NOTAS SOBRE EL MENSAJE

1. Sin duda, la mejor parte del mensaje fue la primera, en la que García hizo autocrítica de sus actos y pidió disculpas por los insultos vertidos durante este año. Ojalá que esa autocrítica vaya acompañada de propósito de enmienda.

2. También fue oportuno que se precisaran algunas metas claras hacia el 2011, en lo que se refiere a lucha contra la pobreza, crecimiento, exportaciones y otros indicadores económicos y sociales.

3. Sin embargo, el resto del mensaje fue un carnaval de cifras, datos y logros que habría que examinar con mayor detenimiento. El discurso se hizo enredado y monótono por momentos en esta parte, que ocupó la mayor parte del discurso presidencial. Y a pesar que García señaló que la revisión de cuentas sería vista en mayor profundidad por los ministros, Alan siguió imponiendo el estilo presidencial de abarcarlo todo.

4. Las omisiones claras. No se sabe si por la autocrítica genérica de la primera parte, pero García no se atrevió a defender ninguna de las medidas cuestionadas durante su primer año de gestión. Es más, ni siquiera volvió a mencionar el controvertido paquete legislativo sobre seguridad ciudadana. En la sección de institucionalidad, justicia, lucha anticorrupción y derechos humanos, así como en lo que se refiere a Reforma del Estado, no hubo ni logros que exhibir ni mayores anuncios.

5. En suma, serán las acciones y no este discurso las que determinen el rumbo del gobierno en este segundo año.