Perú.21: últimas “necedades”

 

Dilecto lector, ya ha transcurrido poco más de una semana del despido de Augusto Álvarez Rodrich de Perú.21 y aún se siguen oyendo voces sobre el tema. Para usted, que se perdió de estos ecos por APEC, le dedico el siguiente recuento (que, por cierto, también es una respuesta).

NECEDADES Y NEGOCIOS

Por el título, se habrá dado cuenta que he leído completo el artículo de Hugo Guerra del último sábado. Guerra niega que la salida de AAR se deba a cuestiones políticas. Del mismo, el siguiente párrafo pasará a la antología:

Basta, entonces, de crear más líos artificiales en un gremio profesional ya tan golpeado desde la época del montesinismo. No permitamos que el lobby de ciertos grupos de presión y algunas ONG trate de pescar en río revuelto. Que la politiquería barata, la desinformación y la irresponsabilidad no se adueñen de las salas de redacción serias, porque ya bastante daño hacen esos bloggers que pretenden hacer un necio periodismo de periodistas.

Vayamos por partes, apreciado lector.

Primera pregunta: ¿Por qué recién salir a responder a las críticas que se han hecho durante varios días sólo cuando Alejandro Toledo protesta por el tema? Digamos, el lector se merece algo de respeto y una explicacion (ahondaremos sobre esto más adelante).

Segunda interrogante: ¿Qué grupos de presión y que ong’s? Vamos, Hugo, anímese a dar los nombres. Con ello, los estimados lectores podrán conocer que intereses supuestos se mueven, si es que se mueve alguno. La verdad, aquí protesto como ciudadano, no como parte de ninguna entidad o grupo, como tanto suspicaz piensa por alli.

Pero, respetable lector, se que usted no es caído del palto y, felizmente, tiene algo de memoria. Quizás el señor Guerra, ahora que acabó la cumbre de APEC (un evento muy apreciado por él), tenga ahora más tiempo para recordar que los intereses políticos están detrás de este caso:

A quien Ampuero alude pero no menciona es a Hugo Guerra, de quien, en nuestro post anterior sobre el tema, hemos señalado claramente que es el defensor de los intereses del Primer Vicepresidente de la República, tanto en temas de derechos humanos como de presupuesto del sector Defensa. Y de quien el ex jefe de investigación del decano no se equivoca: en efecto, el Estudio de Abogados del cual es socio Guerra ha sido contratado por la Comisión Organizadora de APEC, en tres ocasiones, para dar servicios legales (ver aquí, aquí y aquí). Recordemos que esta comisión es presidida por Giampietri y, además, está exenta en sus contrataciones de los controles de CONSUCODE, gracias a las Leyes de Presupuesto 2007 y 2008. Hecho que, como bien señala el escritor y periodista, despierta las alarmas del suspicaz lector.

Pero también cabe mencionar, otra conexión gubernamental de Guerra:

La cercanía de Giampietri y Guerra se ha hecho más evidente aún a raíz del puesto del periodista como Director de Cátedra Perú, una entidad de la Universidad San Martín de Porres, que viene apoyando las actividades de la Cumbre de APEC, cuya organización es presidida por el Almirante.

Universidad que, como sabemos, es propiedad del Ministro de Educación. ¿Y la salida de AAR no es política?

Y Fernando Rospigliosi también recuerda al principal beneficiario de esta salida:

En un artículo firmado, en la misma página, el mencionado ayayero se despacha contra el “necio periodismo” de los bloggers, que han osado hablar de la “supuesta ingerencia gubernamental en las decisiones del grupo El Comercio”. ¡Faltaba más! Si todo el mundo cree a pie juntillas la versión oficial que la defenestración de Augusto Álvarez Rodrich de Perú.21 se debió a una muy inteligente decisión empresarial, porque ese diario se había convertido en el primero en su categoría en ventas e influencia. Sacar a AAR no tiene nada que ver con la nueva política del grupo, de minimizar la corrupción y reventarle cuetes todos los días al gobierno. Y todos creen también que el gobierno no ha tenido nada que ver en el asunto, así como Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos no tenían nada que ver con el control de los medios la década pasada.

El lector sabrá sacar sus conclusiones.

LA NO EXPLICACION DE PACO MQ:

Al dia siguiente, ayer domingo, Francisco Miró Quesada Rada tomó la posta de la defensa de El Comercio. En una columna editorial, Paco MQ también negó que el diario tuviera presiones políticas o económicas detrás y, escuetamente, sobre el caso de AAR, señaló:

Asimismo, con el señor Álvarez Rodrich se dio una confrontación circunstancial sobre el tema (la difusión de los petroaudios, nota de DTP), pero esta no fue la causa de su desvinculación laboral.

Veamos, Augusto ha dicho claramente que lo sacaron por una discrepancia editorial. El Comercio no da más explicación que esta “no explicación”. Y luego le piden a los suspicaces lectores que no lo sean. Como que poner a dos supervisoras de contenido para el hoy casi inexistente Perú.21 tampoco es muy democrático que digamos. ¿Qué quieren que supongamos, entonces?

OTRA SALIDA

Hoy Augusto Ortiz de Zevallos se ha sumado al núcleo de ex colaboradores de Perú.21. Y en Espacio Compartido da los motivos para su salida:

Desde la tarjeta roja de sus dueños a su director, este triste despropósito que ha pifeado el estadio entero porque sabe y huele a esos penales, tiros libres y off-sides regalados que los futboleros peruanos conocemos, PERU.21 es una parodia, de la que se han bajado casi todos los columnistas regulares. Yo he sido uno irregular, amateur y esporádico y quizá no me corresponda renunciar. Nunca cobré, nada me deben. Pero me bajo, porque además ya ni me podría leer. Ni yo mismo ni quienes me interesaba que me leyesen, los lectores del Perú.21 previo a este fantasma, que eran muchos y sumaban una apuesta por el Perú joven, nuevo, distinto, mestizo y plural.

Lectoría que esta estupidez pierde y que nos devuelve al viejo sabor mediocre, rancio y pretencioso del periodismo feudal. Fue el primer logro (y no solamente intento) de una lectoría plural en edades, nivel económico, procedencia, estilo de vida.

Lo fue tanto que fue frenado para que no hiciera competencia a otros periódicos de su grupo, bastante más caros y vacíos. Todo esto, además de agredir nuestra inteligencia es por ello un absurdo empresarial. Habrá menos lectores, menos credibilidad. Solamente lo pueden explicar cuentas hechas en otros territorios de interés.

Justamente, creo que este es el fondo de este tema. Si varios hemos protestado por la salida de Perú.21 es porque se perdió un medio de comunicación crítico al gobierno, que estaba soltando varias cosas sobre corrupción y porque, con sus errores y virtudes, el diario ejercía un saludable ejercicio de pluralidad editorial, donde convivían Giacosa, Bullard, Manrique, Tanaka, Castagnola, Rospi y Degregori, por mencionar solo a algunos.

REPERTORIO DE PROTESTA

Finalmente, estimado lector, se ha suscitado un debate en torno a los medios de protesta en torno a Perú.21, protagonizado por Gonzalo Gamio y Carlos Melendez. Ambos coinciden en que lo ocurrido en torno a este caso supone una violación de la libertad de expresión, pero discrepan radicalmente sobre el repertorio de protesta y sobre si esta es una causa como para levantarse.

Gamio señala:

Si fuese cierta la hipótesis – ciertamente discutible – de que a la gran mayoría no le interesa lo sucedido en Perú 21 – ¿Ello descalificaría la actitud de quienes (en tanto lectores y ciudadanos) consideran preocupante que se saque del medio a un diario crítico e independiente? ¿Convierte en absurda la idea de cancelar la suscripción de quien la tenía? Creo que miramos (e imaginamos) demasiado lo que supuestamente piensa “la mayoría” – así, planteada falsamente como una entidad homogénea y unánime -, y meditamos menos en el punto de vista que cada uno tiene del asunto. Creo que un ciudadano responsable se forma una opinión razonada sobre algo, antes de plantearse si su opinión “enganchará” con la perspectiva de los demás. Y si no “engancha”, pues ¡Qué se le va a hacer! Pero estos cibernautas piensan que si uno no tiene esta sintonía-permanente-y-casi-mística-con-la-mayoría “no es de izquierda”. Esto es absurdo (además de profundamente antidemocrático).

Melendez replica:

La indignación y sus causas parecen concentrarse en determinado grupo social, al igual que lo que sucede con el crecimiento económico que tanto se critica. No creo que exista otra manera de redistribuir la indignación si no existen organizaciones políticas que las incluyan en sus plataformas. Las iniciativas cívicas e individuales me parecen secundarias, precisamente por su aislamiento, porque no congregan (hasta pueden repeler solidaridades, precisamente por sus formas excluyentes), porque tienen un alcance limitado, tanto en la convocatoria como en su duración, y porque aumentan la brecha del “Gini de indignación”. Creo que todas las causas son justas, pero algunas más urgentes que otras precisamente porque afectan a más ciudadanos, en especial a los que no se les reconoce su capacidad de indignación, ignorándolos o llamándolos “antisistémicos”, “vándalos”, “violentos”.

Creo que ambos tienen razón, solo en parte. De un lado, Gamio acierta en el hecho de que una protesta o presión ciudadana no debe medirse en téminos de mayorías o minorías. Me parece un tipo de descalificación que no soporta el mayor análisis en un Estado Democrático de Derecho, pues todo el mundo tiene derecho a protestar (desde comunistas hasta fujimoristas). Pero también convendría analizar porque este tipo de “causas cívicas” no tienen más adeptos, aparentemente, que los “mismos de siempre”. Algo sobre ello se puede ver en el debate sobre el liberalismo de izquierda en el Perú. Mi intuición me dice que hay que variar algo en el “repertorio de protesta”.

De otro lado, coincido con Melendez en que la canalización de la protesta vía partidos es crucial para consolidar la democracia y en que hay causas que son vistas con una mirada limeñocéntrica que, sin duda, ejerce una valoración sobre que es lo que se apoya y que no. Sin embargo, creo yo que, más que una crítica hacia lo que podría ser “manifestaciones ciudadanas del sector AB”, convendría analizarlas mejor para entender lo que una parte de este sector (la otra, por cierto, está con García) privilegia algunas causas o algunos modos de acción antes que otros. (Explicaciones que van más allá de los epítetos, por cierto).

Por lo demás, y con esto concluyo, no estoy a favor de boicot alguno. Me leo la mayor parte de diarios, incluyendo a algunos que están en las ántipodas de lo que pienso, porque creo que informar supone conocer las opiniones de quienes no piensan como uno. Y, además, existe mucha gente valiosa en el grupo El Comercio que trabaja decentemente, a pesar de sus directores, y que no merecería ser castigada económicamente. Pues, en el fondo, un boicot los castigaría, antes que a los Miró Quesada.

Y dicho esto, estimado lector, digo hasta mañana.

(El logo necio es una genialidad de Heduardo)

MAS SOBRE EL TEMA:

Utero de Marita: Párrafos finales

Menos Canas: Toledo, Álvarez Rodrich y Fujimori

El Mundo de Plástico: Necio

Pueblo Vruto: Poder, política y democracia: el caso Augusto Álvarez Rodrich (I)

Los Comechados: Las rasgaduras de algunos blogs por la salida de A. A. Rodrich

Reportaje al Perú: Este miércoles: debate en IPYS sobre la prensa y los petroaudios

La crisis en Perú.21

alan-augusto.jpg

Hoy ha continuado la crisis en Perú.21, iniciada por el despido de su director Augusto Alvarez Rodrich. Como informamos más temprano, han asumido interinamente la dirección Claudia Izaguirre y Manuel Tumi, los dos editores de confianza de AAR, hasta que se ubique a un nuevo director.

Tampoco salió la columna de Rosa María Palacios. Ayer la periodista no hizo referencia al hecho en su programa, pero sí indicó que “este programa seguirá investigando la corrupción”, en clara alusión a las presiones que hay ahora sobre América Televisión. Aunque se ha desmentido, por el momento, la salida de Laura Puertas, editora general de prensa de América Televisión, el lunes 24 de noviembre será una fecha central, dado que ese día se celebrará una reunión del Consejo Editorial del canal.  Cabe recordar que hace unos días se renovó el Consejo Editorial de América Televisión y Canal N, que ahora está conformado por Martha Meier Miró Quesada (integrante de la facción dominante de El Comercio), Manuel García Miró Bentín y Mirko Lauer.

Ahora hay tres versiones sobre la salida de AAR del diario:

– La primera, vinculada a los pleitos internos en la Corporación, referida a las discrepancias entre Francisco Miró Quesada y Hugo Guerra con el ex director de Perú.21 por la publicación de los petroaudios.

– La segunda, comentada por La República, que hace alusión como “gota que rebalsó el vaso” a la publicación de una noticia en contra del Alcalde de Chiclayo, Roberto Torres, anfitrión de la inauguración de la planta de El Comercio para la región norte, puesta en marcha esta semana.

– La tercera, es contada por Paola Ugaz:

La cabeza de Alvarez Rodrich estaba en juego desde entonces para los miembros del directorio como la vicepresidenta del mismo, Milagros Miró Quesada de Rodríguez Larraín, José Graña Miró Quesada, Pablo Llona García Miró, entre otros.

No estaban de acuerdo con la pluralidad del periódico, entre los que destacaban plumas tan disímiles como Fernando Rospigliosi, Nelson Manrique, Jorge Bruce, Guillermo Giacosa, Ramiro Escobar, Giovanna Pollarollo, Roberto Lerner, Luis Pásara, Esther Vargas, Santiago Pedraglio, entre otros.

Tampoco les gustaba su apoyo al informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, su presunto sesgo antimilitarista, el suplemento “El Otorongo”, las denuncias de discrimación social, racial, de género y por sobretodas las cosas ser irreverentes y “faltosos” (como decía en sus frescas y diarias columnas Augusto Alvarez Rodrich) ante el poder de turno, es decir, el gobierno que preside Alan García.

El “petrogate” exacerbó los ánimos y sirvió como detonante para la forzada salida y el ex director se batió hasta donde pudo.

Hasta donde pudimos conocer, los miembros del directorio (a espaldas del actual director Francisco Miró Quesada Rada y subdirector, el periodista Hugo Guerra) nunca se plantearon el debate deontólogico de difundir o no los audios del Petrogate, si el chuponeo es un acto ilícito, de donde vino el espionaje industrial, ni nada parecido.

A ellos, jamás se les cruzó por la mente esa disyuntiva editorial. (Vamos, IPYS anímense a hacer un encuentro de periodistas sobre el tema).

El tema, para Ugaz, tendría un interés económico, con uno de los casos más controvertidos de este gobierno:

La mano que mueve la cuna en este nuevo directorio es José Graña, dueño de Graña y Montero y quien está interesado en la construcción en los polémicos terrenos de Collique otorgados por el Ministerio de Vivienda; y quien mueve la pelota en el diario “El Comercio” es Martha Meier Miró Quesada, ecologista y candidata de “Perú 2000” de Alberto Fujimori al Congreso de la República, cuando pretendía su tercera reelección.

Como se recuerda, el caso de la venta del Aeródromo de Collique es un caso que viene siendo investigado por el Congreso de la República, ante posibles irregularidades en su forma de venta. El Ministro de Vivienda y Construcción, Enrique Cornejo, está a punto de ser interpelado por este tema. Y, en el caso de Meier Miró Quesada, como vemos, su poder ahora llega también a América Televisión.

Y Ugaz informa sobre las siguientes dos bajas en el diario, esta vez por renuncia:

(…) hasta el momento han renunciado en solidaridad por la medida, los columnistas Fernando Rospigliosi y Nelson Manrique.

A continuación les dejo la carta de renuncia de Manrique:

Hola Paola:

Estuve durante el dìa ocupado con una ponencia que tenía que presentar y recién ahora, a la medianoche, me entero de la salida de Augusto de la dirección de Perú 21.
Quiero darte la primicia de mi renuncia, por una parte, porque me alegra dártela a tí, y por otra, porque no se a quien diablos se la presentaré en Perú 21. Ya averiguaré mañana.
Mentiría si dijera que no esperaba esto. Este el el Perú de Alan García y, como diría Martín Adan, “las cosas han vuelto a la normalidad”.
Un abrazo de

Nelson Manrique

PD. Un encargo para Augusto, si lees ésta: llámame, porque el teléfono que tengo es el que usabas en Perú 21. Y me encantó trabajar contigo.

Como vemos, esta historia aún tiene para rato. Y, como vemos, los faenones también.

MAS SOBRE EL TEMA:

Menos Canas: ¿Libertad de qué?

Habla Sonia Luz: La libertad de expresar: Periodistas, periodismo y poder

Eduardo Villanueva: La partida de AAR en el contexto de una crisis mediática

Botan a Augusto Álvarez Rodrich de Perú.21

Marco Sifuentes acaba de soltar lo que algunos ya anticipaban: Augusto Álvarez Rodrich ha sido “renunciado” de la dirección de Perú.21.

Como lo hemos comentado en nuestros posts sobre el Grupo El Comercio y los petroaudios (ver aquí y aquí), ya existía un malestar entre la facción dominante de la familia Miró Quesada y el director de Perú.21, debido a las discrepancias claras en torno a la decisión de publicar los audios que destaparon el mayor escándalo de corrupción de este gobierno. Demás está decir que, a mi modo de ver y en concordancia con los famosos Principios Rectores del Grupo El Comercio, quien tenía la razón era el ahora ex director.

De hecho, el último editorial de Álvarez Rodrich era una nueva respuesta a los embates de El Comercio:

Una fue reconocida ayer por el presidente Alan García, y ha sido machacada por este diario –con alguna incomprensión– durante las últimas seis semanas: está mal que un ministro vaya, solo, a conversar con un lobista, de negocios con el Estado, en la suite de un hotel.

El presidente ha dicho que este “exceso de amabilidad” es “inelegante” y “extraño”. Tiene razón. Pero mejor digámoslo de un modo más directo: no tiene necesariamente que ser así, pero una suite de hotel es el escenario ideal para ofrecer y recibir una coima. ¿O no?

A algunos esto no les parece importante y, ahora que León está entre rejas, claman por no hacer más olas y “pasar a otro tema, por favor”. Por supuesto que hay más temas relevantes en la agenda, como la APEC que se viene, pero, por favor, no hay que olvidar la corrupción.

Pero además de este asunto, creo que había algo más de fondo. Y de hecho, provoca darle la razón a Mirko Lauer:

Augusto Alvarez. Escribiendo sobre un tablero movedizo. Su cargo de director está en la mira de la nueva mayoría propietaria de Perú 21. El tema visible: discrepancias en la audiopolémica sobre fines y medios en las denuncias periodísticas, con Alvarez en el sector llamable publicación a toda costa, o casi. El tema de fondo: su línea dura frente al gobierno.

Así, se va el director del que era, sin duda, el mejor diario del país. Y lo botan por no claudicar en algo que, a mi modo de ver, era de principio: contar la verdad y mantener una línea crítica. Una verdadera lástima.

ACTUALIZACION (15.11.2008 – 11:05 h)

Hoy Perú.21 dice lacónicamente que Augusto Álvarez Rodrich ha dejado la dirección del diario y que la corporación le ha dado las gracias por los servicios prestados. En la versión web de la noticia ya hay 30 comentarios solidarizándose con AAR.

La dirección ha quedado interinamente a cargo de Claudia Izaguirre y Manuel Tumi, las dos personas en las que se apoyó AAR en el trabajo cotidiano de Perú.21. Aun no se sabe quien será el nuevo director.

Tampoco ha aparecido hoy la columna de Rosa María Palacios.

La República es el único medio que reporta ampliamente el tema:

Un vocero del Grupo El Comercio informó de manera extraoficial que la decisión fue adoptada en forma “institucional“.

La fuente explicó que el desenlace ocurrió por la publicación en la edición de Chiclayo de Perú.21 de una denuncia sobre el alcalde de esa ciudad, Roberto Torres. El burgomaestre había participado el día anterior en la inauguración de la sede de la nueva planta del grupo en el norte.

En las últimas semanas, sin embargo, eran públicas las discrepancias que mantenían la nueva dirección de El Comercio y Álvarez Rodrich sobre la difusión de los petroaudios que destapó el caso Rómulo León.

La nueva directiva de El Comercio se ha expresado en desacuerdo con la difusión de grabaciones de los “petroaudios” por considerar que los promotores del “chuponeo” han incurrido en hechos delictivos.

Àlvarez Rodrich en cambio ha defendido la difusión de los audios por estimar que revelan actos de corrupción que alcanzan a funcionarios públicos.

César Hildebrandt y Cecilia Valenzuela, en sus respectivas columnas han aludido a este tema. Incluso Hildebrandt ya da por sentado la salida de Laura Puertas, directora de prensa de América Televisión. Y Hugo Guerra, quien parece ser el instigador o el instrumento de esta razzia en la Corporación, “alerta” desde Florida con un supuesto chantaje sobre nuevos audios que desestabilizarían al gobierno.

Y por cierto, mi solidaridad con La Primera, por los ataques recibidos por quien funge de Presidente de la República.

MAS SOBRE EL TEMA:

Heduardo, el caricaturista de Perú.21, lamenta salida de AAR e insinúa que la de hoy pudo ser su última caricatura

Pepitas: Próximo director de Perú.21 podría ser Alfredo Barnechea o Jaime de Althaus

Reportaje al Perú: Despiden a Augusto Álvarez Rodrich por el Petrogate

Susana Villarán: Augusto Álvarez Rodrich no se arrodilla

Juan Sheput: Despidieron a Augusto Álvarez Rodrich ¿Quién viene después?

El Comercio, el Petrogate y Hugo Guerra – Segunda parte

Cuidadoso lector, recordará usted que en un post anterior de este blog contamos la historia de lo que había ocurrido en el diario El Comercio en torno al Petrogate. A fin de afinar su memoria, le suministramos una ayuda al recuerdo:

1. La Unidad de Investigación de El Comercio, dirigida hasta hace unas semanas por Fernando Ampuero, venía trabajando el tema del Petrogate en semanas previas a la difusión de los petroaudios. En ello tenían el apoyo del entonces director del diario Alejandro Miró Quesada Cisneros.

2. Una vez que se produjo el relevo en El Comercio, el nuevo director, Francisco Miró Quesada paralizó la publicación de los audios. Los audios llegaron por otra mano a Fernando Rospigliosi, quien a su vez se los dio a América Televisión. Y otro lote llegó a Perú.21. Ambos medios, como recordamos, están dentro del grupo El Comercio.

3. Ante el peso de las evidencias presentadas en Cuarto Poder, El Comercio recién se animó a publicar lo investigado dos días después del escándalo. Quien firmó las notas fue el periodista Pablo O’Brien.

4. Se desata una sorda pugna entre, de un lado, Francisco Miro Quesada y el editor de Opinión de El Comercio Hugo Guerra, y, de otro lado, Augusto Álvarez Rodrich, director de Perú.21, en torno a si se debían difundir conversaciones grabadas ilícitamente.

5. En medio de la pugna, Fernando Ampuero es despedido de El Comercio y la Unidad de Investigación del diario comienza a ser investigada internamente para saber la fuente de los petroaudios. Lo único bueno resulta ser la designación del periodista Miguel Ramírez como nuevo director de la UI.

Pues bien, retomemos la historia en este punto. Hoy en Caretas salen dos artículos que revelan más entretelones de esta pelea, que, como veremos al final, importa mucho más que el mero “periodismo sobre periodistas” (como elegantemente lo ha bautizado Rosa María Palacios).

El primero, firmado por Fernando Ampuero, tiene un detalle más que interesante sobre el papel de uno de los personajes ya mencionados:

Imaginemos, por el contrario, al editor de un diario que debe afrontar casos de corrupción que involucran a funcionarios de gobierno. Imaginemos que ese editor, de quien sabemos que ha trabajado en los últimos años con ministros de Estado y hasta con el vicepresidente de la República del actual régimen, observa la paja y no la viga de un negociado. No dijo que no haya que mirar la paja, que es también condenable. Digo solamente que la viga maestra, la corrupción, debería captar mayor atención. Pero si en ese trance, invocando la decencia, el editor decide poner el énfasis en la paja y no en la viga, ¿qué pensará usted, suspicaz lector? Indudablemente concluirá que el editor de ese diario ha optado por ser un servil ayayero del gobierno de turno, por defender intereses ocultos y, lo peor de todo, por no cumplir con su deber de hacer buen periodismo.

A quien Ampuero alude pero no menciona es a Hugo Guerra, de quien, en nuestro post anterior sobre el tema, hemos señalado claramente que es el defensor de los intereses del Primer Vicepresidente de la República, tanto en temas de derechos humanos como de presupuesto del sector Defensa. Y de quien el ex jefe de investigación del decano no se equivoca: en efecto, el Estudio de Abogados del cual es socio Guerra ha sido contratado por la Comisión Organizadora de APEC, en tres ocasiones, para dar servicios legales (ver aquí, aquí y aquí). Recordemos que esta comisión es presidida por Giampietri y, además, está exenta en sus contrataciones de los controles de CONSUCODE, gracias a las Leyes de Presupuesto 2007 y 2008. Hecho que, como bien señala el escritor y periodista, despierta las alarmas del suspicaz lector.

El segundo hecho vinculado a Guerra es relatado en la columna de Gustavo Gorriti:

El lunes 3, Hugo Guerra, el recientemente retornado subdirector de facto de El Comercio, pidió a Pablo O’Brien, a través de intermediarios, la entrega de todos los petroaudios en su poder. O’Brien es el periodista que por más tiempo investigó el caso de corrupción que terminó en los petroaudios. Por razones que reseñaré aquí, O’ Brien nunca llegó a publicar su investigación.

Al recibir la petición, orden más bien, de Hugo Guerra, O’ Brien contestó que ya no tenía los audios, que los había devuelto a la o las fuentes que los entregaron.

El martes 4, O’Brien recibió la indicación de acercarse a la oficina de recursos humanos del periódico, para recoger su carta de despido. Con ello continuó la purga de la unidad de investigación, iniciada con el despido de su editor, Fernando Ampuero.

Es decir, Guerra le pide a O’Brien los audios, él no se los da porque ya no los tiene y lo botan del diario. Menudo pago a quien investigó el caso desde el inicio. De hecho, El Comercio no solo venía investigando el caso del petróleo, sino una pista más grande. Señala Gorriti:

La investigación de El Comercio – a cargo de Pablo O’ Brien – sobre la relación de grupos mexicanos (Banco Azteca y Cemex fundamentalmente) con algunos funcionarios de este gobierno, empezó desde septiembre u octubre de 2007. Esos casos llevaron a los de hospitales y el de los petroaudios. Periodistas de América TV y de Perú.21 tuvieron acceso a la información del caso varios días y posiblemente semanas antes de hacerlo público.

El golpe de estado en la dirección de El Comercio impidió que la investigación fuera publicada. Mientras tanto, AméricaTV y Perú21 corroboraban la información. Cuando lo lograron, la publicaron.

En otras palabras, y tal como lo hemos dicho desde hace algún tiempo, tenemos un mega caso de corrupción, con cuatro aristas claras:

1. El Petrogate en sí, con Rómulo León Alegría, Alberto Quimper, los noruegos y Fortunato Canaán de protagonistas.

2. El tema de hospitales, con Canaán, Rómulo, Garrido Lecca y la OEI de protagonistas.

3. Obras en provincias, donde aparecen, nuevamente, Canaán, León Alegría y la OEI. Hablamos, hasta ahora, de Ancash y Moquegua.

4. Los negocios mexicanos, con Rómulo León y Garrido Lecca de protagonistas. Pero como actores secundarios aparecen Jaime Carbajal y José Antonio Chang.

Salta a la vista una pregunta. ¿Por qué Hugo Guerra quiere los audios? No hay que olvidar que: 1. trabaja en la universidad del Ministro socio de Garrido Lecca y 2. su estudio de abogados ha sido contratado por el Vicepresidente de la República, a quien defiende columna tras columna. Y la otra interrogante:  ¿Qué intereses hay detrás de todo esto y de que no haya salido la investigación sobre los negocios mexicanos en El Comercio?

En medio de esta pugna, aparentemente de periodistas, aparece claro que aun queda mucho por investigar.

MAS SOBRE EL TEMA:

Utero de Marita: ¿De dónde salieron los audios?

Los Principios Rectores del Grupo Periodístico El Comercio

La OEI emite comunicado de descargos sobre su participación en el tema Hospitales

El Comercio, el Petrogate y Hugo Guerra

Hace un par de semanas Pepitas.com había dado un detalle bastante importante sobre el tema de la investigación de los Petroaudios:

Ahora bien. Lo cierto es que fue Fernando Rospigliosi quien finalmente difundió los audios, pero aquí también hay toda una historia que contar. Los famosos audios habrían pasado antes por varias manos: Inicialmente,  los audios habrían sido entregados -hace unos 10 días- al grupo El Comercio. Pero, según nuestras fuentes, los directivos -luego de analizar el contenido y la trascendencia de los mismo- decidieron no publicarlo porque temían aparecer como los desestabilizadores del régimen. “Temían comprometer el techo del régimen”.

En boca de otra fuente pude corroborar esta información. Y, de hecho, El Comercio, cuando sacó la segunda tanda de audios, señaló lo siguiente:

Nuevas conversaciones reveladoras, que El Comercio ha venido examinando en las últimas semanas, agravan la situación de Rómulo León y Alberto Quimper, involucrados en el supuesto negociado de la concesión de lotes petrolíferos a favor de la empresa Discover Petroleum, que por el momento ha costado la cabeza del titular de Energía y Minas, Juan Valdivia, y la del presidente del directorio de Petro-Perú, César Gutiérrez.

Ello implica que El Comercio recién dio a conocer la información que tenía una vez que Fernando Rospigliosi la hizo pública en Cuarto Poder. Hoy Gustavo Gorriti cuenta la historia completa (vía Útero de Marita):

El contencioso central fue el escándalo de los petroaudios. La unidad de investigación de El Comercio tuvo los audios desde, por lo menos, mediados de septiembre pasado. Pese a la insistencia de la Unidad de Investigación de El Comercio por publicarlos, el diario no lo hizo. Finalmente, como se sabe, los audios fueron difundidos por otros dos medios del grupo El Comercio: América TV y también por Peru21.

El grupo familiar que domina ahora El Comercio está en contra de que se haya utilizado audios obtenidos ilegalmente y se haya propalado información que, en su concepto, desestabilizó la gobernabilidad y provocó la caída de un gabinete.

De hecho, quienes hayan leído con cuidado los editoriales de El Comercio y Peru21 durante la última semana se habrán percatado de una polémica solapada entre ambos diarios respecto de los audios. Peru21 sostiene, mencionando los principios rectores del grupo editorial, que la revelación de la corrupción era lo más importante; mientras que El Comercio enfatiza el peligro del chuponeo.

La bronca, en realidad, tiene nombres y apellidos: Augusto Alvarez Rodrich, director de Perú.21, vs. Hugo Guerra, flamante editor de Opinión de El Comercio. Sobre Guerra, volvermos más adelante.

Lo cierto es que esto ha ocasionado investigaciones y bajas. De un lado, Caretas informa que la Unidad de Investigación de El Comercio es escudriñada por el director Francisco Miró Quesada, para saber si por allí se filtraron los audios (aunque todo indica que a cada medio llegaron paquetes distintos). Y la Unidad en cuestión ya sufrió una importante baja: Fernando Ampuero, jefe de la UI, dejó El Comercio.

Pues conocer esto deja en claro que:

1. La Unidad de Investigación dirigida por Ampuero venía trabajando el tema.

2. Francisco Miró Quesada paralizó la publicación de los audios.

3. Ante el peso de las evidencias presentadas por Fernando Rospigliosi, recién se animan a publicar lo investigado, principalmente, por Pablo O’Brien.

4. El nuevo director de El Comercio y su flamante editor de Opinión resultan ser más conservadores que “los Alejos” en tratamiento periodístico de la noticia. Siendo Álvarez Rodrich del mismo grupo editorial, pero en otro diario, supo tener mucho más claro cuáles eran las opciones que le permitían publicar, las cuales, a mi modo de ver, eran válidas.

Un comentario final, esta vez sobre Hugo Guerra. Resulta para mi bastante penoso el giro que ha dado a sus últimas columnas. Quizás el punto donde se fue más notorio su cambio fue en torno a la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Luego de haber defendido el trabajo de la CVR durante varios años, Guerra dedicó recientemente un artículo escrito casi en los mismos términos escritos por el Almirante Giampietri. De hecho, defiende a este personaje de esta manera:

Entre tanto, tampoco es permisible que se reabran mañosamente casos ya esclarecidos como el del sofocamiento de la rebelión senderista en El Frontón para jaquear al presidente Alan García y al vicepresidente Luis Giampietri, siguiendo el plan desestabilizador de pedir su revocatoria y dar paso al caos político.

Pues la defensa de Giampietri – que, y eso Guerra lo sabe, no fue mencionado como responsable directo de lo del Frontón por la CVR – no es mera coincidencia. Hace unos meses, Guerra escribió un artículo defendiendo que se gaste tan igual que en Defensa como en Salud y Educación, algo que solo defienden los militares más arcaicos. En dicho artículo, hace esta alusión:

Luego, es imperativo recuperar poderío aéreo con alta tecnología; modernizar y multiplicar la artillería; repotenciar la fuerza de submarinos; garantizar el suministro de armamento, municiones y combustible y garantizar el despliegue preventivo para compensar la asimetría con los vecinos. El financiamiento de esto debe salir del canon propuesto por el vicepresidente Giampietri; aunque también debe evaluarse la posibilidad de desarrollar una industria militar propia captando capitales privados que se escapan de la crisis financiera.

Se trata de la controvertida medida de Giampietri para crear un canon a favor de las Fuerzas Armadas. Algo que, curiosidades de la vida, también fue rechazado por Augusto Álvarez Rodrich.

La cercanía de Giampietri y Guerra se ha hecho más evidente aún a raíz del puesto del periodista como Director de Cátedra Perú, una entidad de la Universidad San Martín de Porres, que viene apoyando las actividades de la Cumbre de APEC, cuya organización es presidida por el Almirante.

Lo que me hace preguntar: ¿Cuál será la posición de El Comercio frente a las bravatas del Almirante?

MUERTO (BIEN) FRESCO

Durante la transmisión de la Cumbre ALC – UE en TV Perú, un viejo rostro reapareció en pantalla. Se trataba de Carlos Espá, ex conductor de Cuarto Poder, con su conocida parsimonia. Una muestra de lo que hizo como conductor durante 3 días en este video de Utero.tv:

Lo que no conocíamos eran los detalles de la contratación de Espá para este trabajo.

Las Bases: Para realizar este trabajo, TV Perú pedía los siguientes requisitos:

  • Con estudios en Derecho y Ciencias Políticas
  • Experiencia y/o Conocimiento en Presentación de programas periodísticos en televisión en Entidades Publicas y/o Privadas.
  • Disponibilidad Inmediata.

Pregunta: ¿cuantos periodistas cumplen con estos requisitos?

Sigamos con más de las bases, ¿qué actividades desempeñaría el conductor?

El profesional deberá realizar las siguientes actividades para el desarrollo del servicio:

  • Realizar la presentación de un programa televisivo.
  • Realizar entrevistas periodísticas a dignatarios  extranjeros y nacionales.
  • Otras actividades desarrolladas

¿Y por cuanto tiempo? Las bases señalaban que desde que se suscribía el contrato hasta la culminación de la Cumbre. CONSUCODE no indica cuando se firmó el contrato.

La Buena Pro: El ciudadano Alfonso Carlos Espá y Garcés – Alvear fue el único postor en este proceso de menor cuantía. La buena pro fue adjudicada el viernes 9 de mayo y la cumbre comenzó el jueves 16 de mayo. En pocos días, Espá se llevó la suma de S/. 6,320.00, lo que podría explicarse por la trascendencia del evento.

Sin embargo, llama poderosamente la atención esta contratación, dada la posición de Espá con relación al gobierno. Veamos una selección de algunas de sus últimas columnas en Correo, para comprobar esta afirmación:

Lacrimosa Encuestocracia (25 de abril de 2008):

TRES: Pese a todo, no hay rubor en nuestros lloriqueos; no hay pudor en nuestras exigencias, en la primera piedra que alzamos, en el índice acusador que esgrimimos. Si hay algo que sobra en el Perú son plañideras y catones de alquiler. Nos encanta hacernos las víctimas. Un par de tragos y somos hermanitos. ¿Qué otra razón habría para que Toledo haya sido elegido presidente?

Que sea el Perú (09 de mayo de 2008)

UNO: En los menos de dos años que lleva el actual gobierno se ha creado cerca de un millón de empleos. Un millón. Es lo que ofreció e incumplió el segundo belaundismo. Recordemos que, bajo el slogan Trabajar y Dejar Trabajar, Belaunde fijó tamaño guarismo como objetivo para todo un quinquenio. Al final, la feroz recesión con caída de 14 por ciento del PBI trajo por los suelos tal ensoñación. Hoy, sin grandes titulares, esta meta que es colosal ha sido ya alcanzada. Restan aún tres años para seguir creando más millones de puestos de trabajo.

La comunicación ja,ja,ja (30 de mayo de 2008)

DOS: En política las casualidades no existen. Hace un mes los agoreros del acabose anunciaban un país en llamas, paralizaciones y anticumbres. Hoy retornan a su libreto predilecto: la mezquindad. Refunden en páginas interiores la subida presidencial. Asimismo, ponen en tela de juicio las cifras de reducción de la pobreza sin haber siquiera examinado la metodología utilizada. De paso pretenden ningunear a las entidades participantes, incluido el Banco Mundial.

(…)
CUATRO: ¿Por qué guardar silencio ante lo bueno? ¿Por qué retacear? ¿Por qué confundir independencia con majadería?

¡Grande, chiquito Humala! (13 de junio de 2008):

QUINTO: Mientras el gobierno avanza en electrificación, agua potable, carreteras, salud, educación, puestos de trabajo y reducción de la pobreza, Humala devanea entre el autoritarismo y la piconería. Caretas se pregunta “¿A dónde apunta Humala?” Se trata de una pregunta retórica. Es obvio que apunta a sus propios pies. Tiene muy poco vuelo, la verdad. Seamos agradecidos: gracias, gracias, muchas gracias mariscal.

¿Se contrató a este periodista solo porque escribe estas cosas a favor del gobierno?  Alguien en Tv Perú nos debe la respuesta.

OTRA DE ESPA:
Ombloguismo y el libro de entrevista a Alan pagado por el empresariado

EL CAU CAU DE EXPRESO Y LA RAZON

Si una táctica mediática fue desplegada en los años noventa fue la campaña sistemática en contra de los opositores al fujimorato. A través de titulares que tocaban el mismo tema en varios diarios – todos comprados al mejor postor por Vladimiro Montesinos -, todo aquel que se opusiera a Alberto Fujimori era pasado por una moledora de carne sistemática, con contenido dictado desde la salita del SIN.

Y si bien Fujimori y Montesinos ya están en prisión, su espíritu está presente en algunos medios de comunicación.

A estas alturas del partido, queda claro que los diarios Expreso y La Razón están enfocados en una campaña sistemática en contra de las organizaciones de derechos humanos, la CVR y todo aquel que defienda estas causas o plantee reformas institucionales de fondo. Los ataques son sistemáticos y parten desde dos miradas distintas: en el caso de Expreso, un macarthismo a prueba de balas, mientras que en el de La Razón es su fujimorismo el que los delata. En ambos casos, tienen enemigos comunes a los que les dan con palo.

Uno de estos enemigos es Gustavo Gorriti, una de las personas que encarna lo que debe ser un buen periodista: una buena pluma, uso de los métodos de investigación y corroboración, principios democráticos sólidos e investigaciones que lo respaldan.

El 7 de mayo de 2008, Gorriti sacó un artículo sobre la lucha que viene emprendiendo la Policía Nacional contra “Artemio”, uno de los líderes de lo que queda de Sendero Luminoso. La historia que cuenta el periodista nos da una idea de como se va estrechando el cerco sobre este personaje, a pesar de las limitaciones logísticas a las que el despacho que “encabeza” Luis Alva Castro. Debo decir que del relato de Gorriti puedo admirar a los policías que, con inteligencia y sin violar derechos humanos, vienen aplicando una estrategia inteligente y que, estoy seguros, dará resultados en el futuro cercano.

Sin embargo, días más tarde, el domingo 11 de mayo, Expreso y La Razón pasaron a Gorriti por sus respectivas moledoras de carne: sus secciones de trascendidos – Polidatos y Carnecitas, respectivamente – sacaron sendas notas en contra del reportaje, específicamente por hacer alusión a la palabra “guerrillero”, a la que estos diarios atribuyeron como condescendencia con Sendero Luminoso, la cual, cualquiera que conoce la trayectoria de Gorriti, sería bastante idiota en creer en la misma.

Dos cuestiones me llamaron la atención de este asunto.

La primera, es el párrafo de marras al que ambos medios aluden y que, como verán, es claro en su afán descriptivo de un fenómeno militar:

Con más de 25 años de experiencia militar en el terreno, “Artemio” es uno de los más veteranos guerrilleros en América Latina. (A diferencia de quienes utilizan el término “terrorista” o “guerrillero” con una connotación esencialmente valorativa, IDL-SC los usa solo como una descripción de metodología militar). Su conocimiento del terreno y su red de información rápida, ambos muy eficientes, le han permitido eludir varias veces capturas que parecieron inminentes.

Los dos diarios no solo se olvidan de todo el contenido del artículo, que reconoce de modo amplio los esfuerzos que viene haciendo la Policía por acabar con los remanentes de Sendero en el Alto Huallaga. Asimismo, se olvidan del segundo párrafo del artículo, que aclara las cosas aún más:

Así, frente a una insurrección guerrillera (que suele incluir acciones terroristas, de sabotaje, políticas y de propaganda junto con las propiamente guerrilleras), no es fácil saber quién está ganando y quién perdiendo. El número de bajas y de arrestos, por ejemplo, puede ser un indicador engañoso, que demuestre el resultado de golpes eficaces contra los insurrectos o, por lo contrario, mayor actividad de éstos.

En otras palabras, Gorriti no propagandiza a favor de SL, tal como ambos medios pretendieron presentarlo, sino hacer lo que hace un analista militar serio: presentar los hechos y las estrategias describiendo los hechos y tomando partido, de manera indiscutible, por el bando democrático, que es el del Estado que hoy gobierna Alan García.

Pero más sorprendente es aquello que ambos diarios hicieron y que el propio Gorriti denunció el miércoles pasado en su acostumbrada columna semanal en Caretas: Palabras más, palabras menos, Expreso y La Razón colocaron en sus secciones de trascendidos el mismo texto. Vean los recortes de ambos diarios y hagan la comparación:

En jerga periodística, a esto se le conoce como un “bajado”. Es decir, alguien redacta una nota para que otros medios la reboten tal cual, o cambiando solo unas palabras. En el caso de La Razón y de Expreso, se trata del mismo trascendido en dos partes, al que le cambian los títulos y algunas cuestiones ligeras de redacción, pero el contenido esencial y hasta el final son exactamente iguales.

Esto hace suponer dos cosas: O ambos diarios están coordinando campañas de este tipo – a las cuales también se suma en varias ocasiones Correo – o alguien les dicta a ambos diarios el contenido de sus notas, trascendidos y supuestas investigaciones.

Señores Luis García Miró y Uri Ben Schmuel, por un mínimo de respeto a sus lectores y a la verdad, ¿podrían explicarnos cual es realmente su cau – cau?