NADA QUE VER…POR LA CENSURA

Nada que Ver era parte del espacio Políticamente Incorrecto, una de las nuevas propuestas de Sony hechos especialmente para América Latina. En esta suerte de South Park light, los muñequitos representaban a los presidentes más conocidos de la región: Chávez, Evo, Uribe, Lula, Kirchner, Alan y Bachelet.

Pues bien, en Chile se armó un gran escándalo por la escena final del capítulo de la semana pasada: una parodia de los talk shows – conducido por Kofi Annan, el ex Secretario General de la ONU – que, para el diario Las Ultimas Noticias, era poco menos que una afrenta para la presidenta de Chile.

Como señala OcraM, cosas muchas más fuertes se han visto en televisión. Y peores parodias se han hecho a la presidenta chilena, como las que El Especial del Humor perpetró en una época con el Gordo Cassaretto a la cabeza.

Paréntesis: Por cierto, también hay una jocosa foto de los dibujos de Alan y Uribe en un cabaret.

La polémica se desató en Chile. El diputado Marcelo Forni (de la pinochetista UDI) puso el grito en el cielo y planteó una denuncia ante el Consejo Nacional de Televisión. El vicepresidente de esta entidad, Hernán Chadwick, dijo que se estaba atentando contra la dignidad de las personas. Y el Comité Pro Defensa Ciudadana había manifestado su protesta contra Forni y Chadwick, ante lo que era claramente un intento de censura.

Golpe de Imagen: Sony anunció frente a la polémica desatada que incorporaría al difunto dictador Augusto Pinochet en próximos capítulos de Nada que Ver.

Pero hoy todos los medios latinoamericanos destacan que los dibujos animados han sido sacados del aire, horas antes que se emitiera el tercer programa. Vía La Tercera de Chile:

En un comunicado muy al estilo “irreverente” que caracterizaba al espacio, la empresa anunció el fin de la serie animada.

“Lo hicimos de nuevo. No es la primera vez que prometemos algo, y lo cumplimos. Dijimos que haríamos la serie más irreverente e inútil jamás vista antes en televisión por cable. Parodiamos de la forma más irracional e infame a personajes insólitos en Nada que Ver. Y la gente nos vio. Pero hubo siempre una advertencia: A alguien botarían por esto. Y así fue”, explica el comunicado.

Ahora “los guionistas están en un rincón del salón. Volteados, mirando hacía la pared. Alguien los regañó, y feo. A alguien botaron por esto.Y de Nada que Ver quedará evidencia en http://www.canalsony.com. Seguiremos, eso sí, burlándonos del mundo los martes, en la hora PI. De eso, que no quede la menor duda. Ahora Nada que Ver, no será visto en las pantallas de Sony Entertainment Television”, concluye.

Y luego del comunicado en joda, ya en serio, los directivos de Sony indicaron que la medida se tomó por el impacto y polémica que tuvo la serie en Chile. Cualquier parecido con el caso Piero Quijano no es mera coincidencia.

No me extraña que esto ocurra en Chile. Hasta hace pocos años, nuestro vecino del sur tenía un Consejo de Calificación Cinematográfica que tenía a su cargo un sistema de censura abierta para la exhibición de películas. Así, fueron censuradas obras como Brian’s Life (la parodia de los Monty Python sobre Jesús), Il Casanova de Federico Fellini, Missing (sobre los desaparecidos en Chile, ya se imaginan cuando fue censurada), Pepi, Luci, Bom y otras chicas del Montón (el primer Almodovar) o Bilbao (del polémico Bigas Luna).

Pero, el caso más grosero y conocido fue el ocurrido con La Ultima Tentación de Cristo, la película de Martin Scorsese basada en una obra de ficcion de Nikos Kasantakis sobre Jesús de Nazaret.

Luego de 8 años de censura, en 1996 el Consejo de Calificación Cinematográfica había autorizado su exhibición para mayores de 18 años. Inmediatamente después, 7 abogados presentaron un recurso de amparo contra dicha decisión, por y a nombre de Jesucristo (no, no es broma), la Iglesia Católica y por sí mismos, por considerar que la cinta ofendía la reputación de Cristo y de los católicos. El entonces conservador Poder Judicial chileno dio la razón a los demandantes. El caso llegó hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que indicó, de manera clara, citando a una sentencia de su par eutopea, que la libertad de expresión no solo se aplica para las informaciones o ideas que son favorablemente favorecidas, sino para aquellas que chocan, inquietan u ofenden al Estado o a una fracción cualquiera de la población (¿escuchaste, Alan?). Y, sobre el caso en particular, señaló que no estaba permitida la censura previa por los motivos alegados por los demandantes, por lo que la película debió ser exhibida.

Como vemos, los políticos chilenos suman otro papelón más a su cuota de pacatería y censura. Lástima que algunos aquí en Lima quieran seguirles los pasos.

MAS SOBRE EL TEMA:
Radio Cooperativa de Chile: You Tube saca el video de las caricaturas.
La Nuez también comenta el caso.
La Tercera: Diputado que protestó contra la serie pide regular programación de televisión por Cable.

UN PRESIDENTE INTOLERANTE


Dice llamarse hombre que lucha por la justicia social y, sin embargo, los esfuerzos por luchar contra la pobreza sido vanos para reducir la brecha social que durante la campaña electoral se hizo evidente y patente para todos los peruanos.

Y ahora, el que fue candidato de la democracia frente a la amenaza autoritaria (y real) que suponía Ollanta Humala, sigue mostrando que su respeto por las instituciones y su aprendizaje de la memoria sobre lo que pasó durante el conflicto armado interno – periodo durante el cual gobernó, con los resultados que todos conocemos – sigue siendo escaso, lo que resulta ser bastante preocupante.

Ayer, el Presidente de la República justificó algo que jamás un hombre democrático como dice ser avala: una censura. Como podemos leer ampliamente en Perú.21, Alan García justificó que el Instituto Nacional de Cultura censurara la muestra de dibujos de Piero Quijano, por considerar que uno de sus dibujos – el que publicamos arriba – fuera un “insulto” a las Fuerzas Armadas.

Es decir, luego que las Fuerzas Armadas se convirtieran en curadores de arte, como lo ha admitido hoy al diario La República el Coronel EP Luis Caballero y que genuflexamente el Instituto Nacional de Cultura se convirtiera en un ente censor – cuestión que, según Alonso Alegría, ni siquiera ocurrió en los oscuros tiempos de Velasco -, hoy el Presidente de la República y de un partido que luchó contra varias dictaduras avala lo que durante las instituciones que hoy defiende, durante muchos años, hicieron contra los medios de prensa apristas: la mordaza.

García se siente con autoridad para negar una parte de la historia: las violaciones a los derechos humanos cometidas por miembros de las Fuerzas Armadas durante un conflicto que, todos reconocemos, inició Sendero Luminoso, principal responsable de lo ocurrido, pero que no conlleva a avalar actos execrables que, en algunos lugares y momentos, fueron sistemáticas y generalizadas. Verdad que duele admitir, pero que debemos reconocer para, de una vez por todas, construir un futuro mejor para todos, sin mentiras ni ocultamientos de la verdad.

Pero el Presidente, responsable político de muchos de los actos que refleja el controvertido dibujo de Quijano, prefiere – como todos los políticos hicieron cuando salió el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación – atacar al mensajero, ocultar lo que quiere decir y no hacer una autocrítica sincera sobre lo que fue su gobierno. Autocrítica que, por cierto, sí hizo en cuanto a los horrores económicos de su desastroso gobierno, pero que es materia pendiente en cuanto a lo más valioso que tiene un país: la vida y los derechos de sus ciudadanos.

Por ello da más verguenza que la Secretaría de Prensa de la Presidencia de la República difunda, con relación a la conferencia de prensa de ayer, los siguientes dos párrafos:

CENSURA

El Jefe de Estado dijo la censura que hizo el Instituto Nacional de Cultura a la exposición del artista Piero Quijano es porque no se puede permitir que en un lugar público se insulte a la Fuerza Armada del Perú.

“Usted tiene la calle, tiene su hogar y mil galerías de exposición en todas partes, pero en espacios públicos permitir que se vulnere a las Fuerza Armada, a mí me parece insoportable. He visto la caricatura y me parece lamentable”, señaló.

Y no es la primera vez que el Gobierno muestra su intolerancia frente a aquellos que lo cuestionan. Sino, no se explicarían los siguientes hechos:
Los intentos por implantar la pena de muerte (09 de agosto de 2006)
El discurso de Luis Giampietri defendiendo violadores de derechos humanos. (08 de octubre de 2006)
La Ley contra las Organizaciones No Gubernamentales (27 de octubre de 2006)
Las mentiras sobre el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Castro Castro (enero de 2006)
Su armada marcha en favor de la pena de muerte y su posterior discurso (19 de enero de 2007)
El desalojo de la marcha en contra de la pena de muerte. (26 de enero de 2007)
El ataque a los abogados del caso El Frontón(10 de febrero de 2007)
Los ataques a los periodistas Marco Sifuentes y Marco Antonio Vásquez en un local aprista (23 de marzo de 2007)
Moción contra los gobiernos de Toledo y Paniagua por “haber flaqueado frente al terrorismo” (29 de marzo de 2007)
La contratación del abogado facista Sergio Tapia Tapia como asesor de la Primera Vicepresidencia de la República (16 de abril de 2007)
Jorge del Castillo admitiendo que solo le importan las reparaciones a la violencia y no el reconocimiento histórico de lo que pasó (17 de mayo de 2007)

Esto no es solo una infeliz declaración del Presidente de la República, sino un lamentable patrón de conducta que va siendo frecuente en todo el gobierno, claro, con el aval de Alan García. Y, sin duda, se ubica entre los principales pasivos de este primer año de Gobierno. Desafortunadamente, este parece ser el ritmo creciente de un Presidente que comienza a revelar nuevamente su patología de hacer todo lo posible por recuperar su popularidad perdida. Y ya sabemos como acabó esa aventura juvenil.

MAS SOBRE EL TEMA:
Salomón Lerner Febres: Alan García se ha metido un autogol
Armando Williams: Es terrible que censura sea reconocida por Presidente García.
Utero de Marita: Alan justifica censura
Gonzalo Gamio: El rayo de Zeus.
Real Politik: La caricatura que Alan y los militares no quieren que veas.
Elida Román: Recuento y reflexión

QUIJANO SIN CENSURA EN LA CULPABLE

Mañana se reinaugurará la muestra Dibujos en Prensa 1990 – 2007, del artista Piero Quijano, en el espacio cultural La Culpable (Sucre 101, Barranco).

Esta será una versión sin prohibiciones de la muestra que fuera censurada por el Instituto Nacional de Cultura y el Ejército del Perú, en uno de los hechos más bochornosos que el arte peruano recuerde desde hace varios años.

Les invito a ir a la muestra (yo me daré un tiempito el fin de semana para ir a verla) y a leer el manifiesto que los muchachos de La Culpable han preparado sobre este hecho: Perú: País de Caricaturas.

Por cierto, el blog Arte Nuevo informa sobre un nuevo caso de censura a artistas peruanos. Esta vez se produjo en la Bienal de Arte de Valencia, España, a una sui generis versión de Los Funerales de Atahualpa, hecha por el artista Marcel Veloachaga. La pintura era parte de una muestra llamada “Lo impuro y lo contaminado”, curada por el reconocido hombre de arte Gustavo Buntinx, uno de los animadores del Colectivo Sociedad Civil.

MAS SOBRE EL TEMA:
Piero Quijano: Otra víctima de la censura fue Armando Williams, director de la Casa Mariátegui
Instituto Prensa y Sociedad: Alerta sobre caso Quijano.
Increiblemente, Andrés Bedoya Ugarteche apoya a Quijano.
Escucha el reportaje de La Ventana Indiscreta sobre este caso.

INC = INSTITUTO NACIONAL DE CENSURA

Este flyer, tomado del blog Arte Nuevo, expresa lo que varias personas sentimos ante lo que nos parece un atropello.

Como lo informaron varios medios y blogs el fin de semana, el Instituto Nacional de Cultura censuró 3 obras de la exposición de Piero Quijano, que se llevaba a cabo en la Casa Mariátegui, luego de una carta del Comandante General del Ejército frente a un dibujo que retrataba parte de lo que fue el conflicto armado interno: las violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes del Estado.

Como lo ha dicho Emilio Tarazona en su blog, el Ejército Peruano se ha convertido en curador de exposiciones artísticas, con la venia de la señora Cecilia Bákula, convertida ahora en la ama de llaves del Ejército Peruano y su negación de una parte (dolorosa) de la Historia del Perú.

No deja de sorprender los extremos a los que llegan tanto el Ejército como el INC, pues ambos parecen considerar que sacando una obra de arte pueden borrar de la memoria hechos execrables, varios de los cuales siguen siendo procesados ante el Poder Judicial. Y, claro, nos demuestra que la cultura militar sigue padeciendo de un mal entendido espíritu de cuerpo.

Digo yo: ¿No es mejor para la salud moral de las Fuerzas Armadas asumir no solo los hechos de corrupción cometidos por su cúpula pasada, sino también aquellos sucesos que enlutaron a varias familias en nuestro país? Sin duda, tenían el deber de defender al país y a los ciudadanos de lo que era una grave amenaza a nuestros derechos y a la democracia, pero ello no les daba carta blanca para cometer abusos, excesos y, en algunos lugares y momentos, violaciones sistemáticas y generalizadas a los derechos humanos.

Patético papel el de una jefa del INC que, ignorando que el arte es uno de los grandes medios de expresión de una colectividad, se presta a los afanes censores de una institución que se sigue reclamando el derecho de tutela sobre adultos perfectamente conscientes y maduros, como si fuésemos infantes. Peor aún, la señora Bákula demuestra que todo lo que proclama en sus cursos de Historia del Arte en la PUCP se queda sólo en el plano del papel. Y por ello, creo yo, que debería presentar su carta de renuncia hoy mismo en el despacho de su jefe, el Ministro de Educación.

Tanto Quijano como el curador de la muestra, Armando Williams, han decidido retirar la exposición de la Casa Mariátegui, para que pueda ser montada en otro lugar, sin censura de ningún tipo.

Ojalá los artistas del Perú, que tanto hicieron de manera individual y colectiva en la lucha por recuperar la democracia, se pronuncien de manera fuerte y enérgica frente a lo que es un atropello para aquello que un artista más se precia de tener: la libertad de crear.

MAS SOBRE EL TEMA:
Arte Nuevo: Censuran exposición de Piero Quijano
Utero de Marita: Militares censuran muestra de Piero Quijano.
El Otro Tambor: Dibujo censurado de Piero Quijano
Presencia Cultural: Reflexiones sobre la censura
Pospost: Gobierno de Alan García censura dibujos de pintor Piero Quijano.
La Fortaleza de la Soledad: Quijano & Milicos
La Nuez: Piero Quijano censurado por militares.

ARTE CENSURADO

La ilustración que aparece arriba pertenece al artista Piero Quijano, uno de los pintores e ilustradores más reconocidos del medio. Fue originalmente publicada en Perú.21, en el año 2003, para ilustrar un artículo de Gustavo Gorriti sobre los ataques que venia recibiendo la Comisión de la Verdad y Reconciliación en las semanas previas a la entrega de su Informe Final.

Quijano exponía una retrospectiva de sus ilustraciones hechas para prensa escrita durante los últimos 17 años. Sin embargo, como reporta Perú.21, el Ejército Peruano – encabezado por el general Edwin Donayre – y el Instituto Nacional de Cultura – presidido por Cecilia Bákula, han censurado parte de su exposición:

Un oficio enviado por el comandante general del Ejército, Edwin Donaire al Instituto Nacional de Cultura (INC) -con conocimiento del ministro de Defensa, Allan Wagner- originó que la exposición del pintor Piero Quijano en la Casa Museo Mariátegui fuera censurada. El detonante de esta reacción fue un dibujo que, aludiendo al monumento a los soldados de Estados Unidos en Okinawa, en la Segunda Guerra Mundial, muestra a un grupo de soldados peruanos levantando un fusil contra la cabeza de un campesino andino.

Los afiches y la banderola que reproducían este dibujo así como el original fueron apartados de la exposición antes de la inauguración y, al día siguiente, fueron retiradas otras tres obras. “Espero que todo lo que ha sido apartado sea repuesto a la mayor brevedad posible”, demandó Piero Quijano. “Respetamos al artista, solo hemos planteado una selección alterna a la presentada de acuerdo con el espacio”, señalaron voceros del INC.

Las otras obras retiradas se referían a una parodia de Macchu Picchu privatizado y un juego de palabras entre TLC y el sexto hijo de Alan García.

Mi pregunta, ¿por qué el INC tiene que hacer una “selección alterna” de la obra de un artista? Que yo sepa, esa no forma parte de ninguna de sus atribuciones.

Sin duda, Quijano es un artista polémico, pero de polémicas se compone el arte también. El cuestionamiento social que hacen las obras artísticas, muchas veces, es más contudente que mil palabras. Pero parece que eso no lo entienden en el INC y en el Ejército. O quizás sí y por ello se han atrevido a esto.

VETO A ORTIZ

UNA CENSURA INACEPTABLE

Como saben, hace unas semanas Beto Ortiz presentó en su programa ¡Qué País! un audio en el que Vladimiro Montesinos acusó a Gustavo Mohme Seminario de ser un “topo” dentro de la oposición democrática y de morigerar los afanes opositores de La República a los intereses del asesor presidencial.

Al día siguiente, Panamericana Televisión, canal para el cual trabajaba Ortiz, se desmarcó de la denuncia, y señaló que no la creía cierta. Hasta allí, estamos ante el típico conflicto entre medio de comunicación incómodo con las denuncias de un periodista y el periodista defendiendo la nota.

El domingo pasado, a través de su columna en Perú.21, Beto denunció las presiones a las que Genaro Delgado Parker y sus hijos estaban sometiendo al periodista. El mensaje fue claro: “haz payasadas, no temas políticos”. Todo un gamonal pre – reforma agraria en acción.

Ayer sucedió lo previsible: programa cancelado, poner un refrito como relleno y la censura instaurada de nuevo en Panamericana. Claro, si Don Genaro no lo aprueba, la cosa no sale. Y Genaro no solo se ampara en que se cree el “zar de las telecomunicaciones” sino también en la impunidad de sus altos vínculos con el gobierno, más exactamente, con Hernán Garrido Lecca, como lo denunció este espacio.

Sin duda, lo ocurrido ayer a Beto Ortiz – discrepancias al margen con su estilo o sus posiciones – es algo que merece la condena de todas las personas que consideramos a la libertad de expresion como la base de la democracia.

LA DENUNCIA DE FONDO: ¿ES SOSTENIBLE?

Dicho lo anterior, veamos que es lo que se tiene sobre la denuncia de fondo: las presuntas conexiones entre Chicho Mohme y el ex asesor de Fujimori.

Hasta el momento, sólo se pueden tener indicios que ameritan una investigación, pero no una certeza de que los hechos imputados sean ciertos.

El elemento más sólido de lo hasta ahora presentado por Ortiz – en el reportaje que pudimos ver ayer en La Ventana Indiscreta – es la extraña conducta que tuvo Blanca Rosales, editora de La República entre 1996 y 1999, quien luego terminó en Cable Canal de Noticias, cuando Montesinos ya había comprado la línea editorial de ese canal a Eduardo Calmell del Solar.

De otro lado, como sabemos, la sola palabra de Montesinos o sus colaboradores no han condenado a nadie. Basta ver el caso de Martha Chávez – con quienes mis diferencias son notorias – para comprobar que los jueces buscan más pruebas que los testimonios de personas que, en ocasiones han buscado embarrar con ventilador a medio mundo.

Y quizás el elemento que nos traiga más dudas sobre la verosimilitud de la denuncia son dos hechos inobjetables:
1. La República durante la época de Gustavo Mohme Llona tuvo una línea opositora en todos los frentes: política, derechos humanos, corrupción y modelo económico. Fue el medio de comunicación que más se opuso al fujimorismo y sus denuncias no fueron simplemente “enviadas” por el SIN como ayer se pretendió insinuar.
2. La campaña abyecta que los diarios chicha perpetraron en contra de Mohme Llona durante los últimos años del fujimorato, así como los pasquines que inventaron en su contra, de nombres “Repúdica” y “Repudio”.

¿Con ello no debe continuarse con la investigación? Creo que la investigación debe continuar, tomando estos elementos de análisis que he mencionado y aquellos que puedan ir surgiendo en el camino. Y esperamos que algun medio de credibilidad – no el único que se está encargando de resaltar la noticia, con mentiras incluidas – pueda investigar a fondo este tema, al igual que el sistema de justicia. La honra de una persona y el prestigio de un medio importante están en juego.

PD: Al igual que con Beto, me solidarizo con Anuska Buenaluque, periodista de Cuarto Poder, que fue agredida por la policía venezolana mientras cubría las manifestaciones opositoras al dictador.

MAS SOBRE EL TEMA:
Utero de Marita: Ser periodista para esto.

CENSURAS, TELEVISION Y BLOGS

Los medios de comunicación han cubierto con singular interés los incidentes ocurridos entre Gisela Valcarcel y un reportero del programa de Magaly Medina. El asunto no pasaría de ser un episodio más dentro de la farándula local si es que no hubiera mediado una propuesta hecha por Valcarcel que puede tener ciertos efectos sobre la libertad de expresión.

En todos los programas en que se ha presentado para explicar el incidente, Gisela ha propuesto una suerte de boicot a los anunciantes que auspician el programa de Magaly. Aunque se ha cuidado de decir que no quiere que dicho espacio desaparezca, si ha sido bastante clara en señalar que quiere dar un mensaje a los patrocinadores de dicho espacio para que no promocionen una televisión que no sea sana.

Particularmente, el programa de la señora Medina no me gusta para nada. Pretender que su trabajo es periodístico es faltar a la verdad: su espacio busca en provocar la reacción destemplada, el escándalo pasajero, la fama por la mera fama, el rating como sinónimo de calidad. A ello se suma una pose seudo moralistona, desde la cual Magaly califica a toda la farándula y la clasifica en homosexuales, borrachos, infieles, drogadictos y demás.

Sin embargo, creo yo que existe un peligro con esta propuesta, mencionado ayer por Augusto Alvarez Rodrich en Perú.21: esto puede llevar a los anunciantes a convertirse en pontificadores de la moral, de lo que supuestamente es bueno o no lo es, castigando a cualquier programa que no sea de su agrado con su no auspicio, lo que conlleva consecuencias importantes para la libertad de expresión.

Y es que cualquier tipo de censura es nocivo para la democracia. Hoy puede ser un programa que no nos agrade o un diario que no nos guste, pero mañana, en nombre de esa misma “limpieza moral” de los medios de comunicación, podría ser un programa político incómodo para el gobierno.

Lamentablemente, parece que esa misma lógica quiere trasladarse a los blogs. De manera más o menos frecuente, algunos bloggers pretenden irrogarse la facultad de decidir que es bueno o no para todos e imponer su código de conducta a todos los que hacemos este tipo de espacios.

Ciertamente, entiendo parte de su malestar, dado que desde algunos sitios web en particular se lanzan epítetos de grueso calibre hacia su persona. Pero creo que haciendo campañas para cerrar esos sitios, retirarlos de Peru Blogs, hostilizarlos o no mencionar que existen no es el camino más adecuado. Si hoy les incomoda esto, mañana les puede incomodar un espacio mucho más serio y también plantear su cierre porque les “parece” inconveniente. Incluso alguno se atrevió a cuestionarme por el hecho de “no ser periodista” cosa que nunca afirmé (nunca he negado que soy estudiante de Derecho) y que una persona que siempre quiere torcer la verdad a su retorcido modo quiere poner – al igual que Gisela para descalificar al reportero de Magaly – como argumento para restarme credibilidad.

Por si no lo saben estas personas, existe algo que se llama autoregulación, que es lo que tantas veces han criticado a otros bloggers por mencionarlo como “en tu blog, haz lo que quieras”. Cada quien fija sus propias reglas de control y si se quiere hacer notar que no nos gustan pues, o lo decimos o simplemente dejamos de leer ese espacio. Punto. No voy a gastar mi tiempo pretendiendo ser el censor de los bloggers que no me gustan. Simplemente no los leo y no les doy más importancia de la que tienen.

Así que busquen otras formas de hacer cambiar las cosas. La censura siempre es contraproducente para toda democracia. Personas que se jactan de haber leido a grandes filósofos o escritores deberían saberlo mejor que yo.