ZEUS DEL OLIMPO ¿2020?

Alan en olimpiada Beijing - El Comercio

Amables lectores de Desde el Tercer Piso, tengo que comunicar que el estado de salud mental del Presidente de la República está cercano a la demencia senil.

Porque, digamos, luego del papelonazo olímpico de la semana pasada, otra cosa no me puede explicar que se vuelva a insistir con el cuento de los Juegos Olímpicos, esta vez para el 2020.

Frases de Alan de hoy (cortesía de Andina):

“El Perú va a presentar su candidatura para el 2020 definitivamente. Y que no le tengan miedo los apocados, los deprimidos, los que juegan en segunda y tercera división, mejor que se queden en la tribuna y que dejen al Perú jugar en primera”

“Claro que el Perú va a ser, sí señor, escenario de una olimpiada porque Perú ha sido un país de civilización, es un estado-civilización, y tiene todo el derecho de que vengan todos los pueblos de la tierra”

“Cuando sea el segundo centenario de la República del Perú, ¿no podemos pensar en ser sede de Juegos Olímpicos? ¿Les asusta tanto (…)? ¿Quién los ha derrotado? ¿Por qué no pueden pensar en grande? Plantéense grandes objetivos

No le vendan derrotismo al pueblo peruano, no le vendan pequeñez, por el contrario, los que tenemos la responsabilidad de estar en un sitio importante, tienen la obligación de vender grandes metas, ambiciones, altura”

Bueno, si el Presidente insiste con esta locura, bien podría pedirle asesoría a los bloggers Carlos Wertheman y Marco Sifuentes, que ya tienen listas algunas ideas para la próxima olimpiada.

Por favor, señores importadores de litio, apiádense de este paísito pobre pero honrado y manden sus respectivas donaciones a Plaza de Armas s/n, Palacio de Gobierno. Preguntar por Alan. Gracias.

MAS SOBRE EL TEMA:

Fabber te explica que es un “Estado – Civilización”

Y PARA AUMENTAR EL ROCHE:
Ni Alan puede presentar la candidatura, ni podremos ser olímpicos en el 2020. Gracias Alan, una nueva patinada nacional.

EL PERU ¿AVANZA?


Tres hechos graves, tres escenarios distintos, una misma dejadez gubernamental

FUEGO EN LA SELVA

Hace un año y medio, en octubre de 2006, César Hildebrandt advertía lo siguiente en su columna:

Pluspetrol no odia al río Corrientes. No lo odia pero le echa bario, cadmio, plomo, benceno, mercurio, arsénico, todo revuelto en una cazuela de aguas de formación que están a 80 grados centígrados de temperatura y que, en vez de ser reinyectadas como mandan los estándares internacionales, son lanzadas al río a un promedio de un millón trescientos mil galones por día.

Es decir, todos los días y a toda hora las sentinas inmundas de Pluspetrol chorrean su carga sobre las aguas que daban de comer a ocho mil indios de la etnia achuar

Esas aguas, examinadas por las autoridades de Osinerg y de Digesa, arrojan resultados que las hacen imbebibles y tóxicas para los tercos peces que las respiran.

Panorama tan desolador fue comprobado por el Presidente del Consejo de Ministros y la Defensora del Pueblo, más o menos por la misma época, cuando los achuar tomaron el campamento de Pluspetrol. Se llegó a un acta de entendimiento, que incluían compromisos de tratamiento del agua, capacitación para el control de la contaminación y una suma de dinero al año.

El tema incluso cobró cariz internacional, con la protesta de varios actores de Hollywood frente a una reunión de la Occidental Petroleum Company (OXY), la primera compañía que explotó petróleo en la zona y que comenzó la contaminación, hace más de 30 años.

Esta vez, el conflicto ha vuelto a estallar entre los achuares y la petrolera, pero por cuestiones laborales y de desarrollo del pueblo achuar. El intento de toma de las instalaciones de Pluspetrol ha terminado con el saldo lamentable de un policía muerto, violencia que parece haber sido promovida por los colonos, según indica el Presidente Regional de Loreto. Luego de varios días de tensión, los nativos van a retomar el diálogo. (Vean la completa cronologia de Paco Bardales al respecto).

Aquí nos encontramos ante varios problemas. De un lado, el uso de la violencia para solucionar un problema laboral que pudo conducirse de otra manera. Pero, de otro lado, la ausencia del Estado como mediador en un conflicto que parece agravarse o derivar hacia otros tópicos. Esto se señala en un completo reportaje de la BBC:

Sin embargo, Pluspetrol, que se ha comprometido a pagar millones de dólares, ha mostrado su frustración de que el gobierno no esté desempeñando un papel más importante.

“Esta industria petrolera debería beneficiar a todo el mundo. Quizás hoy no es un beneficio para los indígenas y el gobierno debería encontrar la mejor forma de resolver ese problema”, señaló Roberto Ramallo, gerente general de Pluspetrol Norte.

El problema que afrontan los Achuar -y otras tribus-, es que su vivienda se encuentra encima de lo que se consideran son enormes reservas de crudo.

Gracias al intenso empuje para subastarlas, casi tres cuartas partes de la amazonía peruana está en arriendo para proyectos de exploración y extracción.

La alta demanda global y el precio del petróleo también están haciendo que las compañías consideren a la amazonia peruana como un prospecto atractivo. ¿Pero es esto sostenible?

“Toda esta exploración petrolera en el Amazonas es un gran experimento”, señaló Bill Powers de E-Tech, una firma de ingeniería, sin fines de lucro.

“Simplemente vienen a la selva, desarrollan el recurso, consiguen el beneficio económico e, históricamente, siempre ha sido que lo que suceda con quien estaba ahí antes, pasará”.

“No hay plan, no hay un esfuerzo para asegurase de mantener su identidad cultural o que tengan algo que hacer una vez que los ríos y los bosques no suministren lo que proporcionaban antes”, agregó Powers.

Y mientras tanto, el gobierno, bien gracias.

EL NARCOTRAFICO AVANZA

Ya parece ser una malsana costumbre informar sobre la muerte de policías en la zona del VRAE. Ayer se conoció la muerte de Marisel Solier Gavilán, una nueva heroína de la Policía Nacional, a manos de los sicarios del narcotráfico.

Desde dos puntos de vista distintos, llegan las preguntas de rigor para Alva Castro. La indignación ciudadana, expresada en Menos Canas, replica las siguientes interrogantes:

Aquí hay dos cosas muy puntales. Si en serio se trata de una respuesta, ¿no debió prever el Ministro que dicha consecuencia llegaría? En ese mismo sentido ¿qué hace enviando un contingente especial ahora que ya se realizó el atentado? ¿Por qué no previó que ello ocurriría?

Es que en realidad no hay que ser genial para darse cuenta de que nuestros actos tienen consecuencias y que es preciso, prever que ellas no afecten a los ciudadanos peruanos que, en principio, debieran poder confiar en la capacidad de sus autoridades.

Pero, por otro lado, me pregunto ¿qué clase de operativo exitoso puede permitir que estas consecuencias terribles se concreten? ¿Cuándo culmina un operativo? ¿Acaso no debe también existir un momento en el proceso, en el cual los miembros de la Policía garanticen la seguridad en aquellos lugares en los cuales “operaron”?

Estas cuestiones antes anotadas tienen un solo nombre: falta de previsión y de coordinación en torno a los operativos que se realizan para combatir el narcotráfico. Y ello no es sólo responsabilidad de los jefes policiales de la zona o del director de la Policía Nacional, sino, fundamentalmente, de la dirección política, es decir, del Ministerio del Interior.

Ya en este blog hemos informado anteriormente sobre la dejadez de Luis Alva Castro para los operativos de combate al terrorismo. Y me da la impresión que lo mismo viene ocurriendo con el tema del narcotráfico. Si se viene repitiendo un mismo patrón de ataque y no se idean correctivos, ¿no estamos ante la carencia de diagnósticos, es decir, ante la fase más primaria de elaboración de una estrategia?

Pero no es el único error en el que se incurre. Rubén Vargas, analista en temas de narcotráfico nos recuerda que las responsabilidades no son solo del incompetente de Corpac:

La responsabilidad de combatir al grupo terrorista Sendero Luminoso es del Ministerio de Defensa, que lo realiza a través de las bases contrasubversivas del Ejército. Dado los niveles crecientes de violencia en esta zona es legítimo que nos preguntemos: ¿Cuáles son los resultados de esa lucha, más allá del cómputo de las horas de patrullaje? ¿En los últimos cuatro años se ha capturado a algún cuadro importante de Sendero Luminoso? ¿Se ha desarticulado alguna columna del Ene o se ha atacado algún centro de producción en Boca Mantaro? Lamentablemente, la respuesta es no.

De hecho, y como bien apunta Vargas en su artículo de hoy en El Comercio, el Plan VRAE ha sido un fracaso, al no articularse los proyectos de desarrollo con las políticas de seguridad. Y la carencia de bases contra el narcotráfico hace que no se tengan los relevos necesarios para llevar a cabo una política conjunta. De hecho, han sido los celos institucionales los que, desde el gobierno de Fujimori, no se ha podido llevar a cabo una labor conjunta y una única estrategia en esta materia.

¿Y Antero? Perú.21 registra que el Ministro de Defensa hizo uno de los más grandes papelones de su vida, pues no sabía de la emboscada en Ayacucho, e incluso la confundió con el problema de los achuar en Loreto. En otras palabras, no sabe ni donde está parado.

ALAN: EL AVALADOR DE VIOLACIONES DE DERECHOS HUMANOS

La semana pasada, Marco Sifuentes rogaba a Dios, Ala, Buda y demás santos del cielo para que a Alan no se le ocurra alabar a China – como es su costumbre -, en momentos que la represión contra los monjes budistas del Tibet está en su punto más alto en años.

Pues bien, mientras el normalmente errático Nicolás Sarkozy está pensando en no enviar a Francia a los Juegos Olímpicos de Pekín, los cables internacionales informaban lo siguiente:

El presidente peruano Alan García expresó el jueves su apoyo a la “justa causa” de la soberanía nacional de China después de la violencia en Lhasa, la capital tibetana, durante un encuentro con el primer ministro chino Wen Jiabao, indicaron los medios chinos.

“Perú se opone firmemente al proyecto de referendo en Taiwán para su adhesión a la ONU y está consciente de las razones que están detrás de la reciente violencia en Lhasa”, dijo a Wen Jiabao el presidente peruano, citado por la televisión central (CCTV) y la agencia oficial Nueva China.

Hoy Luis Jaime Cisneros Hamann, en Perú.21, señala el despropósito mayor cometido por García:

García resulta hoy el único mandatario del mundo en reconocer la represión china, en momentos en que Estados Unidos -que mira con un ojo al presidente Hu Jintao y con el otro su política comercial con el gigante asiático-, Gran Bretaña, Alemania y el Vaticano instan a Pekín a que deje de lado la mano dura y dialogue con el Dalai Lama.

Un periodista peruano puede opinar y adherir a causas, pero que un presidente de la República avale, en nombre del comercio bilateral, el activo político chino y, por añadidura, el pasivo (Tiananmen, 1989), resulta sorprendente en una época donde los derechos humanos son la piedra en el zapato de toda política exterior.

Quiero creer que el presidente del Perú actuó desinformado. ¿No había alguien cerca del oído presidencial? Para la cancillería peruana, ¿no hubo manera de evitar un comentario que para los chinos era “políticamente correcto”, pero que en el contexto proyecta, para la prensa occidental, la imagen de un país sudamericano al que los derechos humanos le importan cada vez menos? La suspensión de una conferencia de prensa de García en Pekín hace prever que el tema había adquirido su real importancia.

Bueno, esta actitud no me sorprende mucho del sujeto que bota a su secretario de Derechos Humanos por presiones de un broadcaster, pero de todas maneras, es extraño que una persona que se jacta de ser meridianamente informada, como García, ignore la causa de las protestas del Tibet, o los cuestionamientos en materia de libertad de expresión y otras violaciones de los derechos humanos cometidas en el país que se ha convertido casi en la niña de sus ojos.

En el fondo, los tres temas están relacionados con derechos fundamentales. El derecho a la vida de los policías que deben cumplir con su labor en condiciones precarias, los derechos de los pueblos indígenas y de todo ser humano a tener un medio ambiente saludable, los derechos civiles y políticos básicos que no se respetan en todo el mundo.

La carencia de una cultura institucional que privilegie los derechos humanos es la que genera soluciones meramente represivas, una estrategia de combate al narcotráfico inteligente, la carencia de mediación frente a conflictos sociales y los desatinos presidenciales de toda la vida. Pero en Palacio no le toman la debida importancia y seguimos pensando que con cifras macroeconómicas boyantes, el Perú avanza. Yo me pregunto: ¿hacia donde?

LA LEYENDA DE BERLIN 36

Todo pueblo va construyendo su historia de a pocos, sobre la base de hechos e interpretaciones consensuales que las sociedades – de manera consciente e inconciente – van reconociendo como propias. Pero en el camino, también se van construyendo leyendas sobre determinados acontecimientos de la historia. Ello no sólo ocurre con la historia política y social de una nación, sino también con sus símbolos deportivos.

En el caso del Perú, nuestro principal leyenda deportiva se llama Berlín 1936, sobre todo, en lo que respecta a la participación del equipo de fútbol, hecho sobre la base del Sport Boys (campeón en 1935) y reforzado con figuras como Alejandro Villanueva y Lolo Fernández.

Los hechos comprobados son los siguientes: Perú ganó a la selección de Finlandia por un marcador bastante abultado (7-2) y tenía que enfrentar en los cuartos de final a Austría, el país natal de Adolfo Hitler. Luego de ir perdiendo 2-0, en el segundo tiempo los peruanos igualaron el marcador, derrotando a los austriacos por 4-2 en tiempo suplementario. Al día siguiente, la FIFA – que por entonces resolvía los reclamos sobre el torneo olímpico de fútbol – decidió que debía volverse a jugar el partido. El presidente peruano Oscar R. Benavides decidió que toda la delegación, en señal de protesta, regresaba al país. Así culminó nuestra primera participación en unos Juegos Olímpicos.

Las divergencias están en la parte central de la leyenda: la causa por la cual el partido debía volver a jugarse. Y aquí las versiones son diametralmente opuestas.

El relato peruano señala que Hitler movió sus influencias para que volviera a jugarse el partido, pues no toleraba que un equipo en el que habían varios afrodescendientes le ganara al “ario” equipo austriaco. Esta es la versión que nos han contado generación tras generación y que repetimos cual letra del Himno Nacional.

Sin embargo, en el extranjero se tiene una mirada diferente del asunto. Así, la página web de la FIFA señala lo siguiente sobre dicho suceso:

That turned out to be the warm-up for the quarter-final confrontation between Peru and Austria. Peru rallied from a two-goal deficit in the final 15 minutes of normal time. During extra-time, Peruvian fans ran onto the field and attacked an Austrian player. In the chaos, Peru scored twice and won, 4-2.

Or so the South Americans thought. Austria protested and the International Olympic Committee ordered a replay without any spectators. Peru refused and their entire Olympic squad left in protest as did Colombia

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La versión también es recogida en la versión en inglés de la Wikipedia:

The following day at the Hertha Platz, Austria played Peru in an astonishing game leading to a huge political row not out of keeping with the times.

The Peruvians overturned a 2 goal deficit at the half to take the tie into extra-time. All was fine until Villanueva’s goal, Peru’s fourth, in the last minute of extra-time. Time Magazine reported: In Lima President Oscar Benavides of Peru last week addressed an angry crowd. Said he: “I have just received cables from the Argentine, Chile, Uruguay and Mexico solidifying the Peruvian attitude against the crafty Berlin decision.” The crowd, which had already torn down an Olympic flag, surged on to listen to more speeches in the Plaza San Martin. Later it proceeded to the German Consulate to throw stones at the windows until police arrived in trucks. At Callao, Lima’s seaport, workmen on the docks refused to load two German vessels.

“The “crafty Berlin decision” concerned a soccer game. Last fortnight Peru’s Olympic team won a hard match against Austria, 4 goals to 2. After the game, Austria protested that Peruvian players had manhandled them, that spectators, one brandishing a revolver, had swarmed down on the field. FIFA ordered the game replayed. When the Peruvian team failed to appear, the game was awarded to Austria by default. Peru’s whole Olympic team of 50 promptly decided to quit the Games. “Said Michael Dasso of the Peruvian Olympic Committee: “We’ve no faith in European athletics. We have come here and found a bunch of merchants.”

Por cierto, hace unos años la edición peruana de la revista Don Balón tomó como cierta la versión que acabamos de reseñar, es decir, el reclamo austriaco fue legítimo y el partido tenía que volver a jugarse.

El periodista Jaime Pulgar – Vidal, investigador del programa Crónicas de Balón, aunque no toma partido por ninguna de las dos posiciones, señala algunas cosas que parecen sintomáticas del manejo político que se dio al tema desde Lima y que me hacen pensar que la versión que nos han contado desde pequeños no es del todo cierta:

El 11 de agosto Perú anunció oficialmente su retiro de los Juegos Olímpicos. Desde el día anterior las manifestaciones del público habían sido masivas. Incluso, el presidente de la República, el general Oscar Benavides aprovechó para hablar frente a la muchedumbre. Era un año electoral y sumarse a la indignación le venía muy bien. Aunque Benavides no participó de las elecciones, se quedó en el poder luego que anulase los comicios tras el triunfo de Luis Antonio Eguiguren. Todo ello ocurrió en medio de un clima de indignación y luego de fiesta.

La salida de Perú de los Juegos fue un acto que involucró a todos los peruanos. En medio de las manifestaciones populares, la Negociación vinícola Pedro Venturo y Cia. publicó un aviso que incluía palabras del presidente Benavides: “Yo estaré siempre a la cabeza de todos los peruanos cuando se trate de dignificar el esfuerzo y robustecer los sentimientos patrios, que son los vínculos indisolubles que rigen las nacionalidades”; y un lema de la Sociedad Nacional de Industrias que exaltaba el nacionalismo. Éste decía, “Consuma productos peruanos, su nacionalismo salvará al Perú”.

¿Algún día conoceremos todos los detalles de esta historia?