Datos Sodálites: Levaggi y Baertl

(El autócrata nicaraguense Daniel Ortega y el aún funcionario de la OIT Virgilio Levaggi en reunión. Foto: La Voz del Sandinismo)

Esta noche, el Instituto Prensa y Sociedad otorgará el Premio Nacional de Periodismo 2016 a Pedro Salinas y Paola Ugaz, quienes durante los primeros meses de este año presentaron la serie Los Abusos del Sodalicio, una serie de reportajes que complementan las revelaciones de “Mitad monjes, mitad soldados”, libro donde se detallaron diversos hechos contra la integridad física, mental y sexual de varios miembros de la entidad católica conservadora.

Precisamente, en la segunda edición del texto publicado por ambos periodistas, aparecida hace algunas semanas, se confirma un dato revelado por este blog: Alessandro Moroni confirmó ante el Ministerio Público que conocía dos denuncias de abusos sexuales presuntamente cometidos por Virgilio Levaggi, exmiembro del Sodalicio que dejó la entidad en 1987.

En esa oportunidad señalamos que:

Según la declaración de Moroni, que Desde el Tercer Piso pudo conocer, el actual superior general del Sodalicio, gracias a su posición, pudo conocer en el 2015 la existencia de dos denuncias de abusos sexuales presuntamente cometidos por Levaggi hace aproximadamente 30 añosLas dos personas, según señaló Moroni, eran mayores de edad al momento de ocurridos los hechos. Uno de ellos pertenecía, de acuerdo al dirigente sodálite, a la organización cuando sucedieron estos acontecimientos.

En la página 322 de “Mitad monjes, mitad soldados”, se consigna el siguiente testimonio de Moroni:

Pero no es el único miembro del Sodalicio que sindica a Levaggi como presunto autor de abusos sexuales. José Ambrozic, vicario general de la institución, es decir, el número 2 de la organización, también indicó tener conocimiento de dichas acusaciones. Aquí se consigna lo señalado en la página 321 del libro de Salinas y Ugaz:

Es decir, ya son tres los miembros de la dirigencia sodálite que conocían las acusaciones contra Levaggi: Moroni, Ambrozic y el propio Luis Fernando Figari, principal acusado en la investigación que se sigue ante el Ministerio Público.

Pero hay una cuarta persona que también sabe de estas versiones.

(Padre Jaime Baertl, sacerdote sodálite, con mucho conocimiento sobre la institución. Foto: Sodalicio de Vida Cristiana)

Como indicamos en octubre pasado, Salinas mencionó en una columna en El Comercio en respuesta a Fernando Vidal, encargado de comunicaciones del Sodalicio, el siguiente pasaje:

Concretamente, en 1989, Baertl me confesó en sus oficinas de Lizardo Alzamora, en San Isidro, que en 1986 descubrieron el caso de un jerarca sodálite, muy cercano a él, involucrado en por lo menos un evento de abuso sexual, aprovechando su condición de director espiritual. Entonces Baertl me dijo que se trató de “un hecho aislado”, del cual “no tenían conocimiento”. ¿Les suena el sonsonete?

Lo curioso es que al predador jamás lo expulsaron. Lo aislaron en una suerte de ‘retiro’ –como hicieron años más tarde con el pederasta sodálite Jeffrey Daniels– y le dieron cobijo y protección. Nunca lo denunciaron ante alguna autoridad civil, y el líder sodálite se fue, ya adivinarán, cuando quiso.

Hacia dentro se informó artificiosamente que “había faltado gravemente a la obediencia”. Como cuando comunicaron internamente que estaban cerrando la causa de la beatificación de Germán Doig “porque no alcanzó las virtudes heroicas”, y la verdad era otra, más truculenta. Tal cual.

Como indicamos en nuestro post, la alusión de Salinas era al caso Levaggi. Dos testimoniantes de presuntos abusos sexuales que habrían sido cometidos por él decidieron no aparecer en el volumen de los periodistas antes mencionados. El aún funcionario de la OIT ha negado dichas acusaciones. Sin embargo, otros testimonios sobre situaciones extrañas que aluden al exmiembro del Sodalicio de Vida Cristiana aparecen con seudónimo en el texto, como ha resaltado el exsodálite Martin Scheuch.

Precisamente, Scheuch acusó al padre Baertl por una inconducta. Relata Salinas:

Matías, uno de los testimonios de “Mitad monjes, mitad soldados” (Planeta, 2015), comenta un incidente ocurrido en 1979, “cuando su consejero espiritual era B. Matías narra que, de súbito, B interrumpió la conversación que sostenían para pedirle algo insólito. ‘Me ordenó que me desvistiera por completo y me pidió que abrace una enorme silla que había en la sala donde estábamos, y que fornicara con ella. En realidad, simulé que le practicaba el coito. De hecho, me sentí bastante incómodo. Sentí que se me estaba haciendo violencia interior’”.

Bueno. Para ir directo a uno de los puntos requeridos por Fernando Vidal Castellanos, superior regional del Sodalicio en el Perú, formulados en esta misma página, les cuento que Matías es el sodálite Martín Scheuch. Y B es nada menos que el sacerdote sodálite Jaime Baertl, quien, hasta donde sabemos, ha conocido y solapado y ocultado y desmentido casos de inconductas sexuales producidos al interior de su institución.

A pesar de ello, Scheuch ha sido maltrado nuevamente por el Sodalicio, que le ha negado una reparación. Cuenta el autor de “Mitad monjes, mitad soldados” en una columna aparecida hace dos semanas:

Una carta del 9 de noviembre le informa a Scheuch que el “Comité de Reparaciones” (cuya existencia es nueva para quienes hemos sido parte de este “proceso” y cuyos integrantes son absolutamente desconocidos para la opinión pública) no lo considera como “resarcible” o “reparable”, si caben ambos términos. Tal cual.

¿Por qué la protección a Baertl? Tal vez dos datos sean claves para entenderlo.

Como reveló uno de los reportajes por los que Salinas y Ugaz serán premiados esta noche, el sacerdote sodálite es el hombre clave de las finanzas en el Sodalicio. Participa en el manejo de empresas que procuraron domicilios de lujo para Luis Fernando Figari, así como en los intereses educativos, inmobiliarios y hasta funerarios de la organización.

Y como pocos conocen, Baertl tiene conexiones políticas clave. La más notoria es la del expresidente Alan García. Como reveló la publicación Ellos y Ellas, al final del segundo gobierno aprista, en la capiilla de Palacio fue bautizado Federico Dantón García Cheesmann, hijo menor del exmandatario. El sacerdote encargado de la ceremonia fue Baertl. Asi lo reportó Panamericana Televisión.

Pero no es el único favor de Baertl hacia García. Al revisar el calendario de festividades de la Virgen del Carmen en 2009, nos topamos con lo siguiente:

Saquen ustedes sus propias conclusiones.

Agregar un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Cambiar )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Cambiar )

Connecting to %s