CHAVEZ Y EL REY: PENSANDOLO MEJOR

Hace algunos años, El Comercio sacó un libro compilatorio de algunos artículos de Mario Vargas Llosa, al que tituló El Lenguaje de la Pasión. Creo que el título no podía ser más acertado. Cuando una persona coge su lapicero – sea azul, negro y en algunos casos rojo – o se sienta frente a la computadora, no solo escribe procurando transmitir ideas, sino también sentimientos y sensaciones. La pasión nos empuja a decir lo que sentimos y lo que pensamos, pero, en ciertas ocasiones, también nos puede ocultar algunos desaciertos que, en el momento, consideramos que son buenos. Y a veces hace falta que personas que están en tu misma vereda te hagan notar que la pasión puede, en ocasiones, hacerte aplaudir cosas que no están del todo bien.

Creo que es conocido por todos que no siento ninguna simpatía por Hugo Chávez. Las razones las conocen de sobra: creo en las reformas en democracia antes que en las revoluciones violentas, creo que un nuevo Estado no se construye destruyendo todo lo que se opone a uno, creo en que la libertad y la justicia social no son cuestiones incompatibles y por ello es que las dictaduras, con sus horrores y represiones, sin importarme su signo, son de lo peor que nos legó el siglo XX.

Hace una semana, a raíz de los incidentes en la Cumbre Iberoamericana que ya todos conocen, escribí un post llamado El Complejo Escenario Regional, acerca de la actitud de los presidentes latinoamericanos frente a un personaje que ha hecho de la prepotencia y la desmesura verbal su gran legado para la historia latinoamericana de los dictadores. Y dicho post terminaba con la satisfacción frente al gesto del Rey Juan Carlos de España por haber “puesto en su sitio” al gobernante caribeño.

No comparto los comentarios que acusan de franquista y antidemocrático al Rey. Ataques ad hominem como los recibidos esta semana por el monarca español no hacen sino ver que los partidarios de Chávez, onubilados por lo que creen que es el “Socialismo del Siglo XXI” – y que no es otra cosa que repetir, muertos más, muertos menos, las dictaduras de Castro, Pinochet o Fujimori -, han pretendido llevar este tema al terreno de un supuesto enfrentamiento ideológico, cuando aquí el tema es más profundo: ¿pretendemos sacrificar las libertades democráticas y el derecho al disenso sobre la base de una supuesta ventaja económica asistencialista? Ojo, Fujimori hizo lo mismo con las privatizaciones y muchos de los que hoy aplauden a Chávez en ese momento hicieron un escándalo. Para mi, ideologías al margen, me parece exactamente lo mismo, pues los pueblos terminan renunciando a lo más importante para ellos: la libertad.

Pero dicho esto, quisiera introducir un matiz autocrítico sobre uno de los aspectos del artículo del domingo pasado: mis felicitaciones al Rey, motivado por un texto que leí el viernes y que motivó varias preguntas que quiero compartir con ustedes.

Deben haber notado que entre los blogs que más he recomendado en este último tramo del año se encuentra Menos Canas. Particularmente, es uno de los espacios que leo más frecuentemente por dos razones: la primera, es que en un país donde la política es antropocéntrica, también tiene género másculino, y ello hace valioso el esfuerzo de que alguien del género femenino pueda exponer sus ideas con vehemencia y, muchas veces, con más pasión de las que varios de sus congéneres hombres lo harían. La segunda, es que los textos están bien escritos y, dentro de la ironía que los caracteriza, siempre te dejan algo, sobre todo, muchas preguntas. Y cuando un texto de este tipo te deja preguntas o indignación realmente ha funcionado.

Pues es lo que me ha sucedido con el post titulado ¿Por qué no me callo?. Sosteniendo una posición igualmente crítica frente al chavismo, el texto se plantea una pregunta central: ¿No es que el Rey cometió un acto de intolerancia semejante al del dictador venezolano? Y creo que, meditándolo en frío, parece ser que sí. Chávez, con todo lo que dice o piensa, se merecía respeto, al igual que el Rey o cualquier otro ciudadano y cualquier reclamo podía hacerse en un tono menos destemplado. Peor aún, el tema le ha servido al veneco para hacerse pasar como víctima, cuestión que le queda de maravillas.

Con una actitud igualmente intolerante, Juan Carlos habría terminado cayendo en el mismo nivel de Chávez, lo que me plantea otra pregunta: ¿Cómo dar batalla a dictadores como quien dirige los destinos de Venezuela?

Quizás un inicio de respuesta sea diciendo que no cayendo en las mismas prepotencias en la que ellos caen. Y me acuerdo de la lección de civismo que la oposición a Fujimori dio hace algunos años: nunca se cayó en la violencia, las marchas fueron pacíficas, las reacciones dentro del orden constitucional y la desmoronación del régimen fue procesada dentro de los cauces establecidos. Ello terminó dándole una lección al mundo sobre como un pueblo puede deshacerse de un sátrapa son necesidad de un tanque o de armas, haciéndolo ver con los pies en polvorosa frente a la espantosa corrupción de su régimen. ¿Pasará lo mismo en Venezuela? Pues la respuesta la tiene, principalmente, la hasta ahora desarticulada oposición llanera.

En la misma Cumbre del “¿por qué no te callas?” hubo un gesto igualmente valioso pero menos resaltado. Sin estridencias, ni frases altisonantes, José Luis Rodríguez Zapatero rechazó las actitudes bravuconas de Chávez, en gesto que no ha sido suficientemente resaltado, quizás porque no tenga la notoriedad mediática de un gesto real, pero sí la valentía y exactitud verbal de un demócrata a carta cabal. Y esa actitud debe ser más aplaudida que lo que ya se ha convertido en muestra de chistes y hasta canciones en Internet.

Decía al inicio que la pasión puede ser buena pero que, a veces, nos onubila. Cuando se acompaña de la razón y de las formas democráticas, sin duda, puede servir para que las cosas comiencen a cambiar en un país al que todos apreciamos.

EL COMPLEJO ESCENARIO REGIONAL

Del vals Alan – Chávez al “¿Por qué no te callas?”

Vaya que es una región compleja e impredescible la nuestra. La última cumbre iberoamericana, con algunas ausencias, nos confirma que el escenario regional viene siendo cada vez más complejo y, por que no decirlo, agrio.

El estilo personalista, malcriado y autoritario de Hugo Chávez se ha convertido en el principal elemento divisor entre países de la región. Lejos de hacer concordar visiones sobre como encarar una relación con Estados Unidos menos dependiente y, a la vez, cordial, o sobre como encarar los problemas de la pobreza y la desigualdad en la región y potenciar los espacios económicos regionales, hemos terminado discutiendo como nos relacionamos con el reemplazo de Fidel Castro en eso de ser el autoritario más poderoso de América Latina.

Como lo hemos manifestado en otra ocasión, el problema con Chávez no es de izquierda o de derecha, como sus defensores y los más torpes de sus detractores intentan poner sobre la mesa. El problema es que intenta ponerse él como única alternativa válida a alinearse absolutamente con Estados Unidos y vender una receta que termina concentrando el poder en una sola mano, con el funesto resultado que ha generado en América Latina, sin importar el signo que la dictadura de turno nos haya puesto.

El grave problema es que sus pares – los presidentes latinoamericanos democráticos – no hacen lo posible por deslindar con este sujeto. Como lo relató Carlos Basombrío hace algunas semanas:

Lo anterior no ha sido óbice para que, a nivel regional, Chávez siga consolidando su influencia. Hace unas semanas logró que su idea del Banco del Sur, como respuesta al Banco Mundial y al FMI, se convierta en realidad y que, además de los países del ALBA, participen Brasil, Argentina y Colombia. Chávez ha logrado, también, una relación muy cercana con Uribe y es hoy nada menos que el principal mediador para un acuerdo humanitario para la liberación de los rehenes de las FARC. Incluso con Brasil, con el que ha tenido roces a lo largo del año, acaba de conseguir que Lula empuje, en la Câmara dos Deputados, la ratificación del ingreso de Venezuela al Mercosur, faltando ahora solamente el Senado.

¿Y ello por qué se produce?

Por un lado, el juego de Chávez, tanto dentro como fuera de las fronteras venezolanas, se basa en un solo tema: petróleo y recursos económicos ingentes. Con el precio del barril de petróleo cercano a los 100 dólares, el gobierno venezolano sabe que tendrá recursos ingentes para seguir desarrollando su política de asistencialismo, profundización de la dictadura – con cambio de Constitución incluido – y venta de su modelo a otros vecinos de la región. Ello, en un contexto donde los problemas energéticos para el Cono Sur son angustiosos.

Pero de otro lado, Chávez se beneficia de lo que pasa en cada uno de los países de la región, sobre todo, en aquellos que podrían ser alternativas a su modelo. Lula ha quedado debilitado como líder regional, tanto por falta de definición en su política exterior como por los escándalos de corrupción que afectaron su primer gobierno. En Argentina, la dinastía K tiene que hacer frente a las críticas hacia la creciente personalización de su poder y los problemas económicos ocultos que parece tener, sin tampoco tener las cosas claras con relación a que hacer con Chávez, con quien Nestor tiene una relación cercana y parece que Cristina no tanto. En Chile, ya son conocidos los problemas de la presidenta Bachelet por tener consenso popular y la lucha por la sucesión tanto en la Concertación como en la Alianza, más que un interés en lo que pasé en el vecinario, salvo en resolver los problemas con Bolivia y Perú.

Tampoco es que los aliados de Chávez la tengan todas consigo. Vean los post de Martín Tanaka sobre Ecuador y Bolivia para que nos percatemos que la situación es más compleja de la que TVSur y los canales venezolanos informan. Claro, el peligro del personalismo lindante con lo autoritario en ambos países sigue siendo fuerte, pero, hasta el momento, no han dado ese paso que los ubicaría en la mísma égida que su mentor.

¿Y que pasa con nosotros? Pues luego de las peleas de callejón durante la campaña electoral, hemos dado paso a la reconciliacion en cumbres, al silencio con lo que pasó con RCTV y ahora, a los abrazos y a los negocios con Alan.

Por eso es que el gesto de ayer del Rey Juan Carlos I – a pesar que yo piense que Aznar es indefendible – es tan valioso. Poner en su sitio a alguien que hace de la prepotencia una forma de vida, del autoritarismo la única vía a la izquierda y de la malcriadez su único medio de crítica dice mucho del mismo monarca que fue firme ante un intento de golpe de Estado en 1981.

Y por eso, ese ¿Por qué no te callas? merece ser visto, una y otra vez. E imitado por los demás líderes de la región.

MAS SOBRE EL TEMA:
Utero de Marita: “¿Por qué no te callas?”
El Morsa: El hit del momento: “por qué no te callas”
Fabber: El Rey de España ha vuelto
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Fernando Tuesta: Chave gritar

BAKULA SE MUDA A ESPAÑA

A estas alturas, todos deben estar enterados de un nuevo caso de censura que afecta a los humoristas en el mundo: el semanario humorìstico El Jueves – que sale los miércoles – publicó una caricatura sobre los 2,500 euros que se promete a cada familia que resida legalmente en España por cada familia que tenga un hijo. Una propuesta que busca, sin duda, aumentar los índices de natalidad en España, que sufre de la escasez de nacimientos que pasa toda Europa.

Claro, con su mordaz humor, El Jueves puso como ejemplo a una pareja que viene haciendo ejemplo de projilidad: los Príncipes de Asturias.

España, a pesar que parezca una república, es una monarquía y la Familia Real es bastante querida. Sin embargo, a pesar de ese cariño, como toda autoridad en este mundo, está sujeta al humor – incluso al más procaz – de parte de los diversos medios de prensa. Y, por lo general – e incluso en este caso -, la Casa Real toma de buen talante las bromas que les hacen.

Pero parece que, tal como en el caso Bakula y las caricaturas de Piero Quijano, siempre hay funcionarios dispuestos a prestarse a ánimos censores sobre la base de una supuesta defensa de la “majestad de las autoridades”.

El juez Juan del Olmo ordenó el “secuestro” (léase, incautación) de los ejemplares de El Jueves, con la polémica carátula de los Príncipes en pleno acto amatorio. Y ayer viernes un fiscal pidió que se cerrara la página en Internet del semanario, dado que se venía exhibiendo un comunicado contra la censura acompañado de la famosa caricatura.

Pero como esto es Internet, nada se pierde, y en todo el mundo se viene publicando la caricatura, como muestra a los gobernantes del mundo de que hacer una censura es una medida no solo vulneratoria de los derechos fundamentales, sino que se provoca un efecto no deseado: aquello que quiere ocultarse termina siendo más notorio.

VIA LA NUEZ: A las 7 pm (hora de Lima) borraron la página web de El Jueves

MAS SOBRE EL TEMA:
Guillermo, el autor de la caricatura: Lo mejor es que me corten la mano derecha
Utero de Marita: Censuran a El Jueves en España
La Nuez: Revista El Jueves es secuestrada
Fisica 3: Censuran El Jueves
Jomra: Secuestran El Jueves