QUIJANO Y CARETAS

Por Roberto Bustamante me enteré que Caretas había sacado su propia versión y comentarios sobre la censura que el Instituto Nacional de Cultura había hecho a Piero Quijano. Por lo que salía en su blog, la revista de Zileri aparecía como autoritaria y militarista.

He podido revisar el comentario completo de Caretas (que ustedes pueden chequear haciendo clic en la imagen) y tengo una opinión sobre ello. A mi modo de ver, creo que habría que diferenciar dos momentos diferentes en esta cuestion: los errores de percepción de Caretas sobre este tema y su posicion frente al conflicto armado.

Sobre lo primero, Caretas se compra completita la versión del INC sobre lo que ocurrió. Como sabemos, comunicado oficial mediante, la institución encabezada por Cecilia Bakula pretendió echarle el pato a Armando Williams – el ex director de la Casa Museo Mariátegui – sobre el tema. Tampoco dice nada sobre el aval de Alan Garcia, Jorge del Castillo y Allan Wagner a lo que la propia Secretaría de Prensa de Palacio de Gobierno reconoce como una censura. Más que amigos de los milicos, es por amistad con Alan, no por presión de una bota. Basta recordar lo que dijo Gustavo Gorriti en su libro La Calavera en Negro:

“¿Qué periodista no quiere un acceso así con, primero, el candidato favorito y después el Presidente de la República? El problema es la pregunta inversa: ¿qué presidente no quiere un acceso asì con el director de uno de los medios más influyentes? Y el otro problema es que entre adolescentes, sean precoces, puntuales o tardíos, la amistad y sus lealtades es lo más importante. Claro que Zileri – gran periodista antes que nada – no dejó de criticar a García cuando fue indispensable hacerlo, pero aun entonces se sentía la tensión del amigo forzado a critica a quien te ha dado su amistad y confianza.

Esa amistad le hizo bien a Garcìa, pero no a Caretas. Me imagino que Zileri no estará de acuerdo con lo que digo, pero en este asunto creo que, entre los veteranos de la revista, su director está en minoría absoluta. Pocas cosas tan nobles en la vida como la amistad y la lealtad a ella, pero me temo que esa nobleza puede convertirse en peligro cuando se introduce en la relación entre la prensa y el poder”

Tal parece que dichas costumbres no cambian. Y esto ha llevado a la revista a una posición que considero lamentable en un medio que siempre se jactó de defender la libertad de expresión. Por cierto, queda un mal sabor cuando gente que no tiene un ápice de izquierdista como Ricardo Vásquez Kunze, Pedro Salinas o Mario Ghibellini han defendido el derecho de Quijano a montar su obra sin la censura estatal (y el aval presidencial). Y es que, como lo ha dicho Augusto Alvarez Rodrich, este es un tema de libertades y derechos fundamentales.

Con respecto al segundo punto que apunta Bustamante, sobre una presunta posición de la revista en contra de los derechos humanos, cabría recordar que Caretas fue de los pocos medios que dio una cobertura seria al trabajo hecho por la Comisión de la Verdad y Reconciliación, en la que no hizo caso de los ataques, intrigas y prejuicios de las que políticos y otros medios de comunicación tuvieron. Además, durante los años de violencia, sus periodistas y su director tuvieron el coraje para tomar denuncias sobre violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes del Estado, sin dejar de condenar enérgicamente a Sendero Luminoso y al MRTA.

El párrafo que al Morsa le llama la atención es el siguiente:

Caretas consiera que asumir una actitud antimilitar cuando se defienden los derechos humanos no es una buena idea, porque esa postura “progre” atenta contra la credibilidad de los procesos que se deben llevar a cabo para castigar severamente a quienes cometieron excesos

Sin embargo, creo yo que ese pàrrafo debe leerse conjuntamente con el siguiente, que dice así:

Lo dice una revista que siempre ha sido enfática en denunciar a criminales con o sin uniforme, que durante la dictadura militar fue perseguida y clausurada, y que hoy mismo está directamente vinculada a un caso en el que contribuye ante la Sala Penal Superior con su testimonio a inculpar a 3 oficiales que operaron en Huanta hace 19 años.

La referencia fue al caso de Hugo Bustios, que Caretas cubrió en las ultimas 3 semanas y en el que se dictaría sentencia antes de Fiestas Patrias. Fue investigado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y por la CVR.

Creo que Caretas acierta en señalar que muchas veces se asume una postura antimilitar desde algunos sectores de la comunidad de derechos humanos, lo cual resulta contradictorio sobre lo que señaló la CVR, que fue clara en señalar que no habìa una responsabilidad de la institución como tal, pero si en que estos crímenes fueron, en algunos lugares y momentos, prácticas sistemáticas y generalizadas de los derechos humanos.

El dibujo de Piero Quijano es ciertamente polémico. Pero nunca debió ser objeto de una censura, sino de un debate profundo sobre lo que fueron los años de violencia. Como lo conversaba con algunas personas en las últimas horas, desafortunadamente para las Fuerzas Armadas, este tipo de actitudes censuradoras abona a favor no de quienes quieren reconstruirla sino que desaparezca. Y yo me encuentro entre quienes piensan que es una institucion necesaria – no tutelar – en el pais. La propia CVR fue partidaria de hacer las distinciones del caso y de hacer el reconocimiento a los héroes militares y policiales, que los hubo en más de un millar de fallecidos y centenares de heridos y discapacitados.

Finalmente, habrá tener que tener paciencia con esto de los términos frente a lo que ocurrió entre 1980 y 2000. Yo procuro usar los terminos de la CVR, que me parecen los más técnicamente exactos, y ese ejemplo va a ir comenzando a cundir. Creo que el aprendizaje y el reconocimiento de responsabilidades aun tardará un tiempo, como ha ocurrido en otros procesos similares.

MAS SOBRE EL TEMA:
Perú.21: Beatriz Merino rechaza la censura y Jorge del Castillo sigue con las malcriadeces.

UN PRESIDENTE INTOLERANTE


Dice llamarse hombre que lucha por la justicia social y, sin embargo, los esfuerzos por luchar contra la pobreza sido vanos para reducir la brecha social que durante la campaña electoral se hizo evidente y patente para todos los peruanos.

Y ahora, el que fue candidato de la democracia frente a la amenaza autoritaria (y real) que suponía Ollanta Humala, sigue mostrando que su respeto por las instituciones y su aprendizaje de la memoria sobre lo que pasó durante el conflicto armado interno – periodo durante el cual gobernó, con los resultados que todos conocemos – sigue siendo escaso, lo que resulta ser bastante preocupante.

Ayer, el Presidente de la República justificó algo que jamás un hombre democrático como dice ser avala: una censura. Como podemos leer ampliamente en Perú.21, Alan García justificó que el Instituto Nacional de Cultura censurara la muestra de dibujos de Piero Quijano, por considerar que uno de sus dibujos – el que publicamos arriba – fuera un “insulto” a las Fuerzas Armadas.

Es decir, luego que las Fuerzas Armadas se convirtieran en curadores de arte, como lo ha admitido hoy al diario La República el Coronel EP Luis Caballero y que genuflexamente el Instituto Nacional de Cultura se convirtiera en un ente censor – cuestión que, según Alonso Alegría, ni siquiera ocurrió en los oscuros tiempos de Velasco -, hoy el Presidente de la República y de un partido que luchó contra varias dictaduras avala lo que durante las instituciones que hoy defiende, durante muchos años, hicieron contra los medios de prensa apristas: la mordaza.

García se siente con autoridad para negar una parte de la historia: las violaciones a los derechos humanos cometidas por miembros de las Fuerzas Armadas durante un conflicto que, todos reconocemos, inició Sendero Luminoso, principal responsable de lo ocurrido, pero que no conlleva a avalar actos execrables que, en algunos lugares y momentos, fueron sistemáticas y generalizadas. Verdad que duele admitir, pero que debemos reconocer para, de una vez por todas, construir un futuro mejor para todos, sin mentiras ni ocultamientos de la verdad.

Pero el Presidente, responsable político de muchos de los actos que refleja el controvertido dibujo de Quijano, prefiere – como todos los políticos hicieron cuando salió el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación – atacar al mensajero, ocultar lo que quiere decir y no hacer una autocrítica sincera sobre lo que fue su gobierno. Autocrítica que, por cierto, sí hizo en cuanto a los horrores económicos de su desastroso gobierno, pero que es materia pendiente en cuanto a lo más valioso que tiene un país: la vida y los derechos de sus ciudadanos.

Por ello da más verguenza que la Secretaría de Prensa de la Presidencia de la República difunda, con relación a la conferencia de prensa de ayer, los siguientes dos párrafos:

CENSURA

El Jefe de Estado dijo la censura que hizo el Instituto Nacional de Cultura a la exposición del artista Piero Quijano es porque no se puede permitir que en un lugar público se insulte a la Fuerza Armada del Perú.

“Usted tiene la calle, tiene su hogar y mil galerías de exposición en todas partes, pero en espacios públicos permitir que se vulnere a las Fuerza Armada, a mí me parece insoportable. He visto la caricatura y me parece lamentable”, señaló.

Y no es la primera vez que el Gobierno muestra su intolerancia frente a aquellos que lo cuestionan. Sino, no se explicarían los siguientes hechos:
Los intentos por implantar la pena de muerte (09 de agosto de 2006)
El discurso de Luis Giampietri defendiendo violadores de derechos humanos. (08 de octubre de 2006)
La Ley contra las Organizaciones No Gubernamentales (27 de octubre de 2006)
Las mentiras sobre el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Castro Castro (enero de 2006)
Su armada marcha en favor de la pena de muerte y su posterior discurso (19 de enero de 2007)
El desalojo de la marcha en contra de la pena de muerte. (26 de enero de 2007)
El ataque a los abogados del caso El Frontón(10 de febrero de 2007)
Los ataques a los periodistas Marco Sifuentes y Marco Antonio Vásquez en un local aprista (23 de marzo de 2007)
Moción contra los gobiernos de Toledo y Paniagua por “haber flaqueado frente al terrorismo” (29 de marzo de 2007)
La contratación del abogado facista Sergio Tapia Tapia como asesor de la Primera Vicepresidencia de la República (16 de abril de 2007)
Jorge del Castillo admitiendo que solo le importan las reparaciones a la violencia y no el reconocimiento histórico de lo que pasó (17 de mayo de 2007)

Esto no es solo una infeliz declaración del Presidente de la República, sino un lamentable patrón de conducta que va siendo frecuente en todo el gobierno, claro, con el aval de Alan García. Y, sin duda, se ubica entre los principales pasivos de este primer año de Gobierno. Desafortunadamente, este parece ser el ritmo creciente de un Presidente que comienza a revelar nuevamente su patología de hacer todo lo posible por recuperar su popularidad perdida. Y ya sabemos como acabó esa aventura juvenil.

MAS SOBRE EL TEMA:
Salomón Lerner Febres: Alan García se ha metido un autogol
Armando Williams: Es terrible que censura sea reconocida por Presidente García.
Utero de Marita: Alan justifica censura
Gonzalo Gamio: El rayo de Zeus.
Real Politik: La caricatura que Alan y los militares no quieren que veas.
Elida Román: Recuento y reflexión

QUIJANO SIN CENSURA EN LA CULPABLE

Mañana se reinaugurará la muestra Dibujos en Prensa 1990 – 2007, del artista Piero Quijano, en el espacio cultural La Culpable (Sucre 101, Barranco).

Esta será una versión sin prohibiciones de la muestra que fuera censurada por el Instituto Nacional de Cultura y el Ejército del Perú, en uno de los hechos más bochornosos que el arte peruano recuerde desde hace varios años.

Les invito a ir a la muestra (yo me daré un tiempito el fin de semana para ir a verla) y a leer el manifiesto que los muchachos de La Culpable han preparado sobre este hecho: Perú: País de Caricaturas.

Por cierto, el blog Arte Nuevo informa sobre un nuevo caso de censura a artistas peruanos. Esta vez se produjo en la Bienal de Arte de Valencia, España, a una sui generis versión de Los Funerales de Atahualpa, hecha por el artista Marcel Veloachaga. La pintura era parte de una muestra llamada “Lo impuro y lo contaminado”, curada por el reconocido hombre de arte Gustavo Buntinx, uno de los animadores del Colectivo Sociedad Civil.

MAS SOBRE EL TEMA:
Piero Quijano: Otra víctima de la censura fue Armando Williams, director de la Casa Mariátegui
Instituto Prensa y Sociedad: Alerta sobre caso Quijano.
Increiblemente, Andrés Bedoya Ugarteche apoya a Quijano.
Escucha el reportaje de La Ventana Indiscreta sobre este caso.

INC = INSTITUTO NACIONAL DE CENSURA

Este flyer, tomado del blog Arte Nuevo, expresa lo que varias personas sentimos ante lo que nos parece un atropello.

Como lo informaron varios medios y blogs el fin de semana, el Instituto Nacional de Cultura censuró 3 obras de la exposición de Piero Quijano, que se llevaba a cabo en la Casa Mariátegui, luego de una carta del Comandante General del Ejército frente a un dibujo que retrataba parte de lo que fue el conflicto armado interno: las violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes del Estado.

Como lo ha dicho Emilio Tarazona en su blog, el Ejército Peruano se ha convertido en curador de exposiciones artísticas, con la venia de la señora Cecilia Bákula, convertida ahora en la ama de llaves del Ejército Peruano y su negación de una parte (dolorosa) de la Historia del Perú.

No deja de sorprender los extremos a los que llegan tanto el Ejército como el INC, pues ambos parecen considerar que sacando una obra de arte pueden borrar de la memoria hechos execrables, varios de los cuales siguen siendo procesados ante el Poder Judicial. Y, claro, nos demuestra que la cultura militar sigue padeciendo de un mal entendido espíritu de cuerpo.

Digo yo: ¿No es mejor para la salud moral de las Fuerzas Armadas asumir no solo los hechos de corrupción cometidos por su cúpula pasada, sino también aquellos sucesos que enlutaron a varias familias en nuestro país? Sin duda, tenían el deber de defender al país y a los ciudadanos de lo que era una grave amenaza a nuestros derechos y a la democracia, pero ello no les daba carta blanca para cometer abusos, excesos y, en algunos lugares y momentos, violaciones sistemáticas y generalizadas a los derechos humanos.

Patético papel el de una jefa del INC que, ignorando que el arte es uno de los grandes medios de expresión de una colectividad, se presta a los afanes censores de una institución que se sigue reclamando el derecho de tutela sobre adultos perfectamente conscientes y maduros, como si fuésemos infantes. Peor aún, la señora Bákula demuestra que todo lo que proclama en sus cursos de Historia del Arte en la PUCP se queda sólo en el plano del papel. Y por ello, creo yo, que debería presentar su carta de renuncia hoy mismo en el despacho de su jefe, el Ministro de Educación.

Tanto Quijano como el curador de la muestra, Armando Williams, han decidido retirar la exposición de la Casa Mariátegui, para que pueda ser montada en otro lugar, sin censura de ningún tipo.

Ojalá los artistas del Perú, que tanto hicieron de manera individual y colectiva en la lucha por recuperar la democracia, se pronuncien de manera fuerte y enérgica frente a lo que es un atropello para aquello que un artista más se precia de tener: la libertad de crear.

MAS SOBRE EL TEMA:
Arte Nuevo: Censuran exposición de Piero Quijano
Utero de Marita: Militares censuran muestra de Piero Quijano.
El Otro Tambor: Dibujo censurado de Piero Quijano
Presencia Cultural: Reflexiones sobre la censura
Pospost: Gobierno de Alan García censura dibujos de pintor Piero Quijano.
La Fortaleza de la Soledad: Quijano & Milicos
La Nuez: Piero Quijano censurado por militares.

ARTE CENSURADO

La ilustración que aparece arriba pertenece al artista Piero Quijano, uno de los pintores e ilustradores más reconocidos del medio. Fue originalmente publicada en Perú.21, en el año 2003, para ilustrar un artículo de Gustavo Gorriti sobre los ataques que venia recibiendo la Comisión de la Verdad y Reconciliación en las semanas previas a la entrega de su Informe Final.

Quijano exponía una retrospectiva de sus ilustraciones hechas para prensa escrita durante los últimos 17 años. Sin embargo, como reporta Perú.21, el Ejército Peruano – encabezado por el general Edwin Donayre – y el Instituto Nacional de Cultura – presidido por Cecilia Bákula, han censurado parte de su exposición:

Un oficio enviado por el comandante general del Ejército, Edwin Donaire al Instituto Nacional de Cultura (INC) -con conocimiento del ministro de Defensa, Allan Wagner- originó que la exposición del pintor Piero Quijano en la Casa Museo Mariátegui fuera censurada. El detonante de esta reacción fue un dibujo que, aludiendo al monumento a los soldados de Estados Unidos en Okinawa, en la Segunda Guerra Mundial, muestra a un grupo de soldados peruanos levantando un fusil contra la cabeza de un campesino andino.

Los afiches y la banderola que reproducían este dibujo así como el original fueron apartados de la exposición antes de la inauguración y, al día siguiente, fueron retiradas otras tres obras. “Espero que todo lo que ha sido apartado sea repuesto a la mayor brevedad posible”, demandó Piero Quijano. “Respetamos al artista, solo hemos planteado una selección alterna a la presentada de acuerdo con el espacio”, señalaron voceros del INC.

Las otras obras retiradas se referían a una parodia de Macchu Picchu privatizado y un juego de palabras entre TLC y el sexto hijo de Alan García.

Mi pregunta, ¿por qué el INC tiene que hacer una “selección alterna” de la obra de un artista? Que yo sepa, esa no forma parte de ninguna de sus atribuciones.

Sin duda, Quijano es un artista polémico, pero de polémicas se compone el arte también. El cuestionamiento social que hacen las obras artísticas, muchas veces, es más contudente que mil palabras. Pero parece que eso no lo entienden en el INC y en el Ejército. O quizás sí y por ello se han atrevido a esto.

LA VERDAD SOBRE “EL OJO QUE LLORA”

Nuevamente tenemos que desbaratar falsedades. Eso es parte de lo que procuramos hacer en este blog: denunciar aquello que sea falso y tendencioso, a fin de que a usted, amigo lector, no se sigan vendiendo gato por liebre.

Esta vez, pasamos a responder algunas de las cosas que se han dicho sobre el monumento “El Ojo que Llora”, puesto en el centro de la polémica – innecesariamente – durante las últimas semanas.

Primera Mentira: El monumento se hizo para homenajear a terroristas.

“El Ojo que Llora” es una escultura hecha por la artista Lika Mutal, de nacionalidad holandesa y residente en el Perú hace más de 30 años. Mutal se sintió conmovida por la exposición fotográfica “Yuyanapaq” y por la entrega del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación y decidió hacer un monumento en piedra y concreto que homenajeara a las cerca de 70,000 víctimas que cobró el conflicto armado interno en nuestro país.

La escultura esta compuesta por una piedra instalada en el centro de un estanque, rodeado de un laberinto de círculos de cantos rodados y senderos de grava de mármol morado. En el laberinto se encuentran una serie de piedras, donde está grabada el nombre de una de las víctimas registradas tanto por la CVR como por la Defensoría del Pueblo. También hay piedras en blanco que recuerdan a quienes nunca pudo identificarse. La escultura central tiene un ojo insertado – otra piedra – que lagrimea sin cesar hacia el estanque.

Este proyecto está enmarcado en una idea más amplia, llamada Alameda de la Memoria, cuyo diseño está a cargo del arquitecto Luis Longhi.

El proyecto consta de tres partes: un centro de visitantes que contendrá “El Quipu de la Memoria”, la escultura conmemorativa “El Ojo que Llora” y un museo que contendrá la exposición fotográfica “Yuyanapaq”. El complejo se instala en un área verde del Campo de Marte (Jesús María), combinando colinas inclinadas bajo las cuales se ubicarán el centro de visitantes y el museo, con una galería subterránea. Entre el paisaje inclinado compuesto por el centro de visitantes y el museo, se ubica la escultura “El Ojo que Llora”.

Este es el proyecto completo, que no tiene nada que ver con el terrorismo o con Sendero Luminoso. Surgió como una iniciativa privada y entre sus impulsores se encontró la conocida banquera Susana de la Puente, ex funcionaria de JP Morgan y el Grupo Ferreyros.

Segunda Mentira: La intangibilidad del parque prohibe hacer la escultura.

Una de las cosas que se ha afirmado es la existencia de una norma que prohibiría la permanencia de la escultura. La norma es la Ley 16979, que se refiere a la intangibilidad del Campo de Marte.

La construcción de la Alameda de la Memoria no supone una reducción del área verde – toda vez que ha sido edificado en un lugar donde existía concreto (entre veredas y bardas, que han sido reemplazadas por el monumento) y se añadirán mayores árboles a la zona – ni menos aún una afectación a la perspectiva de su belleza urbana, toda vez que se revaloriza una sección del parque que se encontraba descuidada, además de convertirse en un espacio de reflexión sobre los años de violencia en nuestro país.

Con ello, se cumple los objetivos de la Ley 16979 sobre la intangibilidad del parque, aspectos que han sido confirmados por la Municipalidad Metropolitana de Lima y la Municipalidad Distrital de Jesús María, con la aprobación de los respectivos estudios por las entidades encargadas de custodiar la preservación de las áreas verdes de la ciudad. Asimismo, el proyecto cumple con los parámetros señalado por el Plan Integral de Desarrollo Urbano de la ciudad de Lima, en lo que se refiere a la conservación de las áreas verdes, cuestión que puede confirmar perfectamente el ex regidor Augusto Ortiz de Zevallos, quien fue uno de los arquitectos que visó la obra en la Municipalidad de Lima.

Cabe recordar, además, que persiste una disputa entre ambos municipios sobre la autoridad sobre el Campo de Marte, motivo por el cual el proyecto fue aprobado por ambas comunas.

Pero, además, cabe denunciar una campaña tendenciosa que desde un blog se ha hecho sobre este tema.

Varios autores de blogs o bitácoras personales hicieron suyo el respaldo al comunicado sobre “El Ojo que Llora” o manifestaron su preocupación ante la campaña que vinculaba este monumento con el terrorismo. Sistemáticamente, una persona con el “nickname” Kinua, hacía comentarios en estos blogs para hacer notar que el lugar donde se ubica el monumento es un área intangible.

Los blogs en los que hizo los comentarios, palabras más, palabras menos, en el mismo sentido, son los siguientes: Georgeous Parla, La Historia Paralela, Gran Combo Club y, of course, Desde el Tercer Piso.

El domingo 14 de enero, en el blog Presencia Cultural – que sería una extensión del conocido y longevo programa conducido por Ernesto Hermoza – apareció un texto con los mismos argumentos vertidos en los comentarios vertidos en la chologósfera. El manager de dicho blog, por cierto, es quien se hace llamar Kinua.

Como se puede apreciar en dicha página, se ha colgado un reportaje tendencioso sobre este tema, aparecido en el programa antes mencionado, donde se cita una opinion del biólogo Antonio Brack Egg sobre la falta de areas verdes en Lima, opinión que fuera dada en 2004. El video también está circulando en You Tube. La serie de ataques al ex alcalde Carlos Bringas hacen suponer que la agenda del programa no sería otra que desprestigiar a este ex funcionario, solo Dios – y Hermoza – sabe porque pleito previo.

Tal ha sido la difusión del video en la blogósfera que Martin Tanaka, en su bitácora personal, publicó una actualización del post donde coloca el comunicado sobre “El Ojo que Llora” que dice lo siguiente:
“De otro lado, acabo de enterarme de un ángulo del problema de qué hacer con el monumento del que no estaba al tanto, y que me parece muy atendible. El tema ecológico, el problema con la propuesta de convertir “El ojo que llora” en un complejo monumental más grande, que afectaría (aún más) las áreas verdes del Campo de Marte. Ver comentario de Ernesto Hermoza.” Y aparece el link al ya mencionado artículo.

Como podemos darnos cuenta, hay una confluencia de intereses distintos. Unos por denigrar a una determinada gestión municipal, se suman a la campaña mediática emprendida contra todo aquello que sea compatible con la democracia y los derechos humanos en nuestro país.

Y es que el tema de fondo es: ¿es necesario un monumento que recuerde a todas las víctimas del conflicto armado interno?

POST SCRIPTUM: Para que tengan mayores luces sobre el tema, les recomiendo entrar a la página web del arquitecto Luis Longhi, autor del proyecto Alameda de la Memoria. En la sección “Current Work” podrán apreciar una descripción del proyecto completo y varios gráficos y fotografías que muestra como quedaría la obra terminada (y hoy paralizada gracias a la necesdad del alcalde Luis Ocrospoma).

MAS SOBRE EL TEMA:
Martín Tanaka: Sobre “El Ojo que Llora” y el Campo de Marte.

EN DEFENSA DE “EL OJO QUE LLORA”

COMUNICADO PUBLICO

Las organizaciones de la sociedad civil y personalidades que impulsaron el proyecto “Alameda de la Memoria” y, dentro de él, el Memorial “El Ojo que Llora”, desean poner en conocimiento de la opinión pública lo siguiente:

1. El memorial “El Ojo que llora” nació como una iniciativa privada destinada a reparar simbólicamente a las miles de víctimas que se produjeron en el país como consecuencia del conflicto armado interno, fortalecer la memoria colectiva de todos los peruanos y promover la paz y la reconciliación en el país. Forma parte de un proyecto mayor, denominado “Alameda de la Memoria”, que integra el “Quipu de la Memoria” y la muestra fotográfica “Yuyanapaq”. Esta iniciativa busca convertirse en un amplio espacio público, en el sentido de pertenencia a todos los peruanos, como existe en otras partes del mundo. La relevancia internacional que ha adquirido este sitio se demuestra en su incorporación en una red de museos que comparten una misión social relacionada con los pasados dolorosos en países como Argentina, Chile, Estados Unidos, Rusia, Inglaterra y Sudáfrica.

2. Los nombres de las víctimas recogidos en el memorial, representan a las peruanas y peruanos que fueron víctimas de violaciones de sus derechos humanos, incluyendo a todas aquellas personas identificadas que fueron agredidas por las organizaciones subversivas o por agentes del Estado, así como los nombres del personal militar, policial y de comités de autodefensa que murieron como consecuencia de su labor de defensa del Estado de Derecho y la democracia en el país. Todos los nombres allí consignados fueron recogidos del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación y de la información proporcionada por la Defensoría del Pueblo.

3. El sentido del memorial es incompatible con cualquier intento de manipular la verdad y la memoria histórica de todos los peruanos. Dentro de ella, tal y como fue señalado por la Comisión de la Verdad y Reconciliación, no puede admitirse que en el “Ojo que Llora” se realicen actos que pretenden olvidar que la guerra interna que se inició en 1980, fue causada por una decisión criminal de Sendero Luminoso de destruir el Estado y la sociedad en el Perú. El memorial fue pensado como un espacio público que contribuya a forjar una cultura de paz en el país y, desde esa perspectiva, condenar los métodos y fines que persiguió esa organización terrorista, así como un rechazo a los crímenes cometidos por agentes de las fuerzas del orden que perpetraron crímenes en nombre de la defensa del Estado.

4. El Estado tiene la obligación de proteger y defender los derechos humanos de todos los peruanos y de sancionar a quienes los violen. Por eso, así como corresponde realizar juicios justos que lleven a condenas severas a los criminales, corresponde igualmente reconocer sus propios errores y crímenes, sancionar a los responsables y reparar el daño cometido según lo mande la ley. Lo contrario equivaldría renunciar al Estado de Derecho que precisamente los terroristas pretendían destruir. Esto no significa de modo alguno equiparar a las víctimas del senderismo con sus victimarios terroristas. Implica demandar del Estado un comportamiento que esté a la altura ética y legal que lo definen como democracia.

5. Las heridas causadas por esta guerra aún no se han cerrado. Por ello, resulta tan complejo y doloroso recordar las insanias que vivió el país. Desde la sociedad civil y la iniciativa privada, hemos querido aportar con un reconocimiento para todas las víctimas. Queremos recordar que el Estado mantiene una deuda pendiente con todas ellas y debe generar sus propias políticas de reparaciones, sean económicas, simbólicas o morales. El país tiene por delante un largo proceso de reconciliación, en el que es importante contribuir con un lugar de memoria y dignidad, establecido para transmitir un mensaje de paz y de rechazo a la violencia a las futuras generaciones.

Lima, 12 de enero de 2007

Mario Vargas Llosa
Gustavo Gutiérrez
Fernando de Szyszlo
Julio Cotler
Juan Acevedo
Alejandro Alayza Mujica
Walter Albán Peralta
Jorge Alvarez Calderón
Augusto Alvarez Ródrich
Carlos Amat y León
Rolando Ames Cobián
Federico Arnillas Lafert
Luis Bambarén Gastelumendi SJ
Martín Beaumont
Enrique Bernales Ballesteros
Cecilia Blondet
Jorge Bruce
Manuel Burga
Baltazar Caravedo
Constantino Carvallo
Gino Costa
Pilar Coll
Frederick Cooper Llosa
Alonso Cueto
Susana De la Puente Wiese
Carlos Iván Degregori
Victor Delfín
Javier Diez Canseco
Alberto “Chicho” Durant
Gastón Garatea Yori, ss.cc
Diego García – Sayán
Miguel Giusti
Sonia Goldemberg
Rafael Gotto
Johanna Hamann
Javier Iguiñiz
Juan Incháustegui
Salomón Lerner Febres
Luis Enrique Longhi Traverso
Carmen Lora
Nicolás Lynch
Sofía Macher
Natalia Majluf
Antonio Maldonado
Iván Meini
Josué Méndez
Lika Mutal
Rosario Narváez
Pepi Patrón
Saúl Peña K.
Jaime Quijandría
Miguel Rubio Zapata
Pablo Rojas Rojas
Catalina Romero
Fernando Rospigliosi
Rafael Santa Cruz
Rocio Silva-Santisteban
Francisco Soberón
Javier Sota Nadal
Martín Tanaka
León Trahtemberg
Carlos Tapia García
José Ugaz Sánchez-Moreno
Esther Ventura
Fernando Villarán
Susana Villarán
Felipe Zegarra R.

MAS SOBRE EL TEMA:
Comunicado sobre El Ojo que Llora con las firmas de todos sus suscriptores.
Mario Vargas Llosa: El Ojo que Llora.
Fernando de Szyszlo: “El Ojo que Llora” es un tributo a víctimas del terrorrismo.
La República: Vargas Llosa firma declaración en defensa de “El Ojo que Llora”.
La República: El Ojo que Llora: un rincón contra el olvido.
Wilfredo Ardito: La necesidad de recordar.
Elida Román: Lo que no debe ser.
Rosa Villarán: “El Ojo que Llora” no es homenaje a terroristas.
Gonzalo Gamio: Antiliberalismo y Derechos Humanos.
Eduardo Gonzalez Cueva: Nos quieren hacer cómplices.