Izquierdas y derechas

Durante las últimas dos semanas, he leído toda variedad de balances sobre lo que ocurrió en la revocatoria. De todos, los que, a mi humilde criterio, se acercan más a lo que pasó el 17 de marzo, son los enunciados por Eduardo Dargent en Velaverde y Steve Levitsky en una entrevista en La Prensa.

Comienzo por la tesis de Dargent. Mi amigo Eduardo sostiene que, más allá del aporte importante que tuvo el PPC en la campaña del NO y los errores de los revocadores (sobre todo, Marco Tulio y Castañeda), el factor que jugó a favor de Susana Villarán fue el hecho que buena parte de los electores que definieron su voto en la última semana – sobre todo, en sectores populares – lo hicieron para que se quede la alcaldesa. Más allá de las motivaciones que cada votante tuvo, este es un aporte comprobable que definió el triunfo final.

Sin duda, para las crecientes clases medias, los dos factores más políticos tuvieron influencia, pero para quienes le pusieron atención al proceso recién en las últimas semanas (la hipótesis a partir de la cual parte Dargent), otras cosas pueden haber pesado en la votación. Y allí estarían los mensajes pragmáticos dados tanto desde el PPC como por la propia campaña del No. La premisa de la que parte Eduardo es comprobable, dado que es en los meses de verano donde la mayoría de ciudadanos se desconecta de las preocupaciones políticas, hasta marzo, cuando comienzan los pagos de colegios y la presentación de la declaración jurada anual del Impuesto a la Renta.  Hasta aquí, no aparece ningún voto de origen ideológico, que sí se encuentra en quienes estaban convencidos de su decisión sobre la continuidad de Villarán en el cargo.

Pasemos a lo dicho por Levitsky. Dentro de las cuestiones que el politólogo estadounidense señala hay dos temas que señala y que me llaman la atención. Comencemos por el primer tópico: la izquierda:

Primero, son varias izquierdas. Fuerza Social está dentro, para mí es centroizquierda, una tendencia moderada y progresista. Quieren reinventar la izquierda, pero son un partido chiquito con poco éxito hasta ahora. Hay otras izquierdas también, pero son todas chiquitas, sin peso electoral. Hay presencia en los medios, participan, pero ningún grupo de izquierda hoy tiene peso electoral. Decir que el triunfo del No significa que ahora la izquierda será un factor importante en 2016 me parece equivocado. La izquierda en Perú, en términos electorales, no ha existido en más de 20 años y hoy no existe.

Estoy de acuerdo con lo que Levitsky dice. Y antes que algunos amigos de izquierda comiencen con sus teorías conspiradoras, voy al grano. Yo soy de los que piensa que en el país deberían existir, por lo menos, dos izquierdas: una moderada y una más radical, a fin de representar a dos espacios políticos distintos. Si ambas se alían en términos electorales o no, es una discusión que se las dejo a ellos, pero en la que creo que una pregunta debe primar: ¿para qué?

No niego tampoco el rol que cumplieron varios militantes de izquierda durante la campaña en contra de la revocatoria, empezando por los regidores que probablemente serán revocados. Me consta, porque lo pude ver en el terreno, que varios de ellos redujeron sus horas de descanso al mínimo para conseguir que la gestión de Villarán se quedara. Pero creo que una visión que enfatiza en la existencia de un “pueblo izquierdista” resulta siendo engañosa, peca por exceso de wishful thinking y le hace daño a un sector político que debe saber donde está parado, antes de avanzar hacia lo que quiere conseguir, que es una mayor cuota de votos en las siguientes elecciones.

La izquierda, sin duda, ha ganado y ha perdido en este proceso. Ha vuelto a reconocer que el marketing es importante para una victoria electoral. Sin el trabajo de Abel Aguilar primero y, sobre todo, de Luis Favre después, el efecto que hubieran tenido las bajadas de sus militantes y de miembros de otros partidos a diversos lugares de Lima hubiera sido sustancialmente menor al que tuvieron. Tienen ahora más cuadros que pueden exhibir experiencia en gestión pública y a algunos líderes – sobre todo, Marisa Glave – que pueden tener un futuro interesante en la política.

Pero creo que deben reconocer, ahora, que el triunfo de Villarán en 2010 no se produjo por una cuestión ideológica, que una mayoría precaria puede ser más engañosa que ser una minoría y que, finalmente, hay que aprender a convivir con otras tendencias, sin sectarismos. Y sobre todo, saber que, si bien hay un espacio para los sectores zurdos en la política nacional, hay una desconexión con los sectores populares desde que se rompió la conexión organizaciones sociales – partidos a fines de la década de 1980. Ese es un tema que hasta ahora no se trabaja en serio, pues se sigue pensando en dicha lógica.

El segundo punto tiene que ver con el PPC. Levitsky apunta que:

Lo del PPC no fue predecible, creo que hicieron una muy buena jugada. Tampoco creo que el PPC surja a partir de ahora como un partido muy importante a nivel nacional. Ellos siempre han sido fuertes en Lima, pero débiles fuera de la capital. Considero que seguirá siendo así.

Luego de su triunfo, el principal reto para el PPC es ser un partido que vaya más allá de Ancón, Chosica y Asia. No es que partan de cero. Tienen 12 alcaldes fuera de Lima y un grupo significativo de regidores. Sin embargo, es claro que no son los que tienen, por ejemplo, el APRA o incluso un grupo como el liderado por César Acuña.  Tienen a su favor una constante renovación de cuadros, experiencia en gestión pública y una bancada, pero en su contra juega el hecho que no han obtenido un triunfo electoral resonante. Amen de otros problemas que deberán afrontar (algunos de los cuales describo en un dossier en Velaverde mañana).

Pero así como el PPC existe, hay un espacio aún no cubierto para una derecha liberal que pueda hacerle frente al sector más conservador del país, donde está más lleno el espectro político (APRA, fujimorismo, Solidaridad Nacional). Se trata, obviamente, de un sector que ha crecido mucho en espacio mediático, pero que no ha hecho crecer su popularidad entre los ciudadanos de a pie ni menos aún ha construido una organización. No hay allí, por tanto, una victoria en este proceso, sino una expectativa.

En tanto existan extremismos, tanto la izquierda, como el PPC y los liberales estarán obligados a entenderse, como me lo refirió Álvaro Vargas Llosa en una reciente entrevista. Más aún como, cuando señala Gonzalo Zegarra, existe un sector centrista que parece haber definido los dos últimos procesos electorales. Ello no significa renunciar a las identidades o a sus propios rasgos particulares. Y, en todos los casos, existe una deuda pendiente sobre la representación de ciudadanos para los cuales la política les dice poco y, lo poco que les dice, no les suena bien.

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CUANDO EL DERECHO SE ENFRENTA AL CIUDADANO

Una de las lecciones que más recuerdo de mi paso por una facultad de Derecho se encuentra en el impacto que la legislación tiene en los ciudadanos. Una buena norma puede generar estímulos importantes para la consolidación de la democracia, para la buena marcha de la economía y, sobre todo, para hacernos la vida menos difícil a quienes no ocupamos un puesto público. Pero mis profesores – de todas las ramas del Derecho y de distintas tendencias – advertían sobre los riesgos de los mamarrachos jurídicos que, lamentablemente, son muy comunes en nuestra sociedad. Dos de ellos han merecido la protesta del público en estos días.

El primero de ellos tiene que ver con la ley de reforma (parcial) del régimen pensionario privado, concentrada en la rebaja de las comisiones que nos cobran las AFP por administrar nuestro dinero. Y más que cuestionar cuál comisión es mejor – para ello, los amigos economistas pueden dar mayor información, pues esta varía en cada caso en particular -, sí me preocupa un tema. Los ciudadanos que queríamos quedarnos en la comisión por flujo, que actualmente es la que rige el sistema privado de pensiones, teníamos que hacer un trámite para quedarnos, en lugar que fuera al revés, como mandaría el sentido común. Y se trataba de la suscripción de dos documentos que, en ventanilla, no demoraba más que 5 minutos pero que, por las colas que hubo, se hacía engorroso. Ya ni hablo de lo que ocurrió con quienes querían hacerlo vía Internet, pues las mejoras recién llegaron en la última semana, luego de muchos reclamos antes las redes sociales.

Pero lo que más me sorprendió es que el presidente del Consejo de Ministros señalara que “la norma se aprobó al revés de lo que propusimos”. Si fue así – y el señor Jiménez es abogado – ¿por qué no la observaron? En un gabinete donde priman los hombres y mujeres que han pasado por una facultad de Derecho, sorprende que ninguno de ellos haya reparado en este detalle. Probablemente, como señaló Pablo Secada hace varios meses, en la expedición de la norma, antes que el interés de los ciudadanos (sobre todo, de los afiliados al sistema privado de pensiones), primaron los egos.

La segunda norma que ha causado controversia fue dictada por el Poder Ejecutivo. Se trata del Decreto Legislativo N° 1146, una norma que permite una convocatoria obligatoria mediante sorteo para el servicio militar, que es voluntario en el Perú desde 1999. Un severo retroceso en una institución que, antes de su reforma, había disminuido su mala imagen, producto de los maltratos y levas que se daban como consecuencia de su obligatoriedad. Como indican los especialistas del Instituto de Defensa Legal:

(…) la norma establece un retorno condicional a la modalidad del servicio militar obligatorio, el cual no es acorde a democracias que tienden a consolidarse debido a que vulnera diversos derechos ciudadanos, como por ejemplo el ejercicio de la libertad de elección laboral y profesional. Además, dicho sistema se caracterizaba por incorporar a soldados que en su mayoría carecían de estudios escolares completos, provenían de los sectores más pobres, eran reclutados a la fuerza y, en algunos casos, eran víctimas de maltrato a su integridad física y psicológica. También dicho sistema se fortalecía en una lógica que asignaba una función reformatoria de conductas propias de pandilleros, delincuentes, vagos, etc., lo cual tergiversaba la función exclusiva de instrucción militar para la defensa nacional.

Para agravar más las cosas, hay algunas exoneraciones para poder escapar de esta medida. La más controvertida de ellas supone el pago de una multa de 1850 nuevos soles, suma que probablemente será pagada por comodidad por los sectores altos y con gran esfuerzo por la clase media, pero que nuevamente castiga a los sectores menos favorecidos económicamente a cumplir con este servicio. Peor aún, el pago de una propina bastante baja (350 soles) generará un problema a aquellos jóvenes que, desde temprana edad, colaboran con el aumento del ingreso familiar y que, al ser sorteados y no poder exonerarse, no pueden tomar un empleo que les permita un ingreso mayor. Por tanto, no se trata de un servicio pluriclasista, como señala Mirko Lauer en su columna de hoy, sino que repite las mismas taras del SMO.

En ninguno de los casos, el centro fue el ciudadano. En el primero de ellos, solo importó la rebaja de las comisiones per se, sin buscar la mejora de todo el sistema. En el segundo, el aumento de la tropa disponible para las Fuerzas Armadas, antes que la profesionalización castrense. Y en ambas situaciones, quienes no acceden a una información adecuada son quienes salen perdiendo.

BALANCE INICIAL DE LA REVOCATORIA

Susana Villarán: Ha ganado una segunda oportunidad, gracias a un porcentaje importante de limeños que decidieron bancarse hasta el final de su gestión, a pesar que no necesariamente la aprueben. Ese es el mensaje que deberá entender hasta el final de su mandato. Debe tener cuidado con gaffes como las que tuvo anoche – sobre sus vacaciones, que corrigió rápidamente – y ahora deberá trabajar en una gestión más concertada. Sus restantes declaraciones de la noche indican que entendió ese mensaje.

Fuerza Social: El conteo rápido de Ipsos Perú, al 100%, muestra que varios de los regidores – entre ellos, Eduardo Zegarra y Marisa Glave, dos de los principales colaboradores de Villarán – corren riesgo de ser revocados, en cantidad suficiente como para llevarnos a una nueva elección, solo para elegir a sus reemplazos. Dado que el conteo tiene un margen de error de 1%, habría que esperar a la ONPE para saber si tendremos que ir nuevamente a elecciones a fin de año. Osea, tres semanas más, por lo menos.  (Ojo 1: los revocados no pueden presentarse, dato de Fernando Tuesta. Lean su post sobre elecciones de regidores) (Ojo 2: En el simulacro de Ipsos del sábado, solo 11 regidores quedaban fuera, entre ellos Zegarra. Glave quedaba dentro del Concejo) (Ojo 3: Si bien los regidores revocados no pueden presentarse a la elección, podrían entrar como funcionarios municipales).

PPC: El gran ganador del proceso. No solo demostró desprendimiento y capacidad de concertación, sino que volvió a poner a Lourdes Flores Nano en la primera división de figuras políticas. Sus regidores serán el soporte de la gestión concertada, sea que se queden o no sus pares de Fuerza Social. Y si hay nuevas elecciones para regidores, es probable que la mayoría de nuevos concejales sean suyos.

Solidaridad Nacional: El gran perdedor de la jornada. La desesperación de Luis Castañeda Lossio haciendo campaña en el mismo día de la consulta popular, Pepe Luna señalando que “sacarán ventaja con los votos de los conos” y una campaña tan mala que emuló al horror que fue la del 2011 (aun espero a Gustavo Pacheco y su “expediente Favre”). La cereza sobre el pastel: el único revocado fijo es Luis Castañeda Pardo, el hijo del dueño de la chingana, sacrificado por su propio padre. Y aquí Carlín ilustra bien lo dicho:

APRA: El otro gran derrotado de la noche. Por más que se notara en la última semana que estaban tratando de no perjudicarse tanto, lo cierto es que Alan García pierde su tercera elección consecutiva. La apuesta por el “voto popular pragmático” va a tener que esperar. Dato: hasta hace una semana y media, los apristas me decían que ganarían entre 10 y 15 puntos. A los dos días, comenzaron a ocultarse.

Fujimorismo y Humalismo: En el fondo, todos sabían que iban por el Sí y el No, respectivamente, pero ninguno decidió jugársela del todo. Keiko Fujimori apuesta a suavizar el fujimorismo en regiones y sumarse al “coro anticaviar” los seguía ubicando en su mismo espacio. Mientras que en Palacio decidieron no meterse en un pleito suyo, aunque en el fondo, el resultado de hoy no les disgusta para nada.

Perú Posible: Más que Toledo, pesaron sus dos alcaldes de Lima Sur. Vean las fotos de la celebración de la tarde de ayer.

Marco Tulio Gutiérrez: Gran signo de interrogación: ¿mantendrá su fama como abogado experto en revocatorias o su imagen se verá marcada por sus errores absurdos de las últimas dos semanas? No se descarte que alguien lo quiera para armar su lista parlamentaria.

Luis Favre: Sube sus bonos como consultor luego de este resultado. Revirtió en 45 días lo que era un escenario adverso. Un equipo con varias figuras de la campaña humalista – sobre todo, brasileños – repitió el triunfo, hasta ahora parcial, del No.

Revocatoria: Luego de lo vivido hoy, no me quedan dudas que la institución debe eliminarse o, a lo sumo, poner 50 candados para su aplicación y modificar su forma de realización.

PD: No se pierdan la crónica sobre la jornada de ayer en Velaverde. Solo por esta semana, la revista sale el martes.

EL PPC: GANADOR DE LA REVOCATORIA

No puede estimarse aún el resultado final del proceso de revocatoria, pero sí se puede concluir que el principal ganador de este proceso no es, como muchos piensan, Luis Castañeda Lossio o el APRA, sino el Partido Popular Cristiano y su lideresa, Lourdes Flores Nano.

¿Por qué sostengo esta afirmación? Porque las ganancias de los primeros dos actores mencionados solo podrán estimarse si es que gana el Sí. Y aún en ese caso, corren el peligro de no obtener lo que pretendían. Castañeda Lossio no tiene segura la alcaldía en la posible elección que se realizaría en la parte final del año en caso todo el Concejo Metropolitano se vaya a su casa. Y el APRA aún tiene tensiones internas sobre como canalizar el “voto popular pragmático” que quieren captar, más aún si el fujimorismo comienza a hacer política en provincias (ayer Keiko Fujimori estuvo en Cajamarca). Peor aún cuando, si no se cambia la legislación sobre revocatoria (algo urgente luego de los costos de este tipo de procesos en Lima, pero sobre todo, en provincias), podrían correr la misma suerte.

Pero el PPC tomó una decisión difícil: apostar por la institucionalidad en un país en la que esta aún no es valorada por la mayoría de ciudadanos. Y se de las tensiones internas que esta apuesta causó en un sector del partido. Sin embargo, creo que tendrán un triunfo sea cual fuere el resultado de la revocatoria. Si el Sí obtiene la victoria, desde filas pepecistas podrá decirse que hicieron todo lo posible para defender la institucionalidad de la ciudad, a pesar de las diferencias con Fuerza Social. Si el No triunfa en la semana final, buena parte de la victoria se deberá al trabajo de movilización hecho, los focus groups que permitieron detectar los puntos flacos a enfrentar en la campaña y la defensa hecha por  sus regidores de la gestión, sin dejar de criticarla (individualmente, el PPC gana a un líder: Pablo Secada).

A ello se suma la aparición final de Flores, quien, a diferencia de lo que ocurre en otras partes del país, no ha sido la perdedora que se ha sumado inmediatamente al bando revocador. Por el contrario, ha salido en momentos claves a defender el No. Y esta semana tuvo otro gesto singular: su presencia en el homenaje a Javier Diez Canseco, quien viene batallando contra el cáncer, reconociendo, a pesar de las diferencias, su consecuencia dentro de la política peruana, en la que existen muchos mercenarios y politicastros.

Sería demasiado prematuro decir que una alianza FS-PPC se dará para los siguientes comicios municipales, sean en 2013 o en 2014. Aún existe desconfianza mutua en algunos sectores de ambas agrupaciones. Y tampoco quiere decir que  este buen momento de la casi cincuentenaria agrupación política resuelve sus añejos problemas. Pero los pone en mejor pie de lo que estaban hace 2 años para poder afrontar su futuro. De ellos dependerá aprovechar esta oportunidad.

(Foto: La Primera)

CHAVEZ

No me encuentro entre quienes lloran la muerte de Hugo Chávez. Siempre me encontré entre quienes calificaron al gobierno chavista como un autoritarismo competitivo, más cercano al fujimorismo de lo que los simpatizantes de la última autocracia peruana reconocían en público y en privado. No respetó muchas de las libertades básicas de sus ciudadanos – sobre todo, la de expresión -, generó gran división entre sus compatriotas a los que decía defender, ahondó el gran drama económico venezolano (la dependencia petrolera) con signo distinto al de sus predecesores.

Tampoco estoy entre quienes descorchan el champagne a su deceso. El cáncer es una enfermedad sumamente dolorosa, para quien lo sufre y para su familia. Y también cabe reconocer que existía un importante sector de venezolanos que simpatizaba con él, porque creía que los frutos de la “Venezuela Saudita” por fin eran repartidos a un sector social que no fue beneficiado en su momento de los frutos de la explotación petrolera.

Para bien (para algunos) y para mal (para otros), Chávez marcó la política latinoamericana durante la última década y media. Era el perfecto partner de un Bush ultraconservador, el emblema de un sector de la izquierda que creía ver a un Fidel redivivo, el oxígeno de La Habana languideciente, el punching ball perfecto de la derecha latinoamericana y el perfecto ejemplo, para quienes están entre el liberalismo y la socialdemocracia, para demostrar, con un dinosaurio caribeño y carismático, los límites de un modelo personalista y carismático.

Hace poco más de un mes, decía Enrique Krauze en su blog:

Mientras transcurre el duelo, Venezuela vivirá un chavismo sin Chávez. Su retrato en tiempos de gloria, su silla vacía, su imagen retransmitida interminablemente, acompañará por un tiempo al nuevo presidente. Pero en todas las religiones (y en la naturaleza humana) los duelos tienen un fin. Y en ese momento, que será como un extraño despertar, todos los venezolanos, chavistas y no chavistas, deberán enfrentar la ineludible y gravísima realidad económica. Ocurrió en la URSS en 1989, ocurrirá definitivamente en Cuba, ocurrirá en Venezuela.

Lo que vendrá en Caracas en las próximas horas es incierto, sobre todo, luego de los funerales. ¿Sucesión, elecciones controladas, elecciones libres? Y la otra gran pregunta es si, pasado el duelo, la clase política venezolana, chavista y no chavista, logrará un mínimo consenso de convivencia pacífica. Parafraseando a Carlitos, el personaje de Conversación en la Catedral, el fin de Chávez es el comienzo ¿de qué?

Un scratch para Susana

Velaverde 1

Escriben: José Alejandro Godoy-Jacqueline Fowks *

Luis Favre entró de lleno a la campaña del NO con un equipo brasileño-peruano que experimentó la victoria con la candidatura de Ollanta Humala. En el otro lado de la cancha, los principales cuadros de Solidaridad Nacional y el Apra se alborotan por la vocería del SÍ.

Esta semana Susana Villarán tenía en su agenda de medios hasta tres entrevistas posibles. Si finalmente no ve a la alcaldesa respondiendo preguntas de los periodistas, será porque se ha cumplido la recomendación del publicista franco-argentino Luis Favre.

“No habrá entrevistas en los próximos días”. Ricardo Fort Meyer, asesor de Villarán, mandó esta indicación vía correo electrónico al equipo más cercano a la gestión municipal luego de sostener una reunión con la alcaldesa, el teniente alcalde Eduardo Zegarra y Favre, a quien Fort llama “el estratega”.  “Cuidemos este tema”, finaliza Fort en su comunicación.

Favre asesora en publicidad al NO y su palabra es –casi– decisiva. Generalmente despacha con Villarán, Zegarra y Fort. Este último transmite a los demás involucrados en la campaña las decisiones adoptadas en dichas reuniones. Pero Favre no es el único extranjero que ha pisado territorio peruano para salvar a la administración municipal de la revocación.

El bunker de la campaña del NO es una casa de techos altos y piso renovado en la plaza Bolognesi  598. Es además el lugar donde se inscriben quienes quieren ser personeros el 17 de marzo. Allí también opera el equipo de redes sociales supervisado por peruanos y brasileños que trabajaron con Favre en la campaña presidencial de Ollanta Humala. Sobre Favre, una persona cercana a Fuerza Social indicó que es bastante parco y duro cuando habla, pero que ha conseguido poner orden y disciplina en la campaña electoral.

Del personal de FX Comunicaçoes que asesoró la campaña de Ollanta Humala en 2011, han regresado a Lima dos brasileñas, una de ellas Sandra Recalde. Con la socióloga peruana Ina Karina Romero se han encargado de los focus groups, definición de los mensajes centrales y las estrategias en las distintas fases de campaña. Romero participó también en el grupo de jóvenes de la campaña de Gana Perú en 2011.

Junto a ellas se encuentra Juan Pessoa, director de la brasileña MPI Digital, quien trabajó con Favre la estrategia en redes sociales de la campaña presidencial nacionalista. Pessoa es pareja de Recalde y, según una fuente que trabajó con ambos en 2011, ella tiene un peso mayor en labores creativas y él es más operativo.  Pessoa intervino en las campañas de Lula da Silva en 2006 y de Dilma Rousseff en 2010. Entre los nacionales, hay cinco jóvenes en redes sociales y una asistente periodística.

Además, un profesional brasileño estuvo en Lima a fines de enero para dirigir a los artistas y personajes durante la grabación de los spots y la sesión de fotografías de los paneles del NO. Una actriz comentó que nunca en su carrera había recibido instrucciones tan puntuales para hablarle a la cámara.  Durante el tramo final de la campaña, los spots difundirán la idea de “marcar 40 veces NO”.

La participación de FX Comunicaçoes en el NO desplazó a la firma Newlink Perú, del economista Daniel Córdova, cercano a Anel Townsend y Susana Villarán porque participó en la campaña por la presidencia de Javier Pérez de Cuéllar en 1995.  Al inicio, colaboró el publicista Abel Aguilar, cercano al PPC y asesor de imagen de Pedro Pablo Kuczynski en 2011. Él sugirió que la campaña se denominara ‘Los Rostros del NO’.

El Comité Central de Campaña se reúne todos los martes y jueves a las 6 pm. Allí participan los grupos de izquierda que conforman la Confluencia por Lima, la Coordinadora Ciudadana por Lima (que incluye a organizaciones del Vaso de Leche, el Movimiento Sin Techo, estibadores y otros movimientos populares) y el Comité Juvenil por el NO. Pero también hay un petit comité todos los días a las 8 am., en el cual participan Townsend y la regidora Marisa Glave, para  acordar las actividades prioritarias. La ex congresista de Perú Posible despacha eventualmente con Salomón Lerner Ghitis en la oficina de este último, en Miraflores.

Con la llegada del equipo brasileño, la segunda fase –además de los famosos paneles y spots– tiene como objetivo “popularizar la campaña y ser más sinceros”.

Para evitar que el JNE denuncie una infracción por el uso de recursos públicos, se acordó también que la alcaldesa se transporte en un taxi amarillo. Se pretende dar un mensaje a uno de los sectores más hostiles: los taxistas desconfían de cualquier iniciativa de reordenamiento pues temen que implique altos costos como los denunciados por el regidor del Partido Popular Cristiano (PPC), Pablo Secada, en el programa Cajagas, lanzado durante la gestión de Luis Castañeda Lossio.

En las actividades recientes de respaldo a Villarán han participado taxistas, comerciantes y miembros de la Asociación de los Sin Techo, entre otros.

Mientras tanto, las apariciones de Villarán en actividades de gestión son interdiarias y participa aisladamente en eventos de respaldo político o gremial. La mayor parte de los eventos del NO cuenta con la presencia de Townsend y, por lo menos, de  un regidor. Por su parte, los concejales de la confluencia mantienen activos los comités distritales –sobre todo, los fines de semana–. También buscan más adhesiones a la campaña con un respaldo simbólico o mediante dinero o especies.

Sin duda, el respaldo más importante que recibe Villarán proviene del PPC, que ha conformado un comando de campaña liderado por su presidente, Raúl Castro Stagnaro, y la excandidata Lourdes Flores Nano. El abogado Carlos Chipoco es el enlace entre el partido y el colectivo Los Rostros del NO.

El PPC reforzará el mensaje de los costos de la revocatoria, tanto en términos políticos como económicos. Para ello, comienza a aparecer en las actividades pepecistas ‘el Super No’, un muñeco que, a similitud del PPKuy, busca conectar con los jóvenes en forma más divertida.  Este símbolo fue diseñado originalmente por Abel Aguilar.

En los sectores socioeconómicos AB, las apariciones de los regidores se concentrarán en TV de señal abierta y radios, para contrarrestar la “guerra sucia”. El otro aporte del PPC será una importante dotación de personeros.

Mientras tanto, Perú Posible contribuirá con un software para los personeros en las mesas de votación, a fin de tener un conteo propio en una elección compleja. El partido ha dispuesto que sus militantes en Lima enseñen a votar, dada la confusa cédula. Además, realizan actividades con los demás partidos que apoyan el NO. Acción Popular y Somos Perú apoyarán con personeros el 17 de marzo.

Marco Tulio

El SÍ del APRA, Solidaridad y Marco Tulio

En la orilla contraria, mediante el apoyo al SÍ, el partido aprista pretende seducir y capturar, con miras al 2016, el “voto pragmático popular”, focalizado en los sectores D y E.  En Alfonso Ugarte ven muy difícil que pueda revertirse la tendencia favorable al SÍ.

El PAP admite que no existe un comando unificado a favor de la revocatoria. Las bases apristas se movilizan impulsadas por el exdirector de ‘Agua Para Todos’, Carlos Arana, mientras que Mauricio Mulder y -en menor medida- Nidia Vilchez son los voceros. Javier Velásquez Quesquén es el coordinador general. El publicista Hugo Otero da consejos puntuales para basar la campaña en “mensajes positivos”, incluyendo el lema ‘Revocatoria Sí, para que vivamos mejor’.

Hasta mediados de febrero, el Apra señalaba que no compraría espacios publicitarios en la televisión pues no contaban con fondos suficientes. Sin embargo, a partir del jueves 28, apareció un spot del SÍ parecido a la propaganda aprista contra el shock del Fredemo en 1990. Este spot ya había sido difundido en páginas de Facebook que respaldan la revocatoria. En la sesión del miércoles 27, a la comisión política se le presentó una pieza publicitaria a favor del SÍ, pero no admitieron que fuera de factura aprista.  Otero atribuyó el spot al colectivo 17M, cuyos dirigentes no son conocidos.

El promotor de la revocatoria Marco Tulio Gutiérrez también desmintió la autoría de estos spots, pues, dijo: “son los partidos políticos quienes lo han hecho”. Gutiérrez precisó que Solidaridad Nacional y el congresista José Luna Gálvez habían financiado la publicidad televisiva.

El APRA asegura que seguirán en su estrategia contra Favre, pues “la injerencia extranjera es mal vista en los sectores populares” y “permite golpear también a Humala”. En las últimas semanas, un pequeño grupo de militantes apristas ha lavado la bandera brasileña frente a la embajada de ese país, en Miraflores y el viernes 1 se sumó a las protestas un pequeño comité de la Confederación de Trabajadores del Perú (CTP), central sindical cercana a Mulder.

En predios de Solidaridad Nacional (SN), también reconocen que no existe un comité coordinador del SÍ, razón por la cual cada quien aplica su propia estrategia. La movilización de las bases está a cargo de Luna –quien ha pedido licencia para dedicarse a la campaña– y la ex teniente alcaldesa de Magdalena Rosa Quartara. Ella cumplió esa misma tarea en la fallida campaña presidencial de 2011.

Luna es la principal carta de SN por el SÍ pues moviliza sectores populares a los que ha conquistado gracias a obras benéficas, y tiene fondos para la campaña.  En el PAP, donde Luna se formó, recuerdan su capacidad de conexión, gracias a las becas que daba en las instituciones educativas de su propiedad.  Luna y la vocera Patricia Juárez afirmaron que SN tiene 60 bases en Lima.

Los simpatizantes del SÍ recibieron volantes, pulseritas, gorros y bolsas de plástico el miércoles 26 en el Mercado de Frutas de San Luis.

Existen dos tipos de voceros en la organización política del ex alcalde Castañeda.  Unos son los ‘técnicos’, como los abogados Juárez y Luis Baca, quienes cuestionan la gestión de Villarán en base a su conocimiento del aparato municipal. Juárez ha sido secretaria general de la MML y Baca, director de EMMSA, entidad que maneja el mercado mayorista de Santa Anita. Otros son los ‘políticos’ como Fabiola Morales y Gustavo Pacheco.  Sin embargo, luego de de las últimas encuestas, surgieron controversias sobre el rol de los voceros. Por lo pronto, Baca y Pacheco no han declarado en la última semana.

SN ya organizó actividades profondos. A la rifa de un automóvil publicitada por Luna se sumó una cena en la que los militantes tenían que vender las tarjetas. Juárez indicó que su campaña es austera y que no cuentan con fondos para publicidad propia.

En cuanto a la participación de Luis Castañeda Lossio, en privado niegan que vuelva a aparecer durante la campaña. En público, Juárez indicó que el líder de su partido “aparecerá cuando él considere adecuado como un ciudadano común y corriente”, mientras que Luna admitió que coordinan con él las acciones a realizar.

Por su lado, Marco Tulio Gutiérrez señaló que los locales distritales del SÍ se abren por iniciativa de núcleos espontáneos, asumiendo cada cual su propio gasto, y él y Carlos Vidal, el otro promotor formal de la revocación, solo dedican “dos a tres horas diarias” a la campaña. Sus constantes apariciones en medios o con el ‘revocamóvil’ lo desmienten.  Gutiérrez promociona una cuenta bancaria para recaudar fondos: se trata de la misma cuenta en la que los clientes de su estudio jurídico pagan sus servicios.

Hasta el miércoles 27 de febrero, en el núcleo de Gutiérrez estaban: Vidal, el abogado Luis Tudela, la vocera María del Carmen Barragán, y Miguel Saldaña, representante de los revocadores ante el JNE para negociar los términos de la ‘exposición de ideas’ del 10 de marzo.

Sin embargo, Barragán se retiró aduciendo “motivos personales”.  Días antes, un diario local informó que el esposo de Barragán estaría vinculado a la supuesta sustracción de fondos de la Asociación de Padres de Familia de un colegio religioso, a fines de la década de 1990. En relación con la salida de Barragán, Gutiérrez afirmó que la Universidad San Juan Bautista, donde trabaja la abogada, no le podía dar una licencia.  Y sobre la denuncia, Marco Tulio señaló: “Lo que pasó hace tiempo, ya pasó. No ha sido condenada, eso no tiene ninguna relación con que ya no se pueda dedicar a la vocería públicamente. Lo que publican los diarios es basura”.

El rostro más emblemático de la revocatoria afirmó que no cuenta con fondos para poner publicidad en radio y televisión. Además, indicó que hay cierto nivel de comunicación con los voceros del APRA y SN a fin de evitar cruces en las actividades.  Mientras tanto, se multiplican las capacitaciones de personeros y diversifican las actividades de recaudación de fondos: conciertos, cenas, fiestas, polladas, parrilladas, alcancías, rifas. Todo sirve en esta campaña del verano para que cuadren las cuentas.

* Giovanna Castañeda y Kevin Carbonell contribuyeron a la crónica.

SEGURIDAD Y CONFIANZA

Muchos peruanos votaron por OIlanta Humala en el entendido que un militar podía solucionar los problemas de seguridad ciudadana. De todos los argumentos que se dieron a favor de Humala, este siempre me pareció el más endeble, dado que la labor y entrenamiento castrense es bastante distinto del requerido para enfrentar a la delincuencia. Claro está, soy consciente que algunos de mis compatriotas no piensan así, pues frente al robo de cosas que les cuestan bastante esfuerzo obtener, las pandillas cerca de casa y el asalto con pistola, lo único que desean es que el problema se acabe, sin importar el costo a emplear, cuestión con la que discrepo, pues creo más en la labor de inteligencia.

Dicho esto, el gobierno actual ha tenido una serie de ofertas con miras a mejorar este problema. Sobre todo, más policías y más patrulleros. Sin embargo, ambos ofrecimientos son incompletos. No necesariamente tener más efectivos patrullando las calles será mejor, si es que carecen de la adecuada preparación y entrenamiento. Y desde el gobierno pasado tenemos a muchos oficiales y suboficiales que han salido vía preparación rápida, solo para asegurar que había más custodios en la vía pública (aunque vemos a muchos de ellos conversando entre sí, en lugar de vincularse con el vecindario). Lo mismo se puede decir de vehículos que están muchas veces parados, esperando que pasen varios incautos para pedir  “para la gaseosa”.

Coincido como voces como las de Fernando Rospigliosi al señalar que el principal problema a enfrentar en la Policía es la corrupción. Y no solo por lo evidente, es decir, el robo en compras que deben beneficiar a la seguridad de todos, sino también por el efecto que tiene en el ciudadano común: la desconfianza hacia la institución policial. Salvo que fuere un familiar cercano, ¿usted confía en un policía? Si usted sufre un robo, ¿denuncia en la Comisaría? ¿A quién ve patrullando más, al serenazgo, al guachimán de la cuadra o al policía de la dependencia más cercana?

Pero este problema no se podrá afrontar sin un liderazgo claro. Es  obvio que dicho líder no es el general Raúl Salazar, director general de la PNP, cuestionado casi desde su nombramiento y que ha arrastrado varios errores hasta el día de hoy. Su permanencia en el cargo solo se explica por la hipótesis dada ayer por El Comercio: su cercanía a personas bastante influyentes en la pareja presidencial. Y la terquedad de Humala porque los cambios se hagan en los tiempos que él considere convenientes, no cuando se lo pide la gente.

De allí que no sorprenda que la encuesta de aprobación presidencial de marzo le traiga varios puntos abajo a Humala. Sobre todo, cuando ya llegó el mes en que comienzan los colegios, se pagan los impuestos y concluye la campaña vinculada a la revocatoria, por lo que el ciudadano común y corriente volverá los ojos a un gobierno que ha pasado piola todo el verano.