EL HORIZONTE DE OLLANTA

Mal haría el nuevo presidente del Congreso en estrenar su gestión sancionando lo que era una expresión de disconformidad de la bancada nacionalista frente a lo que escuchaba en el Mensaje Presidencial. O, sí finalmente lo hace, también debería poner en vereda a los parlamentarios apristas que metieron a la portatil de compañeros que gritaba “Alan si puede”. De lo contrario, volveríamos a los tiempos de “a mis enemigos, la Ley”, de su ex perseguidor (y luego, aliado) Manuel Odría.

Dicho esto, lo ocurrido en el Congreso el miércoles también refleja lo que ha sido la oposición humalista en el Congreso, salvo excepciones. Harto grito, harta protesta, pero poca propuesta. Pero también indica cuales serán los temas en los que Ollanta Humala intentará posicionar su candidatura.

Curiosamente, dichos temas se parecen a los que planteaba Alan García en el 2001: tarifas. Porque en medio de toda la discusión técnica sobre el gas, el mensaje que claramente tiene Humala y su gente frente a este tema es claro: queremos gas barato para los peruanos. Y esto empata claramente con la imagen que muchos peruanos tienen acerca de las bondades del proyecto Camisea: que íbamos a tener gas a bajo costo para nuestros autos y nuestras cocinas. A ello se suma la nada velada línea anti exportación que algunos economistas y expertos energéticos cercanos al humalismo tienen sobre la materia. Fácil en unos meses veremos a Ollanta bregando por Banco Agrario y tarifas de agua, luz y teléfono, como su rival político hacía hasta hace unos años.

¿Esa fórmula le puede dar resultado a Humala? Quizás es la que termine quedándole en medio de la esquizofrenia en la que anda el nacionalismo hace rato, entre la adhesión de sectores más radicales que ven en el candidato a quien puede ser el interlocutor perfecto para su agenda – aunque no necesariamente Humala adhiera totalmente a una candidatura de izquierda (y menos aún, radical) – y en la de intelectuales y profesionales conocidos que ven en Humala la última oportunidad para poner en práctica sus ideas desde el poder, ideas que están más cercanas a una participación mayor del Estado en la economía, mirando como modelos a países que no fueron tan radicales en sus reformas de liberalización como el nuestro o procurando crear un mayor mercado interno, con fórmulas que en el contexto peruano no han dado resultados.

Sin duda, esta es una ecuación que Humala deberá resolver pronto si quiere tener éxito electoral, dado que si pierde una nueva elección le resultará bastante difícil continuar con la misma posición que ha tenido durante estos 5 años, sobre todo si no ha construido una organización política en la que las ideas que flotan alrededor de su caudillismo tengan algo de permanencia.

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LA AGENDA MILITAR Y EL DISCURSO CIVIL

Sin duda, es una muy buena noticia que el Presidente haya anunciado el aumento para miembros de las Fuerzas Armadas y Policiales, una medida esperada durante varios años y que se debe complementar con la reforma del sistema de pensiones militar – policial, cuyo informe técnico final se espera para fines de agosto. Todos los funcionarios públicos deben ser bien remunerados y los militares y policías no deben ser la excepción de ello.

Lo que no me termina de cuadrar del todo es el discurso que, desde hace varios años, algunos civiles – sobre todo, los políticos que tratan de ganar sus votos – tienen sobre las fuerzas armadas o el mundo castrense.

En primer lugar, se sigue tratando a las Fuerzas Armadas como “instituciones tutelares de la Patria”. El término “tutela” alude a una situación de protección frente a seres humanos que no pueden valerse por si mismo. De hecho, en términos jurídicos, la tutela se aplica a menores de edad y a personas que son declaradas como incapaces. Y creo que estamos entre adultos que no merecemos tutela de nadie. Hablar de “ciudadanos uniformados” es quizás un término más correcto, sobre todo ahora que tienen derecho a voto.

En segundo lugar, se les pretende otorgar en la práctica privilegios que otras personas no tienen. De hecho, ese discurso es el fundamento central de porque varios civiles intentan “salvarlos” de procesos judiciales por violaciones de derechos humanos. Sin embargo, como lo señaló Ricardo Uceda en una investigación sobre la materia, los militares piensan de otra manera:

Para los voceros del sentimiento militar, especialmente los generales en el retiro, hay una conspiración izquierdista que se ha apoderado de los juicios. Hoy por hoy, esta es más una posición para el debate político, porque más allá de la actuación de ONG de derechos humanos –que tienen menos influencia y recursos que en la década pasada– lo que está avanzando son las lentas maquinarias del Ministerio Público y del Poder Judicial con su propia lógica y tradiciones, y basadas en leyes ineludibles, mientras siguen apareciendo cadáveres. Los que no aceptan esta realidad pretenderían impedir los procesos con medidas de carácter legal y político, pero no necesariamente los propios militares estarían de acuerdo.

Sería peor –dijo un oficial del Ejército especialista en el problema–. Vendría después otro gobierno y otra correlación política que nos enmienda la plana, volvemos a comenzar de cero y alargamos el problema. Algo hay que hacer, pero aún no sabemos qué.

Finalmente, se intenta justificar la compra de armamento en su nombre. Como ya lo hemos señalado varias veces aquí, más que la compra de más armas, en lo primero que deberíamos pensar es en reconocer cuales son nuestras reales – no ficticias o basadas en prejuicios – amenazas a la seguridad nacional, internas y externas y, sobre esta base, organizar las Fuerzas Armadas y las compras de armamento.

Como vemos, además de una reforma militar trunca que deberíamos retomar, es necesario que los civiles – sobre todo los políticos que intentan apropiarse de la “agenda militar” – repiensen su discurso, a fin de acercar a los miembros de nuestras Fuerzas Armadas al respeto a la Constitución, a los derechos humanos y, por supuesto, a una buena política de defensa.

EL DISCURSO DEL 2010

Como esperamos, el discurso presidencial fue un cúmulo de obras y de defensas de gestión. Pero hubo algunos puntos resaltantes que merecen algún comentario.

LO BUENO: Sin duda, el reconocimiento de la buena marcha económica del país en términos generales, sobre todo en un año marcado por la crisis internacional.

LO INSOPORTABLE: La portátil aprista y la gritería nacionalista en varios pasajes del discurso. Peor que vuvuzelas.

LA NEUTRALIDAD ELECTORAL: Importante que lo dijera luego de declaraciones lamentables sobre sus candidatos que no gozan de sus preferencias y por las suspicacias en torno a su desempeño en esta materia a finales de su primer gobierno. Esperamos que lo cumpla.

EL GAS: Fue quizás el tema más llamativo del discurso. García tuvo que reconocer que la exportación era el gancho para que se iniciaran las inversiones y habló de la renegociación de los contratos, en particular, sobre el precio del mismo. Faltó una mirada más global acerca de cual será la política energética del país, que mire a Camisea como un componente de la misma, no como su principal eje.

LA CORRUPCION: Bien con la declaración autocrítica sobre los Petroaudios y Cofopri. Mal al no anunciar medidas concretas o, al menos, el cumplimiento de lo que dice el Plan Nacional Anticorrupción aprobado en la gestión de Yehude Simon.

LA CONTRADICCION: Hablar de libertad en la cultura o de amplias ventajas a la libertad de expresión cuando han ocurrido episodios como la censura del INC a una exposición de Piero Quijano o la arbitraria clausura de radio La Voz de Bagua.

EL ERROR DE CONCEPTO: Decir que no podía hablar mucho de defensa por cuestiones de Estado, cuando a esta altura del partido todos sabemos que es lo que compran los países vecinos y ellos saben que compramos. Dicho error viene desde su Plan de Gobierno.

LAS OMISIONES: Lo dicho en materia de seguridad fue bastante pobre, tanto en seguridad ciudadana como lucha contra el narcotráfico y el terrorismo. Y ni una sola palabra sobre derechos humanos, las políticas a favor de la Amazonía o la reconstrucción de Pisco.

LA FIESTA FRUSTRADA DEL PRESIDENTE

No recuerdo a quien le escuché la acertada frase: “Fiestas Patrias, en el fondo, es la fiesta del Presidente de la República, dado que es quien recibe toda la atención”. Sin duda, dicha afirmación no dista mucho de la realidad, dado que el Mensaje Presidencial es el evento más esperado, a pesar que sea lo mismo desde hace unos años.

Y en este caso, sin duda, Alan García hará un carnaval de cifras, estará atento a sus aduladores de turno – desde el Cardenal hasta varios directores de medios de comunicación – y se sentirá Luis XIV en su trono. No hay duda que, sobre todo en el aspecto macroeconómico y en algunas mejoras de infraestructura, el gobierno tiene logros por exhibir, pero en Palacio de Gobierno estiman que los mismos ponen al Presidente al nivel de un prócer de la Independencia.

No es el caso. Además de los avances, el Presidente ha tenido severos retrocesos en varios campos. Carlos Basombrío señala las cuatro áreas en las que García ha andado como el cangrejo:

MÁS CORRUPCIÓN. No a los niveles estratosféricos del fujimorismo, pero el deterioro es palpable, al punto que el propio presidente en reciente entrevista lo ha descrito como uno de los deméritos más serios de su gobierno. Quizás más grave incluso que la corrupción misma ha sido el desmantelamiento del sistema anticorrupción y la inacción (¿cómplice?) de la administración de justicia en casos sonados.

DETERIORO DE LA SEGURIDAD. No han habido políticas consistentes y el ministerio ha sido ocupado por gente notoriamente incompetente. Estamos pagando las consecuencias en la seguridad cotidiana de las ciudades, en las carreteras en donde asaltan a los viajeros a diario, en la lucha antidrogas y en el orden público. El daño es tal que puede volverse pronto irreversible.

VALORES FUJIMORISTAS. No por nada son los más cercanos aliados del gobierno. Ellos han impregnado de nuevo la vida nacional con sus hábitos y estilos: reflejos autoritarios, descalificación absoluta del que piensa diferente, relativización de la gravedad de la corrupción y falsa contraposición entre paz y respeto a los derechos humanos.

MAYOR DESCOMPOSICIÓN DE LA POLÍTICA. El problema viene de atrás, pero la crisis de la política es aún mayor al finalizar el gobierno que cuando se inició. Rasgos dominantes: falta de credibilidad y legitimidad de las instituciones, fragmentación, clientelismo, cooptación y corrupción.

Yo añadiría un daño más. García ha conseguido que las resistencias al libre mercado sean mayores en un sector de la población, por la forma en como ha defendido las inversiones, a través de sus discursos y artículos de El Perro del Hortelano. Y no porque las mismas no sean importantes, sino porque se ha terminado comportando como el guachimán de la empresa privada antes que el árbitro promotor de la economía que debería de ser, de acuerdo con la Constitución.

Pero el pastel no solo se agua al Presidente por estos cuestionamientos que son dados desde sectores que reconocen también sus méritos, sino también por un par de sucesos que vienen conscitando la atención pública.

El primero es la rebelión abierta de Carlos Roca, el candidato del APRA a la alcaldía de Lima. El sábado se habían reunido los miembros de la Comisión Política del partido, con Alan incluido, y allí habían decidido que le bajaban el dedo al postulante que no despega en las encuestas. Claro, no tuvieron la delicadeza de decirle a Roca que lo botaban y se enteró por el periódico.

Así que el candidato hizo los reclamos de rigor, en forma tan airada – y a la vez sutil – de falta de apoyo, que ha terminado entre el patetismo, la conmiseración de varios de sus compañeros – Mulder a la cabeza – y la ganancia de tiempo para seguir avanzando. De hecho, Wilder Bendezú se enteró en la cabina de Radio Capital que su candidato se quedaba. El APRA queda, una vez más, como la chacra del gamonal García, pero en la que de cuando en cuando alguien le levanta la voz y que tiene serios problemas de democracia interna.

El segundo es el tema Comunicore. Lo que era un escándalo que solo afectaba a Luis Castañeda Lossio, desde anoche se convirtió en tema de Alan, dado que fueron mencionados como vinculados a personas cercanas a la controvertida empresa los congresistas apristas Aurelio Pastor y Luciana León, así como el hijo del secretario de Palacio de Gobierno, Luis Nava Guibert. Veamos el reportaje de Prensa Libre:

Ojo que León y Nava ya habían sido mencionados en el tema del Petrogate, el casote que Alan tanto quiere que olvidemos.

Con ello, la Fiesta del Presidente ha quedado, por lo menos, con menos motivos para la alabanza gratuita.

COMUNICORE: LA DEFENSA DESARMADA

La semana pasada, en su debut oficial de escuderos parlamentarios, la bancada de Alianza Nacional presentó una serie de documentos de la investigación fiscal del caso Comunicore en los que supuestamente se exculpaba al alcalde Luis Castañeda Lossio de cualquier responsabilidad en el cada vez más complicado suceso.

En efecto, dos de los funcionarios de Relima señalaron en sus declaraciones que armaron un tinglado para hacer un negocio a partir de la compra de la deuda que la Municipalidad le tenía a la empresa de saneamiento y que el mismo no fue de conocimiento de Castañeda Lossio. Inmediatamente Expreso y Correo, convertidos en los diarios favoritos del alcalde, rebotaron la noticia muy favorablemente al candidato presidencial. Y a ello se sumó el blindaje que, desde la PCM, Velasquez Quesquén le daba a su vecino de la Plaza de Armas.

El problema era que esa versión tenía algunos problemitas:

1. La formalidad: El Ministerio Público ha cuestionado la forma como estos documentos salieron a la luz. El Comercio reseñó las supuestas faltas del abogado defensor de la Municipalidad en este caso:

La nota de la Fiscalía refiere, además, que el abogado Rodríguez (Julio Rodríguez Delgado, nota de DTP) declaró en la emisora radial RPP, el pasado 20 de julio, sobre dichos testimonios dando pie con ello a que tal información sea publicada en diferentes medios de comunicación y presentadas en “conferencia de prensa por congresistas de la bancada de Alianza Nacional.

Según apunta el Ministerio Público, Rodríguez Delgado “solicitó y obtuvo copias de tales declaraciones para uso exclusivo a favor de su patrocinado”, incumpliendo el deber de reserva en un proceso.

De hecho, cuando se saca este tipo de documentación, se firman cargos de no hacerla pública. Por ello, se han enviado los papeles pertinentes al Colegio de Abogados de Lima para que vea si lo ocurrido puede acarrear una sanción disciplinaria.

2. Las contradicciones: Perú.21 siguió insistiendo en el tema e indicó algunas preguntas pertinentes:

Según aseguraron los dos ex ejecutivos de Relima, en todo momento le ocultaron al Directorio de esa empresa la posibilidad de que el municipio pague en una sola armada los S/.35.9 millones, en enero de 2006. Solo les dieron cuenta del cronograma de pago a diez años. Empero, cabe preguntarse, ¿acaso los más altos directivos de Relima no tenían comunicación con el municipio limeño?

Y, de ser el caso que Garro y Gaspar Amado mintieron y sorprendieron a los mandamases de Relima, ¿por qué esta empresa no los ha denunciado? ¿Acaso porque sigue siendo uno de los principales proveedores de la Municipalidad de Lima?

Pero queda, ademas, un gran tema puesto aquí: Toda la operación no hubiera sido posible si es que la Municipalidad no hacía el pago de la deuda a Comunicore en la forma como la hizo. ¿Por qué se adoptó esa forma de pago? ¿Hubo presiones? De haberlas, ¿quien las hizo?

3. Nadie había dicho nada sobre Castañeda y su conocimiento del caso. De hecho, todos los medios habían pedido explicaciones sobre la poca transparencia con la que se manejó este asunto – y, en general, todos los temas concernientes a la administración municipal -. Y es que, hasta el momento, no había algo que involucrara directamente en el caso a Castañeda, salvo en el tema de las explicaciones nunca dadas.

Hasta ahora.

Hoy Daniel Yovera presenta otra parte de su investigación sobre el caso Comunicore que puede dar un giro a este tema. Se trata de la aparición de una conversación en la que aparece otro personaje en la trama:

Hace un año, el 1 de julio de 2009, cuando aún no estallaba este escándalo y quienes conocían de él hablaban sin la presión ni el temor que hoy sí tienen, dos personas conversaron con quien fue gerente general de Comunicore antes, durante y después del cuantioso pago. Y lo grabaron.

Ese hombre es Henry Brachowicz Vela, convocado a mediados de 2005 por el dueño y operador de Comunicore, Miguel Garro, para integrar su plana gerencial, pues ya sabía Garro que en unos pocos meses el municipio iba a pagarle mucho dinero.

De hecho, el nombre de Brachowicz figura en los múltiples documentos que Perú.21 posee sobre el “maloliente” escándalo y en, prácticamente, todos los cheques que fueron girados a la treintena de moradores de Comas reclutados para que retiraran S/.16 millones en efectivo.

Y que dice este ex funcionario. Veamos la parte de la transcripción del video que ha sido publicada hoy:

HENRY BRACHOWICZ: (…) Con esa deuda hicieron un cálculo actuarial (sic). Lo que valía 30 y pico millones en un período de cinco ó 10 años, dijeron ¿cuánto vale eso ahorita? Vale tanto. Lo jalan para atrás y dicen “ya dame ahorita esto”. (…)

-De allí se transfirió plata a algunos congresistas, ¿te acuerdas?
H.B: Claro. De allí fue para Castañeda.

-¿Castañeda sabía de este pago?
H.B: Sí, claro, ¿cómo no va a saber? Es como si me dijeras… (ininteligible).

-¿Hay alguna manera de probarlo?
H.B: No.

-¿Pero quién hace el pago? Castañeda tiene que saber que salen 35 millones de soles.
H.B: Es que la Municipalidad tiene varias direcciones, son autónomas, las gerencias (…) Hay un pata allí de Miguel… (Miguel Garro, funcionario de Relima, nota de DTP)

-¿La Gerencia de Finanzas?
H.B: Ahí está…

-¿Palacios?
H.B: No, Palacios (Guillermo Palacios Dodero) es el abogado… Miguel Garro tiene un amarre con un pata de la Municipalidad de Lima, no sé en qué dirección está. Hasta ahorita están amarrados, hasta ahorita siguen trabajando, hasta ahorita tienen contactos.

-¿Hasta ahora sigue trabajando en la Municipalidad?
H.B: Sí. (…)

-¿Cuál es esa palabra técnica que dijiste para deducir los 14 millones de los 35 millones?
H.B: Cálculo actuarial (sic)… Claro, o sea, eran 35 millones de soles que se iba a pagar en un tiempo determinado, 10 años creo que eran. Hay papeles, pues. Yo recuerdo haber leído un documento que decía que iban a pagar una deuda en tantos años, y quiero saber cuánto significa en efectivo, ahorita. Entonces, lo que haces es quitarle el interés de todos los años

-¿O sea que la diferencia es el interés?
H.B: Es que esa plata se le pagó a Relima. Pero la diferencia… lo que pasa es que (los de la Municipalidad de Lima) pagaron 35 millones de soles… (…)

-¿Ahí pasaron desfilando todos?
H.B: De ahí sacaron plata para Relima, para la Municipalidad…

-O sea, a la Municipalidad le devolvieron el billete lavado.
H.B: Algo.

Como vemos, este tema, que ya está ante la Fiscalía que investiga el caso va a traer harta cola. Y se necesitará más que mudez, blindaje parlamentario o mediático para que se dejen de dar explicaciones.

(Caricatura de Carlín para La República)

28 SIN BRILLO

No me refiero a las celebraciones o al ánimo de la gente, sino a los acontecimientos que generalmente tienen la cobertura mediática, como son la elección de la Presidencia del Congreso o el Mensaje Presidencial.

Sobre lo primero, no es novedad, ganará César Zumaeta, el candidato aprista. Zumaeta, que en los tiempos de Fujimori había tenido un papel importante en la bancada aprista contra la dictadura, así como en la primera parte de la década, más bien ha tenido un desempeño gris y de casi cuarta fila. El oficialismo retiene este manejo debido a las alianzas que describe Álvarez Rodrich:

Una es el fujimorismo (doce votos) que ha sido un estupendo compañero de viaje del aprismo en este quinquenio; tanto, que ya ni se esfuerzan por poner a Carlos Raffo a hacer la finta del antagonista que, al final, se echa con el oficialismo. Otra es Alianza Nacional (nucleada alrededor de Solidaridad), que aporta doce votos más debido al reclutamiento de varios que se han trepado al coche electoral de Luis Castañeda.

Con ambas agrupaciones, el Apra suma 60 votos obtenidos gracias a pactos como el respaldo público –a través del premier– al alcalde Castañeda en el caso Comunicore. Y los votos que faltan para asegurar la mayoría, los sacan de UPP y otros nómades que deambulan por el hemiciclo en busca de una prebenda.

Bueno, frente a ello, la indiferencia popular es clara. En realidad, la mayor cantidad de la gente espera que este Congreso, mediocre y gris, se vaya a su casa. Pero, para que el que tengamos sea mejor, debemos estar más atentos a la elección parlamentaria y ver quien es quien. Sobre todo, por que alrededor de SN, el fujimorismo, Perú Posible y el Nacionalismo no dudarán en querer auparse convenidos de última hora o personas simplemente impresentables.

Y sobre el mensaje del 28, digamos, todo indica que, tal cual fueron los 2 anteriores, promete ser una versión extendida de los spots de El Perú Avanza. Patricia del Río hace notar aquello que le faltaría al carnaval de cifras de Alan para que sean, digamos, veraces:

¿Tiene algún sentido plantear el mensaje en estos términos? La verdad creo que no, pues se trata de cifras frías descontextualizadas, que no nos permiten vislumbrar si estamos ante un verdadero éxito de la gestión gubernamental o si están escondiendo un fracaso. Les pongo un ejemplo: en el año 2007, el presidente García anunciaba que se habían erradicado 20 mil hectáreas de plantación de coca. La cifra sonaba prometedora, pero García se ahorró el dato de cuántas hectáreas se habían incrementado en ese mismo lapso de tiempo. Si nos hubiera contado la historia completa, nos habríamos enterado de que en nuestro país estos cultivos crecen anualmente 4.5 por ciento, y que hoy somos los mayores productores de hoja de coca del mundo. ¡Chan!

Este tipo de mensajes tampoco le sirven al gobierno, pues salvo los entusiastas aplausos de los compañeros presentes en el Congreso, todo el mundo se aburre. ¿No sería mejor aprovechar un espacio como el de 28 de julio para plantear ideas claras, concretas? Tal vez sea mucho pedir, pero por lo menos los ciudadanos deberíamos exigir que si nos van a atarantar con números, estos vengan contextualizados. Deberíamos reclamar que por cada kilómetro de carretera avanzado nos expliquen cuánto falta por asfaltar. Que por cada niño alfabetizado nos cuenten cuántos no entienden nada de lo que leen. Solo así, el recuento permitirá entender cómo estamos. Solo así, el mensaje dejará de ser un inútil ejercicio de autobombo que solo sirve para alimentar egos.

Aunque ego no es lo que le falte precisamente al Presidente de la República.

PANDEMONIO EN ANCASH

Son realmente preocupantes los últimos sucesos violentos ocurridos en Ancash en torno a políticos de la región. La semana pasada fue asesinado Jose Luis Sánchez Milla, encargado de la presidencia de la región Ancash. Y esta semana quisieron asesinar al consejero regional Ezequiel Nolasco – candidato a reemplazar a Sánchez Milla – y secuestrar a la hija del parlamentario nacionalista por dicha región, Fredy Otárola. Realmente, un panorama de órdago en plena campaña electoral.

Los móviles en los tres casos tienen diferencias, pero también coincidencias. Desde delincuencia común (Sanchez Milla), pasando por líos sindicales en Construcción Civil (Nolasco) para llegar a la posibilidad del crimen con implicancias políticas. Nolasco ha señalado desde su lecho de hospital que “la bestia” tuvo que ver en este tema, insinuando, con su apodo, al presidente regional César Álvarez, quien abandonó el cargo para postular a la reelección. Sobre él también recayeron algunas sospechas en el caso de su vicepresidente, que ha procurado desmentir. Mientras que Otárola habla de “enemigos políticos” en su región, debido a casos de corrupción que ha denunciado sobre autoridades ancashinas.

Independientemente de si las sospechas sobre Álvarez resultan ser ciertas o no – hasta el momento, hay que decirlo, no se han presentado mayores pruebas -, esta serie de crímenes ha destapado la olla de grillos que era el gobierno regional de Ancash. Tanto Sánchez Milla como Nolasco estaban dispuestos a investigar a la gestión de su precedesor, a quien de hecho, se han encontrado ya algunas perlas. Perú.21 las recuerda:

Uno de los más grandes escándalos de corrupción que envuelve a César Álvarez es, sin duda, el relacionado con el procesado ex ministro aprista Rómulo León y la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), al que apelan las entidades que quieren burlar la fiscalización, aduciendo convenios internacionales.

Antes de pedir licencia, Álvarez dio luz verde a diversas obras por 840 millones de soles, impulsadas por la OEI, y que estarían sobrevaloradas. Se trata, principalmente, de los hospital de Huaraz y de Chimbote, así como de la pavimentación de las carreteras Carhuaz-Chacas y Caraz-San Luis.

A todo esto, se suma la denuncia penal que la Fiscalía Anticorrupción presentó contra dicho político por las irregularidades en la adquisición sobrevaluada de 79 ambulancias rurales por más de 16 millones de soles.

De hecho, en este blog habíamos comentado la relación entre la familia León y Álvarez (ver aquí y aquí). El propio Álvarez admitió que buscó a Rómulo para que lo ayude a evitar que en el Congreso se les quite a las regiones el monto de los remanentes mineros. Y también se ha visto a Luciana León junto a Álvarez en la presentación de otra obra, la reconstrucción del estadio Rosaspampa de Huaraz, cuya licitación estaría a cargo de la OEI, la misma entidad que León Alegría y Canaán querían para el tema de los hospitales del Ministerio de Salud, por tener menos controles que el Estado para las contrataciones públicas.

Así, tenemos dos graves casos que investigar aquí. De un lado, detectar los móviles exactos que han llevado a los atentados contra autoridades regionales. Del otro, indagar a fondo sobre las graves acusaciones que pesan sobre un presidente regional que postula a la reelección. Esperemos que ambos hechos puedan resolverse cuanto antes.