EL GABINETE CASTILLA

No. No hemos olvidado que, nominalmente, René Cornejo es el nuevo presidente del Consejo de Ministros. Pero la atención durante todo el día ha estado centrada en un solo personaje: Luis Miguel Castilla.

Ayer, el Ministro de Economía y Finanzas, en apariencia, desataba la crisis ministerial, al sostener que nunca había hablado con César Villanueva sobre una papa caliente: el aumento del sueldo mínimo. Durante la semana, Nadine Heredia había dicho que el tema no estaba en agenda, luego que el hasta ese entonces presidente del Consejo de Ministros había dicho que sí. Y todo ello en medio de cambios postergados en el equipo ministerial desde hace semanas.

Decimos en apariencia porque, según propia confesión dada esta mañana en ATV+, Villanueva presentó su renuncia ayer a las 6 p.m., una vez que el Presidente de la República llegó de su gira por Medio Oriente. Es decir, en Palacio ya sabían, a la hora que salió Castilla a tratar a su aún jefe peor de lo que Ferrando lo hacía con su elenco, que el expresidente regional de San Martín ya estaba de salida. En resumidas cuentas, Castilla salió a patear un cadáver político.

Al mediodía, en RPP, luego que Palacio confirmara la aceptación de su renuncia, Villanueva tenía una consigna: mandar indirectas hacia Castilla. Basó su defensa sobre el tema del sueldo mínimo en una argumentación bastante parecida a la que dio hoy en La República el expresidente de Petroperú Humberto Campodónico: que el tema se debía tratar en el Consejo Nacional del Trabajo. Al mismo tiempo, Villanueva hablaba de la necesidad de “institucionalizar” más el gobierno y sobre “caudillos económicos”. Las alusiones hacia el titular del MEF eran más que obvias.

Luego de ello, comenzaron los rumores. El Comercio señalaba que Castilla se iba y que su reemplazo sería Miguel Palomino, director del Instituto Peruano de Economía. Una fuente cercana a Palomino nos indicó, al momento que dicho rumor aparecía, que razones profesionales y económicas harían difícil que el economista acepte el cargo. Finalmente, Palomino desmintió al diario decano esta versión.

Hasta las 4 p.m., aún se manejaba la versión que Castilla se iba. Pero luego de esa hora, todas las versiones apuntaban a que el titular del MEF había logrado quedarse en el cargo. Una opinión con conocimiento sobre Castilla y su permanencia la dio Luis Davelouis, periodista especializado en temas económicos:

Castilla se ha hecho necesario para los empresarios. “Si no les gusta, me voy y ustedes se arreglan de frente con el Presidente y todo lo que él quiera hacer”. Esos fueron, palabras más palabra menos y en más de una ocasión, los términos con los cuales el ministro de Economía consiguió que los empresarios apoyaran (o se hicieran los de la vista gorda) con medidas a las que, de cualquier otro modo, se hubieran opuesto. “Cuidadito que me voy y los dejo con este que ni siquiera los recibe en Palacio”.

También se ha hecho necesario para el Presidente quien siente que lo único que separa a su gobierno del asesinato económico (vía garrote financiero privado) es que Castilla sigue allí, como garante de que las cosas van a seguir su curso como hasta ahora, lo más pragmáticos que se pueda dentro de un gobierno de centro izquierda (?). Humala realmente siente que puede confiar en Castilla. Y Nadine refuerza esa sensación.

Por otro lado, en Palacio (pero no solo allí), Castilla ha venido repitiendo que está cansado, que gana muy poco y que le está dedicando muy poco a tiempo a su familia. Todo lo dicho es cierto, todo: trabaja desde el amanecer hasta muy tarde, no tiene feriados ni fines de semana, solo ganaba S/.15.000 brutos (algo más de S/.11.000 netos) y con el ritmo vida que lleva no le queda tiempo para nada más que para eso, trabajar. Castilla tiene un doctorado que cuesta varias veces lo que gana al año en el MEF, ha sido viceministro de Mercedes Aráoz y de Ismael Benavides, ha trabajado en instituciones financieras multilaterales y ha sido ministro por más de dos años, así que ofertas de trabajo en el sector privado le deben llover, sin la presión política que desgasta hasta al más plantado, ganando cinco veces más y trabajando menos (sino pregúntenle a algunos ex ministros, como a Luis Carranza o Fernando Zavala).

Castilla afianza su poder en el gabinete con el ingreso de Cornejo a la PCM. Humala contempló el nombre de su hasta hoy ministro de Vivienda junto al del expresidente del Congreso Víctor Isla. El flamante presidente del Consejo de Ministros ya había sido voceado en dos oportunidades anteriores para ocupar este puesto, cuando salieron Óscar Valdés y Juan Jiménez.

A Cornejo se le concibe como un hombre cercano a Castilla. Exdirector de Proinversión durante el gobierno de Toledo y parte del equipo de PPK en 2011, fue a quien Humala envío para ofrecer un paquete de inversiones en Cajamarca que hicieran atractivo el proyecto Conga para los opuestos a las actividades de Yanacocha. El esfuerzo fue en vano. Cornejo tuvo también problemas internos con personas de Gana Perú adscritas inicialmente a su despacho, como registró IDL-Reporteros. Asimismo, varios medios han apuntado a la consultora Helios, que formó a su salida de Proinversión, como una fuente de potenciales conflictos de intereses.

El perfil es claro: impulso de inversiones para las obras que Humala quiere dejar inauguradas o ya iniciadas al final de su mandato. La gran pregunta está en las dotes políticas que el cargo requiere y que Cornejo, hasta ahora, no ha exhibido en su paso por el sector público.

Castilla también gana la partida con la salida de Jorge Merino del Ministerio de Energía y Minas. Mejor dicho, se cobra una deuda del año pasado. Como informaron en su oportunidad Laura Grados en Velaverde y Ricardo Uceda en Poder, Merino fue quien, a espaldas de Castilla, armó el esquema para la posible compra de los activos de Repsol. Como informamos, además, en este blog hace algunos meses, Merino estaba también pedido por los gremios empresariales vinculados a su sector, quienes lo veían con poco dinamismo para impulsar nuevos proyectos.

El reemplazo de Merino es Eleodoro Mayorga, ingeniero petrolero de la UNI y doctor en matemáticas aplicadas a la economía por la Universidad de Paris X, experto en hidrocarburos, quien viene del estudio Laub & Quijandría Consultores y Abogados.

Donde sí se pronostica un potencial choque para Castilla es en el Ministerio de la Producción, donde ha ido a recalar Piero Ghezzi, un economista con tantos o más pergaminos que Castilla en materia académica y profesional. Ghezzi publicó el año pasado un libro junto a su colega José Gallardo donde criticaba la actual matriz de crecimiento peruana e indicaba que requería modificaciones claves en varios sectores. Politólogos como Alberto Vergara han criticado que las soluciones propuestas por Ghezzi y Gallardo sobre institucionalidad se concentren sobre todo en la tecnocracia.

Para muchos, las visiones entre Ghezzi y Castilla son opuestas. Para otros, se viene preparando al sucesor de Castilla quien, según nos indicaron fuentes del MEF en enero, tenía el compromiso de quedarse hasta julio en su puesto.

Por cierto, Gallardo fue voceado a Vivienda. Pero al final, fue Milton Von Hesse quien hizo el enroque hacia dicha cartera. En Agricultura, sube el viceministro de Desarrollo de Infraestructura Agraria y Riego, Juan Manuel Benites Ramos.

Los otros cambios son más políticos. Humala ha decidido afianzar su alianza con Perú Posible, nombrando a Carmen Omonte como ministra de la Mujer. Al mismo tiempo, Toledo retiene a una parlamentaria que había mostrado dotes para el debate político y a quien varias bancadas querían llevarse en medio de la crisis de esta agrupación.

Al mismo tiempo, Ana Jara deja luego de más de 2 años la cartera que más réditos políticos le había dado y pasa a comandar el sector Trabajo, donde la señora Nancy Laos nunca dio fuego. ¿Saldrá con ella el tema del aumento del salario mínimo? Todo apunta, al menos, a un trabajo más político en esta cartera.

Finalmente, se presentó el cambio de Mónica Rubio, titular del MIDIS, que venía con buenos pergaminos, pero que también recibió el fuego graneado por las fallas en la implementación del programa Qali Warma. Varios analistas señalaban que Rubio no supo tomar el liderazgo político para capear las críticas que se dieron con el programa. La reemplaza Paola Bustamante, quien era viceministra de Prestaciones Sociales y ojo, fue la encargada de liquidar el PRONAA. El mensaje del gobierno aquí es claro: mejor defensa para un programa que no pensamos dejar de lado.

Y mientras tanto, en alguna oficina de Palacio, Nadine Heredia sonríe en silencio. O tal vez no.

(Foto de Castilla: Gestión) (Foto de Nadine: Pamela Acosta)

5 thoughts on “EL GABINETE CASTILLA

  1. Godoy: muy fino el análisis, excepto porque faltaba el “elefante en la habitación”, cuya presencia es muy notoria aunque muchos prefieren callarla: hasta dónde puede llegar realmente la influencia de Nadine Heredia en las decisiones claves del gobierno. Que tipos tan diferentes entre sí como Siomi Lerner, Oscar Valdés, y César Villanueva hablen de que existe dicha “influencia clave” (¡y que lo reboten medios tan disparejos como Peru21 y La Primera!) es por decir lo más suave, una rara coincidencia.

    Por lo demás, bonito recuento de los nuevos ministros. Aunque no olvides que el tema político peruano más discutido en calles y redes (aunque a algunos les saca roncha) empieza con las letras N y H…

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