¿COMIENZA MAL EL MINISTERIO DEL AMBIENTE?

Antonio Brack Egg

Ayer discutía con un amigo sobre si darle o no el beneficio de la duda a Antonio Brack Egg, el flamante titular del Ministerio del Ambiente.  Mi amigo arguía que, a pesar de sus últimos trabajos y las discrepancias que podía tener con él, Brack es un profesional técnico bastante calificado. Yo retruqué que para mi el problema es que el Ministro no sea lo suficientemente fuerte para resistir los embates partidarios o la visión del hortelano que tiene el gobierno en materia ambiental.

Pues bien, en su primera prueba de fuego, la designación de sus acompañantes, Brack va dando la razón… a sus críticos. El Comercio informa:

El flamante ministro del Ambiente, Antonio Brack Egg, informó hoy que su sector se encuentra en plena etapa de implementación del despacho ministerial, y adelantó que ya acordaron la designación de los principales funcionarios que trabajarán con él en este sector.

 

“Hoy hemos comenzado a implementar el despacho ministerial y ya hemos comenzado a escoger al staff básico, por ejemplo, ya tenemos la viceministra de Desarrollo Sostenible Estratégico de los Recursos Naturales quien será Vanessa Vereau ex viceministra de Agricultura y quien trabajó en Sierra Exportadora”, dijo.

Y al escuchar el nombre de la nueva Viceministra de Desarrollo Sostenible, inmediatamente se me vino a la mente un post sobre el Fenómeno del Niño y Abraham Levy:

4. Quizás lo más grave de lo hallado por Bustamante es en lo que se refiere a la fuente suministradora de las informaciones sobre el Niño: el conocido “hombre del tiempo” Abraham Levy y el mayor FAP en retiro Juan Coronado, ex Director de Meterología del SENHAMI. Ambos son los principales directivos de Infoclima, una empresa privada que busca dar alertas tempranas sobre condiciones climáticas. Cada noticia era una promoción a la empresa de manera sostenida – casi un cherry tipo Garrido Lecca – e incluso se llegó al desparpajo de que Levy – columnista habitual de Correo – se felicite a si mismo en una columna suya de agosto de 2006.

Ambos personajes, como bien lo ha recogido el Blog del Morsa, son bastante cercanos a un sector del gobierno, justamente a aquel que tiene mayor tendencia a hacer publicidades pagadas:

“Trascendió que Guillermo León, Vanesa Verau, Abraham Levy y Juan Coronado Lara, el grupo de especialistas que ayudaron a Garrido-Lecca a desarrollar “Agua para todos”, conformarían el equipo de trabajo que llevará adelante ese proyecto adscrito al sector Vivienda”.

Curiosamente, Vanessa Vereau Ladd hoy es Viceministra de Agricultura – y participante en la pascana en favor de Carlos Arana, el cuestionado ex director de Agua Para Todos -, Guillermo León Suematsu es el actual Presidente de Sedapal, mientras que Levy y Coronado fueron los agoreros escuchados para conformar una institución estatal, sin que realmente existiera una emergencia.

Como pueden ver en el reportaje hecho por Marco Sifuentes y Marco Antonio Vásquez – y que les costó un secuestro y unos golpes en el local aprista de Pueblo Libre – Vanessa Vereau esta bien sentadita al lado del controvertido Carlos Arana Vivar, hombre estrechamente ligado a Agustín Mantilla Campos. No es para menos cuando pertenece a las filas del Partido Aprista Peruano.

Y si bien la señora Vereau tiene calificaciones en materia de cambio climático, lo cierto es que estos antecedentes hacen que nos mantengamos alertas sobre este nombramiento. Sobre todo, porque uno no sabe si seguirá las buenas intenciones de Antonio Brack o la política del “Perro del Hortelano”.

MAS DATOS SOBRE LA VICEMINISTRA: En Utero.tv

MALA PRAXIS TELEVISIVA

Que Laura Bozzo falsea testimonios no es novedad. Para quienes vieron un reportaje de Elsa Ursula que fuera pasado por pocos medios en una televisión en ese entonces parametrada – hablamos de los estertores del fujimorato -, les quedaba claro que, a cambio de unos cuantos soles, varios peruanos eran degradados en su condición de ciudadanos y pasaban a escenificar los dramas más inverosímiles vistos en la televisión latinoamericana.

Lo peor del caso, en esa etapa de Bozzo como conductora de “reality – shows”, era la protección politica de un gobierno que le dio favores judiciales, tal como lo ha confirmado la Corte Suprema en una sentencia de 4 años de prisión suspendida por tráfico de influencias. A pesar que ahora alegue ingenuidad – obviamente, en términos más gruesos de los aquí expresados -, la “abogada de los pobres” fue funcional a un tipo de degradación moral que, en el fondo, reflejaba la del podrido régimen a cuyo jefe entrevistaba y a cuyo asesor mandaba besos por televisión.

Así, la atención del público sobre la conductora se centró, sobre todo, en sus vinculaciones con el poder político y las implicancias judiciales de esta relación. Mientras tanto, desde su relativamente cómodo arresto domiciliario en San Borja – a 4 cuadras de donde escribo este post -, la Bozzo seguía movilizando gente en buses y, probablemente, con el mismo modus operandi de sus programas en América Televisión. Aquí, la “doctora” confió demasiado en la memoria selectiva del país, en la amnesia colectiva que nos permite elegir males menores y olvidar lo ocurrido en el conflicto armado interno y en su popularidad en ciertos sectores para continuar con una forma de hacer televisión basada en comprar los derechos y los testimonios de los demás.

Afortundamente, los programas El Francotirador y Buenos Días Perú y los blogs Mala Sangre y Utero.tv han puesto nuevamente en su justo lugar a quien se sigue considerando como una estrella de televisión y no es más que una persona sentenciada por tráfico de influencias y que presenta testimonios falsos.

Pero la doctora no puede confiar que saldrá bien librada de estas acusaciones. De un lado, se ha demostrado la utilización de menores de edad para mentir, lo que puede tener implicancias judiciales. Informa El Comercio:

Para el jurista penal José Leandro Reaño, en caso emitieran este programa (en el que aparece una menor de 13 años, NdR), la producción está obligada a ocultar el rostro de la niña para no revelar la identidad de la menor de edad. “Si no lo hicieran, deberían responsabilizarse la producción y sus padres como instigadores de este daño. Esto es muy a pesar de que se emita o no en el Perú así la menor lo autorice y sus padres lo consientan. Hay un interés superior en proteger al niño y al adolescente”, señaló el especialista, quien añadió que esta denuncia sería responsabilidad del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (Mimdes).

Por otro lado, la conductora Laura Bozzo está en proceso de investigación por un segundo caso, en el que se ven imágenes de una menor de edad que dijo haber sido violada por su padrastro pero que luego apareció en un programa especial dedicado al terremoto del sur del país como una supuesta damnificada. La denuncia ha llegado al Ministerio Público y estaría en proceso de investigación.

La niña ya fue ubicada por el Ministerio Público gracias a un pedido del Mimdes y podría testificar en cualquier momento.

Pero los señores de Andina de Televisión, quienes actualmente emiten el espacio, tampoco pueden escudarse en una claqueta como “las historias son tomadas de la vida real, pero algunos casos son teatralizados”, como pretende hacernos creer su jefe de relaciones públicas. Todos los medios de televisión, por mandato de la Ley de Radio y Televisión, están obligados a tener y cumplir un Código de Ética. Este Código ha sido adoptado de modo standard por los miembros de la Sociedad Nacional de Radio y Televisión, a la que pertenece ATV, y señala lo siguiente:

Artículo 5º: La autorregulación consiste en vigilar la calidad de la información que se brinda a través de la comunicación comercial, además de preservar y acrecentar la credibilidad de la misma. De igual forma, es tarea de la autorregulación el mantener vigentes y actuales los valores, principios fundamentales y reglas de la actividad que, para los propósitos de este documento se limitan a aquellos que rigen la relación con el público espectador y consumidor: a) Veracidad; b) Respeto a la persona humana; y c) Responsabilidad social. Todo ello dentro del marco de responsabilidad con la sociedad peruana y en atención a sus particulares circunstancias económicas, culturales y educativas.

El criterio de “doy lo que le gusta a la gente” no es válido en este caso. El rating no puede ser el único indicador para mantener un programa o no en la televisión. Nos queda claro que Laura Bozzo le miente a la gente para vender un programa que expone casos falsos y que, peor aún, compra la dignidad de los demás a cambio de unos cuantos soles. Ciudadanos degradados por la compra, ciudadanos degradados al ver el show de la miseria humana fingida. Y, en medio, un canal de televisión que no puede seguir evadiendo su responsabilidad con el televidente, más aún cuando hay derechos de menores de edad en juego.

La libertad de expresión es lo mejor que le puede pasar a la democracia y hay que mantenerla así. Pero su mal uso sí debe ser sancionado, por lo menos, cambiando de canal.

QUE PASE LA DOCTORA (4:55 pm): Todo esto es una campaña en mi contra (No, no es otro testimonio falso, pero parece)

QUE PASEN LAS OTRAS OPINIONES:
Utero.tv: Detrás de las cámaras de Laura Bozzo
El Comercio: Asociación de Anunciantes evaluará el show de Bozzo
Fernando Vivas: Tu te la buscaste
Roberto Bustamante: Laura and me

OTORONGOS, PARTIDOS Y CONDUCTAS POLITICAS

Entre los varios libros que he estado leyendo en estos días, uno de los más recomendables es El Nacimiento de los Otorongos de Carlos Iván Degregori y Carlos Meléndez. A pesar que es un estudio sobre lo que fueron las diversas bancadas fujimoristas en el Congreso durante los años noventa, no deja de ser un texto actual, tanto por lo que nos dice sobre la actual conformación del grupo que apoya al ex dictador, como por lo que apunta sobre nuestros partidos políticos post-Fujimori.

Durante los últimos días se ha escrito mucho sobre la formación de Fuerza 2011 y las divergencias partidario – familiares que ha motivado la creación de este nuevo experimento. A estas alturas, nos va quedando claro que la intención del ex candidato al Senado de Japón no es la consolidación de un partido político democrático, sino la formación de membretes funcionales para cada uno de los fines que ha tenido en su dilatada carrera política y, ahora, judicial – penal. Del Cambio 90 primigenio, concebido para una candidatura al Senado peruano, al Fuerza 2011 como “pasaporte a la libertad” del reo de Barbadillo (Kenji Fujimori dixit).

¿Qué es lo que ha traído esto como consecuencia? Para el fujimorismo, no poca. Además de no consolidarse como agrupación, ha terminado convirtiéndose en un reducto cerrado de personas cuyo único mérito es deberle su presente político al ex dictador. Degregori y Melendez lo señalan, de manera bastante clara, en los dos últimos párrafos del libro.

Por otro lado, para el fujimorismo, las elecciones fueron una suerte de “retorno a la semilla”. En efecto, la bancada de Alianza por el Futuro guarda reminicencias con la de Cambio 90, pero solo en el perfil familiar / amical de sus componentes, no en su recorrido político. Una suerte de último bastión de lealtad a rajatabla, compuesto de familiares y amigos, así como hijos de conspicuos fujimoristas de la década pasda y válidos personales del ex mandatario. Así, de los trece representantes, dos son familiares directos de Fujimori, su hija Keiko y su hermano Santiago. Otros dos, tres si incluyéramos a Keiko en este grupo, son hijos de líderes del fujimorismo: Renzo Reggiardo y Cecilia Chacón. Tres pertenence al grupo de las fieles, autoritarias y agresivas “Marthas”: Hildebrandt, Moyano y Luisa María Cuculiza. Dos válidos, el abogado de Fujimori, Rolando Souza, y Carlos Raffo, asesor de imagen del extraditado, cuyo cargo resulta una contradicción en sus términos. Los otros cuatro son militantes provincianos sin mayor lustre durante el decenio pasado, cuyos triunfos en sus respectivas regiones merecen mayor análisis. Resalta sin embargo el caso de Oswaldo de la Cruz, elegido por Pasco, en cuyo currículum destaca tanto o más que haber sido alcalde de Pasco, el hcho de ser propietario de dos radios y un canal de TV local.

Esta composición de la actual bancada de Alianza por el Futuro probaría que el fujimorismo nunca formó una clase política, sino un equipo de mudos y leales colaboradores, “súbditos” que vivían bajo la sombra de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos. La gran pregunta es qué pasará con ellos, tan cortejados y tratados con guante de seda por el resto de otorongos, desde ahora hasta el 2011 en que tendremos nuevas elecciones. Pero esa es otra historia.

El problema es que varias de nuestras agrupaciones políticas no son ajenas a esta lógica. Si hablamos de membretes electorales, pues los “partidos” de Rafael Rey y José Barba Caballero, hoy funcionarios del gobierno actual, son muestra de lo que supone la presencia de una figura relativamente carismática encabezando una agrupación en la que lo que cuenta es la lealtad al líder y no las ideas. Ello explica también porque estos grupos fueron funcionales al régimen en su momento.

Pero hay otro factor pernicioso para la política peruana que ha sido la gran herencia de los años del fujimorismo: el pragmatismo como sinónimo de cinismo. Vuelvo a citar a Degregori y Meléndez, quienes describen así el fenómeno:

El pragmatismo es necesario en política y en otros aspectos de la vida. Lo específico del autoritarismo fujimorista es que se entendió como una manera de privilegiar la eficacia en desmedro de los procedimientos democráticos, y privilegiar el interés grupal o personal sobre el institucional y el nacional.

La exacerbación del pragmatismo corresponde al abandono de todo referente ideológico, planteamiento programático y ética política. La “caballerosidad gallarda” que añoraba Belaúnde – evidente rezago de uan sociedad estamental – no fue reemplazada por una ética democrática, republicana y ciudadana. Ante esa ausencia, si en la década pasada el autoritarismo competitivo buscó arrasar y someter a sus adversarios, en el actual contexto de “democracia competitiva de baja intensidad” se ha creado el clima para la proliferación de los otorongos: muchos de los participantes en el sistema democrático y se apañan corporativamente.

Pero no solo en la proliferación de los otorongos y de los apañamientos congresales es donde pervive el cinismo pragmático. La alianza conservadora que sostiene al gobierno no se ha formado sobre la base de una idea, sino de intereses bastante primarios: cerrazón del modelo económico tal como se encuentra planteado, restricciones a los reclamos sociales y ambientales, defensa de militares en retiro acusados por violaciones de derechos humanos y pervivencia de un estilo en el que el programa de gobierno sigue importando poco. Lo mismo podríamos decir de sucesos como los asesores fantasmas del Congreso o la permanencia de ministros cuestionados como Alva Castro.

Esto resulta siendo un efecto pernicioso para la politica peruana. Si bien existen espacios para la crítica, el cuestionamiento y la investigación sobre este tipo de conductas, su alcance sigue siendo limitado en medio de un panorama social de insatisfacción con la democracia, en la que este tipo de conductas, asentadas machaconamente durante una década, siguen siendo percibidas como “saludables” o como “lo que le gusta a la gente”. Peor aún, los políticos – salvo excepciones – siguen pensando que es la única forma de hacer su trabajo.

¿Alguien se atreverá a romper este círculo vicioso?

EL RITMO DE KEIKO

A estas alturas del partido, cuando hasta los testigos llamados por César Nakasaki dejan mal parado a su padre, Keiko Fujimori saca un conejo de la galera del Fundo Barbadillo y anuncia la creación de un nuevo partido fujimorista con miras a las elecciones del 2011, en el que ella sería la candidata presidencial.

El anuncio ha tomado por sorpresa a todos, comenzando por los detractores del sentenciado, pero, por sobretodo, a sus propios partidarios, quienes se encuentran divididos ante el anuncio hecho por quien ahora es la heredera política del ex dictador.

No cabe duda alguna que la familia Fujimori tiene como cálculo central, a estas alturas, que el patriarca del clan no saldrá libre para las próximas elecciones presidenciales, dada la sentencia que tiene ya en ejecución y la inhabilitación que le impide ser candidato hasta el 2011. Aunque mantiene coincidencias claras con la agenda del actual gobierno y Alan les hace guiños de cuando en cuando, no se encuentra dentro de los cálculos actuales la posibilidad de una amnistía o indulto para el ingeniero agrónomo.

Sin embargo, las posibilidades reales de una candidatura de Keiko Fujimori pasan por tres obstáculos centrales.

El primero y principal tiene que ver con la imagen que viene dando su padre en el proceso por derechos humanos que se lleva a cabo en la sede de la DIROES. Luego de escuchar atentamente la más de una decena de audiencias que se han llevado a cabo, me queda claro que Fujimori miente deliberadamente en el proceso y que las contradicciones en las que cae han sido aumentadas por las declaraciones de los diversos testigos que han acudido a este proceso hasta el momento. La monserga de la inexistencia de pruebas esgrimida por los partidarios de Fujimori ya no es posible de fundamentar con precisión en este momento.

En el camino, Fujimori ha hecho añicos su “prestigio” de presidente sabelotodo para pasar a ser un sumo ignorante. Pero, como bien nos recuerdan los hechos – y en términos prestaditos del ingeniero – el ex candidato al senado del Japón no era ningún “caído del palto”. El Fujimori victorioso pasa a ser un pelele profesional en el juicio, aunque hoy Martín Tanaka nos recuerda:

Fujimori tuvo desde el inicio, y a lo largo de todo su gobierno, más de una oportunidad de cambiar de rumbo y seguir un camino democrático. Si miramos otros contextos, encontraremos que los momentos de crisis y de cambio profundo sirven no solo para destruir democracias, también para iniciar procesos de institucionalización; pero, para que ello ocurra, la intervención de líderes capaces y comprometidos es imprescindible. Visto Fujimori desde este ángulo, su chatura es más que evidente.

El segundo obstáculo tiene que ver con los propios enfrentamientos dentro del fujimorismo. No son pocos los que ven con malos ojos lo que parece ser una sucesión dinástica dentro de una agrupación a la que muchos aspiran a convertir en un partido. Y tampoco pasan a los escuderos actuales, a quienes culpan de ser los autores de la mala estrategia del viaje a Chile que ha terminado con Fujimori en una prisión. De otro lado, la disputa de las cuotas de poder entre ellos mismos, cuestión presente de manera nítida desde el año 2000, termina por complicar las cosas al interior de los grupos fujimoristas.

Finalmente, y como bien se ha anotado en otro blog, resulta siendo una burla a los peruanos que los fujimoristas inventen un partido para cada elección. Ello no solo contribuye al debilitamiento del sistema de partidos, sino también da cuenta de lo poco serio del proyecto fujimorista. Decir que solo se basan en las pequeñas obras de infraestructura que hizo Fujimori como único programa político solo da cuenta del pragmatismo chato y sin una visión de país clara que caracterizó a los 10 años de gobierno de un dictador que llegó a la presidencia por una casualidad y que hoy puede terminar sus días no precisamente contándole cuentos a los nietos en condiciones normales.

Alguna vez Manuel D’Ornellas, en la época en que escribía en el alineadísimo Expreso de los noventa, quiso esgrimir la tesis del “Fujimorismo sin Fujimori”. Parece que el viejo periodista uruguayo, desde donde se encuentre, se habrá dado cuenta que ello es imposible. Los caudillismos se heredan, no se transforman en partidos.

MAS SOBRE EL TEMA:
Augusto Alvarez Rodrich: El peso de Keiko
Fernando Rospigliosi: El fujimorismo busca una renovación por casos de corrupción
Laura Arroyo Gárate: 2011 de infarto

EL RITMO DEL FUJIMORISMO

Chantaje. Esa es la palabra que ha utilizado Jorge del Castillo ante el intento del fujimorismo de plantear su censura ante el Pleno del Congreso, luego de las explicaciones sobre los últimos hechos de violencia ocurridos en la zona del VRAE y que ya todos conocemos.

Pero a la estrategia del chantaje – que otro blog ha comentado mejor que yo – yo añadiría la del miedo. Tanto los parlamentarios fujimoristas como sus medios adictos han insistido en que es Sendero Luminoso, tal como lo conocimos en los ochenta y noventa, quien está detrás de los ataques.

No es de extrañar. Durante todo su gobierno, Fujimori utilizó ambas herramientas, el chantaje y el miedo, como bases de su poder. Sobre el chantaje, la mejor muestra es la videoteca de Vladimiro Montesinos, cuyo uso no era la exhibición pública que tuvo a la caída del régimen, sino su utilización para que quienes estuvieran allí se mantuvieran alineados o callados. Y, sobre el miedo, basta ver la televisión de la segunda mitad de los años noventa, para darnos cuenta de todas las campañas de manipulación que se hacían para darnos la impresión de que sin el Chino, volvería el terrorismo. En suma, ambos elementos utilizados para la perpetuación en el poder.

Si ya conocemos de memoria los métodos fujimoristas, pues sorpresas no hay muchas. Pero, como dice Rubén Blades, la vida te da sorpresas y el gobierno quiere seguirnos sorprendiendo con medidas o declaraciones a favor de Fujimori y de sus seguidores en prisión, o que tienen todo un tufillo a década de los noventa – solo hace falta el fondo musical de Nirvana y que me vuelva a poner mis camisas de franela – que realmente escandaliza y atemoriza.

¿Por qué el gobierno toma cada vez más un intenso tono naranja? Pues hay un cúmulo de explicaciones que podrían ser un intento de respuesta.

Una primera tiene que ver con la Coalición Conservadora que sostiene al gobierno y, sobre la cual, a estas alturas podríamos preguntarnos que tanto margen le viene dando. Pues si bien le ha aportado la casi ausencia opositora, le ha reducido al extremo el margen de maniobra a Alan, de manera tal que el Plan de Gobierno de Unidad Nacional se encuentra a la izquierda de las medidas que este gobierno ha tomado en casi año y medio de gestión.

Una segunda tiene que ver con la vocación por el autoritarismo que un sector de la población tiene en nuestro país y a ello no escapa ningún sector social. Como cuestión cultural, enfatizada en un país en el que el desarrollo de la ciudadanía sigue siendo insuficiente y en el que nos han gobernado más dictadores que demócratas, seguimos pensando que la autoridad es sinónimo de atropello y de “mano dura”. Claro, cuando nos atropella, ahi nos quejamos, pero seguimos pensando como nación que el presidente, cuando más efectista en su sentido de la autoridad, mejor.

Pero quizás una tercera explicación la constituya los parecidos que Alan y Fujimori tienen desde 1990. Carlos Reyna, en su libro La Anunciación de Fujimori, señala algunas de ellas que comparto con los lectores: la figura del asesor influyente que va más allá de los Ministros – y que muchos sospechan que, en este gobierno, ese rol lo cumple Aldo Mariátegui -, la reducción del papel de los Ministros a meros secretarios – basta ver que los trata peor de lo que lo hacía Ferrando con su elenco -, gobernar por encima de sus agrupaciones políticas, un presidencialismo exacerbado, poca vocación descentralista (basta ver la eliminación del CND), su poca vocación por el respeto de los derechos humanos y la “lealtad” de los empresarios. Por cierto, la gran ruptura entre ambos sigue siendo el 5 de abril de 1992.

Y justamente ese es el espejo en que García debe mirarse, sobre todo, por lo que puede ocurrir el día de hoy. Se tiene programada la lectura de sentencia a los Ministros que avalaron el golpe dado por Fujimori contra los otros poderes del Estado. El fallo puede ser histórico, para bien o para mal, ya que podría ser una resolución que condene abiertamente, por primera vez en la historia del Perú, la interrupción del orden democrático, o podría convalidar lo que fue el inicio de una historia de atropellos, crímen y desmoralización del país.

Los coqueteos y tiras y aflojas con el fujimorismo no le hacen ningún bien al país. No puede considerarse como democrático a un grupo que, hasta el día de hoy, sigue defendiendo al 5 de abril como un día que cambió la historia del país para bien. Pero, lejos de respetar los principios democráticos que dice enarbolar, el partido de gobierno y su Presidente, que también lo es de todos los peruanos, prefiere ser un pobre aprendiz de Fujimori antes que un estadista. La Historia lo juzgará, los peruanos ya lo estamos haciendo.

MAS SOBRE EL TEMA:
Del Castillo: Prefiero renunciar antes que favorecer a Fujimori
Allan Wagner: El fujimorismo usa el terrorismo políticamente

APRA VS. FUJIMORISMO: ¿HAY PELEA?

Hasta hace algunas horas, el común de los peruanos podría afirmar que el fujimorismo y el APRA estarían en curso de colisión durante las próximas semanas. Luego de que Alan llamara “enemigo político caido” al Chino y aclarara que las condiciones carcelarias no dependen de él, sino del Poder Judicial y del INPE, su “heredera” dijo que a su padre el gobierno lo estaba matando de a pocos con el régimen carcelario.

(Dicho sea de paso, la celda de Fujimori es más grande que mi cuarto y el patio que tiene es más grande que el de mi Tercer Piso)

A este clima de cierta confrontación se sumaban los insistentes rumores de que el fujimorismo apoyará la censura a Alva Castro y los ataques al Ministro de Economía en el diario de la mafia, con lo que muchos se aventuraron a decir que todo vínculo entre gobierno y partidarios del presidiario estaba roto.

Sin embargo, hoy ambas partes han enfriado las aguas. Alan ha dicho que se cumple la ley y que, en todo caso, se pueden mejorar las condiciones de carcelería de Fujimori (¿cómo, mandandolo al Swissotel?) y Santiago Fujimori ha mencionado que seguirán trabajando de la misma manera en el Congreso, es decir, apoyando al gobierno.

¿Esquizofrenia? No del todo. Las razones son más lógicas como apunta Martín Tanaka:
El problema con estas miradas es que parten de un supuesto débil: que el Apra y el fujimorismo tienen intereses divergentes, y que sus coincidencias solo pueden ser fruto de una transacción. Así, si uno no cumple, el otro se va a molestar, por lo que hay que buscar nuevos aliados. Yo encuentro más razonable partir de que las coincidencias son resultado de que comparten un mismo modelo de gobernabilidad conservadora, ciertas visiones del país y ciertos reflejos políticos; en cuanto a sus intereses inmediatos, a veces convergen, a veces no.

Y eso es lo que viene ocurriendo. El fujimorismo presiona al jefe del INPE y puede ser capaz de censurar a Alva Castro, pero no dejará de votar en leyes importantes a favor del gobierno en materia económica y podrán seguir coincidiendo en críticas en sectores que ambos detestan – por ejemplo, las ong’s de derechos humanos – con lo que las cosas se vuelven algo más matizadas.

De hecho, también habría que tener en cuenta las contradicciones y peleas dentro del Fujimorismo. Si bien Martha Chávez puede admitir tácitamente la autoría de los ataques al Ojo que Llora, no está muy de acuerdo con la actual dirigencia fujimorista. Rolando Souza podrá despacharse contra los familiares de las víctimas de La Cantuta, pero posa con Carlos Raffo solo para la foto. Y Renzo Reggiardo puede darse el lujo de admitir que la extradición ha sido un duro golpe. Conclusión: diferencia de opiniones, cuchillos y celos que hacen aparecer más contradicciones.

En suma, tenemos circo para algunos días más.

MAS SOBRE EL TEMA:
Blogiarquía: Y después de la extradición, ¿que viene?
Menos Canas: Congreso tomado: divorcio y reordenamiento

DAÑAN “EL OJO QUE LLORA”

Iba a postear algo sobre el triunfo de hoy en la Copa Davis, pero llegando a la casa me encuentro con una de esas cosas que nos hacen ver que la intolerancia sigue vivita y coleando en el Perú. Vía El Comercio:

Un grupo de doce personas llegó hasta el monumento ‘El ojo que llora’, en honor a las personas víctimas de la violencia interna, ubicado en el perímetro del Campo de Marte, distrito de Jesús María, y causó serios destrozos en su estructura, informaron medios locales.

En comunicación con la radioemisora CPN, el policía municipal, Pablo Quintana Gamboa, quien resultó herido por la turba, refirió que este grupo, conformada por cerca de doce personas, entre hombres y mujeres, le amenazaron con un arma de fuego y lo redujeron encadenándolo y haciendo que se arrodille.

Los desadaptados, manifestó el policía municipal, procedieron con combas a romper la piedra de la pileta principal y todas las piedras que están puestas alrededor, las cuales llevan inscritos los nombres de personas desaparecidas.

Además, Quintana Gamboa, señaló que los agresores no tenían rasgos de ser militares y que estos echaron pintura color naranja sobre la estructura de la obra, pero sin emitir ningún tipo de arengas. Finalmente, aseveró que la Policía llegó hasta el lugar y el monumento se encuentra con acceso restringido.

La pintura naranja revelaría, a mi modo de ver, la autoría del ataque. Con lo mismo coincide Marco Sifuentes y añade en su blog:

Se busca crear la sensación de un país violentamente polarizado y, de paso, poner en aprietos al régimen. Si no reprime a estos grupúsculos, el gobierno será acusado de aliarse con el fujimorismo. Si los reprime, saltarán las acusaciones de “persecusión política”. Cuidado.

Lo cierto es que, a pesar de incidentes aislados, el país no se ha polarizado por una extradición que, a decir verdad, querían la mayoría de peruanos. Fujimori parece haber dejado de ser un elemento importante en la política peruana – hipótesis que comencé a deslizar ayer – pero parece que sus partidarios más fanatizados no lo entienden así. Es una lástima que un grupo de peruanos siga pensando que mediocres logros económicos y la atribución de una victoria que no fue suya son más importantes que la vida de peruanos que fueron víctimas de una dictadura corrupta.

Ojalá la intolerancia no sea la que prime en los próximos días.

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