MINERIA Y MEDIO AMBIENTE: ECUACION DIFICIL

Los lectores de este espacio saben que soy partidario de la inversión privada como motor de la economía. Sin embargo, también conocen que opino que dicha inversión no puede hacerse atropellando los derechos de los demás, sean los laborales o los ambientales. Y quizás haya que incidir mucho más en este último punto.

Leí ayer la entrevista que le hicieron a Rosa María Palacios en La República y me quedo con este extracto de sus declaraciones, que me permitirán ilustrar lo que diré después:

–Sí, entonces la empresa minera hace la escuela, la carretera. Pero luego tienes otro problema. Un país moderno tiene que establecer reglas de control ambiental, pero qué pasa, que la población no cree que el Estado las va a hacer cumplir, y por eso se oponen a la minería. Si la gente maneja en el Perú sin brevete y no pasa nada, ¿por qué la minera no va a tirar su cochinada sin que pase nada? El Estado trata de hacer consenso entre minería y población, cuando es el que debe hacer cumplir la ley, él es el actor principal.

Pues bien, contradiciendo a Rosa Maria, el Estado no viene cumpliendo con ese rol de preservación del medio ambiente, con miras a un desarrollo sostenible. Ya algo se anticipaba con las extrañas movidas en CONAM, pero dos proyectos de Ley presentados por el Poder Ejecutivo confirman que en Palacio de Gobierno se sigue sin pensar a largo plazo o en todas las consecuencias de los actos que realizan.

El 22 de septiembre, se presentó un proyecto de Ley para declarar de interés nacional la promoción de la inversión minera. En su fundamentación de motivos se dice que se busca agilizar las diversas etapas de los proyectos de inversión minera y, además, se priorizan una serie de proyectos, entre ellos, el de la polémica: Majaz.

El problema central con este proyecto, de solo tres artículos, es que no define como se agilizarán estos procedimientos en los proyectos de inversión minera priorizados, lo que puede llevar a que los ya de por sí leves controles ambientales se relajen más.

Y a ello se suma lo que viene ocurriendo en el Parque Nacional Bahuaja Sonene, conocido también como la cuenca del Candamo. Otro proyecto de Ley que viene siendo discutido en el Consejo de Ministros amenaza esta zona de conservación ambiental, al recortarse parte del área de protección para la concesión de un lote de hidrocarburos.

Por cierto, ya hace 10 años, el documental Candamo: la ultima selva sin hombres había señalado el peligro que corría la zona por este tema.

Lo peligroso es que el proyecto no ha tenido la viabilidad técnica del INRENA, cuestión que le costó el puesto al Intendente de Areas Naturales Protegidas de esta institución, Luis Alfaro. Es decir, al igual que en el caso del CONAM y del proyecto anterior, la institucionalidad ambiental vuelve a ser rebalsada.

Tan importante como la inversión minera es que ésta se realice de la mejor manera que no solo garantice ingresos para las zonas donde esta actividad se realiza, sino que se respete la sostenibilidad de otras actividades económicas y del futuro de las siguientes generaciones. Esa visión es la que diferencia a un politico de un estadista. Pero parece que la segunda está lejos del ideal de Palacio de Gobierno.

LO JUSTO TIO ANDRONICO

Perú.21 informa lo siguiente:

El Centro Internacional de Arreglos de Diferencias relativas a Inversiones (Ciadi) del Banco Mundial le dio la razón al Perú al rechazar una solicitud presentada por la empresa Lucchetti – de capitales chilenos – por considerar irregular el cierre de su fábrica de producción en la zona colindante con los Pantanos de Villa.

Con esta decisión se ratificó la validez del fallo de un primer tribunal arbitral del Ciadi, que en febrero de 2005, se pronunció en el sentido que dicho centro no es competente para decidir sobre dicha controversia.

El Perú fue notificado este miércoles sobre esta decisión, donde se concluyó que “Lucchetti carecía de legimitación para acceder a este foro internacional” al señalar que el Convenio para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones entre los gobiernos del Perú y Chile, en vigor desde el 3 de agosto del 2001, no es aplicable a este caso por estar expresamente excluídas “todas las controversias -con inversionistas- que hubieren surgido con anterioridad a su vigencia”.

¿Que quiere decir esto? Pues que los reclamos de Andrónico Lukzic, personaje que fue beneficiado por una discutible prescripción de actos de corrupción por los que quiso evitar que su fábrica fuera cerrada, han sido declarados infundados y el Perú no tendrá que pagarle 150 millones de dólares a esta empresa, por el cierre de dicha fábrica.

Lo justo es lo justo. Poner la fábrica allí ya generaba un fuerte impacto ambiental en una zona reservada. La politización del caso agudizó más la confrontación y hoy, 10 años después de iniciado este lio, por fin se cierra este capítulo.

Y claro, ahora a cuidar nuestra última reserva ecológica limeña.

MAS SOBRE EL TEMA:
Alberto Andrade: Fallo contra CIADI sienta gran precedente

VENDIENDO EL BOULEVARD

¡San Borjinos unidos, jamás seremos vencidos!

Llegaba ayer de comer fuera y me pusé a ver televisión con mis viejos. Para variar, el tradicional zapping entre La Ventana Indiscreta y Prensa Libre, aunque no estábamos con muchos ánimos de ver algo más sobre the Sao Paulo True Cholywood History.

Pero un reportaje de LVI nos hizo poner los cinco sentidos alertas. No sólo porque ocurría una de esas cosas que pasan siempre en el Perú, sino porque nos afecta directamente: parte del Boulevard Francisco Bolognesi, una de las áreas verdes más grandes de San Borja, a apenas 5 cuadras de mi casa, estaba siendo vendida por el NBK Bank en liquidación.

Ocurre que dos invasores de este parque, desalojados hace muchos años, a inicios de los noventa se hicieron con la propiedad de cerca de 14,000 metros cuadrados de parque, comprendidos entre las avenidas San Borja Norte y Las Artes, mediante una figura legal que se llama prescripción adquisitiva. Sin embargo, el juez que otorgó esta inscripción no se percató que el terreno adquirido era un área verde y, además, comprendido dentro del cauce del Río Surco, que de acuerdo a una norma expedida durante el primer gobierno de Fernando Belaúnde lo declaraba zona intangible.

Este terreno es posteriormente vendido. Percatándose de la estafa, los nuevos propietarios deciden hacer una nueva operación dolosa: piden un prestamo para sus empresas al Banco del Progreso, que nunca pagan, en el que la garantía era el parque. Consecuencia, el banco se hace de la propiedad del parque. Años más tarde, esta entidad financiera es absorvida por NBK Bank, que entra en problemas el 2000 y está en proceso de liquidación. Sospechosamente, los bancos no se percataron que este terreno era un área verde desde hace 40 años.

Como es obvio, los vecinos – en particular, los que viven frente a la zona – se han comenzado a organizar para impedir la venta. Tanto las municpalidades de Lima y San Borja reconocen que esto es un parque y que debe quedar como tal. Así las cosas sólo quedan dos caminos: o impedimos la venta o los sanborjinos compramos nuestro parque.

Por lo menos una vez a la semana camino por la avenida Boulevard para poder relajarme. La presencia de áreas verdes no sólo nos purifica el aire, sino que a esta zona tan tranquila de Lima, donde está ubicado este Tercer Piso, la hace más habitable. Desde aquí estaré apoyando las acciones que los vecinos – y espero que a ello se sumen nuestras autoridades locales, que para algo las elegimos – emprendamos en defensa de uno de nuestros pulmones más cercanos.