CRISIS SOLIDARIA

(Los dos protagonistas de esta historia, en tiempos mejores. Foto: El Comercio)

Ayer, Nano Guerra García dejó de ser el candidato presidencial de Solidaridad Nacional. Peor aún, el partido que ganó las elecciones en Lima Metropolitana de largo no tendrá representación en el Congreso de la República ni en el Parlamento Andino. Esta es la historia de una crisis con un final inesperado.

Todo comenzó el año pasado. Luis Castañeda Lossio había sido electo alcalde de Lima y, aunque algunos esperaban que se volviera a lanzar, el alcalde negó esa posibilidad.

Pero alguien calentaba sus expectativas: José Luna Galvez, secretario general de Solidaridad Nacional, comenzaba a tener pintas en todo Lima, lanzar suplementos con publirreportajes pagados por la Universidad Telesup y a promocionar con todo sus donaciones de sueldo a obras de bien social. Además, varios personajes que rivalizaban con él, como Kary Griswood de Orlandini y Marco Parra, dejaron el partido amarillo.

En su partido no todos compartían la misma idea. A pesar de las pintas adelantadas, la gente de Castañeda comenzó a buscar candidato presidencial por fuera, dado que Luna no aparecía en las encuestas. La idea era no perder la inscripción, mantener una representación parlamentaria digna que le permitiera tener un arma de negociación para evitar una fiscalización en serio y, claro está, ver si es que se podía negociar la reactivación de la reelección para los alcaldes, prohibida desde el año pasado.  Lo único fijo que tenían era mantener la alianza con Unión Por el Perú.

Así, se tuvo conversaciones con Hernando de Soto, Luisa María Cuculiza, Alberto Borea y, finalmente, Nano Guerra sería el candidato.

(La plancha solidaria en su presentación: el congresista arequipeño Gustavo Rondón, Luna y Nano)

En esa repartición de tareas, la estrategia era clara. Nano sería una cara apuntando al sector emergente con costumbres conservadoras (el típico votante de Castañeda). Luna sería la cabeza de lista en Lima y pondría buena parte del financiamiento. Gustavo Rondón trataría de conseguir el objetivo de tener congresistas en dos circunscripciones (plan B para pasar la valla electoral). Y la estrategia de campaña estaría a cargo de Carlos Raffo, el conocido publicista y excongresista fujimorista. Según pudo conocer este blog, a Raffo se le prometió el manejo al 100% de la campaña.

Y de hecho, ello pasó. El publicista básicamente importó las ideas que tenía para Mauricio Diez Canseco y Alex Kouri a la campaña de Nano. Lucha contra la Unión Civil y el aborto, indulto a Alberto Fujimori, guerra contra la SUNAT y otro sin fin de iniciativas. No lo hizo bailar como con Heresi, pero armó mítines al estilo noventero. Básicamente, llamar la atención como sea.

Y allí comenzaron las diferencias con Luna y otros miembros de Solidaridad Nacional. Nano presentó tachas contra Julio Guzmán y hasta se encadenaba en la puerta de Palacio de Gobierno, pero Patricia Juárez lo desautorizaba. Y, mientras, esta escena se hacía popular en You Tube en todo el país:

(Lo que veíamos mientras cargaba un video de You Tube. Captura de pantalla: El Comercio)

Como indicó el periodista Pedro Ortiz Bisso en El Comercio:

Hace unos días fui protagonista involuntario de una experiencia que, estoy seguro, entrará en los anales de la era digital en el Perú: abrí un video en You Tube… ¡Y no encontré publicidad de José Luna!

El hecho me llevó a pensar si acaso el congresista de Solidaridad había sufrido algún problema de salud o un buen amigo suyo había logrado convencerlo del mayúsculo sinsentido que significa gastar tanto dinero en una candidatura sin mayores posibilidades.

Luego, comenzaron las versiones sobre diferencias entre Raffo y Luna sobre la dirección de la campaña. El dueño del membrete UPP, José Vega, hablaba de replanteamiento de campaña. Mientras, cuando era más evidente que la publicidad solidaria era mayor en la cabeza de lista parlamentaria, Nano se mandaba con estos tuits:

(Luna, ejem, cof cof. Captura: Utero.pe)

Y, sin ningún desparpajo, la teniente alcaldesa de Lima retuiteaba la publicidad de una regidora aprista que postula al Congreso.

(Sería interesante ver como vota la regidora Orcón en las sesiones de Concejo. Foto: DTP)

El sábado, en El Comercio, se daba un adelanto de lo que venía: Solidaridad Nacional evaluaría las encuestas para definir que hacer con Nano y con las listas al Congreso. Las diferencias entre Guerra García y Luna ya eran notorias. Con las cifras de Ipsos y CPI, la decisión estaba tomada con respecto a Nano.

El problema fue que Luna no se esperaba que Castañeda definiera que el partido se retiraba de las elecciones. Y terminó pateando el tablero. Según indicó El Comercio:

Fuentes de este Diario confirmaron que José Luna Gálvez, quien también postulaba a la reelección congresal con el número 1 por Lima, se mostró en desacuerdo con la decisión de retirar, además de la candidatura de Nano Guerra García, las listas parlamentarias, pues realizó una importante inversión en materia publicitaria.

De acuerdo con el portal Ojo Público, Solidaridad Nacional invirtió más en publicidad que Peruanos Por el Kambio, el Frente Amplio y Acción Popular, agrupaciones que lo superaban por largo en las encuestas de intención de voto.

(Una postulación frustrada. Foto: Solidaridad Nacional)

Al final, el balance es negativo para todas las partes:

Nano Guerra García perdió prestigio e imagen pública en el camino. Del afable motivador empresarial quedó poco. Solo al final de su campaña recuperó sensatez y cordura.

Carlos Raffo sigue invicto en hacer perder a los candidatos a los que asesora.

José Luna perdió el principal instrumento político que tenía. Sin curul, probablemente pretenda emular el proyecto Acuña través de un partido propio. Y sin inmunidad, podrá investigarse mejor su patrimonio y sus donaciones.

Finalmente, Luis Castañeda Lossio. Conserva la inscripción, pero pierde a su principal financista y a su principal arma de negociación con los demás partidos: la bancada parlamentaria. Y con candidatos al Congreso por Lima con ganas de fiscalizarlo y posibilidades de entrar, solo le queda buscar a quien arrimarse para el blindaje.

El único que gana es el votante, que ya no tendrá que soplarse el sonsonete de Solidaridad Nacional a toda hora en radio y You Tube. Y esperemos que pronto ya no tengamos paneles amarillos en las calles de Lima.

2 thoughts on “CRISIS SOLIDARIA

Agregar un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Cambiar )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Cambiar )

Connecting to %s