BOSÉ Y LOS ALGODONEROS

Hoy es el concierto de Miguel Bosé en Lima. Aunque muchos se fijan en la ambiguedad sexual del intérprete de Don Diablo o disfrutan de sus canciones – como es mi caso -, hoy voy a hablarles de algo que hace Bosé como parte de sus tareas: la lucha por un comercio justo para los algodoneros.

Hace unos años, el cantante español vino al Perú para una campaña liderada por Oxfam Internacional , en la que pudo entrevistarse con agricultores dedicados al cultivo del algodón, que podrían verse afectados por ciertos efectos distorcionadores de la apertura económica con los tratados de libre comercio, los cuales, si bien son importantes, cabe recordar que solo son una herramienta para una estrategia de desarrollo que no solo debe mirar mercados externos, sino también debe tener en cuenta a los posibles perdedores de la apertura comercial, desarrollando estrategias importantes para su desarrollo.

En dicha oportunidad, se pudieron registrar, entre otros pasajes, las siguientes impresiones de Bosé:

En la última década Perú ha pasado de tener 260 mil hectáreas de cultivo de algodón a solo 80 mil. Esto es inaceptable en un país que cuenta con una tierra inmejorable para el cultivo de este producto”, señaló. Bosé hizo también referencia a la excelente calidad del algodón peruano, reconocida a nivel mundial, sorprendido ante la mínima parte de las ganancias que reciben los agricultores, “y la ayuda que reciben del Estado es nula: es muy poca y llega tarde”, dijo.

Antes de despedirse, el cantante hizo un llamado al gobierno entrante para que atienda los reclamos de los algodoneros y les permita acceder a vivir una vida digna. Al dirigirse a los candidatos les pidió “que no piensen en partidos, sino en cada uno de los peruanos”. Bosé señalo que él considera que la economía peruana “necesita de esta industria y no es mucho lo que hay que hacer para repotenciarla. Si se logra un comercio con justicia, el Perú puede volver a ser una gran potencia del algodón, pues tiene un producto de calidad, 100% competitivo”, manifestando así lo impresionante que ha sido esta experiencia para él.

Pero las buenas intenciones del artista no han quedado aquí. Una vez llegado a Lima para el Papitour, se entrevistó con el Presidente del Congreso, cuyas impresiones han sido registradas por El Comercio:

El intérprete agradeció la voluntad de los congresistas de involucrarse en el rescate de “una de las identidades más grandes e históricas” de Perú que, según dijo, “no se puede perder”.

Aseguró que está “vinculado” al algodón que se produce en la región norteña de Piura, “porque ahí fue por primera vez” que conoció del tema.

“Es una producción que ha ido disminuyendo incomprensiblemente”, remarcó para después destacar la “sapiencia, experiencia y voluntad” que le mostraron hoy los legisladores peruanos.

“A partir del lunes se van a impulsar proyectos, compromisos, financiaciones, leyes para que la agricultura del algodón de este país vuelva a tener el lugar que siempre ha tenido históricamente”, destacó.

Bosé dijo que cuando se llegue a los “hechos” estará “ahí” y advirtió que las medidas sobre el algodón tienen que ser eficientes para evitar “hacer el ridículo”.

“Me he comprometido que si esto realmente funciona, porque sino vamos a hacer el ridículo, (…) a ser no solamente en Perú, sino donde haga falta, la imagen del algodón del Perú”, concluyó.

Pues bien, la sapiencia no solo la tendrán que tener con el algodón, sino también con los demás productos que se verán perjudicados por el TLC, impulsando una política agraria que parece ser inexistente en el país, con una gestión preocupada más en la agroexportación.

Los esfuerzos de artistas como Miguel Bosé ayudan a visibilizar problemas que muchas veces pueden pasar desapercibidos por la prensa. Allí está el mérito de su colaboración. Pero ahora dependerá de los políticos peruanos corresponder a dicho esfuerzo, que, esperemos, no se vea marcado bajo el signo de Caín.

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