CADE: 50 AÑOS

En medio de la cumbre de Unasur (a la que no vienen algunos presidentes) y la antesala a las audiencias en La Haya durante la próxima semana, la Conferencia Anual de Ejecutivos, organizada todos los años por IPAE, cumple 50 años.  Este fin de semana, varios empresarios, políticos y académicos se encuentran en Arequipa, discutiendo alrededor de un tema eje, en un formato que procura ser un punto de confluencia entre personalidades que se ven muy poco y dialogan menos.

A partir de estos 50 años de la CADE y habiendo leído dos textos interesantes en estas semanas sobre el tema, me surgen dos reflexiones acerca de este evento.

La primera es la necesidad de una visión de país por parte de nuestras élites. Si en algo coincidieron los artículos y entrevistas publicados en la reciente edición de Poder sobre la CADE es en que ni políticos ni empresarios en los últimos 50 años han tenido un horizonte más allá de la solución de problemas de corto plazo. Ello, que podría entenderse hasta cierto punto en épocas de crisis como las que se tuvieron en varias etapas de nuestra historia contemporánea, resulta irresponsable e inmaduro cuando nos encontramos en época de bonanza.

Y es allí donde sobresalen las críticas de Carlos Raffo Dasso a los empresarios (con poca vocación de diálogo y con poca educación, en sus palabras), Carlos Meléndez hacia la izquierda (incapaz de conectar lo electoral con lo social en democracia) y de Alberto Vergara a los liberales (que deberían dejar de tenerle miedo al estado y diferenciarse más de los conservadores que se dicen liberales).

¿Cómo se conecta esto con la CADE? Y es aquí donde viene mi segunda reflexión. La CADE ha terminado siendo, en los últimos años, un evento donde prima la autocomplacencia, el mismo discurso (a veces cambian los panelistas, pero el mensaje es el mismo: seguimos bien, muchachos) y donde algunas cosas y propuestas interesantes que se dicen se olvidan en la primera ronda de whiskys del almuerzo o de la recepción de la noche.

Ojo, no tengo nada en contra de los eventos sociales per se. Pero, desde fuera, esta sigue siendo la cara más visible sobre el evento y no son infrecuentes las críticas de algunos participantes año tras año del tipo “¿Otra vez lo mismo?”.

Hace un par de meses en El Comercio, el ex superintendente de Banca, Seguros y AFP Juan José Marthans escribió una columna bastante fuerte sobre el tema y que constituye la crítica pública más dura hecha a la CADE por alguien que pertenece a sus habituales participantes, sea como asistentes o panelistas. Marthans propone algunas mejoras al formato del evento que bien podrían ser tomadas en cuenta por los amigos de IPAE. Estas son:

Primero, CADE debe desenvolverse en un formato perfectamente establecido y que se respete periódicamente. Debe abarcar básicamente la problemática estructural y, complementariamente, la de la coyuntura económica y empresarial. Cada reunión debe tener un mínimo de sentido de continuidad y secuencia lógica. Con esto evitaremos que a futuro se suscite la temática de 1974 “Empresas y Revolución” o se trate de manera reiterativa temas sectoriales durante años, sin resultado objetivo alguno.

Segundo, las conclusiones y recomendaciones anuales deben ser alcanzadas al gobierno de turno, conversadas con este y evaluadas en su cumplimiento al iniciarse una nueva versión de la reunión de ejecutivos. No se trata buscar un proceso de rendimiento de cuentas; se trata de avanzar objetivamente. Ya no es admisible recibir a gobernantes de turno cuya exposición no vaya más allá del “qué bonito habla”.

Tercero, debe procesarse, previo a cada reunión, las cifras recientes del desempeño de ventas, empleo, exportaciones, tributos, clima laboral, márgenes de contribución y responsabilidad social. Las mismas podrían consolidarse por sector y tamaño.  Asimismo, debe designarse un equipo técnico que, luego de evaluarlas con anticipación, las presente al pleno. Que las cifras de los empresarios sean las protagonistas. Debemos trascender a la mera evaluación de sondeos de opinión.

Cuarto, aunque  el evento es de ejecutivos, no sería una mala idea proveer de un cupo a la presencia ordenada del segmento laboral más maduro de nuestro frente productivo. La empresa no sería nada sin sus trabajadores, estos no serían nada sin sus empresas. Lo mismo con los micro y pequeño empresarios. Eso sería mejor a lo que tenemos hoy.

Quinto, los expositores deben ser detenidamente seleccionados a efectos de responder exclusivamente a los objetivos de cada reunión. Resulta ya aburrido escuchar a la misma gente, de las mismas entidades y con los mismos argumentos año a año. El CADE debe trascender a presentaciones de grupos de amigos o socios.

No digo que CADE sea, por antonomasia, el espacio de construcción de una visión del país. Quizás no lo sea y es probable que existan otros mecanismos mejores para ello. Pero, luego de 50 años, la célebre reunión de ejecutivos, empresarios y políticos debería repensarse en torno a los nuevos tiempos del país, en los que el crecimiento exige tareas más arduas que simplemente cumplir bien con la macroeconomía e ir más allá de celebrar que nos está yendo bien.

POST SCRIPTUM: Para seguir con el tono crítico, Hans Rothgiesser de Semana Económica entrevistó a Cecilia Blume sobre la CADE y las mejoras que debe tener. Ojo que Blume es bastante dura en sus apreciaciones sobre la ausencia de propuestas, la repetición de temas y la ausencia de algunos personajes:

(Foto: RPP)

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POR LA RAZON, NO POR LA FUERZA

Quizás una de las mayores transformaciones de Ollanta Humala ha sido en su discurso frente al problema limítrofe marítimo que tenemos con Chile. El hoy presidente, en 2006, era un beligerante nacionalista, que encabezaba marchas simbólicas hacia la frontera en defensa de la soberanía nacional. De hecho, revisando los archivos del diario El País de España, me encuentro con una nota titulada “La guerra de Humala contra Chile”. Solo coloco el primer párrafo para su atención:

El líder del Partido Nacionalista Peruano, el ex comandante Ollanta Humala, encabezará hoy una marcha nacionalista hasta la frontera con Chile para defender la soberanía nacional, si la justicia le autoriza a pernoctar fuera de Lima. La marcha saldrá hoy de la ciudad de Tacna hasta el hito Número Uno, en la frontera peruano-chilena, como parte de las conmemoraciones del inicio de la Guerra del Pacífico (1879-1883), en la que los peruanos y los bolivianos fueron derrotados por Chile. El aniversario se cumple el próximo 5 de abril.

Para contrastar el discurso, leamos ahora el cierre del mensaje a la Nación dado por Humala, ya como presidente, hace un par de semanas desde Paris, luego de la reunión que tuvo con el equipo de abogados que ve nuestro litigio en La Haya:

El Perú es un país con una larga tradición de respeto al derecho internacional, por ello, recurrimos a la Corte Internacional de Justicia para solucionar este tema pendiente y hemos planteado con absoluta claridad que respetaremos la sentencia de la Corte. Resuelta esta controversia, peruanos y chilenos, debemos mirar hacia el futuro y enfrentar juntos los numerosos desafíos que tenemos por delante como son el desarrollo sostenible, la inclusión social y la integración regional.

En este caso, se trata de un cambio para bien. Si hay un tema que Humala ha guardado serenidad y se ha comportado como un estadista en su presidencia es en lo que se refiere al juicio en la Corte Internacional de Justicia. No solo siguió lo ya realizado por sus antecesores en el cargo (Toledo y García), sino que reforzó el equipo con un agente alterno de polendas: el ex Canciller José Antonio García Belaúnde. Y los voceros oficiales del gobierno han sido bastante prudentes en relación con sus declaraciones, defendiendo la posición legal peruana, sin triunfalismos, pero con la certeza que tenemos la razón.

Por ello resulta también una buena noticia que el gobierno chileno, a través de sus voceros oficiales, haya desestimado cualquier duda sobre el cumplimiento del fallo que se dictará en algunos meses sobre el tema del límite martítimo. Más aún luego de las declaraciones de dos de sus ex presidentes, así como la lamentable pateada de tablero dada por Colombia al salir de la competencia contenciosa de la Corte Internacional de Justicia, luego de perder un litigio con Nicaragua. Ello vuelve las aguas a su nivel en medio de lo que serán semanas donde los halcones de los dos lados van a llamar a desconocer la sentencia en caso no favorezca a ninguna de las partes.

Acudir a la Corte Internacional de Justicia para resolver el último problema de límites que tiene nuestro país no solo supone una actuación conforme a derecho, sino también la disposición histórica del Perú de resolver sus problemas internacionales, antes que por la fuerza, con el uso de la argumentación. Que el comportamiento impecable que ha tenido el gobierno peruano en esta materia se mantenga hasta el final, incluso si el fallo, en base a los argumentos presentados por las partes, no nos da por completo la razón.

CONVERSANDO CON RICARDO CUENCA SOBRE EDUCACION

El lunes en La Mula conversamos con Ricardo Cuenca, investigador del Instituto de Estudios Peruanos y ex presidente de Foro Educativo sobre dos temas centrales en la educación peruana.

El primer tópico que abordamos fue la Ley de Reforma Magisterial, publicada el domingo en El Peruano. Con Cuenca dialogamos sobre los aspectos centrales de la Ley, las críticas hechas por el SUTEP y también las objeciones presentadas por quienes defendían la norma anterior promulgada durante el segundo gobierno de Alan García.

El segundo asunto materia de nuestra conversación fue la relación entre educación y memoria, en un contexto en el que Movadef se cuela en algunos espacios educativos y en el que algunos sectores aún se resisten a colocar este tema en la agenda pública. Además, conversamos sobre las relaciones autoritarias que persisten en la escuela peruana.

MAS SOBRE EL TEMA:

Pablo Sandoval: El genio y la botella: sobre Movadef y Sendero Luminoso en San Marcos

(Foto: PerúEduca)

POLITICA SIN DEBATE

Con contadas excepciones, las noticias políticas se centran en cuatro temas: indulto, revocatoria, Nadine y Movadef. Sin negar la importancia de estos asuntos, se extraña una mayor discusión sobre tópicos de fondo en la política peruana.

¿Cuál es la explicación a este fenómeno? Eduardo Dargent ha deslizado en este diario dos elementos centrales. De un lado, medios de comunicación dedicados al escándalo político que al debate sobre otros tópicos. Una pelea entre Carlos Tapia y Rafael Rey vende más que un reportaje sobre el proceso en La Haya. Vargas Llosa remarcaría los efectos perniciosos de la civilización del espectáculo.

Pero más allá de los defectos de los medios de comunicación, sobre los que hemos hablado en extenso en nuestra columna de la semana pasada, también es cierto que los periodistas trabajan con lo que la tierra produce. Y es aquí donde el segundo argumento planteado por Dargent cobra importancia: la calidad de nuestros políticos.

La pobreza política genera tres efectos perniciosos: muchos novatos con pobre capacidad de incidencia, quienes defraudan las expectativas de ciudadanos que no se sienten representados por ellos y cuya capacidad de fiscalización y control hacia los actores fácticos se hace más débil. Encienda usted el canal del Congreso y compruebe lo que acabo de señalar. Salvo los políticos duchos, provenientes de los partidos más sólidos (AP, APRA y PPC) o de bancadas con control político directo de su líder (PP), la discusión se asemeja a un grupo de colegiales metiendo chacota o balbuceando generalidades.

El problema es que no existen estímulos para la formación de partidos, cuestión remarcada hace dos días por Steve Levitsky en La República. Para el politólogo estadounidense, no existen condiciones para la creación de organizaciones sólidas (sociedad civil fuerte, contextos de adversidad y polarización) ni para la generación de marcas, más aún cuando todo el elenco estable de la política asemeja su oferta y su praxis para gobernar.

La muestra más clara es lo que ocurre con los grupos más poderosos en el Congreso. El fujimorismo está confinado en una agenda de punto único -la liberación de un delincuente-, sin siquiera entrar a sus temas bandera (seguridad, asistencialismo). Mientras que el gobierno tiene los temas (reforma del régimen magisterial, creación del Senace), pero carece de los intérpretes para colocar su agenda con mayor fuerza. Por ello, discutimos si Nadine puede ser candidata antes que sobre la gestión de su esposo.

(Columna publicada en Diario 16 el 27.11.2012)

MAS SOBRE EL TEMA:

Javier Torres Seoane: Detrás de cámaras

LA REVOCATORIA Y UNA NADA SANTA ALIANZA

Como varios analistas han comentado – Carlos Meléndez y Martín Tanaka han sido los más directos – el centro de la campaña a favor del No, en el proceso de revocatoria contra Susana Villarán y los regidores del Consejo Metropolitano, debe encontrarse menos en la crítica hacia organismos electorales y las calidades morales de quienes encabezan (abierta o soterradamente) el proceso y debe estar más en la muestra de sus obras y recuperar la empatía perdida con los sectores populares, quienes requieren, además de las reformas que esta administración viene realizando, atención a necesidades básicas y concretas.

Pero ello no exime de la crítica a los impulsores de la revocatoria, sobre todo, cuando han tratado de pasar caleta. Daniel Yovera es el periodista que más ha contribuido con esta materia y hoy, en #esnoticia, el programa dominical de Rosa María  Palacios, ha presentado un amplio reportaje sobre un sector al que pocos le habían parado bola en esta historia: una facción de las iglesias evangélicas que está en contra de Villarán por lo que llaman “agenda gay” o “contra la familia”. Digamos, fundamentalismo religioso puro y duro (que incluye hasta apoyo a Mitt Romney). Vean aquí el reportaje:

Tres puntos me llamaron la atención del reportaje. El primero de ellos es el nivel al que se puede degradar la discusión política cuando el fanatismo religioso cala. Y ojo, no solo lo he visto en algunas facciones de evangélicos, sino también de católicos. Basta ver portales como Aciprensa – que representan al sector más recalcitrante del catolicismo –  para percatarse como las mismas acusaciones son realizadas contra Villarán con la misma beligerancia y falta de rigor. Lo curioso es que otro sector evangélico, menos beligerante, ha respaldado a la alcaldesa.

El segundo punto es cómo Castañeda Lossio ahora sí aparece en la primera fila de la revocatoria. Yovera presentó en su reportaje extractos de un video en el que Castañeda aparece celebrando con un grupo de sus militantes en Carabayllo y le piden que vuelva a ser alcalde. Desde el Tercer Piso ubicó el video completo, colgado originalmente por el portal de noticias Carabayllo.net. A continuación, pueden apreciar los 7 minutos de la pascana de Solidaridad que fueron colgados en YouTube esta semana:

El tercer detalle es que José Linares apoyó a Castañeda en Piura, durante la última campaña electoral presidencial. De hecho, apareció esta noticia en un portal electrónico:

El presidente de la Coalición Pro Vida y Profamilia Internacional (Ciprofam Internacional) el pastor José Linares Ceron se reunió con Luis Castañeda Lossio, candidato presidencial de Peru por Solidaridad Nacional, en el Hotel Costa del Sol de Piura. Tras la reunión Linares dijo que Castañeda se había comprometido a no reconocer las uniones civiles entre parejas del mismo sexo, como política de gobierno, por atentar contra la Familia, y agrego “Por ahora Lucho Castañeda es el candidato de la Familia Peruana” .

Según informa PeruGospel.Com (portal de noticias cristianas), en los próximos días Castañeda se reunirá en Lima con el sector conservador y las iglesias pentecostales defensores de la familia. En esta reunión el candidato de Solidaridad Nacional se comprometerá públicamente en su rechazo a la unión civil para parejas del mismo sexo en el Perú.

Solidaridad Nacional lleva en su lista al congreso a varios candidatos apoyados por el sector evangélico Pentecostal como Eduardo Yaipén y Mirta Lazo.

Mirta Alda Lazo fue congresista por Restauración Nacional en el periodo 2006 – 2011. Pero en el 2008 terminó yéndose a la bancada pro Solidaridad Nacional que se armó en el Congreso pasado. Lazo, en efecto, pertenece a una denominación evangélica. Mientras que Eduardo Yaipén era regidor por la organización política liderada por Humberto Lay y, al igual que Lazo, pasó a las filas del partido de Castañeda.

Testimonio de esta reunión fue esta foto publicada en el blog del propio pastor Linares:

Y con la presencia de tantos personajes cuyo fanatismo religioso es conocido en Solidaridad Nacional – Fabiola Morales es la más representativa -, imaginarán cual será otra de las líneas de acción en esta materia. Curioso, cuando Susana Villarán es católica practicante y hasta puso una gigantografía en Las Nazarenas invitando a visitar al Señor de los Milagros durante todo octubre.

Estos detalles son importantes, pues sí los antirevocatoria quieren enfrentar a esta coalición, deberán ir menos a las redes sociales virtuales y más a las reales. Y por ahora, en ese terreno, les están sacando ventaja.

(Foto: La República)

IMPUNIDAD EN CASOS DE VIOLENCIA SEXUAL EN HUANUCO

Esta semana, varios medios de comunicación han puesto sobre la mesa un problema bastante grave que viene ocurriendo en Huánuco. Varios jueces y fiscales están poniendo en libertad a procesados por violaciones de menores de edad con argumentos francamente inverosímiles. El domingo, en Día D, se presentó un reportaje al respecto:

En Diario 16, se ampliaron detalles del caso. Jerónimo Centurión ha descrito lo que ocurrió con uno de estos casos:

Esto ocurrió en un distrito del centro de Huánuco con “María”, una adolescente de 12 años que fue violada el 5 de marzo de 2007 por Miquer Daza Melgarejo, vecino suyo.

“Si dices algo elimino a tu mamá”, le dijo el violador para intimidarla. Lo logró. La niña calló su dolor. Quince días después, Daza volvió al ataque, la cogió a la fuerza y la metió a su domicilio. Mercedes, madre de la niña, alertada por un vecino, llegó al domicilio de Daza y luego de insistir logró que el delincuente abriera la puerta. Al principio dijo estar sólo, pero vio a su hija amarrada debajo de su cama. Los vecinos fueron testigos del hecho, llamaron a la policía y el sujeto fue recluido en el centro penitenciario de la ciudad.

Ese sería solo el comienzo de la historia. Luego de que tanto Mercedes como su hija, acudieran a la policía, a la fiscalía y al Poder Judicial, la defensa del violador “convenció” a los jueces de que no existían pruebas.

Los médicos legistas confirmaron la violación, los vecinos vieron a la niña amarrada debajo de la cama, Daza declaró que fue la niña quien lo sedujo. Sin embargo, su defensa alegó impotencia.

Según los abogados de la ONG Paz y Esperanza, la prueba médica que presentó Daza es absurda y revela la forma cómo son tratados estos casos en esa ciudad. “Un doctor manipula el miembro del violador y si éste no logra una erección, es declarado impotente. Con esta metodología, la mayoría de violadores tienen una vía de acceso a la impunidad”. Este método se le aplicó a Daza. Y éste fue una de las razones que llevaron al presidente de la Corte Superior de Huánuco, Jorge Picón, a dejarlo en libertad.

Como indica el reportaje, el doctor Picón fue separado de su puesto de juez por el Consejo Nacional de la Magistratura. Y es que el ex magistrado resolvía casos penales siendo un magistrado civil. Y ahora el destituido juez ha demandado a las organizaciones no gubernamentales que denunciaron su mala praxis como magistrado.

Los familiares de las víctimas se han agrupado en la asociación Tamar. Y en estos días han estado en Lima denunciando este tipo de arbitrariedades judiciales. Y lo que ocurre en Huánuco es una constatación de lo que ocurre en otras partes del país. Según indicó el abogado Ronald Gamarra a La República, el 90% de los casos de violencia sexual a nivel nacional son archivados o el agresor queda absuelto. Y esto resulta más grave cuando el mencionado diario menciona que:

El Ministerio de Salud calcula que el 38,9% de las mujeres en el Perú han sido víctimas de violencia física y sexual por parte de su esposo o compañero. También más de 1.500 personas fueron detenidas de enero a junio del 2012 por delitos sexuales contra niños y adolescentes.

Cada vez que he conversado de este tema con abogados o con especialistas en la materia, resulta realmente escandalosa la forma cómo estos casos son procesados. Cada vez que un caso de este tipo es procesado, la víctima debe relatar lo ocurrido por lo menos 3 veces si es que el caso llega ante juicio oral. Y en el caso de mujeres y adolescentes, muchas veces los funcionarios miran con prejuicios y estigmatización (el tristemente célebre “que habrá hecho, pues”) a quienes han sufrido este tipo de vejamen.

Como recordó Patricia del Río en su columna de ayer en El Comercio, en dos días se conmemorará el Día de la No Violencia contra la Mujer. Y como bien señala Patricia:

La verdad que año tras año, fecha tras fecha, he pataleado para que entendamos que sí, la violencia es espantosa en cualquiera de sus formas, pero que hay grupos más vulnerables como las mujeres y los niños, a los que la sociedad debe proteger. Otras veces, y les consta, he gritado insistiendo en que no se trata de buscar culpables, sino de enfrentar un problema que mata madres, destruye hogares, traumatiza niños.

Por ello es importante visibilizar el tema y exigir al Poder Judicial que haga su trabajo. Las leyes para sancionar a estos depravados son claras. La impunidad es clamorosa.

EL DILEMA DE NADINE

No cabe duda que Nadine Heredia es la persona del entorno presidencial que tiene mayor aprobación y mejor imagen. En términos generales, sabe comunicar y ha aprendido a dosificar sus apariciones públicas, luego que tuviera problemas hace apenas un par de meses, en particular, luego de los sucesos de Ranrapata.

El problema es que, de un tiempo a esta parte, las manifestaciones de su poder son cada día más frecuentes. Y no solo nos referimos a las historias que algunos altos funcionarios le cuentan a los periodistas sobre su capacidad de intervención en nombramientos o en las llamadas que hace para que determinado tema pase a ser prioritario en la agenda gubernamental. También pasa por cuestiones más sencillas y cotidianas. Es ella quien aparece mejor en las fotos, a quien se conceden las mejores oportunidades de comunicar los logros del gobierno.  Ollanta Humala es el encargado de la cara adusta, las malas noticias y los mensajes más duros.

Esta semana ha vuelto sobre la mesa un viejo debate, sobre el que la pareja presidencial no ha expresado un no tajante: la posibilidad que la señora Heredia sea candidata presidencial en el año 2016. Como sabemos, la Ley Orgánica de Elecciones prohíbe a los familiares directos del Presidente de la República postular a cualquier cargo. Es decir, no solo Nadine, sino también don Isaac, Ulises (y, en el supuesto negado, Antauro) no podrán postular a cualquier cargo de elección popular mientras Ollanta ocupe el más alto cargo del país.

Esta prohibición tiene una lógica clara: evitar que exista un candidato que parta con ventajas en una contienda electoral. Ya con Fujimori vimos lo que pasa cuando hay un postulante “con todo el apoyo” del aparato estatal, sea en forma directa o indirecta. No solo hablamos de un tema constitucional sino también de un mecanismo de protección frente a posibles actos de corrupción.

Sin embargo, esta semana, tanto el saliente como el flamante presidente del Jurado Nacional de Elecciones, Hugo Sivina y Francisco Távara respectivamente, han dejada abierta la posibilidad que Heredia pueda postular “porque la Constitución no lo prohibe”. Claro, Távara ha recordado la prohibición legal y con ello ha buscado aminorar el impacto de sus declaraciones.

Más allá que resulta ya chocante que los dos titulares de uno de los organismos electorales emitan opinión favorable a la esposa del Presidente de la República, lo cierto es que la señora Heredia tiene 3 caminos legales para abrir el candado de su postulación.

El primero es que el Congreso modifique la Ley Orgánica de Elecciones, cuestión que algunos ven admisible dentro de las teorías de la conspiración que se tejen alrededor de determinados temas (léase, indulto por candidatura). Pero pensamos que en un parlamento donde lo que priman son intereses particulares, difícilmente dejarán que una potencial candidata pueda cerrarles el paso a alguno de los líderes partidarios.

Las otras dos opciones tienen un tema en común: la aplicación del control difuso de la Constitución, es decir, que se de una interpretación particular sobre un caso específico. En un caso podría hacerlo el Tribunal Constitucional vía una demanda de amparo. En el otro, el propio Jurado Nacional de Elecciones si es que el nacionalismo, a fines del 2015, decide inscribir temerariamente a Heredia. Sin embargo, consideramos que la prohibición dada en 1997 debe ser respetada y que es compatible con el texto constitucional, pues tiene una racionalidad detrás.

Pero, además del impedimento legal, hay dos temas que ayer Augusto Álvarez Rodrich hizo notar en su columna. El primero es ético: Humala firmó un compromiso para no quedarse ni un minuto más en Palacio de Gobierno de lo que permite su periodo constitucional. Hacer postular a su esposa sería la muestra patente que quiere sacarle la vuelta a la ley colándose por la ventana.

El segundo es político: el desgaste natural de los gobiernos peruanos hace difícil que se mantenga una posibilidad de votación alta a favor del candidato oficialista en la siguiente elección. Le ha pasado a Perú Posible y al APRA. Y si bien la aprobación de Humala fluctua entre el 40 y 50%, lo cierto es que no necesariamente ello implicaría un endose a su candidato o candidata, amen que, en general, la reelección no ha sido la norma constitucional y ha implicado severos problemas en el sistema político (y en el erario nacional).

Finalmente, cabe recordar el caso reciente de Guatemala. La esposa del anterior presidente, Alvaro Colom, Sandra Torres, buscó ser candidata y se divorció de su marido para ello. El Tribunal Constitucional de ese país interpretó que el divorcio era una forma de sacarle la vuelta a la norma y no amparó su candidatura. La señora Heredia tiene aptitudes políticas que reconocen hasta sus detractores, pero debe ser paciente y, sobre todo, cumplir las reglas electorales.

Por tanto, Nadine debería mirar el espejo de Guatemala para no irse a Guatepeor.