EL JUEVES DE PATAS DE CIPRIANI

En 2010, apareció – a página completa – en El Comercio, este manifiesto a favor de Juan Luis Cipriani, que incluso fue firmado por dos magistrados (César Vega Vega y Javier Villa Stein), en momentos en que el Arzobispado de Lima mantenía varios litigios judiciales con diversas entidades (vía Justicia Viva):

Cinco años después, nuevamente, un grupo de políticos, periodistas, empresarios y varios personajes que podemos ver en la sección Sociales se suman a otro comunicado de respaldo al Cardenal. Pero esta vez, además del tono protector, el contexto es distinto (foto vía El Reportero de la Historia)

Este texto aparece luego que el Cardenal fuera ampayado plagiando dos columnas de opinión en El Comercio, razón por la cual el diario dirigido por Fernando Berckemeyer decidió no publicarle más escritos al dirigente católico. Luego, un crítico literario, el sociólogo Eduardo González Cueva y el editor de este blog encontramos más plagios del Arzobispo, de lejana data, lo que confirma que el robo de ideas ajenas era su divisa. Frente a ello, sus principales defensores que pretendía censurarse una voz disidente e incluso se inventaron disparatadas teorías de la conspiración para convencernos que Cipriani no es lo que es. Es decir: un vulgar plagero.

Dado que estos argumentos no convencían a nadie más allá de los hinchas del purpurado, sus amigos han apelado al argumento de autoridad. Y vaya que autoridades: la vicepresidenta de la República, el presidente del Congreso, el alcalde de Lima (y su jefe de asesores que lo acompaña a todos sus viajes), políticos de diversos partidos (APRA, fujimorismo, PPC, Acción Popular), sus abogados (por lo menos contamos a 4 de ellos), el dueño y el director periodístico de la radio donde propala sus sermones sabatinos y connotados miembros del empresariado, como el presidente de CONFIEP – ¿y que pasó con el saneamiento legal de la institución luego del caso Balarezo? – o directivos del grupo Romero, como el mismísimo Dionisio Romero Seminario, Pedro Arbulú Seminario, Arturo Woodman y Alvaro Carulla.

Aunque no lo parezca, el comunicado expresa debilidad. No ha sido el mejor año para Cipriani. Además de las denuncias de plagio, dos revelaciones hechas por la periodista Laura Grados comprometen seriamente la imagen del Cardenal: la tenencia de acciones en Buenaventura por parte del Arzobispado de Lima (según él, producto de una herencia) y las acciones que él mismo y sus hermanos tienen en Centenario, constructora que forma parte del grupo Romero. La cercanía al poder económico y político distan mucho de la imagen pública que su jefe, el Papa Francisco, viene brindando tanto dentro como fuera de la Iglesia Católica.

Peor aún, frente a legítimas críticas, lo que hacen los amigos del Cardenal es tratar de blindarlo con un comunicado que suena a “te metes con él, también lo haces con nosotros”. Y es claro también que el controvertido prelado busca estos contactos. Vean nomás – como ejemplo – a algunas de las personas que asistieron a la presentación del libro del Cardenal, Doy Fe, sobre la crisis de los rehenes, organizada por Editorial Planeta, hace un par de años. Allí se aprecia, dentro de las personas del entorno cercano de Cipriani, a la congresista Lourdes Alcorta, su abogado Natale Amprimo y a las periodistas Diana Seminario y Rossana Echeandía, quienes hasta hace poco tenían fuerte peso en El Comercio (vía Planeta):

El problema para los patas de Cipriani es que este tema es más grave que todas las expresiones conservadoras que ha tenido el Cardenal en los últimos años, así como por sus silencios y omisiones durante el periodo de violencia. Comenta Luis Pásara, quien ha estudiado la actuación de Cipriani en los últimos años:

Este caso es muy diferente a la relación entre Cipriani y Fu­jimori, que el libro examina. Ese asunto fue de naturaleza política; como actor político él decidió respaldar activamen­te a la dictadura. Lo ocurrido ahora es peor que si se hu­biera descubierto que el Car­denal tenía una concubina y dos hijos, asunto que siendo grave pertenece solo a la mo­ral individual pero no perju­dica a otros. El plagio es un asunto de moral pública por­que busca engañar a los de­más. Comprobar esta fal­ta de respeto, también por sí mismo, en un prelado de 71 años, es bastante peor que cualquiera de las acusaciones que había recibido hasta ahora. Es una vergüenza.

Y ese es el problema: se pretende ocultar una vergüenza, que aparece en el catálogo de delitos del Código Penal, con un conjunto de firmas de personalidades. Probablemente el Cardenal nunca sea investigado por estos casos – como correspondería – ante el Ministerio Público, pero el juicio de la historia lo va a perder por goleada. Y junto a él, sus patas.

5 thoughts on “EL JUEVES DE PATAS DE CIPRIANI

  1. CARDENAL, PLAGIO Y SOLIDARIDAD

    Juan Luis Cipriani, es el Cardenal de la Iglesia Católica, la cual aglutina más del 80 % de la población; eso no está en discusión, por lo tanto se le respeta.

    Pero plagiar un artículo y publicarlo en “El Comercio”, existe una gran diferencia, más aún, que muchos amigos de larga data, hayan emitido un pronunciamiento donde se “solidarizan” y señalan “que es una innoble campaña que pretende silenciar su valiente voz”, hay un craso error, aquí nadie pretende silenciar su palabra.

    El plagio es un delito, contemplado en el Código Penal, es un ataque al derecho de autor, específicamente contra el derecho moral de paternidad, que tiene todo creador de una obra a que le reconozcan su creación.

    El Decreto Legislativo No. 822 (Ley sobre el Derecho de Autor) señala “Toda creación intelectual personal y original, susceptible de ser divulgada o reproducida en cualquier forma, conocida o por conocer” (Art. 2, inc.17).

    El Código Penal, señala en su Art. 216 “El que copia, reproduce, exhibe, emite, ejecuta o difunde al público, en todo o en parte, por impresión, grabación, fonograma videograma, fijación u otro medio, una obra o producción literaria, artística, científica o técnica, sin la autorización escrita del autor o productor o titular de los derechos, en su caso, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de uno ni mayor de tres años”.

    El Art. 218 “El que, falsamente, se atribuye o atribuye a otro la autoría o titularidad de una obra o producción intelectual, será reprimido con pena privativa de libertad no mayor de dos años y con veinte a treinta días-multa”; las formas agravadas están previstas en el inc. a) “Se dé a conocer al público una obra inédita o no divulgada, que haya recibido en confianza del titular del derecho de autor o de alguien en su nombre, sin el consentimiento del titular”.

    C. ALFREDO VIGNOLO G. DEL V.
    Presidente
    Fundación Ética Periodística

    Lima, 27 de agosto del 2015

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  2. Y pensar que dicen que el Perú es un estado laico.
    Firmaron el Pdte. de Congreso, la Vice-presidenta, un excanciller más los Miro-Quesada en representación del peor diario peruano que se hace millonario gracias a publicaciones comerciales y que gracias a gobiernos débiles como el actual han logrado el dominio de la prensa nacional. Y en Perú todavía se dan el lujo de criticar a Rafael Correa.

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  3. Quien debiera ser un modelo de virtud, siempre ha mostrado una actitud prepotente e inmisericorde ante el dolor de los perseguidos; hoy nos presenta su faceta de plagero y mentiroso pero avalado por quienes no les importa los actos anticristianos de este señor.

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