Cinco escenarios del segundo año de PPK

Araoz PPK

Con el nombramiento de Mercedes Araoz como presidenta del Consejo de Ministros, comienza el segundo año de gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, para todo efecto práctico. ¿Qué retos deberá afrontar esta administración en este segundo tramo? Ensayamos una respuesta, a partir de cinco escenarios centrales que deberá afrontar.

La economía

Sin duda, para un gobierno caracterizado por la fuerte presencia de tecnócratas, este es el escenario donde se sienten más cómodos, por dos razones. En primer lugar, porque buena parte de las obsesiones del equipo gubernamental pasan por el éxito en recuperar tasas de crecimiento relativamente altas en forma paulatina. Destrabe es una de las palabras más pronunciadas en los pasillos de todos los ministerios, sobre todo, aquellos ligados a los sectores productivos.

En segundo lugar, porque el escenario internacional suena mejor. Los precios del cobre y del zinc son más que favorables para nuestras exportaciones primarias y reactivarán, sin duda, proyectos mineros dormidos. La recuperación económica en simultáneo de Estados Unidos, Europa y China es otra buena noticia. En los salones de la CONFIEP y otros gremios empresariales se respira confianza, no solo por la buena marcha internacional, sino también por el nombramiento de Claudia Cooper en el Ministerio de Economía y Finanzas.

Sin embargo, más allá de los entusiasmos empresariales, el ciudadano debe sentir que el gobierno trabaja para su bolsillo. Ello va desde calmar las ansiedades por controles de precios que sabemos a dónde nos llevan, hasta una adecuada fiscalización de los derechos del consumidor. Es en esta materia donde PPK y su equipo tienen una seria deuda. Y una “reforma laboral pro empleo”, como la que pretenderían encabezar mediante facultades legislativas, requeriría dotes políticas que hasta ahora parecen escasear en el gobierno.

Donde parece no existir aún un norte claro es en los necesarios ajustes que el modelo económico requiere. Como advirtió el politólogo Alberto Vergara en su columna en El Comercio, es evidente que la economía no crece como quisiéramos hace varios años. Más allá de las responsabilidades particulares del gobierno de Humala o de la gestión Thorne en el MEF, resultaría necesario hacer este trabajo de pensamiento en torno al modelo de desarrollo que requiere el Perú. Pero las reacciones de nuestra derecha liberal en lo económico ante el artículo del docente de la Universidad del Pacífico hacen pensar que, precisamente, las presiones irán por continuar con más de lo mismo. Y es probable que en jirón Junín las acaten.

Género

Una materia en la que el gobierno hizo grandes esfuerzos durante el primer año fue en la lucha por la igualdad de género. La gestión de Ana María Romero tuvo como una de sus prioridades la lucha para defender a las mujeres de cualquier tipo de violencia. Al mismo tiempo, se dieron algunas iniciativas a favor de los ciudadanos LGTBI, como el Decreto Legislativo 1323 que incorporó a los crímenes de odio en la legislación peruana.

Sin embargo, esos avances parecen estar en peligro. La nueva titular del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables está más preocupada en el empoderamiento femenino a través del mercado antes que en afrontar situaciones de violencia de género. Si bien la presidenta del Consejo de Ministros está sensibilizada con estos temas y anunció que propondrá un proyecto que busque la igualdad salarial entre hombres y mujeres, habrá que esperar a su discurso de investidura para conocer cuáles serán las prioridades del gobierno en esta materia. Y el tema LGTBI ha desaparecido de la agenda gubernamental. A ello se suma el nombramiento de Idel Vexler y Fernando D’Alessio en ministerios claves como Educación y Salud, siendo conocidas sus simpatías conservadoras.

Al mismo tiempo, confluyen dos escenarios. El gobierno se siente lo suficientemente débil como para encarar varias batallas y uno de los campos en los que indica que arriará banderas en lo referido a la igualdad de género. Y, de otro lado, los sectores conservadores buscan aprovechar la visita del Papa Francisco para obtener cualquier declaración que salvaguarde sus intereses. Si a ello se suma la división interna del gobierno en torno a temas confesionales, tenemos un escenario bastante complicado en esta materia.

El fujimorismo

Uno de los problemas que el gobierno nunca pudo resolver fue su relación con el fujimorismo. Las indecisiones en torno a este vínculo terminaron irritando a todos: detractores de Fuerza Popular que consideran inviable pactar con una mafia, resignados a la real politik que señalaban que “es necesario algún tipo de entendimiento para que avance alguna reforma” y entusiastas con un “cogobierno que le cierre el paso a la izquierda en 2021”.

Con el nombramiento de Araoz y la salida de ministros incómodos para el fujimorismo, cierta tregua política parece haberse alcanzado. Se da por sentado que, más allá de algunas modificaciones, la Ley de Presupuesto 2018 será aprobada. Y el gobierno procura que el clima político se enfríe hasta el verano, aprovechando la visita papal en enero.

Sin embargo, no se advierte aún una estrategia en el gobierno respecto a la bancada mayoritaria. Mejor dicho, hasta el momento no se modifica el status quo de la relación con Fuerza Popular y tampoco queda claro qué es lo que quiere hacer el gobierno. Por ahora, se prefiere mantener la indefinición, pero dos escenarios pueden cambiar las cosas: la aceleración de la crisis en el fujimorismo por el factor Kenji Fujimori y un posible indulto humanitario a Alberto Fujimori.

El indulto

Precisamente este es uno de los temas donde el gobierno tampoco tiene una definición clara. En Palacio de Gobierno, sin duda, se prefiere evitar que Fujimori muera en la cárcel, para evitar las consecuencias políticas de la posible creación de un “mártir”. Sin embargo, varias cuestiones complican una decisión en Palacio de Gobierno.

De un lado, es evidente que Keiko Fujimori no quiere un indulto humanitario a su padre. Ella oscila entre la posibilidad remota de una sentencia judicial que revierta en parte la condena sobre violaciones a los derechos humanos y el silencio claro sobre una gracia que su hermano sí está dispuesto a impulsar y, sobre todo, a tranzar con el gobierno.

De otro lado, el sector más movilizado en torno a reafirmar la culpabilidad de Fujimori en los casos de crímenes de lesa humanidad y corrupción tiene una capacidad de incidencia en el gobierno. No solo porque tiene perfiles mediáticos importantes o una personalidad con capacidad de influencia como Mario Vargas Llosa, sino también porque tiene un elemento que el sector favorable al indulto no puede esgrimir: capacidad de movilización en las calles.

Las élites están divididas sobre este tema, lo que lleva a que la decisión se siga postergando en Palacio de Gobierno. Eso sí, por ahora, está descartada la existencia de informes médicos o que la venida del Papa sea el momento perfecto para llevar a cabo esta complicada determinación.

Conflictos sociales

Por ahora, con excepción del conflicto alrededor de la posibilidad de una consulta previa en el Lote 192, las posibilidades de disputas en torno a proyectos mineros y de energía son reducidas. Los yacimientos más polémicos –Conga y Tía María– no se llevarán a cabo en este gobierno, más allá de los deseos de algunos entusiastas analistas. Por ahora, el gobierno tiene un flanco menos que cubrir en esta materia.

Sin embargo, la prolongada huelga de maestros mostró las debilidades estatales para afrontar conflictos donde lo laboral se mezcla con la política. Se desconoce el rol que tuvo el viceministerio de Gobernanza Territorial en este conflicto en particular, así como el papel que cumplirá en otras disputas de diverso tipo.

Precisamente, es el flanco laboral el que deberá cuidar más el Poder Ejecutivo. La huelga magisterial demostró que gremios con posibilidad de movilización tienen la capacidad de ponerlo contra las cuerdas. Si va por una reforma laboral, sin duda, se vendrán varias movilizaciones que podrían replicar lo visto en las marchas contra la “Ley Pulpín”. Sin política, cualquier cambio o proyecto importante se podría debilitar. Ya lo demostró el primer año de gestión.

(Publicado originalmente en Ideele. El autor hace la salvedad que trabajó en la Presidencia del Consejo de Ministros entre marzo y junio de 2017)

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Corrupción empresarial: Perú pierde por goleada

Schutz Montesinos

Mientras que los peruanos mantenemos la esperanza intacta para clasificar a Rusia 2018, no ocurre lo mismo frente a lo que esperamos de los empresarios al enfrentar a la corrupción.

Según la Encuesta Nacional sobre Percepciones de Corrupción, elaborada por Ipsos Perú para Proética, de cada 100 empresarios, 71 son percibidos como corruptos. 85% de los encuestados considera que el empresario que entrega una coima es cómplice del funcionario sobornado. Solo 32% considera que las empresas y gremios empresariales están involucrados en la lucha anticorrupción.

A diferencia de otras materias, la CONFIEP no tiene una posición clara y fuerte en este tema“, sostiene Francisco Durand, sociólogo y politólogo. “La lucha penal contra la corrupción se ha concentrado en los funcionarios públicos“, expresa el exprocurador Julio Arbizu.

Ambos expertos analizan episodios que pudieron ser cruciales y quedaron, como muchos partidos de la selección de fútbol, en un mero “casi”.

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Los pedidos de favores de Dionisio Romero Seminario a Vladimiro Montesinos quedaron en la impunidad total (Foto: El Comercio)

PROCESANDO LOS 90: GOLES QUE NO HACES, TE LOS HACEN

Desde su experiencia en la Procuraduría Anticorrupción, Arbizu sostiene que se armaron mejor los casos vinculados a funcionarios públicos pertenecientes a la organización criminal Fujimori – Montesinos que aquellos que implicaban a grandes empresarios ligados a la misma.

La respuesta penal privilegió a los autores de delitos vinculados con administración de fondos, en detrimento de aquellos donde existía una interrelación entre funcionarios y empresarios. Se buscó desarticular una organización que capturó el Estado desde dentro“, refiere el abogado, quien trabaja actualmente en Honduras.

Otros factores que incidieron, a su criterio, para la sensación de impunidad en estos casos, fueron la creación de la Sala Penal Anticorrupción C, donde se produjeron sendas absoluciones y prescripciones, así como la incidencia de abogados penalistas con importantes conexiones en el Poder Judicial.

Durand coincide con Arbizu en los factores arriba anotados. Añade las dificultades de la Comisión Investigadora sobre Delitos Económicos y Financieros (CIDEF) del Congreso de la República, presidida por Javier Diez Canseco, a la que asesoró: “Había una gran cantidad de indicios que debieron llevar a comprobaciones. Existían muchos casos de empresarios que no fueron investigados por el Poder Judicial. Fue imposible acotar la información“, manifiesta el científico social. Y estos personajes mantuvieron su poder estructural en la sociedad peruana.

Faenon
Un faenón impune que no permitió la mejora en la regulación de la gestión de intereses (Captura de pantalla: América Televisión)

PETROAUDIOS Y GESTIÓN DE INTERESES: FOUL JUDICIAL, POCA REACCIÓN LEGISLATIVA

Otro partido perdido fue el caso Petroaudios. Los principales procesados, Rómulo León Alegría y Alberto Quimper, quedaron absueltos. ¿El motivo? Los audios y correos electrónicos que suscitaron el escándalo quedaron fuera del proceso judicial. Arbizu comenta:

Hay, sin duda, un tema de valoración probatoria. Fue lamentable que no se consolidara una línea jurisprudencial a partir de los hallazgos del caso Fujimori – Montesinos, haciendo un balance entre interés público y la pretendida invalidez de algunas pruebas”

El Poder Judicial tampoco investigó los presuntos casos de corrupción vinculados a empresas mexicanas que suscitaron el espionaje industrial a cargo de la empresa Business Track.

A raíz del escándalo, medios leídos por los empresarios como El Comercio y Semana Económica propusieron una mejor regulación de la gestión de intereses, cuestión que duerme el sueño de los justos en el Congreso de la República. Para Durand, es necesario cambiar la legislación en esta materia:

“La evidencia indica que los lobbies son claves para ganar contratos de obras públicas, para lograr adendas que inflan presupuestos y hacer gestiones convenientes, como amnistías tributarias y ambientales. En el Perú hay pocas firmas registradas en esta función, pero existen muchos lobbistas que cumplen estas funciones informalmente”. 

Ninguno de los gestores de interés que aparecían en la Encuesta del Poder 2016 estaban registrados. Durand sostiene que se prefiere el shadow lobby, a diferencia de Estados Unidos, donde la actividad es transparente y reconocida, aunque con algunos cuestionamientos.

Arbizu Durand
Francisco Durand y Julio Arbizu convienen que las reglas que privilegian buenos tratos para el empresariado pueden derivar en corrupción o en la normalización de tratos indebidos. (Captura: Otra Mirada) 

PROBLEMAS ESTRUCTURALES (COMO EN NUESTRO FÚTBOL)

Más allá de los casos emblemáticos, existen otros factores que colaboran para nuestro triste récord judicial al procesar crímenes de “cuello blanco”.

Para Arbizu, una circunstancia clave es que los gobiernos post Fujimori han sido proclives a reducir los controles para la actividad empresarial. Un campo grave está en las contrataciones y adquisiciones del Estado.

En 2012, concluimos que los delitos de peculado y de colusión – este último, vinculado a contratos estatales – constituían el 70% de casos de corrupción.  Mostró la precariedad estatal sobre manejo de fondos y adquisiciones, pero se produjo una mayor flexibilización de controles“, indica el abogado.

Durand incide en las relaciones sociales en el Perú. “La élite del poder, básicamente limeña y de clase alta, es un núcleo muy reducido con prácticas de exclusión. Este es el grupo que predomina en grandes empresas, estudios de abogados, firmas de consultoría y determinados sectores de la administración pública“, sostiene el sociólogo. Esto normalizaría determinadas prácticas que, sin ser ilegales, muestran favoritismos.

Para el experto en temas empresariales, los grupos emergentes que aparecen en su libro “Los Doce Apóstoles de la economía Peruana”, también incurren en estas conductas. Ejemplos son los nexos entre universidad y política en el caso de los Acuña o la forma como el grupo Gloria buscó reducir el impacto de la crisis láctea.

¿Lava Jato será otro partido perdido para Perú? Esa pregunta, a diferencia de la clasificación peruana al mundial de fútbol, no se resolverá este martes. Pero, como en algunos días más, el resultado depende de nosotros mismos. Y este es un caso que debemos ganar para revertir un marcador abultado en contra.

(Publicado originalmente en La Mula)