ATENTADOS, MARINOS Y RADICALES

Investigación de La República revela detalles sobre supuesto atentado contra Alan

Hace unas semanas, un reportaje de Panorama alertaba sobre amenazas hechas supuestamente por el MRTA al Presidente de la Repùblica, sobre la base de una nota de inteligencia. Como lo detalló en su momento Marco Sifuentes en su blog, un documento de ese tipo se realiza incluso cuando la amenaza es rídicula y sin sentido. Sifuentes incluso dio una regla que la prensa seria debiera seguir cuando se reportan este tipo de temas:

“Una amenaza al Presidente de la República es algo que no se debe tomar a la ligera, pero también es una hipótesis cuya verosimilitud hay que calibrar para no gastar pólvora en churruminos. Lo mismo se aplica para todo informe de “resurgimiento” terrorista”.

Hoy, un reportaje de Edmundo Cruz en La República revela los entretelones de una amenaza de atentado – al estilo de las FARC colombianas – contra Alan García, producida a finales del 2006. Lo revelado por Cruz alerta sobre cuatro cuestiones fundamentales:

1. La primera, el creciente poder que tiene el Vicepresidente Luis Giampietri en los temas de seguridad y defensa. Es sintomático que la seguridad presidencial durante los dìas en que se reportó el hecho la seguridad estuvo a cargo de la Fuerza de Operaciones Especiales de la Marina (FOES), a la que perteneció Giampietri durante muchos años (nunca estuvo en inteligencia). En entrevista dada al mismo diario, Giampietri confirma que él fue el primero en dar esta alerta.

2. El poder de las agencias de seguridad privada. En especial, Forza S.A., cuyos fundadores también son oficiales de la Marina. Fueron ellos quienes hicieron una exposición para el Comando Conjunto y también para Giampietri. Resulta, por lo menos, llamativo a la atención, que uno de los directores de Forza sea el empresario Ricardo Vega Llona, amigo del Presidente de la República, y cuyo hermano ha sido sindicado por las investigaciones de la CVR (y propia confesión fraternal) como el principal responsable de la matanza del Frontón en 1986.

También llama la atención el poder de Forza, por los cuestionamientos a sus seguimientos a activistas ambientales, más aún cuando Giampietri tiene carta blanca para gastar en la cumbre de la APEC, lo que incluye la seguridad del evento.

3. El contexto en que se produce la supuesta amenaza. Como se señala al final del informe de Cruz y sus colaboradoras, este tema se produjo cuando el gobierno estaba enfrascado en campañas que lo enfrentaban a la comunidad de derechos humanos: la ley contra las ONGs, la sentencia de Castro Castro y los intentos por salir de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la campaña en favor de la pena de muerte para violadores de menores de edad y terroristas. Asuntos en los que Giampietri tenía (y tiene) un interés particular.

4. Los supuestos perpetradores. Sin duda, la gente del movimiento Todas las Voces está en la delgada línea de la radicalidad dentro y fuera de la Ley, de la misma manera como estuvo mucha gente en los sectores más radicales de la izquierda. ¿Ello lleva a calificarlos directamente como terroristas? No, pero si a estar alertas sobre este tema y, a que, de la misma manera como no se hizo en los ochenta, el sistema político sea capaz de incorporar a los sectores radicales a las prácticas democráticas. Esa es una lección que debimos aprender de los años de violencia.

Sin duda, este tipo de hechos debe tratarse de la mejor manera, como lo mencionamos anteriormente: sin amplificar las amenazas, pero tampoco sin minimizarlas. El trabajo hecho por Edmundo Cruz y su equipo no solo nos ha dado una lección de periodismo, sino también nos ha permitido conocer una serie de intereses alrededor de la seguridad nacional, que siempre es un tema que en un país como el nuestro se ha prestado a altos manejos, con miras a asegurar poderes tras las sombras.

MAS SIGNOS EXTRAÑOS, EN DOS INVESTIGACIONES DE EL COMERCIO:
Andrés Gomez de la Torre, actual Director de la Escuela de Inteligencia, fue asesor de Montesinos en epoca de la re-reelección.
Daniel Ramsay Romero, Subjefe de la Dirección Nacional de Inteligencia, fue cercano a Fujimori y, durante gobierno de Toledo, fue acusado de filtrar información falsa a la prensa.