CHAVEZ PIERDE REFERENDUM

Creo que no me iba a ir a dormir sin ver los resultados sobre la posible modificación constitucional en Venezuela. Y las sorprendentes cifras dadas hace algunos minutos por el Consejo Nacional Electoral dicen lo siguiente:

Bloque A: Reelección indefinida, más poderes presidenciales, profundización del “socialismo del siglo XXI”.

SÍ 49.29%
NO 50.70%

Bloque B: recorte de la libertad de expresión y atributos procesales en estados de excepción

SI 48.94%
NO 51.05%

Pues bien, escribo este post luego de soplarme el discurso de Chávez vía Globovisión. No le ha quedado otra que reconocer el resultado electoral, aunque con frases enigmáticas como “esto es una victoria pírrica”, “este es otro por ahora, que yo he preferido así” o “por ahora no pudimos”. El señor que maneja Venezuela más allá de los límites democráticos ahora quiere pegarla de demócrata compungido. Hasta ha dicho que hay “plena libertad de expresión”, sin acordarse de lo que hizo con RCTV hace unos meses. No lo dudo, algo trama este personaje que ahora quiere iniciar una carrera nuclear en América Latina.

Lo cierto es que el resultado comprueba dos cosas. La primera, es que Venezuela está polarizada gracias a su estrambótico Presidente, que, como hemos dicho reiteradamente, no es de izquierda, sino que encarna el peor mal de América Latina: las tiranías. Alguien que quería quedarse hasta el 2050 no puede ser sino puesto al lado de gentuza como Pinochet, Videla, Fujimori o Fidel Castro.

La segunda, es que la oposición venezolana tiene la gran oportunidad de fortalecerse y, como se hizo en el Perú, buscar una salida al autoritarismo sobre la base de los mecanismos legales existentes. Y para ello, además, tendrá que tener un programa político que pueda incorporar las demandas económicas y sociales que ya están presentes en Venezuela, como la escasez de alimentos, la desigualdad y la inflación.

Y es que el gran reto de América Latina, para poder frenar a estos autoritarismos de nuevo cuño, es demostrar a la gente que la libertad democrática es compatible con un programa económico basado en el mercado y en la inclusión social, respondiendo a las demandas de la población por Estados más eficientes, menos corruptos y más preocupados por las carencias de sus ciudadanos.

De no hacerlo, seguiremos con estos caudillos autoritarios gobernando o amenazando con gobernar países como los nuestros, con los resultados que todos conocemos: menos bienestar económico y social a mediano plazo, más corrupción, menos libertades.

Ojalá en Venezuela se cante próximamente la primera línea de nuestro himno: Somos libres, seámoslo siempre. Y que el ¡abajo cadenas! de su himno se entone en todo Caracas.

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CADE: LA INCLUSION Y LOS EMPRESARIOS

El año pasado, justo por esta misma época, este blogger se hacía la pregunta sobre si los empresarios habían comenzado a entender que sus negocios no se podían sostener si es que no se tenía en consideración el entorno social y político en el que se vive en el Perú.

La pregunta era pertinente, pues, luego del susto que supuso la votación de Ollanta Humala en las últimas elecciones presidenciales, la tradicional Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE) trató por primera vez de modo sistemático el tema de la inclusión en el Perú.

Este año, con el énfasis sobre Todo lo que nos falta para ser un país justo y próspero, los muchachos de IPAE nos vuelven a plantear el tema de las tareas pendientes para hacer que los dos Perús que vivimos entre la ciudadanía y la ausencia de derechos, entre la integración al mercado y la desigualdad y la pobreza, puedan ser un solo país que, en medio de su diversidad, pueda procurar el bienestar de todos los peruanos.

El debate, sin duda, ya no estará marcado por el miedo a Ollanta Humala, sino por un clima en el que se viene debatiendo el modelo de modernidad que quiere el Perú. La visión presentada por el Presidente de la República en sus dos recientes artículos de opinión ha sido confrontada desde diversas aristas y sectores y, por las reacciones, es bastante nítido que buena parte del público que asistirá a Trujillo en estos días comparte dicha misma visión de “El Perro del Hortelano”. El problema, como lo hemos mencionado ayer, es que dicha cosmovisión económica y social peca de excluyente, antes que de inclusiva.

Me pregunto, con justa razón, si es que los ejecutivos asistentes a la reunión pondrán atención a Augusto Alvarez Rodrich o Rosa María Palacios cuando muevan el tema de la inclusión y las reformas institucionales o si preferirán el aplauso fácil a Jorge del Castillo esta tarde cuando haga su exposición. Mi escepticismo se trasluce cuando escucho a una persona como José Chlimper decir que irá con su arma a reabrir el puerto del Callao, dado que existe una huelga de estibadores en estos días, mientras que el aparentemente radical líder del sindicato tiende la rama de la negociación. Cosas que pasan en el Perú y que parecen darle la razón a quien dijo que, a pesar de sus simpatías incomprensibles por dictaduras como las de Cuba y Venezuela, la dirigencia sindical peruana parece tener mayor ciudadanía democrática que buena parte de los gremios empresariales.

O sin ir a ejemplos tan radicales como el antes mencionado, creo que los empresarios podrían preguntarse si, más allá del aporte minero dado a inicios de este gobierno, cuanto han hecho por tratar de entender un país en el que las distancias no se deben sólo a la falta de infraestructura e inversión en carreteras, sino a una clamorosa ausencia del Estado y a la desconfianza frente a prácticas del pasado que, en algunos casos, se siguen repitiendo. Y claro, desde mi particular punto de vista, sigue pendiente una autocrítica empresarial sobre su papel tan servil durante el fujimorato, frente al cual prefirieron la prebenda antes que la democracia, demostrando que, antes que liberales, seguíamos ante los mercantilistas que Hernando de Soto denunciaba en El Otro Sendero.

Estas razones motivaron que, provocadoramente, el año pasado hiciera un extenso cuestionario que dudo que algún empresario haya contestado. Hoy, en esta misma onda de provocación, les presento el Test CADE 2007, con sólo 10 preguntas, que tienen el mismo fondo del año pasado, pero que están en un lenguaje más directo y sencillo:

1. ¿Quién es para usted “El Perro del Hortelano”?
2. ¿Los derechos humanos y la protección ambiental solo son temas de “rojos antiinversión” y “caviares”?
3. ¿Conoce el “Índice de Desarrollo Humano”?
4. ¿Qué haría si su hijo o hija le dice que quiere aprender quechua u otra lengua originaria?
5. Conociendo su prontuario, ¿volvería a votar por Alberto Fujimori?
6. ¿Cree que los sindicatos son un actor necesario para la construcción de reglas laborales claras en el Perú?
7. ¿El narcotráfico se soluciona con medidas estrictamente policiales o militares?
8. ¿Reforma del Estado equivale a la reducción de puestos en el aparato estatal?
9. ¿Cuáles son las medidas mediante las cuales considera que debe repararse a las víctimas del conflicto armado interno?
10. ¿Considera que los empresarios deben comprarse el pleito de la reforma judicial y de qué manera?

¿Y tú, que responderías?

MAS SOBRE EL TEMA:
Blog de Fernando Tuesta: ¿La empresa como alternativa?

EL ESPIRITU DE PRIALE, TOLEDO Y HUMALA

Hace casi 20 años falleció Ramiro Prialé, considerado como uno de los líderes máximos del APRA. Prialé, en vida, fue el encargado de hacer los más extraños acomodos del partido de Haya de la Torre, tanto con Manuel Prado como con Manuel Odría, acomodos que hasta ahora los apristas no pueden explicar salvo con un argumento: sobrevivencia política.

Sin embargo, parece que el espíritu de Prialé ha regresado. Según se ha podido conocer, Alejandro Toledo y Ollanta Humala han sostenido una reunión durante la semana que el ex presidente estuvo en Lima. Como se sabe, ambos personajes han tenido discrepancias abiertas e, incluso, Ollanta apoyó la rebelión de su hermano Antauro contra Toledo – y luego se quiso desmarcar de la misma -, mientras que a Toledo le desagradaba abiertamente que Humala ganara las elecciones. No podían ni verse en pintura.

¿Y para qué se han reunido? Pues no han querido soltar prenda. Y en el propio toledismo el espíritu de contradicción sigue viviendo. Mientras David Waismann repetía la máxima de Prialé, Juan Sheput se mandaba con lo siguiente en su blog:

¿A qué le tiene miedo el Premier?
Pareciera que no quisiera que se conforme un bloque opositor, que fiscalice y haga una crítica de lo que marcha mal y brinde alternativas.

Tener un bloque opositor no es mala idea, por el contrario, es necesario en un país poco institucionalizado. Y al margen de si esa es la mira real, termino coincidiendo en algo con Alvarez Rodrich cuando señala que:

Un síntoma saludable de toda democracia es que sus actores principales tengan contactos en los que puedan exponer, en privado, sin los condicionamientos que imponen los actos públicos, sus puntos de vista e, incluso, airear sus diferencias.

La pregunta que gira es en torno a la consistencia de un posible entendimiento.

Por un lado, Toledo tiene una estrategia clara hacia el 2011. Mirko Lauer ya ha señalado que el ex presidente quiere aparecer como la “alternativa de centro” frente a un chavismo reloaded y a una derecha conservadora. Claro, con las limitaciones que supone vivir fuera y, además, con un montón de gente que no guarda un buen recuerdo de su gobierno.

En cuanto a Humala, su estrategia es indefinida. Aunque no cree del todo en la democracia y sigue muy cercano a Chávez, su chúcara bancada no ha llamado a la rebelión, no se ha insubordinado a las reglas constitucionales, aunque sigue haciendo bravatas de vez en cuando. En suma, una incógnita no despejada y que bien puede suscitar la pregunta: ¿qué hacemos con los grupos no democráticos: los sacamos del sistema o los incorporamos? La idea es que se cumpla la segunda alternativa, pero lo difícil sigue siendo el como, más aún cuando el discurso humalista me recuerda a la izquierda radical de los 80: participan en el sistema, pero quisieran patear el tablero.

Lo que si parece lamentable es la reacción del gobierno. Achacar esta reunión a un afan desestabilizador es too much. Las censuras e interpelaciones a los ministros son ejercicios normales de una democracia – de hecho, como lo recuerda Perú.21, fue uno de los ejercicios favoritos del APRA durante los gobiernos pasados – y olvidar sus conversaciones y entendimientos con el fujimorismo – que podrían ser tranquilamente equivalentes a sus tratativas entre Toledo y Humala – es de un cinismo realmente grande.

¿Don Ramiro se previó todo esto?

LO JUSTO TIO ANDRONICO

Perú.21 informa lo siguiente:

El Centro Internacional de Arreglos de Diferencias relativas a Inversiones (Ciadi) del Banco Mundial le dio la razón al Perú al rechazar una solicitud presentada por la empresa Lucchetti – de capitales chilenos – por considerar irregular el cierre de su fábrica de producción en la zona colindante con los Pantanos de Villa.

Con esta decisión se ratificó la validez del fallo de un primer tribunal arbitral del Ciadi, que en febrero de 2005, se pronunció en el sentido que dicho centro no es competente para decidir sobre dicha controversia.

El Perú fue notificado este miércoles sobre esta decisión, donde se concluyó que “Lucchetti carecía de legimitación para acceder a este foro internacional” al señalar que el Convenio para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones entre los gobiernos del Perú y Chile, en vigor desde el 3 de agosto del 2001, no es aplicable a este caso por estar expresamente excluídas “todas las controversias -con inversionistas- que hubieren surgido con anterioridad a su vigencia”.

¿Que quiere decir esto? Pues que los reclamos de Andrónico Lukzic, personaje que fue beneficiado por una discutible prescripción de actos de corrupción por los que quiso evitar que su fábrica fuera cerrada, han sido declarados infundados y el Perú no tendrá que pagarle 150 millones de dólares a esta empresa, por el cierre de dicha fábrica.

Lo justo es lo justo. Poner la fábrica allí ya generaba un fuerte impacto ambiental en una zona reservada. La politización del caso agudizó más la confrontación y hoy, 10 años después de iniciado este lio, por fin se cierra este capítulo.

Y claro, ahora a cuidar nuestra última reserva ecológica limeña.

MAS SOBRE EL TEMA:
Alberto Andrade: Fallo contra CIADI sienta gran precedente

MCCARTHY GARCIA

“El comunismo ha fracasado en su intento de promover el desorden y el caos en el país, el comunismo que desde hace un buen tiempo viene tomando posiciones disociadoras para frenar el avance económico y social que el Perú tiene, ha propalado una y otra vez y lamentablemente con la ayuda de algunos medios de comunicación, la idea que podía atacar el corazón del orden y la seguridad del país que está en la Policía Nacional y la Fuerzas Armadas. El comunismo intenta agitar, promover e instigar supuestos desordenes al interior de las fuerzas del orden, no tiene más propósito, que el eterno propósito del comunismo, enfrentar a los peruanos”

Si no tuviera la palabra Perú y peruanos, creería que que esta frase fue pronunciada por Joseph McCarthy, el perseguidor de comunistas en Estados Unidos durante la década de 1950, lo que ocasionó que ese periodo fuera conocido como la “caza de brujas”.

Pero quien la profirió fue nada menos que Alan García, Presidente Constitucional de la República del Perú y presidente de un partido democrático, el APRA, frente a la frustrada huelga policial que se anunciaba vía mail y en algunos medios de comunicación.

Creo que nadie en su sano juicio quisiera una huelga policial, pero tampoco estamos conformes con los bajos sueldos y calidad de vida que tienen los policías – sobre todo, los suboficiales – y me parece legítimo que los partidos políticos intenten representar a dicho sector que, además, desde hace un par de años, vota. De hecho, el actual Presidente del Congreso ha hecho parte de su carrera justamente bregando para la mejora de la calidad de vida de militares y policías – aunque con gazapos autoritarios como querer una amnistía para los que violaron derechos humanos – y así se convirtió en referente para este sector. Si Gonzáles Posada puede, ¿por qué no otros partidos, quienes, por cierto, no han tenido que ver con esta convocatoria?

Preocupa ciertamente esta declaración del Presidente de la República. Aunque a estas alturas, el comportamiento del jefe de Estado ya no es de extrañar. De hecho, desde inicios de este periodo, varios personajes del gobierno y medios afines al mismo padecen de una misma enfermedad: macartismo. Primero se refirió a la izquierda democrática y al movimiento de derechos humanos y hoy se refiere a los sindicatos y a los partidos de izquierda radical.

Ni el Presidente, ni sus compañeros, ni sus aliados mediáticos han entendido que, en democracia, hasta los sectores más radicales tienen que estar representados. Empujarlos fuera del sistema o satanizarlos provoca solo dos efectos: el primero, darles más importancia de la que realmente tienen en el juego político; el segundo, empujar a estos sectores hacia opciones que linden con la lucha armada y de allí el camino hacia algo como Sendero Luminoso está garantizado.

El sistema político de los años ochenta, con todos los deméritos que tuvo, tenía el plus de incorporar a todos los sectores del espectro político peruano: desde los radicales de izquierda hasta los radicales de derecha. Ello evitó que más sectores se incorporaran a Sendero Luminoso o al MRTA o que se resistiera los embates del terrorismo en varias zonas de nuestro país. Y eso a pesar de la división de la izquierda y de su tardío deslinde con la lucha armada como forma de hacer política.

Creo que en el Perú no se ha logrado entender que los proyectos nacionales no son de un solo sentido, sino que tienen que incorporar los aporte de todos. Aun se cree, en la izquierda, la derecha y el aprismo que su receta para cambiar las cosas es unívoca, sin errores y que cualquier aporte del sector contrario la vuelve impura o impracticable. No creen en la concertación y parece que tampoco en la democracia, a la que solo entienden – como Aldo Mariátegui – en un mero mecanismo de elección de autoridades y no en una forma de vida que implica el respeto de quien piensa distinto y no su satanización.

Discrepar no es insultar, Dr. García.

¿PROTEGIENDO LA SEDICION?


Anoche, América Noticias consiguió una auténtica primicia. Se trata de las imágenes de dos Congresistas de la República y de un ex parlamentario visitando, en el Penal de Piedras Gordas, a un criminal que atentó contra la democracia.

Los parlamentarios eran Gustavo Espinoza (Partido Nacionalista) y el cada vez más inexplicable Javier Valle Riestra (APRA), a los que se sumó el ex congresista fujimorista Fernán Altuve. Y el visitado, nada menos que Antauro Humala, el líder de una asonada en Andahuaylas con intenciones de derrocar a Alejando Toledo a principios de 2005, asonada que dejó el saldo de 6 muertos: 4 policías y 2 etnocaceristas.

La agenda de la reuniòn: Como lo informan Perú.21 y La República, los tres personajes se reunieron con el detenido para presentar un hábeas corpus en su favor, para conseguir su libertad. Más contradictorio aún, Espinoza dijo que Mauricio Mulder conocía de la reunión y el excéntrico Valle Riestra manifestó que estaba en su condición de abogado, la cual no puede ejercer mientras sea parlamentario.

Lo cierto es que Espinoza ya ha presentado un proyecto de Ley para amnistiar a Antauro, cuestión que quiere que se ponga a debate durante la próxima legislatura.

Esta extraña visita se presenta en momentos en que el Fiscal encargado del caso ha solicitado 35 años de prisión contra el líder etnocacerista por los delitos de rebelión, homicidio calificado, secuestro, tenencia ilegal de armas, encubrimiento y daño calificado.

Resulta bastante peligroso que representantes de tres grupos políticos representados en el Congreso vayan a la prisión para amparar a alguien que atentó contra la democracia y cuya acción desencadenó 6 pérdidas de vidas humanas, más aún cuando dos de ellos son congresistas. Lo que cometió Antauro Humala fue un delito – mejor dicho, varios – y no puede ser amparado mediante una amnistía.

Y que no venga Valle Riestra con las monsergas de que fue una acción política, pues, por más impopular que era Toledo, tenía la legitimidad de una elección popular que debìa respetarse y de un desempeño que, a pesar de sus errores, fue democrático y respetuoso de los derechos humanos. ¿También estaría de acuerdo Valle Riestra con amnistiar a alguien que se rebele contra Alan García?

WALESA EN LIMA

Veo que todos los medios de comunicación han cubierto con interés y curiosidad la visita de Lech Walesa a Lima. Y claro, cada cual ha jalado agua para su molino, tomando la parte de las declaraciones que a cada uno le conviene.

Por un lado, los progres de La República han titulado la nota sobre Walesa como “El Capitalismo de hoy no sobrevivirá”, en clara alusión a las críticas que Walesa ha enviado a la forma en como se entiende el mercado en nuestros días. Por el otro lado, los liberalis economicus extremis de Correo han puesto su énfasis en que el ex Presidente de Polonia dice que el “Extremismo de los sindicatos no conduce a nada”, consecuente con la posición que este diario tiene hacia los gremios de trabajadores.

Más cautos y serenos en sus notas, El Comercio y Perú.21 han destacado el carácter democrático de su liderazgo y las críticas que por igual repartió a Hugo Chávez y a la actuación norteamericana en Iraq.

Lo cierto es que, declaraciones contingentes o de coyuntura al margen, nuestro visitante es un personaje bastante importante en la historia contemporánea.

Walesa no era un hombre de partido – es más, no lo fue durante su presidencia, bastante controvertida para los polacos -, sino alguien que desde la sociedad civil se enfrentó a una dictadura que copaba todos los espacios de la vida de sus ciudadanos. Y resulta curioso que el movimiento fuera construido desde un sindicato de trabajadores, quienes debían ser, desde la óptica comunista, los grandes beneficiarios de su proyecto político y económico.

Y no era fácil enfrentar a una maquinaria que tenía todo el apoyo de una gran potencia detrás. Por eso es que el esfuerzo de Walesa por devolver la libertad a su país debe ser resaltado en toda su dimensión, dado que tuvo que enfrentar toda serie de persecusiones, espionaje e incomprensiones. Y fue a base de coraje que pudo construir un liderazgo capaz de sacudir la Cortina de Hierro.

Acabo de escucharlo en una entrevista en RPP y, más allá de las declaraciones sobre coyuntura, veo que Walesa tiene claro que la solidaridad es necesaria para que los beneficios del mercado y la globalización puedan llegar a todos y tiene muy presente que los sindicatos tienen un gran rol en la construcción de una sociedad más igual. Quizás esto no les guste mucho a los amigos de la CONFIEP, quienes son los que lo han traido a Lima, pero quizás expresa que, más que un líder anticomunista – como Aldo Mariátegui ha tratado de presentarlo – hay un líder democrático que no deja de preocuparse por la justicia social.

Por ello, además que preguntarse que piensa la CGTP de él, habría que meditar si es que los empresarios peruanos habrán captado el mensaje.