FINANZAS PARTIDARIAS

Mientras muchos estaban concentrados en la ceremonia del Óscar, Cuarto Poder volvía a poner sobre la mesa un peliagudo problema: las finanzas del Partido Nacionalista Peruano.

La denuncia de anoche va como sigue: el excongresista y actual asesor de la alta dirección de la SBS, Pedro Santos, denunció que su firma había sido falsificada en unos documentos vinculados a la entrega de gastos de la campaña electoral de 2011. El tema podría haber quedado en un lio entre privados, de no ser por la naturaleza de los documentos y su contenido.

De acuerdo con el reportaje de Graciela Villasis habían varios problemas: la ONPE había observado el ingreso de 21 millones de soles al PNP como gastos de campaña; aparecían personajes ya conocidos por el público – Eduardo Roy Gates, Ilán Heredia Alarcón – tratando de solucionar el entuerto; 11 millones habían sido aportados en efectivo (a pesar que la Ley de Bancarización lo impide); varias sumas de las donaciones partidarias eran similares a pesar de – en teoría – habían sido entregadas por distintas personas; y, además, aparecía Juan Carlos Rivera Idrogo “Chocherín” como uno de los principales benefactores del partido, incluso donando montos mayores a los que la Ley permite (lo que se arregló con una “corrección” que hizo que la entrega del dinero se prorrateara entre él y sus hermanos).

Todos estos intríngulis se producen por dos motivos centrales: existen personas que no quieren aparecer como aportantes y colocan a una figura conocida como pantalla (y aquí entran desde grandes empresarios hasta aportes de dudosa procedencia) y, además, hay quienes tienen la capacidad económica de brindar mayor cantidad a la permitida por la legislación actual – que pone un tope a los aportes individuales – y, por tanto, dividen su aporte en cantidades iguales entre distintas personas allegadas.

La denuncia aparece además en un momento en que se cuestionan los ingresos de Nadine Heredia como consultora, al reactivarse una vieja investigación sobre presunto lavado de activos. El problema con la indagación es que, además de la discusión sobre los elementos nuevos en la investigación, sería difícil demostrar que el dinero tuvo un origen ilícito. De hecho, hoy en El Comercio, el abogado penalista César Azabache indica que, en la situación de Heredia, no estaríamos ante un caso de lavado de activos, sino ante un tema de encubrimiento de aportes partidarios. Van los párrafos pertinentes:

De hecho, las denuncias que dan forma al tema describen un caso de financiamiento encubierto de actividades políticas, no un caso de lavado de activos. Con detalles más o menos, la historia más importante que la fiscalía debe confirmar o descartar mostraría a Martín Belaunde Lossio o a su entorno sosteniendo parte de los gastos de manutención de la señora Heredia, cuando aún no era la primera dama de la República. Por cierto, sostener a otro no constituye delito alguno, aunque resulta inapropiado hacerlo cuando ese otro es un personaje público. Quienes se dedican a la política deberían mantener cierta distancia personal frente a sus donantes. El mecenazgo directo, desarrollado sin la mediación de fundaciones y partidos, borra la cuota de independencia que los políticos deben mantener frente a los grupos de interés. “Adoptar un político” debería estar prohibido, pero en nuestro medio no lo está. Pero, aunque lo prohibiéramos, “adoptar un político” nunca sería más que una infracción merecedora de multas o inhabilitaciones administrativas. No toda conducta inapropiada puede ser convertida automáticamente en un delito.

Sin embargo, si las sospechas se confirman, en el caso de la señora Heredia se habría simulado, y esto es especialmente torpe, una asesoría profesional irreal para darle cierta “forma” a los aportes realizados a su favor. Si se trataba de un caso de mecenazgo personal (fuera de lo inapropiado que resultaría), los pagos debieron registrarse como donaciones sin efectos tributarios. Registrarlos como si fueran gastos de negocio sugiere que fueron descontados para fines de impuestos por quienes los hicieron. Y si el servicio era irreal, proceder de esta forma equivale a defraudar al fisco.

Sin embargo, las consecuencias de un fraude de este tipo podrían haberse diluido hace ya varios años trasparentando las declaraciones tributarias de los aportantes, asumiendo las multas que la innecesaria simulación pueda haber generado y aceptando públicamente las responsabilidades que corresponden a lo que constituye una torpeza inaceptable y punto. Así de sencillo. La cuestión sobre la realidad o falta de realidad de los servicios declarados en este caso es una cuestión seria pero no irremediable, si los personajes de esta historia están en posición de asumir las cosas en su exacta dimensión. En cualquier caso siempre será una alternativa resolver el ‘impasse’ exhibiendo las evidencias que puedan mostrarnos a todos que los servicios registrados ante la administración tributaria como gastos fueron reales. Lo que en ningún caso tiene sentido es enredarse en respuestas complejas o elusivas tan complicadas como demandar por vía constitucional a una fiscalía que solo está intentando aclarar hechos no explicados hasta la fecha. Menos si existen protocolos para resolver este asunto de manera más simple.

Con ello el tema, antes que un peligro de cárcel, implicaría un fuerte daño político al partido de gobierno, así como un severo cuestionamiento ético. Y todo indica que eso es lo que se quiere evitar “a lo Alan García” con una demanda de hábeas corpus planteada por la defensa de la esposa del Presidente de la República. La defensa de fondo de Heredia es que los documentos sí existen, pero que los mismos solo pueden ser exhibidos ante el Ministerio Público, debido a que los informes de las consultorías hechas pertenecen a las empresas que la contrataron, bajo cláusula de confidencialidad.

Para completar el círculo, el caso denunciado por Cuarto Poder tampoco puede ser sancionado. ¿El motivo? Las normas sobre financiamiento no tienen sanciones efectivas – como suspender o cancelar la inscripción de un partido – que desincentiven este tipo de conductas. Peor aún cuando nos movemos entre agrupaciones políticas que operan como lo describe Fernando Tuesta:

En un país de poca cultura partidaria y baja militancia, es difícil pensar que 36 y 24 partidos, hayan logrado la inscripción para las elecciones del 2006 y 2011, respectivamente, cumpliendo con los exigentes requisitos de la ley. Sin embargo, lograron su inscripción y compitieron. Aquí empieza el circuito perverso. Estos partidos carentes de organización, militancia, con tan solo algunos cuadros y un líder jefe y fundador en el que reposan todas las decisiones, obviamente no tienen recursos materiales y económicos.

Al momento de la elección, deben inscribir 130 candidatos que deban competir con cierto éxito, no solo para lograr escaños sino para apoyar la lista presidencial. Pero es obvio que habrá muchos interesados y pocos capacitados. El partido oferta así los puestos, demostrando su extrema fragilidad, volviéndose vulnerables a las diversos tipos de ofertas de personajes que vienen mayormente de fuera de la política y/o con recursos, de los que carecen los partidos. Éstos no solo no se pueden resistir, sino que los aceptan sin mayores condiciones. Aquí se origina el contrato del puesto en la lista, a cambio de recursos.

Estos partidos, así de frágiles, ¿pueden exigir algo a estos contribuyentes, que en muchos casos quieren ser anónimos? Seguramente no. La tesorería del partido (figura partidaria, creada por ley), si no es cómplice de estos tratos, es incapaz de concentrar y organizar contablemente los informes de los ingresos y egresos que se producen en las campañas electorales. Peor aún, cuando nuestro sistema electoral tiene voto preferencial, en donde cada candidato es casi un partido en sí mismo. ¿Puede realmente un partido cumplir con la rendición de cuentas, es decir, hacerse responsable del dinero partidario? Difícilmente. Si esto es así, la posibilidad del ingreso de dinero mal habido crece y el incentivo para el desarrollo de conductas corruptas, crece.

Y mientras estas reglas no cambien, partidos como el Nacionalista podrán seguir haciendo este tipo de prácticas, en total impunidad. Ad portas de una nueva campaña electoral, esta es una reforma que deberíamos abordar, en forma urgente.

(Foto: Presidencia de la República)

4 thoughts on “FINANZAS PARTIDARIAS

  1. Alan Garcia fue “adoptado” por Odebretch, G&M y otros antes, durante y despues de su segundo gobierno sino, que lo diga el Cristo Redentor del Morro Solar. Antes de las elecciones del 2006, AGP no tenia oficio ni beneficio conocido y no me vengan que se mantuvo con las “cuotas” de los sufridos militantes del APRA; con eso no alcanza ni para el lonche de Alan (bien taipa, dicho sea de paso)

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  2. Mi estimado José, tu das para más. O estas demasiado cerca a la jugada que no ves el esquema de juego, o te has concentrado en un par de jugadores que no te gustan, y eso para ti define el partido. No tengo nada que defender en los Humala/Heredia. Tú no naciste el día de hoy, ni yo tampoco, tampoco nacieron el día de hoy quienes tienen interés en leer tus comentarios. Pienso que los Humala/Heredia tienen menos que ver con dinero sucio que quienes los acusan, es más te digo, que frente a sus acusadores parecen dos púberes listos para hacer la primera comunión. Que recibió dinero de Chávez, digamos que sí, cuando Ollanta era candidato de izquierda. No me vas a negar que dinero de otras fuentes para combatir el comunismo no se hagan presente, para beneplácito de quienes están a la otra orilla de la izquierda. La plata viene como aluvión de afuera, por eso es que es bueno levantar el fantasma del comunismo. El anticomunismo es el mejor negocio que existe. Se sabe que quien gerencia los fondos para esta parte del planeta es el paramilitar Uribe. Me vas a decir que los patriotas venezolanos que combaten a Maduro sacan billete de sus bolsillos para sostener su lucha, por favor. Las elecciones son un carnaval para amasar fortuna, si estas en la línea correcta. A Pinochet se le encontró el dinero que se sospechaba recibió como recompensa por su golpe y limpieza de rojos, colorados y hasta rosados: 30 millones no está mal por el trabajito, pidió muy poco, Alan y Montesinos se levantaron más por menos chamba. Hay dinero sucio en las elecciones que se suceden en el Perú, eso no es novedad, si naciste en el Perú lo sabes. El problema de los Humala/Heredia es político: no tienen partido, no tienen cuadros, no tienen amigos en la derecha, la Confiep y El Comercio no los quiere, la familia la tienen en contra, el partido se derrite, y para colmo de males no saben pelear contra las cuerdas. Son visibles, son gobierno y atacarlos cubre muy bien al crimen organizado que ha penetrado todas nuestras instituciones. Me vas a decir que el ministro Pastor que fue a buscar (video para prueba) narcos, única y exclusivamente narcos por encargo de su presidente, según sus propias palabras, lo hicieron por un acto de caridad cristiana. De donde sacaron los Toledo para comprar la casa y la oficina con ofertas que nadie podía rechazar… la lista es larga. Cierras diciendo que “mientras las reglas de juego no cambien” las cosas van a seguir igual. Como van a cambiar si ahí está el negocio y para todos. Cuánto cuesta 3O segundos de anuncio televisivo, ah! Pero quiero que algo mas se saque de este dialogo. En el Perú las reglas de juego pueden cambiar, y cambian, ese no es el problema, que cambien las reglas, se cambian pues. El asunto está en que las leyes norman la conducta, pero el trabajo es institucional y es proceso. Se crea el ente fiscalizador, y se le da los recursos humanos, logísticos y de infraestructura, presupuesto, y responsabilidad en la función. El ente fiscalizador debe de ser proactivo y no reactivo, con poder fiscalizador para acceder a la documentación necesaria. Conseguido este primer paso, falta limpiar la fiscalía y el poder judicial, además, de que el primer ciudadano de la republica decida cumplir con su función principal, la cual es cumplir y hacer que las leyes se cumplan. Casi nada.

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  3. Cómo da vueltas el mundo. Resulta que el nacionalismo está cuestionado por todas las cosas que supuestamente le asqueaban:

    – Campaña solventada con cuentas turbias.
    – Negociados millonarios de su asesor de campaña.
    – Negociados millonarios con empresarios amigos.
    – Parientes sin mayores pergaminos copando cargos públicos.
    – Ingresos conyugales por asesorías que se prestan a suspicacias (por decir lo menos)
    – Manipulación escandalosa para evitar investigación.
    – Acusaciones de reglaje.
    – Represión brutal en Pichanaki.

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