DOS PARA SEGUIR INVESTIGANDO A ZEVALLOS

En medio de las peleas entre fiscales y periodistas desatada por el caso Luz Loayza, nos estamos olvidando del personaje principal de esta historia: Fernando Zevallos.

Invocar ese nombre no es precisamente nombrar a quien le agradaría a alguien que fuera su compañero de cuarto ni mucho menos. Es necesario recordar que Zevallos estaba en la lista de 10 narcotraficantes más importantes del mundo, que ha hecho negocios con alcaldes asesinos y que poco a poco han ido muriendo varios testigos que lo implicaban en sus oscuros negocios.

Por ello, quizás sea bueno tener en cuenta dos pistas de investigación que, en ocasiones anteriores, dos periodistas han presentado.

En su momento, Sally Bowen fue enjuiciada por este párrafo de su libro El Espía Imperfecto:

Por esa época, manifiesta (Oscar) Benites (informante de la DEA, que hizo negocios con Zevallos), Montesinos había reorganizado por completo el negocio de las drogas. Había embaucado a los Estados Unidos, capturando unos cuantos peces pequeños y habìa establecido alianzas con hombres, que según afirma, eran grandes narcotraficantes del Perú, como Eudocio Martines de Hayduk y Fernando Zevallos, el fundador de Aerocontinente.

De hecho, ya existe un proceso penal abierto a Montesinos y Zevallos por sus conexiones en el negocio de la droga. Y el último narco-asesinato en Lima fue justamente el de uno de los principales testigos en este proceso. Y luego dicen que Zevallos no tiene posibilidades de mandar matar a alguien.

Al final, la pista de Bowen resultó correcta, Zevallos está sentenciado y espera otros juicios por narcotráfico. Por cierto, a Oscar Benites también lo han amenzado de muerte.

Pero Zevallos no solo tuvo vínculos con la dictadura, sino que sus conexiones han llegado hasta funcionarios de este gobierno.

Moisés Tambini del Valle es el Presidente del Consejo de Defensa Judicial del Estado. En castellano: el jefe de todos los procuradores del país. Controvertido personaje que no ha dudado en proteger a Giampietri de acusaciones de corrupción o de vincularse con vocales montesinistas y, oh casualidad, cuya esposa fue la que pretendió hacer prescribir el caso El Frontón.

Pues este video de Marco Sifuentes nos hace ver que hablar de “familia”, en el caso del Dr. Tambini, equivale al sentido que le daban, ejem, los Corleone, dadas sus vinculaciones con el clan Zevallos:

¿Tienen ahora duda de porque Luz Loayza teme por su vida?

MAS SOBRE EL TEMA:
Mirko Lauer: No a la ruleta rusa
El blog del Morsa: Internal Affairs
El Fondo del Vaso: Sobre la extraña alianza entre el narcotráfico, el APRA, Adelaida Bolivar, César Hildebrandt y Moisés Tambini contra la fiscal Luz Loayza

CARTA A GIAMPIETRI

Señor
Luis Alejandro Giampietri Rojas
Encargado del Despacho Presidencial

Presente

Señor Giampietri:

Debo confesar que fue usted la principal razón que me hizo dudar en mi voto de segunda vuelta, cuando muchos asumimos que Ollanta Humala era la peor opción que podría pasarle al país, tanto en términos democráticos como económicos.

Y es me parecía – y me sigue pareciendo – inaceptable su actitud de ocultamiento y negación frente a las violaciones de los derechos humanos cometidas por algunos de sus compañeros de armas durante el conflicto armado interno, la cual lindaba y linda con la complicidad, con la anuencia con la idea de que las vidas humanas eran costos a pagar y que el país podría aceptar la muerte de inocentes en nombre de una pacificación que usted confunde con la amnesia y la paz de los cementerios.

Hoy, lamentablemente, debo decir que no me he equivocado sobre la impresión de desconfianza que tuve frente a usted, la cual se ha acrecentado con el transcurrir de los meses.

Apenas llegado al gobierno y encargado de la Comisión de Inteligencia del Congreso, usted desató sus iras santas y persecutorias contra el Instituto de Defensa Legal, entidad que por 25 años ha defendido los derechos humanos y la democracia en nuestro país. ¿El motivo? El hecho de que abogados de esta institución defendieran a una de las víctimas del caso El Frontón, aquel suceso cuya recordación no le motiva, precisamente, los mejores recuerdos y que quisiera que los peruanos mantengamos en el manto del olvido.

Pero allí no ha quedado la cuestión. Usted ha seguido defendiendo la idea de que cualquier juicio a miembros de las Fuerzas Armadas es una ofensa al honor de las mismas, como si la institución tuviera que contagiarse necesariamente por los crímenes que cometen sus malos miembros. Y lo hizo nada menos en una ceremonia en honor de alguien a quien todos reconocemos que fue un caballero hasta con el enemigo.

Pero allí no ha quedado su complicidad con el crímen y el autoritarismo. Su defensa del hoy reo Alberto Fujimori ha sido patetica y la interposición de una moción para condenar a los gobiernos democráticos de Paniagua y Toledo por una supuesta relajación de la política contrasubversiva (y que ahora pretende volver a poner en debate) solo juega con los intereses de quienes pretender seguir haciendo creer que era necesario un golpe para acabar con la subversión y que los muertos de Barrios Altos y La Cantuta solo fueron meros accidentes en el camino.

Peor aún, ya en el poder, ha aprovechado el mismo para poner a sus amigos en puestos cercanos. Como el abogado Sergio Tapia Tapia, cuya predilección por las camisas negras es bastante fuerte. O como sus otros amigos y abogados que están como asesores, o los que recientemente usted han sido contratados por encargo suyo por el obsecuente Jorge del Castillo. Y claro, como olvidar que su hermana acaba de ganar una contratación en la institución que usted dirigió durante la dictadura: el IMARPE.

Pero el suceso más bochornoso tiene mucha relación con los tiempos en que usted se tomaba fotos con Vladimiro Montesinos.

Al inicio de este gobierno, usted tenía una investigación pendiente sobre once licitaciones producidas en la Marina de Guerra del Perú, para la compra de repuestos, basada en un informe de Contraloría. Dichas once licitaciones fueron otorgadas por un comité de adquisiciones que usted presidió.

Posteriormente, en una de las más extrañas maniobras que hemos visto, el señor Moises Tambini del Valle – el mismo que dice que no hay pruebas contra Fujimori y se toma fotos con vocales montesinistas y el Presidente de la República – ha hecho todo lo posible por ocultar el caso al obligar a los procuradores bajo su cargo a no ahondar más en el tema.

Y, para complicar más las cosas, usted llegó hasta el extremo de inteponer una denuncia por difamación al ex procurador Antonio Maldonado, quien solo pidió el inicio de investigación del caso y describió el curso que había seguido la investigación y se había quejado sobre la existencia de intocables en este gobierno.

Pues bien, en un proceso lleno de cambios extraños de jueces y de presiones, el día de hoy, mientras usted despacha en Palacio de Gobierno, el ex procurador Maldonado será sentenciado por opinar y por cumplir con las funciones que el Estado le encargó. Y encima, le va a tener que pedir disculpas.

¿Merece disculpas alguien que ha hecho de su cargo político el perfecto vehículo para sus intereses particulares? Creo que el público que lee esta carta abierta coincidirá conmigo en que no.

Lamento que el país tenga que pagarle a usted un sueldo como parlamentario. Se ha convertido en la principal razón de que, a mis peticiones habituales de todos los días, le ruege a Dios por la salud del Presidente de la República, dado que usted lo reemplazaría en caso de fallecimiento. Y es que usted representa todo lo que hace que sienta, por este gobierno, una melancolía bastante cercana al asco.

Atentamente,

José Alejandro Godoy.

PD: Mi solidaridad con Antonio Maldonado por esta nueva infamia del Almirante Frontón.

ACTUALIZACION (03:00 PM)
Ideele Radio confirma que Antonio Maldonado fue sentenciado por difamación. Aunque le tendrá que pagar una cantidad irrisoria a Giampietri, sin duda, queda un mal precedente para todo quien pretenda que la impunidad no sea la que prime en nuestro país o que podamos opinar sobre determinado caso. Una nueva contribución a la Historia Universal de la Infamia.

FUJIMORI: LAS SEÑALES CONTRADICTORIAS

Ayer, el Ministerio de Justicia hizo un desagravio público a nombre del Estado a las víctimas de la matanza de La Cantuta, pidiendo disculpas por lo que fue, a todas luces, una grave violación de los derechos humanos.

Además de las disculpas, la Ministra María Zavala – usualmente poco clara en sus declaraciones – señaló claramente las responsabilidades del Grupo Colina, al que calificó como “un grupo paramilitar que se constituyó con el aliento y aprobación de un régimen dictatorial en auge“. Mensaje más que claro hacia el inquilino del Establecimiento Penitenciario Barbadillo.

Sin embargo, en el gobierno, no todos parecen estar en la misma línea de defensa de los derechos humanos y contra la impunidad.

Ayer, el Primer Vicepresidente de la República se mandó diciendo que las acusaciones contra Fujimori eran meras especulaciones. Parece que al Almirante Frontón no le han dado una copia de la sentencia de la Corte Suprema de Chile, que aprobó por unanimidad el caso La Cantuta – Barrios Altos, y por votaciones altas 6 casos más. Claro, no extraña, pues Giampietri ha defendido en otras oportunidades al ex candidato al Senado de Japón y recomendó a personajes como Alberto Pandolfi para participar en este gobierno.

Pero no ha sido el único. Ayer también el controvertido jefe de los procuradores Moisés Tambini del Valle señaló que coincidía con Giampietri y que prima la presunción de inocencia, cuestión que el diario de la mafia festeja casi como si fuera Navidad.

Lo curioso es que no es primera vez que Tambini emprende una defensa tan rara. Hace casi exactamente un año, con motivo de una entrevista al procurador Carlos Briceño, Ideele Radio reseñó lo siguiente:

Briceño Puente sostuvo que el presidente del Consejo de Defensa Judicial del Estado, Moisés Tambini del Valle, desconoce el contenido de los 12 cuadernillos de extradición de Alberto Fujimori, por lo cual dijo no puede opinar al respecto y descartó que su procuraduría pueda pasar a ser una instancia más de dicho consejo.

“Ese es el punto de vista del doctor Moisés Tambini. No creo que suceda eso por la trascendencia de los casos concretos que se están viendo. Por otro lado, el doctor Tambini del Valle no conoce con precisión los 12 cuadernillos de extradición, para hablar de los cuadernillos uno tiene que haberse imbuido y ver cuales son las pruebas de cargo y lo que desfavorece o desfavorece, existen pruebas categóricas, muy sólidas, irrefutables, que van a dar lugar a la venida del extraditable Fujimori”, resaltó

Tambini había declarado que los cuadernillos de extradición no tenían mayor sustento.

La verdad es que no me sorprende. Ya en otras oportunidades Tambini y Giampietri han jugado en pared. De hecho, el jefe de los Procuradores hizo todo lo posible por ocultar un caso de corrupción que involucra directamente al Almirante y que ocurrió durante el gobierno de Fujimori. Y claro, no hay que olvidar que el yerno de Tambini es Alberto Kouri, el protagonista del primer vladivideo.

Pero lo peor puede estar aun por venir. En su edición de ayer, Caretas informó que Tambini quiere formar la Procuraduría General de la Nación, donde el sería el jefe y que contaría con una autonomía que envidiaría Carolina Lizárraga.

Quizás por ello ya somos varios los que quisieramos que Lizarrága reemplace a Tambini. Y que el gobierno la tenga más clara frente al ex dictador.

APUNTALANDO LA PROCURADURIA

El hecho de que no se “fujimorice” la agenda no quiere decir que nos dejemos de ocupar del caso Fujimori, sin duda, uno de los más importantes de los últimos años.

Sin duda, los abogados del Chino harán todo lo posible para salvarlo de la cárcel y, en particular, para librarlo de las serias acusaciones sobre violaciones a los derechos humanos. Sin duda, un reto para el Fiscal y los Jueces encargados de procesar al ex candidato, pero también para la defensa del Estado, que ha sido representado en estos procesos judiciales por la Procuraduría Ad Hoc.

Sin duda, durante los años que ha existido, la Procuraduría ha sido de los agentes más importantes en los avances en la lucha anticorrupción. De hecho, los equipos de abogados eran, hasta hace poco, bastante buenos y combinaban la acción pública con un sólido esfuerzo académico de fundamentación. A ellos tienen que sumarse otras personas que desde el Estado apuntalaron este esfuerzo, sobre todo en lo que se refiere al proceso de extradición.

Sin embargo, la Procuraduría parece haberse debilitado desde el presente gobierno. Si bien Carlos Briceño ha estado relativamente pendiente de los procesos (y ello incluye a su jefe de extradiciones, Omar Chehade, quien cumplió un rol mediático) es claro que no existe la misma eficiencia y solvencia profesional que existía con José Ugaz, Luis Vargas Valdivia y Antonio Maldonado.

Peor aún, parecen haberse trenzado en pugnas internas. La semana pasada, La Ventana Indiscreta sacó una nota editorial en la que señalaba varias de las incompatibilidades del procurador adjunto Juan Carlos Portocarrero, quien, por esas casualidades de la vida, por el tiempo que lleva como abogado en la Procuraduría, es quien más conoce los expedientes del caso Fujimori. Me llamó la atención la denuncia, no porque los hechos no sean ciertos – que lo son -, sino por esta coda que la directora de LVI señaló al presentar el reportaje:

Portocarrero no conoce los expedientes de este caso. No participó en su elaboración y no siguió el caso mientras éste estuvo en Chile. No domina el caso como lo conocen los procuradores Carlos Briceño y Omar Chehade.

Lo curioso es que quien suena más fuerte para reemplazar a Portocarrero es Omar Chehade, quien mas allá del seguimiento de los casos de extradición -preparados y presentados antes de que éste asumiera la jefatura de la Unidad de Extradiciones de la Procuraduría- no conoce los expedientes y no ha participado como abogado en ninguno de los procesos abiertos contra Fujimori, de hecho en ninguno de los casos por los que el ex mandatario fue extraditado.

Eso no es lo más preocupante. Lo que realmente es inconveniente es la falta de independencia y rapidez con la que se están manejando las cosas en la Procuraduría. Dos ejemplos:
1. Casi inmediatamente después de la salida de la sentencia de la extradición, desde este blog y otras voces advertimos sobre un error material en dicho fallo: no se había dicho nada sobre los casos de desaparición forzada. Pues bien, recién tres semanas después de dicha advertencia – que, debo decir, fue hecha pública al mismo tiempo que se señaló a la Procuraduría – recién se interpone la demanda de aclaración. Claro, más vale tarde que nunca, pero el error era evidente.
2. La influencia que el controvertido Moises Tambini del Valle puede ejercer en el caso. Ya les hemos contado de una interferencia directa sobre la Procuraduría, en un tema vinculado con el Vicepresidente Giampietri, lo que implica que puede hacerlo en el futuro.

Sin duda, estas son señales para que todos sigamos pendientes del caso Fujimori y de los posibles errores de estrategia. Lamentablemente, no creo que se den los relevos necesarios en la Procuraduría para mejorar la situación, por lo que habrá que estar bastante alertas.

MAS SOBRE EL TEMA:
Antonio Maldonado: Jueces deben demostrar independencia

OFF TOPIC: Agradezco a César Hildebrandt por incluir el post Pregunto Nomás en su columna de hoy. Y también a las dos personas que me hicieron notar el detalle de las portadas. Como comentario final: Cada vez me encuentro más escéptico sobre cierta prensa, en especial con uno de los diarios al que he hecho mención. El hecho de que no haya respondido dos denuncias anteriores hechas en este blog y en otros espacios – referidas a la censura a un columnista de su diario y a su viaje a Tailandia con columnas favorables a la empresa que le pagó el tour – revela la catadura moral del director de dicho medio de comunicación que tiene una extraña fascinación por un producto que acompaña los desayunos de varios hogares de Lima y poco interés por la verdad, que es lo que debiera caracterizar a todo periodista.

LA NUEVA DEL ALMIRANTE FRONTON

Bueno, no tan nueva. Hace casi un año La República informaba:

El primer vicepresidente de la República y congresista del APRA, vicealmirante (r) Luis Giampietri Rojas, querelló por difamación y calumnia al ex procurador anticorrupción Antonio Maldonado.

Giampetri sostiene que Maldonado, en la entrevista que le hizo y publicó El Comercio el pasado cinco de octubre, le atribuye conductas impropias que afectan su honor y reputación.

Maldonado en dicha ocasión, en alusión a Giampietri, afirmó que “presenté una solicitud de investigación” al Ministerio Público contra el primer vicepresidente, la misma “que se sustentaba en una investigación hecha por la Contraloría”. Y añadió: ¿Qué esperaban que hiciera? ¿Qué porque una de las personas señaladas es un alto dignatario, no se le investigara? Si eso es así, mejor que expidan una norma que diga que a ciertas personas nunca se les investigará, porque tienen poder político. Parece que algunos personajes se erigen en intocables“.

¿Y cuál era esta investigación? Del archivo del Tercer Piso:

Gracias a La República, nos hemos podido enterar que la Sexta Fiscalía Anticorrupción ha abierto una investigación sobre once licitaciones producidas en la Marina de Guerra del Perú, para la compra de baterías primarias para torpedos SS-4, recuperación de misiles Otomat MK2 y misiles Exocet MM-38, adquisición de 580 hidrófonos, y motores para las corbetas misileras. Esta denuncia se basa en un informe de la propia Contraloría General de la República sobre las irregularidades existentes. Quien presidió el Comité de Adquisiciones fue Luis Giampietri y por ello está comprendido en esta investigación.

La Contraloría indicó que el comité presidido por Giampietri favoreció a empresas que no se encontraban inscritas como proveedoras de la Marina, requisito indispensable para convocarlas a concurso público o privado. Además, dichos procesos de selección se hicieron sin opinión previa de la Contraloría, no se aplicaron las penalidades correspondientes por incumplimientos de las empresas y muchos de los contratos se suscribieron sin la resolución ministerial que aprueba su firma.

Giampietri aduce que la Contraloría lo ha limpiado, pero la investigación sigue en el Ministerio Público. Por ello es que se fue contra Maldonado.

Ayer, el abogado de Maldonado, Fernando Silva La Rosa, ha señalado algunas cosas raras del proceso:

– El primer juez del caso era nada menos que Alfredo Catacora, conocido por todos los periodistas por sentenciar a Sally Bowen por mencionar en su libro que Fernando Zevallos era narcotraficante. Este juez fue suspendido este año por liberar a otro narcotraficante.

– Cuando a Catacora lo sacaron, el juez Eduardo Gago Garay se hizo cargo del caso y ya estaba para sentenciar. Acaba de ser reemplazado por el magistrado William Diaz Giraldo. Señala el abogado Silva:
“Lo lamentable, es que este juez estaba a punto de sentenciar y ha sido cambiado sin motivo. Él me dijo que nunca fue advertido y que él temía que fuera por este caso, porque había muchas presiones. No sabemos a ciencia cierta si es que esto responde a una presión. Estando Giampietri de por medio, esto no es coincidencia y habría que tomarlo con cuidado.

– Silva La Rosa ha ido más allá en su denuncia. Ha involucrado al controvertido Moisés Tambini del Valle – el jefe de los procuradores – en este caso:

Tambini fue hablar con el juez Eduardo Gago para pedirle interceder a favor de Giampietri. Este lo recibe en su oficina y le dice anótese en un libro de visitas porque no lo puedo recibir, sin que se anote. Él inmediatamente se retiró, porque sabía que si abogaba por una persona que está procesada en el sistema anticorrupción, entonces se iba cuestionar la defensa por parte de los procuradores públicos”.

La denuncia de Silva tiene sustento. Cabe recordar que Tambini obligó a los actuales procuradores a no ahondar en la denuncia contra Giampietri sobre las adquisiciones de la Marina. Justamente el caso por el que Maldonado lo denunció.

Según señalan fuentes directas del caso a este espacio, a pocos días que Carlos Briceño asumiera como Procurador Ad Hoc para el caso Fujimori – Montesinos, la abogada que conocía el caso Giampietri – y participó en la formulación de la solicitud de investigación correspondiente – fue sustituida. Otros abogados de la Procuraduría renunciaron por lo que consideraron una intromisión política a esta investigación.

Ahora todo encaja.

MAS SOBRE EL TEMA:
El Comercio: Maldonado teme persecusión judicial en su contra