CHAU BAKULA

Como ya sabrán, este blog se ha pronunciado en contra de la censura de la que fuera objeto Piero Quijano por parte del Instituto Nacional de Cultura y que tuviera luego el aval del Presidente de la República.

Pues bien, creo que ha llegado la hora de exigir que se asuman responsabilidades por este suceso bochornoso. Y la persona que debe asumirlas tiene nombre y apellido: Cecilia Bákula Budge.

Roberto Bustamante ha tenido una idea que ha sacado de un blog argentino: hacer una protesta bloggera contra Cecilia Bákula. Solo tenemos que poner en nuestros blogs el banner que está disponible en el blog del Morsa y que marca una cuenta regresiva hacia el 28 de julio, fecha para la cual esperamos que esta señora deje el cargo, aprovechando los cambios que tradicionalmente se dan en esa fecha.

Aca esta mi banner y lo estoy poniendo también en la plantilla del blog. Asi que todos quienes rechazamos la censura, colguemos este banner en nuestros espacios. Es hora que, por lo menos una vez, en nuestro país alguien sea responsable de algo.

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QUIJANO Y CARETAS

Por Roberto Bustamante me enteré que Caretas había sacado su propia versión y comentarios sobre la censura que el Instituto Nacional de Cultura había hecho a Piero Quijano. Por lo que salía en su blog, la revista de Zileri aparecía como autoritaria y militarista.

He podido revisar el comentario completo de Caretas (que ustedes pueden chequear haciendo clic en la imagen) y tengo una opinión sobre ello. A mi modo de ver, creo que habría que diferenciar dos momentos diferentes en esta cuestion: los errores de percepción de Caretas sobre este tema y su posicion frente al conflicto armado.

Sobre lo primero, Caretas se compra completita la versión del INC sobre lo que ocurrió. Como sabemos, comunicado oficial mediante, la institución encabezada por Cecilia Bakula pretendió echarle el pato a Armando Williams – el ex director de la Casa Museo Mariátegui – sobre el tema. Tampoco dice nada sobre el aval de Alan Garcia, Jorge del Castillo y Allan Wagner a lo que la propia Secretaría de Prensa de Palacio de Gobierno reconoce como una censura. Más que amigos de los milicos, es por amistad con Alan, no por presión de una bota. Basta recordar lo que dijo Gustavo Gorriti en su libro La Calavera en Negro:

“¿Qué periodista no quiere un acceso así con, primero, el candidato favorito y después el Presidente de la República? El problema es la pregunta inversa: ¿qué presidente no quiere un acceso asì con el director de uno de los medios más influyentes? Y el otro problema es que entre adolescentes, sean precoces, puntuales o tardíos, la amistad y sus lealtades es lo más importante. Claro que Zileri – gran periodista antes que nada – no dejó de criticar a García cuando fue indispensable hacerlo, pero aun entonces se sentía la tensión del amigo forzado a critica a quien te ha dado su amistad y confianza.

Esa amistad le hizo bien a Garcìa, pero no a Caretas. Me imagino que Zileri no estará de acuerdo con lo que digo, pero en este asunto creo que, entre los veteranos de la revista, su director está en minoría absoluta. Pocas cosas tan nobles en la vida como la amistad y la lealtad a ella, pero me temo que esa nobleza puede convertirse en peligro cuando se introduce en la relación entre la prensa y el poder”

Tal parece que dichas costumbres no cambian. Y esto ha llevado a la revista a una posición que considero lamentable en un medio que siempre se jactó de defender la libertad de expresión. Por cierto, queda un mal sabor cuando gente que no tiene un ápice de izquierdista como Ricardo Vásquez Kunze, Pedro Salinas o Mario Ghibellini han defendido el derecho de Quijano a montar su obra sin la censura estatal (y el aval presidencial). Y es que, como lo ha dicho Augusto Alvarez Rodrich, este es un tema de libertades y derechos fundamentales.

Con respecto al segundo punto que apunta Bustamante, sobre una presunta posición de la revista en contra de los derechos humanos, cabría recordar que Caretas fue de los pocos medios que dio una cobertura seria al trabajo hecho por la Comisión de la Verdad y Reconciliación, en la que no hizo caso de los ataques, intrigas y prejuicios de las que políticos y otros medios de comunicación tuvieron. Además, durante los años de violencia, sus periodistas y su director tuvieron el coraje para tomar denuncias sobre violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes del Estado, sin dejar de condenar enérgicamente a Sendero Luminoso y al MRTA.

El párrafo que al Morsa le llama la atención es el siguiente:

Caretas consiera que asumir una actitud antimilitar cuando se defienden los derechos humanos no es una buena idea, porque esa postura “progre” atenta contra la credibilidad de los procesos que se deben llevar a cabo para castigar severamente a quienes cometieron excesos

Sin embargo, creo yo que ese pàrrafo debe leerse conjuntamente con el siguiente, que dice así:

Lo dice una revista que siempre ha sido enfática en denunciar a criminales con o sin uniforme, que durante la dictadura militar fue perseguida y clausurada, y que hoy mismo está directamente vinculada a un caso en el que contribuye ante la Sala Penal Superior con su testimonio a inculpar a 3 oficiales que operaron en Huanta hace 19 años.

La referencia fue al caso de Hugo Bustios, que Caretas cubrió en las ultimas 3 semanas y en el que se dictaría sentencia antes de Fiestas Patrias. Fue investigado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y por la CVR.

Creo que Caretas acierta en señalar que muchas veces se asume una postura antimilitar desde algunos sectores de la comunidad de derechos humanos, lo cual resulta contradictorio sobre lo que señaló la CVR, que fue clara en señalar que no habìa una responsabilidad de la institución como tal, pero si en que estos crímenes fueron, en algunos lugares y momentos, prácticas sistemáticas y generalizadas de los derechos humanos.

El dibujo de Piero Quijano es ciertamente polémico. Pero nunca debió ser objeto de una censura, sino de un debate profundo sobre lo que fueron los años de violencia. Como lo conversaba con algunas personas en las últimas horas, desafortunadamente para las Fuerzas Armadas, este tipo de actitudes censuradoras abona a favor no de quienes quieren reconstruirla sino que desaparezca. Y yo me encuentro entre quienes piensan que es una institucion necesaria – no tutelar – en el pais. La propia CVR fue partidaria de hacer las distinciones del caso y de hacer el reconocimiento a los héroes militares y policiales, que los hubo en más de un millar de fallecidos y centenares de heridos y discapacitados.

Finalmente, habrá tener que tener paciencia con esto de los términos frente a lo que ocurrió entre 1980 y 2000. Yo procuro usar los terminos de la CVR, que me parecen los más técnicamente exactos, y ese ejemplo va a ir comenzando a cundir. Creo que el aprendizaje y el reconocimiento de responsabilidades aun tardará un tiempo, como ha ocurrido en otros procesos similares.

MAS SOBRE EL TEMA:
Perú.21: Beatriz Merino rechaza la censura y Jorge del Castillo sigue con las malcriadeces.

UN PRESIDENTE INTOLERANTE


Dice llamarse hombre que lucha por la justicia social y, sin embargo, los esfuerzos por luchar contra la pobreza sido vanos para reducir la brecha social que durante la campaña electoral se hizo evidente y patente para todos los peruanos.

Y ahora, el que fue candidato de la democracia frente a la amenaza autoritaria (y real) que suponía Ollanta Humala, sigue mostrando que su respeto por las instituciones y su aprendizaje de la memoria sobre lo que pasó durante el conflicto armado interno – periodo durante el cual gobernó, con los resultados que todos conocemos – sigue siendo escaso, lo que resulta ser bastante preocupante.

Ayer, el Presidente de la República justificó algo que jamás un hombre democrático como dice ser avala: una censura. Como podemos leer ampliamente en Perú.21, Alan García justificó que el Instituto Nacional de Cultura censurara la muestra de dibujos de Piero Quijano, por considerar que uno de sus dibujos – el que publicamos arriba – fuera un “insulto” a las Fuerzas Armadas.

Es decir, luego que las Fuerzas Armadas se convirtieran en curadores de arte, como lo ha admitido hoy al diario La República el Coronel EP Luis Caballero y que genuflexamente el Instituto Nacional de Cultura se convirtiera en un ente censor – cuestión que, según Alonso Alegría, ni siquiera ocurrió en los oscuros tiempos de Velasco -, hoy el Presidente de la República y de un partido que luchó contra varias dictaduras avala lo que durante las instituciones que hoy defiende, durante muchos años, hicieron contra los medios de prensa apristas: la mordaza.

García se siente con autoridad para negar una parte de la historia: las violaciones a los derechos humanos cometidas por miembros de las Fuerzas Armadas durante un conflicto que, todos reconocemos, inició Sendero Luminoso, principal responsable de lo ocurrido, pero que no conlleva a avalar actos execrables que, en algunos lugares y momentos, fueron sistemáticas y generalizadas. Verdad que duele admitir, pero que debemos reconocer para, de una vez por todas, construir un futuro mejor para todos, sin mentiras ni ocultamientos de la verdad.

Pero el Presidente, responsable político de muchos de los actos que refleja el controvertido dibujo de Quijano, prefiere – como todos los políticos hicieron cuando salió el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación – atacar al mensajero, ocultar lo que quiere decir y no hacer una autocrítica sincera sobre lo que fue su gobierno. Autocrítica que, por cierto, sí hizo en cuanto a los horrores económicos de su desastroso gobierno, pero que es materia pendiente en cuanto a lo más valioso que tiene un país: la vida y los derechos de sus ciudadanos.

Por ello da más verguenza que la Secretaría de Prensa de la Presidencia de la República difunda, con relación a la conferencia de prensa de ayer, los siguientes dos párrafos:

CENSURA

El Jefe de Estado dijo la censura que hizo el Instituto Nacional de Cultura a la exposición del artista Piero Quijano es porque no se puede permitir que en un lugar público se insulte a la Fuerza Armada del Perú.

“Usted tiene la calle, tiene su hogar y mil galerías de exposición en todas partes, pero en espacios públicos permitir que se vulnere a las Fuerza Armada, a mí me parece insoportable. He visto la caricatura y me parece lamentable”, señaló.

Y no es la primera vez que el Gobierno muestra su intolerancia frente a aquellos que lo cuestionan. Sino, no se explicarían los siguientes hechos:
Los intentos por implantar la pena de muerte (09 de agosto de 2006)
El discurso de Luis Giampietri defendiendo violadores de derechos humanos. (08 de octubre de 2006)
La Ley contra las Organizaciones No Gubernamentales (27 de octubre de 2006)
Las mentiras sobre el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Castro Castro (enero de 2006)
Su armada marcha en favor de la pena de muerte y su posterior discurso (19 de enero de 2007)
El desalojo de la marcha en contra de la pena de muerte. (26 de enero de 2007)
El ataque a los abogados del caso El Frontón(10 de febrero de 2007)
Los ataques a los periodistas Marco Sifuentes y Marco Antonio Vásquez en un local aprista (23 de marzo de 2007)
Moción contra los gobiernos de Toledo y Paniagua por “haber flaqueado frente al terrorismo” (29 de marzo de 2007)
La contratación del abogado facista Sergio Tapia Tapia como asesor de la Primera Vicepresidencia de la República (16 de abril de 2007)
Jorge del Castillo admitiendo que solo le importan las reparaciones a la violencia y no el reconocimiento histórico de lo que pasó (17 de mayo de 2007)

Esto no es solo una infeliz declaración del Presidente de la República, sino un lamentable patrón de conducta que va siendo frecuente en todo el gobierno, claro, con el aval de Alan García. Y, sin duda, se ubica entre los principales pasivos de este primer año de Gobierno. Desafortunadamente, este parece ser el ritmo creciente de un Presidente que comienza a revelar nuevamente su patología de hacer todo lo posible por recuperar su popularidad perdida. Y ya sabemos como acabó esa aventura juvenil.

MAS SOBRE EL TEMA:
Salomón Lerner Febres: Alan García se ha metido un autogol
Armando Williams: Es terrible que censura sea reconocida por Presidente García.
Utero de Marita: Alan justifica censura
Gonzalo Gamio: El rayo de Zeus.
Real Politik: La caricatura que Alan y los militares no quieren que veas.
Elida Román: Recuento y reflexión

QUIJANO SIN CENSURA EN LA CULPABLE

Mañana se reinaugurará la muestra Dibujos en Prensa 1990 – 2007, del artista Piero Quijano, en el espacio cultural La Culpable (Sucre 101, Barranco).

Esta será una versión sin prohibiciones de la muestra que fuera censurada por el Instituto Nacional de Cultura y el Ejército del Perú, en uno de los hechos más bochornosos que el arte peruano recuerde desde hace varios años.

Les invito a ir a la muestra (yo me daré un tiempito el fin de semana para ir a verla) y a leer el manifiesto que los muchachos de La Culpable han preparado sobre este hecho: Perú: País de Caricaturas.

Por cierto, el blog Arte Nuevo informa sobre un nuevo caso de censura a artistas peruanos. Esta vez se produjo en la Bienal de Arte de Valencia, España, a una sui generis versión de Los Funerales de Atahualpa, hecha por el artista Marcel Veloachaga. La pintura era parte de una muestra llamada “Lo impuro y lo contaminado”, curada por el reconocido hombre de arte Gustavo Buntinx, uno de los animadores del Colectivo Sociedad Civil.

MAS SOBRE EL TEMA:
Piero Quijano: Otra víctima de la censura fue Armando Williams, director de la Casa Mariátegui
Instituto Prensa y Sociedad: Alerta sobre caso Quijano.
Increiblemente, Andrés Bedoya Ugarteche apoya a Quijano.
Escucha el reportaje de La Ventana Indiscreta sobre este caso.

PEQUEÑAS ANECDOTAS SOBRE LAS INSTITUCIONES

Los responsables de las principales instituciones de nuestro país parecen no entender el verdadero sentido de lo que significa realmente vivir en democracia y fortalecer a cada una de las entidades que representan al Estado peruano, así como las libertades fundamentales.

PRIMER ACTO: CONTRA LA INSTITUCIONALIDAD ECONOMICA

El Presidente de la República hace rabieta en público por las protestas en Puno. Sabe que su popularidad ha caído y que necesita un golpe de imagen para poder remontar en las encuestas. Y claro, que mejor que culpar a los “burócratas insensibles” de Proinversión y Ositran de las “demoras” en la Carretera Interocéanica, proyecto que tenía tantos errores por corregir en su concepción – no así en su importancia – que ha llevado a varias correcciones y recomendaciones de ambas instituciones. O a los ministros que “no golpean la mesa”, como si de hacer gestos de cantina o de gerente amargo se tratara.

Resultado: El maltrato a un funcionario eficiente como René Cornejo, el incremento de las sospechas sobre el afan controlista sobre los organismos reguladores de servicios públicos (que deben estar igualmente apartados de los poderes políticos y económicos), la posibilidad de tener a un personaje cuestionado como Martín Sifuentes al frente de Proinversión y, claro, la nula discusión sobre el real tema de fondo: la adecuación del aparato estatal a una etapa de bonanza y de mayor eficiencia y transparencia en el gasto estatal.

Aunque la noticia no haya trascendido mucho en los diarios, Colombia acaba de obtener el tan ansiado Grado de Inversión, una calificación económica que le permite captar inversiones a un menor costo. Los pocos analistas económicos que han comentado el tema coinciden en que la fortaleza institucional colombiana le ha permitido llegar a este nivel antes que nosotros, a pesar de nuestra mejor posición macroeconómica. Petardeando a las instituciones encargadas de respaldar las reglas de juego económicas va a dejarnos, por ahora, bastante lejos de una meta trazada por el Gobierno en su discurso inaugural. Incongruentemente, el Gobierno prefiere arriesgar el crecimiento de inversiones por el crecimiento de su popularidad.

SEGUNDO ACTO: ¿ADIOS TC?

Pero una historia parecida parece querer repetirse con el Tribunal Constitucional. Luego del maltrato que sufrió esta institución con la amañada elección de 4 de sus miembros – que, por cierto, corre el riesgo de repetirse mañana – ahora no han faltado las propuestas para disolver, disolver esta institución o hacer una campaña en su contra con argumentos francamente manidos.

Por un lado, Mauricio Mulder, en una de sus ya conocidas intemperancias, señaló que el TC debía desaparecer, para que el control constitucional estuviera en manos de la Corte Suprema. Y uno de los nuevos felpudos cuasi-apristas, que responde al nombre de Alvaro Gutiérrez, ahora presenta un proyecto de ley para dejar de lado dicha institución.

Por el otro, Expreso y La Razón vienen haciendo la consigna de “batir el campo”. El primero, defendiendo a capa y espada las tesis de Antero Flores – Araoz para recortarle facultades al Tribunal, así como asumiendo la posición del Jurado Nacional de Elecciones, que no quiere ser controlado en sus resoluciones. El segundo, sigue insistiendo en la tesis de la emboscada a Javier Ríos Castillo y ahora pretende sacar del TC a Carlos Mesía y César Landa, con el pretexto de supuestas infracciones – no probadas – en sus respectivas designaciones.

Lo que parece ser cierto es que el Tribunal Constitucional se ha convertido en la piedra en el zapato de varios intereses. Políticos que no quieren ver desnudados sus errores, autoridades que se consideran intocables por cualquier poder del Estado, medios interesados en que dicha institución no exista, sea porque los magistrados les caen antipáticos o porque simplemente la institucionalidad les importa poco. Ello explica porque la elección de los magistrados se convirtió en un juego de las sillas musicales, en la que cada quien quería meter a quien se ajustara a sus intereses.

TERCER ACTO: REY, O LA SANTA INQUISICION DE LA OPINION

Toda persona que cree en la libertad de expresión debiera solidarizarse con el historiador y columnista de Perú.21 Nelson Manrique, quien acaba de ser sentenciado a pagarle 3 mil soles al Ministro de la Producción, Rafael Rey. Y ello por expresar su opinión con relación a las evidencias de falsificación de firmas encontradas contra Renovación Nacional, el partido del Ministro.

Lo curioso es que Rey dijo cosas peores de Alejandro Toledo cuando se investigó la falsificación de firmas de Perú Posible y que, cuando el ex Presidente quiso enjuiciarlo, buena parte de la prensa dijo que eso era un atentado a la libertad de expresión del entonces parlamentario. ¿Ahora dirán lo mismo?

Preguntita: Por cierto, ¿como va el proceso penal por la falsificación de firmas de Renovación Nacional?

Preguntita 2: De operar con el mismo rasero, ¿Rey no debió demandar a Caretas por decir cosas más fuertes que las dichas por Manrique?

CUARTO ACTO: LA LAVADA DE MANOS DEL INC

Luego del escándalo que ha supuesto la censura de la muestra de Piero Quijano, sugerida por el Ejército y acatada por el Instituto Nacional de Cultura, ahora el INC intenta lavarse las manos con una nota de prensa, en la que intenta negar la censura y, además, culpar a Armando Williams, ex director de la Casa Museo José Carlos Mariátegui, de “excederse en sus funciones”.

Lo cierto es que, según las versiones dadas en los programas Prensa Libre y La Ventana Indiscreta, fueron dos funcionarias del Instituto Nacional de Cultura las que dieron la orden de sacar las polémicas 3 caricaturas sobre militares, Machu Picchu y AGP. La señora Bákula ahora pretende lavarse las manos luego de un incidente que demuestra que algunas personas están dispuestas al “chichenó” cuando hay botas de por medio.

CODA (CASI COMICA): SOBONES A LA ORDEN

Y hablando de “chichenó”, Jaime Bayly mostró hasta que punto la prensa puede llegar a extremos de franela. Pues otra cosa no se puede decir luego de ver el backstage de la entrevista “en vivo” hecha por Enrique Castillo a Alan García.

Lo cierto es que Castillo, que pasaba por entrevistador agudo en CPN Radio y un regular moderador en Pulso, quedó convertido en poco menos que en el Abraham Levy de Alan, con sugerencias para levantar la imagen del Presidente en un “off the record” que ha terminado por dejar en “off side” a ambos personajes y, de paso, a Panamericana.

Un mejor comentario, en la columna de hoy de Fernando Vivas.

INC = INSTITUTO NACIONAL DE CENSURA

Este flyer, tomado del blog Arte Nuevo, expresa lo que varias personas sentimos ante lo que nos parece un atropello.

Como lo informaron varios medios y blogs el fin de semana, el Instituto Nacional de Cultura censuró 3 obras de la exposición de Piero Quijano, que se llevaba a cabo en la Casa Mariátegui, luego de una carta del Comandante General del Ejército frente a un dibujo que retrataba parte de lo que fue el conflicto armado interno: las violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes del Estado.

Como lo ha dicho Emilio Tarazona en su blog, el Ejército Peruano se ha convertido en curador de exposiciones artísticas, con la venia de la señora Cecilia Bákula, convertida ahora en la ama de llaves del Ejército Peruano y su negación de una parte (dolorosa) de la Historia del Perú.

No deja de sorprender los extremos a los que llegan tanto el Ejército como el INC, pues ambos parecen considerar que sacando una obra de arte pueden borrar de la memoria hechos execrables, varios de los cuales siguen siendo procesados ante el Poder Judicial. Y, claro, nos demuestra que la cultura militar sigue padeciendo de un mal entendido espíritu de cuerpo.

Digo yo: ¿No es mejor para la salud moral de las Fuerzas Armadas asumir no solo los hechos de corrupción cometidos por su cúpula pasada, sino también aquellos sucesos que enlutaron a varias familias en nuestro país? Sin duda, tenían el deber de defender al país y a los ciudadanos de lo que era una grave amenaza a nuestros derechos y a la democracia, pero ello no les daba carta blanca para cometer abusos, excesos y, en algunos lugares y momentos, violaciones sistemáticas y generalizadas a los derechos humanos.

Patético papel el de una jefa del INC que, ignorando que el arte es uno de los grandes medios de expresión de una colectividad, se presta a los afanes censores de una institución que se sigue reclamando el derecho de tutela sobre adultos perfectamente conscientes y maduros, como si fuésemos infantes. Peor aún, la señora Bákula demuestra que todo lo que proclama en sus cursos de Historia del Arte en la PUCP se queda sólo en el plano del papel. Y por ello, creo yo, que debería presentar su carta de renuncia hoy mismo en el despacho de su jefe, el Ministro de Educación.

Tanto Quijano como el curador de la muestra, Armando Williams, han decidido retirar la exposición de la Casa Mariátegui, para que pueda ser montada en otro lugar, sin censura de ningún tipo.

Ojalá los artistas del Perú, que tanto hicieron de manera individual y colectiva en la lucha por recuperar la democracia, se pronuncien de manera fuerte y enérgica frente a lo que es un atropello para aquello que un artista más se precia de tener: la libertad de crear.

MAS SOBRE EL TEMA:
Arte Nuevo: Censuran exposición de Piero Quijano
Utero de Marita: Militares censuran muestra de Piero Quijano.
El Otro Tambor: Dibujo censurado de Piero Quijano
Presencia Cultural: Reflexiones sobre la censura
Pospost: Gobierno de Alan García censura dibujos de pintor Piero Quijano.
La Fortaleza de la Soledad: Quijano & Milicos
La Nuez: Piero Quijano censurado por militares.

ARTE CENSURADO

La ilustración que aparece arriba pertenece al artista Piero Quijano, uno de los pintores e ilustradores más reconocidos del medio. Fue originalmente publicada en Perú.21, en el año 2003, para ilustrar un artículo de Gustavo Gorriti sobre los ataques que venia recibiendo la Comisión de la Verdad y Reconciliación en las semanas previas a la entrega de su Informe Final.

Quijano exponía una retrospectiva de sus ilustraciones hechas para prensa escrita durante los últimos 17 años. Sin embargo, como reporta Perú.21, el Ejército Peruano – encabezado por el general Edwin Donayre – y el Instituto Nacional de Cultura – presidido por Cecilia Bákula, han censurado parte de su exposición:

Un oficio enviado por el comandante general del Ejército, Edwin Donaire al Instituto Nacional de Cultura (INC) -con conocimiento del ministro de Defensa, Allan Wagner- originó que la exposición del pintor Piero Quijano en la Casa Museo Mariátegui fuera censurada. El detonante de esta reacción fue un dibujo que, aludiendo al monumento a los soldados de Estados Unidos en Okinawa, en la Segunda Guerra Mundial, muestra a un grupo de soldados peruanos levantando un fusil contra la cabeza de un campesino andino.

Los afiches y la banderola que reproducían este dibujo así como el original fueron apartados de la exposición antes de la inauguración y, al día siguiente, fueron retiradas otras tres obras. “Espero que todo lo que ha sido apartado sea repuesto a la mayor brevedad posible”, demandó Piero Quijano. “Respetamos al artista, solo hemos planteado una selección alterna a la presentada de acuerdo con el espacio”, señalaron voceros del INC.

Las otras obras retiradas se referían a una parodia de Macchu Picchu privatizado y un juego de palabras entre TLC y el sexto hijo de Alan García.

Mi pregunta, ¿por qué el INC tiene que hacer una “selección alterna” de la obra de un artista? Que yo sepa, esa no forma parte de ninguna de sus atribuciones.

Sin duda, Quijano es un artista polémico, pero de polémicas se compone el arte también. El cuestionamiento social que hacen las obras artísticas, muchas veces, es más contudente que mil palabras. Pero parece que eso no lo entienden en el INC y en el Ejército. O quizás sí y por ello se han atrevido a esto.