos globos de ensayo fallidos. El primero, iniciado desde el portal El Montonero, dirigido por Víctor Andrés Ponce, acusa a la gestión ministerial del economista de hacer una “reforma estatista” de la educación, así como de “evitar” una visión celebratoria de la derrota del terrorismo en el país. En otras palabras, Ponce y su portal acusan al ministro de ser un “tonto útil” de la izquierda, que estaría en una campaña para controlar la educación peruana, tanto pública como privada. En el Frente Amplio, sumidos en sus propias pugnas internas, terminarían muertos de la risa con el poder que Ponce les da. Lo mismo en un ministerio dirigido por economistas que no precisamente terminarían en las filas de Patria Roja.

El segundo ha sido liderado por el sacerdote Luis Gaspar, cercano al actual arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani. Aquí la batalla es el currículo escolar y lo que él llama como “la incorporación de la ideología de género” en el Currículo Escolar de la Enseñanza Básica. En realidad, al revisar el documento vinculado a educación secundaria, las preocupaciones del cura están en todas las alusiones vinculadas a la identidad de género, lo que implica que el Ministerio de Educación peruano reconoce – como la modernidad indica – que la sexualidad es una construcción social y que cada ser humano define su orientación. Digamos, a estas alturas, solo Torquemada se atrevería a ir en contra de dicha cuestión.

Pero los críticos de la gestión Saavedra han apuntado nuevamente sus balas, esta vez a un tema más sexy para el público: los Juegos Panamericanos. En un país donde al padre de familia le importa poco si es que la educación es pública o privada mientras le garantice a su hijo un empleo, o donde el tema de la educación sexual es delegado en la escuela para todo efecto práctico (salvo honrosas excepciones), el único flanco que le podía caer al ministro era el del principal evento deportivo a realizarse en 2019.

Es claro que la gestión del Comité Organizador de los Panamericanos en Lima (COPAL) ha sido accidentada. El último relevo se debió al maltrato que su anterior presidente, Luis Salazar, tuvo por parte de la Comisión de Fiscalización del Congreso respecto de su nombramiento. Salazar dijo ante este grupo de trabajo que la primera llamada sobre los Juegos por parte del gobierno anterior fue de Nadine Heredia. La esposa del expresidente Humala negó haberlo convocado para el cargo, aunque reconoció que si dialogó con él sobre temas del evento deportivo.

En su reemplazo, fue convocado Carlos Neuhaus, expresidente de la Federación Peruana de Surf, quien ya había sido llamado por el gobierno para ser el director ejecutivo del COPAL. Neuhaus tendrá ambos puestos dentro de la organización. Desde el Tercer Piso pudo conocer que el actual gobierno está bastante preocupado por la necesidad de acelerar obras para los Juegos Panamericanos y que la designación del dirigente deportivo se debió a la necesidad de contar con un perfil más expeditivo para la realización de las obras. De hecho, ayer el propio Ministerio de Educación dio a conocer que ya fue aprobado el Plan Maestro de los Juegos, así como otras decisiones en torno a las sedes.

A ello se suma que el gobierno ya tiene las facultades legislativas para acelerar los procesos de contratación vinculados a los Juegos.

Estamos, por tanto, ante un tema que merecería solo una sesión de explicación ante la Comisión de Educación – o, en todo caso, ante el pleno del Congreso – respecto de los avances y pendientes en torno al mencionado evento deportivo. Sin embargo, el caso ha pretendido ser convertido en la punta de lanza para sacar al ministro Saavedra de su cargo. Pero ya existe consenso entre varios analistas y periodistas – de distintas tendencias – para saber que el real motivo para pedir la cabeza del Ministro de Educación no va por los Juegos, sino por la Ley Universitaria.

Volvamos a la columna de Mariátegui. ¿Dónde están los intereses para sacar a Saavedra? Los amigos de Chicharrón de Prensa dan algunas pistas:

El Partido Aprista tiene intereses, influencia y respalda a la dirección y administración de al menos dos universidades importantes: la Federico Villareal y la San Martín de Porres. La primera es un histórico bastión político del partido fundado por Haya de la Torre (están en varias universidades y regiones, pero en la UNFV son particularmente fuertes) y la segunda una institución -San Martín- que hace montones de plata y que emplea a varios compañeros del partido de la estrella como docentes de pregrado, maestría e incluso doctorado… aunque no sean doctores (sí, exacto, como Alan García). El rector de la San Martín, José Antonio Chang Escobedo, fue ministro de Educación del ex presidente García.

Ambas universidades funcionan con una verticalidad inusitada en muchas instituciones educativas gracias a que, entre otras cosas, ninguna tiene un cuerpo docente permanente, al menos no uno que sea considerable. En la mayoría de universidades, el grueso -cuando no todos- de los profesores son “libres”: solo dictan algunas horas y se van, no hacen vida universitaria y por eso no hay acompañamiento al estudiante ni se impulsa la investigación.

En cambio, si como manda la Ley Universitaria, al menos el 25% de los profesores estuviera ocupado en esta actividad a tiempo completo, las autoridades y la administración de estas instituciones tendrían un contrapeso importante: un cuerpo docente robusto y, como suele ser, más cercano a los estudiantes que a las autoridades. Esto es bueno para los alumnos, claro, no para las administración ni los dueños acostumbrados a decidir todo sin consultar. Por eso, no es extraño que las autoridades de ambas universidades estén en contra de que la Ley se cumpla y de que la SUNEDU la haga cumplir. Tener un contrapeso implica consultar y consensuar las decisiones y esto significa inexorablemente compartir el poder. Ya no van a poder hacer lo que les dé la gana. Y esta es solo UNA de decenas de razones que tienen varios congresistas relacionados con universidades para bajarse la Ley Universitaria.

Es por esto y nada más que el congresista del APRA, Mauricio Mulder, le ha puesto la puntería al ministro de Educación, Jaime Saavedra. No porque le parezca que hace un mal trabajo (Mulder de eso no sabe nada), sino porque bajarse al ministro que impulsó, apoyó y apoya la Ley Universitaria es poner esa norma en entredicho, es debilitarla. En el país del ataque ad hominem no importa si lo que alguien dice es cierto para considerarlo o creerlo, importa quién lo dice.

Pero no solo es el APRA, también Fuerza Popular tiene lo suyo:

Otro dato: el actual oficial mayor del Congreso de la República, José Cevasco (designado a dedo por el fujimorismo), fue contratado el año pasado por un grupo de universidades opuestas a la Ley -que son más que solo las dos mencionadas- para que haga lobby a su favor en el Congreso: o bien para que se baje la Ley Universitaria o para que consiga que la modifiquen a favor de las universidades privadas y sus dueños y autoridades. Por intereses económicos, está claro.

Otro más: El congresista de Fuerza Popular, Daniel Salaverry, está a favor de bajarse al ministro. Él obtuvo su título profesional en la Universidad de César Acuña (César… Vallejo) en un tiempo incierto y en condiciones no del todo transparentes como reportaron bien los colegas chanchos de El Panfleto. Aunque Acuña haya sido aliado de PPK, podría estar cobrando un favor a través de un tercero. Raro no sería.

Un dato más: En la bancada de Fuerza Popular está Osías Ramírez, hermano de Joaquín Ramírez (sí, ese investigado por lavado de activos aquí y en EE.UU.) y ambos tienen intereses directos en la Universidad Alas Peruanas, otra de las que se opone a la Ley. El tío de los hermanitos, Fidel Ramírez, es el rector de esa universidad.

Último: También en la bancada de Fuerza Popular está el hermano del fundador y principal accionista de la Universidad San Juan Bautista de Ica (sí, también opuesta a la Ley Universitaria), Miguel Ángel Elías Ávalos.

Cevasco, por cierto, ha negado lo señalado por Chicharrón de Prensa.

Para poner la cereza sobre el pastel, el presidente de la Comisión de Educación es Lucio Ávila, exrector de la Universidad Nacional del Altiplano que presentó una iniciativa para desnaturalizar la Ley Universitaria. Y existe toda una serie de pugnas dentro del fujimorismo en torno a las autoridades que fueron defenestradas con la mencionada norma.

Cierto es que la gestión Saavedra no está exenta de críticas. Requiere mejorar las cuestiones vinculadas a educación intercultural, la reducción de brechas en el sector, la implementación del currículo y la formación escolar sobre el periodo de violencia. A ello se suma la necesidad de contar con cuadros profesionales en lo pedagógico que puedan enfatizar en los aspectos de fondo que la tecnocracia de la alta dirección ministerial probablemente no esté viendo (ver artículo de León Tratehmberg). Y, claro está, en el MINEDU debieron haber previsto que esta batahola se podía venir y era necesario hacer alianzas políticas en el Congreso para contar con parlamentarios que defiendan la reforma universitaria, así como otros aspectos de su gestión.

Sin embargo, resulta claro que los avances sustantivos en la carrera magisterial y en la implementación de la norma sobre educación superior le dan un buen margen al ministro de Educación para tener un respaldo. Pero, en este segundo tiempo, las críticas serán más filudas que en la primera parte de su gestión. Jaime Saavedra – y el resto del gabinete – debería estar prevenido sobre ello.

Orgullosamente Solos

(Portada del nuevo libro de José Carlos Yrigoyen. Foto: Perú.21)

Mi abuelo, aprista de carnet, no pudo abrir las páginas de El Comercio hasta la década de 1980 cuando, paulatinamente, el viejo diario de la familia Miró Quesada comenzó a reconciliarse con el partido vivo más antiguo del Perú.

Sabía, tanto por mis cursos de historia como por la indagación para un trabajo de largo aliento que vengo desarrollando en los últimos meses, que la relación entre ambos bandos nació envenenada. El asesinato de Antonio Miró Quesada de la Guerra, director de El Comercio, en 1935, a manos del militante aprista Steer sería el hito que haría aún más grande la distancia entre el grupo político a quien sus detractores calificaban como “secta” y el periódico a quienes los compañeros trataban como “el enemigo”.

Pero las dimensiones del conflicto nunca quedaron tan claras con la lectura de “Orgullosamente Solos”, novela de no ficción de José Carlos Yrigoyen que devoré este fin de semana.

El escritor y crítico literario presenta la historia de su abuelo, Carlos Miró Quesada Laos, quien no solo fue uno de los principales hombres a cargo del diario más tradicional del país. Fue, a todas luces, uno de los mayores simpatizantes y difusores del fascismo en el Perú.

Yrigoyen nos muestra una historia de descubrimiento personal. Junto a él, el lector irá viendo que, durante los años 30, hubo hombres que tuvieron genuinas simpatías por personajes tan despreciables como Mussolini y Hitler. Que viajaron para conocerlos, entrevistarse con ellos y admirarlos aún más. A través de la vida de Miró Quesada Laos, apreciamos como un sector de las élites peruanas adoptó los sórdidos mensajes sobre superioridad de razas, corporativismo y menosprecio por los derechos de los demás. Y que dichos escritos fueron publicados en el diario que hoy, lejos de dicha tradición, procura revindicar – al menos, teóricamente – el liberalismo en todas sus expresiones.

Dicha revisión no es el mero recuento que, cada cierto tiempo, hacemos de nuestros antepasados para desmitificarlos. Yrigoyen no solo expone el choque que le produjo conocer el pasado de su abuelo como un “camisa negra”, sino también su vínculo parental con una de las familias más poderosas del país.

Al mismo tiempo, se da cuenta de los extremos a los que se llegó en el odio entre El Comercio y el APRA. La oposición a diversos gobiernos o candidatos se subordinó a la posición que tuvieron frente al partido de la avenida Alfonso Ugarte. Miró Quesada Laos no solo rivalizó periodística y políticamente con los apristas sino que llegó a hacer libelos abiertamente homofóbicos contra Haya de la Torre. Entre otras razones, los escritos publicados en el semanario Hoy – que recuerdan, como señala Yrigoyen, a las piezas colocadas en los diarios chicha contra Gustavo Mohme Llona – es una de las causas por las cuales, hasta el momento, la militancia aún no habla abiertamente de la vida privada de su jefe máximo.

Escrito con una prosa bastante depurada, el libro de Yrigoyen no solo supone (como lo han hecho Renato Cisneros, Juan Manuel Robles y José Carlos Agüero) un ajuste de cuentas con los antepasados más cercanos. También implica una aguda descripción sobre un aspecto de la vida peruana entre los años 1930 y 1950 que merece más estudio.

Junto al excelente estudio de Tirso Molinari, esta novela de no ficción supone un acercamiento a la extrema derecha peruana que debe ser leido para comprender más a nuestras élites. Y una explicación sobre porque hasta ahora tenemos clases altas y medias que aún no logran superar los quiebres sociales y políticos de las décadas siguientes.

El quinto de Alan

(Triste final. Foto: Atoq Ramón para Perú.21)

Quinto puesto. Así termina la campaña de Alan García. Condenado a tener menos de 10% de votación presidencial y a que su lista parlamentaria pase la valla electoral con las justas. ¿Qué ocurrió?

García consideró que el desgaste del gobierno, del que se convirtió en su principal opositor, sería suficiente para posicionarlo como el principal rival de Keiko Fujimori. No consideró que su segundo gobierno era muy reciente, muy conservador y, sobre todo, percibido como muy corrupto.

En ello, los narcoindultos fueron algo clave. A pesar que uno de sus candidatos al Congreso se presentaba como “quien venció a la Megacomisión”, el grupo de trabajo que encabezó Sergio Tejada logró posicionar en el imaginario popular algo que era real: AGP encabezó una política de indultos y conmutaciones masivas a favor de narcotraficantes. Y ello, per se, se vio bastante mal.

A ello se suma que García tuvo mucho más réplica en medios de comunicación y, sobre todo, en redes sociales. Cada afirmación suya en entrevistas era rebatida fácilmente con videos. Los candidatos apristas al Congreso terminaron admitiendo que Twitter y Facebook eran espacios hostiles.

Pero el mayor error de Alan fue apostar con todo por el conservadurismo. El voto seguro debe ser el lema menos renovador de la historia contemporánea de las elecciones peruanas. Peor aún si tienes una alianza con el Partido Popular Cristiano. García nunca tuvo que ofrecer como novedad al elector, en una campaña donde se apostó por la renovación política.

Desde el campo de sus aliados, Lourdes Flores le aportó muy poco y, en verdad, a pesar que hicieron campaña conjunta, se notó que el APRA terminó ganando más que su vecino de avenida. Es probable que el PPC quede con la representación más reducida de su historia, incluso más que cuando fueron como invitados de varios partidos en 2000. Mientras que Vamos Perú terminó abriéndole flancos en lo que se refiere a la vinculación entre política y delincuencia en el Callao.

Nunca se puede dar por muerto a un político como García, pero sin duda, las voces por renovación en el viejo partido se harán sentir. Mientras, unas cuadras más allá, promete reactivarse la disputa interna en el PPC. Los dos viejos partidos están en crisis y el fracaso es notorio.

Su único triunfo es que tienen una bancada clave en el próximo Congreso. Minoritaria, pero importante, considerando su posible conformación.

Los apristas sentenciados por narcotráfico y conmutados

Alan Garcia
Foto: Yanina Patricio

En la lista de 3,247 conmutaciones de pena y 64 indultos humanitarios del segundo gobierno de Alan García –otorgados a sentenciados por tráfico ilícito de drogas– aparecen más de dos decenas de militantes apristas.

De la lista de personas sentenciadas por tráfico ilícito de drogas, cuyas penas fueron conmutadas durante el gobierno del presidente Alan García, entre julio del 2006 y julio del 2011, 25 militantes apristas fueron favorecidos por la gracia presidencial.

En la edición anterior de Velaverde, mencionamos a tres sentenciados a 15 años de prisión que pertenecían a las filas del APRA y recibieron este beneficio, pero eran más. Diecisiete ‘compañeros’ habían sido sentenciados a penas que variaban entre los cinco y los diez años de cárcel, mientras que cinco debieron permanecer entre tres a cinco años. En este último grupo se encuentra una ciudadana que, luego de ser favorecida con la reducción de su pena, pasó a formar parte de la Comisión de Gracias Presidenciales como promotora del mismo beneficio  otorgado por el gobierno de Alan García Pérez.

A estos 25 beneficiados se suman tres más. Dos ciudadanos que pertenecieron al Partido Aprista, pero cuyas penas fueron conmutadas después de que sus nombres fueron retirados del padrón de militantes. Una persona beneficiada con indulto humanitario dejó de aparecer como integrante de esta agrupación luego de recibir la gracia presidencial.

Las revelaciones implican a cada vez más miembros del APRA  –en particular, a los exmiembros de la comisión de gracias presidenciales, los abogados Miguel Facundo Chinguel y Manuel Huamán Montenegro– en un escándalo vinculado al narcotráfico, una de las principales amenazas a la seguridad interna.

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