Orgullosamente Solos

(Portada del nuevo libro de José Carlos Yrigoyen. Foto: Perú.21)

Mi abuelo, aprista de carnet, no pudo abrir las páginas de El Comercio hasta la década de 1980 cuando, paulatinamente, el viejo diario de la familia Miró Quesada comenzó a reconciliarse con el partido vivo más antiguo del Perú.

Sabía, tanto por mis cursos de historia como por la indagación para un trabajo de largo aliento que vengo desarrollando en los últimos meses, que la relación entre ambos bandos nació envenenada. El asesinato de Antonio Miró Quesada de la Guerra, director de El Comercio, en 1935, a manos del militante aprista Steer sería el hito que haría aún más grande la distancia entre el grupo político a quien sus detractores calificaban como “secta” y el periódico a quienes los compañeros trataban como “el enemigo”.

Pero las dimensiones del conflicto nunca quedaron tan claras con la lectura de “Orgullosamente Solos”, novela de no ficción de José Carlos Yrigoyen que devoré este fin de semana.

El escritor y crítico literario presenta la historia de su abuelo, Carlos Miró Quesada Laos, quien no solo fue uno de los principales hombres a cargo del diario más tradicional del país. Fue, a todas luces, uno de los mayores simpatizantes y difusores del fascismo en el Perú.

Yrigoyen nos muestra una historia de descubrimiento personal. Junto a él, el lector irá viendo que, durante los años 30, hubo hombres que tuvieron genuinas simpatías por personajes tan despreciables como Mussolini y Hitler. Que viajaron para conocerlos, entrevistarse con ellos y admirarlos aún más. A través de la vida de Miró Quesada Laos, apreciamos como un sector de las élites peruanas adoptó los sórdidos mensajes sobre superioridad de razas, corporativismo y menosprecio por los derechos de los demás. Y que dichos escritos fueron publicados en el diario que hoy, lejos de dicha tradición, procura revindicar – al menos, teóricamente – el liberalismo en todas sus expresiones.

Dicha revisión no es el mero recuento que, cada cierto tiempo, hacemos de nuestros antepasados para desmitificarlos. Yrigoyen no solo expone el choque que le produjo conocer el pasado de su abuelo como un “camisa negra”, sino también su vínculo parental con una de las familias más poderosas del país.

Al mismo tiempo, se da cuenta de los extremos a los que se llegó en el odio entre El Comercio y el APRA. La oposición a diversos gobiernos o candidatos se subordinó a la posición que tuvieron frente al partido de la avenida Alfonso Ugarte. Miró Quesada Laos no solo rivalizó periodística y políticamente con los apristas sino que llegó a hacer libelos abiertamente homofóbicos contra Haya de la Torre. Entre otras razones, los escritos publicados en el semanario Hoy – que recuerdan, como señala Yrigoyen, a las piezas colocadas en los diarios chicha contra Gustavo Mohme Llona – es una de las causas por las cuales, hasta el momento, la militancia aún no habla abiertamente de la vida privada de su jefe máximo.

Escrito con una prosa bastante depurada, el libro de Yrigoyen no solo supone (como lo han hecho Renato Cisneros, Juan Manuel Robles y José Carlos Agüero) un ajuste de cuentas con los antepasados más cercanos. También implica una aguda descripción sobre un aspecto de la vida peruana entre los años 1930 y 1950 que merece más estudio.

Junto al excelente estudio de Tirso Molinari, esta novela de no ficción supone un acercamiento a la extrema derecha peruana que debe ser leido para comprender más a nuestras élites. Y una explicación sobre porque hasta ahora tenemos clases altas y medias que aún no logran superar los quiebres sociales y políticos de las décadas siguientes.

Agregar un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Cambiar )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Cambiar )

Connecting to %s