VISIONES URBANAS

Durante las últimas semanas, Lima ha sido materia de dos debates intensos sobre el uso futuro de dos espacios públicos de la ciudad.

El primero, se refiere al Museo de Arte Contemporáneo, ubicado en el Parque Montero Bernales, una de las pocas áreas verdes relativamente extensa de Barranco. El proyecto del MAC forma parte de una concesión del parque, el cual ha sido recortado en su extensión para hacer la estrucura metálica. Posteriormente, el actual alcalde Antonio Mezarina ha clausurado de manera definitiva las actividades del Museo, para congraciarse con los vecinos opositores a la medida.

El tema ha llegado a un punto muerto: de un lado, Lima requiere de un espacio para la exhibición de obras de arte contemporáneo con el que cuenta cualquier ciudad importante en el mundo. De otro, los vecinos de Barranco requieren mantener sus espacios de recreación pública, muchos de los cuales han sido recortados – como las playas de la Costa verde. Y, para completar el panorama, las autoridades municipales y del gobierno central no cuentan con políticas públicas de incentivo de la cultura y de planificación urbana. Parece que el miedo a la palabra planificación heredado de la década de los 90 sigue siendo una suerte de enfermedad común en todas nuestras autoridades.

El segundo conflicto tiene que ver con la posible ampliación del área comercial en la Residencial San Felipe. El cuestionado alcalde de Jesús María Luis Ocrospoma pretende dar cabida a un proyecto de Supermercados Peruanos – propietarios de Santa Isabel, Plaza Vea y Vivanda – en el que se amplíe el área del supermercado, así como la zona de estacionamientos.

Los vecinos de la Residencial San Felipe se han organizado en oposición a una medida que rompe con el espacio ya establecido en una de las pocas zonas de Lima que fue planificada. Rafo León lo describió con atención la semana pasada en Somos:

San Felipe es una de las mejores cosas que le han ocurrido a la ciudad de Lima. Construido en lo que había sido el hipódromo del mismo nombre, heredó el concepto de las unidades vecinales de Odría (cuyo epítome es la excelente Nº 3 del Callao) pero lo proyectó hacia lo alto, mediante edificios de hasta quince pisos. La idea que subyace a San Felipe es la de la planificación urbana en torno a espacios comunes y espacios privados, engarzados en una dialéctica a la vez propia y separada. Lo que es común se debe cuidar como si fuera lo peronal, pues allí se juegan los estándares de comodidad, seguridad y calidad que yo exijo para lo mío.

Ambos conflictos – y otros menores, como las oposiciones de vecinos de algunas zonas de Lima a la instalación de cualquier tipo de negocio que perturbe su tranquilidad – tienen que ver con el manejo de espacios urbanos por parte de las municipalidades y el entendimiento de los mismos por parte de los vecinos.

Dónde está el límite entre los espacios públicos y privados en una ciudad poco planificada es una pregunta irresuelta y que pocas autoridades locales tienen en cuenta. En San Borja tenemos el privilegio de que las zonas de crecimiento hacia arriba del distrito están delimitadas por las avenidas centrales y los topes de los edificios están claramente definidos en las zonas residenciales. Sin embargo, esa es la excepción a la regla. Como lo comenta Roberto Bustamante:

partha chatterjee habla de que en las ciudades poscoloniales ha habido un proceso de negociación entre lo que él llama la “sociedad política” y las autoridades, donde la agenda política está dada por la primera y no por la segunda. la sociedad política está compuesta por el conglomerado de actores subalternos con necesidades concretas.

el gobierno municipal de alberto andrade significó, siguiendo el modelo de chatterjee, un segundo tiempo de una clase media criolla como actor privilegiado en las negociaciones con las autoridades (con las bienales nacionales e internacionales en el centro de la ciudad); un diálogo que le valió finalmente la reelección.

castañeda, por su parte, ha sabido capitalizar un diálogo fluido con esta sociedad política (justamente a través de la construcción de vías de acceso -pistas y escaleras-, las piletas, algunos cambios en ornato, los hospitales de la solidaridad, etc.).

el modelo le sirve a castañeda para mantenerse en el-pi-co-de-la-po-pu-la-ri-dad, pero no para sostener una ciudad que no produce ciudadanos, sino pasajeros y conductores.

El problema es que no encontramos un diàlogo claro y fluido entre autoridades locales, los vecinos y el inversionista privado – sea empresa o asociación -. Casí el mismo problema que encontramos entre minería y comunidades. Un Estado (hay que recordar que los gobiernos locales también lo son) que no es capaz de intermediar en los conflictos o que no es capaz de ceder cuando es parte de los mismos. Recuperar el diálogo es parte de la democracia y, claro, que el mismo se traduzca en soluciones concretas para la población.

Y será necesario también que los gobiernos municipales se pongan de acuerdo para el crecimiento de la ciudad. Se hace imperiosa una Asamblea Metropolitana de Alcaldes que Luis Castañeda Lossio no convoca hace 5 años, para tener una visión compartida de ciudad, aquella que no tiene nuestro burgomaestre metropolitano y otros de sus pares, aquella que nos falta para hacer y vivir en una ciudad mejor.

MAS SOBRE EL TEMA:
Roberto Bustamante: Barranco no es Macondo, pero se parece

CARRANZA LESIONADO

No ha sido suficientemente resaltada, en las notas sobre el lanzamiento de la cumbre de APEC, la discrepancia sobre las perspectivas económicas del Perú para este año entre Alan García y Luis Carranza, Presidente de la República y Ministro de Economía.

Mientras que Carranza hizo alusión al complicado escenario que tendremos durante este año, marcado por el alza del barril de petróleo por encima de los 100 dólares y la ya declarada recesión norteamericana – confirmada por varios bancos de inversión – García ha hecho alusión a la fortaleza de la economía peruana para resistr a los escenarios adversos.

Si bien ya resulta curioso que el Presidente contradiga en público – y en la misma ceremonia – a su Ministro de Economía (vaya Dios a saber porque sigue tratando a sus Ministros como Ferrando a sus partners de Trampolín a la Fama), es más sorprendente y preocupante que Alan emita estas declaraciones a solo 5 días de haber dicho que, luego del alza internacional del petróleo, el país entraba en economía de guerra. Declaración, esta última, que motivó incluso la reconvención amable de Jaime Cáceres Sayan, presidente de la CONFIEP.

Y mientras pensamos quien de los dos personajes de las altas esferas del poder tiene un serio problema con la verdad, cabe recordar que Carranza no ha tenido una semana fàcil.

Desde las bancadas de oposición se han iniciado los preparativos para sendos pedidos de interpelación y denuncia constitucional por el incumplimiento de la Ley que otorga un bono extraordinario a los trabajadores del Poder Judicial, que se encontraban en huelga hasta el fin de semana pasado. Hasta la fecha, el MEF ha incumplido con este mandato legal, lo que pone a Carranza en un severo aprieto.

Lo peor del caso – para el Ministro, se entiende – es que hasta la bancada aprista lo ha atacado. La ex presidenta del Congreso Mercedes Cabanillas le ha pedido mayor sensibilidad ante la demandas de las Fuerzas Armadas por mayor presupuesto, en la misma línea de algunos diarios que nos siguen vendiendo la idea de una posible guerra con Chile.

Lo cierto es que el Ministro de Economía se encuentra en una difícil encrucijada política y técnica. Por un lado, tiene que ser el inflexible cajero que le diga “no” a Alan García, sobre el cual pesa un historial desastroso en materia económica. Por otro lado, Carranza no ha sido capaz de realizar políticas de redistribución efectiva de la riqueza y está teniendo severos problemas para enfrentar las presiones de todos los sectores que, en época de bonanza, le reclaman mayor flexibilidad en el gasto.

Pero si a ello se suma la discrepancia sobre como nos irá frente a las variables de la economía mundial, Carranza termina la semana severamente cuestionado en su liderazgo al frente de una cartera que, a decir verdad, requiere suficiente ductibilidad para ser flexible en determinados aspectos y duro en otros.

A este punto, a Carranza le vienen dando con todo. Dependerá de su aguante para ver si es que soporta más patadas o pide su cambio. Como en el fútbol, todo dependerá de la preparación física y de lo que decida el entrenador. Y cuando se ve que entrenador y jugador difieren en sistema de juego, es que la banca comienza a calentar.

MAS SOBRE EL TEMA:
Federico Salazar: El punto flaco de Alan García
Laura Arroyo Gárate: Temblores ministeriales
Roberto Bustamante: Alan García y su economía de guerra
José Talavera: El gran asunto para Estados Unidos en 2008: la recesión

TLC: UN MERITO DE DOS GOBIERNOS

Como se esperaba, hoy el Senado de Estados Unidos aprobó el TLC con el Perú, último paso necesario para el inicio de su implementación en el Perú.

El acuerdo, más que una panacea, constituye la oportunidad para que el país emprenda reformas de fondo con mira a una mayor competitividad. Ello no solo implica una mayor inversión en infraestructura – sea por via directa o a través de concesiones -, sino también una mayor inversión en las áreas sociales (educación sobre todo) y una mejora en el sistema de administración de justicia. Pero también implicará la necesidad de compensar a los sectores agrícolas que puedan verse perjudicados con la medida.

A pesar que yo nunca estuve a favor del “sí o sí” o que vi demasiadas demoras al inicio de este gobierno, se debe reconocer tanto a Alejandro Toledo como a Alan García, así como a los ministros Alfredo Ferrero y Mercedes Araoz, los méritos correspondientes a la aprobación de un tratado que, no nos olvidemos, es un instrumento de políticas públicas y no una política pública en sí misma.

Y ahora, a comenzar a implementar los cambios necesarios.

MAS SOBRE EL TEMA:
Alan García: Aprobación es un hecho sin precedentes para el país
Lourdes Flores: Aprobación del TLC es un gran paso para el país
Perú.21: Las reacciones de la oposición
Mirko Lauer: Aprobar TLC: 30%. Adecuarse a TLC: 70%
David Lemor: Debe reconocerse a todos los que trabajaron por TLC
Archivo del Tercer Piso: TLC: Más allá de la aprobación
El Blog del Morsa: Habemus TLC

CANDAMO Y EL TLC

El fin de semana pasado, dentro de un post sobre las debilidades del Estado en política ambiental, tocamos el tema del Parque Nacional Bahuaja Sonene, conocido también como Candamo, que se ve amenazado por un proyecto de Ley que recortaría su extensión para la explotación petrolera. Ello a pesar que un ex funcionario de INRENA señaló su opinión técnica contraria.

Los autores de El Blog del Morsa y de El Utero de Marita – dos de los blogs que han hecho eco del tema – informaron que los ambientalistas que impulsaban la campaña señalaban, entre sus argumentos, que la norma en contra de Candamo estaría en choque con el Tratado de Libre Comercio Perú – Estados Unidos, teniendo en cuenta que las addendas al TLC firmadas este año se centraban en el medio ambiente, entre otros puntos.

La tarde de ayer, tuve acceso a una carta que confirma estos temores y que presento a continuación. La misiva, dirigida por el Representante de Oregon Earl Blumenauer al embajador del Perú en Washington Felipe Ortiz de Zevallos, expresa la preocupación de este congresista por el proyecto de Ley que recortaría el Parque Nacional Bahuaja Sonene y señala que el propósito de la norma es “contrario al espíritu del nuevo acuerdo que supone el TLC Perú – Estados Unidos”. Incluso llega a señalar que, mientras la preocupación de Estados Unidos es apoyar a Perú para convertirse en un centro de atracción de inversiones, nuestro país estaría siendo poco congruente con dicho esfuerzo al reducir las protecciones ambientales.

La opinión de este congresista demócrata no es moco de pavo. Blumenauer fue uno de los que impulsó una corriente para renegociar el TLC con el Perú, debido a la alta tasa de tala de madera, y que culminó en la suscripción de las ya mencionadas addendas, con las que el congresista estadounidense estuvo de acuerdo. Cabe recordar, además, que este representante votó en contra del TLC con Centroamérica, por lo que convencerlo de apoyar la iniciativa a favor del acuerdo con Perú ha sido harto difícil.

La negociación “sí o sí” fue un error y, en general, las posiciones frente al TLC han estado teñidas de muchos prejuicios, sean a favor o en contra. Aunque particularmente no he estado en contra del Tratado, sí lo he estado de la forma empecinada como se negoció y en como se ha descuidado la agenda interna para aprovechar sus beneficios. Una muestra de esto último es el proyecto de Ley para reducir Candamo.

Si para comerciar también importa el desarrollo sostenible y el respeto al medio ambiente, ¿por qué se sigue insistiendo en una norma como esta?

TRAIDORES A LA PATRIA

Si hay una ofensa realmente grave en política, es que te llamen traidor a la Patria.

Lamentablemente, como muchas procacidades, es bastante repetitiva en estos tiempos. Sobre todo en lo que se refiere a un tema tan sensible como el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.

Durante todo el tiempo de negociación, gente de los gremios agrarios, izquierda radical y del Partido Nacionalista llamaron traidor a la Patria a todo aquel que exponía las bondades del TLC.

El jueves, en un exabrupto verbal clamoroso, Susana Pinilla, Ministra de Trabajo, llamó traidores a la patria a los dirigentes de la CGTP que se entrevistarían durante esta semana con una delegación de congresistas demócratas para decirles una verdad a gritos: en el Perú no se respetan las normas laborales. Y claro, ahora la CGTP amenaza retirarse del Pacto Social por este exabrupto.

Creo que ambas posturas siguen confundiendo las cosas. No puede existir un pensamiento único sobre el TLC por dos motivos. El primero, es que cada quien tiene su propia concepción del modelo económico. El segundo, es que sí van a existir sectores perdedores del Tratado, a los cuales debe atenderse. Claro, de lo que tienen que darse cuenta ambos es que el TLC tiene un capítulo laboral que merecería ser alabado por los sindicatos y que pone obligaciones al Estado y a los empresarios que deben cumplir.

Siempre he dicho que mucho de la oposición al Tratado de Libre Comercio es ideológica o basada en el terror-pavor-oposición que se tiene a Estados Unidos en algunos sectores.

Pero también creo que decir a ciegas que el TLC va a ser la panacea es una reverenda tontería. Solo será bien aprovechado si tenemos una agenda interna clara (por cierto, ¿que fue del llamado TLC “hacia adentro”?) o aplicamos el engavetado Plan Nacional de Competitividad.

Con comentarios como estos, los radicales de uno y otro lado son los que ganan. Sin embargo, las mejoras para los exportadores y para los sectores que podrìan perder con el TLC siguen durmiendo el sueño de los justos.

MAS SOBRE EL TEMA:
Federico Salazar: Pleito inutil de intolerantes
Mirko Lauer: No son traidores, solo piensan diferente
Santiago Pedraglio: El TLC y el discurso único.
César Levano: Caso de Tolerancia

TLC SI, TC NO (CON UNA EXCEPCION)

Mas o menos así puede resumirse la jornada parlamentaria de ayer.

A comienzos de la tarde, se aprobaron las addendas al Tratado de Libre Comercio. Como era de suponerse, nacionalistas y upepos votaron en contra y todos los demás votaron a favor de las enmiendas acordadas con los norteamericanos, en temas como regulación laboral, medio ambiente y propiedad intelectual, puntos que, en mucho, nos benefician más que la negociación primigenia.

Como lo he dicho antes en este blog, de nada nos servirá firmar un Tratado de Libre Comercio si es que no se tiene una política comercial que vaya más allá de la relación con Estados Unidos y, sobre todo, si no se implementa un Plan Nacional de Competitividad que nos permita obtener mayores ventajas comerciales y, sobre todo, haga que los beneficios de la apertura nos lleguen a todos.

Más tarde, llegó el turno de la elección de los magistrados del Tribunal Constitucional. En la mañana de ayer, varias personas me habían preguntado sobre cual era mi pronóstico y a todas respondi: no van a elegir a nadie, no van a llegar a los 80 votos.

Y bueno, eso fue lo que ocurrió, con la solitaria excepción de Ricardo Beaumont Callirgos, quien había resultado ser el que obtuvo mejor calificación en la selección hecha por la Comisión Pastor. Debo decir, además, que Beaumont, un profesor reconocido en San Marcos, totalmente independiente de toda cuestión partidaria, puede ser un valioso aporte al TC.

Independientemente de esto, cabe preguntarse si, con esta suerte de “baloteo” de los candidatos, si es que debe irse a un nuevo proceso de selección. Luego de ver el análisis hecho por el Instituto de Defensa Legal – que comparto en el fondo, quizás no tanto en algunos detalles – sobre las entrevistas y evaluación del CV de cada postulante, así como de apreciar el fin de semana algunas de los cuestionarios hechos por los congresistas, no termino de entender la diversidad de criterios con la que los parlamentarios han practicado la evaluación. Como me dijo Rosa María Palacios hace un tiempo, un doctorado de la Garcilaso terminó valiendo igual que un cartón afuera, cuestión fuera de toda proporción.

El problema con ir a un nuevo proceso – lo que convierte este tema en un círculo vicioso – es que dudo que gente de prestigio se presente al mismo, sobre todo luego del maltrato sufrido con esta experiencia, plagada de poca transparencia.

Con esto se cierra una legislatura polémica, con unas de cal y otras de arena. ¿Mejorará?

BOWLING FOR VIRGINIA

El asesinato de 32 estudiantes del Virginia Tech – entre ellos, nuestro compatriota Daniel Pérez Cueva – a manos de un estudiante asiático que luego se suicidó, ha puesto nuevamente sobre la mesa la interrogante sobre porqué ocurren este tipo de sucesos.

No es la primera vez que instituciones educativas estadounidenses se ven afectadas por estos lamentables actos de violencia. En 1927 se registró la mayor masacre de este tipo en Estados Unidos, mientras que en la última parte del siglo, como indica Perú.21, se han producido cerca de una decena, siendo la más conocida la ocurrida en Columbine, en abril de 1999.

A nivel más porpular, la explicación más consistente se encontraría en la tesis esgrimida por el generalmente panfletario Michael Moore en su película Bowling For Columbine. En esta cinta, Moore sondea varias hipótesis sobre el móvil que impulsa a las personas que cometen asesinatos en instituciones educativas. Su hipótesis central es que, a pesar que varios países tienen el mismo nivel de permisibilidad en tenencia de armas, el factor clave es la persistencia de una “cultura del miedo” presentada por los medios de comunicación, en las que las noticias de crímenes y asesinatos son nota corriente y restregada por los noticieros en todo el país.

Pero no deja de ser cierto que la permisividad frente a la tenencia de armas en manos privadas es una cuestión en debate luego de estos sucesos. Es un derecho constitucional reconocido por la Segunda Enmienda, lo que hace más difícil una modificación legal, al igual el todopoderoso lobby que hace la Asociación Nacional del Rifle por mantener este derecho dentro del corpus constitucional.

Hará falta una mayor reflexión sobre este tema. Es lo que por el momento puedo comentar. Sigo conmocionado por los hechos y no encuentro explicación alguna para ello. Por lo menos, alguna más consistente sobre lo que he expresado. Por ahora, lo dejamos aquí.