VENDEDOR DE HUMO

Tal vez ustedes no se acuerden del congresista Alvaro Gutiérrez. Con efectos de Memorex, durante el presente año y meses de gestión, este Padre de la Patria se ha “destacado” por su proyecto de Ley sobre los Símbolos Patrios, su propuesta para volver al Servicio Militar Obligatorio y sus intenciones de volarse el Tribunal Constitucional luego de la cuestionada votación de medidados de año.

Pues bien, el otrora financista de Ollanta Humala, convertido ahora en una de las fichas no oficiales pero si oficiosas del gobierno, se ha mandado con una seria denuncia sobre la compra de pertrechos policiales. Como recordaran, luego del segundo roche con los patrulleros, salió una denuncia sobre la compra sobrevalorada de municiones para la Policía, en la que no se habia previsto la urgencia de la compra de munciones que estaban por agotarse.

La denuncia de Gutiérrez apunta a señalar que sí existían municiones suficientes y, por tanto, no existía emergencia. El blanco de sus ataques ha sido el Director General de la Policía, David Rodriguez Segeu. Por su parte, Rodríguez se ha defendido diciendo que los pertrechos existentes se encontraban vencidos y ha mostrado que, efectivamente, estos elementos ya habían caducado.

Si bien se debe ir hasta las últimas consecuencias en esta investigación – y si realmente el Director General de la Policía está comprometido, debe irse a su casa – hay dos elementos que me hacen pensar en que Gutiérrez piensa distraer la atención del hecho más importante en el sector Interior: La interpelación al cuestionado Ministro Luis Alva Castro.

El primer elemento es estas declaraciones de Gutiérrez recogidas por La República. Vean a quien ataca y a quien defiende:

Por responder en conferencia de prensa a las denuncias de compra injustificada de material antimotín, el legislador Álvaro Gutiérrez (UPP) quiere denunciar al director de la Policía Nacional, general David Rodríguez Segeu.

Gutiérrez Cueva (UPP) señaló que “el general salió a responder políticamente e interferir en la labor fiscalizadora del Congreso, impulsado por el ministro Luis Alva Castro“.

El segundo elemento tiene que ver con cuestiones más internas de la Policía. Como saben, hace 20 años se fusionaron las tres entidades policiales: Guardia Republicana, Policía de Investigaciones y Guardia Civil. Entre ellas siempre ha existido gran rivalidad, sobre todo entre la GR y la GC. Pues bien, el Area de Seguridad Ciudadana del IDL ha señalado un hecho sintomático de esta gestión en Interior: la presencia hegemónica de los miembros de la ex Guardia Republicana en los altos mandos policiales. Y claro, es importante recordar que Gutiérrez fue miembro de la Escuela de Oficiales de la Guardia Civil, por lo que no se descarta que algún celo institucional haya mediado de por medio en su denuncia.

Harto pan por rebanar, pero también mucho humo en el medio.

HUMAPRISTA QUIERE VOLARSE EL TC

(Aunque ya había comentado algo más temprano, vaya que esto merece un post)

Para completar las dos semanas de sandeces parlamentarias proferidas contra el Tribunal Constitucional – y que pueden tener su colofón mañana, con la elección de los 4 magistrados – solo faltaba un proyecto que pretenda hacer el caro sueño de Mauricio Mulder, Expreso y La Razón: disolver, disolver el TC.

Pues bien, hoy el congresista ex humalista – ahora, bien cercano al APRA – Alvaro Gutiérrez ha presentado un proyecto de Reforma Constitucional para desaparecer al Tribunal Constitucional. Las funciones del organismo serían cumplidas por una Sala Especial de la Corte Suprema. Como no hay casualidades en política, esa fue la proposición original de los fujimoristas en el debate constitucional de 1993 (y si la memoria no me falla, fue Carlos Ferrero uno de los más entusiastas con la propuesta).

Como “justificación”, Gutiérrez se despacha con lo siguiente (vía El Comercio):

“Es poco el beneficio que le trae al país, porque el TC es para poca gente, no para todo el pueblo peruano. Las clases C, D, E y F, no saben que es el Tribunal, ni para qué sirve. Es un gasto inútil que tenemos en el Estado peruano, para favorecer a un cierto gremio de empresarios y políticos”

Lo que ignora Gutiérrez es que gracias al TC “las clases C, D, E y F” no tienen que padecer esa pesadilla al volante llamada buses camión, o tiene mecanismos para reclamar ante un despido arbitrario, por mencionar dos ejemplos. Y claro, si utilizaramos dicho argumento, pues mejor desmontemos el Estado peruano, pues, lamentablemente, muchas personas – y no solo de los sectores mencionados por el congresista – no conocen para que sirven las instituciones del Estado.

Las desternillantes propuestas del ex financista de Humala no son novedad. En noviembre de 2006, este blog informó sobre su Proyecto de Ley sobre los símbolos patrios, proyecto que hacía parecer a Juan Velasco Alvarado como poco nacionalista. (Post que, por cierto, mereció un reportaje extenso en LVI). Así que no extraña su poca capacidad de argumentación para sustentar grosero atentado contra la institucionalidad.

El problema, como bien lo señalan hoy Martín Tanaka y Luis Pásara, es que hay sectores en el Congreso en convertir en su propio feudo al TC y, claro, al frustarles la fiesta con la foto en el restaurante del mismo nombre, ahora quieren palomearse a una institución independiente y que, al margen de que estemos de acuerdo o no con sus fallos, ha demostrado capacidad de argumentación y una importante gravitancia en la vida cotidiana de todos los peruanos.

MAS SOBRE EL TEMA:
Mercedes Cabanillas y Aldo Estrada rechazan propuesta de Gutiérrez.
Víctor García Toma, magistrado del TC: Es una maniobra inoportunapara distraer.
Walter Albán: Es un afán autoritario y manipulatorio del APRA.

REBOTE VENTANERO


Con humildad, pero no con menos alegría, me tomo mi primer rebote mediático.

El sábado 18 de noviembre, en vísperas de las elecciones municipales, publicamos un post sobre un esperpéntico proyecto de Ley presentado por el congresista Alvaro Gutiérrez (el ex financista de Humala): una norma que pretende regular la forma en como los peruanos debían amar a su patria, a través de los símbolos ya conocidos: la bandera, el escudo y el Himno Nacional.

El proyecto, sin duda, tenía un fuerte tufillo a las épocas del gobierno de Velasco. Decía cosas como que todo lugar público debía exhibir la bandera, se prohibe cantar himnos extranjeros sin autorización (¿y la Marsellesa?) e incluso imponia multas y hasta 72 horas de cárcel a quien infraccionara dichas normas. Los comentarios giraron sobre la jocosidad e impertinencia del proyecto y no faltó el que iniciara un debate sobre el amor a la Patria, valor que por lo demás, no se impone por Ley o Decreto y que pertence a la libertad de cada persona.

Bueno, el buen OcraM, en su faceta de Marco Sifuentes reportero de La Ventana Indiscreta, tomó como fuente para un ocurrente reportaje lo señalado por este blogger sobre el proyecto de marras, así como un post hecho por Franc Canaza en Apuntes Peruanos sobre un proyecto de Aldo Estrada para institucionalizar la bandera del Tahuantinsuyo como patrimonio histórico del Perú. La siempre lúcida historiadora María Rostorowski señaló que esa bandera nunca existió y que, por el contrario, seríamos el “primer Estado de ambiente” al tomar la bandera gay como emblema.

Ah, por cierto, el proyecto está en la Comisión de Educación del Congreso esperando su discusión. ¿Lo debatirán luego de este reportaje?

ENLACES:
El reportaje de Marco Sifuentes: Leyes estúpidamente patrioteras (LVI, 24 de noviembre de 2006).
Archivo del Tercer Piso: Regulando la bandera, el escudo y el himno nacional.
UterodeMarita.com: La bandera gay del Tahuantinsuyo y otros símbolos patrios.

FOTOS:
Lavado de Bandera, protesta simbólica contra la dictadura fujimorista que no se habría podido hacer si la ley de Gutiérrez hubiera sido aprobada.
Raúl Montesinos, creador de la bandera del Tahuantnsuyo en 1973.