EL FUTURO DEL PPC

Minusvalorado por algunos por su invicta capacidad en perder elecciones presidenciales, encasillado por otros como “el grupo de los ricos”, el Partido Popular Cristiano lleva a cuestas 45 años de vida institucional y, sorprendentemente, cuenta con mejor salud que otras agrupaciones políticas. Por ello, resulta interesante examinar aquellos elementos que han permitido su continuidad, así como algunos rasgos que le impiden una mayor consolidación.

Si bien varias figuras han salido del PPC para emprender su camino propio, este partido ha conseguido llevar a cabo transiciones ordenadas de liderazgo y renovación constante de cuadros. Convertido Luis Bedoya Reyes en figura patriarcal y con Lourdes Flores tomando un tiempo sabático de la política, la vida partidaria se divide en dos líneas claras. Mientras que las figuras que crecieron en torno a Flores Nano son quienes ocupan puestos importantes como congresistas y regidores metropolitanos, el manejo cotidiano de la agrupación está a cargo de quienes preferían que el sector “reformista” esperara algunos años antes de dirigir la nave por sí sola.

Las disputas partidarias, si bien ardorosas dentro de la agrupación, son definidas a través de elecciones internas. Los cargos partidarios, los candidatos al Congreso o a las municipalidades, e incluso las decisiones sobre la conformación o continuidad de alianzas electorales no se imponen por la voluntad de un líder carismático – como García en el Apra -, sino que pasan por un proceso de votación. De esta manera, el partido ha logrado construir vías de institucionalización y de carrera partidaria.

Sin embargo, si bien el PPC se ha autodefinido como un “partido responsable”, no ha podido conseguir llegar a los sectores populares. Su discurso solo ha logrado convencer a los sectores medios urbanos con convicciones democráticas más conectados con el Estado y el mercado, sobre todo en Lima. En 1999, Ernesto Alayza Grundy, figura histórica del partido, reconocía esta dificultad al politólogo Gregory Schmidt con una dura frase: “nunca hemos aprendido a hablarle al pueblo”. Allí estuvo el límite central para que Flores y PPK no pasaran a segunda vuelta en las últimas tres elecciones presidenciales.

Pero también resulta indispensable que definan que tipo de derecha quieren ser. Figuras como Lourdes Alcorta y Alberto Beingolea posicionan al PPC como “partido del orden”, con ardorosa beligerancia frente a todo aquello que esté a su izquierda y con apelaciones a la mano dura. Un ala más socialcristiana, con Flores y Marisol Pérez Tello, intentan un acercamiento hacia los derechos humanos y en darle al Estado un rol promotor y regulador. En minoría, hay un ala más liberal en materia económica.

El país requiere de una derecha democrática que pueda disputarle al fujimorismo las banderas de la seguridad y la estabilidad. El PPC ha demostrado tenacidad en construir un partido como manda la teoría. Su reto está en combinar el orden, el mercado y la democracia en forma atractiva para quienes los han visto lejanos del gusto popular. ¿Podrán lograrlo el 2016?

(Columna publicada en El Comercio el 15.06.2012)

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22 thoughts on “EL FUTURO DEL PPC

  1. Y por qué … “El país requiere de una derecha democrática que pueda disputarle al fujimorismo las banderas de la seguridad y la estabilidad.” … comentario “antifujimorista” de su parte señor Godoy.

    Se olvida que el PPC fue co-gobierno del de Accion Popular, del 80 al 85, con dos ministerios incluidos, uno de ellos el de “Justicia”, donde se cometieron mas violaciones a los derechos humanos que en el gobierno de Fujimori (“nosotros matamos menos”) y donde no se obtuvo avance alguno en la lucha contra la subversion, sin embargo, son pasados por “agua tibia”. Ese doble estandar que, hipocritamente, condena con extrema severidad a unos, pero perdona o soslaya las faltas a otros, tiene un nombre … es Antifujimorismo!!!

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  2. Hay gente que es totalmente cerrada, no puede ver cosas buenas en nadie que sea su oponente. Mira me considero antifujimorista (el partido) pero puedo decir varias cosas buenas del fujimorismo.

    No me gusta el PPC como ideario politico pero me gusta en lo que se esta convirtiendo el partido. Para crecer como nacion se necesita que los partidos politicos crezcan, los partidos politicos de todos los colores e ideas (excepto los pro terroristas, los violentistas eso no obviamente).

    A ver reto a C3PO que diga una cosa buena del gobierno de Toledo o de Belaunde. :D… Abran sus mentes chicos.

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  3. El “límite central” de “nunca haber podido hablarle al pueblo” de Lourdes y su última derrota lo estableció el afamado poto audio pro Villarán. Y los límites de PPK para “acercarse al pueblo” si le permitieron ganarle al también marketeado Toledo tildado de “centro” por parte de la prensa.

    No veo un antifujimorismo visceral por parte del PPC y ello lo podemos confirmar viendo la realidad y lo que sucede en el Congreso donde han coincidido en muchas temas de democracia y sobre todo en materia económica. Y ello es positivo en el sentido d que mantener viejos odios de forma imperecedera le pasaría factura al PPC ante una opinion pública que cada vez mas detecta al vuelo las mezquindades políticas [tal como sucedió con la alcaldesa de Lima]
    Tengo la impresión de que los acercamientos entre las secciones de la aún llamada “derecha” podrán viabilizarse y se harán para enfrentar a esa “izquierda” retrógrada y conservadora que ‘dice’ haber aprendido de los errores del pasado.

    Si hasta al radicalismo marxista y pro bolivariano le dan algunos la mano para acercarse a la democracia, ¿por qué no a otros grupos políticos que además apoyan el modelo económico que nos ha permitido crecer para incluir?

    Los odios eternos en política son malos consejeros mi estimado Godoy.

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  4. Oye pero no vez que estan dando un elogio al PPC por su institucionalidad. O estoy loco o no entendi bien el mensaje de este post. Pero es de alguna manera elogiar al PPC por las cosas que ha logrado y obviamente mostrar algunos defectos que tiene. No veo la viseralidad.

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  5. Carlos Leon, el sentido de mi comentario es el de criticar la posicion de nuestro anfitrion, el señor Godoy. El ultimo parrafo del post es elocuente … por qué el PPC sí y el Fujimorismo no, como representante de la derecha en nuestro pais? por qué el doble estandar, siempre en contra del fujimorismo? … al igual que en las ultimas elecciones, por qué si se le dio el “beneficio de la duda” al candidato Humala y, en cambio, se condeno a priori a la candidata Keiko Fujimori, por ejemplo?

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  6. C3PO: Respondiendo a tu pregunta: por qué el PPC sí y el fujimorismo no, será porque el PPC es un partido democrático (con el cual no coincido dicho sea de paso) y el fujimorismo gobernó reñido con las prácticas democráticas, lo cual lo descalifica. No es decente valerse de la democracia para llegar al poder y una vez en el poder so pretexto del terrorismo, de la inseguridad o de lo que fuera patear el tablero para hacer una constitución a la medida de los intereses políticos del partido de gobierno con la intención de perpetrarse en el poder. Keiko nunca deslindó al respecto.

    A Humala se le dio el beneficio de la duda porque -como se ha dicho infinidad de veces- sobre él se cernían dudas y sobre Keiko certezas, nos estaba viendo la cara, nos estaba diciendo que era distinta a su padre, pero estaba rodeada de los que permitieron que Fujimori haga todo lo que hizo ¿Qué era lo distinto? ¿Por qué darle el beneficio de la duda a alguien no nos hizo dudar de la dirección a la que apuntaba?

    ===========================================================

    Yo pienso que el principal escollo del PPC es que es un partido de derecha que no renuncia a ser de derecha, cuando en el mundo se está imponiendo el centro en todos sus matices.

    Entonces pasa que en época de elecciones un partido que en esencia es de derecha y se siente de derecha, de pronto su candidata adopta posturas propias de un candidato de izquierda, de pronto se acuerda de visitar pueblos jóvenes, subir cerros y cargar niños, todo resulta demasiado forzado o más bien disforzado.

    En el Perú está demostrado que el PPC tiene un techo electoral demasiado bajo que no le alcanza para llegar al poder. El centro y la izquierda son renuentes a favorecerlo con su voto, tanto es así que han renunciado a competir como PPC tratando de reinventarse, estrategia que al fujimorismo le dio resultado: “La misma chola con diferente pollera”.

    Ese obstáculo el fujimorismo lo ha sorteado porque su caudal de electores tiene dos vertientes, por un lado parte de la derecha (de la extrema derecha diría yo) que ve con buenos ojos ese ímpetu autoritario y por otro lado un sector marginal que no ve más allá de sus narices, que guarda cierta gratitud por las dádivas recibidas.

    Mientras que el fujimorismo comparte el electorado con el PPC, también comparte parte de su electorado con parte de la izquierda, con el sector menos favorecido de la población, ese sector olvidado, ese sector que cree que se acuerdan de ellos cuando les regalan una ropa usada, una frazada o un kilo de arroz. Ello explica por qué Keiko pasa a la segunda vuelta y Lourdes no.

    En relación al partido aprista, este es protagonista en cada elección presidencial básicamente por dos razones: porque cuenta con un líder natural que sabe llevar el mensaje a las masas y porque el partido supo adaptarse al cambio, que sin claudicar a su esencia entiende que en el mundo globalizado o cambias y te adaptas o mueres.

    Un partido que sigue abrazando los nobles ideales como el de alcanzar “el pan con libertad” y que puede conciliar estos ideales con los nuevos vientos que soplan, con los vientos de la globalización. Entender que el imperialismo puede ser abusivo y arrollador no es lo mismo que entender que no se puede pelear abiertamente con el imperio. Esto último diferencia al APRA del primer gobierno con el APRA del segundo gobierno. Esto último también diferencia a la izquierda del APRA, esa izquierda que ve con buenos ojos a Chávez, esa que está transitando por ese camino que el APRA ya transitó y que la llevó al fracaso en su primer gobierno. De allí la continuidad y vigencia del aprismo aun cuando muchos le auguran un estado de coma.

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  7. No cabe duda que la sociología ‘progresista’ [dizque exsocialista] tiene sus peculiaridades a la hora de leer los ‘mensajes’.
    ¿Sobando, tardíamente, al PPC para desmarcarla de cierta posibilidad a que puedan tender puentes políticos futuros con el fujimorismo reciclado con otra sangre? Por ahí van los ‘elogios’? o los temores?’…
    Cambio y fuera

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  8. Una vez que uno abraza una ideología, usualmente, la defiende aún cuando sospeche que esta pueda estar equivocada.

    James hace un lúcido análisis, respecto al fujimorismo, se equivoca (en mi opinión) en cuanto a la postura política mundial, soy de centro y me gustaría que Rivadeneyra estuviera correcto en su análisis, sin embargo el péndulo político todavía sigue cambiando en nuestra aldea global, a veces aproximándose a los extremos. Mitt Romney en EEUU tiene claras posibilidades de ganar las próximas elecciones y Romney está en las antípodas de Chávez o Morales, el 1% del gran capital está tan entusiamado con el ex gobernador de Massachusetts que viene apoyándolo monetariamente de manera grosera; Obama ha superado con creces lo recolectado en dinero por los cuatro presidentes gringos pasados juntos y todavía está lejos de Romney y muy lejos.

    Cuando un país o partido tiene un líder natural, llámese Corea del Norte o el APRA peruana, practica una democracia coja en el mejor de los casos o es simplemente una dictadura. El Perú es débil en sus instituciones políticas al punto que elogiamos (algunas veces veneramos) a los líderes naturales, pues sin ellos la institución se cae, el APRA tuvo un vacio a la muerte de Haya, Townsend rival de Villanueva se alejó del partido y el APRA estuvo en el limbo político por varios años, sin embargo por el hecho de no haber sido gobierno, la llama de la justicia “el pan con libertad” que reclama James, se mantenía viva y cohesionaba al partido y para beneplácito de la gran masa aprista, un joven García, gana las elecciones aprovechando, una vez más, el descontento popular y el hecho de que García fue un excelente candidato y gobierna con los resultados que todos conocemos, el tercio electoral duro del APRA ha desaparecido hace rato, en gran parte gracias a la adaptación del PAP de García.

    Me alegra que el PPC se fortalezca como institución, como también me alegraría que los fujimoristas rescataran lo bueno que puedan tener, forjen una ideología que los represente y escojan un nombre para su partido y (ojalá) no lo cambien cada vez que hay una elección, les daría más credibilidad como institución. Una pena que la izquierda haya casi desaparecido, necesitamos una izquierda así no lo quieran los de la DBA. Perú Posible debería seguirle los pasos al PPC, si quiere tener vigencia en el espectro político, a Humala no le veo mucho futuro político pero puedo equivocarme. Los partidos políticos, contrariamente a lo que Fujimori nos hizo pensar, son buenos para la democracia, crean los famosos “Check and balances” que tanto necesitamos.

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  9. Te respondo James Rivadeneyra:

    1.- El PPC es, efectivamente, un partido “democratico”, que fue parte de un gobierno, tambien “democratico”, que fracaso totalmente tanto en la lucha contra la subversion como en el manejo de la crisis economica heredara del gobierno militar (68-80). Se acusa a Fujimori de ser “antidemocratico”, pero, cual era la situacion del pais en 1990, despues del paso de dos gobiernos “democraticos” como los de Belaunde y Alan Garcia? … cual era la actitud de las “democraticas” fuerzas de oposicion hacia el gobierno de Fujimori en los meses previos al autogolpe del 92?

    Por qué a esos dos gobiernos “democraticos”, que empobrecieron al pais como nunca antes en nuestra historia; que permitieron que el pais se llenara de sangre por la incapacidad para enfrentar al terrrorismo eficazmente; que gobernaron de espaldas a las grandes mayorias y dejaron en el abandono la mayor parte del territorio nacional, sin presencia real del estado, se les juzga con tanta condescendencia y en cambio a Fujimori, que, recibiendo el pais en las peores condiciones posibles imaginables, que consiguio revertir tanto la crisis economica como la crisis social y politica venciendo al mrta y reduciendo a su minima expresion a sendero luminoso; que sento las bases del actual modelo economico que ha permitido este periodo de relativa bonanza, se le juzga con tan extrema dureza?

    El autogolpe del 92, fue una demostracion de la vocacion “antidemocratica” del fujimorismo? … o talvez fue la consecuencia de la inoperancia, de la incapacidad, y de la ineficiencia de los gobiernos “democraticos” anteriores (AP-PPC y APRA)?.

    2.- “De Humala tenemos dudas, de Keiko hay certezas”. Cuales son esas “dudas” y esas “certezas” y, sobretodo, por qué son tales?

    De un lado, tenemos a un Humala, él, con dos intentos de golpe de estado (Locumba y el Andahuaylazo) y con acusaciones por asesinatos (Madre Mia), y esos son “dudas”; por otro lado Keiko jamas ha dado muestras de algo parecido, pero como al padre (Fujimori) se le adjudican hechos parecidos, esas son “certezas”. Pero si vamos a extender las culpas y faltas de lo padres sobre los hijos como un manto de “certezas”, porque no se hizo lo mismo con Ollanta y su padre Isaac, acusado de violacion y estafa (caso de su empleada domestica Damasa Gonzales), con una ideologia claramente antidemocratica, violentista, racista, xenofoba, retrograda, homofobica, antichilena, etc. … Es a esto a lo que llamo “antifujimorismo”.

    3.- Y al final, James, como es que, considera usted que el Apra “si puede cambiar” pero el fujimorismo no?!

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  10. C3PO: Respondo a tus tres puntos:

    1. Con esa lógica habría que ponerle un monumento a Pinochet y otro a Hitler. El fujimorismo intenta vender la idea que ellos eran los iluminados que cometieron las fechorías que cometieron por que era necesario, que estaban por encima del bien y del mal, que las leyes eran para treinta millones de peruanos menos para ellos.

    2. Humala no es santo de mi devoción y no voy a defender lo indefendible. Lo que estás haciendo es poner en una balanza quién de los dos mató más. Mala elección, en tal desafortunada comparación también pierde el fujimorismo.

    De hecho a muchos que no votamos en primera vuelta ni por Keiko, ni por Humala nos pusieron en la disyuntiva de elegir entre dos impresentables. A Keiko se le dijo no y se le dijo no porque representa el oprobio que significa que retornen al poder quienes se burlaron de todos los peruanos, incluso de sus propios partidarios ¿Te imaginas cómo hubiera quedado el Perú ante los ojos del mundo si Fujimori hubiera sido electo diputado japonés después de haber fungido como presidente peruano?

    3. Jamás dije que el fujimorismo no pueda cambiar. Todos podemos cambiar. Ojalá, por la salud del país el fujimorismo cambie, pero que cambie no significa que no esté descalificado para competir, porque encuentro inadmisible que siquiera tengan posibilidad de ser elegidos quienes han demostrado desprecio por las reglas con las que pretenden llegar al poder. Una cosa es tener convicciones democráticas y otra cosa es usar la democracia en la que no creen.

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  11. James Rivadeneyra:

    1.- No hay punto de comparacion entre Pinochet y Hitler, y Fujimori. No porque usted intente igualar a Fujimori con el mismo demonio, hara que ello sea realidad.

    El Fujimorismo, simplemente, tuvo exito, donde otros gobiernos “democraticos”, con mayores recursos y en mejores condiciones, fracasaron rotundamente. Ortega y Gasset decia: “Yo soy Yo y mi circunstancia”. No se puede separar a los individuos de la realidad en la que estuvieron inmersos; forman una unidad y deben ser entendidos asi. Las acciones y decisiones de Fujimori tienen que ser analizadas en el contexto, en la circunstancias, en las que se dieron. Cuales eran los recursos disponible, cuales los tiempos a manejar, cuales las presiones y urgencias a enfrentar, etc. Solo entonces estariamos en condiciones de decir si esas decisiones y acciones fueron necesarias o no.

    Lo que yo critico es esa “doble moral” al evaluar a los diferentes gobiernos y politicos. Mayores errores y menos aciertos tuvieron otros, pero son menos cuestionados.

    2.- Al igual que en el punto anterior, aqui tambien se ve ese doble estandar, esa doble moral. Cuales eran esas “certezas” que se tenian de Keiko y por qué no en el caso de Humala?

    Humala salia a decir: “he cambiado” y le creen; Keiko pide disculpas por lo errores cometidos y declara que no tomaria las mismas decisiones que su padre, pero no se le cree. Humala tuvo una predica radical y violentista durante muchos años, y se paso por alto; Keiko tuvo una actitud de distanciamiento y rechazo al montesinismo durante muchos años, pero eso no se toma en cuenta. Si se pretende ser objetivo y justo, se debe juzgar a todos con la misma vara.

    3.- Y que hay de quienes mostraron un “desprecio total” por el Peru? Se olvida usted en que condiciones dejo el pais el señor Alan Garcia? … se olvida usted de los ultimos seis meses del gobierno aprista, con una hiperinflacion galopante, y ni un solo ajuste economico que pudiera paliar los estragos de la crisis? … no hubo ajuste de sueldos, no hubo ajuste de combustibles, no hubo ajuste de alquileres, nada!!! actitud que podia interpretarse como un: “que se jodan!”. Fujimori, por el contrario, tuvo que reconstruir el Peru, empezando, literalmente, de cero … a pesar de ello usted descalifica a este, pero, repito, pasa por “agua tibia” al otro! … “doble moral”?

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  12. Godoy, a propósito del post, sería interesante tus lectores puedan chequear columna de pepecista Jorge Villena, del día de hoy en Correo, sobre la coyuntura. Saludos.

    JORGE VILLENA LARREA: Regidor por el PPC en Líma

    “Estrategia: Criminalizar la Inversión”

    Diario Correo 20/06/2012

    Los conflictos sociales en el Perú se han incrementado en el presente año. Cifras de la Defensoría del Pueblo muestran que luego de un ligero descenso con respecto a años anteriores, la conflictividad nuevamente se acrecienta. También se aprecia el nivel de tratamiento de cada conflicto, que en la mayoría de los casos ya tiene mesas de diálogo en funcionamiento.

    Surge la pregunta: ¿esta conflictividad es nueva en el Perú? ¿Acaso antes no existían conflictos sociales? La respuesta es un rotundo no.

    El conflicto es un hecho social inevitable, consustancial a la vida en sociedad; la novedad es que ahora se tiene un ranking de ellos, pero desde que existe el ser humano, existe el conflicto, más aún en el Perú, donde el abandono histórico, la pobreza e inequidad, la corrupción y la demagogia son prácticas comunes.

    Algunos teóricos definen la Democracia como “la Institucionalización del Conflicto”, asumiendo el conflicto como un hecho natural, y para resolverlo, tenemos como medio las instituciones, regidas por la Ley (Estado de Derecho); esta es la principal virtud de la Democracia: permitirnos resolver pacíficamente nuestras diferencias.

    Lo contrario sería la Ley de la Selva (Estado Natural), donde se impone la razón del más fuerte, la tiranía de la turba, la irracionalidad y la intolerancia, y, por último, la violencia; ante esto, el Estado debe restablecer el orden usando para ello las herramientas que permite la Constitución.

    El conflicto como hecho social no es ni bueno ni malo, simplemente existe y es deber de toda autoridad el atenderlo; pero sobre todo es un derecho constitucional de todo ciudadano expresar su protesta, movilizarse y exigir atención a sus reclamos.

    En ese orden de ideas, resulta imprescindible desenmascarar a quienes han salido en coro a denunciar que existe una “criminalización de las protestas” por el hecho de que el Estado restaura el orden ante el exceso, cuando una protesta legitima se degenera en un acto de violencia que pone en riesgo la vida y la salud de las personas y la propiedad pública y privada; estas prácticas socialmente nocivas, donde nos agredimos entre peruanos, deben ser detenidas por el Estado.

    No puede ser demócrata quien justifica la violencia, es incoherente con la Democracia avalar procedimientos de este tipo, pasar por alto el secuestro, relativizar el bloqueo; reclamar airadamente por el diálogo (cuando las cifras oficiales de la Defensoría demuestran que el diálogo es un esfuerzo estatal). ¡Cuidado!, razonamientos similares usan los terroristas para justificar la barbarie: la supuesta defensa del pueblo oprimido y sus reivindicaciones sociales.

    Criminalizar las inversiones es la nueva estrategia de esta izquierda despechada, que hoy finge defender el medio ambiente y los derechos humanos, esperando qué conflicto se pone de moda para aplicar el manual marxista: “acentuar las contradicciones”, con el objetivo de minar el crecimiento económico y arrinconar al Estado, alentada por el sueño de encumbrarse como nuevo líder de la oposición radical (puesto que Humala dejó vacante) y, por qué no, ser el próximo candidato presidencial.

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  13. Jajaja nunca dejará de ser divertido ver a un cachorro aprista y a un fujicachorro pelearse por el título de “peor gobierno”.

    Vamos, muchachos, ambos fueron un desastre. Ambos son buenos competidores por el título. No podemos dejarlo así nomas?? ja.

    Si el PPC quiere ser un partido viable, que se queden con gente como Secada que es un ejemplo de oposición constructiva.

    -bah

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  14. C3PO Sorry que te contradiga, pero:

    1.- Si hay punto de comparación entre Pinochet, Hitler y Fujimori. Los tres fueron dictadores, los tres cometieron delitos y los tres merecían la cárcel.

    2.- Doble moral era la de Keiko: mientras que por un lado pedía disculpas por los errores cometidos (o sea por los delitos cometidos), por otro lado pedía que las palmas se escuchen hasta la DIROES.

    Martha Chávez, Luz Salgado, Luisa Cuculiza, ‘Saravá’, Carmen Lozada, etc. eran los que en su momento recibían consignas vía beeper desde el SIN para votar a ojos cerrados en el sentido que la mafia quería. Es decir los que permitieron que Fujimori cometa las fechorías que todos conocemos. ¡QUÉ BENEFICIO DE LA DUDA PEDÍA? SI A NADIE LE QUEDABA DUDA QUE NO HABÍA TAL ACTO DE CONTRICIÓN.

    3.- El primer gobierno de Alan fue muy malo en lo económico, y eso no está en discusión, pero eso no santifica a Fujimori.

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  15. Si el fujimorimso fue como la nazi alemana. Que miercoles ha estado haciendo el apra votando por los 5 anos atraz con los fujimoristas en el congreso? no sabe eso? wtf….

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  16. ESGAR: Antes de esto gobierno el APRA era gobierno, en todo caso quienes votaron con el APRA fue el fujimorismo y no al revés. Eso no quita en absoluto todo lo aberrante que fue el gobierno de Fujimori.

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  17. James: Te replanteo la pregunta de Esgar: A pesar de ser tan “aberrante” fue el gobierno del héroe Fujimori (nada que ver con el cobarde mal presidente de tu querido Alan); los apros bien que valoraban sus valiosos votos en el Congreso durante toda la legislatura (ahí los votos fujimoristas no eran cochinos ni inmorales).

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  18. Yagyū Retsudō:

    Cualquier gobierno en aras de la gobernabilidad procura el mayor apoyo posible, no importa que sean del mismo diablo, eso no es inmoral, ya que nos guste o no esos congresistas fueron elegidos por voto popular, lo inmoral sería que haya un pacto bajo la mesa, una prebenda, un privilegio a cambio de, lo cual nunca ocurrió porque como todos sabemos durante el gobierno aprista Fujimori fue extraditado, juzgado, sentenciado, condenado y encarcelado.

    Cómo puedes tú tildar de cobarde a un Presidente, cuando el héroe que defiendes renunció por fax cuando las papas quemaban.

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  19. Sí, en un juicio politizado y sin pruebas.

    Puedo porque ese héroe limpió de terroristas el país que el cobarde se encargó de dejar proliferar. Y en su segundo período (mediocre aunque no tan nefasto como el primero) se pasó los 5 años bajándose los pantalones ante los caviar.

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