SOSA, EL ESPIA Y ALAN GARCIA

 

Hoy, en el marco del juicio a Alberto Fujimori, asistió Jesús Sosa Saavedra, quien ha sido interrogado por el fiscal Avelino Guillén. La línea de preguntas de la mañana y la tarde ha procurado corroborar, en forma cronológica, la serie de revelaciones que dio a Ricardo Uceda, para la elaboración del libro Muerte en el Pentagonito.

El ex miembro de Colina comenzó con el pie en alto, al señalar que dos de los ex Comandantes Generales del Ejército que habían declarado en el proceso habían mentido. Las alusiones a Nicolás Hermoza Ríos y José Villanueva Ruesta Pedro Villanueva fueron bastante obvias.

Pero lo que viene resaltando la prensa es el testimonio de Sosa sobre la captura y asesinato del espía ecuatoriano Enrique Duchicela, ocurrido en 1988, a quien se le ejecutó por haber conseguido secretos militares peruanos. Sosa apunta alto en sus acusaciones:

“Fui llamado por el coronel Oswaldo Hanke para realizar este trabajo. (Hanke) me informó que esta era una orden expresa del presidente de la República, Alan García Pérez, me acuerdo que esto fue en mayo o junio de 1988″, dijo.

“Al término de la misión yo fui a conversar con el coronel Hanke a su despacho, estando allí por el videoteléfono lo llama el comandante general y es felicitado por haberse realizado con éxito la operación y le expresa las felicitaciones del presidente de la República (Alan García Pérez) lo cual me consta porque yo estaba en la oficina del coronel Hanke”, contó ‘Kerosene’.

Cabe mencionar que García, entrevistado por Uceda para su investigación, negó su participación en los hechos. Pero quedó una pregunta flotando para el periodista: ¿cómo informó el Ejército de los hechos al Presidente?

El proceso penal seguido por este hecho involucra tanto a Sosa, como a sus superiores inmediatos – Oswaldo Hanke y Harry Rivera – y tres suboficiales que participaron en la ejecución y posterior incineración de los restos del espía ecuatoriano. García ni siquiera ha sido llamado como testigo en dicho proceso. Luego de esta declaración, ¿seguirán sin llamarlo?

Quizás ahora se entiende mejor porque García no profirió palabra alguna sobre derechos humanos durante su mensaje del lunes.

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LA AGENTE ZANATTA: 10 AÑOS DESPUES

Hace 10 años, el testimonio de la agente del Servicio de Inteligencia del Ejército Luisa Zanatta remeció al país, por el calibre de sus revelaciones sobre hechos claramente delictivos ocurridos durante la dictadura de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos.

En sus declaraciones, Zanatta dijo varias cosas que hoy se saben ciertas y que pueden ser claves para los procesos judiciales en los que Alberto Fujimori debe aclarar cuentas ante la justicia peruana. Además, develó con ello la entraña de un régimen autoritario y corrupto, independientemente de los supuestos logros de los que sus partidarios se jactan.

Es por esta razón que rescato el testimonio de la agente Zanatta. Esta persona – sin ánimos de volverla martir, pues fue parte de varias de las acciones por las cuales se juzga a varias personas en este momento – tuvo la capacidad de hacer un alto en su vida y decidir salir de un sistema cada día más podrido y denunciar varias de las cosas que hizo, vio y escuchó.

MARIELA BARRETO

En una entrevista larga con el periodista Edmundo Cruz, para el diario La República, Zanatta habla del caso del descuartizamiento de la agente Mariela Barreto, ex miembro del destacamento Colina y ex pareja de Santiago Martin Rivas:

¿De qué tratò su ùltima conversación con Mariela Barreto Riofano?
Me dijo que el “Chato Bazán” (Antonio Sosa Saavedra, miembro del grupo Colina) le habìa dicho que todo apuntaba hacia ella, en relación a una investigación abierta por el SIE para determinar quien filtraba información a la prensa. El Chato Bazàn es el màs maldito de todos, me dijo. Yo le comente que hasta donde sabìa, efectivamente, ella habìa participado en el grupo Colina. Inclusive Maflo (siglas de Marco Flores, miembro tambièn de la banda), que es un técnico, habìa comentado el asunto.
¿Mariela Barreto era del grupo Colina?
Si, ella me lo dijo. Yo la vi muy mal, estresada y nerviosa. Entonces le recomendé que hablara con su jefa y le contara que estaba siendo presionada. “Ah Luisa, tu estás creyendo que los chanchos vuelan”, me respondò: “tu presentas un informe y terminas cantando en la puna. No, no voy a hacer eso, tu sabes que yo tengo una bebé y que están rondando mi casa”
¿Sabía que la estaban persiguiendo?
Si, me dijo que tenía problemas con Maira (agente AIO María Chumpitaz)
(Esta agente también participó en las actividades de Colina)
¿Por qué?
Le habìa confiado algunos problemas a ella y esta (Maira) la había delatado. Mariela le dijo a Maria que quería salirse del Ejército. También le dijo a Maria que ella había sido una de las personas que había entregado informaciones a la revista Sí.
¿Le dijo que los casos La Cantuta y Barrios Altos eran de la autoría de Colina?
Sí, porque ella quería que investiguen a toda la gente que ha particiapdo. Estaba molesta con Martin Rivas porque no le pasaba la pensión para su hija. Esto la irritó y la decidió a delatarlos. yo le pregunté si la habían detectado y me dijo que no, que usaba a una tercera persona. Y le dije “No me cuentes nada, mientras menos sepa, mejor”.

Cabe indicar que, hasta la saciedad, Santiago Martin Rivas ha negado su autoría en estos hechos, pero este indicio apunta hacia el escuadrón de la muerte que este personaje dirigió.

FRAUDE 95

Esta es la firma de Luisa Zanatta en el registro electoral de la mesa de votación en la que votó en las elecciones municipales de 1995. El problema es que, como personal militar, durante esa época, no tenía el derecho a emitir su voto, sino que fue parte de una consigna para aumentar la votación a favor de Alberto Fujimori. Esto fue lo que le contó a Cruz:

¿En cuantas elecciones has votado?
En todas las que han habido desde 1990, pero solo en la de 1995, para Presidente de la República, nos dieron una consigna.
¿Consigna? ¿Orden?

¿El mismo día de las elecciones?
El viernes anterior. El jefe del Departamento de Enlace nos reunió y nos explicó lo que teníamos que hacer.
¿Les dijo por quién había que votar?
Es obvio, teníamos que votar por el que estaba gobernando
¿Quien era?
El presidente Fujimori
¿Cuál fue tu rutina ese sábado nueve?
La verdad, llegué tarde, casi no voto. Después me quedé a observar y chequear para que no pasara nada. Eso fue lo que nos dijeron.
¿Votaban todas las agentes?
Todas las que teníamos libreta habilitada. En general, para cada elección nos reunían y se hacía planes.
¿El SIE te gestionó tu libreta electoral?
No, yo tenía libreta electoral cuando ingresé a la escuela
.

CHUPONEO CON COLINA

Esta foto es reveladora de muchas conexiones. Aparece Luisa Zanatta, en medio de una central de espionaje telefónico, en la que se encontraron varios equipos de interceptación. La persona que está a su costado es Marco Flores Albán, jefe del Puesto de Escucha del Servicio de Inteligencia del Ejército y, quien, además, era parte del personal administrativo del destacamento Colina.

Caretas contó cuales fueron las acciones de Zanatta como parte del espionaje:

Luisa pasó todas las pruebas. En 1994 se utilizaban equipos llamados “roperos” o “frigideres” para interceptar llamadas.Estos pertenecían al equipamiento de la CPT y, según el testimonio de Luisa, había una partida presupuestal especial para pagar al personal encubierto en esta empresa por su “colaboración”.

En el “ropero” estaban los cables de las líneas telefónicas y allí se manipulaban los “chupones”. A veces Luisa era una de las agentes que estaba literalmente al otro lado de la línea, en vivo y en directo.

Otras veces, desgrababa cintas activadas por la voz y acumuladas automáticamente.

A fines de 1994, se compraron equipos de origen israelí más modernos y de mayor capacidad.Llegaron con instructor y todo. Quince días de clases con el agente visitante (Luisa hizo las veces de traductora con sus 2 años de inglés) bastaron para aprender el manejo de estos aparatos.

En adelante, el trabajo fue más fácil. La computadora para intervenir las comunicaciones apodada “Octopussi” funcionaba como una audiograbadora múltiple y además registraba cómodamente todos los números telefónicos de las llamadas que recibía el interceptado, imprimiendo las copias necesarias con la identidad de los usuarios.

¿Quiénes eran los “escuchados”? Ella recuerda por lo menos a Henry Pease y a Jorge del Castillo. La mayoría eran políticos de oposición, pero tambien periodistas, incluyendo dos de agencias internacionales y sobre todo oficiales de las propias Fuerzas Armadas.

Fue con los nuevos equipos israelíes que se trabajó en la campaña de 1995. El mayor EP Ricardo Anderson Kohatsu del SIE -a quien en 1997 se le acusara de participar en las torturas a la agente Leonor La Rosa- era jefe de Luisa Zanatta. En 1995 se enteró a través de este oficial que el coronel EP Enrique Oliveros del SIE había dado la orden que se incluyera a una persona más en la lista de los interceptados.

Esa persona era el candidato presidencial Javier Pérez de Cuéllar. Esta versión de la señora Zanatta confirma nuevamente la denuncia lanzada por el programa “Contrapunto” del Canal 2 en la era de Baruch Ivcher.

COLINA SI EXISTIO

Keiko Fujimori ha tenido que aceptarlo, pero, con ello, ha hecho trizas la estrategia de César Nakasaki, el abogado de su padre. Diez años antes, Zanatta decía lo siguiente:

Se que ha existido el grupo Colina desde cuando yo estaba en la Escuela. Recuerdo que un instructor nos comentó lo de Barrios Altos. Inclusive dijo que cuando habían operativos en Ayacucho o el Alto Huallaga y encontraban subversivos, los mataban, los quemaban, los fondeaban, los tiraban al río
¿Tuvo oportunidad de conocer a algún miembro de ese grupo?
Cuando regresé tuve la oportunidad de trabajar con el señor “Bazán”
¿A quién te refieres cuando hablas de Bazán?
Me refiero a Antonio Sosa Saavedra.

Pero también se reveló que Colina era parte de los engreidos del régimen, tal como los propios agentes han revelado en el juicio a Fujimori.

Los Suboficiales del Colina, ¿gozaban de algún privilegio?
Si, se les pagaba una remuneración extra, se les daba movilidad también.
¿Una bonificación o auto?
Un auto. También celulares, biper. Mientras que a nosotras nos daban rines.
(…)
¿Había mucha diferencia con el resto?
Claro, se notaba en el trato
¿Por qué en el trato?
De repente la mala suerte mía fue que entonces yo era una “pinche” porque cuando podíamos preguntar por qué nos trataban mal, la respuesta consoladora era: “Cuando estés en Colina…”. Así nos decían.

Y sobre Martin Rivas, Zanatta da varias opiniones bastante fuertes y que terminan de demoler el testimonio que dio hace algunas semanas en el proceso:

El jefe del Colina aparentemente era Martin Rivas, ¿lo llegó a conocer?
A Martin Rivas lo conocía de nombre a través de Mariela. En persona, me crucé con él cuando me tocó cubrir el servicio de penal en el Cuartel Bolivar. Hubo una audiencia y allí estuvo. Tenía que darme su documento para entregarle su tarjeta de visita. Me miró y lo dejé pasar.
¿Como veían usted y sus compañero al mayor Martin Rivas?
Era muy hermético, pero todo el mundo hablaba de que era muy sanguinario.
El dice que era un analista nada mas
Analista, ¿de qué? De muertos.
Ante la Comisión de Derechos Humanos ha dicho que se dedicaba a analizar y elaborar documentos.
No, no. La prueba es Mariela. Mariela antes de morir fue maltratada por él. La lastimaba. Si él era una persona honesta, con nombre, por qué nunca quiso ayudarle con su hija. Mariela sufría además porque dentro del sistema. Es más, a nosotras nos decía. Ya, una semana con Martin Rivas, para que aprenda ¿Qué nos iba a enseñar? ¿A analizar?

EPILOGO

Aunque luego hizo declaraciones ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y ante otros medios de comunicación, Zanatta desapareció del mapa. Hasta donde he podido averiguar, sigue viviendo en Estados Unidos, con la misma vida tranquila que comenzó a llevar por aquellos años. Sin duda, su testimonio permite corroborar varios de los hechos que se han mencionado durante el juicio a Fujimori y se mencionarán en el siguiente proceso, que comprende el tema del espionaje telefónico.

La inexistencia de pruebas no puede ser esgrimida por el fujimorismo. Este testimonio desde dentro lo demuestra. Y quienes quieran leer todo lo que le contó Luisa Zanatta a Edmundo Cruz, pueden revisar La Azotea del Tercer Piso.

Rescatando la memoria, el pasado no se olvida. Sobre todo cuando tenemos un ex presidente amnésico que pretende hacernos “caidos del palto”.

PD: Este es el post 1,000 de este blog. Agradezco a todos los lectores, detractores y amigos de esta página por haberme permitido llegar a este número significativo de actualizaciones.

TRES FUNCIONES TRES

El gobierno sigue metiendo la pata

Vaya que el gobierno, en casi silencio, ha cometido errores bastante gruesos en estos días. Hemos elegido tres de ellos, dejando de lado la poco afortunada declaración de Mauricio Mulder sobre los cineastas peruanos, que los amigos de Cinencuentro comentan mejor que yo.

¿LA LEY ES PARA TODOS?

Cecilia Chacón de Vettori es congresista fujimorista. Ello no ocasiona ningún inconveniente, pero sí lo constituye el hecho de que esté procesada por complicidad en corrupción y peculado y se haya negado a acudir a las audiencias del proceso penal que se le sigue alegando su inmunidad parlamentaria y la tan manida “persecusión política” que alegan los fujimoristas procesados por corrupción, lágrimas incluidas en este caso.

Este hecho le ha valido que la Primera Sala Penal Anticorrupción la declare como “procesada contumaz”. Para complicarle más las cosas a la congresista, la semana pasada el Tribunal Constitucional señaló los límites de la inmunidad parlamentaria, indicando que ésta sólo se aplica a los procesos penales que se interpongan en contra del funcionario durante el periodo que desempeñen su puesto, no para los procesos iniciados antes de asumir su función. Y dado que la inmunidad es una norma procesal, la sentencia del TC tiene efectos inmediatos, por lo que la congresista debía acudir a las diligencias a las que no va desde hace sesi meses.

Pero ayer Chacón consiguió una nueva abogada, nada menos que la Ministra de Justicia María Zavala, quien señaló que el Poder Judicial debía ser más flexible con el caso de la congresista – declaración dada previa conversación con Luisa María Cuculiza -, declaración que, de acuerdo a El Comercio, resulta contradictoria con su posición dada 24 horas atrás. Felizmente, y en esto hay que reconocer el mérito, el Presidente de la República señaló que todos los ciudadanos son iguales ante la Ley.

Si bien es cierto que el proceso contra la congresista y su padre – Walter Chacón, ex Ministro de Defensa y actual regidor metropolitano por el fujimorismo – se ha prolongado por 6 años, plazo excesivamente largo, también es real que la inmunidad parlamentaria no es una patente de corso para que una persona se niegue a acudir a las instancias judiciales.

Finalmente, como lo mencionó días atrás Cecilia Valenzuela, la congresista Chacón tiene muchas cosas que explicar ante la justicia, como “el dinero con el que construyó el hotel hacienda que tiene en Cajamarca“, o “la compra de 4 camionetas 4×4” o “las dos cuentas bancarias que están a su nombre, una por 80 mil dólares y la otra por 8 mil“. La coartada de Chacón fue mencionar que ella había ahorrado ese dinero durante su trabajo en Estados Unidos, pero su esposo declaró que ella nunca había laborado en ese país. Sin duda, todo un caso digno de estudio, luego de que varios periodistas – entre ellos la revista Caretas y la propia Valenzuela – creyeran en la palabra de la familia Chacón sobre su falta de conexiones con el fujimorismo.

La Ministra de Justicia, sin duda, se ha ganado otro problema más interfiriendo en un caso judicial. Y si pueden revisar los post de los últimos 8 meses, hace rato que hace méritos para dejar vacante su puesto.

POLAR: EL AMIGO DEL ESTADIO Y DEL CHUPON

Ayer martes, Perú.21 reveló la identidad de uno de los acompañantes del Ministro de Agricultura Juan José Salazar, al polémico viaje a Tocache para la negociación con los cocaleros. Su nombre: Juan Carlos Polar Echeandía.

Polar fue asesor de David Waissman durante su breve paso como Ministro de Defensa. Tuvo que salir de su puesto ante denuncias que lo vinculaban a actividades de inteligencia y al uso de equipos de interceptación telefónica que habían sido sacados del desactivado SIN de Montesinos. Waissman ha confirmado que Polar es especialista en temas de espionaje.

Según informa hoy el diario de Alvarez Rodrich, Polar habría estado involucrado en un fallido atentado contra el comandante general de la Marina, Guillermo Faura, en 1975. Pero, peor aún, Aurelio Loret de Mola prohibió su ingreso a instalaciones militares por fotocopiar legajos personales de miembros de las Fuerzas Armadas. ¿No comenzó así Montesinos?

Como señala Marco Sifuentes:
““Johnny” Polar es más conocido que la ruda en los medios periodísticos. Es fuente de medio mundo y amigo del alma de la otra mitad. Todos sabemos más o menos cuál es su bisnes. Lo que sí resulta sorprendente es su intervención en -fallidas- negociaciones gubernamentales con cocaleros”.

Y su bussiness es la interceptación telefónica, “negocio” cuya única fuente formal con capacidad de hacerla es la Marina de Guerra, a la que perteneció Polar y de la que también fue miembro su amigo Luis Giampietri, el principal sindicado como el hombre detrás de la inteligencia en este gobierno.

Pero ahora, a pesar de sus antecedentes, Polar apreció en Tocache como asesor de Salazar en temas de narcotráfico y lucha antidrogas. Y claro, luego de los cuestionamientos al acta firmada con los cocaleros ya Salazar estaba en la mira de todos, luego de esto se comienza a reclamar su salida.

Y, claro, especialista en gazapos y apariciones en Los Chistosos, Salazar señaló en La Hora N, que llevó a Polar a Tocache como “asesor ad honorem” porque era su amigo de las épocas en que ambos eran dirigentes deportivos: el marino en la U y el ministro en Juan Aurich. Vale decir, el Ministro de Agricultura pone como su consejero antidrogas a su pata del estadio, sin importarle los cuestionamientos en su contra.

Como diríamos en argot deportivo, a Salazar deben sacarle tarjeta roja directa.

SUPERINTENDENTE EN SALMUERA

Para completar el cuadro, otro nombramiento con juicios por aclarar.

Hace dos semanas, el gobierno nombró a Felipe Tam Fox como Superintendente de Banca, Seguros y AFP, uno de los cargos más importantes en la administración pública. Dado que el control del sistema financiero, de seguros y de pensiones está bajo un organismo constitucional autónomo, se requiere que el Congreso ratifique su designación.

Sin embargo, el debate en la Comisión Permanente no fue lo fácil que esperaba el oficialismo. Víctor Andrés García Belaúnde reveló que Tam, junto a otros funcionarios del BBVA Banco Continental – en el que trabajó hasta su designación -, tienen un proceso pendiente por estafa.

Según informa El Comercio:

“De acuerdo con la denuncia fiscal, Tam Fox y otros dos funcionarios de la referida entidad financiera se habrían “confabulado para hacer suscribir a la entidad agraviada (Empresa Constructora El Pacífico S.A.) una escritura pública de reconocimiento de deuda con el propósito de que asumiera supuestas obligaciones financieras vencidas”.

Hoy Tam deberá acudir al Congreso de la República a explicar este tema y su plan de trabajo en la SBS. ¿Convencerá a los parlamentarios?

LA CONFIRMACION DE SOSA

Revelación sobre muerte de espía ecuatoriano es confirmada ante Poder Judicial.

La noticia más sorprendente del día es la declaración jurada enviada por Jesús Sosa Saavedra, miembro del tristemente célebre Grupo Colina, a la Segunda Sala de Terrorismo, en la que confiesa su participación en uno de los crímenes revelados por el periodista Ricardo Uceda en el libro Muerte en el Pentagonito.

Como es conocido, la investigación realizada por Uceda tuvo como principal fuente al ex agente del Servicio de Inteligencia del Ejército, quien además de participar en las conocidas acciones de Colina durante el gobierno de Alberto Fujimori, también participó en otras ejecuciones extrajudiciales y torturas durante la lucha contrasubversiva en la década de 1980.

Sin embargo, el caso revelado no tiene relación con la lucha contra el terrorismo, sino sobre un poco conocido caso de espionaje, ocurrido en 1988, durante el primer gobierno de Alan García.

Enrique Duchicela era un sargento de la Fuerza Aerea Ecuatoriana que cumplía funciones diplomáticas en nuestro país. Este oficial resultó ser el enlace con oficiales del SIE peruano que se encargaban de proporcionar información al vecino del norte, en momentos en que aún no habíamos resuelto nuestro diferendo limítrofe. El teniente EP Marco Barrantes fue identificado como uno de los vendedores de la información.

De acuerdo a lo señalado por el libro de Uceda, confirmado hoy por Sosa en su declaración, el jefe del SIE de aquel entonces, coronel Oswaldo Hanke, y su superior inmediato, el comandante Harry Rivera, encargaron al agente de inteligencia realizar una operación de seguimiento y captura del espía ecuatoriano. Ya se había detenido a Barrantes, quien se encontraba en los sótanos del Pentagonito.

Según Sosa, también habría tenido conocimiento del hecho el entonces Comandante General del Ejército Artemio Palomino Toledo.

Con posterioridad a su captura, Duchicela y Barrantes fueron eliminados por órdenes de Hanke y Rivera. Los cuerpos, de acuerdo a lo narrado por Uceda en su libro, posteriormente fueron cremados en un horno destinado para este tipo de operaciones. El Estado peruano nunca ha reconocido la desaparición o detención de ambas personas.

Como señala Uceda en su libro, hay varios temas a dilucidar:

La revelación de la pérdida (de documentos claves para la relación Perú – Ecuador), escondida en un expediente judicial hasta la aparición de este libro, habría producido un escándalo político en 1988. Las muertes evitaron el descrédito, la posible remoción de la cúpula militar. De otro lado, la desaparición de su espía indicó a Ecuador que el Perú sabía todo. Encajó el golpe, en la expectativa de devolverlo. Hasta hoy es un misterio cómo informó de esta sitación el comandante general del Ejército, Artemio Palomino, al Ministro de Defensa, Enrique López Albujar (asesinado por el MRTA en 1990), y al Presidente Alan García“.

Ni Palomino ni Alan García quisieron dar su versión de los hechos sobre este caso al periodista.

Actualmente vienen siendo procesados por este caso 5 personas: Hanke, Rivera y los suboficiales Julio Ramos Álvarez, Gumercindo Zambrano Salazar y Jorge Ortíz Mantas. Palomino no está comprendido en el proceso y Alan García no ha sido llamado como testigo. El Fiscal los acusa de secuestro y ha pedido 25 años de prisión para los implicados. No se ha ampliado el caso por torturas, desaparición forzada y asesinato.

Sosa es una personaje que sabe bastante. Quizás sea el momento en que, de una vez por todas, se presente ante el Poder Judicial y declare todo lo que conoce. Ello no le librará de la condena por los crímenes en los que participó, pero permitirá ir develando algunos de los cementerios secretos del Ejército Peruano.

ESPIONAJE S.A.

Durante estos días, la Unidad de Investigación del diario La República, encabezada por el hábil Edmundo Cruz, ha puesto al descubierto una operación de espionaje dirigida a desacreditar a personas que cuestionan los efectos que algunas actividades mineras tienen sobre el medio ambiente.

En concreto, la llamada “Operación El Diablo” ha sido montada contra Marco Arana. Cajamarquino de nacimiento y sacerdote por vocación, Arana es el fundador de GRUFIDES (Grupo de Intervención para el Desarrollo Sostenible), una organización no gubernamental que ha procurado canalizar las demandas de la población cajamarquina frente a Minera Yanacocha, una de las principales empresas del país, ante el peligro que se pueda agotar el agua de la zona.

Arana tiene un ascendiente importante en Cajamarca, a tal punto que el último conflicto en Combayo, producido en agosto de este año, tuvo como mediador a este sacerdote.

Rápidamente Arana se ha hecho de detractores. Sus principales enemigos son la todopoderosa Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía y el diario Correo, dirigido por Aldo Mariátegui. Desde ambos sectores, se coloca a los dueños de la mina casi en los altares y a todo aquel que cuestione sus prácticas en poco menos que comunista, senderista, o poco patriota por no defender la inversión privada. Arana es uno de sus blancos favoritos.

Por ello, no nos sorprende lo descubierto esta semana por La República. Un bien montado operativo de espionaje cuyo objetivo central era amedrentar a los trabajadores de GRUFIDES y encontrar algún elemento o “pecadillo” que haga que el sacerdote y su organización pierdan ascendiente sobre la población. La operación inculso habría comprendido al propio Primer Ministro Jorge del Castillo durante su estadía en Cajamarca.

La investigación detectó que la empresa contratada para estos fines fue C&G Investigaciones. Dos hipótesis se barajan.

La primera, indicada por la propia empresa, apuntaría a que un diario de la capital sería quien contrató sus servicios. Si seguimos la trayectoria, todo apuntaría a que ese diario tiene sus oficinas en Santa Catalina y su director tiene apellido de socialista, a pesar de proclamarse liberal.

La segunda, que es la que La República ha sondeado con mayor fuerza, apunta a la empresa Forza S.A., conocida en el ramo de seguridad – fueron quienes prestaron seguridad en la última CADE – y que trabaja en Yanacocha, siendo sindicada por muchos como la verdadera responsable de malos tratos y hasta de un muerto en las protestas desencadenadas contra la minera.

Recordemos que Yanacocha es una empresa con amplias vinculaciones con el mundo minero y político. Uno de sus propietarios es Minera Buenaventura, de propiedad de la familia Benavides Ganoza, con vínculos familiares con el Presidente de CONFIEP, José Miguel Morales Dasso, y políticos, pues son muy cercanos al APRA.

No sería la primera vez que Yanacocha tiene un “anticucho”. Recordemos que Montesinos negoció el fallo judicial que permitió a Newmont y Buenaventura licuar las acciones del consorcio francés que era el tercer socio de la empresa. También nos acordamos del derrame de mercurio en Choropampa – donde varios pobladores fueron envenenados – y las pugnas por el agua de Cajamarca.

Lo cierto es que, trátese de quien se trate, nos encontramos ante un tema muy preocupante: el uso de métodos vedados para desacreditar a alguien incómodo para el poder económico.

Como lo hemos dicho anteriormente, la minería es, sin duda, una de las actividades que ha sostenido el crecimiento económico tan bueno que hemos tenido en estos años, producto de los buenos precios internacionales, pero también de los proyectos de inversión impulsados por el capital privado. ¿Es necesaria esta inversión para generar desarrollo? Por supuesto que sí.

¿Pero es necesario ser totalmente condescendiente con el capital y permitir que cualquier tipo de inversionista venga? Creo que no. El mundo viene exigiendo cada vez más estándares de calidad, de respeto al medio ambiente y de responsabilidad social empresarial a las empresas. Las mineras no están exentas de dichas exigencias.

Utilizar este tipo de métodos no ocultarán el problema que existe en Cajamarca, que se debe en buena parte a la mala praxis de Yanacocha. Matar al mensajero no implica erradicar el problema. Como bien lo dijo Fernando Rospigliosi hace algunas semanas, se puede discrepar con Arana, pero “tiene el derecho a opinar en ese sentido, a difundir sus ideas y a organizar gente con ese propósito, siempre y cuando no instigue ni protagonice actos de violencia“. Con leyes contra su ONG (como lo enunció claramente Antero Flores – Araoz en el proyecto que finalmente se aprobó, infamemente, ayer) o espionajes como estos, lo único se hace es profundizar el problema, atentar contra las libertades ciudadanas y no preocuparse en solucionar el tema de fondo. cómo tener una estrategia de desarrollo sostenible.

MAS SOBRE EL TEMA:
La República: Dossier: Operación “El Diablo”. Los vínculos con Forza.
Santiago Pedraglio: La privatización de la seguridad.
Utero de Marita: Forza: los espías de la minera. Yanacocha Memorex.
Archivo del Tercer Piso: Minería y Comunidades: Diálogo de Sordos.