2012: BALANCE DE ACTORES POLITICOS

Ollanta Humala: termina el año mejor de lo que pensaba. Los programas sociales, las idas a provincias, la unidad nacional post-La Haya y el aletargamiento de Conga le han funcionado. Pero los problemas de fondo –seguridad ciudadana, VRAE, reforma del Estado– lo esperan luego de las serpentinas de Año Nuevo.

Nadine Heredia: la cara amable de un gobierno poco comunicativo. Su perfil alto genera especulaciones reeleccionistas que su ambigüedad no disipa. Sigue siendo el principal activo político de Palacio de Gobierno.

Juan Jiménez Mayor: mezcla de traductor, operador político, ministro de blindaje y presidente del Consejo de Ministros con perfil bajo.

Luis Miguel Castilla: el hombre fuerte del gabinete, tanto por el respeto con el que lo escucha la pareja presidencial como por su fuerza en los ministerios productivos y sociales.

Víctor Isla: administrador de debates en un Congreso cuyas preocupaciones parecen estar más en los sueldos y la figuración, antes que en el nombramiento de funcionarios importantes o mejoras normativas.

Susana Villarán: con una gestión con más resultados que exhibir que en el año anterior, pero con deficiencias en el campo político. Su reto central está en marzo y, si lo supera, en terminar bien su gestión. Difícil reelección en 2014.

Alan García y Alejandro Toledo: año de apariciones calculadas, con ciertas críticas al gobierno, pero sin dejar de aparecer con cierto tono de estadistas. Pensando ambos en el 2016.

Keiko Fujimori: sin asumir del todo su rol opositor. El año termina sin indulto y con su agrupación confinada a la defensa de un delincuente, así como con un sentido común conservador y asistencialista que no deja de tener aceptación en ciertos sectores.

Juan Luis Cipriani: su conservadurismo se tradujo en atropellos –casos PUCP y Garatea– así como en homilías que parecían mensajes a la Nación. La excusada ausencia de Humala a la misa de Navidad parece ser un primer mensaje de distancia. (Ver más en la columna de AAR de hoy)

Enrique Mendoza: a punto de asumir la presidencia del Poder Judicial, con varias urgencias y una reforma pendiente. Dudas sobre cómo manejará la relación con Palacio de Gobierno en el tema presupuestal.

Gregorio Santos y César Acuña: Los actores regionales más importantes provienen del norte y tienen perfiles distintos en torno a la inversión privada. Ambos han recibido fuego graneado este año con acusaciones de distinto calibre. Con un ojo en 2014 y el otro en 2016.

(Columna publicada el 31.12.2012 en Diario 16)

(Foto: El Peruano)

PD: Este blog vuelve el 2 de enero. ¡Feliz 2013!

Advertisements

PEQUEÑAS ANECDOTAS SOBRE LAS INSTITUCIONES

Durante esta semana, dos hechos vinculados a dos instituciones importantes en el país han merecido la atención de algunos medios de comunicación. Ambos acontecimientos tienen algunos puntos en común, por lo que vale la pena un comentario en conjunto.

Desde vísperas de Navidad, varios medios registraron la versión de la existencia de una supuesta ponencia del magistrado del Tribunal Constitucional, Fernando Calle Hayen, a favor del reo Antauro Humala Tasso, quien ha pedido vía un proceso de hábeas corpus que se anule su condena por el Andahuaylazo.  Como sabemos, el hermano del Presidente de la República y sus allegados señalan que solo debió ser condenado por sedición y no por asesinato y secuestro de policías, como ocurrió en el Año Nuevo de 2005.

Ayer un reportaje de Mario Mejía para El Comercio reveló que un abogado que trabajó para Calle es cercano al entorno de Isaac Humala, abogado de su hijo Antauro. Aquí los detalles:

Este Diario averiguó que antes de que Calle presentara a sus colegas su proyecto de resolución, se reunió en varias oportunidades con Isaac Humala, quien ha estado viendo directamente el hábeas corpus de su hijo, y el abogado Arturo Bobbio Carranza, quien hace cuatro años laboró en el despacho de Calle.

En el listado de asistentes al TC están registradas cuatro visitas de Bobbio a la oficina de Calle. Dos de ellas en el mes de octubre.

El magistrado admitió a El Comercio las visitas del padre del presidente de la República y del abogado. “Son dos o tres veces que han venido a mi despacho como lo hace cualquiera que me pide una cita. Eso no tiene nada de malo, es una cita normal, allí termina todo”, admitió.

Calle reconoció también que Bobbio fue su asistente cuando se inició como magistrado en el TC. “Él es hijo de un amigo, del general Arturo Bobbio [Rosas]”, indicó. Ese personaje es un general EP (r) que promueve la corriente nacionalista y que fue amigo de Antauro y colaboró con este antes del ‘andahuaylazo´.

Cabe mencionar que, este año, el Tribunal Constitucional se vio sacudido por un ampay: tres magistrados del TC estaban en un almuerzo de camaradería en un restaurante 5 tenedores con varios abogados litigantes ligados a la política, por lo que el cuidado con este tipo de reuniones debería ser más extremo para los miembros de este organismo.

El segundo hecho ha sido reportado por Diario 16 durante la última semana. El medio dirigido por Fernando Valencia obtuvo el audio de una segunda conversación entre Aurelio Pastor y la alcaldesa de Tocache Corina de la Cruz, en torno a la solución que el primero podía dar a la suspensión de la alcaldía de la segunda. En el diálogo, Pastor se jacta de sus contactos en instancias judiciales y electorales. Aquí el audio obtenido:

La reacción de Pastor no ha sido la de aclarar los hechos, sino de amenazar al medio en cuestión. Mientras que la Procuraduría Anticorrupción ha solicitado una investigación al respecto al Ministerio Público. Y si bien serán las instancias judiciales las que determinen si es que existió delito en lo dicho en estas conversaciones, lo cierto es que la imagen pública de Pastor ha quedado mellada, pues ahora es percibido como el típico abogado cuyos contactos pesan más, aparentemente, que los argumentos.

¿Por qué ambos casos resultan relevantes? No solo porque están involucradas figuras políticas en ello, sino por dos temas importantes. El primero de ellos tiene que ver con los límites éticos de los abogados. Es cierto que los abogados tienen el derecho de hablar con los magistrados y autoridades encargadas de resolver los casos bajo su patrocinio, pero un límite que hasta ahora no se tiene claro en varios letrados, quienes piensan que estas reuniones son la oportunidad para presionar a magistrados. Asimismo, tampoco se tiene clara la diferencia entre las reuniones regulares, en horarios autorizados, con aquellas que se confunden con la camaradería, el whisky y la buena mesa.

El segundo punto tiene que ver con un tema de investigación sugerido por Eduardo Dargent en su más reciente libro sobre “El Estado en el Perú”. Dargent enfatiza que un posible tema de investigación para los politólogos (y, añado yo, para los periodistas) está en los diversos grupos de interés que presionan con éxito a las instituciones estatales para conseguir un resultado específico o una modificación en una política pública. Comenzar a investigar en estos temas es una tarea urgente, para conocer el funcionamiento real de las instituciones en el Perú, en un país en el que la estabilidad no es precisamente la regla.

CINCO LIBROS PARA ENTENDER EL PERU PUBLICADOS EN 2012

Luego de repasar los libros que he comprado y revisado en el 2012, encuentro que este año han salido varios libros que nos permiten comprender al país en diversas facetas. Sin ningún orden en particular, aquí van los 5 que he seleccionado y que dejo a consideración de los lectores de este blog conseguirlos y, sobre todo, revisarlos.  Van con algunas reseñas, algunas hechas ex profeso para este post, otras rescatan comentarios anteriores publicados aquí o en otros medios por el editor de este blog.

Contra-Historia del Perú (José Ragas y Eduardo Dargent, editores): “La historia, no como fue, sino como pudo haber sido”. Esta es la premisa central de este libro, que explora en un genero poco desarrollado en el Perú: los contrafácticos históricos. Sin perder el rigor, los autores de los artículos que componen el libro exploran en un Perú con Jauja como capital, a Keiko Fujimori de presidenta, un gobierno de Haya de la Torre en 1962 y otro de Vargas Llosa en 1990, una monarquía constitucional instaurada por San Martín, entre otros eventos.

Colonialismo en Ruinas (Charles Walker): Más allá de la herencia colonial relatada por Julio Cotler en su ya clásico Clases, Estado y Nación, este libro no solo resulta interesante por los vasos comunicantes que el autor encuentra entre la  Lima de 1746 y la del 2012 (autoridades enfrentadas, un clero conservador, visiones distintas sobre lo que debe ser o como debe gestionarse la ciudad), sino por ser un fresco bastante exacto de lo que ocurre en una sociedad urbana durante un desastre natural. Walker consigue que el lector no especializado conozca al virrey Manso de Velasco y la importancia que tuvo para Lima en forma didáctica y amena.

La Soledad de la Política (Carlos Meléndez):

Meléndez logra ilustrar estos argumentos con historias poco conocidas. Los políticos y líderes sociales que vemos desfilar por las páginas de su libro no solo tuvieron pocas páginas en los medios nacionales, en los puntos más álgidos de los conflictos sociales, sino que, una vez diluida la protesta, terminan siendo desplazados y olvidados. Y fracasan en la tarea de articularse con los liderazgos nacionales (de las marchas o de la política) o tienen poca capacidad de conectarse con las bases sociales movilizadas. He allí su soledad, pero también lo que hace interesantes sus historias. Son quienes hacen política cotidianamente, lejos de los reflectores de los medios, con los zapatos o zapatillas sucios.

1987 (Javier Barreda):

Barreda sostiene como tesis central de su trabajo que el factor que precipitó la decisión de poner al sistema financiero en pleno bajo control estatal fue la ideología.

Para ello, el autor rescata del baúl de los recuerdos las tesis apristas generadas en el segundo belaundismo, que ponían como centro de todos los males económicos al control del sistema financiero por parte de una clase empresarial que no invertía en el país.

A este factor central, el autor añade una segunda variable decisiva: la pérdida progresiva del centro político por parte del Apra desde 1980, con la salida de Andrés Townsend y un grupo de militantes que contuvieron un giro radical hacia la izquierda. Sin ellos, el aprismo volvió a las raíces revolucionarias de 1931.

Estos dos factores, que ponen en el centro a la política como fuente de lo que fue una de las decisiones más desacertadas del primer quinquenio aprista, son los aportes fundamentales del texto de Barreda. Más allá de cuestiones económicas o una posible revancha frente al empresariado, fue la decisión de un actor voluntarista e ideologizado, acompañado por su partido y por buena parte del elenco estable de la política peruana, la que determinó este peligroso salto hacia adelante.

Memorias de un soldado desconocido (Lurgio Gavilán):

Este libro tiene un valor interesante, tanto por el testimonio personal y sencillo de una persona que fue senderista, soldado del Ejército y novicio franciscano, como por las lecciones extraídas de una historia que muestra, a la vez, lo mejor y peor de la sociedad peruana.

Sigan leyendo.

(Foto extraída de aquí)

LIMA 2012

Como hace un par de años escribió Marco Sifuentes, Lima es una ciudad que se encuentra en el punto de quiebre de su crisis de crecimiento. Por ello, la ciudad requiere debatir más sobre su futuro, poner atención a las obras que se hacen y hacer un seguimiento crítico a la gestión que se encuentre a cargo de la ciudad.

El problema es que, como también señaló Sifuentes:

“El problema”, me dice un comentarista, “es que todo se ve con los lentes de la revocatoria”. O estás con la tía, piensan los chicos de la Muni y sus amigos, o estás contra ella. La revocatoria malogra el debate.

Y ese es el problema que se ha lastrado durante todo el año en relación a la ciudad de Lima. Cualquier crítica hecha a la gestión Villarán es vista, por sus cheerleaders (sus funcionarios son algo más autocríticos que sus fans), como “hacerle el juego a la revocatoria”, olvidando que el ejercicio de la discrepancia es democrático. Pero parece que, a final de año, al menos algunos están comenzando a entender que en la desaprobación a la alcaldesa se mezclan desde personas que tenían predilección por el estilo Castañeda de hacer obra, pasando por aquellos que tienen descontentos con aspectos puntuales de la gestión, así como por personas que tienen una animadversión per se hacia cualquier político que se encuentre a la izquierda de Torquemada.

En el otro lado, cualquier cuestión que se diga a favor de la gestión Villarán – que también tiene méritos y obras por exhibir – es vista como los más fanáticos pro revocatoria como la defensa de “la peor gestion de la ciudad” (¿se olvidaron tan pronto del desastre que fue Del Castillo?), del socialismo (en una gestión que emite bonos y que hace obras con concesiones privadas) o (esta es mi favorita) “en contra de la familia” (gracias pastor Linares por tan alta contribución al humor involuntario nacional).

Vistas así las cosas, la reforma del Transporte, los ajustes necesarios que requiere el Metropolitano, una evaluación serena de lo ocurrido en La Parada, las politicas culturales de la MML, por solo mencionar algunos ejemplos, se pierden en medio de este ruido generado por la revocatoria y cualquier posición que intente generar matices entre ambos extremos, probablemente termine sepultada entre los porristas de ambos lados.

Probablemente pase eso con lo ocurrido hoy con Vía Parque Rímac, proyecto en el cual uno de sus muros provisionales cayó hoy ante la fuerza del caudal del río, cuando han existido más lluvias que en diciembres anteriores. La responsabilidad principal, como ha anotado el regidor de oposición Pablo Secada vía Twitter, le corresponde al Consorcio OAS (liderado por la empresa brasilera Odebrecht), quien asumirá los costos, mientras que el consorcio Nippon Koei hace la supervisión de la obra y deberá brindar el informe respectivo. Y, claro está, a la MML le corresponde informar a los vecinos sobre este tema en forma adecuada y clara, dado que hay un costo en imagen que se viene generando, en medio de desinformación de algunos y de poca claridad en las explicaciones de otros. Más aún cuando se preveía que la obra quede paralizada, en el sector del túnel del río, durante el verano, justamente por la subida del caudal del Rímac.

Nadie puede cuestionar que esta gestión está enfrentando problemas fuertes que otras no han hecho y que, en términos generales, se ha demostrado honestidad en lo que se viene realizando. Sin embargo, el manejo político que se requiere para afrontar dos retos importantes como son tanto la gestión y la revocatoria es algo en lo que están en déficit en la Municipalidad Metropolitana de Lima. Tender puentes hacia regidores como Secada, críticos con la gestión, que aportan claridad técnica, pero exentos de cualquier tipo de mala leche, es lo que debiera priorizar Susana Villarán. Y por supuesto, tener voceros claros y diferenciados en ambas labores.

UN AÑO DE CONFLICTOS

¿Por qué Ollanta Humala termina el año con 50% de aprobación si tuvo tantos conflictos sociales en la primera mitad del año? Hay algunas respuestas que van más allá del efecto “unidad nacional” que tuvo el tema del diferendo sobre el límite marítimo con Chile y que, en un año tan movido como éste, convendría prestar atención.

Por ello conviene volver sobre el conflicto social más fuerte del año: Conga. El año termina con un enfrentamiento latente, pero cuyos efectos han terminado circunscritos, por ahora, a Cajamarca. La empresa viene cambiando algunas cabezas gerenciales, pero los opositores hacia el proyecto desconfían de los relevos, dado que una historia de 20 años de desencuentros es difícil de revertir en unos meses. Al mismo tiempo, las acciones de protesta han quedado a nivel local, las muertes de ciudadanos han quedado sin investigar y el Ministro de Energía y Minas dice que espera que el proyecto pueda salir en 2014. Hasta allí, tenemos un status quo entrampado, que no sabemos cuanto pueda durar.

Quizás la respuesta a porque llegamos a este punto se encuentre en las limitaciones de los liderazgos regionales del conflicto. Como apunta el libro de Carlos Meléndez sobre política y conflictividad social, estamos ante nuevos políticos que tienen severas dificultades para articular las demandas locales a los ámbitos regional y nacional (y viceversa) y tampoco pueden vincular la protesta social con la representación política. En ese contexto, las protestas en Bambamarca y Celendín han quedado circunscritas a estas provincias y el liderazgo de Gregorio Santos tiene varias dificultades para pasar al terreno nacional.

De otro lado, el gobierno dejó la postura de “mano dura” que caracterizó al gabinete Valdés. Aunque aún no termina de afrontar un problema importante alertado por la Defensoría del Pueblo: las unidades policiales encargadas de los aspectos vinculados a la seguridad y el orden público durante los conflictos sociales no son las adecuadas para enfrentar este tipo de protestas y la capacitación sigue siendo pobre.

¿Qué otros factores ayudaron a que disminuyera la conflictividad social más allá de Cajamarca? Algunos han sido anotados por Javier Torres en una reciente columna: un mejor manejo del conflicto en Espinar – luego de las torpezas iniciales -, el acuerdo llevado a cabo entre Angloamerican y el gobierno regional de Moquegua para la puesta en marcha del proyecto Quellaveco y las expectativas ante la creación del SENACE.

Finalmente, añado un último elemento anotado por Meléndez en la entrevista que ayer le hizo Augusto Álvarez Rodrich: los programas sociales. Hay más personas en el interior del país recibiendo ciertos beneficios de los programas implementados por el gobierno – sobre todo Beca 18 y Pensión 65 -, lo que hace que se reduzca la conflictividad social y que la misma, en la segunda mitad del año, se haya focalizado en los reclamos salariales de los gremios más importantes de empleados del Estado (sanidad militar y policial, médicos y profesores).

¿Ello implica que el gobierno termine bien el año en esta materia? No necesariamente. Aún no ha sido claro en el mensaje para aquellos que votaron por él esperando que hiciera “la gran transformación” y que aún esperan que explique por qué cambió su postura (sobre todo en Cajamarca, donde terminó demasiado alineado con una de las empresas mineras más cuestionadas del país). Y aún queda por ver cómo se implementarán medidas legislativas como la creación del SENACE y la Ley de Consulta Previa, así como si aprendió las lecciones de un año en el que vivió, en varios momentos, a salto de mata. Sobre todo, porque la calma chicha no es eterna.

(Foto: La República)

BALANCE DEL GABINETE 2012

El fin de año nos encuentra con un gabinete más a la medida de lo que quiere el Presidente de la República y con un cambio de rumbo a mitad del 2012. En su columna de ayer, Carlos Meléndez recordó que comenzamos el año con un gabinete con aires de “mano dura”, que se fue al diablo luego de sus fracasos en Conga y por los sucesivos golpes en el VRAE y que hemos terminando con un Presidente del Consejo de Ministros amoldado más a lo que quiere la pareja presidencial, es decir, menos protagonismo, perfil bajo y un vocero del gobierno relativamente efectivo.

El gabinete actual es el resultado del ensayo – error del primer año de gobierno: un sector productivo bajo el mando de Castilla, en el que algunos agentes libres – Carlos Paredes, amigo del Presidente – dan la nota disonante por la falta de inversiones fuertes en su sector; ministros de índole más jurídica en Defensa e Interior, a cargo de normas con varios cuestionamientos y que ahora deberán implementar; ministerios sociales en los que se han anotado algunos goles (Ley de Reforma Magisterial, programas sociales), pero que también han tenido que afrontar huelgas y paros; tensiones entre los sectores productivos y carteras como Ambiente; ministros que flotan como el de Cultura y una Cancillería que termina el año mucho más asentada.

JUAN JIMENEZ MAYOR (PCM): Convertido en lo que el matrimonio Humala – Heredia desea: un presidente del Consejo de Ministros con algunos temas propios, pero que en lo demás mantenga perfil bajo y sea el escudero mediático del gobierno, no sin gazapos verbales o intentos de justificación. ¿Habrá encontrado Ollanta su Velásquez Quesquén que le de cierta estabilidad a su gobierno?

LUIS MIGUEL CASTILLA (MEF): El poder real en el gabinete. Un relevo suyo, como el que se rumoreaba en noviembre, no implicaría cambio de políticas sino simplemente de nombres. Por ahora, es el bolo fijo para quedarse todo el 2013. ¿Podrá liderar la refoma del Estado que tanto quisiera?

RAFAEL RONCAGLIOLO (RELACIONES EXTERIORES): Pasó con éxito la prueba más complicada de su gestión. Ahora deberá preparar el terreno para los distintos escenarios que pueden darse con el fallo de la Corte Internacional de Justicia, así como para la nueva relación con Chile con posterioridad a la sentencia. ¿Se quedará luego de la sentencia? Por lo pronto, volverá a ser una de las piñatas del sector más conservador del periodismo peruano.

PEDRO CATERIANO (DEFENSA): Va a tener un verano complicado. Se mezclarán los reclamos de militares en retiro por el tema de las pensiones, junto con todos los pasivos de los Decretos Legislativos dictados en diciembre. El otro flanco abierto son las compras militares a Corea del Sur. Hasta ahora, Cateriano ha preferido las relaciones políticas dentro de las Fuerzas Armadas antes que salir a los medios a explicar sus medidas y posiciones.

WILFREDO PEDRAZA (INTERIOR): Sondeando los ánimos en su sector, la situación es de perplejidad en lo que se refiere a la implementación de los cambios dados a partir de los Decretos Legislativos, que comprenden desde la estructura orgánica del Ministerio, pasando por cambios en la Policía, hasta llegar a Migraciones y Control de Armas y Seguridad Privada. Lo único fijo es que Raúl Salazar se queda como director de la PNP. Su prueba de fuego será el siguiente conflicto social.

PATRICIA SALAS (EDUCACION): Como todos los veranos, su sector estará bajo la lupa, no solo porque febrero y marzo son meses en los que tradicionalmente Educación es un tema ante los reflectores, sino también porque vienen dos temas complejos: la implementación en la práctica de la Ley de Reforma Magisterial y la nueva currícula que tocará los temas vinculados al conflicto interno y terrorismo.

MIDORI DE HABICH (SALUD): Se viene el semestre donde tendrá que consolidar un perfil más político. Tiene pendiente aún el tema central por el cual fue convocada: la implementación del aseguramiento universal en salud. Por ahora, no se avizoran discusiones o problemas con el gremio médico por temas de sueldos.

VICTORIA LAOS (TRABAJO): Nueva en el puesto. Retos actuales: desprenderse del cartel de “abogada de empresas”, la colaboración para los aspectos laborales del Reglamento de la Ley de Personas con Discapacidad promulgada en Nochebuena, el desentrampamiento del proyecto de la Ley General del Trabajo y la mejora en las inspecciones laborales. ¿Dejará de ser Trabajo el sector menos atendido de los ministerios sociales?

EDA RIVAS (JUSTICIA Y DERECHOS HUMANOS): La agenda sigue marcada por el tema Fujimori, dado que el reo sigue pugnando por su indulto, luego del fiasco de Navidad. Otros temas que deberá ver su sector: un Plan Nacional de Derechos Humanos que no termina de aprobarse y con controversias tanto en los sectores más progresistas como en los conservadores, la continuidad del trabajo de la Procuraduría Anticorrupción y el apoyo presupuestal para el inicio de la implementación del Código Procesal Penal en las regiones que faltan, el cual se ha postergado hasta finales de 2014.

JORGE MERINO (ENERGIA Y MINAS): Acaba de retomar la discusión sobre los controvertidos proyectos mineros Conga y Tía María, asegurando que tienen que salir luego de hacer un trabajo de relaciones comunitarias y sociales. ¿Se retomarán las protestas en Cajamarca y Arequipa? Se avizoran conflictos con Ambiente ante la creación del SENACE.

GLADYS TRIVEÑO (PRODUCCION): Su cuco actual es la pesca. Cada día más medios se suman a las denuncias sobre pesca negra y la necesidad de una mayor fiscalización a los armadores pesqueros. Veremos si la ministra, más ligada a los temas de pequeña y micro empresa, pone mano fuerte en este rubro.

MILTON VON HESSE (AGRICULTURA): A la espera de los resultados definitivos del Censo Nacional Agropecuario 2012 y de lo que, a la luz de estas cifras, se generen como políticas públicas en su sector. Hasta el momento, Agricultura flota como en el gobierno anterior.

JOSE LUIS SILVA (COMERCIO EXTERIOR Y TURISMO): Su tarea central ahora será la implementación del TLC con la Unión Europea, así como la concreción de otros tratados similares. El impulso de otros destinos turísticos distintos a Cusco y al norte del país son sus próximos retos.

CARLOS PAREDES (TRANSPORTES Y COMUNICACIONES): Cuestión fija en el verano: explicar porque se le renueva o no el contrato de concesión a Telefónica y que se ganaría con ello.

RENE CORNEJO (VIVIENDA, CONSTRUCCION Y SANEAMIENTO): La inundación ocurrida en una zona de Villa María del Triunfo vuelve a poner en la mesa la discusión sobre el futuro de Sedapal y el posible ingreso de capitales privados (y en qué forma) a la principal empresa de agua y saneamiento del país. Los programas de vivienda siguen siendo el fuerte del ministerio.

ANA JARA (MUJER Y POBLACIONES VULNERABLES): Luego del fuego graneado que le tocó por todo el fin de semana, la ministra tuvo que devolver el bono por gastos de representación. Siendo la ministra con mayor popularidad del gabinete, este golpe le va a costar. Aún así, es otra de las fijas para quedarse todo el año.

MANUEL PULGAR –  VIDAL (AMBIENTE): Reto del año: la implementacion del SENACE y el tira y afloja con el sector Minero. Los gremios empresariales comienzan a ponerlo sobre la mira. Hasta el momento, cuenta con fuerte respaldo de la pareja presidencial.

LUIS PEIRANO (CULTURA): Por ahora, sin vocación de reformar el Frankenstein que es su ministerio. Lo mejor ha sido la inauguración del Teatro Nacional, pero requiere mejores sueldos para sus elencos y más orden en concursos como los vinculados al Cine.

CAROLINA TRIVELLI (DESARROLLO E INCLUSION SOCIAL): Requiere mayor labor mediática este sector, que es la niña de los ojos de la pareja presidencial, sobre todo, gracias a los programas sociales que le viene  tomando réditos en las encuestas para Humala y Heredia. No debe dejar de lado el perfil técnico que ha mantenido en estos meses.

(Foto: Presidencia de la República)

GAVILANES Y CARDENALES

Escribo estas líneas al terminar el interesante libro de Lurgio Gavilán, “Memorias de un soldado desconocido” (Lima, IEP, 2012). Como ya han comentado varios analistas, este libro tiene un valor interesante, tanto por el testimonio personal y sencillo de una persona que fue senderista, soldado del Ejército y novicio franciscano, como por las lecciones extraídas de una historia que muestra, a la vez, lo mejor y peor de la sociedad peruana.

En vísperas de Navidad, me detengo en un pasaje específico del libro: cuando Gavilán decide abrazar la vida religiosa (gracias al consejo de una monja) y decide acudir, en primer lugar, a la máxima autoridad católica de Ayacucho –quien hoy ocupa ese mismo cargo en la capital del país– y allí ocurre el siguiente diálogo:

“Entonces le dije que estuve en el Ejército. Apenas dije eso, cambió de actitud, se puso serio y en posición de acusador -¡Al cuartel vienen las prostitutas!, ¿verdad? -Sí, le contesté. -No puedes estar en el sacerdocio, hijo, me dijo al final”. (Gavilán: 2012, p. 132).

¿Por qué me llamó la atención este pasaje central del libro? Por dos razones. La primera de ellas es que el obispo aludido por Gavilán, antes que a un pastor de almas, se asemeja más a los fariseos y a los maestros de la ley, tan criticados por Jesús en los Evangelios, al preocuparse más en juzgar a sus hermanos antes que brindar acogida y amor al prójimo. Lamentablemente, antes y después de la ocurrencia del episodio con Gavilán, este personaje ha dado muestras claras de incurrir en el mismo error, sin rectificación alguna.

La segunda razón es el contraste de la actitud del prelado frente a la mostrada por los franciscanos ante el autor del libro. Los seguidores de la orden fundada por el santo de Asís acogieron al hoy antropólogo sin mayores complicaciones. Lurgio pasó por las mismas pruebas que sus compañeros y, cuando finalmente decidió retirarse para seguir su vocación profesional y formar una familia, no existieron mayores reproches.

La fecha que conmemoramos hoy tiene como eje la encarnación divina en un ser humano, quien mostró un camino de acogida hacia los demás y que fue ejecutado por una autoridad azuzada por fanáticos religiosos. Que los primeros llamados a comprenderlo incurran en el mismo error nos muestra la razón por la que la atención ha dejado de estar en el dueño del santo. Feliz Navidad.

(Columna publicada en Diario 16 el 24.12.2012)

(Foto: Portada del libro Memorias de un Soldado Desconocido – Instituto de Estudios Peruanos)

PD: Este blog vuelve a su programación habitual el 26 de diciembre