PROGRAMAS SOCIALES ¿INSTRUMENTOS PARA LA CAMPAÑA 2011?

La Contraloría General de la República ha elaborado el Diagnóstico Situacional de los Programas Sociales en el Perú al Tercer Trimestre de 2006, un documento que nos muestra la realidad de los instrumentos para la lucha contra la pobreza en el país y que nos va dando cuenta de los retos y preocupaciones que genera este tema durante la actual administración gubernamental.

Llaman poderosamente la atención varios datos que ya han sido recogidos en otros informes similares, elaborados por organizaciones no gubernamentales u organizaciones internacionales, y que nos dan cuenta clara de los defectos de gestión que provocan el mal funcionamiento de dichos programas.

Así, encontramos que pocos programas sociales cuentan con una norma básica de creación, lo que explica la dispersión de los programas y la débil institucionalidad que los cobija. Este problema se concatena con la ausencia de líneas de base e instrumentos de medición que permitan establecer el real impacto de estos programas en los beneficiarios de los mismos, lo que implica un serio problema para conocer si es que estamos avanzando realmente en combatir la pobreza.

A estos problemas se suma la dispersión de los programas, lo que ocasiona varios efectos: el incumplimiento de los objetivos planteados, la subcobertura de beneficiarios y la ausencia de sinergias, lo que no llega a completar una política pública coherente.

Pero los males se complican por otros aspectos que ya no con cubiertos por la Contraloría y que tienen que ver con nuestra agitada política nacional.

Como sabemos, hace algunas semanas, Jorge del Castillo tuvo un rapto de honestidad y habló de los privilegios para los lugares que tuvieran autoridades locales del partido de gobierno. Si bien luego existió una retractación – y el pretexto perfecto para el cambio de ministros -, la sensación de que el uso político de los programas sociales existiría en este gobierno se ha mantenido.

Peor aún, dicha sensación se puede incrementar debido a los deseos presidenciales de mantener al APRA en el sillón presidencial en 2011. Cabe recordar que las declaraciones de Alan se produjeron en medio de una reunión de gobernadores de la región La Libertad. Los gobernadores son autoridades que, en teoría, representan al Presidente en todos los distritos del país y que son nombrados por la Dirección General de Gobierno Interior, una dependencia de la cartera que “dirige” Luis Alva Castro. En todos los gobiernos, esta Dirección ha estado en manos de un miembro de la agrupación política que sostiene al gobierno y no es la excepción en este caso: Víctor López Orihuela, vinculado a Agustín Mantilla, es el encargado de hacer estas designaciones. Ello implica la presencia de una maquinaria partidaria destinada a manejar el tema electoral de manera directa, a lo que se suman esta serie de mítines ministeriales a los que el actual gabinete parece acostumbrarse.

Y parece que el primer indicador claro en los programas sociales se acaba de producir. Juntos es el programa social del Estado que más fondos tiene asignados y, desde el gobierno pasado, era presidido por Alfonso Velásquez, ex Ministro de la Producción. Pues a Velásquez acaban de pedirle la renuncia. ¿Los motivos?

Fuentes de la institución revelaron que, el último sábado 9 – en la sede del Ejecutivo -, Huarachi había acusado a Velásquez de no facilitar la ampliación del ámbito de acción de los distritos beneficiarios de 628 a 870.

También se supo que Juntos no venía respondiendo a las expectativas del Gobierno y que la remoción del cargo de su titular, por ser de confianza, es una decisión que le compete a la Presidencia del Consejo de Ministros.

Asimismo, se comenta que el renunciante jefe del programa fue marginado de la reunión palaciega y que su salida obedecería a una intención política del Apra de controlar un programa que maneja 700 millones de soles.

Todas las versiones sobre el particular apuntan a que el reemplazante de Velàsquez sería Iván Hidalgo Romero, quien es una suerte de “zar antipobreza” desde tiempos de Virginia Borra. Claro, pocos han notado que es miembro del Partido Aprista Peruano.

Si a las deficiencias de gestión se suma el control partidario de los programas sociales, pues estaremos ante un manejo bastante ineficiente y sesgado de la lucha contra la pobreza. En un panorama en el que, además de los defectos antes anotados, no existe confianza en la entidad estatal encargada de elaborar los indicadores sobre pobreza, el celo sobre lo que este gobierno haga con los programas sociales va a tener que ser mayor.

Con la pobreza no se juega. Pero en Palacio parece que quieren jugar a quien obtiene más votos manipulando la misma. Jugar con fuego siempre implica quemarse.

MAS SOBRE EL TEMA:
Raúl Ferrero Costa: Se mantienen los niveles de pobreza

PERU ANTE EL MUNDO

Este año ha sido denominado como el de las Cumbres Mundiales en el Perú. Más allá de la designación para documentos oficiales, parece que nos encontramos en un momento de reflexión sobre lo que son nuestras relaciones internacionales y cual va a ser su norte.

Queda claro que el objetivo central de la política exterior peruana durante el gobierno de Alan García es la atracción de inversiones del extranjero y el comercio exterior. La idea central no es mala, como bien sabemos, el problema es como la desarrollamos y allí García no ha tenido reparos en alterar un viejo equilibrio de Torre Tagle: comercio exterior conjugado con una impronta favorable a los esquemas de integración.

En la última gira presidencial en España, Alan no dudó en señalar, por segunda vez, que Perú debería negociar por si solo un TLC con la Unión Europea, dado que Ecuador y Bolivia no se encontraban interesados en el tema. De regreso en Lima, el canciller José Antonio García Belaúnde tuvo que “traducir” al presidente y señalar que lo que era factible era hacer una negociación con distintas velocidades, diferenciando nítidamente a Bolivia del resto de países de la Comunidad Andina.

Si bien es cierto que la Comunidad Andina no pasa su mejor momento por la cuña puesta desde Caracas, es necesario recordar que nuestros vecinos estarán allí siempre y que hay que calibrar cualquier declaración inamistosa como la antes reseñada. De otro lado, más temprano que tarde, el dictador del Palacio de Miraflores dejará el poder, con lo que se puede reconstruir un esfuerzo integrador que bien vale la pena seguir intentando. De hecho, la mala reacción de la propia Unión Europea y de Alvaro Uribe debe hacer pensar a alguien en Palacio en controlar los desbordes verbales de “su majestad”.

Un segundo eje son las relaciones con las potencias. Y allì viene un problema para la Cancillería: si bien el impulso comercial es importante, ¿qué hacer cuando exista un tema de principio en el que Perú deba pronunciarse? Ya hemos visto las dificultades del caso en el gobierno anterior, cuando Alejandro Toledo hizo gala de una tibieza inaudita frente a la invasión norteamericana a Iraq, a la que no pocos vieron como signo de cierta anuencia con lo que era una vulneración al Derecho Internacional. Y algo de eso ya se ve con Alan, cuando expresa, cual Penelope Cruz con Ripley: Me fascina China.

Tercer tema: Chile. Si bien el gobierno tiene toda la intención de continuar con la estrategia de las cuerdas separadas, viene siendo claro que la misma va a tener que esperar un poco, dada la natural reacción chilena frente a la interposición de la demanda en La Haya, lo que ha causado incluso que se haya postergado el tema de la ampliación del TLC con el país del sur.

Tres canchas en las que la actual gestión juega su partido en el exterior. Las cumbres a celebrarse en mayo y noviembre, sin duda, van a ser momentos donde los ojos del mundo estarán en nosotros y que podría ser utilizada para impulsar otros temas más allá de lo comercial. Perú tendría que decir y hacer mucho en lo que se refiere a temas como lucha contra el terrorismo, derechos humanos, defensa del patrimonio cultural y del medio ambiente. Y en esos temas simplemente suena el sonido del silencio.

Torre Tagle tiene una oportunidad para evitar convertirse en una sucursal del MINCETUR. Pero ello dependerá no solo del Canciller y de los diplomaticos, sino tambièn que la amplitud de miras llegue a todo el Gabinete.

Perú frente al mundo debe mostrar otras facetas. Quizás haya lecciones mejores que dar al orbe. ¿Sabremos ser, además de buenos anfitriones, buenos maestros?

MAS SOBRE EL TEMA:
El Comercio: La integración con la UE pasa por España
Augusto Alvarez Rodrich: Barrio de Broncas
Menos Canas: Otro gesto presidencial

LA RECUPERACION DE LA CONFIANZA ECONOMICA

La fuerte caída registrada por las bolsas de valores del mundo ha generado alarma en varios mercados del mundo incluyendo el peruano.

Ayer, con varios amigos, discutíamos sobre cuáles podían ser las causas – que se concentran, sobre todo, en la desconfianza al plan de estímulo económico anunciado por George W. Bush para Estados Unidos – y, sobre todo, las consecuencias de este golpe bursatil. La preocupación inmediata de algunos de nosotros eran los fondos de pensiones, que podrían sufrir una reducción en sus ganancias.

Pero, de lo que pude sacar como conclusión de dicha conversación, el principal problema es que no conocemos, realmente, cuales pueden ser los efectos de la agitación económica mundial en la economía peruana. Analistas de diversas tendencias coinciden en que algo nos afectará, pero no establecen hasta que punto y menos aún concuerdan en las contingencias que deberá tomar el gobierno peruano sobre la materia. Ello, en una ciencia social y no exacta como la economía, es relativamente entendible.

Sin embargo, preocupa algo que comenté en este blog hace una semana y media: las discrepancias entre el Presidente de la República y el Ministro de Economía sobre el comportamiento de la economía peruana en un complejo año. Disensos que no son poca cosa, dado que ambos son las personas que deberán tomar algunas de las decisiones más importantes para enfrentar lo que es un ajuste serio en el escenario económico global. Y ello no creo que genere mucha confianza en los inversionistas grandes, medianos y pequeños.

Pero tampoco las cosas se tienen claras con relación a los ciudadanos de a pie. Y es que los precios de los alimentos siguen aumentando y nuestro Ministro de Agricultura nos advierte de que se acabaron los alimentos baratos. La pregunta que con justa razón se hacen las amas de casa es: ¿como hacemos con las compras del día, si es que nuestros ingresos no aumentan? ¿con qué reemplazamos los alimentos que ya no podemos comprar? Esas respuestas hacen que la población en general no confíe en el gobierno y, como resultado, tengamos el índice de aprobación presidencial alrededor del 30%.

Así como la economía mundial se ha resentido por los mensajes poco claros que el gobierno de Estados Unidos ha dado sobre su real solidez, lo mismo puede pasar con la economía peruana. Es necesario que el Presidente y los Ministros expliquen, de manera clara, sencilla y veraz, cuál es la real situación económica del país. Porque, mientras tanto, las cifras macroeconómicas siguen bien – y es correcto que sigan así -, pero la gente sigue sin sentirlo y, peor aún, pensando que en cualquier momento se acaban las vacas gordas.

Además de un shock de inversiones, se requiere de un ajuste de confianza. Téngalo en cuenta, señor Presidente.

MAS SOBRE EL TEMA:
El Comercio: Bolsas cerraron mal en Asia y están a la baja en Europa
Alan García: Mercados bursátiles se recuperarán pronto
Luis Felipe Arizmendi: ¡Crísis, pero de nervios…!
La República: Fondos de AFP en el exterior en riesgo
Roberto Bustamante: Lunes negro en las bolsas del mundo
Carlos Melendez: Obama: Peru is like New Hampshire

LA PAZ SE HAGA EN LA HAYA


La presentación de la demanda peruana ante la Corte Internacional de Justicia por la delimitación de la frontera marítima con Chile supone el inicio de un proceso judicial que durará varios años en pos de una solución pacífica y definitiva a la mayor controversia que se tiene con el vecino del sur.

En el mundo civilizado de hoy, cuyas bases fueron puestas, entre otros documentos, por la Carta de las Naciones Unidas de 1945, la solución de controversias se realiza sin utilizar tanques o armas. Para ello, se emplean diversos mecanismos, siendo el recurso a un proceso judicial – al igual que en el derecho interno – la última solución pacífica para la resolución de una controversia de este tipo. Fue por ello que se creó una Corte Internacional de Justicia que pueda canalizar dicha disputa.

Esto es importante remarcar en momentos en que, de ambos lados de la frontera, no faltan quienes pretenden iniciar una carrera armamentista, sobre la base de la interposición de esta demanda. Y por ello creo necesario rescatar el comentario de un lector chileno, que me dejó lo siguiente esta mañana:

Me topé con este blog buscando saber que piensan los peruanos del litigio marítimo, y que bueno saber que La Razón no es la voz de todos ustedes. En los noticieros chilenos de vez en cuando aparece ese diario con sus arengas beligerantes contra nosotros, algo que resulta “pintoresco” por decir lo menos…

Y como chileno les digo… jamás mi país va invadir Perú, ese temor no puede ser más infundado. Asimismo, tampoco nosotros pensamos que Perú vaya a declararnos la guerra o algo así. Estamos a la espera e lo que La Haya diga, y cualquier decisión se acatará. Es lo que siente el chileno común y corriente. Las relaciones con Perú son de las que más la Cancillería chilena propicia, y por lo mismo se esforzará siempre por buscar consensos pacíficos.

Saludos a su bello país.

La presentación de la demanda supone la culminación de un esfuerzo que, hay que decirlo, comenzó el ex canciller Allan Wagner hace màs de dos décadas y que, durante el gobierno de Fujimori, fuera dejado de lado. La posibilidad de una demanda ante la Corte de la Haya fue retomada con fuerza en el gobierno de Alejandro Toledo, en particular, por el Ministro de Relaciones Exteriores Manuel Rodríguez Cuadros. Y, durante esta administración, se ha visto por conveniente iniciar el cierre de uno de los capítulos más tristes de la historia latinoamericana.

Nuestra historia con Chile no ha sido nada fácil. Una desconfianza mutua entre gobernantes que se remonta a los inicios de la República, una guerra traumática que recién se comienza a procesar en serio por parte de nuestros historiadores y científicos sociales, la demora en culminar con la delimitación de límites y conflictos de carácter comercial y cultural que son magnificados por la prensa han marcado el devenir de una relación que se puede caracterizar como la de dos vecinos de un edificio que pueden saludarse amablemente, e incluso pueden tomarse un par de cervezas en una reunión en la que coincidan, pero que se pelean en una sorda guerra fría que no quiere repetir la de los bisabuelos batiendose en duelo hace 120 años.

Ayer, luego de ver una entrevista hecha por Rosa María Palacios al general Roberto Chiabra, me quedó una pregunta en el aire que bien podía haber sido hecha: ¿Y que pasa si Perú gana la demanda ante la CIJ y Chile acata el fallo? ¿Qué pasará con los halcones de ambos países: seguirán buscando pretextos para que nos sigamos peleando o por fin entenderán que lo que más le conviene a ambos pueblos en vivir en una armonía saludablemente competitiva?

Tienen 6 años – por lo menos – para pensar una respuesta.

MAS SOBRE EL TEMA:
Texto del Mensaje a la Nación de Alan García
Declaración oficial del Gobierno de Chile
Menoscanas: Juntos y revueltos
El Comercio: El sustento de la posición peruana
Augusto Alvarez Rodrich: Unidad racional
Caretas: La demanda peruana
Fernando Vivas: Un nuevo militarismo
Perú.21: La posición de Ollanta Humala
Allan Wagner: Proceso ante La Haya debe estar rodeado de clima de serenidad
Luis Gonzáles Posada: Confiamos en que demanda no afecte relaciones económicas con Chile

PERU, CHILE Y LAS SINRAZONES DE LA RAZON

TRIUNFA CAMPAÑA DE LA RAZON

¡PERU POR FIN LE DECLARA LA GUERRA A CHILE!

Glorioso Ejército de Bolognesi, en maniobra sin precedentes, reclama para sí territorio peruano de Arica, robado en 1879.
Presidente García, en mensaje a la Nación, reivindica acción y solicita comprensión de la comunidad internacional con este tema.
Fujimori anuncia apoyo de su bancada a acción de dignidad nacional.
Solo “caviares” y “prochilenos” condenan acto de patriotismo.

Por supuesto que el titular que acabo de colocar es producto de mi imaginación. Sin embargo, no dista de los deseos nada ocultos de un diario encargado de promover el odio hacia un vecino con el que tenemos un tema pendiente, pero con el cual debiéramos tener una mejor relación.

Es conocido que La Razón, el diario más alineado con el fujimorismo y con los intereses del sector más conservador de las Fuerzas Armadas viene propugnando una campaña en contra de la permanencia de Allan Wagner como principal impulsor de la demanda ante la Corte Internacional de Justicia sobre el tema de la delimitacion marítima contra Chile.

Para ello, no dudan en mentir o en colocar como “expertos en temas internacionales” a militares y diplomáticos en retiro que invocan una supuesta “pro-chilenidad” del ex Ministro de Defensa, con un solo argumento. Para muestra, el botón de hoy:

El presidente de la Asociación de Oficiales Generales y Almirantes (Adogen), general PNP (r) Rolando Llanos, mostró su espanto por la permanencia de Allan Wagner como agente peruano ante la Corte de La Haya, pese a sus demostrados vínculos con Chile.

Según precisó, nuestro país ha tenido desde la Guerra del Pacífico numerosos antecedentes que involucran a “malos peruanos” que lindaron con la traición a la patria, por lo que “temer que Wagner vuelva a actuar en contra de los intereses nacionales, como lo hizo en 1985 y 1986, es absolutamente válido”, en referencia a la aceptación de la violación del Tratado de 1929 respecto de las obligaciones de Chile con el Perú en Arica.

Basta ver los comunicados de ADOGEN para darnos cuenta que pueden defender cuestiones necesarias e importantes como la mejora de la calidad de vida de los miembros de las Fuerzas Armadas, como su rechazo a cualquier iniciativa vinculada a la defensa de los derechos humanos, especialmente, aquellas que tengan que ver con el conflicto armado interno.

Pero, filias y fobias aparte, el general entrevistado por La Razón – como todos sus invitados recurrentes – miente con descaro. Wagner no es un prochileno interesado en destruir a las Fuerzas Armadas, sino, más bien, es un diplomático que ha defendido a cabalidad los intereses del Perú.

Esta mañana estuve revisando el libro Políticas Exteriores del Perú: Sociología Histórica y Periodismo, de Luis Velaochaga, en el que se hace un exhaustivo resumen de lo que ha sido la política internacional peruana desde los inicios de la República hasta el final del primer gobierno de Alan García. Cabe recordar que, en ese periodo, Wagner fue el Canciller durante buena parte de dicho régimen.

¿Y qué fue lo que hizo Wagner que irrita tanto a los Wolfenson y sus amigos y aliados? Pues tuvo una serie de conversaciones con el entonces canciller chileno Del Valle, a fin de resolver los puntos pendientes del Tratado de Lima de 1929, así como a ampliar la agenda bilateral, lo que incluyó, en primera instancia, reuniones entre los altos mandos de las Fuerzas Armadas respectivas, en un antecedente de lo que conocemos como hoy como “reuniones 2+2”.

En dichas reuniones, Wagner planteó cuestiones de sentido común, como lo referido al tema del ferrocarril Tacna – Arica (que muchos equivocadamente consideran como de soberanía peruana), la venta del terreno del Chinchorro y el establecimiento de la revisión de los textos de historia para llegar a un acuerdo sobre lo que fue la verdad histórica de la Guerra del Pacífico. Como señala Velaochaga, estos puntos fueron criticados por un sector del periodismo peruano, que hizo campaña.

Los intentos de conversaciones fracasaron, al final, por una posición firme del Perú en materia de derechos humanos, al condenar a Chile en la Comisión de Derechos Humanos por los motivos por todos conocidos.

Pero también Wagner levantó, en ese periodo, la bandera de uno de los cucos del conservadurismo diplomático y militar: la adhesión del Perú a la Convención del Mar, tratado internacional cuyos principios, curiosamente, son los sostenidos por el Perú en su demanda ante la CIJ en La Haya. A pesar de ello, nunca hemos firmado la Convención, por pensar que era contraria a nuestros intereses, debido a un tema meramente de nomenclatura, referido a la definición de lo que significa “mar territorial”. Lo curioso, como refiere Velaochaga en su libro, es que Alan García, opuesto a dicha suscripción, dejó que Wagner trabajara, aunque, a la larga, la falta de respalddo presidencial hizo que el esfuerzo del entonces canciller fuera un fracaso.

En otras palabras, lo que hizo Wagner como canciller fue comenzar a sentar las bases de lo que es la actual posición peruana, defendida por todos los partidos políticos presentes en el Congreso y que, a mi criterio, tiene serias posibilidades de ganar en el fuero internacional. Así que, la acusación de “pro chilenismo” carece de sustento algono.

No es la primera vez que el diario de la mafia la emprende contra el ex canciller. Ya anteriormente informamos de una contracampaña sostenida cuando era Ministro de Defensa. ¿Los motivos? Básicamente, parar cualquier intento de control civil democrático a las Fuerzas Armadas, evitar reformas importantes que Wagner venía impulsando en dicho sector y aumentar los gastos militares en armamento. De allí que La Razón tenga una línea editorial tan belicista hacia Chile y tan favorable al blindaje de las Fuerzas Armadas, a las que veneran como los peruanos al Señor de los Milagros.

La República ha esgrimido argumentos parecidos. Como sostuvo en un informe de ayer:

Ángel Páez, jefe de la Unidad de Investigación de este diario, señala que son tres los grupos de poder que están reflejados detrás de la campaña de La Razón. “Primero están los proveedores de armas que exaltan las adquisiciones que hacen los chilenos y, de esa manera, tratan de forzar al Ministerio de Defensa a realizar adquisiciones sin licitación, sin transparencia”, asegura.

Otro sector que identifica Páez es el fujimontesinismo, que se vale de La Razón para petardear cualquier esfuerzo diplomático que busque solucionar las diferencias con Chile. “Buscan una posición militarista y beligerante que justifique el incremento de adquisiciones militares.

El tercer grupo es el que conforman los ex militares que se corrompieron con las adquisiciones y los que están siendo procesados por violación de derechos humanos.

Para terminar. Hay un dato más que debemos tener en cuenta. Como lo señaló recientemente el periodista Marco Sifuentes, la empresa que edita La Razón, Montecristo Editores, ha ampliado su rubro de negocios a varios ámbitos y ha indicado que podría presentarse a cualquier concurso o licitación pública que haga el Estado. Es decir, negocios hay de por medio, y no solo detrás de La Razón. Es esta empresa la que potencialmente tiene la posibilidad de ganarlos.

Más que amor por el Perú, es amor al dinero fácil, aun a costa de lo que significa una guerra: perder vidas humanas. Si eso es “patriotismo”, prefiero cantar que no necesitamos banderas.

ACTUALIZACION (06:26 PM):
Como alguna vez lo dije, este blog no es nada sin sus comentaristas. Y ya dos de ellos me han indicado que la persona presentada como “Presidente de ADOGEN” por La Razón no es el verdadero directivo principal de dicha institución.

De hecho, según la propia web de ADOGEN, el presidente de esta asociación es el General EP (r) Juan Fernández – Dávila Pérez, cercano a las filas apristas y miembro del Consejo de Reparaciones para las víctimas del conflicto armado interno. En la directiva, no aparece ningún señor Llanos, quien es director de una asociación similar de reciente creación, pero en la Policía Nacional. Todos conocemos como ADOGEN a la asociación de militares y almirantes en retiro, que tiene más de 50 años de existencia y no a la de Llanos, fundada apenas hace 4 años.

A los chicos de La Razón, cabe recordarles el viejo y conocido refrán. Para mentir y comer pescado, hay que tener cuidado.

LO JUSTO TIO ANDRONICO

Perú.21 informa lo siguiente:

El Centro Internacional de Arreglos de Diferencias relativas a Inversiones (Ciadi) del Banco Mundial le dio la razón al Perú al rechazar una solicitud presentada por la empresa Lucchetti – de capitales chilenos – por considerar irregular el cierre de su fábrica de producción en la zona colindante con los Pantanos de Villa.

Con esta decisión se ratificó la validez del fallo de un primer tribunal arbitral del Ciadi, que en febrero de 2005, se pronunció en el sentido que dicho centro no es competente para decidir sobre dicha controversia.

El Perú fue notificado este miércoles sobre esta decisión, donde se concluyó que “Lucchetti carecía de legimitación para acceder a este foro internacional” al señalar que el Convenio para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones entre los gobiernos del Perú y Chile, en vigor desde el 3 de agosto del 2001, no es aplicable a este caso por estar expresamente excluídas “todas las controversias -con inversionistas- que hubieren surgido con anterioridad a su vigencia”.

¿Que quiere decir esto? Pues que los reclamos de Andrónico Lukzic, personaje que fue beneficiado por una discutible prescripción de actos de corrupción por los que quiso evitar que su fábrica fuera cerrada, han sido declarados infundados y el Perú no tendrá que pagarle 150 millones de dólares a esta empresa, por el cierre de dicha fábrica.

Lo justo es lo justo. Poner la fábrica allí ya generaba un fuerte impacto ambiental en una zona reservada. La politización del caso agudizó más la confrontación y hoy, 10 años después de iniciado este lio, por fin se cierra este capítulo.

Y claro, ahora a cuidar nuestra última reserva ecológica limeña.

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Alberto Andrade: Fallo contra CIADI sienta gran precedente

¿POR QUE ELLOS SI PUEDEN?

A estas alturas no es un secreto para nadie que me gusta el fútbol. De hecho, alguna vez participé en 100% Fanáticos – video que ustedes jamás verán – y puedo pasarme algun que otro domingo viendo varios partidos seguidos. Y claro, soy crema, además.

Viendo esta mañana parte del partido con Tayikistan – por favor, conseguir video de Farid Kahhat explicando más sobre este país en Entre Titulares – me preguntaba lo mismo que muchos de ustedes deben haberse hecho: ¿Por qué estos chicos han podido vencer miedos y frustraciones anclados durante 25 años en el sentir futbolero nacional y han llegado tan lejos?

Como todo en la vida, eso no se explica con un solo factor.

Por un lado, ha existido un buen trabajo de acompañamiento, tanto de padres, familiares y, por supuesto, de su entrenador. Aquí no vemos a estrellas poseras, a chicos que aspiran al titular con la Malcriada del Trome de turno o a chicos que pisen huevos a la hora de caminar. Es cierto, aún están en formación y alguno de ellos podría ser un potencial Waldir (o, peor, Kukin), pero hasta el momento, tienen la cabeza fría que es necesario acompañar para un corazon grande a la hora de jugar.

Lo segundo es que al talento se ha sumado disciplina táctica. Los “Jotitas”, como los han bautizado, saben cual es su libreto, como opera el equipo cuando hay cambios, conocen sus posiciones en la cancha y no hay improvisaciones a lo Julio César Uribe.

Y lo tercero es que tienen sed de triunfo. Al igual que mi generación, estos chicos nunca vieron a su selección en un mundial de fútbol por méritos propios y querían ser quienes nos dieran esa satisfacción.

¿Es un equipo perfecto? No. Tiene un defecto acentuado partido a partido: la falta de gol, tan consustancial al fútbol peruano. Y no por falta de oportunidades, que vaya que las crean, pero la definición tendrá que ser algo que el entrenador de la sub 20 a la que pasen estos chicos debe pulir para convertirnos en un cuadro realmente competitivo.

¿Qué pasará el sábado? No soy de los que creen que ya se ha conseguido el objetivo. Por el contrario, esa sed de triunfo debe seguir acompañando a estos chicos que deben seguir creciendo para ser buenos jugadores y mejores ciudadanos.

Y que viva el Perú.

COMPACTO DEL PARTIDO:

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