¿QUE HACEMOS CON EL CANAL DEL ESTADO?

El reciente artículo de Mijael Garrido Lecca – hijo del Ministro de Vivienda y Construcción – sobre el rol del canal del Estado frente al gobierno, ha traido cola.

Hoy, en La República, Maritza Espinoza comenta las alertas que en este blog y en el Utero de Marita se encendieron por dos hechos coincidentes en el tiempo: el hijo de uno de los ministros más cuestionados -justamente por su manejo de los medios – propone que el canal de todos los peruanos se convierta en la caja de resonancia de Palacio de Gobierno y comienzan a correr las bolas sobre un futuro Presidente del Directorio de TV Perú que oficialice dicha línea editorial.

El debate no es nuevo en lo que respecta a este gobierno. Los hechos y actitudes de María del Pilar Tello y Alfonso Salcedo, los dos presidentes de Canal 7 durante este periodo, revelan que el fin del APRA para este medio de comunicación en que se convierta en una sección del aparato mediático que le de “buena prensa” a las actividades del Presidente de la República. Para ellos, la noción de interés público abarca hasta las actividades privadas del Jefe de Estado, y la programación del canal debe superditarse a las mismas.

Los voceros gubernamentales – jóvenes y no tan jóvenes – olvidan la labor fundamental del canal del Estado: la forjación de una identidad cultural y la transmisión de las diversas manifestaciones culturales del país. Ello – con interrupciones presidenciales y el breve estadío de Belmont – lo tuvo más claro el gobierno de Alejandro Toledo y, por supuesto, el régimen de transición. Y se avanzó mucho en lo que debía ser un horizonte a corto plazo: una televisión pública.

La propia Maritza Espinoza, en su programa de radio, sugería tener una señal alterna del canal estatal – cuestión que podría hacerse más fácil con la llegada de la televisión digital – para que las actividades presidenciales pudieran ser cubiertas sin contratiempos y, a la vez, disfrutar de la programación normal. Entiendo que el proyecto – pre televisión digital – lo tenía ya Eduardo Bruce en agenda antes de dejar el canal. Bien podría retomarse como solución transitoria mientras que se realiza el debate que fije lo que realmente queremos hacer con un canal que nos cuesta a todos los peruanos y que, a 50 años de su creación, no merece los manoseos a los que Alan y su combo quieren someterlo.

MAS SOBRE EL TEMA:
Eduardo Villanueva Mansilla: Propuestas para una televisión pública en el Perú.
Utero de Marita: Todos somos Nicolasa
El Blog del Morsa: ¿Algún día tendremos tv pública en el país?