ALVA CASTRO MINTIO SOBRE FALLECIDOS EN PROTESTA

El señor Luis Alva Castro permanece en su puesto de Ministro del Interior por una única razón: ser miembro del Partido Aprista Peruano.

Para nadie es un secreto que la gestión del también congresista es un total fracaso. No pudo comprar patrulleros por su cuenta, la seguridad ciudadana es un desastre, gasta plata del Ministerio para levantar su imagen y no reforma a la Policía Nacional.

Pues bien, si esto no es motivo suficiente para echarlo, pues los congresistas deberían mandarlo a su casa por el siguiente hecho. Informa El Comercio:

La Cuarta Fiscalía Provincial de Huamanga, a cargo de Hugo Martínez Mamani, formalizó una denuncia penal contra el suboficial de tercera PNP Carlos Alberto Rodríguez Huamaní (28) por el delito de homicidio contra Emiliano García Mendoza y Rubén Pariona Camposano, el pasado 19 de febrero, en Ayacucho, cuando ocurrió el paro agrario promovido por la Junta de Usuarios del Distrito de Riego de Ayacucho.

Durante la investigación, el suboficial admitió haber disparado a ambos campesinos con la escopeta de perdigones que portaba. El cargo presentado contra el suboficial es homicidio calificado y podría recibir una condena no menor de quince años.

Lo curioso es que Alva Castro le había dicho al Congreso que:

Ninguna bala de la PNP ha causado la muerte de los campesinos. Seguimos trabajando para dar con los autores materiales. (…) Los instigadores se revelan por sí mismos y deben ser procesados por terrorismo, homicidio calificado y otros delitos”.

Cuando se produjeron los hechos, dije sobre el tema lo siguiente:

A estas alturas, sigue quedando claro que el cargo le queda grande a Luis Alva Castro. El hecho de que se han registrado disparos por la espalda en dos de las personas que fallecieron nos da una idea de que no se han respetado los protocolos de actuación policial en respeto a los derechos humanos. También es claro que no se tenian los policías suficientes para controlar la seguridad en las carreteras – una amiga mía estuvo varada durante todo el lunes, con el consiguiente peligro que pasó durante esas horas – y, mientras tanto, el Ministro se divertía con los patrulleros.

Muchos han tolerado las incompetencias de LAC en lo que se refiere a los temas de gestión. Pero aquí estamos hablando de dos ciudadanos que fueron asesinados por un Policía. El Ministro, por desconocimiento o por encubrimiento deliberado, no informó al país con la verdad de los hechos ocurridos. Y ello sólo merece su salida.

Así que señores parlamentarios, tengan responsabilidad y saquen a este incompetente. Las dos familias ayacuchanas damnificadas y el resto del país se los agradecerá.

PROTESTAS Y PROPUESTAS

Desmadre. Así podría resumirse con una palabra lo ocurrido a inicios de semana en el interior del país, con el paro agrario y sus consecuencias en términos de pérdida de vidas humanas.

Tres cosas quedan meridianamente claras.

La primera, como hay que reiterarlo cada cierto tiempo en el país, es que la violencia no es el camino para procesar las demandas sociales. Lamentablemente, entre infiltados, radicales que pretenden ganar a río revuelto y el propio calor de la protesta, terminamos con hechos violentos que me hacen pensar hasta que punto el país no ha sabido procesar las secuelas del conflicto armado interno, lo que replica en un punto central: no sabemos procesar nuestros conflictos sociales de manera pacífica.

Ello, por cierto, se da en un contexto en el que la intermediación política a través de los partidos es escasa en provincias. De hecho, cuando se habla de partidos, no debiera verse las firmas obtenidas para inscribirse, sino su real capacidad de recoger las demandas ciudadanas y de presencia efectiva en cada región. Hasta el dia de hoy, los partidos, incluyendo al APRA, no han sabido estar a la altura de dicha circunstancia. Y de hecho, me parece estar escuchándome a mi mismo en el año 2002 o 2003 cuando me refiero a este tema.

La segunda es la carencia de una política agraria inclusiva en el país. A estas alturas, nadie recuerda porque se produjo el paro y hay que traer a la memoria dichas razones: no modificar la Ley de Aguas, tener mejores compensaciones frente a los efectos del TLC con Estados Unidos y solucionar el tema de los fertilizantes.

Roberto Bustamante, Santiago Pedraglio y Fernando Eguren han coincidido en que la gestión del Ministro Ismael Benavides y del Presidente de la República en el tema agrario se acerca al esquema exportador, dejando de lado a los pequeños agricultores o a quienes se dedican a cultivos de subsistencia. Cuestión poco inteligente, a mi modo de ver, ya que son estos agricultores quienes soportaron lo peor del conflicto armado interno y, además, cuentan con la menor presencia del Estado.

Tan preocupante es el panorama que incluso Caretas, medio cercano en varios temas a la actual gestión gubernamental, señala:

A pesar de las señales positivas, el sector todavía no parece invitado a la fiesta en la que otros se divierten de lo lindo. Un buen ejemplo es la importación de bienes de capital estimulada por la rebaja total de aranceles. Mientras que rubros como las Manufacturas, Transportes y Telecomunicaciones se dispararon en el 2007 con cifras que en los últimos dos casos bordean los US$ 1,000 millones, la importación de bienes de capital en Agricultura se incrementó apenas de US$ 45 millones a US$ 70 millones en los últimos dos años. A ello se le añade la inflación de provincias, según varios expertos desestimada en las mediciones. Así se calcula mejor la temperatura que, de tanto calentarse, dejó el lamentable saldo de los últimos días.

Y un tercer componente tiene que ver con la inadecuada respuesta del Estado. A estas alturas, sigue quedando claro que el cargo le queda grande a Luis Alva Castro. El hecho de que se han registrado disparos por la espalda en dos de las personas que fallecieron nos da una idea de que no se han respetado los protocolos de actuación policial en respeto a los derechos humanos. También es claro que no se tenian los policías suficientes para controlar la seguridad en las carreteras – una amiga mía estuvo varada durante todo el lunes, con el consiguiente peligro que pasó durante esas horas – y, mientras tanto, el Ministro se divertía con los patrulleros.

Pero en la cuestión policial no solo quedan los yerros del Gobierno. Ayer Alan se mandó un discurso destinado a echar más gasolina al fuego y en el que quedó claro que no quiere ningún tipo de disenso hacia sus políticas, medidas o palabras. En otras palabras, en lugar de colaborar con un clima pacífico, se pretende seguir abonando a la tesis del “perro del hortelano”.

Como que hace falta agua fría para controlar algunas temperaturas sociales en el país.

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