TRECE HECHOS DEL 2013

REVOCATORIA: Susana Villarán y el Concejo Metropolitano de Lima tuvieron que soportar la arremetida de grupos políticos dispuestos a tomar por asalto la MML, así como las consecuencias de sus propios errores. Luego de una dura campaña, Villarán logró quedarse, pero la mayoría de sus regidores fueron revocados. El hecho tuvo como consecuencia una mayor soledad política de la alcaldesa, aunque algunas obras y reformas siguieron avanzando. Para el 2014, la disputa municipal parece estar entre Luis Castañeda Lossio y el PPC.

NADINE: El protagonismo de la esposa del Presidente de la República le costó caro al gobierno. Alan García le puso la chapa de “reelección conyugal” al proyecto político-familiar de los Humala, lo que la obligó a desmentir una postulación presidencial en 2016. Para todo efecto práctico, Nadine es más que una consejera presidencial. Y el principal problema, más allá de fantasmas, es que la señora no tiene control alguno sobre su actuación.

NARCOINDULTOS: El mayor escándalo del segundo gobierno aprista se conoció dos años después de su salida. Una masiva conmutación de narcotraficantes, con acusaciones de pagos en algunos casos, genera una amenaza de inhabilitación para Alan García. Hasta ahora, hay indicios serios de corrupción y, por cierto, una desnaturalización de una figura legal que debe usarse de manera excepcional. Desde el APRA, la autocrítica ha sido cero en torno a este tema.

PETROLEO: Un tema que ocupó los titulares económicos. En la primera parte del año, la frustrada compra de los activos de Repsol en el Perú puso nuevamente sobre el tapete la discusión en torno al rol del Estado en la economía. Con menos fuerza, el debate se colocó en la última parte del año cuando se decidió que Petroperú tenga 49% de capital privado para afrontar la modernización de la refinería de Talara. Una discusión donde, lamentablemente, priman los gritos de ambos extremos ideológicos.

INDULTO FRUSTRADO: En uno de los pocos actos donde le salió el estadista, Ollanta Humala denegó el indulto humanitario a Alberto Fujimori por las razones correctas, pues no tiene una enfermedad que amerite el otorgamiento de esta gracia. La negativa desató una serie de cambios en el fujimorismo: desde el relevo del abogado, pasando por un mayor protagonismo del reo y la cada vez más clara disputa de liderazgo en la agrupación.

ECOTEVA: Alejandro Toledo sepultó lo que le quedaba de carrera política con sus idas y venidas en torno a las explicaciones referidas a la adquisición de inmuebles por parte de su suegra, con dinero de su amigo Josef Maiman. Sus críticos más benignos sospechan que la operación se hizo para evitar que su hija menor herede. Los más fuertes hablan de lavado de activos. Fuera del resultado final de la investigación, la credibilidad del expresidente quedó sepultada y su bancada, diezmada.

APDAYC: El mayor destape periodístico desde las redes sociales en el 2013. Se presentaron una serie de irregularidades en torno a la mayor sociedad de gestión colectiva en el Perú, con ramificaciones políticas y la evidencia que instituciones como INDECOPI requieren, luego de dos décadas de funcionamiento, una reingeniería.

LOPEZ MENESES: Conocer que un operador del montesinismo tenía custodia policial 24 horas al día destapó una olla de grillos, sobre todo, alrededor de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional. Relevos de mandos, conexiones en inteligencia militar, resguardo irregular, un golpe a la credibilidad del gobierno y, finalmente, una interrogante ¿por qué este sujeto tenía custodia?

UNIVERSIDADES: El gran debate parlamentario de fondo del año. El gran mérito del proyecto evaluado por Daniel Mora es haber colocado en la mesa un problema crucial para el país: la mejora de la calidad universitaria. Sin embargo, aún existe un fuerte debate en torno a si las soluciones planteadas son las más adecuadas para regular la universidad nacional, pública y privada.

REPARTIJA: La elección de miembros del Tribunal Constitucional y la Defensoría del Pueblo quedó en entredicho luego de conocerse la primacía del criterio partidario antes que los méritos académicos y profesionales. Protestas en la calle y la reacción unánime de los medios de comunicación provocaron que el Congreso diera marcha atrás, con la consiguiente pérdida de imagen y credibilidad (aún más).

VRAEM: El mayor éxito mediático para el gobierno se produjo con las operaciones de la denominada “Brigada Lobo”, un grupo de élite de fuerzas combinadas de la PNP y las FFAA que luchan contra la facción de Sendero Luminoso que opera en el valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro. Los golpes este año han sido claves y, por primera vez, se tiene la sensación que se puede pacificar la zona a mediano plazo.

UNION CIVIL: Por fin se puso en debate una iniciativa con miras a brindarle derechos a personas homosexuales. El país requerirá discutir en serio la inclusión de todos los peruanos, más allá de prejuicios. Ya es hora que todos tengamos las mismas oportunidades. En 2014, el debate marcará buena parte del quehacer nacional.

CIPRIANI: La elección del nuevo Papa y la conformación de la Curia Vaticana le han quitado piso a sus pretensiones de quedarse con la Pontificia Universidad Católica del Perú. Su año estuvo marcado por las acusaciones contra un obispo por abusos sexuales y su defensa francamente ridícula. Se esperan ¿cambios? para el 2014.

Feliz 2014 para todos.

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CONCENTRACION DE MEDIOS Y PODER

Sin duda, la noticia mediática del año fue la adquisición de Epensa por parte del grupo El Comercio. Ayer, dos personalidades importantes en el país se pronunciaron sobre el tema. Primero, Mario Vargas Llosa, en entrevista con La República:

¿Considera peligrosa la concentración de medios en un país como el nuestro?

Es sumamente peligrosa en cualquier sociedad que no haya una diversificación amplia de los medios que permita que se ventilen todas las ideas. Si se produce una concentración de medios como se está produciendo en el Perú y esos medios tienen además una línea política muy clara, entonces allí hay una amenaza potencial muy grande contra la democracia. Creo que eso es algo por lo que nosotros tenemos que mantenernos vigilantes, y eso se expresa básicamente en los ataques tan feroces permanentes contra un gobierno que, hechas las sumas y las restas, yo creo que lo está haciendo bien. El Perú está creciendo, está mejorando. Eso sin negar las críticas que pueden hacerse. Hay muchísimas cosas que están mal. La educación es un problema muy serio como hemos visto ahora, por la calificación de PISA, que indica que ese es uno de los grandes problemas del Perú, que hay que abordar con resolución e inteligencia, porque no es solamente cuestión de inversión, es un problema puramente cualitativo. La educación es el campo en el que está cojeando más nuestro país. Yo no niego que haya muchos problemas todavía, pero creo que cuando hacemos ese balance, el resultado es ampliamente positivo y el exceso de críticas que hay internamente a muchos peruanos les ciega la realidad, una realidad que es muchísimo mejor que aquella de la que venimos.

En Argentina, el Poder Judicial dijo “no a la concentración de medios”…

En todos los países democráticos se pone siempre un límite a la concentración de medios porque, potencialmente, la concentración de medios constituye un peligro para la democracia. Desde luego, no hay que aceptar la idea de una legislación específica sobre la prensa porque eso puede permitirle al poder recortar la libertad de prensa y la libertad de crítica. Es muy importante que la prensa tenga una libertad absoluta para expresar todas las opiniones, pero justamente para que pueda expresar toda la diversidad de tendencias dentro de una sociedad, hay que evitar la concentración de medios.

Pero más revuelo causó la alusión hecha por el Presidente de la República a este tema, en la entrevista que concedió ayer a Josefina Townsend y Mávila Huertas:

De allí que tengamos las portadas que encabezan el post de hoy, ambas absolutamente previsibles.

Como sabemos, la adquisición de marras ha generado la presentación de una demanda de amparo por parte de 8 periodistas. El centro de la demanda, que probablemente llegará al Tribunal Constitucional, es definir si es que la operación en cuestión implica un “acaparamiento” en la prensa escrita, donde no existen topes para la propiedad de medios de comunicación (que sí existen en radio y televisión). Como bien indicó Rosa María Palacios, una de las periodistas que presentó la demanda:

Si deciden, como señaló editorialmente EC, que esos límites son inaplicables, pues así será. EC podrá adquirir el 100% de la prensa escrita sin limitación alguna. Si, por el contrario, los jueces deciden que sí hay un límite, deberán fijarlo. Como consecuencia emergente, se obligaría a resolver el contrato de venta de Epensa a EC para volver las cosas al estado anterior al hecho que provocó el acto de concentración.  Pero los jueces pueden ir más allá y fijar el límite donde crean conveniente. Ese es el riesgo de llevar esta discusión a la justicia.

A nuestro modo de ver, la presentación de esta demanda es adecuada y pone en los cauces correctos esta discusión. Primero, porque la discusión sobre el término concentración es compleja. En segundo lugar, porque pone fuera del ámbito gubernamental – al menos teóricamente – la discusión en relación con un tema que puede tener cierta sensibilidad frente a la libertad de expresión. Y en tercer lugar, porque creo que el problema – que existe – ha trascendido el ámbito de una discusión empresarial entre dos grupos vinculados a una operación comercial bastante controvertida.

Acierta La República al colocar el tema sobre la mesa. Sin embargo, queda cierta sensación que el problema no se hubiera planteado si es que ellos concretaban la compra de Epensa. Así como otras preguntas que quedan en el aire como estas: ¿Hubiera sido digerible un cambio radical en la línea editorial de Correo, diario emblema de la cadena? ¿No tendría un sector conservador o liberal de derechas el mismo derecho a pitear por un cambio en sus contenidos? Preguntas que quedan sin respuesta, dado que la operación, al final, no se cumplió.

Se entiende, hasta cierto punto, la preocupación de El Comercio, diario que fuera confiscado en la dictadura de Velasco y que fue amenazado en la última parte del gobierno de Fujimori. Sin embargo, la forma de defensa es torpe. Humala no hizo una velada amenaza a la libertad de expresión, sino que opinó sobre un tema que se encuentra en el debate público. Y la presentación de la noticia, en la forma tan torpemente conservadora como lo ha hecho hoy, tiene mucho que ver con que el director actual de EC es miembro de una élite que no es élite. Como bien recuerda Alberto Vergara:

Ahora bien, ¿qué piensa esta élite que no es élite? ¿Cuáles son las convicciones que cincelan sus fracasos políticos? No es fácil saberlo, pues no participa directamente de la vida pública, de la cual se acuerda cada cinco años cuando entrega unos billetitos a cada candidato como si comprase un “huachito” de cada lotería. Felizmente, en los medios de comunicación se encuentra fácilmente a varios de sus voceros y, en época de susto electoral, en estado de transparente pureza. Un magnífico ejemplo es Fritz du Bois, director del diario Perú 21. Me he dado la tarea de leer lapicero en mano todos sus editoriales del 1 de marzo al 16 de junio de este año, buscando ahí las pistas para entender por qué nuestra would be élite está tan desconectada del país y por qué es reiteradamente rechazada por la gente. Además, esta lectura es interesante, ya que Du Bois no solo es una voz de la élite que no es élite sino que, además, es alguien oído por ella, alguien que da línea. Si sus análisis son completa y reiteradamente errados, tendremos una primera pista del origen de la mala estrella de esta élite que no es élite. La lectura me ha dejado tres grandes impresiones:

[1] Incapacidad para comprender que el votante no es unidimensional, que “el modelo económico” no es ni por asomo el único criterio de elección entre los peruanos. Y, debido a esto, fue incapaz de comprender por qué la segunda vuelta era un “dilema”.

[2] Actitud de paternalismo de quien cree poder inventar a un candidato de la nada o desinflar a otro manipulando a ciudadanos que vienen votando ininterrumpidamente desde hace más de treinta años.

[3] Quienes se oponen a las creencias del editorialista no pueden hacerlo por legítimas convicciones políticas, lo hacen desde rastreros motivos materiales.

El Comercio se ha jactado también que este tema se resolverá con más competencia. El problema es que existen serias barreras de acceso al mercado editorial. Como ha recordado Juan Carlos Tafur en su programa radial en Exitosa, los canillitas cobran 5% más a los medios nuevos, no les miden lectoría en el primer año y, además, no tienen acceso a puntos de venta en grifos y supermercados. El mercado infinito al que alude El Comercio requiere, sin duda, que INDECOPI haga algo respecto de estos temas. Pero claro, el fanatismo ideológico que parece existir en ciertas redacciones impide que el tema sea discutido abiertamente.

Y si de tanto liberalismo se jactan en El Comercio, ¿por qué no discuten estas barreras de acceso al mercado? ¿No debería hacer lo mismo La República? Y ambos medios – y todos los demás -, ¿no deberíamos estar reflexionando sobre el tipo de contenidos que estamos ofreciendo y la insatisfacción de un importante sector del público con la oferta mediática existente? A ver si el fin de año, más allá de la francachela de rigor, nos ayuda a reflexionar sobre estos temas. Y ello evitaría, por cierto, cualquier tipo de injerencia que pueda ser perjudicial para la crítica a un gobierno que sin duda, en muchos temas, se la ha ganado y con creces.

MAS SOBRE EL TEMA:

Un resumen del lío El Comercio – La República – Epensa en El Útero de Marita

El IPYS se pronuncia

Augusto Álvarez Rodrich opina en Espacio 360

(Foto: Jerónimo Pimentel)

EL 2013 DE HUMALA

La soledad del poder. Vaya que Ollanta Humala la ha probado con creces este año.

No es que no existan aspectos por destacar en este año de gobierno. Sin duda, la negativa del indulto a Fujimori, la Ley del Servicio Civil (con ciertos ajustes que deberían darse en los próximos meses) y la reforma legislativa vinculada al sector Salud serán hitos que la historia de su quinquenio recordará, pues significaron toma de decisiones claras, donde el estadista primaba antes que su ya conocido estilo desconfiado y cuartelario.

Sin embargo, Humala tuvo que soportar oposición de sectores que, hasta ese momento, no habían estado significativamente en su contra. Y en buena parte, gracias a su responsabilidad.

Para empezar, el empresariado y los sectores más libertarios, a raíz del lio en torno a la adquisición de Repsol. Desde ese sector, no se entendió que en lo único que Humala nunca dejó de ser heterodoxo es en el manejo de los recursos naturales (sobre todo, petroleros) y que, antes que un plantón empresarial desde la CONFIEP, una buena conversación de Luis Miguel Castilla con el presidente lo convencería de dar marcha atrás. Desde el lado del gobierno, se tienen claras algunas ideas, pero no cómo llevarlas a cabo. Pasó con Conga, pasó con Repsol y hoy, luego de ensayo – error, parece que se tiene más claro qué hacer en torno al fortalecimiento de Petroperú, aunque a ambos extremos ideológicos la salida no les haya gustado. Ahora entienden porque en CADE aprueban más a Castilla que a Humala.

De otro lado, el APRA. Una vez que, en Alfonso Ugarte, se dieron cuenta que la Megacomisión tocaba carne, empezaron con el fantasma, primero, de la reelección conyugal, y, posteriormente, tratando de ubicar al gobierno como un perseguidor de sus adversarios. Ciertamente, en el gobierno, cometieron varias torpezas que alimentaron la leyenda. De un lado, Nadine Heredia demoró lo más que pudo cualquier postulación en 2016 (a tal punto que muchos siguen creyendo en el proyecto continuista). Del otro, el gobierno pudo hacer mayores esfuerzos para que la tarea encabezada por Sergio Tejada fuera menos atacada. Con el informe final en ciernes, este duelo seguirá animando el 2014.

Finalmente, con el entorno liberal – socialdemócrata que lo apoyó frente a Keiko Fujimori. Dos episodios claros lo reflejan. De un lado, la repartija de miembros del Tribunal Constitucional y Defensoría del Pueblo, donde el gobierno no fue ajeno ni a las componendas ni a la represión. De otro lado, con el caso López Meneses, donde ha quedado claro que existen maquinarias corruptas tanto en las Fuerzas Armadas y Policiales, a las que el gobierno no ha sabido hacerle frente. Signo de los tiempos es que Álvaro Vargas Llosa se ha convertido en uno de los más claros críticos de Humala.

Así las cosas, Ollanta Humala deberá percatarse que la soledad política no es buena consejera. Y que la medianía no puede seguir siendo su divisa.

EL MINISTERIO PUBLICO Y LA LUCHA ANTICORRUPCION

Desde hace algunas semanas, la actuación del Ministerio Público en torno a casos de corrupción se encuentra en el ojo de la tormenta. Un rápido repaso de los hechos permitirá saber que estamos ante aguas bastante movedizas y que el principal responsable, todo indica, es el señor Fiscal de la Nación.

Comencemos por el caso Alan García. Como sabemos, la Fiscalía de la Nación archivó una investigación por supuesto enriquecimiento ilícito del expresidente, pues, según José Pelaez Bardales, no pudo demostrarse el supuesto desbalance patrimonial de AGP.

Sin embargo, cuestionamientos fuertes contra los peritos que vieron el caso se ventilaron en la prensa. El perito Julio Mori Donayre, que vio el caso de Alan, tenía carnet aprista. Y, como se mencionó en un reportaje de Laura Grados para Diario 16, tanto él como Javier Tapia Torres participaron en peritajes que beneficiaron tanto a Jorge del Castillo como a la congresista fujimorista María López Córdova. En este último caso, por cierto, ambos peritos están siendo investigados por contactos extraños con la defensa de la parlamentaria. De allí que la Procuraduría Anticorrupción ha pedido que la pericia en el caso García sea descartada y se haga otra investigación de este tipo.

Por cierto, el programa Buenas Noches con AAR ha encontrado dos peritos más con carnet del partido de la estrella.

En otro ámbito, ayer el diario La República dio a conocer un extraño caso:

Investigar presuntos actos de corrupción al interior del Ministerio Público le costó el cargo de coordinador de la 1° fiscalía anticorrupción, al fiscal José Domingo Pérez Gómez.

Además, el fiscal de la Nación, José Peláez Bardales, le ha iniciado un proceso por enriquecimiento ilícito, por haberse comprado un departamento en Miraflores.

José Pérez ha sustentado dicha compra en sus ingresos como fiscal y un préstamo bancario, pero en su caso las matemáticas no son suficientes.

El problema es que las investigaciones del fiscal Pérez Gómez tocaban carne: se investigaba el pedido de cupos para otorgar licitaciones para obras en el Ministerio Público. Y una de las personas indagadas era el gerente general del Ministerio Público, Fernando Lazo Manrique. Luego que el fiscal lo llamara para una diligencia y el gerente se quejara ante Peláez sobre esta citación, Pérez Gómez fue cesado en su puesto.

Ayer, César Romero, periodista de La República, presentó dos documentos que podrían explicar la buena suerte de Lazo Manrique: un poder otorgado por Alan García y que fue revocado recién a inicios de este año y su militancia aprista hasta 2009.

Según Pelaéz, este cambio no busca bajarle la llanta a una investigación interna del MP. Pero otro cambio similar llama la atención. Indica Romero:

La fiscal coordinadora de las fiscalías supraprovinciales anticorrupción, Fany Quispe Farfán, que, entre otros casos, investiga los “narcoindultos”, fue separada del cargo y relegada a un puesto de menor responsabilidad.

El cambio de la fiscal Quispe Farfán se justificó con un escueto “por necesidad del servicio”, aunque extraoficialmente se dice que fue por no “alinearse con los intereses del fiscal de la Nación, José Antonio Peláez Bardales”.

Su apartamiento no detiene  la investigación de los ‘narcoindultos’, que sigue a cargo del fiscal Walter Delgado Tovar, pero le quita a este el respaldo institucional que le venía prestado Quispe Farfán.

Por su parte, Iván Montoya, coordinador del proyecto anticorrupción del IDEHPUCP, señaló que el cambio de la fiscal busca afectar la investigación del caso Global CST, sobre irregularidades en los contratos de asesoría israelí en la lucha contra el narcoterrorismo, el cual alcanza al ex ministro de Defensa Rafael Rey.

Ojo que el cambio de la fiscal Quispe puede afectar tanto al caso Global CST como a otros procesos. En el primer caso, porque la magistrada estaba a cargo de la investigación de uno de los casos de asesoría más oscuros del gobierno anterior y que involucra al menos a dos exministros. Según información con la que cuenta DTP, Quispe estaba a punto de concluir una investigación complicada por la falta de apoyo institucional.

Ojo al siguiente dato: fue Quispe quien denunció a Luis Castañeda Lossio en el caso Comunicore. Como se recordará, el Fiscal de la Nación postuló en la lista de Solidaridad Nacional en 2000 y fue abogado de funcionarios de Castañeda en el seguro social cuando estalló el caso IPSS Card. Así lo contó Daniel Yovera hace un par de años:

Por ese tiempo, Peláez también defendía a dos de los funcionarios de máxima confianza de Castañeda en el ex-Instituto Peruano de Seguridad Social, que estaban procesados por el escandaloso caso ‘IPSS Card’, que involucró la friolera de US$ 10 millones. Se trataba de Ángel Pérez Rodas y Juan Blest García. Si sus nombres le suenan es porque ellos mismos fueron, años después, gerentes de la Municipalidad de Lima, y hoy están procesados por el caso Comunicore.

El reemplazo de Quispe, Hamilton Castro, a su vez, estaba abocado al caso María López Córdova, cuyas complicaciones periciales ya hemos señalado.

Y, al perder a su respaldo institucional, es probable que el fiscal Walter Delgado, de correcta actuación en el caso “narcoindultos”, pueda ser cambiado en el verano, temporada en la que, además, se elegirá al reemplazo de Pelaez al frente del Ministerio Público.

Lo cierto es que ya son demasiados cambios y personajes alrededor de la Fiscalía de la Nación que afectan la lucha contra la corrupción como para no iniciar una investigación a fondo en esta institución.

(Foto: Perú.21)

EL FUJIMORISMO EN EL 2013

¿Qué ha significado para el fujimorismo este 2013? Ha sido un año complicado por varios factores, pero donde han podido mantener su principal activo: un 20% duro de preferencias en el mercado electoral.

¿Por qué el fujimorismo mantiene este porcentaje alto de preferencias? De un lado, ha mantenido efectividad la campaña sobre el “buen recuerdo” del gobierno de la década de 1990, sobre todo en el núcleo más fuerte del electorado fujimorista. Más aún cuando – sobre todo en la segunda mitad del año – es el propio recluso de Barbadillo quien encabeza su campaña en favor tanto de su buena imagen como de su posible libertad.

De otro lado, el déficit en seguridad que mantiene el gobierno sigue siendo el otro gran insumo para la vida del fujimorismo. A pesar que las soluciones que brinda en esta materia no pasan de ser, única y exclusivamente, fuegos artificiales, aún mantiene la imagen de partido con “mano dura” para enfrentar a la delincuencia. Aunque, hay que decirlo, tendrá competencia en este terreno con nuevos grupos que pretendan surgir con esta bandera o antiguos que pretendan su reciclamiento a través de este tema.

Estos dos factores han impedido que el 2013 culmine siendo un año sin ganancias para el fujimorismo. Y vaya que han hecho nuevos méritos para que les vaya mal. La central es que el gobierno denegó el pedido de indulto humanitario por razones válidas: Fujimori no tiene una enfermedad mortal que lo saque de prisión.

Al mismo tiempo, quedó la sensación que el único tema que importa en la agrupación es la libertad de su líder histórico. Cualquier objetivo quedó supeditado a esta materia y los operativos han sido realmente burdos: una campaña de cartas y llamadas a emisoras donde Fujimori no es precisamente mal visto, insistir nuevamente con una supuesta falta de imparcialidad de César San Martín en este caso a través de un refrito, tener a dos congresistas de “campana” en la DIROES para impedir que el INPE haga su labor para controlar las llamadas del reo. Todo ello con un nuevo abogado, con pocas luces jurídicas, pero cuyo objetivo es la maniobra política. Y así podríamos seguir.

Además, el liderazgo de Keiko, por primera vez en años, quedó en cuestión. Las apariciones de Alberto dejaron en claro que, de haber obtenido la libertad, quien hubiera hecho política activa era él, con su hija pasando a segundo plano, como lo ha hecho durante todo este año. Tan es así que Alan García le ha sacado el título de principal líder opositor. Y no ha bastado con la gritería de su bancada en el Congreso para recuperar dicho rol.

Así las cosas, entre cierto respaldo popular, problemas para posicionar una agenda propia y crisis de liderazgo, el fujimorismo navegará en un año electoral complejo, donde se pondrá a prueba cuáles son las regiones del país donde hay más votantes a  favor de su proyecto.

UN DESCONCIERTO LLAMADO FRANCISCO

Un renovador. El mejor jefe de prensa y relaciones públicas que ha llegado al Vaticano. Un conservador con carisma. El cuco de los conservadores. Un peronista. Un marxista.

Estas han sido algunas de las frases con las que Jorge Mario Bergoglio ha sido caracterizado durante los meses que viene dirigiendo la nave de San Pedro. Quizás ello explique porque ha sido tan difícil caracterizar su pontificado, tanto para creyentes como para quienes no lo son. Y, al mismo tiempo, porque Francisco ha sido considerado, casi por unanimidad, como el personaje del año en casi todo el mundo occidental.

Porque vamos, Juan Pablo II también atraía masas, era carismático, pero era un rígido de aquellos. Tanto que toreó (y, seamos claros, agravó) varios de los problemas que hoy Francisco ha decidido atacar. Los dos centrales, por los que se medirá su pontificado en el futuro, como la lucha contra la pederastia al interior del clero y la reforma de las finanzas del Vaticano.

Es cierto, los gestos han sido lo fuerte de sus primeros meses. Pero no han sido pocos y no han sido moco de pavo. Revindicar la Teología de la Liberación como una vertiente más del catolicismo, su sencillez, el acercamiento hacia los más pobres (cuestión que ya hacía en Buenos Aires), señalar que la homosexualidad no puede ser juzgada o bajarle la llanta a la obsesión eclesial por la sexualidad son algunos pasos hacia una iglesia menos rígida y algo más humana de la que hemos tenido en las últimas décadas. Claro está, esto no lo es todo, ni es suficiente, pero es un paso.

Luego de un carismático ultraconservador y un teólogo alemán, el viento fresco sopló desde América Latina. La pregunta es si será suficiente para darle nueva energía a una institución que requiere que sus cambios se realicen en tiempos algo más acelerados que aquellos en los que normalmente ha hecho sus rectificaciones.

Feliz Navidad.

LA COMISION LOPEZ MENESES

Si fue un parto que se abriera la comisión parlamentaria que investigara la escandalosa (y hasta ahora) inexplicable custodia a Oscar López Meneses, su funcionamiento ha tenido tropezones tales que, por el momento, nos permitimos dudar que en el Congreso de la República se logrará aclarar algo de este entuerto.

En primer lugar, porque las peleas alrededor de la conformación de la comisión denotaban un solo objetivo: “investiguen a todos menos a mi”. Tres grupos con personajes involucrados al sujeto materia de investigación – el oficialismo, el aprismo y el fujimorismo – buscaban sacar ventaja política clara de un hecho que políticamente debilitaba a sus rivales. Sin embargo, los tres no contaban con que toda la historia los terminaba salpicando y acrecentando la sensación que hemos tenido durante el año: desconfianza, vivir a salto de mata con nuestros políticos y sin posibilidad alguna de recuperar la credibilidad perdida.

En segundo lugar, por el error cometido por Víctor Andrés García Belaúnde – hasta ayer, presidente del grupo de trabajo – de reunirse con el presidente de la República sin informar a los demás miembros de la comisión. Hasta ahora, en Palacio, parecen no convencerse del todo que son materia de investigación y de sospecha en este caso, sobre todo, porque no se aclara la pregunta central: ¿quién ordenó la custodia a OLM? Más aún cuando hay otras indagaciones sobre otros políticos de peso que pueden caerse debido al doble rasero que maneja el gobierno en torno a cual es su posición sobre el tema.  García Belaúnde ha reconocido el error y se va de la comisión, con lo que volveremos nuevamente sobre quien lidera el grupo de trabajo.

En tercer lugar, porque, hay que decirlo, el periodismo de investigación ha sido más efectivo, en un mes y medio de escándalo, en develar cuales son las conexiones de López Meneses con políticos, empresarios y – sobretodo – policías y militares. La pista va apuntado hacia la existencia de una serie de vínculos políticos, empresariales y, sobre todo, influencia en el sistema de inteligencia del Ejército alrededor del personaje quien, además, se hacía pasar como un sujeto con peso en los ascensos policiales. Obviamente, ello no impide que se investiguen otras hipótesis que, para muchos, apuntan directamente al corazón del gobierno.

Finalmente, porque, luego de escuchar a varios políticos pronunciarse durante el fin de semana sobre todos los líos alrededor de la comisión, les interesa menos la verdad y más la figuración política, más hacer daño al rival de turno y menos saber como un sujeto con antecedentes cuestionables y presente aún incógnito tuvo, durante varios meses, a varios patrulleros en la puerta de su casa, sin motivo explicable. Y la desconfianza ciudadana se seguirá incrementando.