UN COMERCIAL….

Este blog se tomará unas cortas semi – vacaciones.

Decimos semi porque, como de costumbre, todos los jueves saldrá publicada aquí la columna que escribimos para Diario 16.

Y les dejamos un regalo. Desde hoy y durante los días de la semana que estemos de ausencia, pueden disfutar de 2011: Odisea de una campaña. Nuestro relato acerca de lo que fue uno de los procesos electorales más intensos de las últimas décadas. Cada día, un post en este blog alojado en La Mula.

Volvemos con el ritmo habitual el 30 de enero. Hasta más vernos.

UN PARTIDO PPKAUSA

Ayer, La Mula presentó un informe sobre la formación del Partido Kausa Perú. Un grupo de ciudadanos que votaron por Pedro Pablo Kuczysnki en la primera vuelta de las elecciones presidenciales 2011 ha querido continuar con un incipiente movimiento político, en forma más institucional.

Se ha dicho mucho de los PPKausas durante y luego de las elecciones. Mejor dicho, se ha rajado mucho, sobre todo de aquellas personas cuyo activismo político fue circunscrito a poner un par de badges en Facebook, hacer campaña entre sus patas (que pensaban como ellos) y a no dar mayores razones para votar por su candidato salvo que “era el mejor”. Esta suerte de pose e ingenuidad política se llevó de encuentro cualquier cosa que otros simpatizantes de PPK hicieran más allá de las redes sociales, pues sí tenían la convicción clara de que las propuestas de su candidato eran las mejores para el país. De allí que, cuando se difundiera la noticia de la campaña de inscripción de la agrupación en ciernes, los comentarios en redes sociales fueran más bien burlones.

Como señala Carlos Meléndez, tampoco este sector fue totalmente en mancha a votar por Keiko Fujimori en segunda vuelta (transformándose en PPKeikos):

Efectivamente, si un ciudadano votó por PPK en la primera vuelta (1), hay más posibilidades que hayan votado por Keiko Fujimori para la segunda. Entre toda la población encuestada, Fujimori obtuvo el 42.4% de los votos; entre los PPKausas dicho porcentaje se eleva a 57.4%. Pero, es falso que todo PPKausa diera su voto al fujimorismo en el ballotage. De hecho, hubo un 21.6% que votó por Ollanta Humala (claro, no serían parte del “hard core” del empresario). Es más, el porcentaje de voto en blanco y viciado entre ellos se eleva al doble (16.7%). Por lo tanto, el voto por PPK se dividió significativamente a favor de Fujimori, pero también se fue en proporciones no pequeñas a Humala y entre los blancos y viciados, a pesar de las declaraciones públicas y endose que dio a dicha candidata.

El tema es que este sector se siente representado por PPK y por las ideas que propugnó en campaña. ¿Cuáles ideas? Como señala Rodrigo Barrenechea en su artículo sobre el candidato de Alianza Para el Gran Cambio en Post Candidatos, Kuczysnki se posicionó en aquel sector de peruanos que se encontraba satisfecho con los logros económicos obtenidos durante esta década y que consideraba que su candidato era el mejor para continuar con dicha senda de crecimiento. En el fondo, existe en buena parte de sus votantes una valoración positiva del éxito personal basado en lo estrictamente económico.

De hecho, los marketeros de PPK – según ellos mismos le señalaron a Barrenechea – enfatizaron mucho en la imagen personal del candidato como modelo de éxito: un banquero millonario, que pudo llegar alto gracias a su esfuerzo personal y que ha servido al país como funcionario público. Lo que me lleva a una pregunta: ¿por qué este grupo de peruanos no busca esta misma opción política en el PPC, que ha buscado enfatizar en lo mismo?

El problema de un incipiente partido como éste se encuentra en los límites de este sector antes que en las características de sus activistas. El voto de PPK se concentró en Lima y, sobre todo, en clases altas y medias. Lo que lo convierte en un fenómeno urbano y limeñocéntrico.

Mejor dicho, concentrado en la Lima más tradicional y la más integrada al discurso arriba señalado. Vean este mapa de @fjsistemas sobre el voto limeño en primera vuelta. En celeste el voto por PPK, en naranja por Keiko y en rojo por el hoy presidente Humala:

Y ni siquiera podriamos decir “juvenil” porque, como mostró en su momento Roberto Bustamante, el voto joven, más bien, se iba con otros candidatos ya en las encuestas de IPSOS Apoyo de la última semana:

A ello sumemos una dificultad adicional: el discurso. Así como se critica a los jóvenes socialdemócratas (lo que sus detractores llaman “caviares”, aunque el mote se lo chantan hasta al liberal de derechas Vargas Llosa) que su discurso apela a los ya convencidos y que se nota cierto tufillo de “superioridad moral” cada vez que opinan sobre política, lo mismo, pero hacia la derecha, pasa con los PPKausas. Al quedar atrapados en el mismo mensaje pierden la oportunidad de llegar a otros ciudadanos. Y decir que “ser PPKausa es un sentimiento” está bien para una charla de Miguel Ángel Cornejo, pero no para construir una identidad política.

Si los seguidores de PPK quieren formar un partido, están en su derecho. Pero es bueno que tengan claras sus limitaciones si es que quieren trascender más allá de la provincia de Lima.

(Foto: Diario 16).

LA REVOCATORIA Y SUSANA

El derecho ciudadano a plantear la revocatoria de las autoridades regionales y locales está reconocido por la Constitución y es desarrollado por la Ley de los Derechos de Participación y Control Ciudadanos. Por tanto, no puede calificársele de medida ‘antidemocrática’ per se.

Punto distinto es analizar los efectos que la revocatoria introduce en un sistema político precario como el peruano. Desde el primer día de gestión de muchos alcaldes y presidentes regionales, surgen los opositores de turno quienes plantean emplear este mecanismo para enviar al rival político a su casa.

De allí que esta semana viéramos a varios peruanos comprando kits electorales en la ONPE, pero que también tengamos un bajo número de solicitudes admitidas y, dentro de ellas, a pocas autoridades revocadas, de acuerdo a las cifras que maneja el Jurado Nacional de Elecciones.

Este proceso ha tenido mayor impacto por la compra de siete kits electorales para intentar llevar a consulta la permanencia de la Alcaldesa Metropolitana de Lima. Un hecho llevado a la práctica por personajes que se debaten entre el pedido legítimo, la figuración política y la defensa de agendas particulares. Amén de los intereses políticos y empresariales señalados por Juan Carlos Tafur y Juan Sheput en sus respectivas columnas.

¿Villarán merece ser revocada? Creemos que no. Su gestión no es el desastre que todos los días Aldo Mariátegui intenta vendernos, ni la alcaldesa es vaga. Villarán ha tenido una gestión más transparente que su predecesor y está comprándose pleitos serios en el tema del transporte urbano. También se reconocen en su haber obras propias y la conclusión de varios de los proyectos de gestiones anteriores.

La alcaldesa ha tenido errores que ella misma ha reconocido – demora en ordenar el comercio ambulatorio, los problemas con La Herradura -, pero, sobre todo, la MML ha carecido de una estrategia política para vender mejor una gestión más abierta y con menos énfasis en el cemento que Castañeda, en una ciudad acostumbrada a valorar a sus alcaldes por la cantidad de placas con su nombre que ve a su alrededor.

El efecto de incertidumbre que una revocatoria puede producir en Lima es algo que debe evitarse. Pero Villarán deberá colaborar para ello con un mejor trabajo político durante los tres años que le quedan de mandato. Sus defensores o sus críticos no deben basarse en que “es de izquierda”, sino en los resultados de su gestión.

(Columna publicada en Diario 16 el 05.01.2012)

LAS OPINIONES DE: Álvarez Rodrich, Lauer, Meléndez, Ortiz Bisso y Tuesta

DOS DE CASTAÑEDA

Mal día para Luis Castañeda Lossio. Hoy se hizo público su incorporación formal como procesado en el caso Comunicore. Además de la resolución completa, difundida vía la cuenta Twitter del programa Tribuna Abierta (dirigido por Rosa María Palacios), pueden ver el siguiente resumen vía El Comercio:

De acuerdo a la resolución —difundida por el programa “Tribuna Abierta” a través de su cuenta en Twitter— se dispuso abrir instrucción contra Castañeda Lossio por el delito contra la administración pública en la modalidad de colusión desleal y malversación de fondos, en agravio de la Municipalidad Metropolitana de Lima “dictándose contra el referido denunciado mandato de comparecencia restringida”. Con ello no puede cambiar de domicilio, debe firmar cada mes un cuaderno de control y pagar S/.30.000 como caución o garantía. Asimismo, pesa el impedimento de salida del país sobre el ex candidato presidencial.

Castañeda, según el documento, ha sido citado “bajo apercibimiento de ser declarado reo ausente”. Además, se ordena “su captura a nivel nacional en caso de inconcurrencia”. Asimismo, el Poder Judicial ha establecido que se levante el secreto bancario del ex burgomaestre “para que a través de la Superintendencia de Banca y Seguros las entidades financieras y bancarias informen sobre sus movimientos” bancarios.

El 16 de enero, el ex alcalde va a tener que brindar su instructiva por este caso.

Pero no ha sido la única pepa de Tribuna Abierta. En su activa cuenta de Twitter, han publicado los detalles de los contratos del abogado Marco Tulio Gutiérrez, principal impulsor de la revocatoria contra la alcaldesa Villarán, con la Municipalidad Metropolitana de Lima durante la era Castañeda. En total, Gutiérrez ganó en el segundo periodo de Castañeda la friolera de S/. 72,000 por asesoría legal. Hablan las imágenes:

También pueden ver lo que señala el Portal de Transparencia Económica del MEF:

Como diría el ex alcalde: je, je, je.

ACTUALIZACION (10:10 PM): La Mula le preguntó a Gutiérrez sobre este asunto y respondió lo siguiente:

Ni siquiera me acordaba de la bendita consultoría. Pero si usted ingresa a mi página web ahí está la Municipalidad de Lima. Nosotros no ocultamos ninguna información. Lo hemos puesto porque era nuestro cliente. Yo no siento que deba asustarme o sentirme incómodo. ¿He trabajado con él? Nunca, jamás. De todas esas consultorías recuerdo que la única vez que me reuní con el señor Castañeda fue para explicarle el tema de las competencias metropolitanas del proyecto Lima y Callao, las demás veces ni siquiera he ido”, declaró.

Y sobre su amigo Castañeda dijo:

“Hay mucha gente que me dice. ¿Porqué no hiciste lo mismo con Castañeda? Castañeda fue un alcalde con alta aceptación ciudadana. Si usted me pregunta por el caso Comunicore, eso es un problema judicial. ¿Qué tiene que ver eso con si una gestión fue eficiente o no? Esas son cosas totalmente diferentes”, finalizó.

Saquen ustedes sus propias conclusiones.

CANAL 7 EN TIEMPOS DE HUMALA

Uno de los temas recurrentes de este blog es la necesidad de un canal de televisión pública. Reitero, televisión pública y no estatal, pues esta última se presta a convertirse en la televisora oficial del partido de gobierno de turno.

El segundo gobierno de García le generó varios sobresaltos al canal, sobre todo con sus presidentes y su vinculación con la cobertura informativa. Las gestiones de María del Pilar Tello, Alfonso Salcedo y Ricardo Ghibelini tuvieron severos problemas por la visión que tenían sobre la cobertura de las actividades oficiales (sobre todo, presidenciales) y por su extrema cercanía al gobierno de turno. Solo con la gestión de Maria Luisa Málaga, al final del gobierno aprista, se consiguió (a trompicones) cierta neutralidad en la cobertura informativa y un nivel de gerencia competente que hacía años no tenía la televisora.

De hecho, el actual gobierno reconoció dicho rol y ha confirmado la presencia de Málaga en lo que va de gestión, con lo que el canal mantiene cierto nivel de calidad en la parte cultural y algo de neutralidad en la parte informativa (digo algo porque, para variar, el resumen de fin de año del 7 parecía hecho en la Secretaría de Prensa de Palacio de Gobierno).

Pero a fines de año, Oscar Valdés anunció que el IRTP (que comprende a TV Perú, Radio Nacional y Radio La Crónica) volvería a la Presidencia del Consejo de Ministros, luego de su permanencia en el sector Cultura.  El anuncio motivó varias suspicacias, como las expresadas hoy por Nelson Manrique:

Salvo que alguien demuestre lo contrario, el lugar natural para cumplir esta agenda es el MinCult, del cual dependían hasta aquí. No hay argumento técnico que justifique transferirlos a la PCM, y la razón que se esconde detrás de esta decisión es entregar el control de los medios del Estado al premier Óscar Valdés. Conociendo cómo entiende este el diálogo con los movimientos populares que se oponen a iniciativas gubernamentales, especialmente en el conflicto entre la minería y los movimientos sociales de defensa del medio ambiente, no parece que bajo su dirección estos medios serán usados para promover “el fortalecimiento de la tolerancia y el diálogo social”, ni que debamos esperar una ola de estrenos en TV Perú para “promover las expresiones multiétnicas y pluriculturales de la Nación”. Para ubicar en qué dirección marchamos es bueno recordar que entre las expectativas que despertó la elección de Ollanta Humala estaba la de que César Hildebrandt pudiera por fin volver a la TV, sin tener que arrodillarse ante los intereses de los grandes grupos empresariales que controlan los medios.

No comparto algunos de los entusiasmos que tenía Manrique respecto a la televisión estatal en este gobierno (no me imagino a Hildebrandt haciendo oposición en Tv Perú), pero sí algunas de sus preocupaciones. No tanto sobre Valdés (una persona tan enigmática como su jefe), pero sí sobre lo que un canal del Estado en manos del ministerio más político de todos podría terminar siendo. Osea, lo mismo de siempre, en materia informativa. Porque los programas culturales del canal sí cumplen con aquello que él solicita.

Desde el lado del gobierno, hoy se ha hecho oficial el pase, pero con una explicación algo más coherente que “la repotenciación del canal” que indicó el titular de la PCM la semana pasada. Vía El Comercio:

Según el decreto, la PCM deberá crear una Comisión Multisectorial de carácter temporal con la finalidad de elaborar y proponer un anteproyecto de ley sobre la radio difusión estatal. Esta iniciativa deberá ser elaborada en un plazo de 60 días naturales.

De hecho, ya existía un anteproyecto sobre la materia desde la época de Alan. El problema es que nunca se discutió, debido a un problema mayor que indicó Fernando Vivas:

Cuando ganó Alan García, el Gobierno decidió mecernos con el 7, o sea hacernos creer que se iba por fin a convertir en TV pública y no gobiernista. El IRTP (la suma de TV Perú o Canal 7 más Radio Nacional) estaba en la órbita de la PCM, así que fue Jorge del Castillo el encargado de engatusarnos. Reunió a tirios y troyanos, oyó propuestas de TV plural y autónoma, y convocó, lo más tarde que pudo, pero como lo mandaba la vigente Ley de Radio y TV, a una comisión multisectorial para elaborar el proyecto de ley específico para la radiodifusión estatal.

El truco de Del Castillo fue hacer presidir la comisión por su correligionario José Luis Delgado, quien entretuvo a los comisionados (incluidos miembros de ONGpro TV pública y autónoma) para cambiar todo menos el artículo que mantiene al 7 tan sesgado como hoy: el presidente ejecutivo lo designa el Gobierno.

El proyecto es bueno, salvo el tema crucial del poder, y hay que exigir al Gobierno que termine de recabar las opiniones sectoriales y lo presente ya al Congreso. Allí se corregirá el eje de la ley. Hay dos alternativas: A) Que el Congreso elija al presidente del IRTP, lo que puede resultar en un baloteo inacabable de ilustres candidatos, y B) Que el propio directorio, formado por miembros designados por entes estatales y organismos de la sociedad civil, elija a su jefe con total libertad.

Y ese punto, probablemente, sea uno de los que defina que quiere hacer el gobierno de Ollanta Humala con el canal estatal, quien, recordemos, en un evento en IPYS señaló lo siguiente sobre los medios de comunicación estatales:

Respecto a la política de los medios de comunicación del Estado proponemos su progresiva conversión en medios públicos y descentralizados. Por lo tanto sus directorios estarán conformados por el ejecutivo, gobiernos regionales y locales,sectores de la sociedad civil, universidades públicas.

Respecto a la entidad encargada del Canal 7 y Radio Nacional proponemos lo siguiente: a) que sea plural; b) autónoma e independiente del Ejecutivo; c) representativa de los sectores sociales y mediáticos.

Veremos si el proyecto propuesto desde la PCM tiene esos componentes.

EL CASO ELIDIO Y LA SEGURIDAD CIUDADANA

El policía de la foto se llama Elidio Espinoza. Hasta el sábado, era uno de los oficiales más controvertidos en las fuerzas del orden. Ayer, con el nuevo año, pasó a situación de retiro por renovación.

¿Por qué Espinoza se ganó la fama de personaje controvertido? Hace un par de años, Ricardo Uceda hizo una investigación para la revista Poder sobre la existencia de presuntos escuadrones de la muerte en Trujillo que eliminaban a miembros de las bandas de delincuentes que azotan la ciudad. Eliminaciones que, de acuerdo con los indicios presentados por Uceda, no se registraron en enfrentamientos armados con los policías. Y el principal implicado en uno de los pocos casos judiciales registrados era el hasta ayer coronel PNP.

Paradójicamente, cuando Elidio volvió a Trujillo el año pasado, la gente lo aclamaba. De acuerdo a lo que señaló Christopher Acosta para Infos:

La carrera policial de Elidio Espinoza empezó a tomar notoriedad durante la gestión del general Octavio Salazar en Trujillo, antes de ser ministro del Interior, y cuando fue jefe de la III DIRTEPOL. Entonces Espinoza era comandante y mantuvo muy buenas relaciones con el ahora congresista fujimorista por La Libertad. Luego fue ascendido a coronel durante la gestión del general Raúl Becerra, hoy director general de la Policía Nacional, y cuando ya existían contra él serias acusaciones. Becerra fue jefe de la Policía en esa ciudad precisamente cuando se reportó la mayoría de ejecuciones.

De la mano de Salazar y Becerra, el coronel Elidio Espinoza se hizo de excelentes relaciones con la clase empresarial trujillana. Para nadie es un secreto la especial cercanía del coronel con los más representativos empresarios liberteños. Quienes se precian de su amistad tienen en agenda el número personal de Espinoza. Algunos le agradecen haberlos salvado de ser víctimas de extorsión. ¿Cómo así? Llaman a Elidio, le dan el número desde el cual se les pide un cupo por su seguridad, y el coronel contacta con el delincuente para -con el peso y fama de su nombre- hacerlo desistir de su objetivo.

Todos en Trujillo saben quién es Elidio y de qué es capaz. El coronel no se molesta en ocultarlo.

Muchos trujillanos parten de una idea equivocada: muerto el perro, se acabó la rabia. Más allá de los debates éticos respecto a esta máxima – que tiene como idea central que el delincuente, al serlo, perdió todo derecho -, existe un problema práctico en materia de seguridad vinculado a la existencia de este tipo de escuadrones. Indica Fernando Rospigliosi:

El comienzo es la inoperancia de la policía para combatir el delito que no se atribuye a sus propios defectos sino a la falta de instrumentos letales. Lo que viene después es que los policías cobran dinero a empresarios y comerciantes para asesinar delincuentes, prometiendo que eso limpiará las calles de facinerosos.

Luego algunos delincuentes empiezan a pagarle a la policía para que no los maten (“protección”). Otros delincuentes con más dinero y poder, el crimen organizado –concretamente el narcotráfico-, contratan a esos malos policías para que eliminen a sus rivales y competidores. Los policías lo hacen y luego son premiados por su “eficacia”.

Después, los delincuentes perjudicados se organizan y se arman para responder, y empiezan a matar policías (de los malos y los buenos) y a sus rivales. Naturalmente, en medio de ese fuego cruzado caen muchísimos inocentes, ya sea porque los confunden o simplemente porque estaban en el lugar equivocado a la hora equivocada.

Peor aún, no se combaten las auténticas causas de los delitos en Trujillo. A la bonanza económica sin planificación urbana que casi siempre termina trayendo complicaciones en la seguridad ciudadana, existe un tema que no se ha afrontado adecuadamente: la capacitación y requerimiento de recursos de los agentes de justicia y seguridad en la aplicación del nuevo Código Procesal Penal, que está en vigencia en La Libertad desde 2007.

Pero volvamos a Elidio. El oficial fue procesado y finalmente absuelto. La sentencia de primera instancia ha sido criticada debido a las fallas en la valoración probatoria que tuvo la Sala a cargo del caso, como indica Uceda en un reportaje para Poder que hoy comenzó a publicar La República. Y como señalan en Infos, testimonios sobre el tema habían a montones:

El problema de fondo es que la desesperación por la situación en seguridad ciudadana nos puede llevar a salidas desesperadas y poco adecuadas como las arriba mencionadas. Comenta Augusto Álvarez Rodrich:

En seguridad, en cambio, hemos vivido creyendo que se puede posponer la solución colectiva si es que levantamos un poco más el muro de la casa y cambiamos el Cocker por un Doberman.

Eso es un error que se puede explicar pero, mejor, para hacerla corta, vean lo que ocurre hoy en México, un cuadro dramático y que aún está distante del Perú pero que, como van las cosas en el país, pues allá vamos.

Y eso es algo en lo que el gobierno, hasta ahora, está en debe.