APRA VS. FUJIMORISMO: ¿HAY PELEA?

Hasta hace algunas horas, el común de los peruanos podría afirmar que el fujimorismo y el APRA estarían en curso de colisión durante las próximas semanas. Luego de que Alan llamara “enemigo político caido” al Chino y aclarara que las condiciones carcelarias no dependen de él, sino del Poder Judicial y del INPE, su “heredera” dijo que a su padre el gobierno lo estaba matando de a pocos con el régimen carcelario.

(Dicho sea de paso, la celda de Fujimori es más grande que mi cuarto y el patio que tiene es más grande que el de mi Tercer Piso)

A este clima de cierta confrontación se sumaban los insistentes rumores de que el fujimorismo apoyará la censura a Alva Castro y los ataques al Ministro de Economía en el diario de la mafia, con lo que muchos se aventuraron a decir que todo vínculo entre gobierno y partidarios del presidiario estaba roto.

Sin embargo, hoy ambas partes han enfriado las aguas. Alan ha dicho que se cumple la ley y que, en todo caso, se pueden mejorar las condiciones de carcelería de Fujimori (¿cómo, mandandolo al Swissotel?) y Santiago Fujimori ha mencionado que seguirán trabajando de la misma manera en el Congreso, es decir, apoyando al gobierno.

¿Esquizofrenia? No del todo. Las razones son más lógicas como apunta Martín Tanaka:
El problema con estas miradas es que parten de un supuesto débil: que el Apra y el fujimorismo tienen intereses divergentes, y que sus coincidencias solo pueden ser fruto de una transacción. Así, si uno no cumple, el otro se va a molestar, por lo que hay que buscar nuevos aliados. Yo encuentro más razonable partir de que las coincidencias son resultado de que comparten un mismo modelo de gobernabilidad conservadora, ciertas visiones del país y ciertos reflejos políticos; en cuanto a sus intereses inmediatos, a veces convergen, a veces no.

Y eso es lo que viene ocurriendo. El fujimorismo presiona al jefe del INPE y puede ser capaz de censurar a Alva Castro, pero no dejará de votar en leyes importantes a favor del gobierno en materia económica y podrán seguir coincidiendo en críticas en sectores que ambos detestan – por ejemplo, las ong’s de derechos humanos – con lo que las cosas se vuelven algo más matizadas.

De hecho, también habría que tener en cuenta las contradicciones y peleas dentro del Fujimorismo. Si bien Martha Chávez puede admitir tácitamente la autoría de los ataques al Ojo que Llora, no está muy de acuerdo con la actual dirigencia fujimorista. Rolando Souza podrá despacharse contra los familiares de las víctimas de La Cantuta, pero posa con Carlos Raffo solo para la foto. Y Renzo Reggiardo puede darse el lujo de admitir que la extradición ha sido un duro golpe. Conclusión: diferencia de opiniones, cuchillos y celos que hacen aparecer más contradicciones.

En suma, tenemos circo para algunos días más.

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EL JUICIO DE LA HISTORIA

Santiago Pedraglio y Augusto Alvarez Rodrich han buscado centrar el debate sobre la extradición de Fujimori en lo que para ellos es un punto fundamental: que el juicio a Alberto Fujimori no se politice y que la agenda política no dependa de lo que ocurra allí. Sin duda, coincido con ambos en la necesidad de que el circo no prime y que no se oculte lo que pasa con Alan García y con su gobierno.

De hecho, esta estrategia de politización parece ser la que ha manejado el Fujimorismo para seguir con el cuento de la “persecusión política” y la victimización del hoy reo.

Sin embargo, a raíz de varias cosas que he leido y visto este fin de semana, quizás una pregunta quede flotando: ¿Cuál es el juicio histórico que debe hacerse sobre el Fujimorismo y lo que fue dicha época para el país? Y es una pregunta que quizás podamos comenzar a responder ahora, tomando en cuenta algunos elementos que permitan enmarcar el debate y que han aparecido.

1. Los procesos judiciales y su relación con la historia. Sin duda, los procesos judiciales son necesarios para el esclarecimiento de la verdad, pero tienen como mira central el establecimiento de responsabilidades penales y una sanción de por medio. Hannah Arendt hace referencia a estos límites en Eichmann en Jerusalén. Mientras que los fiscales y representantes oficiales del Estado de Israel intentaban, a través del proceso judicial, buscar una respuesta a lo que fue el Holocausto. Los jueces, con criterio, llevaron el asunto donde era importante desde el punto de vista jurídico: ¿era Adolf Eichmann responsable de los crímenes de los que se le imputaba? Ello nos da una idea de en que terreno se disputa la memoria: en la opinión pública y académica.

2. Las batallas por la memoria: Carlos Iván Degregori nos ha recordado hoy que la llegada de Fujimori constituye un momento para “luchar en el presente por darle a nuestro pasado un sentido que prefigure nuestro futuro, el perfil de país que queremos para las generaciones venideras”. Y menciona la batalla por la memoria central: ¿era el autoritarismo y las violaciones a los derechos humanos necesarias para la pacificación? Los partidarios de Fujimori responderán que si y sus contendientes señalan claramente que no. Pero lo mismo podríamos inquirirnos respecto de otros tópicos: la instauración del modelo liberal de mercado como sentido más o menos común ¿fue por o a pesar de Fujimori? ¿Fujimori y su autoritarismo no terminaron siendo un costo mayor para la reforma liberal económica? O la paz con Ecuador – quizás el único logro que le reconozco a Fujimori – ¿fue producto de una buena negociación o de una derrota militar?

3. La culpa colectiva: Tanto Jaime Bayly, Jesús Cossío, Mario Saldaña y César Hildebrandt han coincidido en que es necesario mirar más allá de Fujimori y Montesinos y preguntarnos sobre la responsbailidad que a diversos sectores, personas e incluso a nosotros mismos nos cabe en esta tragedia que fueron los noventa. Es decir, ver un panorama más complejo que un simple traslado de responsabilidades a dos personas que, en efecto, las tienen, pero en el que muchos hicieron su parte para que el guión de la dictadura se cumpliera, sea por acción o por omisión.

4. La resignificación de símbolos: Finalmente, a raíz del vandálico atentado contra El Ojo que Llora, tanto Hans Ruhr como Roberto Bustamante se preguntan: ¿qué hacer con los símbolos pensados para recordar los acontecimientos de los noventa y más allá? ¿Cómo recordar y qué recordar?

Preguntas que los historiadores, los científicos sociales y todo el país podría comenzar a hacerse, de manera paralela al avance de los procesos judiciales.

DAÑAN “EL OJO QUE LLORA”

Iba a postear algo sobre el triunfo de hoy en la Copa Davis, pero llegando a la casa me encuentro con una de esas cosas que nos hacen ver que la intolerancia sigue vivita y coleando en el Perú. Vía El Comercio:

Un grupo de doce personas llegó hasta el monumento ‘El ojo que llora’, en honor a las personas víctimas de la violencia interna, ubicado en el perímetro del Campo de Marte, distrito de Jesús María, y causó serios destrozos en su estructura, informaron medios locales.

En comunicación con la radioemisora CPN, el policía municipal, Pablo Quintana Gamboa, quien resultó herido por la turba, refirió que este grupo, conformada por cerca de doce personas, entre hombres y mujeres, le amenazaron con un arma de fuego y lo redujeron encadenándolo y haciendo que se arrodille.

Los desadaptados, manifestó el policía municipal, procedieron con combas a romper la piedra de la pileta principal y todas las piedras que están puestas alrededor, las cuales llevan inscritos los nombres de personas desaparecidas.

Además, Quintana Gamboa, señaló que los agresores no tenían rasgos de ser militares y que estos echaron pintura color naranja sobre la estructura de la obra, pero sin emitir ningún tipo de arengas. Finalmente, aseveró que la Policía llegó hasta el lugar y el monumento se encuentra con acceso restringido.

La pintura naranja revelaría, a mi modo de ver, la autoría del ataque. Con lo mismo coincide Marco Sifuentes y añade en su blog:

Se busca crear la sensación de un país violentamente polarizado y, de paso, poner en aprietos al régimen. Si no reprime a estos grupúsculos, el gobierno será acusado de aliarse con el fujimorismo. Si los reprime, saltarán las acusaciones de “persecusión política”. Cuidado.

Lo cierto es que, a pesar de incidentes aislados, el país no se ha polarizado por una extradición que, a decir verdad, querían la mayoría de peruanos. Fujimori parece haber dejado de ser un elemento importante en la política peruana – hipótesis que comencé a deslizar ayer – pero parece que sus partidarios más fanatizados no lo entienden así. Es una lástima que un grupo de peruanos siga pensando que mediocres logros económicos y la atribución de una victoria que no fue suya son más importantes que la vida de peruanos que fueron víctimas de una dictadura corrupta.

Ojalá la intolerancia no sea la que prime en los próximos días.

MAS SOBRE EL TEMA:
Alberto de Belaunde: Violencia fujimorista cobra primera víctima
Laura Arroyo Gárate: ¿Llorando de ira?

LA TRASCENDENCIA DE LA EXTRADICION

A pesar de los ánimos algo calientes – sobre todo en el bando fujimorista – es necesario sopesar la trascendencia de la extradición de Alberto Fujimori, que trae consecuencias importantes para nuestro país como para la comunidad internacional.

En términos jurídicos, la sentencia trae consigo algunas consecuencias importantes. Es la primera vez que un ex Jefe de Estado es extraditado a su país por violaciones a los derechos humanos, acogiéndose a la tesis de la autoría mediata y del dominio del hecho. También supone una de las pocas ocasiones en que se lleva a un ex gobernante por casos de corrupción, lo que también constituye un serio mensaje a Presidentes actuales, pasados y futuros sobre las consecuencias de lo que puede ocurrirles si es que no proceden de la manera adecuada en sus actos de gobierno. La sentencia, al margen de discusiones puntuales sobre algunos aspectos de la misma, constituirá, por su trascendencia, objeto de estudio durante los próximos años en las Facultades de Derecho del mundo.

También implica un reto importante para la administración de justicia en el Perú. Tradicionalmente concebido bajo una imagen de ineficiencia, impunidad y lenidad con el crimen, el Poder Judicial peruano tiene nuevamente una ocasión para reivindicarse y demostrar que puede llevar a cabo un juicio justo, transparente y que condene a una de las personas que mayor daño le ha hecho al país. Ya se ha hecho con Vladimiro Montesinos y con Abimael Guzmán. Los jueces que han sido designados para procesar a Fujimori son de lo mejor de la Corte Suprema, con lo que dichas garantías, necesarias para cautelar los derechos humanos de Fujimori y para que el procesado y sus partidarios dejen de repetir la monserga de la “persecusión política”.

Finalmente, en el plano político, se abren varias interrogantes. Quizás la que concentre mayor atención es la siguiente: ¿Qué tanta trascendencia tiene Fujimori en la política peruana? Pregunta que se responderá fundamentalmente con la posición del gobierno frente a los chantajes abiertos o caletas que pueda hacer el fujimorismo, o también frente a lo que los otros partidos digan o dejen de decir. ¿Como reaccionará el sector más conservador, tradicionalmente asociado a Fujimori? (Por lo pronto, Aldo M y García Miró han tomado sus distancias, que ya venían de hace tiempo). Para Fujimori, el peor escenario es que le suceda lo mismo que a Montesinos: pasar a ser un hecho anecdótico y meramente judicial, sin incidencia alguna en la política peruana.

Acaba de llegar Fujimori a Lima. Todas estas dudas se despejarán en los siguientes días. Mientras tanto, veamos un video de Alberto de Belaunde hecho a miembros de la comunidad PUCP – entre ellos, a quien escribe – sobre la extradición.

MAS SOBRE EL TEMA:
Editorial de El Comercio: Ahora toca a los jueces peruanos actuar con imparcialidad
Augusto Alvarez Rodrich: El desafío de la justicia peruana
Rosa María Palacios: Primeras impresiones de un fallo sin precedente
Mirko Lauer: Fujimori, el reencuentro
Juan Carlos Tafur: ¿La liberación del APRA?
Nelson Manrique: La extradición es una prueba de fuego para el APRA
Santiago Pedraglio: El proceso es judicial y no político
Diego García Sayán: Prensa fujimorista buscará presionar a los jueces
Fernando Tuesta: Fujimori: no hay plazo que no se cumpla
Alberto de Belaunde: Extradición: el post del día siguiente
Laura Arroyo: Alberto, te estábamos esperando
Morena Escribe: Te esperamos, Fujimori extraditado
La Pura Purita: ¡Con traje a rayas!
El Mundo de Plástico: Jatima Tovah, Chino
Fantomas: Fujimorizándonos
Cuaderno de Borrador: Se hará justicia
La Palabra Ingenua: Chino, te extrañábamos

FUJIMORI: DOS VIDEOS Y UNA OMISION

Para que vean hasta donde va el cinismo, vean estas declaraciones de Fujimori luego de conocer el fallo. Palabras mas, palabras menos, es lo que pueden leer aqui.

Finalmente, una omisión clara en la sentencia que ha expedido hoy la Corte Suprema. Tiene que ver con el caso Cantuta – Barrios Altos.

Este caso se solicitó por tres delitos: homicidio calificado, lesiones graves y desaparición forzada. El análisis de este caso establece que existe doble incriminación y que se cumple con la presunción de autoría mediata de Fujimori sobre estas violaciones a los derechos humanos. Sin embargo, al momento de concluir, sólo se pronuncia sobre los dos primeros delitos. No dice nada – ni a favor, ni en contra – sobre el delito de desaparición forzada.

Hay un tema adicional. Cuando la Fiscal Maldonado señaló que el caso procedía, señaló que, de las 10 victimas, 6 personas fueron ejecutadas extrajudicialmente y 4 de ellas desaparecidas. Se podría llegar al extremo de que, al momento de la repatriación, las 4 personas no sean indemnizadas y, además, Fujimori no pueda ser procesado por este delito.

Urge que el Estado peruano interponga un recurso aclaratorio sobre el tema. Ello no afecta la venida de Fujimori, pero deja en el limbo el pronunciamiento por un delito que le podría acarrear entre 15 y 35 años de prisión. Pónganse las pilas.

FUJIMORI SERA EXTRADITADO POR CORRUPCION Y DDHH

Hoy el mundo ha recibido noticia de que la impunidad para los jefes de Estado, vía los procesos de extradición, ha culminado.

La Corte Suprema de Chile ha señalado que Alberto Fujimori vendrá al Perú a responder ante la justicia peruana por 7 de los 12 cuadernillos de extradición y confirma lo señalado por la Fiscal Mónica Maldonado en su dictamen fiscal.

Los casos por los que vendrá Fujimori son:
Cantuta – Barrios Altos: Por asesinato (hasta 35 años de prisión) y lesiones graves (3 a 8 años de prisión).
Sotanos SIE: Solo por los casos de secuestro (10 a 15 años) a Samuel Dyer y a Gustavo Gorriti. Sí lamento que aqui no se incluyan los casos de desaparición investigados por Víctor Quinteros y Ricardo Uceda.
Allanamiento a casa de Vladimiro Montesinos: Por usurpación de funciones (entre 4 y 7 años)
Compra de medios de comunicación: Por peculado (entre 2 y 8 años de prisión)
Pago de 15 millones a Vladimiro Montesinos: Por peculado (entre 2 y 8 años de prisión) y falsedad ideológica (3 a 6 años de prisión)
Compra de congresistas tránsfugas: Corrupción activa de funcionarios (3 a 5 años de prisión)
Interceptación telefónica: Interferencia telefónica (1 a 3 años de prisión), por los casos ocurridos desde noviembre de 1995 y peculado (entre 2 y 8 años de prisión), por hechos ocurridos desde julio de 1990.

Segun los medios de prensa chilenos la venida de Fujimori sería rápida, tan pronto sea notificado oficialmente de que será extraditado.

Sin duda es una noticia histórica. Nunca antes un Jefe de Estado fue extraditado por casos de derechos humanos.

Ahora son importantes dos cosas. 1. Conocer los fundamentos del fallo (que comentaremos durante el dia) y 2. Que se garantice a Fujimori un proceso justo, sin dudas ni manchas, para que el camino de la justicia que se empezó a emprender hace algunos años, no se pierda.

Solo me queda por decir que el país es el que ha ganado.

LA HISTORICA SENTENCIA: Ver texto completo aqui

PRIMERAS DECLARACIONES DE FUJIMORI: Extradición es la oportunidad de encontrarme con mi pueblo.

VIENE EN LA NOCHE: Así lo indica El Comercio

REACCIONES:
Jorge del Castillo: Gobierno toma con serenidad la decisión
María Zavala: Por seguridad, aun no se revelará lugar de detención en Lima
Carlos Raffo: Fallo no es lo que esperábamos
Francisco Távara, presidente del Poder Judicial: Se respetará debido proceso
Antonio Maldonado: Fallo no tiene precedentes históricos

REACCIONES BLOGGERAS:
Utero de Marita: Extraditado
El Morsa: ¿Por qué lo extraditan?
Reportaje al Peru: ¿Seguirá manteniendo su sonrisa?
Susana Villarán: Retrocede la impunidad

AGUARDEMOS HASTA MAÑANA

Vía La Tercera de Chile:

Los ministros de la Segunda Sala de la Corte Suprema se constituyeron esta mañana para afinar los últimos detalles de la redacción del fallo por el cual decidirán si el ex Presidente Alberto Fujimori es extraditado o no a Perú.

Hasta tribunales llegaron los magistrados Jaime Rodríguez Espoz, Rubén Ballesteros, Nibaldo Segura y el presidente de la instancia, Alberto Chaigneau. Sin embargo, Hugo Dolmestch está con permiso y recién se reintegra mañana a sus funciones.

En medio de la expectación de la prensa peruana, japonesa y chilena, el director de la oficina de comunicaciones del Poder Judicial, Cristián Fuenzalida, dijo que la resolución se conocerá mañana según le informó el propio juez Chaigneau. “No existe ninguna obligación legal, no existe ninguna determinación estricta que indique que tiene que ser mañana, la idea y el compromiso es que sea mañana“, recalcó Fuenzalida que insistió que se están cumpliendo los plazos establecidos.

Hoy, los jueces se dedicarían a afinar la redacción de su dictamen que tiene alrededor de 200 páginas.

Como ya han dicho Alan y el canciller chileno Alejandro Foxley: la están haciendo un poco larga.