ALGUNAS FIGURAS PARA EL CONGRESO

En distintos blogs, como el Utero de Marita o Economía de los Mil Demonios, se ha hecho un análisis de las listas parlamentarias, a partir de distintos criterios, pero sobre todo, los enfocados en la trayectoria profesional y política, así como en la ausencia de inconductas éticas o penales de los postulantes.

Por ello, creo que los lectores de esta columna merecen algunas recomendaciones acerca de personas que, en mi opinión, deberían ser parte del próximo Congreso.

En el caso de Fuerza 2011, a pesar que no es un grupo de mis simpatías, por ser los más racionales dentro de su posición, Luz Salgado, Luis Delgado Aparicio y Fernán Altuve elevarían el nivel de una bancada plagada de angelitos, kenjis y promotores de fotocopiadoras.

Descontando a tránsfugas y escuderos, en Solidaridad Nacional hay pocos personajes que destacan: el ex jefe de la SUNAT Manuel Estela, el ex decano del Colegio de Abogados de Lima Martín Belaúnde Moreyra y el experto en seguridad Gabriel Seminario.

Mauricio Mulder es el mejor representante de una bancada bastante cuestionada como la del APRA. A él deberían acompañarlo el ex regidor metropolitano Luis Jiménez Borra y la periodista y experta en marketing financiero Rocío Valencia.

En Alianza Para el Gran Cambio, considero que podrían entrar dos pepecistas renovadores: Luis Galarreta, parlamentario comprometido con los temas de transparencia y lucha por los derechos de las personas con discapacidad, Alberto Beingolea, abogado y periodista con una interesante carrera partidaria.

El líder natural de la bancada de Gana Perú es Daniel Abugattas, pero Javier Diez Canseco – a pesar de mis discrepancias con él en algunos temas – y Jaime Delgado, experto en defensa del consumidor serían buenos puntales de esta grupo parlamentario. También puede sumarse a ellos Félix Jiménez, un economista serio dentro de su posición.

En Perú Posible, Henry Pease aporta una experiencia parlamentaria y académica bastante sólida. Ronald Gamarra merece estar por su compromiso en derechos humanos y lucha contra la corrupción. Y de los cuadros chakanos, Carlos Bruce tuvo un buen periodo en este Congreso.

Y Fuerza Social deberá pasar la valla electoral. De hacerlo, Gustavo Guerra García y Susel Paredes, por sus trayectorias en temas de transporte y de género, respectivamente, deberían estar en el Congreso. Y la cuota joven la podrían proporcionar Augusto Rey o Elohim Monard, quienes han hecho campaña en tándem.

(Columna publicada en Diario 16 el 31.03.2011)

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GRACIAS, BEATRIZ

Normalmente este blog es bastante crítico de los funcionarios públicos, pero esta vez haré una excepción.

Hoy – aunque esta información venía circulando hace algunos días -, Beatriz Merino anunció su renuncia al cargo de Defensora del Pueblo.

A pesar que su periodo de 5 años ya había vencido, Merino esperó un tiempo prudencial para que el Congreso convocara a concurso para su reemplazo o para que la convocara para su reelección, pero, como en la Plaza Bolivar están más ocupados en sus campañas electorales, ello no se produjo.

Durante sus años en la Defensoría del Pueblo, Merino continuó varias de las cosas que sus predecesores Jorge Santisteban de Noriega y Walter Albán tuvieron como parte de su trabajo, aunque con un perfil más político. En este quinquenio, debe destacarse el impulso a las recomendaciones de la CVR, la vigilancia sobre los conflictos sociales, su rol durante los sucesos de Bagua y también estuvo atenta cada vez que el gobierno quería irse contra los derechos humanos, como en la implantación de la pena de muerte o el Decreto Legislativo 1097.

Merino ya tiene el futuro laboral asegurado. Se va a la Asociación de AFPs, entidad a la que debiera imprimirle un rostro más social – finalmente, estas entidades se encargan de nuestras pensiones – e impulsar desde allí, como representante del gremio, algunas reformas que permitan perfilar mejor al sistema privado de jubilación.

Felicitaciones por la tarea realizada a la doctora Merino y, al Congreso, apúrense en nombrar a su reemplazante.

KEIKO, EL OTRO CUCO

Mientras todos andan ocupados en buscarle peros a Ollanta Humala – que los tiene y varios, sobre todo de credibilidad -, se deja de lado a una gran amenaza para la democracia: Keiko Fujimori.

Pero antes de señalar las razones por las cuales sería nefasta una gestión suya, hay que entender – no justificar – las razones por las cuales la hija del dictador ha tenido ese respaldo. Comenta Carlos Meléndez:

En el debate del domingo (ante) pasado, corroboramos la estrategia de Fujimori: dirigirse al electorado que recuerda los programas sociales del gobierno de su padre, a esa gran masa que el fujimorismo conquistó con clientelismo, pero que ahora le tiene una devoción que supera a la inmediatez del intercambio material. A ello le suma un discurso de “mano dura” (“derrotar a la delincuencia como se hizo con el terrorismo”), pero no al estilo gritón de Humala (que tiene su propio electorado), sino suavecito no más. Mientras los demás se pelean, exigen debates cara-a-cara, apelan a sus escuderos, Fujimori aplica el estilo del Becho-Abacho: apapachar a sus seguidores, ponerle música en sus oídos, y evitar los enfrentamientos. Los demás arriesgan, hablan de giros de campaña; la heredera sigue en lo suyo confiando en que ello bastará.

Eso explica porque Keiko mantiene su voto sólido. Pero no explica porque ni sus rivales ni fans de otros candidatos no la atacan. Y eso tiene que ver con los imaginarios instalados en la gente: “derrota del terrorismo” y “reforma económica”.

Sobre lo primero, ya hemos repetido que Fujimori no derrotó a Sendero Luminoso. No me cansaré de citar este post de Marco Sifuentes sobre la materia:

Algunos datos viejos pero poco populares sobre la caida de Abimael Guzmán, hace exactamente 15 años (19 años este año):

1. No se la debemos a Fujimori. Sáquense esa imagen de Fujimori vencedor del terrorismo de la cabeza (aunque tuvo el buen tino de reforzar a las rondas campesinas). Hace quince años, cuando cayó Guzmán, el Chino estaba absolutamente desprevenido, en un hueving feroz en la selva (a donde solía ir a pescar utilizando aviones militares, es decir, recursos del Estado).

2. Hasta entonces, Fujimori había basado toda su estrategia antisubversiva en los miltares y, en especial, en el Ejército. El fujimorismo miraba con recelo a los policías del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN), que capturó a Abimael. De hecho, el GEIN fue infiltrado en 1991 por el sanguinario Grupo Colina del Ejército. Cuenta Fernando Rospigliosi:

En 1991, algunos de los miembros del grupo Colina, los mayores Santiago Martin Rivas y Eliseo Pichilingüe, fueron destacados al Gein. Pero los del Gein los echaron al poco tiempo, cuando se descubrió que en realidad no iban a colaborar sino a espiar. Es decir, el choque de las dos estrategias [la del Gein y la de Colina] era concreto, casi físico.

3. El GEIN de Benedicto Jiménez y, en general, la Dincote de Ketín Vidal lograron mantener a raya a los Colina y Montesinos. De hecho, cuando capturaron a Guzmán, no avisaron ni a Fujimori ni al Ministerio del Interior (dirigido por militares durante todo el fujimorato) ni al SIN. Escribe Gustavo Gorriti:

Mientras el SIN de Montesinos prohijaba al escuadrón Colina, el GEIN (que logró mantener lo más lejos posible al SIN) desbarató la dirección senderista y luego arrestó a Guzmán sin causar ni sufrir ni un muerto, ni un herido, en dos años y medio de operaciones. ¿Cómo les pagaron el delito de haber vencido con limpieza? Deshicieron el GEIN, hostigaron a sus jefes y, lo que es peor, trataron de falsificar la historia. Si hay alguna recomposición de Sendero, como dice Fujimori, ya se sabe a quién agradecer.

De hecho, ahora sabemos que Sendero nunca fue derrotado plenamente por el fujimorismo (la captura de Feliciano fue casi la chiripa de un policíahasta hoy continúan las capturas de senderistas).

4. ¿Y quién creó el GEIN? Este es el dato políticamente incorrecto de la historia, pero lo houston es lo houston. Según la Comisión de la Verdad:

En el último año del gobierno aprista se creó dentro de la DIRCOTE el Grupo Especial de Inteligencia (GEIN) que, dos años después capturaría a Abimael Guzmán Reinoso (…) El 1° de junio de 1990, el GEIN allanó una casa cercana al cuartel general del Ejército, donde hasta pocos días antes se había alojado Guzmán. (…) El GEIN que fue reforzado por el Ministro Mantilla demostró su eficacia, operando con un presupuesto ínfimo en comparación al de otras unidades policiales.

En la casa de Monterrico se halló abundante información sobre la cúpula de Sendero. De hecho, cuando el GEIN allanó la casa, todo indicaba que Guzmán y sus secuaces acababan de escapar. Se salvaron con las justas. Toda nuestra historia hubiera sido muy diferente si Abimael caía entonces, en el penúltimo mes del primer gobierno de Alan García. (Nota de DTP: luego Gustavo Gorriti contó que en los primeros meses del gobierno de Fujimori, Montesinos frustró la captura de Abimael)

5. Los que quieran profundizar en el tema pueden leer el capítulo del Informe Final de la CVR dedicado al gobierno Fujimori, en especial de las páginas 92 a la 95 y de la 135 a la 138.

Y sobre la economía, pues recordar solo dos cosas. La primera, es que Fujimori paró toda reforma liberal desde que se dio cuenta de los efectos en su popularidad de las mismas. Una crónica reciente de Ricardo Uceda para la revista Poder recuerda que detuvo la privatización de Sedapal, la reducción de empleados públicos y retrocedió sobre la reducción de la indemnización por despido arbitrario.

Y una segunda es que Fujimori no supo manejar una recesión internacional. Paradójicamente, García sí lo supo hacer – mérito a reconocer -. Y hubieron dos motivos: en la última parte de su gobierno tuvo malos ministros de Economía, sobre todo Joy Way y porque todo el aparato se destinaba a la re-reelección. El verdadero ritmo de crecimiento vino con los gobiernos de Paniagua y Toledo, que pararon dicha caida.

Técnicamente, Fujimori es un criminal sentenciado (y en algunos casos, con reconocimiento de su culpabilidad). Y el primer objetivo del gobierno de su hija es su liberación. Si tienen dudas del pensamiento Fujimori, con “costos a pagar por la pacificación” y justificaciones al 5 de abril de 1992 – amigo conservador, no solo el golpe de Velasco fue malo, también éste – lean la entrevista a Julio Rosas, cabeza de lista de Fuerza 2011 en Lima.

Finalmente, un punto que no ha sido resaltado del todo: la inexperiencia de Keiko Fujimori. Además del Congreso – donde sus indicadores no son buenos – y las fundaciones que presidía en su calidad de Primera Dama, en la hoja de vida de la señora Fujimori aparece su calidad de accionista de la empresa Summit Products, como experiencia laboral. Sin embargo, La República descubrió que:

La empresa “Summit Products” fue constituida el 19 de julio de 2001 por Keiko Fujimori y un ex funcionario del régimen de su padre, Santiago Vega Melgar. Cada uno aportó un total de 3 mil 500 soles. Vega confirmó a La República que “Summit Products” tuvo una existencia episódica.

Fue un intento de negocio que no tuvo éxito. Con Keiko fuimos socios pero era yo quien manejaba la empresa. Vimos que nunca iba a crecer y que siempre sería un negocio pequeño y hace años que decidimos cerrarlo”, explicó Vega.

Y acerca de la remuneración, Vega señaló a La República:

Respecto a si la aspirante presidencial ganaba un sueldo, Santiago Vega fue categórico: “No había sueldos. Fue un negocio del que no vale hablar porque fue un negocio muy pequeño”.

La señora Fujimori no puede exhibir la experiencia de sus rivales. Independientemente de lo que pensemos sobre sus gestiones, Toledo, PPK y Castañeda tienen experiencia en gestión pública en cargos públicos y, en el caso de los dos primeros, eso es acompañado de buenas performances en el campo académico y en organismos multilaterales. Y en el caso de Humala, sus años como militar también le brindan una experiencia de la que carece una persona que pretende gobernarnos a la misma edad que Alan García destrozó al Perú.

Y peor aún, para que vuelva un gobierno que en “aras de la pacificación” o “el modelo” destrozó la vida de miles de peruanos.

ALDO M: JEFE DE CAMPAÑA DE HUMALA

Si ya durante la campaña electoral municipal, Aldo Mariátegui se convirtió en el propagandista involuntario de Susana Villarán – con las portadas del puño en alto, por ejemplo -, desde la semana pasada Ollanta Humala debería contratarlo como jefe de campaña de Gana Perú. Lo demostramos con tres ejemplos.

1. EL BERRINCHE CON DATUM

El domingo pasado, en Sin Medias Tintas – el programa que Alditus conduce con Mónica Delta -, Urpi y Manuel Torrado presentaron una encuesta de DATUM que, por primera vez en la campaña, ponía a Humala en segundo lugar. Y debe ser la primera vez que, en vivo, el representante del medio que contrata a una encuestadora les dice a los que la elaboraron que no le cree. Veamos la pataleta:

2. CUNA DE LOBOS

Ayer CPI dió el primer lugar a Humala – cuestión que fue ratificada por Apoyo horas más tarde – y Correo, que encargó dicha encuesta, se mandó con una portada muy parecida a la que usó meses atrás con Susana Villarán. Hablan las imágenes (foto vía @leggiere)

3. OLLANTA DO BRASIL:

La nueva cantaleta de Aldo, ensayada desde ayer en SMT, tiene que ver con los vínculos brasileros de Humala. Y claro, comenzó a hablar del imperialismo brasilero, mostró un mapa con el territorio que nos quitaron y hoy coronó su faena con esta portada:

Dos cosas, mi estimado Aldo. En primer lugar, lo de los asesores brasileros de Humala es noticia vieja. De hecho, hace poco más de un mes, puse este parrafito en mi columna semanal en Diario 16:

No es un secreto para quienes están involucrados en el mundo político que cuadros políticos del Partido de los Trabajadores de Brasil – que encumbró a Lula y Dilma en el poder – han venido a Lima desde hace algunos meses para intercambiar ideas con Humala. Este hecho ha sido confirmado por Ollanta – quien estuvo en Brasil el fin de semana -, pero ha negado que exista una asesoría formal para la campaña.

Y lo segundo es lo siguiente. Si bien es cierto que Brasil tiene sus objetivos nacionales bien claros (y hay que saber como llevar esa relación), el amigo Mariátegui hace algunos meses alababa inversiones brasileras – como las de Odebrecht – y no ha sido igual de incisivo con temas controvertidos como algunas empresas brasileras financiando la campaña de Perú Posible o los acuerdos energéticos con Brasil.

Además, atacar a un país con el que siempre nos hemos llevado bien y al que justamente admiramos por su fútbol – y le ponen la 10 a Humala – resulta no ser más que un favor antes que una crítica al candidato que no es de su preferencia.

Dos yapas, cuando Aldo estaba en campaña contra Villarán, decía cosas como estas sobre el ahora vilipendeado Lula da Silva:

Brasil es el otro extremo frente a Uruguay. Si bien es cierto que Lula asustó, a los inversionistas extranjeros no les quedó más remedio que darle el beneficio de la duda dado su inmenso tamaño. Sus nombramientos en puestos claves y su alianza con el tradicional PMDB pronto disiparon las dudas.

E incluso, hace algunos años, propuso adoptar soluciones parecidas a las de Lula para la concesión de carreteras:

En fin, volviendo a Brasil, Lula decidió acelerar las cosas allá de una vez por todas y convocó a siete megapaquetes por 25 años de siete tramos, los cuales se otorgarían a los consorcios que oferten los precios más bajos de peaje. La española OHL ganó cinco de estas licitaciones(400 kms Sao Paulo-Curitiba , 560 kms Belo Horizonte-Sao Paulo, 320 kms Espirito Santo-Río de Janeiro, 380 kms Curitiba- Florianópolis y 410 kms Curitiba-Rio Grande do Sul (sur, 412.7 kms). Los también hispanos Acciona se adjudicaron los 200 kms Minas Gerais-Río de Janeiro, mientras que la brasileña BR-Vias ganó los 320 kms de la “Transbrasiliana” que atraviesa el estado de Sao Paulo.

Ya sabes Ollanta, aquí tienes a tu jefe de prensa.

GRACIAS, ALAN, GRACIAS INDIFERENTE

Gracias por venderle al país el cuento de que éramos una nación sólida, un Perú imparable. En realidad, somos un país de ingresos medios y abismales brechas sociales. No somos aún un milagro peruano.

Gracias por el rol que tuviste con la prensa. Potenciaste a los sobones, a los adulones, al que decía meta bala o napalm para que el país se arregle. Y a los que te criticaban, incluso los más diplomáticos, les venían juicios por interpósita persona, llegaban los ayayeros para que fregarles la carrera (o para botarlos) e incluso se cerró una pequeña radio como chivo expiatorio de tus miserias. Nunca entendiste que criticarte era nuestro deber.

Gracias por no reformar absolutamente nada. Por pensar que la economía arreglaría todo, por considerar que los altos precios de los minerales nos darían todo por antonomasia, por pensar que mientras las empresas grandes estaban bien, todos los peruanos lo estaríamos.

Gracias por tu poca preocupación por la salud, la educación, la justicia y la seguridad de este país. Por pensar que reformar la educación era tratar de liquidar a un sindicato anquilosado, en lugar de mejorar la calidad de la enseñanza. Por no ver que muchas de las fallas de salud se dan en el trato y no solo en la infraestructura. Por simplemente ser indiferente ante las malas sentencias (y tener aliados en el Poder Judicial). Por darnos tantos malos Ministros del Interior, que hoy la seguridad ciudadana es el problema más requerido por los de arriba y los de abajo.

Gracias por mandar al diablo el legado antifujimorista de los compañeros que se fajaron por tí y por la democracia cuando estabas en Paris. Gracias por convertirlos en una fuerza más importante de lo que eran, a punta de dádivas, concesiones y una prisión dorada para un asesino y ladrón.

Gracias por tu lenguaje, por tus artículos del “perro del hortelano”, por considerar que habían peruanos de segunda categoría. Gracias por considerar que eras el único predestinado a ser presidente electo por dos veces, olvidando que votamos por tí porque no nos quedaba otra.

Gracias por tu poco interés en los derechos humanos. En las viudas de civiles y militares que se mueren sin recibir una reparación, en los familiares de víctimas que te vieron firmar el 1097 – y luego recular cuando medio país te cuadró -, en tu poca preocupación en resolver los conflictos sociales en paz, en maltratar a tus compatriotas de la amazonía.

Gracias por un gobierno que compite con tu quinquenio anterior por ver cual es más corrupto. Gracias por subir a marinos chuponeadores a las cercanías del poder, por los petroaudios, por COFOPRI, por tantos compañeros antes respetados que ahora son apestados.

Gracias por confundir economía de mercado con un presidente tan pro empresa que permanecía indiferente ante la corrupción, las malas condiciones de los contratos o los efectos en el medio ambiente.

Este es tu legado, Alan García. Y recuerda lo que te pasó en 1992, cuando no pudiste enterrar a tu padre, porque vino alguien a quien apoyaste y te traicionó. Porque estás pensando en salvarte de los juicios para postular en el 2016 y probablemente termines tan preso como los 28 millones de peruanos que no pueden salir de una tiranía.

Y también gracias a tí, que le hiciste el amen a Alan hasta el final, que preferiste tu pequeño mundo, que piensas que tenemos un “electarado”, que ahora esgrimes el pasaporte como única salida, que piensas que la responsabilidad es de los demás, cuando nunca hiciste nada por el Perú.

¿Y TU QUE HICISTE?

Que las elecciones peruanas son una incertidumbre, lo son. Así lo demuestra la última encuesta de DATUM, que muestra un resultado de empate virtual entre los 5 principales candidatos.Y claro, viene la pregunta que muchos de mis amigos – sobre todo, aquellos que están en el AB – se hacen: ¿y por qué Humala tiene ese porcentaje y puede ganar?

Como hoy no tengo mucho tiempo para escribir, pondré aquí una columna de Gustavo Rodríguez de hace exactamente 5 años. El conocido publicista escribió, 24 horas de la primera vuelta electoral, acerca de la responsabilidad que le cabe a mucha gente privilegiada de nuestro país por el crecimiento de Humala. Solo le haré un añadido al final, dos palabras que actualizan un comentario que me parece igual de pertinente para estos tiempos de incertidumbre. La columna se llama Antes de Mañana

Estimado José Carlos,

Mañana son las elecciones y quizá estés algo más nervioso que la última vez que nos vimos. Quizá recuerdes que me llevaste a un lado y me dijiste: ¿Qué hacemos para que Humala no sea presidente?

Yo me encogí de hombros y te dije: ¿Qué has hecho tú para que no lo sea?

Alguien se acercó en ese momento. No pudimos seguir hablando y me fui pensando que habías entendido mal mis palabras. No me refería a si llegaste a darle algún tipo de apoyo a los competidores de Humala. Me explico: esta primera vuelta en la que un candidato tan controvertido como Humala tiene las de ganar, no se da porque la gente sea bruta. O ciega. O porque le guste sufrir. Esas son generalidades de quienes ven la realidad que quieren ver.

Esta situación que te tiene nervioso se da porque Humala supo convertirse en el canal de protesta de una mayoría atávicamente excluida. Nunca antes se generó una lucha electoral tan marcada entre los peruanos integrados al mercado en todas sus dimensiones y los que siempre vieron el baile desde afuera.

Con mi pregunta quise decir: ¿qué has hecho desde tu posición para no acentuar la exclusión? ¿Dejaste de lado el discurso ‘aspiracional’ para justificar el uso de gente blanca en la publicidad de tus productos? Porque esas imágenes de gente blanca disfrutando una bonanza son leídas también como una clara advertencia de que el famoso ‘chorreo’ solo se ha quedado en ellos.

¿Aboliste ese memorando por el cual tus funcionarios de alto nivel entraban por la puerta principal y los de menor rango debían hacerlo por la puerta lateral? Porque debes darte cuenta de que si esa escena cotidiana fuera dibujada, la viñeta resultante sería una atroz caricatura de la diferenciación entre clases.

¿Dejaste esa mala costumbre de permitir que tu gente trabajara los fines de semana sin pago extra, mientras tú llegabas bien bronceado los lunes? Porque si yo estuviera en su lugar, y te viera nervioso por el alza de un determinado candidato, quizá yo mismo aplaudiría a aquel que te quita el sueño después de que tú me has quitado horas con mi hijos.

Pero salgamos de tu oficina, ¿sigues saludando a tu empleada de Carabayllo con un gesto lejano, porque te sentirías un poco degradado al solo abrazarla amistosamente? ¿Permites que se bañe en tu playa solamente cuando está por oscurecer, que es cuando tus vecinos no la pueden ver? Vamos a la calle, ¿has vuelto a exclamar desde tu autazo aquello que una vez te oí? Un taxista te había cerrado por ganarse un pasajero y le dijiste: ¡Cholo tenías que ser! ¿Qué habrá pensado al verte en tu carrazo insultándolo no por su imprudencia, sino por tener el color que le dio su madre?

Espero que con este compendio de acciones que sé que has cometido, entiendas por qué Humala será tan votado mañana. Él es un eslabón más de esa cadena esperanzada de fujimoris y toledos (y garcías) que, trágicamente, termina defraudándolos al no incluirlos en un proyecto de país viable.

De nosotros, los más afortunados, depende que algún día acabe esta pesadilla circular.

PD: A mi personalmente Humala me parece tan o más conservador que sus rivales. Y quizás allí estén mis críticas más claras con el candidato.

DERECHOS HUMANOS Y CAMPAÑA ELECTORAL

Los derechos humanos son indispensables para la convivencia en democracia. De allí que resulte importante conocer las posturas de partidos y candidatos sobre el respeto de las libertades fundamentales en el país.

La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos planteó una agenda prioritaria de 11 puntos sobre la materia, con especial incidencia en el procesamiento penal de violaciones a los derechos humanos ocurridas en las décadas de 1980 y 1990, el respeto a los derechos de los pueblos indígenas, las reparaciones a las víctimas de la violencia y el reimpulso del Plan Nacional de Derechos Humanos (PNDH), principal instrumento de política pública en estos temas.

Al revisar los planes de gobierno, tanto Perú Posible, Gana Perú y Fuerza Social – antes de la renuncia de su plancha presidencial – son los grupos que se acercan más a esta agenda, incidiendo en el cumplimiento de las recomendaciones de la Comisión de la Verdad y Reconciliación y los derechos indígenas. El PNDH no ha sido mencionado en los planes de Toledo y Humala.

Estas tres agrupaciones fueron las mismas que suscribieron, hace algunas semanas, el Acta por la Justicia y la Vida, documento impulsado por dos organizaciones de víctimas civiles, policiales y militares del conflicto armado interno, con la colaboración del IDEHPUCP. Esta acta compromete a los partidos suscritos a continuar con la implementación del Plan Integral de Reparaciones, la construcción del Lugar de la Memoria y los procesos por violaciones de derechos humanos.

Sorprende que Alianza por el Gran Cambio no haya hecho propuestas sobre el particular en su plan ni haya suscrito el acta antes mencionada. Esto resulta llamativo por algunas de las personas que participan en esta confluencia: Humberto Lay (ex miembro de la CVR), Yehude Simon (indultado en 2001) y Marisol Pérez Tello(docente del curso de Derechos Humanos en una conocida universidad).

En relación con el fujimorismo, algunos gestos han dejado en claro su posición. Los candidatos al Congreso Martha Chávez y Víctor Robles Sosa se han manifestado a favor de una amnistía, y el actual parlamentario Rolando Souza ha puesto el grito en el cielo ante la reciente sentencia del Tribunal Constitucional que reafirmó la inconstitucionalidad del Decreto Legislativo 1097 –la amnistía encubierta impulsada por Rafael Rey, miembro de la plancha– y que ratificó la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad.

¿Y Castañeda? Como en otras materias, el silencio es su respuesta.

(Columna publicada en Diario 16 el 24.03.2011)