OTROS LIOS CONTRALORES

Hace poco más de un mes, Prensa Libre presentó un reportaje que daba cuenta de los líos en la Contraloría. Un resumen del archivo del blog:

Durante las semanas anteriores renunciaron el Vicecontralor Carlos Lezameta Escribens y el Secretario General Ricardo Salazar Chavez (ex presidente de CONSUCODE). ¿El motivo? Las extrañas movidas de un asesor traido por Fuad Khoury, el Contralor.

El asesor en cuestión se llama Angel Manuel Vásquez Salier. Es militante aprista y trabajó con el vicepresidente Luis Giampietri Rojas como asesor de la Comisión Organizadora de la Cumbre APEC 2008. ¿Y que hizo este personaje? Según venía circulando en los comentarios de algunos blogs y pudo comprobar Prensa Libre, el programa de Rosa María Palacios, Vásquez Salier solicitaba, por su cuenta y riesgo, documentos sobre investigaciones en curso. Y que investigaciones: Petroaudios, la estafa de los bonos de reconstrucción por el terremoto, el financiamiento de los estudios de Keiko Fujimori, la autopista Gambetta, el supuesto desbalance patrimonial de Salvador Heresi, Taboada y Banco de Materiales. Es decir, varios de los importantes escándalos de corrupción destapados durante los últimos 3 años.

Como sabemos. Vásquez Salier también salió de la Contraloría. Pero la historia era aún más compleja. Hace un par de semanas, en un reportaje que pasó algo caleta, Ricardo Uceda destapó algunas cosas en Poder. Algunos de los datos recogidos en resumen:

1. Khoury y Vásquez se conocen hace muchos años, de allí que lo haya puesto de asesor de confianza. A Lezameta – el ex vicecontralor – lo llamó, además de una vieja relación de amistad que viene desde la universidad, porque había trabajado en un proyecto para el BID para la mejora de las capacidades de la Contraloría.

2. Pero al poco tiempo se le fueron recortando facultades al Vicecontralor y a otros funcionarios. Así:

– La Gerencia General comenzó a depender directamente del Contralor y no del Vicecontralor. Lo curioso es que, como dice el reportaje, esto era ilógico: “De acuerdo con el reglamento, el vicecontralor, entre otras responsabilidades, tenía la de conducir las actividades técnicas y operativas y asignar los ámbitos de control. Ahora debía pedirle permiso al contralor para disponer recursos y movilizar personal”. Y en la práctica, no era Khoury quien movía las cosas, sino el asesor Vásquez Sialer.

– El Secretario General de la Contraloría, Ricardo Salazar, debía manejar las operaciones formales de la institución. Sin embargo, “El asesor Manuel Vásquez Sialer pidió y obtuvo la facultad de manejar directamente, en coordinación con el contralor, las relaciones con la prensa y con el Parlamento, lo que incluía aspectos protocolares”.

– Y luego la cosa empeoró:

Pero no pasó mucho tiempo antes de que volviera a sentirse jaqueado, esta vez porque La Máscara (Vasquez Sialer, nota de DTP) le había dicho al contralor que estaba reuniéndose con el ex contralor, Genaro Matute, para entregarle información institucional. Khuory se había quejado ante Lezameta. Esta vez Salazar le envió una carta al contralor, en la que se vio obligado a explicar que la última vez que había visto a Matute había sido el año pasado, en ESAN, donde almorzó antes de dar una clase y compartió mesa casualmente con él y otros profesores. Y ocurrió antes de que se supiera que Khuory iba a ser contralor.

En la carta Salazar también le pidió regularizar una situación insólita. Las resoluciones de la Contraloría son administradas por la Secretaría General, pero Manuel Vásquez había pedido controlarlas y tenía en su poder el sello con la numeración. Esto infringía el manual administrativo y ponía en falta tanto a la persona que lo estaba haciendo cuanto –por omisión de responsabilidad– al secretario general, por lo que era necesario que el contralor modificara las normas. No se modificó el manual, pero Vásquez continuó controlando las resoluciones.

Por su parte, el vicecontralor fue descubriendo que La Máscara era un real obstáculo para el desarrollo de sus funciones. Había empezado a pedir a los gerentes información sobre las investigaciones en curso, en memorandos que justificaban la solicitud en un “especial encargo” del contralor. Khuory confirmó después públicamente que cada uno de ellos se originó en una solicitud suya, pero para Lezameta en los hechos Vásquez se estaba convirtiendo en un director ejecutivo. Los gerentes de línea habían empezado a despachar con él antes que con el vicecontralor. Había tomado el control de un equipo especial de inteligencia dedicado a examinar declaraciones juradas, documentos a los que solo tenían acceso solo dos o tres personas en la Contraloría, o un magistrado por orden judicial. Vásquez le pidió al gerente general Édgar Alarcón tener acceso al código, y Alarcón creyó oportuno consultárselo al vicecontralor.

–Lo prohíbo –le respondió Lezameta–. ¿No te das cuenta de que aquí puede haber un caso de tráfico de influencias?

Lezameta no le ocultó a Khuory la pésima impresión que le daba su asesor, quien a todas luces, le dijo, estaba usurpando funciones de los organismos de línea.

– Posteriormente, la cosa se complicó cuando una funcionaria de asesoría jurídica, Blythe Muro, denunció que Vásquez Salier la habría acosado sexualmente. Lezameta se enteró del caso:

El vicecontralor le recomendó hablar directamente con el contralor cuando este regresara de su viaje, el lunes siguiente. Prefería no darle él mismo la noticia, porque, como tenía diferencias conocidas con Vásquez, su versión podría parecerle sesgada. El mismo viernes por la tarde Fuad Khuory llamó a Lezameta desde Yakarta, pues La Máscara lo había puesto al tanto. La conversación entre Khuory y Lezameta, como todas las que se hacen desde los teléfonos de la Contraloría, está grabada. El contralor preguntó si lo de Vásquez con la abogada era grave.

–Sí, es grave. Ya lo juzgarás tú mismo.

El lunes siguiente, Blythe Muro habló con el contralor. Al salir de la reunión, nuevamente fue a buscar a Lezameta.

Hervía de indignación, y, entre sollozos le dijo al vicecontralor:

Me ha pedido que renuncie.

3. Esa fue la gota que rebalsó el vaso. Lezameta iba a renunciar, pero Khoury lo disuadió, diciendo que bajaría las tensiones sobre el caso Muro. Al final, el 3 de agosto Khoury botó a todos: Lezameta, Salazar, Muro y Vásquez Sialer.

4. Lo más preocupante es la versión que el Contralo dio sobre todo este caso a dos personas, a inicios de este mes:

Me equivoqué al escoger a mis acompañantes. El vicecontralor y el secretario general querían dominar la Contraloría, hacer un grupo. No me pueden obligar a hacer las cosas que ellos quieren. Yo toda mi vida he trabajado en esto, soy un experto en oler si las cosas están bien o están mal. Por otra parte, mi asesor es norteño, informal, es posible que haya sido malinterpretado. Lo del acoso es un hecho confuso. Vamos a llamarlo un incidente.

Eso está en investigación, pero ¿qué es lo que se va a investigar? ¿Y a quiénes?, porque el señor ya no está, la señorita tampoco está. En lo formal, no hay caso. Y tampoco están ninguno de los funcionarios en pugna. He resuelto el problema. Y la gente de la Contraloría ha visto que el contralor sabe tomar decisiones y resolver una crisis. Ha tenido un costo, es cierto, pero hemos resuelto el problema y estamos con nuevos bríos para afrontar nuestra modernización y sacar esta institución adelante.

Esta es la persona que maneja el control institucional en el país. Saquen sus conclusiones.

2 thoughts on “OTROS LIOS CONTRALORES

  1. Que inmoral y mediocre “soluciòn” la que se inventò este impresentable contralor, ademàs apañando un vergonzoso caso de acoso sexual. Con esa ineptitud, se explica que, después de ya cuatro meses en el cargo, cero balas, ningún resultado. Ni Matute. Habrìa que seguir investigando que otras “perlas” habrà tenido el tal Vasquez Sialer en su paso por la Contraloría. Las declaraciones del amigo y asesor aprista del Contralor, en la revista Poder, son altamente reveladoras de una conducta politizada y nada ètica. No extrañarìa que también se haya entrometido en temas de adquisiciones y contrataciones oscuras. Tratándose de la Contraloría es todavía mas alarmante. Habrá que mirar de muy de cerca el comportamiento funcional de Khoury.

    Me gusta

  2. Y mnientras tanto el Partido Socialista, el partido del Cojo Diez Canseco, se desintegra. Susel PAredes y toda la gente moderada del PS se quita con el cura Arana y solo se quedan los dinosauios:

    23 de septiembre de 2009

    Carta abierta a la militancia del Partido Socialista

    Compañeras y compañeros:

    La presente es para saludarlos y al mismo tiempo anunciarles y explicar nuestra renuncia irrevocable al Partido Socialista.

    Somos un grupo de militantes, mujeres y hombres, algunos miembros de la Comisión Política (CP) y el Comité Ejecutivo Nacional (CEN), de las bases regionales, provinciales, y de las Secretarías Nacionales, que apostamos hace un año y medio por la reactivación del PS, por una salida a la crisis que la polarización interna y la derrota electoral del 2006 habían provocado, sobre la base de una profunda renovación de nuestras propuestas programáticas y de nuestras prácticas políticas.

    Pensamos entonces que una elección universal, basada en la premisa de un militante un voto, podría darle a la Nueva Dirección la legitimidad y el aliento para esta reactivación. Pensábamos entonces que un debate interno serio con nuevos métodos y nuevos estilos podría poner en mesa nuestras diferencias y permitirnos, en su debate, desarrollar nuevos puntos de unidad programática y política en respuesta a los cambios ocurridos en el país y en el mundo, en línea con los nuevos debates socialistas contemporáneos. Pensábamos entonces que la autocrítica y la transparencia nos deberían permitir pisar tierra y aceptar nuestra situación orgánica actual, luego de las elecciones, reducida a algunas bases y comisiones del PS con voluntad de iniciar la construcción de esta nueva etapa, sin la tentación de inventar militancias y funcionamientos que en realidad no existen.

    ¿Cuál era entonces y cual sigue siendo la situación del país que nos hacía y nos hace pensar en la necesidad de una renovación profunda de nuestras propuestas y de nuestras maneras de actuar en la política?

    Vivimos un nuevo periodo político, de crisis abierta del modelo económico neoliberal y de su proceso de acumulación excluyente de las mayorías y depredador de los recursos. La crisis internacional nos ha mostrado las debilidades de este modelo en extremo dependiente de los vaivenes de los mercados y las finanzas internacionales, de su incapacidad para promover un desarrollo inclusivo y equilibrado de las regiones y zonas rurales, sobre la base del mercado interno y el aprovechamiento de nuestras potencialidades y la preservación de nuestros recursos naturales. La generalizació n de los conflictos de naturaleza socio ambiental que expresan la resistencia de poblaciones enteras a ver sus territorios depredados por las inversiones mineras e hidrocarburíferas, la masiva huelga indígena amazónica y la creciente crítica de sectores medios preocupados por la indiscriminada destrucción de nuestros recursos naturales renovables en aras de un desarrollo insostenible, marcan los límites internos de este modelo.

    Frente a este modelo, que resultó de las reformas neoliberales de los 90, durante de la dictadura fujimorista, y que Alejandro Toledo y hoy Alan García son continuadores y defienden a “capa y espada”, se necesita una nueva propuesta programática, una nueva estrategia de acumulación, que se basen en una nueva visión socialista del bienestar que supere la visión del crecimiento y el desarrollo que son ya insostenibles. Por ello, no basta ya la propuesta redistributiva que dominó el debate programático en el ciclo previo de crecimiento, no es suficiente construir una salida que se base en la re-distribució n de la renta y el poder entre el capital y el trabajo o entre la nación y las grandes empresas privadas o públicas internacionales. Se hace necesario hoy pensar en otra estrategia de desarrollo, en otro patrón de acumulación, que sea a la vez inclusivo socialmente y sostenible ambientalmente. Y se trata de construir una nueva Constitución Política que exprese la nueva propuesta y el nuevo bloque social que la defienda y la sustente.

    Ahora bien, esta crisis de modelo y esta necesidad de un nuevo modelo se dan al mismo tiempo que toca fondo la crisis de los partidos, particularmente de nuestros partidos, los partidos de izquierda. La expresión electoral de esta crisis fue brutal: menos de 1.5% sumadas las dos fuerzas de izquierda (el PS y el Frente Amplio de Izquierda) que participamos en el 2006. Pero esa fue solamente la manifestación electoral de una crisis más profunda, de una crisis de propuesta, de una crisis de nuestra capacidad de representació n, de una crisis de nuestras maneras de hacer política, de una crisis de nuestra legitimidad frente a esas mayorías a nombre de las que pretendemos hablar.

    Hoy, son las luchas sociales las que no solamente se han encargado de colocar en el tapete el cuestionamiento al modelo vigente, sino de esbozar cuales son las salidas programáticas. Hoy día los movimientos sociales nos están diciendo que quieren jugar también ese papel y que la salida no es reconstruirnos como los partidos de antes, como partidos de cuadros que captan dirigentes sociales para “dar línea” a las organizaciones. Hoy día los movimientos sociales nos están diciendo que debemos establecer una nueva relación con ellos y juntos iniciar una etapa diferente en esta lucha. Y entonces, esta nueva etapa, de construcción programática, también tiene que ser etapa de construcción de un nuevo instrumento político compartido con el movimiento social y con los movimientos sociales emergentes.

    En este proceso de construcción de un nuevo instrumento político también tenemos que apoyarnos en la emergencia de los procesos regionales, de sus movimientos políticos y de su rechazo a la vanguardia centralista –aunque se declare izquierdista- que pretende dirigir sus destinos desde Lima. Debemos apostar por integrar a los nuevos liderazgos locales y regionales, impulsando una verdadera descentralizació n de las decisiones y de la generación de condiciones para nuevos poderes regionales capaces de asumir la gestión del desarrollo de sus territorios y de apostar por una efectiva democracia participativa.

    Tenemos pues por delante el reto de diseñar y construir un nuevo instrumento político para el cambio en el país, que no sea un remedo de la Izquierda Unida de ayer repitiendo sus propuestas y dirigencias, y que partiendo de nuestra realidad, incorpore los aprendizajes que nos dejan la experiencia del Partido de los Trabajadores de Brasil y del Movimiento Al Socialismo de Bolivia, que asuma nuevas formas de relación con el movimiento social y con los movimientos regionales y locales.

    Frente a este reto, la invocación a la unidad y al marxismo no puede ser aceptada como razón para mantenernos atados a una estrategia que hace del Partido Comunista y de Patria Roja nuestros eternos aliados estratégicos, por más que quede claro que no tienen la menor intención de renovarse ni ideológicamente, ni programáticamente, ni políticamente, ni éticamente. De la misma manera, la invocación a la unidad no es razón para sacrificar toda apuesta estratégica en aras de la alianza electoral con un nacionalismo que no supo encarnar el rechazo ciudadano a la exclusión de este modelo de crecimiento, pero que no ha significado ni renovación programática ni renovación política en perspectiva socialista.

    Cuando decidimos participar en las elecciones internas del PS y cuando como militantes en la CP, el CEN, y en las secretarías y las bases, asumimos la difícil tarea de ser un instrumento de transición en el marco de una renovación partidaria, creíamos que podíamos contribuir desde la dirección del Partido Socialista al reto de la renovación ideológica y programática de la izquierda en el Perú, al reto de construir un nuevo instrumento político para el cambio.

    Ha pasado año y medio de este intento y tenemos que aceptar autocríticamente que no hemos alcanzado los objetivos esperados, sin embargo existe una co-responsabilidad en este fracaso. En ese sentido y con la misma firmeza señalamos que a lo largo de estos meses hemos enfrentado la permanente obstrucción de quienes –en aras de ortodoxias y radicalismos que nada tienen que ver con la realidad ni con su propia práctica- se dedicaron más bien a obstruir todo intento de avanzar y renovar, poniendo siempre por delante cuestiones orgánicas y el cuestionamiento a la legitimidad la dirección democráticamente electa por la militancia. Hemos enfrentado, también, la falta de colaboración de sectores que se sienten naturalmente destinados a ser la conducción del Partido y que en la práctica han desarrollado una lógica propia de acción política hacia adentro y hacia afuera del Partido.

    No creemos que esta situación vaya a cambiar rumbo al Congreso Nacional del mes de Diciembre de este año. Y no sentimos que tenga sentido invertir nuestras energías en una nueva disputa congresal en la que la discusión ideológica y programática franca y abierta se vea opacada, como en el Congreso Nacional anterior y sucesivos eventos intermedios, por las correlaciones orgánicas y la descalificación personal de los adversarios.

    Quizás estemos equivocados, pero todo esto no lo podremos hacer luchando y gastando nuestras fuerzas por armar correlaciones de fuerzas y por repetir las consabidas negociaciones para cupos en los eventos partidarios, sin generar espacios para el diálogo fraterno y no de sordos. Por ello, no creemos ya, que el Congreso Extraordinario vaya a ser este espacio de debate y de solución de nuestras discrepancias. Como repetimos, ojalá estemos equivocados.

    Sí creemos que existen otros espacios y otros esfuerzos por construir un nuevo instrumento político por el cambio. La articulación de estos esfuerzos, sobre la base de un debate franco, sobre los problemas de fondo que hemos descrito, será nuestra tarea. Por el momento, estamos convencidos que Tierra y Libertad es uno de estos espacios, que muestra la apertura y disposición de incorporar no solo militantes si no colectivos y espacios que quieren construir no un partido más si no un instrumento político para el cambio y será con ellos que estableceremos una articulación que aporte a la construcción de un nuevo programa, una nueva ideología y un nuevo instrumento político.

    Es frente a esta situación que le decimos a la Corriente Mariateguista, a los sectores que optan por seguir trabajando con ella y a los que ya señalamos también líneas arriba: quedan en control de la Comisión Organizadora del Congreso. Asuman la dirección del Partido Socialista y denle la orientación que consideren mejor. Por nuestra parte, sólo con la finalidad de centralizar esfuerzos y coordinación nacional, a partir de la fecha nos constituimos en el Movimiento de Acción Socialista (MAS), no una fracción ni menos un partido, sino un espacio de coordinación política transitoria.

    Así, sin el ánimo de iniciar un debate ni menos de ser factor de una mayor confrontación en el interior del PS, nos despedimos compañeros y compañeras, con la esperanza de reencontrarnos nuevamente en el camino de la construcción de un Perú socialista, independiente, pluricultural y sostenible.

    Un fuerte abrazo

    Socialistamente,

    Susel Paredes
    Secretaria General

    Wilbert Rozas
    Sub-Secretario General

    Rodolfo Alva
    Comisión Política

    Jesús Betancur
    Comisión Política

    Ana Paucar
    Comisión Política

    Juan Ramírez
    Comité Ejecutivo Nacional

    Emilio Huamán
    Comité Ejecutivo Nacional

    Yolanda Collatón
    Comité Ejecutivo Nacional

    Jorge Romero
    Comité Ejecutivo Nacional

    Jorge Dávalos
    Comité Ejecutivo Nacional

    Antonio Zambrano
    Secretario Nacional de Cultura

    Hernán Núñez
    Juventud del Partido Socialista – Directiva Nacional

    Guisela Valdivia
    Secretaria Nacional de Descentralización y Gobiernos Locales

    Carlos Monge
    Secretaría de Descentralización y Gobiernos Locales

    Eduardo Barzola
    Secretaría de Descentralización y Gobiernos Locales

    Hildebrando Castro Pozo Chávez
    Secretaría de Descentralización y Gobiernos Locales

    Jaime Rojas
    Secretaría de Descentralización y Gobiernos Locales

    Willy Torres
    Secretaría de Descentralizació n y Gobiernos Locales

    Minda Bustamante
    Secretaría de Descentralización y Gobiernos Locales

    Carlos López
    Alcalde Distrital de Santo Domingo, Piura

    Rodrigo del Rosario
    Secretario Nacional de Diversidad Sexual

    Carmen Campos
    Comité Provincial de Chulucanas, Piura

    Luis Alama
    Comité Provincial de Chulucanas, Piura

    Juan Carlos Rondón
    Comité Provincial de Anta, Cusco

    Emiliano Rondán
    Comité Provincial de Anta, Cusco

    Justino Manya
    Comité Provincial de Anta, Cusco

    Miguel Valdivia
    Comité Provincial de Lampa – APU, Puno

    Lourdes Betancur
    Comité Provincial de Juliaca – APU, Puno

    Raúl Arque Aguilar
    PS – APU, Puno

    Ernesto Viza Ramos
    PS – APU, Puno

    Marcelino Apaza
    PS – APU, Puno

    Juan Hernán Apaza Apaza
    PS – APU, Puno

    Rubén Coila Mamani
    PS – APU, Puno

    Ricardo Quispe Pari
    PS – APU, Puno

    Roxana Lerma Mestas
    PS – APU, Puno

    Claudia Condori Condori
    PS – APU, Puno

    Hortencia Alcalde
    PS – APU, Puno

    Me gusta

Agregar un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Cambiar )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Cambiar )

Connecting to %s