MARCHA CONTRA LAS FARC: UNA EVALUACION

Me ha sorprendido gratamente el éxito que ha tenido la movilización mundial contra las FARC, rechazando los actos vulneratorios de los derechos humanos que esta organización ha cometido y sigue perpetrando, en particular, en lo que se refiere a la gran cantidad de personas que mantienen secuestradas durante varios años.

Sin duda, esto constituye un mensaje claro para los miembros de esta organización, quienes aún consideraban que gozaban de un respaldo para su supuesta causa en favor de la justicia social. A estas alturas, seguir pretendiendo que la violencia es un medio adecuado para resolver los problemas refleja no entender lo que sucede en el mundo.

Pero la protesta ha evidenciado también los límites y crisis de algunas organizaciones, tanto en Bogota como en Lima.

Mi amigo Eduardo Dargent, quien se encuentra en Colombia, ha relatado como se produjo la manifestación en Bogotá y como reaccionó el Polo Democrático, la principal agrupación opositora a Álvaro Uribe. Copio uno de sus párrafos:

Sin embargo, a raíz de la marcha, entraron en unas discusiones bizantinas sobre si había que marchar o no que fueron de caricatura (ojo, no digo bizantinas por el tema de la convocatoria, que creo sí debia discutirse, sino por la pésima impresión que creo dejaron). Cuestionaban que la forma en que se convocó la marcha terminaba apoyando a Uribe y a la opción belicista. Además, señalaban que se centraba la violencia en las FARC y no se incluía otros tipos de violencia tan o más dañinas.

El Polo se equivocó de cabo a rabo. Apoyar la marcha contra las FARC no significaba avalar los tratos de Uribe con los paramilitares o las acciones del Ejército colombiano que hayan vulnerado derechos humanos. Participar en la misma – hicieron una movilización paralela – no solo les hubiera otorgado el favor de una población cansada de la violencia, sino que, en términos meramente políticos, les hubiera permitido descolocar a Uribe y tener mayores argumentos para criticar los límites de su plan de pacificación para Colombia.

Aquí en Lima, algunos la supieron ver y otros no. Alan García supo montarse sobre la ola – de manera legítima, pues también es muy cercano a Colombia – y se anotó un gol apoyando la protesta. Claro, si ese mismo entusiasmo lo tuviera para saldar las cuentas del conflicto interno, otro sería el país y otra sería mi percepción sobre Alan.

Quienes no la supieron ver son mis amigos de las organizaciones de derechos humanos. Marco Sifuentes ha citado las declaraciones de Miguel Jugo y Francisco Soberón para justificar la ausencia, las cuales, por cierto, han sido aprovechadas convenientemente por Rafael Rey.

No creo que exista, como señala el Ministro de la Producción, una complicidad con las FARC o el marxismo. De haberla, los chicos de la Coordinadora no se mandarían con un comunicado como este:

SENTENCIA HISTÓRICA CONTRA ABIMAEL GUZMÁN

La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) saluda la ratificación de sentencia a cadena perpetua impuesta contra Abimael Guzmán Reynoso y Elena Iparraguirre, responsables de la masacre de Lucanamarca que acabó con la vida de 69 pobladores. Así mismo respaldamos la máxima pena de cárcel impuesta por la Segunda Sala Penal Transitoria a las líderes terroristas Laura Zambrano y María Pantoja, autoras y responsables de execrables crímenes de lesa humanidad en agravio de miles de peruanos y peruanas.

Si la CNDDHH fuera “pro terruca” como dicen sus enemigos, ¿haría un comunicado de este tipo?

Lo que si ha existido y de modo claro, es una falta de cálculo y, también, algo de desinterés por esta movilización. Quien deseaba ir se podía enterar por diversos medios: los diarios, la televisión, la radio, los blogs – de hecho, aquí informamos sobre la realización de esta actividad – y del Facebook (donde se inició esta movilización). Y cualquiera que sigue la prensa peruana sabe que hay lobos dispuestos a hacer piñata a la Coordinadora por quitame estas pajas. ¿No calcularon ese efecto?

Sin duda, en Lima y en Bogotá deberán hacer una severa autocrítica.

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Cuaderno de Borrador: ¿Por qué no más FARC?
Habla Sonia Luz: Millones de Voces

POR UNA COLOMBIA SIN FARC

Gracias a mis amigos Eduardo Dargent y Alberto de Belaúnde, me entero de esta convocatoria, que transmito a continuación:

La Embajada de Colombia en Lima, como facilitadora en la unificación de esfuerzos y acciones que se han generado para marchar el próximo 4 de febrero, en solidaridad con la causa del grupo UN MILLON DE VOCES CONTRA LAS FARC, convoca a la colonia colombiana en el Perú, a los amigos de Colombia, a los medios de comunicación y a todo el país a:

LA MARCHA QUE SE REALIZARÁ EL 4 DE FEBRERO A LAS 11 A .M.
SALIENDO DE LA PLAZA BOLIVAR (frente al Congreso), PASANDO POR LA PLAZA DE ARMAS PARA TERMINAR EN LA PLAZA DE SANTO DOMINGO

Se agradece usar vestimenta de color blanco

La convocatoria llega en un momento oportuno, pues el chavismo y los sectores más cavernarios de nuestra izquierda no llaman a los actos de las FARC como lo que son: violaciones de los derechos humanos.

Solidarizarnos con el drama que ocurre en Colombia no es poca cosa. Nosotros sabemos lo que es enfrentar a quienes piensan que desde la violencia y el autoritarismo se puede ganar el poder y sojuzgar a los demás. Pues no hay causa alguna que avale matar o secuestrar a alguien.

Ya saben, este lunes en el Centro.

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