PERREA, ALAN, PERREA

La falacia de “El Perro del Hortelano”

Luego de poner en el debate sus ideas sobre el subdesarrollo del país, el Presidente de la República ha presentado sus Recetas para acabar con el Perro del Hortelano, nuevo artículo en el que, sobre la base del diagnóstico presentado hace algunas semanas, intenta dar algunas soluciones a los problemas supuestamente encontrados en su análisis.

No comentaré cada una de las propuestas hechas por el Presidente – algunas buenas en sí, otras no tanto -, pero me queda claro que las soluciones dadas por García se ubican en el terreno administrativo y parlamentario, sin tomar en cuenta otro tipo de variables que vayan más allá del plano de los cambios legales.

Volvamos ahora al error de saque del binomio articulista de Alan: el diagnóstico. Como ya otros blogs lo han mencionado, García tiene un público claro – el empresariado peruano -, una idea obsesiva – que Gorriti ha bautizado bien como Inversiones García – y un pensamiento que resulta ser poco compatible con una economía de mercado en la que se hablan de productos con valor agregado, revolución educativa, respeto al medio ambiente, responsabilidad social empresarial y fortalecimiento institucional. De ello no hay nada en la analogía del Perro del Hortelano.

Buscando como responder, sin redundar, a la nueva ideología oficial del gobierno, me topé con el Informe de Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, recién salidito de la imprenta. El Informe tiene como tema este año el cambio climático. Como me considero aún ignorante en la materia ambiental, quizás mi amigo Alberto de Belaúnde pueda explicarles mejor que yo lo concerniente a un tema que va a cambiar las vidas de todos en los próximos años.

Pero vayamos a las cifras del Informe, que quizás le muestren al Presidente donde es que realmente estamos parados y cuáles son nuestros problemas centrales. Para que tengamos las cosas claras, la medición del PNUD ha tomado en cuenta a 175 países. Los datos más reveladores son los siguientes:

Perú se encuentra a media tabla en el Índice de Desarrollo Humano: Estamos en el puesto 87, dentro los países con Desarrollo Humano Medio. Nuestra tendencia, felizmente, ha sido hacia el alza.
Nuestro nivel de gasto en salud es bajísimo: 235 dólares per cápita es nuestro estimado, muy por debajo incluso de los estándares medios.
– Una cifra que alerta sobre las desigualdades. Entre 2004 y 2005, en el sector más pobre, solo 34 de cada 100 partos fueron atendidos por personal sanitario especializado; en el sector más rico, los 100 partos tuvieron a un médico especialista para la atención. Quizás ello explique porque nuestra tasa de mortalidad materna es alta: 240 para cada 100,000 habitantes.
– En 1990, Perú invertía el 2.8% de su PBI en educación. Entre 2002 y 2005, la inversión es de 2.4%, incluso con Acuerdo Nacional mediante.
Gasto en inversión y desarrollo: 0.1% del PBI. Es decir, no damos valor agregado a lo que tenemos.
Seguimos siendo de los países más desiguales del mundo. De acuerdo al Coeficiente de Gini, nuestro índice de desigualdad de ingresos es de 52. Chile también tiene un índice parecido, pero, de acuerdo a un Estudio de la PUC de Chile, han encontrado el factor determinante de la movilidad social: la educación.

En suma, vemos que nuestros indicadores sociales nos reflejan claramente donde están las fallas: no contamos con servicios básicos de calidad, la desigualdad es bastante fuerte y nuestro nivel de desarrollo, a pesar del crecimiento, sigue siendo medio. ¿Culpa de un perro del hortelano espanta inversiones?

Particularmente pienso que no. Sin duda, es necesario atraer mayores inversiones. Pero también cabe recordar que no nos encontramos en 1990 y que las condiciones para los inversionistas no implican dejar de lado el pago de tributos, las cuestiones ambientales, la protección a los trabajadores y una institucionalidad más fuerte.

Si el gobierno no acompaña las medidas planteadas por Inversiones García con reformas sustanciales en los servicios básicos, aquellos que la población sigue sintiendo como escasos y deficientes, pues nos dará un grave presente griego: el camino hacia otro outsider, que sea más radical incluso que Ollanta Humala, dado que el país no consiguió ponerse en un camino de modernidad inclusiva.

Y es que creo que ese es el debate de fondo que el país se juega en los próximos años. Un gran sector del país ya siente los beneficios del crecimiento y puede defender sus derechos. Otro sector es tan poco ciudadano que es discriminado por el mero hecho de hablar una lengua distinta al castellano. El cambio responsable que García prometió al país debía enmarcarse justamente en la ruta de una modernización inclusiva y democrática. Desafortunadamente, sus analogías caninas parecen seguir enfatizando el gran mal del Perú y para el que Orwell encontró una analogía perfecta: Algunos animales son más iguales que otros.

MAS SOBRE EL TEMA:
El Comercio: Receta de García en la mira de ex jefes de Gabinete
Augusto Alvarez Rodrich: La receta presidencial
Salomón Lerner Febres: García debe decir como distribuirá la riqueza
El blog del Morsa: Hugo Neira: perro faldero
Menos Canas: El protagonista
Blogiarquía: Entre síndromes, recetas, perros del hortelano y autoritarismos
Mirko Lauer: El librito rojo del presidente García
Juan Carlos Valdivia: Más vale tarde que nunca

(Caricatura: Quino. Cortesía de La Hora del Pucho)