CASTAÑEDA Y LA VISION FALLIDA DE LIMA

Luis Castañeda Lossio sigue optando por la política de no responder cuestionamientos a su gestión.

Luego del incendio en Mesa Redonda, solo ha optado por echarle la culpa a los comerciantes. Claro, ellos tienen parte de la responsabilidad, pero a la Municipalidad le cabe el otro 50%, como lo ha indicado Defensa Civil. De eso no habla el alcalde.

Tampoco nos explica los costos del Circuito Mágico del Agua, una obra cuestionada por convertir en privado un espacio público y por constituir un gasto innecesario en una ciudad que tiene otras prioridades. Y el tema se le complica en demasía al alcalde.

Cuando se inauguró la obra, en las últimas Fiestas Patrias, se sabía que el costo de la obra era de 13 millones de dólares, lo que ya era un escándalo. Ayer, Perú.21 nos reveló que el costo real era de 16 millones de dólares, ya que en los cálculos hechos por la Municipalidad Metropolitana no se había tomado en consideración los gastos de remodelación del Parque de la Reserva, que forman parte del mismo proyecto.

Peor aún, los supuestos convenios con empresas privadas para financiar este canto al desperdicio simplemente no existen. La Municipalidad ha tenido que reconocer que solo se han enviado cartas y no había habido aceptación de parte de ninguna empresa. Y pensar que hace meses la Municipalidad decía que no podía exhibir los convenios porque eran “asuntos reservados”. En realidad, no podía mostrar algo que no existía, lo que implica que la obra, en el plano real, la pagamos todos los limeños.

Pero los cuestionamientos a Castañeda no quedan alli. El Decano del Colegio de Ingenieros de Lima y miembro del directorio de INVERMET (la empresa municipal de inversión y obras públicas) Javier Piqué del Pozo, ha advertido sobre la concesión que se haría sobre las avenidas Javier Prado y La Marina, que conllevaría la instálación de casetas de peaje en la vía.

Si bien es necesario mejorar a gritos ambas vías, colocar peajes solo provocaría lo que viene ocurriendo en la “Vía Expresa del Callao“: que todos se desvién a las vías alternas, congestionándolas más. Y es que uno no termina de entender porque vías urbanas serían puestas en concesión cuando la Municipalidad Metropolitana tiene los recursos suficientes para manejar y mejorar las mismas. Algo raro huele allí.

Sin duda, Castañeda Lossio sigue teniendo el apoyo de la población. El problema para él es que esa falta de rendición de cuentas le puede jugar una mala pasada. Problemas como los antes comentados, a los que se suman los ocurridos con las revisiones técnicas, afectan directamente a los vecinos, lo que puede ocasionar lo que tanto teme: un desbarrancamiento en las encuestas.

MAS SOBRE EL TEMA:
Augusto Alvarez Rodrich: La palabra del mudo
Martín Tanaka: A propósito del incendio en Mesa Redonda
Menos Canas: Como un corcho en el agua

PONCIO PILETAS Y EL FINANCIAMIENTO NO ESCLARECIDO

“Hoy alcalde Castañeda vas a poner en marcha este corredor mágico de sonidos, este corredor magico de luces, y estoy seguro que va a ser para todos nosotros inspiración y reflexión, corre pues agua con el tiempo, corre con la historia y augura de aquí para adelante que el Peru ha de ser cada vez más grande, más hermoso, más maravilloso, más abierto a la inspiración, más abierto a la niñez que hay dentro de cada uno de nosotros. Lima ha de ser, como fue siempre, capital de sudamérica, porque si hay una madre Patria en este continente es ésta de donde salieron otros países y madre Patria somos y eso nos debe llenar de orgullo”
(Alan García Pérez, 26 de julio de 2007)

Huachaferías presidenciales aparte, ya he comentado anteriormente sobre el famoso Circuito Mágico del Agua, la innnecesaria obra hecha por el alcalde de Lima Luis Castañeda Lossio y que nos ha costado a los limeños 13 millones de dólares.

El gasto superfluo, el poco mantenimiento que se dan a obras de este tipo y la cuestionable visión estética del alcalde de Lima (y que hoy es secundada por su escudero Efraín Aguilar, el mismo del mamotreto llamado Así es la Vida) fueron los principales argumentos en contra de la obra.

Pues bien, hoy Perú.21 toca el lado más sensible del asunto: el bolsillo de los contribuyentes limeños. Y es que para financiar la obra, la Municipalidad ha hecho un cambalache inexplicable. Se habrían firmado convenios privados para que el Banco de Crédito, Telefónica del Perú y Coca Cola-Inca Kola aporten una cantidad durante 10 años para cubrir el costo de la obra, que ya fue desembolsado por la comuna limeña.

Lo inexplicable fue que los funcionarios de la Municipalidad no han mostrado dichos convenios a la prensa por ser “asuntos reservados”. Y, peor aún, tampoco lo habrían hecho con los Regidores Metropolitanos, quienes debieron aprobar la gestión o, por lo menos, debieron tener claro el contenido de dichos convenios.

Más curioso aún, si se dice que la obra se financia con este “apoyo” de la empresa privada, ¿por qué se cobra 4 soles por la entrada al Parque? Ese cuento de la “tarifa social” como que suena a excusa.

Aca hay un “muertito” que está haciéndose el vivo.

MAS SOBRE EL TEMA:
El Morsa: Las piletas de Castañeda
Lo Justo Varón: Las piletas de Castañeda y la CVR
Cuaderno de Borrador: De Lima sus piletas.

EL SEÑOR DE LAS PILETAS

Ayer, en medio de los escándalos por la presidencia del Congreso, Luis Castañeda Lossio inauguró – con presencia presidencial – una de sus obras más caras: el Circuito Mágico del Agua, ubicado en el Parque de la Reserva.

La cuestión no es moco de pavo, sobre todo, por las críticas que se ha hecho a la obra, en particular, en lo que se refiere al costo de la misma: 13 millones de dólares, pagados a una empresa española para hacer un gasto a todas luces superfluo y, además, con el dudoso gusto estético del alcalde de Lima, que sigue dando a la cultura tanta importancia como la que tiene para el Gobierno Central.

Según un reciente informe de La República, Castañeda está empeñado en sembrar el Centro Histórico de Lima con piletas, cosa discutible por cuestiones estéticas y de gasto. Además, las fuentes de agua que ya existen – con excepción de la ubicada en la Plaza de Armas – no cuentan con el mantenimiento adecuado para este tipo de monumentos.

Ya durante la campaña y el debate municipal se le criticó a Castañeda por hacer esta obra, que reflejaba la poca visión de alguien a quien el voto popular, inexplicablemente, eligió nuevamente como alcalde y que, además, no asume aun con responsabilidad las funciones que tiene como encargado de Lima como Región. Hasta Aldo Mariátegui, poco dado a criticar la actual gestión metropolitana, criticó la medida.

Claro, con autoridades como estas, Alan está feliz de apadrinarlas. No critican, no lo incomodan. Pero, peor para la población, no hacen nada.