LOS PROBLEMAS DE CORNEJO

Existe cierto consenso entre periodistas y líderes de opinión que Enrique Cornejo, el candidato del APRA a la alcaldía de Lima, es uno de los postulantes que ha expuesto mayores y mejores ideas – más allá de críticas puntuales a sus propuestas – en esta campaña electoral municipal. Y, en efecto, el plan de gobierno del candidato, más allá que les falte un gorro explicativo a sus políticas, plantea medidas interesantes – y, aunque a ambos bandos no les guste – en varios casos coincidentes con la actual administración municipal.

Si es así, ¿por qué no le ha ido bien hasta el momento?

Una primera explicación, la más recurrida, es la del antiaprismo. “Cornejo es un buen candidato, pero votaría por él si no fuera aprista” es una frase que se escucha en diversas conversaciones. Una opción está en el viejo rechazo al APRA en Lima, donde solo ganó una elección cuando Jorge del Castillo fue impulsado a la alcaldía metropolitana en el mejor momento electoral aprista y con balconazo de Alan de por medio.

El otro problema – aunque esto le cause disgustos a los militantes honestos del partido – es la percepción ciudadana sobre la lenidad frente a casos de corrupción que involucran a los compañeros, tanto dentro de las cuatro paredes de la Casa del Pueblo, como en el sistema de justicia. Este tema, creo yo, es el principal obstáculo que deberá enfrentar Alan García en su nueva campaña presidencial como en un posible tercer gobierno. Y creo que los compañeros, en lugar de andar a la defensiva frente a este tema, deberían preguntarse cómo enfrentarlo, más allá de apelar a la no generalización. En efecto, hay apristas honestos.

Un segundo factor, explicado en tres columnas por Augusto Álvarez Rodrich, tiene nombre y apellido: Alan García. En resumen:

En el caso específico del Apra, al estar la imagen de la organización tan pero tan asociada exclusivamente a la imagen de Alan García, termina cargando con toda su mochila individual, sin la posibilidad de que el partido tenga más juego que el suyo.

Para bien y para mal, pues la paradoja del papel de García en el Apra es que, siendo su principal locomotora para arrastrarlo electoralmente, a pesar de que los problemas de su gobierno 2006-2011 son grandes y aún están frescos –‘petroaudios’ y ‘narcoindultos’, entre otras–, también es, por su egocentrismo, el principal obstáculo para la construcción de un partido moderno que permita el surgimiento y crecimiento de personas más allá de su interés personal.

Un tercer problema: no se siente el peso de la maquinaria partidaria. Hace un año, en la revocatoria, un dirigente aprista me contaba que “normalmente, nuestros cuadros se mueven cuando el candidato es Alan. En otro tipo de elección, la presencia decrece”. Y la verdad es que se siente. Y aquí han confluido varios factores. Uno es el que me relataba este dirigente.

Pero también es cierto que parte de las bases apristas limeñas está aún descontenta sobre la conformación final de la lista. Como informó Exitosa Diario, un sector de jóvenes denunció que la lista se armó a dedo y que los beneficiados fueron hijos de dirigentes. Cornejo indicó que esto era una rabieta, pero lo cierto es que un sector del partido le ha terminado dando la espalda.

A ello se suma que Miguel del Castillo, quien está en la orilla opuesta de buena parte de la dirigencia aprista, es candidato de Barranco. Algunas personas cercanas al APRA decian que “Cornejo ha sido cooptado o es el candidato de Jorge (Del Castillo)”. Hay rivalidades internas que, en determinado momento, pesan en el votante militante o simpatizante.

Finalmente, un último factor: a Cornejo, un buen técnico, le ha faltado aterrizar sus ideas y hacerse más conocido. Ha tenido modestos spots y carteles y, si bien en algunos sectores puede calar bien su imagen de “profesional con ideas”, no ha sabido aterrizarlas. Anoche le comentaba a Marco Sifuentes en En Contacto que “a la campaña de Cornejo le faltaba un Hugo Otero”, a lo que el editor de El Utero de Marita me retrucó: “estaría si es que el candidato de Alan no fuera Castañeda”. Ouch.

Y quizás todos estos factores nos lleven a la conclusión central: Cornejo se ha quedado solo. Y una campaña, en estos tiempos, no puede sostenerse sin un aparato de campaña y con un antivoto tan fuerte.

One thought on “LOS PROBLEMAS DE CORNEJO

  1. Antes que nada rescatar el esfuerzo de JAG por ser objetivo.

    Efectivamente en el aprismo hay gente honesta, como la hay en el PPC, en AP, en Perú Posible y en el resto de organizaciones políticas.

    Hablando con claridad, la generalización no hace sino poner en evidencia a aquellos que generalizan, no es la corrupción lo que les asquea, les asquea el aprismo.

    El factor Alan García puede tener otra lectura, como dice AAR hay una paradoja García es la locomotora del APRA y también es el que mayor rechazo causa en opositores (encima de antiapristas, antialanistas) por eso resultan contradictorios “los reclamos” que le hace la oposición a García, en el sentido que no apoya a su candidato y por otro lado afirmar que “votaría por Cornejo si no fuera aprista”, entonces podría decirse también que precisamente por eso García mantiene un perfil bajo, para no obstruir o no provocarle mayores anticuerpos.

    Por otro lado, resulta contradictorio que quienes culpan a Alan de apoyar a Castañeda y por tanto de que este eventualmente gane, son los mismos que dicen “que aunque sea la mejor opción, no votan por Cornejo por ser aprista” entonces ¿de quién sería la culpa?

    Como es natural, puede haber muchas corrientes y preferencias, pero el aprismo es uno solo y a la hora de la hora eso se refleja en las ánforas.

    Aprovecho en expresar mi satisfacción a la luz del debate, trece candidatos en contienda exponiendo sus ideas, quedando en evidencia quién ofrece las mejores.

    Cornejo no está solo, Cornejo cuenta con el apoyo del aprismo y de gente de buena voluntad que sin ser aprista reconoce en él la mejor opción. Es satisfactorio ver en redes sociales que gente muy crítica del aprismo así lo reconozca, entre ellos Rosa María Palacios, Milagros Leiva, Renato Cisneros y el propio Alejandro Godoy.

    Me gusta

Agregar un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Cambiar )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Cambiar )

Connecting to %s