LAS ULTIMAS DE ROSA MARIA – BAYLY

(Lo prometo, es el último post sobre esto)

Bueno, parece que los cerca de 70 comentarios en este blog sobre la entrevista de Jaime Bayly a Rosa María Palacios han tenido su rebote. Vía Domingo de La República:

Bloggers vs. Rosa María

La entrevista Jaime Bayly – Rosa María Palacios ha traído cola. En el blog “desdeeltercerpiso.blogspot.com” se pueden encontrar comentarios sobre el “clinch” entre el escritor y la periodista y opiniones sobre quien ganó en el intercambio. Lo curioso es que las críticas y pullazos que hay para ella son contestadas por la propia Rosa María Palacios. Allí explica por qué nunca hará un mea culpa por chambear en la campaña edil de Hurtado Miller en 1998.

Aunque no se si el título más exacto sea bloggers vs. RMP, lo cierto es que se tejió un interesante debate en el que la periodista pudo responder a las críticas que se hicieron sobre su conducta en los años noventa. Ello demuestra no solo la apertura de la periodista para debatir este tema, sino el interés que el público tiene por las posiciones de las personas que forman opinión. Interés que, a veces, parece ser excesivo y obsesivo.

Para cerrar el tema, los dejo con los enlaces a la segunda parte de la entrevista, que ha sido la más comentada. You Tube se las muestra aquí y aquí.

Ah, si los amigos comentaristas tuvieran el mismo entusiasmo para participar en los demás temas que este blog toca…

ROSA MARIA PALACIOS Y LOS AÑOS 90: COMENTARIOS FINALES

Contra mis pronósticos, el tema de la entrevista a Rosa María Palacios hecha por Jaime Bayly ha sido uno de los más comentados en la historia de este blog, solo comparable a mis posts sobre la PUCP y Federico Dantón. Entre los dos posts sobre el tema (¿Quién Ganó? y Rosa María vs Bayly) hasta el momento, hay más de 30 comentarios. Hay que felicitar a todos los que han intervenido – de verdad – por el nivel que ha existido en el debate, más allá de puyas, ironías y sarcasmos. Y a Rosa María por tener la correa suficiente como para ver todos los comentarios y responder a todo lo que se ha dicho en este blog sobre el ya comentado programa del día domingo.

Como han podido notar, no he intervenido para nada en el debate. Creo que era mejor que los lectores y comentaristas habituales de este espacio expresen sus preguntas y dudas y que Rosa María responda a las punzantes preguntas – muchas de ellas, tan agudas como las que se plantean en Prensa Libre – del público, que, al fin y al cabo, también ve su programa. Por ello me he guardado este espacio para dar mi opinión respecto a la polémica que se ha armado.

Ciertamente, todos los que conocen este espacio saben que no guardo simpatía alguna por Alberto Fujimori. Por el contrario, por este blog, en sus 2 años y medio de vida, han pasado multiples comentaristas (y trolls) que me han llenado de epítetos, insultos y comentarios por tener esta posición, en la que me mantengo invariable. Y quienes me conocen en persona, saben que esto no viene de ahora, sino que desde la época del colegio (años 95, 96 y posteriores) tenía y tengo una posición clara sobre lo que consideré y considero que fue una dictadura.

Dicho esto, debo decir que tengo un reparo ético – no profesional – con las personas que ocuparon altos cargos durante el gobierno de Fujimori. Reparo que se debe, justamente, a la naturaleza de su régimen y la responsabilidad política que estos funcionarios tuvieron. Ello, claro está, comprende en mayor medida, a quienes cometieron actos de corrupción o avalaron violaciones a los derechos humanos.

Pero, así como existieron personas que trabajaron y defendieron al régimen, también existieron una serie de cuadros técnicos que, de manera honesta, laboraron allí y no se comprometieron políticamente con la dictadura. Cada uno de ellos sabrá en su conciencia interna si es que avalaban, como ciudadanos, las tropelías del régimen.

En el caso de Rosa María Palacios, como ella misma lo ha dicho, hizo una serie de consultorías para el Estado, en el tema de reforma de la administración pública. Es más, formó parte de un equipo de reforma del Estado cuando Alfonso de los Heros fue Presidente del Consejo de Ministros y renunció el 5 de abril de 1992, a raíz del golpe de Estado, junto con el Dr. de los Heros. Por tanto, creo que no puede achacarse a ella un apoyo a lo que fue un régimen dictatorial.

Como ella misma lo recordó hace un tiempo, también hizo una consultoría cuando Alberto Pandolfi, en 1996, fue titular de la PCM, pero que no dio resultados por la falta de respaldo político que Pandolfi dio al proyecto de reforma, debido a que el gobierno ya se encontraba en planes reeleccionistas. Hasta allí, tenemos trabajos en temas técnicos, que no comprometían a la persona con el régimen, ni mucho menos, en temas dolosos, como algunos han pretendido insinuar.

(Por cierto, para quien quiera saber más sobre la frustrada reforma del Estado de los 90, lean el libro La Reforma de la Administración Pública Peruana (1990 -1997). Conflicto y estrategias divergentes en la elaboración de políticas de Juan Carlos Cortázar Velarde, que salió hace un par de meses en librerías).

El tema que mayor atención ha conscitado, sin duda, ha sido su consultoría de 10 semanas para el Plan de Gobierno municipal de Juan Carlos Hurtado Miller, a la que fue invitada a participar por Leonie Roca – esposa de Pedro Salinas, periodista contrario a la dictadura -. En este caso, sí creo que Rosa María cometió un error (no una falta, ni menos aun, un delito) en aceptar este trabajo. No por las calidades de Leonie Roca, una profesional competente, o por el trabajo en sí (un plan de gobierno municipal que seguramente fue hecho con solvencia) sino porque en 1998 sí se contaba con información suficiente para saber la naturaleza del régimen.

Ya existían elementos suficientes para saber que Vamos Vecino, la agrupación por la que postulaba Hurtado Miller, era el furgón de cola municipal del fujimorismo. Y ya en 1998 se habían producido la Ley de Amnistía, la Ley de Interpretación Auténtica, el despojo de Frecuencia Latina, la destitución de los magistrados del Tribunal Constitucional, las investigaciones sobre la muerte y torturas de agentes del SIE, espionaje telefónico e ingresos de Vladimiro Montesinos.

A esas alturas del partido, al margen de las discrepancias sobre el régimen económico y la naturaleza de las reformas en la economía, era claro que el gobierno fujimorista estaba ya en un curso de no retorno y de acentuación de sus calidades autocráticas. Esta es información que estaba a disposición de todo aquel que la quería conocer. No es algo que “en retrospectiva”, recien se sabe ahora (claro, recien hoy tenemos toda la magnitud de lo ocurrido, vladivideos e investigaciones posteriores mediantes), por lo que si considero que era un error aceptar un puesto de esta naturaleza, a pesar de los vínculos personales cercanos que llevaron a Palacios a tomar esta decisión.

Por lo menos, quien habla, de haber estado en su lugar, no habría aceptado dicho encargo, aunque comprendo lo difìcil que debe haber resultado dicha situación. Admitir esto, en público o en privado, no denigra a la persona, sino que habla muy bien de ella.

Por cierto, digo esto con todo el respeto y aprecio que tengo por Rosa María, una periodista y abogada competente y que estudia bastante bien sus temas, cosa que la gente que trabaja en estos temas de opinión pública deberíamos hacer.

¿Con este incidente, antes comentado, la posición actual, crítica frente a los gobiernos de turno y al fujimorismo, que tiene Rosa María Palacios carece de validez? No. Creo que este error ha sido utilizado para descalificarla con un argumento falaz. Todos quienes tenemos ya cierto recorrido vital hemos cometido errores y, más aún, quienes hemos tomado posiciones políticas o hemos estado cercanas a ellas, hemos cometido algún error de apreciación. Por tanto, descalificar a una persona o lo que dice por un error del pasado, haría que todos nosotros nos tuvieramos que quedar con la boca callada. Lamentablemente, este tipo de argumentos se presta a descalificar a alguien cuando no se tiene mayores razones para debatir o ideas que aportar.

(Paréntesis: Creo que nuestros liberales consecuentes deberían decir esto más a menudo: el hecho que se asociara economía de mercado con Fujimori le ha hecho un gran daño a la economía de mercado, dado que se aplicó de manera autoritaria y sin pensar en las consecuencias sociales de las reformas, cuestiones en las que si se fija el liberalismo político. Ese es un deslinde que, lamentablemente, no se hace frecuentemente.)

Creo, finalmente, que ha existido una saludable evolución en Rosa María Palacios. Basta ver sus entrevistas en RPP de los años finales del fujimorato para darnos cuenta que hacía preguntas punzantes a los fujimoristas, y que no era santa de la devoción de Vladimiro Montesinos. Hoy, luego de su paso por el cable y la señal abierta, veo, como televidente a una periodista más cuajada, ya no solo preocupada por los aspectos jurídicos de un tema (“deformación” que tenemos todos los abogados). Y, evidentemente – como lo muestran nuestras posiciones sobre el tema PUCP – a veces coincido con ella y otras no tanto. Ver el paso de la campaña electoral en su programa – que no satanizó a Ollanta Humala (aunque si lo criticó en los temas en los que había que señalar sus graves falencias) y en la que, para sorpresa de muchos, expresó sus simpatías por una candidata mujer que no era Lourdes Flores ni Martha Chávez – y los temas que trata en sus programas hacen que note el cambio en las preocupaciones de la abogada y periodista.

Claro, con las opiniones vertidas por todos los comentaristas, me queda claro que el público televisivo es cada vez más exigente pero, a la vez, toma muy en cuenta las opiniones de los periodistas que dan la cara o hacen reportajes. Quizás esto exiga por parte de los hombres y mujeres de prensa un mayor detenimiento y una mayor reflexión sobre el tipo de labor que hacen y las expectativas y percepciones que tiene el público sobre los medios de comunicación, para que las tengan en cuenta como referencia y retroalimentación.

Esta no es una defensa de Rosa María Palacios. Por el contrario, creo que es una reflexión para la periodista sobre el camino emprendido – y algún error cometido, a mi criterio – y para los televidentes sobre el tipo de argumentos que deben emplearse en un debate público. La pluralidad de opiniones, sean de izquierda, de centro, apristas o de derecha es bienvenida y ese ejercicio ha sido el que se ha practicado ahora. Como decía al inicio, saludo las preguntas y dudas de los comentaristas del blog, así como la predisposición de Rosa María para contestarlas. A todos, siguen invitados a comentar este espacio, que se ha hecho para ello, el intercambio de ideas y de posiciones sobre cosas que, humildemente, el autor de este blog pone en bandeja.

(Foto: Transparencia)

MAS SOBRE EL TEMA:
Fernando Vivas: Rossy y Jaimito.

¿QUIEN GANO?

A estas alturas, todo el mundo comenta la entrevista que le hizo ayer Jaime Bayly a Rosa María Palacios. La verdad es que fue mucho mejor de lo que esperábamos: dos rounds donde cada uno exhibió sus mejores puyas y brindó una noche realmente entretenida.

Para quienes no vieron la entrevista – que hasta ahora nadie cuelga en You Tube o en la web de Frecuencia Latina – más o menos se resume en lo siguiente:
Primer Round: Rosa María critica a Bayly por el uso de la vida privada de varias personas a las que conoce y que han sido puestas en los libros del periodista y escritor. Cabe recordar que la periodista y abogada conoce a la familia de Bayly desde hace varios años. Palacios le dice a Bayly, en el mejor de los ganchos de ayer, que hábilmente ha utilizado el tema gay para vender sus libros. Jaime se pica y habla de la venta de sus libros en España como para justificarse. Casi psicoanalizando a su amigo, Rosa María le dijo que mucha de la soledad del escritor se debe a que mucha gente lo busca para hacerse de fama inmediata.
Segundo Round: Jaime, luego de 5 minutos de tranquilidad, arremete contra Rosa María con el argumento de su supuesto fujimorismo. El caso de su consultoría para hacer un plan de gobierno a Hurtado Miller vuelve a encender la polémica. Palacios justifica su actuación sobre la base de que fue una amiga suya – Leonie Roca, esposa de Pedro Salinas – quien la convocó. Bayly retruca sobre si en 1998 era válido trabajar con el candidato del Fujimorismo. Bayly le pregunta por quien votó en 1995 y RMP señala “creo que por Fujimori”. El Francotirador vuelve a atacarla con lo de fujimorista. Palacios señala que eso no la hace fujimorista y Jaime señala que apoyar a Alan en la campaña no lo hace aprista y se arrepintió de trabajar para Ernesto Schutz en Panamericana. El entrevistador termina agradeciendo la entrevista y, en última ironía, invitando a ver a la competencia.

Y les dejo con la pregunta, para ustedes, ¿quién ganó el duelo impensado?

ACTUALIZACION:
Quizás ya hay un ganador: Bayly le ganó en el rating a Lucar con la bronca.

LOS VIDEOS DE LA ENTREVISTA: Vía Perú.com

(Foto: Perú.com)

PEQUEÑAS ANECDOTAS SOBRE LAS INSTITUCIONES

Los responsables de las principales instituciones de nuestro país parecen no entender el verdadero sentido de lo que significa realmente vivir en democracia y fortalecer a cada una de las entidades que representan al Estado peruano, así como las libertades fundamentales.

PRIMER ACTO: CONTRA LA INSTITUCIONALIDAD ECONOMICA

El Presidente de la República hace rabieta en público por las protestas en Puno. Sabe que su popularidad ha caído y que necesita un golpe de imagen para poder remontar en las encuestas. Y claro, que mejor que culpar a los “burócratas insensibles” de Proinversión y Ositran de las “demoras” en la Carretera Interocéanica, proyecto que tenía tantos errores por corregir en su concepción – no así en su importancia – que ha llevado a varias correcciones y recomendaciones de ambas instituciones. O a los ministros que “no golpean la mesa”, como si de hacer gestos de cantina o de gerente amargo se tratara.

Resultado: El maltrato a un funcionario eficiente como René Cornejo, el incremento de las sospechas sobre el afan controlista sobre los organismos reguladores de servicios públicos (que deben estar igualmente apartados de los poderes políticos y económicos), la posibilidad de tener a un personaje cuestionado como Martín Sifuentes al frente de Proinversión y, claro, la nula discusión sobre el real tema de fondo: la adecuación del aparato estatal a una etapa de bonanza y de mayor eficiencia y transparencia en el gasto estatal.

Aunque la noticia no haya trascendido mucho en los diarios, Colombia acaba de obtener el tan ansiado Grado de Inversión, una calificación económica que le permite captar inversiones a un menor costo. Los pocos analistas económicos que han comentado el tema coinciden en que la fortaleza institucional colombiana le ha permitido llegar a este nivel antes que nosotros, a pesar de nuestra mejor posición macroeconómica. Petardeando a las instituciones encargadas de respaldar las reglas de juego económicas va a dejarnos, por ahora, bastante lejos de una meta trazada por el Gobierno en su discurso inaugural. Incongruentemente, el Gobierno prefiere arriesgar el crecimiento de inversiones por el crecimiento de su popularidad.

SEGUNDO ACTO: ¿ADIOS TC?

Pero una historia parecida parece querer repetirse con el Tribunal Constitucional. Luego del maltrato que sufrió esta institución con la amañada elección de 4 de sus miembros – que, por cierto, corre el riesgo de repetirse mañana – ahora no han faltado las propuestas para disolver, disolver esta institución o hacer una campaña en su contra con argumentos francamente manidos.

Por un lado, Mauricio Mulder, en una de sus ya conocidas intemperancias, señaló que el TC debía desaparecer, para que el control constitucional estuviera en manos de la Corte Suprema. Y uno de los nuevos felpudos cuasi-apristas, que responde al nombre de Alvaro Gutiérrez, ahora presenta un proyecto de ley para dejar de lado dicha institución.

Por el otro, Expreso y La Razón vienen haciendo la consigna de “batir el campo”. El primero, defendiendo a capa y espada las tesis de Antero Flores – Araoz para recortarle facultades al Tribunal, así como asumiendo la posición del Jurado Nacional de Elecciones, que no quiere ser controlado en sus resoluciones. El segundo, sigue insistiendo en la tesis de la emboscada a Javier Ríos Castillo y ahora pretende sacar del TC a Carlos Mesía y César Landa, con el pretexto de supuestas infracciones – no probadas – en sus respectivas designaciones.

Lo que parece ser cierto es que el Tribunal Constitucional se ha convertido en la piedra en el zapato de varios intereses. Políticos que no quieren ver desnudados sus errores, autoridades que se consideran intocables por cualquier poder del Estado, medios interesados en que dicha institución no exista, sea porque los magistrados les caen antipáticos o porque simplemente la institucionalidad les importa poco. Ello explica porque la elección de los magistrados se convirtió en un juego de las sillas musicales, en la que cada quien quería meter a quien se ajustara a sus intereses.

TERCER ACTO: REY, O LA SANTA INQUISICION DE LA OPINION

Toda persona que cree en la libertad de expresión debiera solidarizarse con el historiador y columnista de Perú.21 Nelson Manrique, quien acaba de ser sentenciado a pagarle 3 mil soles al Ministro de la Producción, Rafael Rey. Y ello por expresar su opinión con relación a las evidencias de falsificación de firmas encontradas contra Renovación Nacional, el partido del Ministro.

Lo curioso es que Rey dijo cosas peores de Alejandro Toledo cuando se investigó la falsificación de firmas de Perú Posible y que, cuando el ex Presidente quiso enjuiciarlo, buena parte de la prensa dijo que eso era un atentado a la libertad de expresión del entonces parlamentario. ¿Ahora dirán lo mismo?

Preguntita: Por cierto, ¿como va el proceso penal por la falsificación de firmas de Renovación Nacional?

Preguntita 2: De operar con el mismo rasero, ¿Rey no debió demandar a Caretas por decir cosas más fuertes que las dichas por Manrique?

CUARTO ACTO: LA LAVADA DE MANOS DEL INC

Luego del escándalo que ha supuesto la censura de la muestra de Piero Quijano, sugerida por el Ejército y acatada por el Instituto Nacional de Cultura, ahora el INC intenta lavarse las manos con una nota de prensa, en la que intenta negar la censura y, además, culpar a Armando Williams, ex director de la Casa Museo José Carlos Mariátegui, de “excederse en sus funciones”.

Lo cierto es que, según las versiones dadas en los programas Prensa Libre y La Ventana Indiscreta, fueron dos funcionarias del Instituto Nacional de Cultura las que dieron la orden de sacar las polémicas 3 caricaturas sobre militares, Machu Picchu y AGP. La señora Bákula ahora pretende lavarse las manos luego de un incidente que demuestra que algunas personas están dispuestas al “chichenó” cuando hay botas de por medio.

CODA (CASI COMICA): SOBONES A LA ORDEN

Y hablando de “chichenó”, Jaime Bayly mostró hasta que punto la prensa puede llegar a extremos de franela. Pues otra cosa no se puede decir luego de ver el backstage de la entrevista “en vivo” hecha por Enrique Castillo a Alan García.

Lo cierto es que Castillo, que pasaba por entrevistador agudo en CPN Radio y un regular moderador en Pulso, quedó convertido en poco menos que en el Abraham Levy de Alan, con sugerencias para levantar la imagen del Presidente en un “off the record” que ha terminado por dejar en “off side” a ambos personajes y, de paso, a Panamericana.

Un mejor comentario, en la columna de hoy de Fernando Vivas.

EL FRANCOTIRADOR

Hacer comedia no es fácil. Más aún cuando tus referentes se basan en la realidad y en la política de nuestro país. Por ello, es meritorio el esfuerzo desplegado por Jaime Bayly durante este año con “El Francotirador“, un programa que empezó como un bloque de entrevistas a candidatos presidenciales y parlamentarios y terminó siendo una aventura deliciosamente desmesurada por momentos, aunque por otros, insoportablemente franelera, cuando el invitado de Jaime era sencillamente deslucido.

El estilo del programa se fue encontrando con el transcurrir de las semanas, aunque desde el inicio se marcó que la irreverencia y la complacencia serían los ejes del columpio sobre el que Bayly se balancearía. Su primera entrevistada fue Lourdes Flores Nano, por quien nunca ocultó sus simpatías, pero a la que le sacó los defectos políticos de la campaña pasada y de la que se libraba en aquellos momentos y, en un gesto de audacia que la propia Lourdes compartió, la hizo confesar su ida a strip clubs, que había sido abogada de la propietaria del famoso “Cinco y Medio” (un hostal – prostíbulo en la Carretera Central, legendario a fines de los ochenta) y que, para patatús de Rafael Rey, había visto una película porno. Así hizo con varios de los candidatos: Martha Chávez confesaba con pudor no haber conservado la virginidad antes del matrimonio religioso (fue Opus Dei), Alex Kouri fue inquirido por su separación matrimonial, Natale Amprimo había resultado ser compañero de fórmula de Bayly en la universidad, picó a Alberto Andrade, sacó declaraciones de Valle Riestra contra Alan García, fue insidioso con Olivera y se declaró admirador de Susana Villarán. Incomodó a Keiko con preguntas sobre su padre, hizó confesar a PPK que votó por Lourdes

Pero el Bayly que convirtió al programa en un referente humorístico apareció el 9 de abril. Al no haber deliberadamente invitados, el Francotirador hizo un monólogo de 2 horas donde se burló descaradamente de todos los candidatos – comenznndo por Humala y terminando por la familia Humala, que lo quería ver muerto por sus preferencias sexuales – y allí incluyó el video que humanizaría al ganador de la elección y que marcaría lo que a mi entender constituyó el ridículo más delicioso del año: “El Baile del Teteo” de Alan García, al ritmo de “La Vida es un Carnaval”. A tal punto marcó la emisión del video la campaña que Alan dejó de bailar durante el resto de la misma y Balyly la pasó como “venganza mediática” frente a la inasistencia de quien se convertiría en Presidente de la República.

Luego el Francotirador pasó a hacer farándula: a Magaly la hizo confesar que votó por Alan García, le sacó en cara a Laura Bozzo la falta de calidad de sus programas, Pedro Suarez – Vertiz hizo gala de sus teorías alucinadas, batió a Fiorella Rodriguez con el tema de la comida, coqueteó impunemente con Jandy Feliz y se despeinó a propósito para Christian Meier, por cuyo padre hizo campaña en San Isidro. Raúl Romero terminó siendo lector del informe de la CVR y Cecilia Valenzuela confesó en público su relación amorosa con Alfredo Bryce, que comenzó como “groupie literaria”. A ello sumémosle la desopilante entrevista con “La Gringa Inga”, el entrañable personaje de Trampolín a la Fama y el programa que tuvo con Joaquín Sabina.

Sin embargo, el programa no estuvo exento de errores: como las declaraciones de Bayly diciendo que los votantes de Humala adolecían de una disfunción de “oxígeno”, las complacientes entrevistas a personajes del fujimorismo, la lustrada de zapatos que supuso el paso de Arturo Woodman, el excesivo tiempo dedicado a Dennis Falvy o invitadas intrascendentes como Malú Costa o Angie Jibaja.

¿Cuál Bayly será el que veremos el próximo año? ¿El que sobonea a sus inviados internacionales en las cadenas internacionales? ¿El irreverente que hace de la política algo digno de risa? ¿El frívolo que a veces habla de los problemas del país con demasiado desconocimento de causa? ¿El cómico que nos hace reir todos los domingos? Solo Jaime Bayly sabrá cuál Jaime Bayly será el que veremos el 2007.