MINISTRA DE JUSTICIA NECESITA CLASES DE SEGURIDAD CIUDADANA

Rosario Fernández

Cada día que pasa, me doy cuenta que la Ministra de Justicia Rosario Fernández no tiene pasta ni conocimientos para el puesto.

En estos dias, la Ministra estuvo en Panamá, para participar en la Segunda Conferencia Ministerial sobre Cooperación Internacional contra el Terrorismo y la Delincuencia Organizada Transnacional. Según recogió El Comercio, Fernández tomaría en cuenta la experiencia centroamericana de lucha contra la delincuencia juvenil:

El pandillaje juvenil “es un asunto que en el Perú aún está alejado (de) como ya se vive en El Salvador y Honduras”, señaló la ministra tras admitir sin embargo que el fenómeno social es una preocupación ante la posibilidad de que pueda llegar a desbordarse.

“Con las experiencias que podamos recoger vamos a poder enriquecernos y tener una conducta y una política preventiva”, sostuvo la funcionaria peruana.

El fenómeno de las maras, inspirado en las pandillas juveniles de Estados Unidos, se extendió a México, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, donde la población se ha visto afectada por asesinatos, asaltos, narcotráfico y otros delitos.

Luego de leer estas declaraciones, le haré a la Ministra una recomendación literaria, como para este fin de semana.

Hace algunas semanas tuve como libro de cabecera La Ventana Rota y otras formas de luchar contra el crimen, un ensayo del ex Ministro del Interior y ex candidato a la alcaldía de Lima, Gino Costa, en el que se exponen tres modelos de combate contra la criminalidad urbana, cuyo estudio comparado nos sirve para entender limitaciones, aciertos y complicaciones de las distintas fórmulas para enfrentar este problema. 

Comienzo por el tercer modelo presentado por Costa: el de la mano dura, encarnado en la política elaborada por los gobiernos de derecha de El Salvador, justamente, el que quiere poner Rosario Fernández como modelo a seguir. ¿La fórmula empleada? Pues bastante parecida a la que hemos escuchado por aquí antes: incremento de penas, soluciones meramente represivas, planes que no involucraron a los gobiernos locales, carencia de recursos logísticos y poco manejo de inteligencia concentrada. ¿El resultado? Si bien la población apoyó en un inicio estas medidas, éstas fueron perdiendo apoyo popular. Y, peor aún, no se solucionó el problema de fondo. Sin duda, un llamado de atención a nuestras autoridades que siguen pensando en el éxito de fórmulas de este tipo. 

Pero también es interesante ver dos modelos exitosos, uno de los cuales quiso ser llevado a cabo en nuestro medio. Me refiero, en este último caso, al Plan Bratton, que tiene su nombre en el jefe de la Policía Metropolitana de Nueva York que implementó una reforma policial sobre la base de la teoría criminal de “la ventana rota”.

¿En qué consiste? En considerar que el desorden callejero tiene que controlarse para evitar la criminalidad, entendiéndose por desorden a cualquier conducta que no este dentro de una moral pública definida como el sentido común de la “gente decente”. Ello entrañaba como consecuencia la necesidad de establecer el patrullaje a pie en casi todos los puntos de mayor “desorden”. Esta medida se complementaba con un mayor poder a los comisarios, quienes coordinaban con las autoridades locales; un sistema de información computarizado que brindaba estadísticas sobre el crimen; la conformación de equipos especializados y reuniones de retroalimentación constantes. 

Con la aplicación del Plan Bratton se logró disminuir considerablemente los índices de delincuencia. Sin embargo, su aplicación no trajo pocos problemas. Para comenzar, la teoría de “la ventana rota”, aplicada sin muchos controles, hizo que se reprimiera fuertemente a personas pertenecientes a minorías sexuales y raciales, lo que genera serias dudas sobre la compatibilidad de dicha teoría con los derechos humanos. Asimismo, se “policializó” – con el perdón de los lingüistas por el neologismo – en demasía los problemas sociales que acompañan al fenómeno delictivo, con lo que se perdió la oportunidad de aplicar políticas que no recargaran tanto al sistema judicial. Y el sistema informático de la Policía, con lo positivo que es, solo tenía como única fuente los datos policiales, los cuales no podían ser contrastados con otras investigaciones. Con estas limitaciones, uno se pregunta porque Alberto Andrade quería implantar este sistema en Lima

Un último modelo presentado por Costa es el de Bogotá. Hagamos memoria. Hace un par de años estuvo en Lima Antanas Mockus, el excéntrico ex alcalde de la capital de Colombia. Entre las experiencias que contó, estuvo la mejora de la seguridad ciudadana en una de las ciudades que se encontraba entre las más peligrosas de la región. ¿Qué hizo Mockus y que continuaron y mejoraron sus sucesores? El elemento fundamental es la “cultura ciudadana”, basada en el real cumplimiento de la ley, sobre la base de la educación de los ciudadanos, a través de estímulos simples como tarjetas ciudadanas, eventos culturales y el acercamiento entre Policía y ciudadanos, entre otros elementos. Más que cambios legales – con excepción de una “ley zanahoria” bastante controvertida – , se apeló a cambios culturales y a pedagogía política, concepto que parece estar lejos de nuestros gobernantes.

Además, se adoptó un modelo de seguridad ciudadana basado en la autoridad civil, con información proveniente de diversos sectores y un observatorio que detectó patrones delictivos. Ello se complementó con una visión de la ciudad en toda su dimensión y una reforma policial apoyada por el Poder Ejecutivo colombiano. Esto costó años, pero, a la larga, dio resultados. 

Cultura ciudadana, responsabilidad de los vecinos, liderazgo claro, apoyo policial. Cuanto nos hace falta un Mockus en Lima. Si fueras peruano, Antanas, ¿no te interesaría hacerte cargo del Ministerio de Justicia?

 

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CHESPIRITO EN LIMA

Chavo del Ocho

Fans chavistas – por el Chavo del Ocho – se les hizo.  Chespirito viene a Lima.

Bueno, esa ya era noticia que se sabía desde hace algunos meses, pero quizás sea necesario contarles más detalles de la obra teatral 11 y 12, que es la que lo trae por una temporada a Perú. Vía el diario costarricense Los Tiempos:

La obra “11 y 12” recrea la historia de “Eloy Madrazo”, interpretado por el veterano actor, un humilde conductor de camiones a quien le aparece la posibilidad de vender sus órganos y ante su disgusto utiliza números (como 11 y 12) para no decir malas palabras.

“Eloy Madrazo es un moralista exagerado. Se parece en eso a veces un poco a mí”, afirmó el comediante.

Y la pregunta de rigor: ¿Cuándo es?. El Comercio responde:

Las presentaciones será desde el 8 al 26 de julio en el teatro del Colegio San Agustín. Las entradas estarán a la venta desde el lunes 2 de junio en Teleticket de Saga Falabella.

Ya saben, el lunes comienza la venta.  Pero durante el fin de semana pueden dejar sus comentarios.

 

PRETENDIENDO CORTAR A LA CORTE

Corte Interamericana de Derechos Humanos

Todo comenzó con una mentira más del diario La Razón, que había adelantado – sin citar fuentes – que la Corte Interamericana de Derechos Humanos no le daría la razón al Perú en la demanda de interpretación del caso Castro Castro.

Recordemos la historia. A inicios del año pasado se planteó un gran revuelo cuando la Corte Interamericana dio su fallo en el caso Castro Castro, referido a la matanza de varios presos en dicho penal en mayo de 1992, a un mes del golpe de Estado dado por Alberto Fujimori. El operativo, incluso, estuvo a cargo del propio dictador.  Como es natural, se ordenaron indemnizaciones y demás tipos de reparaciones, incluyendo un reconocimiento público en el monumento El Ojo que Llora.  El problema para los peruanos era que varios de los fallecidos eran miembros convictos y confesos de Sendero Luminoso.

Como recordarán, la gritería fue enorme: Algunos hablaron de salirnos de la competencia de la Corte, otros quisieron eliminar El Ojo que Llora y se armó toda una discusión sobre la base de mentiras y falsedades sobre lo que decía o no decía la sentencia.  Finalmente, el Estado peruano planteó una demanda de interpretación de la sentencia, para que se incluyera una condena explícita a Sendero Luminoso y se rebajen las reparaciones.  La demanda, por cierto, hasta ahora no ha sido contestada por la Corte.

Volvamos al inicio. Pues la mentira sobre que la Corte ya emitió su sentencia “en contra del Perú” ha sido repetida – cuando no – por el almirante Luis Giampietri, quien ha aprovechado el pánico para insistir con retirarnos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Sorprendentemente – y en buena hora – el gabinete le ha dicho no al Almirante o, para suavizar las cosas, que es una “opinión a titulo personal” y no representa la opinión del gobierno. Incluso Rafael Rey, habitualmente desaforado en este tipo de temáticas han preferido guardar mutis frente a lo dicho por el vicepresidente Frontón.

Ahora bien, hay que ser claros. La demanda de interpretación no va a cambiar el fondo del asunto, que es que hubieron ejecuciones extrajudiciales y que el Estado peruano – y en el ámbito interno, quienes resulten responsables – tiene que responder por ellas. La vida humana de todos se respeta y los asesinatos, masacres y coches bombas de los senderistas no justifican que el Estado tome justicia por su propia mano. Por algo existe un Poder Judicial.

Sí considero importante que la Corte Interamericana haga un deslinde claro con Sendero Luminoso, a fin que nunca más los interesados de siempre vuelvan a arguir que es un organismo “pro terrorista”. De hecho, para los no enterados, el sistema interamericano preparó un completo informe sobre Derechos Humanos y Terrorismo, que da líneas bastante claras de como combatir este problema sin que se tengan que vulnerar derechos fundamentales, cuestión que sujetos como Giampietri intentan desafiar de cuando en cuando.

Por ello es pertinente recordar lo que señaló un informe emitido por el IDEHPUCP sobre esta sentencia:

La discusión en torno a esta sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos prueba lo difícil que es asumir la universalidad de los derechos humanos, así como demuestra que tan abiertas están las heridas de un conflicto que afectó, conviene recordarlo, a decenas de miles de campesinos pobres de nuestro país. El rechazo que produce Sendero Luminoso se ubica como parte de nuestro sentido común, al punto que se ha convertido en una categoría fundamentalmente negativa en el lenguaje cotidiano. Es lógico y consistente que sea así, pues la dimensión de los crímenes perpetrados por Abimael Guzmán trasciende el análisis factual y se ubica en un componente ético esencial de la sociedad peruana.

Cualquier interpretación jurídica que fundamente la corrección de los argumentos se enfrentará con un sentido común con características de verdad revelada, de axioma que anula cualquier discusión. Por si fuera poco, ciertas coaliciones coyunturales buscan y buscarán fundamentar decisiones y rechazo en función de ese sentido común. Como reparar a los terroristas es una barbaridad, también lo es que sigamos siendo parte de un sistema que los protege y los cobija. Asimismo, cualquiera que levante la voz reclamando que todos los seres humanos gozamos de derechos humanos será calificado como partidario del terrorismo. Las escasas referencias a las responsabilidades que le corresponden a Alberto Fujimori – que son referidas expresamente en la sentencia – nos dicen mucho de las razones del ruido y la niebla que se nos quiere tender, tanto frente a esta sentencia como aquella referida al caso de La Cantuta.

Sendero Luminoso no sólo afectó vidas y futuros de miles de peruanas y peruanos, sino que también contribuyó significativamente al envilecimiento moral de la Nación. Sus acciones y su fundamento ideológico terrorista privaron al país de oportunidades de desarrollo en democracia. De allí que la tentación de la mano dura y los más oscuros capítulos de nuestra historia reciente siempre encuentran una conexión con el argumento de la lucha contra el terrorismo, y que el autoritarismo político y social encuentre entonces cabida y cierto apoyo popular, muchas veces reactivo, como cuando observamos el alucinante apoyo masivo a la pena de muerte, a la intervención de las fuerzas armadas y, como no, frente al tema y a las organizaciones de derechos humanos.

Aprender a enfrentar este problema es, sin duda, una de nuestras tareas pendientes como sociedad.

MAS SOBRE EL TEMA:

Ántero Flores Araoz: Salirnos de la Corte es troglodita, pero deben haber cambios

Eduardo Vega, Adjunto en DDHH de la Defensoría del Pueblo: Perú debe acatar los fallos de la Corte Interamericana

Miguel Jugo: La propuesta de Giampietri busca garantizar el indulto a Fujimori

EL DEBATE SOBRE LA POBREZA Y LA DESIGUALDAD

pobreza

La reciente publicación de las cifras de disminución de la pobreza han abierto un debate sobre dos puntos que son cruciales para entender como se mueve la economía peruana.

El primero se circunscribe a saber si es que el crecimiento económico que venimos obteniendo viene produciendo una disminución sustancial de la pobreza. Es aquí donde se ha suscitado el fuego cruzado entre economistas que han cuestionado los métodos estadísticos frente a la posición del gobierno. Como se diría en términos boxísticos:

– En esta esquina, desde Bagdad, cuestionando la rebaja de la base para la medición de la pobreza, Farid Matuk.

– En la otra esquina, en Lima, entre justificaciones de la modificación de la medición de la pobreza y algunos insultos, Luis Carranza y Jorge del Castillo.

De hecho, hoy ha terciado en el debate el ex presidente Alejandro Toledo, quien dijo que las cifras sobre reducción de la pobreza eran exageradas y que no se había tenido en cuenta la inflación. Y de allí se despachó con varios cuestionamientos a dichas estadísticas, a pesar que Raúl Vargas trataba de defender la validación hecha por el Banco Mundial a los guarismos gubernamentales.  Sin duda, esta declaración va a traer harta cola.

Pero este debate estadístico podría dar pase a uno segundo, que me parece mucho más interesante. La desigualdad creciente en el país, a pesar de las grandes cifras macroeconómicas, lo que en realidad fue el gran tema de la campaña electoral del 2006.

Hoy Fernando Vivas, en su columna no televisiva de los jueves, refleja el transfondo del caso más dramático en las cifras presentadas: Huancavelica:

Pero más conmueve –e irrita– el caso de Huancavelica: no solo se mantiene como la región más pobre de todas sino que, entre el 2006 y el 2007, ¡su pobreza ha aumentado de 84% a 85,7%! Conmueve porque esa cifra significa desnutrición crónica y debilidad de ciudadanía que afectará a más de una generación en adelante, e irrita porque uno no sabe si Huancavelica es una excepción a los efectos del crecimiento, explicable por falta de recursos , clima hostil u otras razones particulares, o es la patética confirmación de que estamos creciendo de una manera demasiado egoísta. E irrita más cuando uno piensa que de sus dos congresistas uno es el mataperro Miró Ruiz y su presidente regional es Federico Salas, un líder que sobrevivió por arte de birlibirloque –y por una alianza vergonzante con el fujimontesinismo– a la decadencia de los poderes tradicionales de su región y hoy gestiona, más desde Lima que desde su capital, un paternalismo ineficiente. Súmese la mala elección como indicador de pobreza.

Como vemos, el problema de la pobreza no solo tiene que ver con el crecimiento, sino también con otras carencias, como la de representación política de la que Huancavelica es un dramático ejemplo.  Por eso irrita leer a algunos que hablan de “electarado” cuando no entienden que la realidad del país es más dramática de lo que el lóbulo derecho de su cerebro les hace percibir.

El problema adquiere otra relevancia, luego de leer este comentario en el Blog del Morsa:

En todo caso, ya el gobierno está celebrando y saltando de una pata, sin darse cuenta que en realidad el escenario no es tan bueno ni lindo como el que piensan. Y si aumenta la desigualdad (es decir, si los de abajo sienten que la torta no está siendo repartida por igual), la gente protesta. Hay menos pobres, pero los que se quedan atrás, como que nadie los saca de allí.

Ojo. Generalmente junio es el mes donde se intensifican las protestas sociales. Así que, entre un gobierno triunfalista y provincias que quieren saber cuando les llegará su parte de la torta del crecimiento, el escenario se nos pinta complicado y nos hace percibir un invierno bastante caliente. Y sin las reformas de fondo que el gobierno debió emprender desde que Alan se puso la banda el 28 de julio de 2006.

Que conste que se los advirtieron desde la campaña electoral del 2006. Luego no se quejen si ven a Humala o Hernán Fuentes en Palacio de Gobierno.

MAS SOBRE EL TEMA:

RPP: Alejandro Toledo habla de las cifras y de Alan

Luis Negreiros (APRA): Toledo está celoso de cifras de reducción de la pobreza

Mirko Lauer: La ex pobreza

Fernando Vivas: Pobres y lejanos

Marco Sifuentes: ¿Por qué hay menos pobres en el Perú?

Roberto Bustamante: Pobreza y desigualdad

ZEUS DEL OLIMPO ¿2020?

Alan en olimpiada Beijing - El Comercio

Amables lectores de Desde el Tercer Piso, tengo que comunicar que el estado de salud mental del Presidente de la República está cercano a la demencia senil.

Porque, digamos, luego del papelonazo olímpico de la semana pasada, otra cosa no me puede explicar que se vuelva a insistir con el cuento de los Juegos Olímpicos, esta vez para el 2020.

Frases de Alan de hoy (cortesía de Andina):

“El Perú va a presentar su candidatura para el 2020 definitivamente. Y que no le tengan miedo los apocados, los deprimidos, los que juegan en segunda y tercera división, mejor que se queden en la tribuna y que dejen al Perú jugar en primera”

“Claro que el Perú va a ser, sí señor, escenario de una olimpiada porque Perú ha sido un país de civilización, es un estado-civilización, y tiene todo el derecho de que vengan todos los pueblos de la tierra”

“Cuando sea el segundo centenario de la República del Perú, ¿no podemos pensar en ser sede de Juegos Olímpicos? ¿Les asusta tanto (…)? ¿Quién los ha derrotado? ¿Por qué no pueden pensar en grande? Plantéense grandes objetivos

No le vendan derrotismo al pueblo peruano, no le vendan pequeñez, por el contrario, los que tenemos la responsabilidad de estar en un sitio importante, tienen la obligación de vender grandes metas, ambiciones, altura”

Bueno, si el Presidente insiste con esta locura, bien podría pedirle asesoría a los bloggers Carlos Wertheman y Marco Sifuentes, que ya tienen listas algunas ideas para la próxima olimpiada.

Por favor, señores importadores de litio, apiádense de este paísito pobre pero honrado y manden sus respectivas donaciones a Plaza de Armas s/n, Palacio de Gobierno. Preguntar por Alan. Gracias.

MAS SOBRE EL TEMA:

Fabber te explica que es un “Estado – Civilización”

Y PARA AUMENTAR EL ROCHE:
Ni Alan puede presentar la candidatura, ni podremos ser olímpicos en el 2020. Gracias Alan, una nueva patinada nacional.

EL PERRO DEL HORTELANO Y EL POBRE

Odie

Mejor regalo (tardío) de cumpleaños no pudo tener el Presidente de la República. Un estudio hecho por el INEI, con el aval del Banco Mundial presentó cifras que le sonaron a música celestial o a La Vida es un Carnaval:  la pobreza en el país se habría reducido de 44% a 39%. 

E inmediatamente los panegíricos salieron a la orden del dia. Y Mauricio Mulder se despachó con una columna en la que decía cosas como estas:

Pero lo que más les duele a los monopolizadores de la intelligentzia nacional es que el gobierno no se amilane. Que no se deje llevar por esa grita ni que se vea arrastrado por la “ agenda” impuesta por los medios. Es claro que no se trata tampoco de hacer oídos sordos a la crítica o de soslayar la opinión discrepante. Nada más alejado del actual gobierno el que se le suponga intolerante o sectario, cuando muy pocos gobiernos de partidos en la historia pueden mostrar la mayoritaria cantidad de independientes entre sus huestes.De manera que con tranquilidad y a velocidad crucero, los resultados aparecerán. Y a mí me parece que el más importante, el que merece de por sí toda la atención de los medios, el que se basta por sí mismo e impide que la grita altisonante de la ultra  melle la moral nuestra es el de la radical reducción de la pobreza que se ha anunciado ayer. 39.7% ¡Once puntos en menos de dos años!

 

 

Mulder no puede quejarse. Ayer todos los medios le dedicaron las primeras planas a tamaño anuncio.

Y su jefe se mandó con todo. Dijo que solo habrá 10% de pobres en el 2016, es decir, en 8 años. El “pensamiento en grande” plasmado por Alejandro Miró Quesada Cisneros en un editorial que fuera criticado veladamente por Augusto Álvarez Rodrich, el mismo de las olimpiadas que no se realizarán en sueño peruano y el que parece ser un homenaje a aquel vals de Pinglo titulado Sueños de Opio, en su máxima expresión.

Como yo lo veo, las cifras anunciadas eran, para el gobierno, el triunfo de las recetas para acabar con el Perro del Hortelano, que no es otra cosa que esta visión de la economía y la política que combina un discurso en favor de un solo tipo de inversión privada que tiene a la “modernidad” como motor constante hacia un progreso que solo vendrá con grandes cantidades de dinero, sin que se tome en cuenta otro tipo de propuestas, en la que los críticos son estigmatizados y los derechos humanos dejados de lado.  Chorreo, crecimiento económico son sus vocablos, pero ni les hables de reformas institucionales o desigualdad. Son palabras que no están en su vocabulario regular.

Por eso es que la santificación de las cifras anunciadas el lunes es tan importante. Y por ello es que personas como Farid Matuk tienen que anunciar desde Irak que nos han distorsionado las cifras de medición de la pobreza a través de dos factores:

El primero de ellos ha sido modificar el centro de gravedad de la población de referencia, es decir donde esta el centro de la sub-muestra que determina la línea de pobreza. Desde el año pasado, el centro de gravedad son los hogares ubicados en el 38% de la distribución del ingreso, mientras que todos los estudios anteriores tenían por centro de gravedad el 40% de la distribución del ingreso.

Es matemáticamente posible demostrar que centros de gravedad más cercanos al cero de la distribución del ingreso, implican líneas de pobreza mas bajas, y por lo tanto más hogares dejan de ser pobres.

El segundo de ellos ha sido modificar el rango de referencia de la población que determina la línea de pobreza. Desde el año pasado, el rango de referencia son dos quintos de la población, mientras previamente era únicamente un quinto de la población. Ahora se tiene como rango de referencia los hogares ubicados entre el 18% y el 58% de la distribución del ingreso, mientras que antes eran los hogares ubicados entre el 30% y 50% de la distribución del ingreso.
Es matemáticamente posible demostrar que la ampliación del rango de referencia que incluye más que proporcionalmente hogares cercanos al cero de la distribución del ingreso, implica líneas de pobreza más baja, y por lo tanto más hogares dejan de ser pobres.

En otras palabras, muchachos y muchachas que leen este blog, con la simple modificación de dos variables nos modifican el panorama. Esta explicación me resulta más viable que el crecimiento de determinadas actividades para fundamentar el porque de tan extraordinarias cifras.

Pero hay un tema adicional que el estudio del INEI no ha podido ocultar. Que las cifras de pobreza y pobreza extrema se siguen concentrando de manera fuerte en la sierra y, sobre todo, en la zona sur.  Es decir, el dichoso crecimiento económico no genera más igualdad. Como lo conversaba ayer con otro Farid (Kahhat), el país puede tener ingresos medios, pero generar no solo crecimientos distintos, sino también índices de desarrollo humano diversos en cada región. Pasa entre el norte y el sur de México, pasa entre la costa y la sierra del Perú.

Roberto Bustamante redondea la idea:

Otro tema, ya para que me acusen de derrotista, es la desigualdad económica. Como señalé, en efecto, a nivel macro Chile pudo haber crecido económicamente, pero eso no lo hace un país menos desigual que Perú, donde el quintil superior es enormemente más rico que el quintil inferior, en términos de ingreso económico per cápita. Seguimos apostando por el chorreo como modelo, pero no para acortar las brechas entre los que ganan demasiado y los que ya se están ganando alguito.

¿Nos quedan ganas de celebrar?

MAS SOBRE EL TEMA:

Augusto Álvarez Rodrich: Mejor, ¿imposible?

La República: Presidentes regionales dudan de cifras de reducción de la pobreza

Roberto Bustamante: Menos pobres en el Perú

Entrevista a Pedro Francke en Rumbo Económico 

ASESINO Y MENTIROSO

Miro Ruiz

La historia ya la conocen más o menos: el congresista nacionalista Miro Ruiz mató al perro de su vecina por supuestamente matar a su pato.  Para algunos, parte del foklore local de nuestros congresistas, para otros – me incluyo – un nuevo atentado contra los derechos de los animales y para otros tantos, señal de que este personaje necesita un psiquiatra.  El asunto es que ni Ollanta Humala lo defendió.

La primera reacción del sujeto fue decir que no había matado al can. De hecho, su ex profesor Carlos Melendez (en la blogósfera “Jorobado de Notredame”) le creyó o por lo menos esperó una contrastación de los hechos.

Pues hoy se conoció la verdad. Vía Perú.21:

El congresista Miro Ruiz Delgado reconoció que mintió al país, al aceptar que mató, de un balazo, a un perro llamado Matías, en Chaclacayo.

 

En conferencia de prensa, el legislador upepista pidió perdón al país por la mentira y aseguró que, en un principio, negó haber usado su arma contra el animal por sentirse “presionado” por las calumnias que se dijeron en su contra.

 

“Errar es humano y yo, como cualquiera de ustedes, soy mortal. No estoy exento de cometer errores, pero eso no constituye una justificación alguna para evadir mi responsabilidad ante este hecho muy lamentable. Por eso, estoy aquí para pedirles perdón públicamente. Espero que mis hijos me entiendan por el daño que les he causado durante estos días. De una manera muy especial, quiero pedir perdón a la señora Lina Ventura, propietaria del can y a todos sus familiares. (…) Efectivamente, me vi presionado ante tanta calumnia. Hoy estoy aclarando y diciendo la verdad.”, dijo el legislador.

 

Asimismo, Ruiz Delgado aseguró que acatará la posible sanción que determine la Comisión de Ética del Congreso.

Pues bien, a este señor bien le valdrían 120 días fuera del Congreso y sin goce de haber por matar a un animal indefenso – amen de que tendría que aclarar de donde sacó el arma – y por habernos mentido a todos los peruanos.

Y claro, como dice Tanaka, bien valdría la pena ir viendo como reformamos en serio el sistema político.