INGRID, LA LIBERTAD Y URIBE

Betancourt y Uribe

La liberación de Ingrid Betancourt, sin duda, no solo supone una buena noticia para Colombia y para el mundo, sino que también abre una serie de escenarios alternativos, tanto en el conflicto armado interno como para la política colombiana.

Sin duda, esta ha sido una gran derrota de las FARC, que en este año han enfrentado el repudio masivo de todo el mundo, la frustrada internacionalización del conflicto – donde el padrinazgo chavista ha trocado en llamados a dejar las armas -, la pérdida de su líder histórico y ahora, una operación militar de inteligencia que respetó los derechos humanos en la que ha quedado demostrado que su poder militar está en declive.

Sin embargo, ello no implica desconocer que este grupo aún conserva a 700 personas en su poder, las cuales, para ellos, van a seguir siendo un arma para seguir en una lucha armada que no lleva a nada y en seguir convirtiendo a Colombia en un páramo en el que la paz no sobreviva.

Tampoco hay que dejar de tener en cuenta que ni todos los paramilitares se han desmovilizado y el ELN, el otro grupo alzado en armas, sigue aún en actividad, por lo que la salida al conflicto colombiano sigue siendo compleja y aún infructosa.

Para complejizar más el asunto, se encuentra el polémico presidente Álvaro Uribe.

No cabe duda que lo ocurrido ayer le granjea un gran apoyo y respaldo popular, pero ello no debe hacernos olvidar sus vínculos con la para política, el escándalo por los votos para su primera reelección y el intento por consumar la segunda. Y claro, todo ello con un explícito apoyo del Partido Repúblicano de Estados Unidos: la visita de John McCain fue un claro mensaje en ese sentido.

César Hildebrandt resume bien el punto:

La buena noticia es que Ingrid está libre. La mala es que Uribe podrá ahora sentirse más fuerte para arremeter en contra de la Corte Suprema. Y es que se juega la vida con esa investigación abierta sobre Yidis Medina, la congresista que, al cambiar su voto por el encanto de un soborno, posibilitó la reelección del presidente colombiano.

Hay quienes han manifestado que Ingrid Betancourt podría ser la rival de Uribe en 2010. Aún veo esa posibilidad como lejana, sobre todo, cuando recién acaba de salir de un cautiverio prolongado. Quizás pueda ser la líder de una tercera vía que adopten los colombianos hartos de la corrupción uribista y también lejanos de las dudas del Polo Democrático.

Pero ahora, dejemos a Ingrid Betancourt disfrutar con su familia y recuperar el tiempo perdido. Mientras tanto, los colombianos y colombianas – al igual que sus amigos en todo el mundo – siguen luchando para que el sueño de la paz tan ansiada se concrete, lejos de los narcos, de las guerrillas desfasadas, de los paras de derecha (y esto es un comentario personal) y, también, del cada vez más peligroso inquilino del Palacio de Nariño.

MAS SOBRE EL TEMA:

BBC Mundo: Cobertura Especial – Fin de un cautiverio

Editorial de La República: Ingrid por fin libre

Editorial de El Tiempo de Colombia: El Mensaje de Ingrid

La versión del New York Times: Colombia plucks hostages from rebels’ grasp

Caretas: La madre de Ingrid – Entrevista a Yolanda Pulecio

Rocío Silva Santisteban: Betancourt liberada

Ramiro Escobar: Aun quedan 700 rehenes

Fernando Tuesta: Todos somos Colombia

Aldo Mariátegui: Uribe sigue en racha

Menos Canas: Golpe a las FARC

Paola Ugaz: Ingrid Betancourt será presidenta de Colombia

Oceano de Mercurio: Rescatan a Ingrid Betancourt y 14 rehenes

El Paki: Acerca de Ingrid

Cuaderno de Borrador: Por fin Ingrid Betancourt libre!!!

EL CHONGO DE CHAVEZ

Chavez

Señores, ahora sí empezó la cumbre.

Y es que no hay reunión de Presidentes que se precie, en estos años, de no estar aderezada por un lío con Hugo Chávez

Todo comenzó el sábado, cuando – en lo que ya era domingo para España -, el diario El País publicó un reportaje sobre la vinculación entre Chávez y las FARC. A El País, Chávez le podrá decir zamba canuta, pero no que es un lacayo del imperialismo, ya que es el diario más cercano al PSOE, que no es un partido de derechas.

La investigación de El País se basa en unos documentos encontrados en el computador de Raúl Reyes, a estas alturas, convertida en una de las fuentes de revelación de muchas conexiones de las FARC que para muchos eran presumidas.  Como unas negociaciones entre las FARC y Chávez que hablan de plata, presiones a Uribe y otras cosas:

El pasado 8 de noviembre, Hugo Chávez recibía en Caracas a Luciano Marín, alias Iván Márquez, dirigente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El motivo: impulsar el acuerdo humanitario con Colombia para canjear a 44 secuestrados por 500 guerrilleros presos. Eso fue la parte pública. Pero hubo otra reunión secreta. En ella, el presidente venezolano “aprobó sin pestañear la solicitud” de 300 millones de dólares [194 millones de euros] hecha por la guerrilla marxista. Además, se diseñó un plan para recibir en la región venezolana del Orinoco el armamento enviado a las FARC por dos traficantes australianos y se puso en marcha un mecanismo de coordinación entre la guerrilla y el Ejército venezolano, al más alto nivel.

Pero también se negocian armas, relata El País:

Así, en un correo del 4 de enero de 2007, Iván explica que el general Carvajal y el general Alcalá les van a hacer llegar “la próxima semana bazucas [lanzagranadas] de gran potencia, de los cuales 10 serán para Timo [Timochenko, otro comandante guerrillero en la zona fronteriza] y 10 para acá”. El general Alcalá, además, iba a hacerse cargo del puerto de Maracaibo, “una gran ventaja” para el “desembarque de carga”. Todo apunta a que se trata de Cliver Alcalá, destacado en el Estado del Zulia, cuya capital es Maracaibo.

El envío se materializa días más tarde: “Los aparatos que hemos recibido con Timo son cohetes antitanque de 85 mm., 2 tubos y 21 cargas. El amigo dice que tienen más de 1.000 cargas, y que próximamente nos harán llegar otras más”, escribe Iván el 20 de enero. El general Carvajal se ha comprometido “a traer un ofertante de armas de Panamá”, mientras que el general Alcalá les hace saber que “los jefes de las Brigadas fronterizas tienen toda la disposición” para colaborar con ellos.

¿Y que ha dicho Chávez sobre este reportaje? Respondió en su estilo, como lo detalla Perú.21:

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, aseguró que el gobierno de Colombia intenta provocar a su país para ir a una guerra y “justificar” una intervención de Estados Unidos.

 

“El gobierno de Colombia es capaz de provocar una guerra contra Venezuela para justificar la intervención de Estados Unidos. Presidente Uribe, piense muy bien hasta dónde es capaz de llegar, le hago un llamado a la reflexión públicamente”, dijo el mandatario venezolano.

 

“Alerto al continente, al pueblo venezolano, a la Fuerza Armada, acerca de la intención del gobierno de Colombia de provocarnos para una guerra”, expresó Chávez en su programa de radio y TV Aló, Presidente.

 

“Uribe es muy peligroso, fue amigo del (capo del nacotráfico) Pablo Escobar Gaviria”, dijo el presidente venezolano, al indicar que “hay muchos libros” que lo demuestran.

 

“Uribe es un irresponsable, un tremendo irresponsable, no sé cómo es presidente de un país. Es un embustero, un manipulador”, añadió.

Vayamos por partes. Para mi Uribe es un tipo sospechoso por sus no aclaradas vinculaciones con la Parapolítica en su país, pero tampoco creo que les haga fácil un favor a los norteamericanos, dado que hasta ahora no les aprueban el TLC, por problemas de derechos humanos y asesinatos de sindicalistas. Del otro lado, están surgiendo varias evidencias del intento de las FARC por internacionalizar el conflicto colombiano, las cuales no deben ser menospreciadas y bien investigadas, sobre todo, cuando la plata del sátrapa de Caracas parece estar de por medio.

Pero no ha sido la única bronca de Chávez este fin de semana. La primera ministra alemana Angela Merkel ha mencionado que Chávez no representa a América Latina – grande mi tía Angie – a lo cual, luego de llenarla de insultos, don Hugo ha dicho que (vía Correo):

“Yo no sé si voy a la reunión a Lima. Ellos quieren que uno se quede callado. Si voy a Lima, de repente le digo algo y se pone brava, entonces se va a parar también y decir: ¿Por qué no te callas?, carajo”.

Como vemos, ya la bronca con Chávez se inició y con ello, lo que tanto temía la Cancillería peruana: que el tirano de Caracas se robe el show. Como que Alan y Joselo debieron preveerlo antes.

MAS ALLA DE LOS GESTOS

Luego de una semana de tensiones, hoy los presidentes de Ecuador, Colombia, Venezuela y Nicaragua limaron asperezas y culminaron una jornada en la que, si bien no dejan de haber puyas, reclamos y acusaciones mutuas, se dejó en claro que no podía continuarse con una crisis diplomática que tenía aún visos de telenovela.

Sin duda, el gesto es acertado para liberar tensiones, luego de una semana en las que no faltaron los malos augurios sobre un conflicto armado y en las que la intemperancia de todas las partes involucradas hizo más dífícil la salida a este problema.

¿Qué nos debe dejar en claro los sucesos vividos? Que la lucha contra el terrorismo debe hacerse respetando la soberanía de los Estados, lo que debe llevar a América Latina a ir viendo las maneras de colaborar para luchar contra un problema internacional que viene siendo cada vez más grave – y bien lo sabemos los peruanos – y que requiere el concurso de todos.

Pero también esto ha servido para establecer que hay un dictador que está tratando de aprovechar errores y rencillas para poder ganar aliados internacionales, así como aminorar las críticas internas a una gestión autoritaria cada vez más cuestionada dentro y fuera de Venezuela.

No olvidemos esas dos lecciones, pues son las que marcarán, de alguna manera, la agenda de la región en los próximos meses.

MAS SOBRE EL TEMA:
Rosa María Palacios: Vencedores y vencidos
Augusto Alvarez Rodrich: Buenos muchachos
Utero de Marita: Cumbre de Rio: No hay guerra
Fabber: Latinoamérica como trampa

EL ROL DEL PERU EN LA REGION

Desde este espacio he sido, soy y seguiré siendo crítico de una gestión de gobierno que parece no tener como prioridad la ejecución de reformas claras ni una visión de futuro que nos introduzca, verdaderamente, en el camino del desarrollo. Sin embargo, una actitud crítica no debe caer en el extremo de la mezquindad a la hora de reconocer aciertos.

Hago esta introducción dado que me he quedado gratamente sorprendido por el comportamiento que ha tenido Alan García frente a la crisis Colombia – Ecuador – Venezuela. El Presidente ha sido claro en mencionar tres puntos claves: la intromisión colombiana en territorio ecuatoriano y la mentira posterior para negarlo estaba fuera de las reglas de juego, la OEA puede ser el potencial escenario de resolución de conflictos, Caracas debe mantenerse lo más lejos posible de la hoguera que ha contribuido a atizar.

En medio de un escenario regional donde los países llamados a decir algo – Argentina, Brasil y Chile – se callan la boca en los 7 idiomas o miran hacia el techo, por primera vez en lo que va de su gestión, García logra configurar una visión clara e independiente de su política exterior. No deja de apoyar los esfuerzos de Uribe para combatir el terrorismo, pero le recuerda que esa lucha debe emprenderse dentro de estándares internacionales y en el respeto de las reglas del Derecho y no como pretende Estados Unidos. Asimismo, intenta canalizar el lógico enojo del presidente ecuatoriano hacia canales diplomáticos y sacar a Chávez de uno de los juegos más peligrosos a los que nos ha llevado su megalomanía bolivariana.

En este espacio hemos criticado anteriormente la ausencia de una política exterior clara en el año de las cumbres internacionales y, en particular, ante dos temas que estaban presentes en ese comentario: la relación con los miembros de la Comunidad Andina y la reacción frente a las potencias internacionales cuando las mismas tuvieran actitudes dignas de no ser respaldadas. García ha intentado preservar la unidad de la CAN a la que varias veces ha petardeado en los hechos y, a la vez, manda un mensaje a Washington que debiera ser la tónica de los gobiernos latinoamericanos: somos socios comerciales, pero no por ello avalo todo lo que haces. A ello debe sumarse una posición clara frente al chavismo, que no implique, a la vez, la satanización de las protestas internas, tal como ya se viene presentando en estos momentos.

Sin duda, se ha dado un buen paso que puede ser el inicio de una buena política. En Torre Tagle, debieran tomar nota y comenzar a perfilarla.

MAS SOBRE EL TEMA:
Editorial de El Comercio: Un conflicto que debemos disipar, no atizar
Augusto Alvarez Rodrich: Bien jugado
Santiago Pedraglio: Ecuador – Colombia ¿vendrá la muerte?
Mirko Lauer: Correa ¿qué está transportando en esa mochila?
Carlos Meléndez: Una alternativa para comprender las tensiones entre Colombia, Ecuador y Venezuela
Laura Arroyo Gárate: Jugadas ¿bajo? la mesa
La Columna de Tobi: Negocios geopolíticos
La Hora del Pucho: ¿El plan de Chávez para dominar Sudamérica?

PRECIPITACION Y BELIGERANCIA

Muchas veces los seres humanos actuamos movidos por la pasión y, ello, aunque no en todas las ocasiones, genera situaciones de dificultad para todos quienes se ven involucrados en las mismas. Muchas de las relaciones humanas se ven marcadas y complicadas por la actuación con precipitación frente a hechos que se ven como amenazantes y si a esta complicación se le suma un ánimo beligerante, pues los involucrados terminan siendo más afectados por lo que podía ser un problema que podía solucionarse en otros términos.

Creo yo que esto es lo que ha pasado con la actual crisis entre Colombia y Ecuador, cuyos hechos centrales ya son conocidos pero vale la pena reseñarlos brevemente:
– El sábado, las Fuerzas Armadas Colombianas logran la muerte del número 2 de las FARC, Raúl Reyes. El evento es celebrado por Álvaro Uribe como una de las mayores víctorias de su gobierno. En ese momento, se informó que el bombardeo que causó la muerte del líder de esta organización se produjo cerca a la frontera con Ecuador. Lo mismo fue indicado, en primera instancia, al presidente de dicho país, Rafael Correa. Uribe reconoció que se obtuvo la información de su ubicación por inteligencia de Estados Unidos.
– A las pocas horas, Bogotá reconoce que el ataque se produjo en territorio ecuatoriano. Correa manda llamar a su embajador.
– Allí no queda la cosa. Hugo Chávez mete candela, pone tropas en la frontera con Colombia, habla abiertamente de guerra y llama revolucionarios a los miembros de las FARC. Bueno, no se podía menos de quien llamó beligerantes a quienes cometen actos de terrorismo.
– La cuestión se complica más ayer. Quito tiene que admitir que habían habido contactos con Reyes e incluso Francia señala que este personaje era el enlace para la liberación de Ingrid Betancourt, la ex candidata colombiana secuestrada hace varios años por las FARC. Al final de la jornada, Ecuador rompe relaciones diplomáticas con Colombia y Venezuela expulsa a los diplomáticos colombianos en su territorio.

Mientras tanto, el dia se inicia con la llegada de Correa a Lima, en lo que es el inicio de una gira para pedir respaldo ante lo que considera una invasión a su territorio. De otro lado, Uribe ha señalado que denunciará a Hugo Chávez ante la Corte Penal Internacional por apoyo al terrorismo, siendo interesante en que delito podrá encajar este apoyo y que pruebas presentará. Mientras que la OEA intenta detener la crisis.

Todo esto comenzó con un acto precipitado de Colombia. Es cierto que el gobierno colombiano tiene el derecho y el deber de combatir a quienes atentan contra la democracia y los derechos humanos de sus ciudadanos. Pero no ello no lo ampara para mentir sobre lo ocurrido o para pasar una frontera. Fue lo mismo que, a mayor escala, se cuestionó cuando Estados Unidos invadió Irak. Claro, los norteamericanos, a diferencia de los colombianos, no tenían motivo alguno para dicha invasión. Pero el derecho internacional no ampara este tipo de situaciones.

Pero ha continuado gracias a la beligerancia que Hugo Chávez ha instalado en la región. Con un azuzador de las hostilidades, Correa, quien estaba visiblemente molesto por una invasión territorial, ha terminado llevando este problema a un extremo en el que no han faltado los agoreros de un conflicto armado, a pesar que los intereses económicos de los tres países impedirían una conflagación bélica.

Sin duda, Ecuador tiene todo el derecho de protestar ante una invasión de su territorio, pero no puede llevar esto a una situación límite como la que hemos vivido en estas horas, gracias a los “consejos” de su mentor bolivariano, quien desde hace tiempo pretende inmiscuirse en el conflicto colombiano, ante la pérdida de popularidad en su país.

¿A que nos debiera llevar la actuación de los demás presidentes de la región? En primer lugar, a atemperar los ánimos. En segundo lugar, a que Uribe reconozca sus errores y precipitaciones. Y, en tercer lugar, a que Ecuador acepte las disculpas y normalice sus relaciones. Y también es claro que los países latinoamericanos deberán tener convenios claros para combatir al terrorismo. La precipitación y la beligerancia, vale la pena recordarlo, hizo que el Perú se demorara en derrotar militarmente a estos grupos, ya que no se supo distinguir a los inocentes de los terroristas ni se respetaron las reglas del derecho nacional e internacional. Justamente los Estados deben diferenciar su actuación sobre la base de la legitimidad que le da la adopción de reglas comunes y que, además, sean cumplidas. Esa fue una lección que tuvimos y que debemos aprender.

Y a Chávez, habría que recordarle lo que dice hoy el diario La Nación de Argentina:

Sin embargo, hace menos de cuatro años, el 9 de noviembre de 2004, el mandatario venezolano, con el mismo acento y entonación, sostenía, en una visita a Colombia: “Yo soy un hombre de honor. Si yo apoyara a las FARC tengan la seguridad de que lo diría, no lo escondería. Para que quede claro: no apoyo, no he apoyado jamás ni apoyaré jamás a la guerrilla colombiana ni a movimiento subversivo alguno contra gobierno democrático alguno, de ninguna manera. Les juro por Dios y mi madre santa que si yo apoyara la guerrilla, no tendría cara para venir aquí”.

Y advertía: “Llámese como se llame al grupo armado que fuere, en el mismo momento en que entren en territorio venezolano violando nuestra soberanía se convertirán en enemigos de Venezuela y serán tratados como tales”.

¿Qué lo ha hecho cambiar de opinión? Desde Caracas, nos deben a todos los latinoamericanos una respuesa.

MAS SOBRE EL TEMA:
Editorial de La Repùblica: Tormenta en el norte
Augusto Alvarez Rodrich: Los entrometidos
Ariel Segal: Horas de la “verdad”
Mirko Lauer: El cerco a Colombia
El Fondo del Vaso: La Guerra de las Américas
Oceano de Mercurio: Mein Kampf chavista

MARCHA CONTRA LAS FARC: UNA EVALUACION

Me ha sorprendido gratamente el éxito que ha tenido la movilización mundial contra las FARC, rechazando los actos vulneratorios de los derechos humanos que esta organización ha cometido y sigue perpetrando, en particular, en lo que se refiere a la gran cantidad de personas que mantienen secuestradas durante varios años.

Sin duda, esto constituye un mensaje claro para los miembros de esta organización, quienes aún consideraban que gozaban de un respaldo para su supuesta causa en favor de la justicia social. A estas alturas, seguir pretendiendo que la violencia es un medio adecuado para resolver los problemas refleja no entender lo que sucede en el mundo.

Pero la protesta ha evidenciado también los límites y crisis de algunas organizaciones, tanto en Bogota como en Lima.

Mi amigo Eduardo Dargent, quien se encuentra en Colombia, ha relatado como se produjo la manifestación en Bogotá y como reaccionó el Polo Democrático, la principal agrupación opositora a Álvaro Uribe. Copio uno de sus párrafos:

Sin embargo, a raíz de la marcha, entraron en unas discusiones bizantinas sobre si había que marchar o no que fueron de caricatura (ojo, no digo bizantinas por el tema de la convocatoria, que creo sí debia discutirse, sino por la pésima impresión que creo dejaron). Cuestionaban que la forma en que se convocó la marcha terminaba apoyando a Uribe y a la opción belicista. Además, señalaban que se centraba la violencia en las FARC y no se incluía otros tipos de violencia tan o más dañinas.

El Polo se equivocó de cabo a rabo. Apoyar la marcha contra las FARC no significaba avalar los tratos de Uribe con los paramilitares o las acciones del Ejército colombiano que hayan vulnerado derechos humanos. Participar en la misma – hicieron una movilización paralela – no solo les hubiera otorgado el favor de una población cansada de la violencia, sino que, en términos meramente políticos, les hubiera permitido descolocar a Uribe y tener mayores argumentos para criticar los límites de su plan de pacificación para Colombia.

Aquí en Lima, algunos la supieron ver y otros no. Alan García supo montarse sobre la ola – de manera legítima, pues también es muy cercano a Colombia – y se anotó un gol apoyando la protesta. Claro, si ese mismo entusiasmo lo tuviera para saldar las cuentas del conflicto interno, otro sería el país y otra sería mi percepción sobre Alan.

Quienes no la supieron ver son mis amigos de las organizaciones de derechos humanos. Marco Sifuentes ha citado las declaraciones de Miguel Jugo y Francisco Soberón para justificar la ausencia, las cuales, por cierto, han sido aprovechadas convenientemente por Rafael Rey.

No creo que exista, como señala el Ministro de la Producción, una complicidad con las FARC o el marxismo. De haberla, los chicos de la Coordinadora no se mandarían con un comunicado como este:

SENTENCIA HISTÓRICA CONTRA ABIMAEL GUZMÁN

La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) saluda la ratificación de sentencia a cadena perpetua impuesta contra Abimael Guzmán Reynoso y Elena Iparraguirre, responsables de la masacre de Lucanamarca que acabó con la vida de 69 pobladores. Así mismo respaldamos la máxima pena de cárcel impuesta por la Segunda Sala Penal Transitoria a las líderes terroristas Laura Zambrano y María Pantoja, autoras y responsables de execrables crímenes de lesa humanidad en agravio de miles de peruanos y peruanas.

Si la CNDDHH fuera “pro terruca” como dicen sus enemigos, ¿haría un comunicado de este tipo?

Lo que si ha existido y de modo claro, es una falta de cálculo y, también, algo de desinterés por esta movilización. Quien deseaba ir se podía enterar por diversos medios: los diarios, la televisión, la radio, los blogs – de hecho, aquí informamos sobre la realización de esta actividad – y del Facebook (donde se inició esta movilización). Y cualquiera que sigue la prensa peruana sabe que hay lobos dispuestos a hacer piñata a la Coordinadora por quitame estas pajas. ¿No calcularon ese efecto?

Sin duda, en Lima y en Bogotá deberán hacer una severa autocrítica.

MAS SOBRE EL TEMA:
ANDINA: Aprodeh emite comunicado solidarizándose con Colombia
Editorial de El Comercio: Terrorismo disfrazado de insurgencia
El Fondo del Vaso: ¿Por qué las ONG no marcharon en la protesta contra las FARC?
Blogiarquía: Las FARC y el 4 de febrero
Cuaderno de Borrador: ¿Por qué no más FARC?
Habla Sonia Luz: Millones de Voces

POR UNA COLOMBIA SIN FARC

Gracias a mis amigos Eduardo Dargent y Alberto de Belaúnde, me entero de esta convocatoria, que transmito a continuación:

La Embajada de Colombia en Lima, como facilitadora en la unificación de esfuerzos y acciones que se han generado para marchar el próximo 4 de febrero, en solidaridad con la causa del grupo UN MILLON DE VOCES CONTRA LAS FARC, convoca a la colonia colombiana en el Perú, a los amigos de Colombia, a los medios de comunicación y a todo el país a:

LA MARCHA QUE SE REALIZARÁ EL 4 DE FEBRERO A LAS 11 A .M.
SALIENDO DE LA PLAZA BOLIVAR (frente al Congreso), PASANDO POR LA PLAZA DE ARMAS PARA TERMINAR EN LA PLAZA DE SANTO DOMINGO

Se agradece usar vestimenta de color blanco

La convocatoria llega en un momento oportuno, pues el chavismo y los sectores más cavernarios de nuestra izquierda no llaman a los actos de las FARC como lo que son: violaciones de los derechos humanos.

Solidarizarnos con el drama que ocurre en Colombia no es poca cosa. Nosotros sabemos lo que es enfrentar a quienes piensan que desde la violencia y el autoritarismo se puede ganar el poder y sojuzgar a los demás. Pues no hay causa alguna que avale matar o secuestrar a alguien.

Ya saben, este lunes en el Centro.

MAS SOBRE EL TEMA:
Utero de Marita: ¿Las FARC no son terroristas?
Real Politik: Un millón de voces contra las FARC
La Columna de Tobi: Las FARC ¿terroristas? ¿fuerza beligerante?
Blogiarquía: Las FARC y la indecisión de la vieja izquierda