LA REFORMA DEL SECTOR PRIVADO

Hoy y mañana se desarrollará una edición más de la Conferencia Anual de Empresarios (CADE). Este año, el tema central será La Reforma del Sector Privado, un tópico que, a mi modo de ver, reviste la mayor importancia.

Es cierto que el país ha crecido a escalas bastante altas en los últimos años, sobre todo, a partir del 2004. Han sido años en los que la riqueza ha crecido, pero, como sabemos, la misma no ha beneficiado a todos, ni siquiera dentro de las mismas empresas – con honrosas excepciones -. Sin embargo, el momento internacional actual, en el que la tasa de crecimiento disminuirá y las condiciones internacionales que permitieron el inicio de cierto despegue de la economía han variado profundamente. Ello implica que las empresas tengan que reperfilar, de por si, sus expectativas y necesidades de acuerdo al nuevo contexto global y a los cambios que, sin duda, tendrá el quehacer económico en los próximos años.

Pero también es tiempo para que las empresas tengan claro algunos puntos necesarios para que el trabajo emprendido en estos años sea mejor y tenga una mayor repercusión en la sociedad, sin dejar de lado el afán de lucro que las impulsa.

1. La necesidad de regulación:

Luego que la crisis internacional reflejara que las tesis del Estado mínimo a ultranza han fracasado rotundamente, las empresas deberán estar llanas a que el Estado, sin que la empresa privada deje de ser el principal motor de la iniciativa económica, tenga una mayor participación en aspectos de regulación de mercados, regulación que, por cierto, deberá ser adecuada para cada sector del mercado, pero con reglas claras para todos.

2. El compromiso con reformas de fondo fundamentales:

Doy un ejemplo que viene a colación: la reforma judicial. Cuando en Chile – un país al que nos gusta mirar cuando se trata de liberalización económica – comenzó su proceso de reforma judicial, uno de los sectores que se vio más comprometido fue el empresarial. Vieron en el mismo la necesidad de resolver sus conflictos de modo más rápido y de asegurar su inversión, pero, también que la sociedad avance en la mejora de un servicio básico para todos. Que el Poder Judicial funcione bien les conviene a todos. Y aquí el empresariado, lejos del tímido apoyo que le dieron a la formación de los Juzgados Comerciales, debería comprometerse más con este tipo de iniciativas.

3. La honestidad en los negocios y el compromiso con la democracia:

A la luz de los últimos hechos de corrupción conocidos en las últimas semanas y de la vinculación estrecha entre un importante sector empresarial y la dictadura de Fujimori, un tema que se plantea claramente es la relación que debe existir entre el Estado y los empresarios, así como su compromiso con la democracia. Hoy El Comercio coloca en una nota esta reflexión:

“En los años setenta se tenía un contexto que no permitía que la empresa tuviese acceso al capital internacional o a la tecnología internacional, no había las condiciones para ser competitivos. Entonces, lo que teníamos que hacer era presionar políticamente para que se diesen condiciones artificiales, a fin de que la empresa subsistiera“, resumía esta semana Augusto Baertl, empresario de larga trayectoria en el sector minero, en una entrevista con Día_1.

 

¿Cuánto ha cambiado la relación entre los empresarios y el Estado? Según el periodista Gustavo Gorriti, uno de los exponentes en la mesa Empresariado y Poder Político, el tema sigue siendo polémico.

 

“Lo que yo he visto, a lo largo de varios gobiernos, es que los empresarios se sienten a gusto con gobiernos que aplican cierto nivel de autoritarismo“, cuestiona. Entonces, ¿hace falta un espíritu más democrático entre los empresarios?

4. Cambios laborales

Señores, el paradigma de menos derechos laborales como sinónimo de competitividad ha fenecido también.  Poco a poco los empresarios ir entendiendo que la responsabilidad debe ir ganando, también en el terreno laboral. Miguel Marticorena explicó como este es un tema también de la sociedad:

(Percy) Marquina (director del Centro de Responsabilidad Social y Sostenibilidad de CENTRUM Católica) indica que el ser responsable paga. Aunque señala que la razón por la que no muchas empresas realicen programas de responsabilidad empresarial se debe a que la propia sociedad no es responsable, ambiental, laboral ni socialmente.

 

Así, recuerda que alguna vez en un auditorio un expositor de un grupo empresarial importante ligado al sector minero solicitó que levantaran las manos todos aquellos que tuvieran empleada, lo hizo la mayor parte del auditorio. De inmediato solicitó que levantaran la mano aquellos cuyas empleadas estaban contratadas con todos los derechos laborales que exigía la ley (compensación por tiempo de servicios, AFP, sueldo mínimo, etc.) y solo seis levantaron la mano.

 

Como se ve, señala Marquina, la propia sociedad no cumple con el tema de la responsabilidad social, pero ello no es excusa para que el empresariado, que debería dar el ejemplo, no lo haga.

De hecho, hay un aspecto en el que podrían comenzar a incidir: el del empleo juvenil. Katherine Subirana presentó ayer un informe sobre el subempleo juvenil – en el que están inmersos el 45% de los egresados universitarios, según la OIT – y una iniciativa para atacar este problema, en el que los empresarios podrían involucrarse en gran medida:

Una de las cosas que concluyó la Declaración de Asunción (Paraguay) respecto del empleo juvenil fue la necesidad de que “en cooperación con los países en desarrollo se elaboren y apliquen estrategias que, escapando de la burocracia del papel, proporcionen a los jóvenes un trabajo digno y productivo”.

 

Es en ese camino que el Ministerio de Trabajo, junto con la OIT, elaboró un plan de empleo juvenil que está esperando el visto bueno de la nueva administración.

 

Este plan apostaría por mejorar los niveles de capacitación y el marco legal, además de incluir especificaciones regionales que promuevan la participación del Estado, la empresa privada y sobre todo las escuelas. Quedamos a la espera de su publicación y, más que nada, de una eficiente ejecución.

5. Compromiso ambiental y conflictos sociales

Quizás el punto más evidente y delicado de la relación empresa – sociedad se ha manifestado en los últimos años en el tema ambiental. La mayor parte de conflictos se han debido a desconfianza en las empresas, falta de cumplimiento de compromisos y actitudes poco proclives al diálogo. La Defensoría del Pueblo les recomienda:

4 Cumplir con las obligaciones ambientales y sociales derivadas de la normatividad, de los instrumentos ambientales y de la autorregulación.
4 Privilegiar el diálogo y la transparencia durante todo el ciclo de vida del proyecto.
4 Evitar discursos confrontacionales que entorpezcan el diálogo.
4 Registrar acuerdos y cumplir con los compromisos. Tener un sistema de seguimiento de las demandas para prevenir los conflictos.
4 Apoyar la participación ciudadana en la vigilancia de la gestión ambiental

Como vemos, estos retos y los propios de la mejora de la competitividad en tiempos de TLCs y crisis internacionales son los que les esperan a los empresarios peruanos. Dicen que no quieren ser jugadores de segunda. Ahora les toca ver como, con tiempo en contra, pueden mejorar su desempeño en la cancha social y en la mejora de la productividad del país. La pelota está en sus manos.

5 thoughts on “LA REFORMA DEL SECTOR PRIVADO

  1. Pablo Macera Dall’Orso, la mente más lúcida que, aún hoy, tiene el Perú, solía afirmar que el mayor drama de nuestro país es que a lo largo de la República sólo hemos contado con una clase dominante, más no con una clase dirigente. La clase dominante no cuenta con un proyecto de país. Su mayor preocupación es atesorar ó acumular (según el estadío de nuestra historia). Nunca se preocuparon por construir un Estado nacional. Incorporados al circuito de acumulación capitalista mundial aceptarón cumplir un rol subordinado. Muchas veces el capital acumulado fue derivado a los países desarrollados (recordemos a este respecto investigaciones que demuestran las cuantiosas fuga de capitales desde América Látina hacia otros lugares, Estados Unidos y Europa principalmente. La clase dominante al no poder legitimarse en el seno de la sociedad en la cual opera recurre principalmente a la violencia como método de control de la sociedad. La clase dirigente en cambio orienta al país en una dirección determinada. La clase dirigente cuenta con un proyecto de país. Cuenta por lo tanto con la capacidad de convocar la voluntad nacional. Se legitima día a día en la medida que presta atención a las demandas de la población. La clase dirigente se constituye como tal en la medida que logra construir un estado en real capacidad de concretar dicho proyecto de país. La clase dirigente se sustenta en un pacto nacional, expresado en una Constitución Política que, no obstante definir un ordenamiento jurídico político en función a sus intereses, incorpora principios e instituciones que viabilizan la concresión de dicho pacto. El régimen democrático es consustancial a un pacto social. Desde el seno de un régimen autoritario, del signo que fuere, no puede surgir una sociedad y estado democráticos, menos en un país como el Perú, en el cual la categorización social no responde solo a condicionantes económicos.

    La Conferencia Anual de Ejecutivos convoca a los principales empresarios peruanos; también, en los últimos años, a sectores de la pequeña y mediana empresa, formal se entiende. Año a año se discuten temas cruciales, pero en realidad es poco lo avanzado. Los indicadores económicos y sociales están ahí, enrostrandonos nuestra realidad (no se niega la estabilidad macroeconómica, se afirma sí, que esta se asienta sobre determinantes estructurales que hacen del Perú una sociedad injusta). Los empresarios peruanos, nuestros empresarios, deberían actuar más con sentido de país. Es responsabilidad de ellos constituirse en clase dirigente. La posibilidad de que ello sea así no depende de comportamientos voluntaristas, sino de la firme voluntad de crear condiciones materiales mínimas para el desarrollo capitalista de nuestro país. Una de las principales, sino la principal, es modificar sustancialmente la distribución del ingreso nacional (estoy terminando de procesar las cifras pertinentes, prometo compartirla con ustedes jóvenes en los próximos días). El reto es construir una nueva estabilidad macroeconómica que no se asiente en la marginación de la inmensa mayoría de peruanos.

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  2. Me gustaría decirle a Angel que quien dijo que el Perú no tiene clase dirigente solo dominante fue Basadre. Pablo Macera, de quien dicho sea de paso, no se oye hablar, fue lúcido hasta que aceptó ser congresista del Fujimorismo.

    En cuanto al CADE, creo que en los últimos años está tocando temas muy importantes. El de este año agarra carne. Tanto hablar de la reforma del Estado, la reforma del sector privado es fundamental.

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  3. Como se ha puesto al descubierto en el audio de Caretas, tambien hubo corrupcion entre Leon Alegria y la OIE. La Organizacion de Estados Iberoamericanos, una especie de remedo de la ONU o de la OEA, se crea como parte de los acuerdos de una de las cumbres iberoamericanas. Lo primero que hace esta OEI es concertar con los corruptos y ganar ganar licitaciones a empresas extranjeras que de una manera honrada no las podria ganar. Esos son los ineversionistas que vienen al Peru, solo coimeros. Esta OIE al ser un organismo internacional, no puede ser auditada por la Contraloria, como vemos es una manera mas de evadir la ley de los paises y hacer lo que les da la gana, se dice que Castañeda Lossio tambien ha usado a la OEI para sus licitaciones. Todo esto avalado por el Rey de España que auspicia estas reuniones. Acaso la CONFIEP dice una palabra acerca de estas corruptelas o la Camara de Comercio, no todos ellos avalan estas practivas porque ellos son parte de estos negociados.

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  4. Apreciada Rochi, si me lees con detenimiento te daras cuenta que no atribuyo a Pablo Macera la autoría de dicho pensamiento, solo destaco el hecho que nuestro historiador reflexiona recurrentemente sobre el particular. Hecha esta aclaración debo darte la razón. Por algún lado tengo un manifesto al país de Jorge Basadre, en el cual, según creo recordar, nos habla sobre la diferencia entre clase dirigente y clase dominante (me parece que el documento es de principios de la década de los 50, habiendo sido publicado por la desaparecida revista Debate. En aquellos tiempos Pablo Macera era muy jóven).

    Dices además que Pablo Macera “fue lúcido hasta que aceptó ser congresista del fujimorismo”. Dos comentarios al respecto. El primero: de ninguna manera justifico esta decisión. Creo que, efectivamente, fue un error mayusculo. Algunos diran que Pablo Macera fue coherente políticamente. Recordemos que el sostenía que la democracia formal constituía un ardid, una maniobra dictractiva que impedía la concreción de la democracia sustantiva. Para decirlo de otra manera, aunque siempre en sus propias palabras, no es posible alcanzar el desarrollo dentro del marco de la democracia representativa. Recordemos tambien que en los primeros años del surgimiento de Sendero Luminoso, él era particularmente cauto en condenar su actuación (recuerdo particularmente su presentación, en los inicios de los 80, en la anterior sede del INC, al costado de la sede del Tribunal de garantías Constitucionales). Al contrario, nos hablaba de un proceso de decantamiento que habría de colocar frente a frente al Ejercito y a Sendero Luminoso. Cuando esta agrupación asume el terror como método predominante de lucha, es uno de los primeros en condenar sus acciones, le parecía inadmisible la destrucción de nuestra precaria infraestructura. Siempre fue crítico de la derecha económica. Tambien de la izquierda, en particular de líderes como Alfonso Barrantes. Cuando se refería al Perú lo hacía con genuina indignación. Tenía (estoy seguro que aún hoy) al Perú “en la boca del estómago”. Podemos estar o no de acuerdo con él, pero creo que no debemos negar su extraordinaria inteligencia (“un gran intuitivo”, en palabras del cineasta Robles Godoy; añado que tal vez sí, pero además con un excepcional conocimiento de la realidad nacional y mundial.) Si los jovenes desean comprender mejor el método dialéctico deberían leerlo con particular detenimiento.

    En mi segunda reflexión me aproximo con el mayor respeto y delicadeza a sus probables motivaciones, ya no de orden político, que podrían explicar su error de comprometerse con el fujimorismo en la hora undécima. Podría haber pesado una legítima preocupación respecto de su futuro y el de su familia por el desagradecimiento de los sectores llamados a proteger -reconocer es la palabra exacta- a sus intelectuales (estoy pensando en el régimen de cedula viva). Recordemos su explicación: “no recibí ninguna otra invitación para postular al Congreso” De ser ese el caso, qué derecho tendríamos nosotros de criticarlo. Muchos de quienes lo critican le dieron la espalda al país en los años más duros de la guerra interna, reconocida como tal, primero por el Ejercito y luego por toda la sociedad.

    Pablo Macera es un extraordinario historiador, no es posible que las nuevas generaciones, por consideraciones políticas, esten perdiendo la oportunidad de enriquecerse con su extraordinaria producción intelectual. Si los jóvenes desean profundizar su conocimiento sobre la historia del Perú, si desean conocer la utilización del sicoanálisis para interpretar determinados comportamientos políticos, si desean profundizar sus conocimientos de geopolítica, deberían leer a Pablo Macera. Saludos Rochi.

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