LOS FANTASMAS BAJO LA ALFOMBRA

Pocos artículos, en los últimos tiempos, han resultado tan lúcidos como el que hoy ha escrito Carlos Iván Degregori en Perú.21. Bajo el título de La Paja en el Ojo Ajeno, el ex miembro de la CVR ha desarmado los argumentos esgrimidos por Alan García en su desaforada defensa de Francisco Morales Bermúdez. En otras palabras, y en castellano puro y duro, lo ha desasnado en materia de historia de las masacres ocurridas en el siglo XX.

En general, el discurso gubernamental sobre los derechos humanos denota una mezcla de desprecio, discriminación e ignorancia, que a estas alturas del partido, más que desafortunada, parece intencional. La frase de Alan que Degregori resalta es realmente sintomática del “pensamiento García” en materia de derechos de los ciudadanos:

“Tenemos que evitar que se crea allá en Europa, que el Perú es una republiqueta bananera, de hutus y tutsis que se asesinan totalmente”.

Pero García, no lo olvidemos, no puede argumentar ignorancia. Su primer gobierno estuvo enmarcado, en buena parte, por las causas, hechos y secuelas del conflicto armado que vivió el país entre 1980 y 2000. Y, tal como lo dijo la CVR, y parece olvidar la selectivamente amnésica memoria presidencial – lo que parece ser defecto contagioso de otro ex gobernante, hoy en prisión – es que el APRA fue el partido con la mayor cantidad de militantes muertos durante ese periodo. Ni siquiera ese hecho del martirologio aprista – y vaya que los compañeros saben de persecusiones -, el que costó más muertos que la propia rebelión de Trujillo en 1932, es reivindicado por el ahora adalid de la mano dura. Ese dato, del cual apenas se acordó en su último mítin de campaña en primera vuelta – lo recuerdo, pues estuve allí, soplándome semejante aconecimiento -, refleja el nivel de violencia que vivió el país durante muchos años, del cual pretende fingir desconocimiento.

Sin embargo, poco a poco, el país se lo viene recordando, sobre todo, en relación con hechos que quedaron poco claros de la actuación gubernamental entre 1985. La semana pasada, la Sala Penal Nacional anunció que se vienen los juicios contra los militares involucrados en hechos violatorios de los derechos humanos ocurridos durante el Aprocalipsis. En esos casos – Accomarca, El Frontón y Cayara – García será llamado como testigo. De dichos casos, El Frontón es el que más problemas le trae, dado que, a pesar que no se ha demostrado fehacientemente su responsabilidad penal, su responsabilidad política es gravísima. A ello se suma las lógicas suspicacias por algunas resoluciones judiciales bastante convenientes para algunos. Bien lo dice el conocido refrán, “la mujer del César no solo tiene que serlo, sino parecerlo” y ese tipo de “ayuditas” procesales le cuestan más caro, a la larga, a quienes pretenden salir limpios de estas acusaciones.

Pero en los últimos días, otro fantasma más, este sí más directo, se destapa judicialmente. Como ha informado La República, Agustín Mantilla ha sido acusado por ser el máximo responsable de un comando paramilitar, que tomó el nombre de un martir aprista, y perpetró varios crímenes reconocidos incluso ante instancias internacionales.

La acusación fiscal apunta a lo que la Comisión de la Verdad y Ricardo Uceda han sostenido: la existencia de un grupo conformado por Mantilla para hacer operaciones de inteligencia y ejecuciones extrajudiciales. Una suerte de mini-Colina, pero cuyas motivaciones reales deben esclarecerse. De hecho, será interesante dilucidar si esto fue una iniciativa de Mantilla – propia o por órdenes de alguien – o si nos encontramos ante algo que preparó el propio partido como iniciativa para contrarrestar las muertes que le generaba Sendero Luminoso. De hecho, Jesús “Chito” Ríos admitió ante Rosa María Palacios que se generó un grupo de inteligencia del partido, labor que, como le dijo RMP, no era parte de lo que debía hacer un grupo político, ni siquiera en esas situaciones.

Lo que los apristas y el Presidente de la República no se percatan es que la actitud de omertá – es decir, silencio al estilo mafioso – que Mantilla ha tomado frente a este caso, a pesar de las evidencias, los termina perjudicando. Como escribió Marco Sifuentes hace un tiempo:

Yendo al fondo del asunto, lo primero que vale la pena resaltar es la visión martirológica que los compañeros tienen de Mantilla (”¡Agustín no es leproso!” corean). ¿Cuál es el mérito que le ven? ¿Callarse la boca sobre el Frontón y ocultar de quiénes eran los US$ 2 millones que le encontraron? Ojo: no es que crean que es inocente. No. Lo que valoran es que no haya “echado” a sus compañeros.

Volviendo al inicio, al final de su artículo, Degregori da una sentencia bastante lúcida, que resume la conducta de todos estos personajes sobre los derechos humanos:

Moraleja. Muchas veces son civiles más papistas que el Papa los que impiden que tengamos unas Fuerzas Armadas y una Policía Nacional modernas, subordinadas a un poder democrático y aptas para cumplir con estándares que ojalá se consoliden en el siglo XXI. Aunque algún malpensado pueda argumentar que la irritación presidencial y el blindaje a Morales Bermúdez, más que arrogancia, revelan una prudente cura en salud.

Por lo que vemos, ser malpensado no parece ser un mal en estos tiempos.

MAS SOBRE EL TEMA:
Javier Torres, secretario ejecutivo de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos: Gobierno debe tomar distancia de Agustín Mantilla
Wilfredo Pedraza: CVR documentó que Comando actuó con consentimiento de alta dirección del Ministerio del Interior

EL TONO DE AGUSTIN

Fiesta, que fantástica fantástica esta fiesta
que fantástica fantástica esta fiesta,
esta fiesta con amigos o sin tí
(Rafaella Carrá)

Esta foto, obtenida por el blog de César Vásquez Bazán (no, no es broma) muestra por dentro lo que fue el ágape más concurrido de Lima el último lunes: el cumpleaños de Agustín Mantilla.

En la reunión de esa noche, estuvieron varios conocidos nuestros, como Carlos Arana Vivar, el famoso ex director de Agua Para Todos y asiduo concurrente a las actividades de Alan García. Y otra joya: Miguel Ríos Saenz, parte del mal llamado Comando Rodrigo Franco.

Hubo otros apristas en la lista, a pesar de que Mantilla fue expulsado del APRA hace casi 7 años. Nos cuenta Heidi Grossmann:

Entre ellos, estaban Martín Navarro, subsecretario del APRA; y algunos funcionarios del Estado Peruano, como un asesor del congresista Javier Velásquez Quesquén; Ricardo Guerra, trabajador del despacho del legislador César Zumaeta; y Francisco Pásara, presidente del Consejo Directivo del Instituto Tecnológico Pesquero.

A ellos habría que añadir a Fernando Yovera, ex asesor de Toledo y hoy despachando junto a Luis Alva Castro en el Ministerio del Interior. Lo curioso es que Yovera quizo “suavizar” su relación con Mantilla, cuando El Comercio comentó su nombramiento como asesor en Corpac. Yovera, por cierto, es miembro del Instituto de Derechos Humanos al que pertenecen varios conspicuos compañeros.

Pero también fueron personajes vinculados al fujimorismo. Según fueron registrados por las cámaras de diversos medios, estuvieron el ex candidato al Congreso por el fujimorismo Fernando Viaña, el ex hombre de confianza de Montesinos y asistente a la reunión del Fiesta Oscar López Meneses y David Pezúa, uno de los ex operadores del fujimorismo en el Poder Judicial.

Y en lo que parece ser un coqueteo con el humalismo más ramplón, junto con Los Morunos llegaron Gustavo Espinoza – el mismo que denunció a Toledo por violación – y el ex candidato presidencial Ulises Humala. Lo curioso es que no es la primera vez que Espinoza se vincula al APRA, por quien fue elegido como regidor en Lurín hace algunos años. Y más recientemente, propugna junto a Javier Valle Riestra una amnistía para Antauro Humala.

Este ramillete de personajes da mucho que pensar. ¿Por qué Mantilla puede reunir en su casa de Pueblo Libre a personas tan disímiles? ¿Por qué personajes del aprismo, el fujimorismo y hasta del etnohumalismo acuden a esta reunión? ¿Cuanto poder tiene un personaje que le hizo tanto daño al Perú?

MAS SOBRE EL TEMA:
La Ventana Indiscreta: El cumpleaños de Mantilla (reportaje de Heidi Grossmann)

DE LEPRAS, DIABETES Y GASTO ESTATAL

Cumpliendo una escala de su ya conocido Tour 2007, Agustín Mantilla estuvo el fin de semana en Trujillo, en la inauguración de una Clínica del Pueblo. El padrino del aquelarre fue nada menos que Homero Burgos, el ex presidente regional de La Libertad y que hoy anda peleado con la dirigencia central del APRA en Lima.

Pero Mantilla ha aprovechado esta escala de su recorrido por las bases del partido – y vaya que base – para dar declaraciones a la prensa. La más significativa y extensa, es una entrevista que dio ayer al diario La República, en la que más o menos manda 4 mensajes, que son los más o menos clásicos de su repertorio reciente:
a) Estoy dispuesto a colaborar con el Gobierno.
b) No termino de entender porque soy repulsivo, o, en sus palabras “un leproso”.
c) Solo cumplí con mi deber.
d) La prensa me ha satanizado.

La pregunta es, ¿qué tan ciertas son estas afirmaciones?

MANTILLA EN EL GOBIERNO

Sobre la primera premisa, no hace falta saber que ya Mantilla está colaborando, de alguna manera, con el gobierno. Basta ver la omnipresencia de Carlos Arana, así no tenga cargo público, en las cercanías del entorno del Ministro de Vivienda Hernán Garrido Lecca. O a Víctor López Orihuela fungiendo como Director de Gobierno Interior en el Ministerio que dirige Luis Alva Castro. O al cuestionado Presidente de ENACO, Julio Jara Ladrón de Guevara.

Y quizás tenga a alguien más cercano en ciernes. Un amigo suyo y de su anfritrión Homero Burgos está fuertemente voceado para ocupar uno de los cargos que acaba de quedar vacantes, por obra y gracia de las malcriadeces de Alan García: Martín Sifuentes Palacios, actual Director Ejecutivo de FONAFE (la entidad que maneja todas las empresas estatales que aun existen), puede ser el nuevo Director Ejecutivo de Proinversión, la entidad estatal encargada de las concesiones y privatizaciones. Sifuentes estuvo reunido con Mantilla y Burgos en un ágape de hace un año, casualmente celebrado en Trujillo, meses antes que ocupara interinamente la alcaldía.

Por cierto, Sifuentes tendría que explicar la contratación de una falsa planta de asfalto cuando era Alcalde de la ciudad natal de Haya de la Torre, o su participación haciendo proselitismo político en plena campaña electoral municipal, o el nombramiento de Abdon Vilchez, uno de los encubridores del Comando paramilitar de Mantilla, como director de 4 empresas estatales.

Esta posibilidad se da justo en un momento crucial para el Presidente de la República. Frente a las protestas en Puno por la postergación de la concesión del Tramo 5 de la Carretera Interocéanica, García no ha tenido peor idea que desacreditar en público a Proinversión y a Ositran, dos de las entidades que tenían que ver con el tema, acusándolos, cual Toledo, de burócratas insensibles. Claro, García no recuerda que su incremento de gasto debió acompañarse de una reforma del Estado y que lo que se cuestiona no es la obra en sí, sino la forma tan mala en como se había planteado. Genaro Matute se lo ha hecho saber, pero él, sigue insistiendo en un error que analistas como Cecilia Blume, Fernando Rospigliosi y Augusto Alvarez Rodrich han remarcado.

En ese contexto peligroso, de un Presidente que quiere gastar, pero gasta mal y no reforma el Estado para hacerlo bien, es que un hombre de Mantilla puede encargarse de cortar el jamón de las concesiones, peor aún, con los antecedentes que hemos reseñado y que no son nada halagueños.

¿APESTADO POR LAS PURAS?

Mantilla no se ha labrado una mala imagen porque sí, o porque la prensa le tenga cólera, o por antiaprismo. Sus propios hechos lo sepultaron en vida y lo han convertido en esta suerte de candidato al leprosorio hawaiano de Molokai en que se ha convertido en la política peruana.

Recordemos brevemente su prontuario:
a) Su video con Vladimiro Montesinos en la salita del SIN, recibiendo 30 mil dólares. Video que le costó 6 años en San Jorge.
b) Las misteriosas cuentas que le encontraron en el 2001. Pero, OcraM dixit, aquí operó el viejo truco de la prescripción.
c) El tema del Comando paramilitar que operó en la segunda mitad de los años ochenta. Las dos investigaciones más serias sobre el tema, hechas por la CVR y por el periodista Ricardo Uceda, apuntan a que Mantilla formó uno de estos grupos en esos años. El caso está en investigación judicial en este momento. Y por cierto, cabría darle una miradita a una denuncia de hace unos meses, en la que se detectó que ex miembros del Comando chambean en el Congreso.

Asi que Don Agustín, cabría mirar mejor al espejo y hacer un ejercicio de memoria para saber que su reputación actual no se debe a cosas que son moco de pavo.

¿UNA ADVERTENCIA?

Finalmente, cabe hacerse una pregunta, ¿por qué habla tanto Mantilla de cumplimiento de deber, sacrificio por el Partido? ¿Protege a alguien, hace una amenaza velada o simplemente trata de ganar simpatías con esa monserga de no delatar a un compañero, por más corrupto que este sea?

Sin duda, la presencia de Agustín Mantilla termina por inquietarnos, pues su pasado lo condena. Y tal parece que el presente de varios de sus allegados es más preocupante aún. Transcurrido casi un año de gobierno, parece ser que la situación del ex escudero del Presidente de la República comienza a entrar a una etapa de definiciones.

¿Será la segunda etapa de la que hablaba con sus compañeros de Pueblo Libre?

MAS SOBRE EL TEMA:
Perú.21: Los hombres de Mantilla en el poder.
El Comercio: Mantilla impulsa candidatura de Burgos a dirigencia regional aprista.

UNA MOVIDA AL INTERIOR (DEL MINISTERIO Y DEL APRA)

La extraña salida de Javier Morán del Ministerio del Interior

La semana pasada, en medio de la vorágine por la extradición de Fujimori, pasó desapercibida la salida de un importante miembro del APRA de una posición igualmente fundamental, por lo menos, para fines políticos.

La única persona que el APRA pudo colocar dentro del personal cercano a Pilar Mazzetti cuando asumió la cartera del Interior fue Javier Morán Morán, quien no es cualquier militante de los predios de Alfonso Ugarte. Ha sido Secretario Nacional de Movilización y candidato al Congreso por Lima (con el número 10). La posición que ocupaba en el Ministerio era la de Director General de Gobierno Interior, quien en la práctica se encarga de designar a los representantes políticos del Poder Ejecutivo en provincias, que, desde marzo, han quedado reducidos a gobernadores y tenientes gobernadores, pero que, de todas maneras, supone un poder importante que siempre se reserva al partido de gobierno.

Morán ha seguido algunos meses más después de la partida de Mazzetti, pero la semana pasada fue reemplazado en su puesto por disposición del Ministro Luis Alva Castro.

Resulta curioso que tanto el diario Correo como el Instituto de Defensa Legal, quienes están en antípodas de intereses y posiciones frente a la actual gestión de gobierno, hayan informado coincidentemente sobre las presiones que Agustín Mantilla ha ejercido para que se nombre a un hombre ligado a su entorno: Víctor López Orihuela, todo porque Morán se habría opuesto a invadir de compañeros – sin importar su capacidad – a las gobernaciones y subgobernaciones. Además, esto supondría una batalla más en la pugna entre Del Castillo y Alva Castro, pues Morán es un personaje cercano al Presidente del Consejo de Ministros.

Ambos medios de comunicación señalan que López Orihuela está ligado a un viejo conocido de este blog: el cuestionado Carlos Arana Vivar. Es más, la gente del IDL recuerda que el nuevo Director General de Gobierno Interior está involucrado en el caso de compra de contenidos al diario La Razón por parte del Ministerio de Vivienda, dado que fue Secretario General de dicha cartera y avaló con su firma el contrato firmado con los mismos que vendieron su línea editorial a Vladimiro Montesinos.

Con esto no pretendo decir que Morán es el bueno y López Orihuela el malo, pero si puedo decir que el cruce de espadas y los cuestionamientos están de por medio en el rollo concerniente a este nombramiento nuevo. Estaremos atentos a ver que pasa.

DE MAMA COCA A MANTI COCA

Cuestionado funcionario a cargo de ENACO

Como saben, no toda la hoja de coca es ilegal en el Perú. El reducido porcentaje de cultivos que se destina a la comercialización legal de derivados de esta planta es comprado por la Empresa Nacional de la Coca, una de las pocas empresas estatales que aún nos quedan.

Pues bien, según veo en Pospost y en el Utero de Marita, quien ha sido nombrado como presidente de dicha entidad – que tiene su sede en Cusco – es un personaje bastante cuestionable. El sujeto, que responde al nombre de Julio Jara Ladrón de Guevara, tiene un currículum que bien podríamos calificar de prontuario.

Ya anteriormente este personaje fue Presidente de ENACO, pero, en dicha primera oportunidad, habría malversado fondos para su campaña electoral – 500 mil dólares, suma nada pequeña – para su postulación al Congreso en 1990. Ya se imaginarán en la lista de que partido iba.

Peor aún, también tiene algunas cosas que explicar en materia de derechos humanos. Jara fue viceministro del Interior de Agustín Mantilla, en la misma época en que operaba un Comando paramilitar bastante ligado al ex Secretario General del APRA. Asimismo, fue prefecto del Cusco en 1986, época en la que se torturaba a mujeres sospechosas de pertenecer a organizaciones subversivas.

Toda una joya que ahora ocupa un puesto bastante grande – por segunda vez -, pero que ahora tiene que lidiar con cocaleros más radicales, que rechazan su presencia en el puesto y que han llegado a amenazar con el bloqueo del gaseoducto de Camisea y de Machu Picchu si no se cumple con la famosa Acta de Quillabamba, la que le costó el puesto al ex Ministro Juan José Salazar.

¿Qué nos revela este asunto? Pues algo que ya sabemos: no tenemos política antidrogas, se vuelve a nombrar a un personaje cuestionado a tontas y a locas (por cierto, lo nombró Salazar, no el nuevo ministro) y se alimenta la gasolina de un problema social que el gobierno no sabe hasta ahora como – y con quien – manejar.

Pregunta final: ¿para qué querrá Mantilla a un hombre suyo cerca del tema cocalero? Raro, muy raro.

¿QUE PASA EN EL APRA?

Ha pasado algo desaprecibido el bochorno que sintió Mauricio Mulder en la ceremonia por los 83 años del APRA (*), celebrada el lunes en Alfonso Ugarte. El Secretario General del APRA fue recibido por gritos, abucheos y había sido antecedido por discursos que encarnaban la “línea de izquierda” dentro del partido.

Comentarios:

1. Parte del reclamo es chamba. Los gritos de El APRA al Gobierno lo confirman, pero al márgen de los reclamos por incrementar las agencias de empleo en los comités distritales del partido, hay cosas más interesantes detrás de esto.

2. Resulta más o menos claro que los militantes de base añoran al APRA de raigambre más radical. No en vano el discurso de Wilbert Bendezú, Secretario de Organización y Parlamentario Andino, volvió a tocar el tópico del retorno a la Constitución de 1979, con lo que implica en términos económicos. Ya algo de esto se había visto en el famoso concierto El APRA Canta, en vísperas del Día de la Fraternidad y, más recientemente, Bendezú contradijó la tesis del complot contra el gobierno, a raíz de las protestas sociales producidas en la última semana. Curioso resulta también que Armando Villanueva haya proclamado que el APRA sigue siendo un partido de izquierda, cuando a todas luces este gobierno no lo es.

3. A río revuelto, ¿ganancia de Mantilla? Cabe esa posibilidad. Don Agustín viene cumpliendo su gira 2007 por el interior del país, da mensajes claros a la dirigencia del partido (ver aquí y aqui) y algunos de sus ahijados están colocados en posiciones expectantes (casos Arana y Martín Sifuentes). Los gritos de las bases solicitando ¡Congreso Nacional! ya habían sido captados por la base de Pueblo Libre, la más adicta a Mantilla. También fue sintomático que Nidia Vilchez, congresista ligada al ex Ministro del Interior, tuviera a su cargo uno de los discursos.

4. ¿Consecuencias? Por el momento, ninguna. Alan está feliz gobernando con los sectores conservadores y la supervivencia de Del Castillo es debido a esa alianza, sobre todo con los empresarios. Pero Martín Tanaka no descarta otras posibilidades:

¿Podría cambiar el escenario?

–Si es que la proximidad con el fujimorismo y el estilo de gobernar empiezan a generar problemas. Cuando las encuestas de opinión, cada vez con más fuerza, señalen que la población no está de acuerdo con esta visión conservadora, con estas afinidades, posiblemente García intente, recién, mirar hacia la izquierda. Ese momento, sin embargo, no ha llegado aún.

Y si llega, ¿le quedará espacio a García para dar ese giro?

–Imagino que desde el gobierno se piensa que hacerlo sería una muestra de debilidad, que permitiría a sus opositores moverse mucho más cómodos. Siento que todo va a seguir tal cual, a menos que quienes promueven un cambio convenzan a García.

Dentro del APRA hay quienes no se sienten cómodos, definitivamente.

–Seguramente, pero por ahora se encuentran aislados, escondidos. Uno esperaría que esos sectores apristas hablen más fuerte y se quejen más explícitamente del rumbo conservador y de buenas migas con el fujimorismo.

Como vemos, las cosas en la Casa del Pueblo comienzan a complicarse.

(*) El periodista y polítologo Pedro Planas demostró que el APRA no fue fundado el 7 de mayo de 1924 en México: se trató de un discurso estudiantil, influenciado por las ideas de José Vasconcelos y en el que se entregó la bandera Indoamericana que era anterior a Haya de la Torre. En esa ceremonia no se mencionaron las palabras APRA o aprismo, que recien surgen a partir del artículo de Haya “What’s the APRA?”, publicado en 1927. En todo caso, debiera considerarse la fundación del Partido Aprista Peruano, en 1930, como inicio de actividades del partido de gobierno.

TE LO AGRADEZCO, ¿PERO NO?

LUIS ALVA CASTRO. Hoy por la Mañana:

“La convocatoria que nosotros vamos a hacer es a las personas que estén ahora dispuestas a ocupar cargos importantes. Yo no rechazo ninguna colaboración, pero estoy seguro que el señor Mantilla debe estar muy ocupado en sus asuntos personales”

“Ahora necesitamos personas dispuestas a trabajar sin ninguna dificultad, sin ninguna posibilidad de que sean convocados o llamados a otras tareas que sin duda personalmente deben cumplir, porque están en estos momentos asistiendo a procesos donde deben de responder a una serie de cuestionamientos que se les hace”

LUIS ALVA CASTRO. Hoy al Mediodía:

“No lo he pensado. No lo voy a hacer. No voy a convocar al señor Mantilla para asesoramiento o para que trabaje en el ministerio”

En la mañana, deja la puerta abierta a que Mantilla lo asesore. Antes del almuerzo, le canta la canción de Alejandro Sanz y Shakira: Te lo agradezco, pero no.

Toda esta novela montada alrededor de las declaraciones dadas ayer por Agustín Mantilla, en las que señalaba su disposición a colaborar como asesor del Ministro del Interior, nos va mostrando que las contradicciones de opinión frente a este polémico personaje son bastante claras.

Basta ver si no la manera en como César Vásquez Bazán – la peor de las nulidades que Alan puso de Ministro de Economía – culposamente pone un artículo suyo de 2001, donde alaba al ex secretario de AGP, a pesar que ya comenzaban a circular los rumores de su remate en la salita del SIN. Y, claro, resulta más sospechoso que lo cuelgue en el 2006, cuando ya Mantilla había purgado prisión, o que también registre la famosa entrevista al ex Ministro del Interior hecha en la apristona revista PescaPerú, donde Mantilla repite lo que ayer dijo:

“He sido devuelto a la libertad y con humildad y sin rencores me someto a ella. El pueblo aprista me ha perdonado y con él trabajaré para que en el Perú, haya pan con justicia y libertad.

“Ya le dije. Jamás me fui. En el APRA nací y en él moriré: al pie de mi Partido”.

Es claro que Mantilla tiene una agenda dentro de Alfonso Ugarte. Sus declaraciones en las que señala su sacrificio por el partido, sus intentos por limpiar a Alan García en el caso del Frontón (aunque sin evitar caer en contradicciones) y el ya célebre vídeo-mensaje de las “etapas del gobierno” nos muestran a un personaje totalmente desesperado por llegar al poder, mejor dicho, a Alan García.

Ciértamente, algunos líderes parlamentarios del APRA, como Aurelio Pastor, marcan sus claras distancias con Mantilla. Y hacen bien en hacerlo. Sin embargo, parece que ese mismo entusiasmo de deslinde no está en todos en Alfonso Ugarte.

Y no lo está porque los mensajes que da Mantilla son claramente los de un hombre que, aparentemente, sabe demasiado. Y presiona con lo que sabe al Presidente y no deja de coincidir con la línea Mulder del partido, reclamando mayores puestos de trabajo.

Y si bien es cierto (aunque políticamente incorrecto decirlo) que Mantilla ayudó a la creación del GEIN que capturó a Abimael Guzmán, su vídeo con Montesinos recibiendo 30,000 dólares, su aun confusa participación en los sucesos del Frontón, la formación de un grupo paramilitar de militantes apristas bajo su mando y sus no aclaradas cuentas por 3 millones de dólares en Miami, sin duda, lo ponen en la lista de personajes que no quieren estar fuera de la repartición de la torta, pero que no deberían estar ni siquiera en la fiesta de cumpleaños.

No sólo ha comenzado una segunda etapa, sino una descomposición de cosas que creo que no tiene punto de retorno.

MAS SOBRE EL TEMA:
Utero de Marita: La segunda etapa ha comenzado.
Martín Tanaka: Alan García debe hacer un deslinde de Agustín Mantilla.
Gran Combo Club: ¿Oposición interna en el APRA?