EL ROL DEL PERU EN LA REGION

Desde este espacio he sido, soy y seguiré siendo crítico de una gestión de gobierno que parece no tener como prioridad la ejecución de reformas claras ni una visión de futuro que nos introduzca, verdaderamente, en el camino del desarrollo. Sin embargo, una actitud crítica no debe caer en el extremo de la mezquindad a la hora de reconocer aciertos.

Hago esta introducción dado que me he quedado gratamente sorprendido por el comportamiento que ha tenido Alan García frente a la crisis Colombia – Ecuador – Venezuela. El Presidente ha sido claro en mencionar tres puntos claves: la intromisión colombiana en territorio ecuatoriano y la mentira posterior para negarlo estaba fuera de las reglas de juego, la OEA puede ser el potencial escenario de resolución de conflictos, Caracas debe mantenerse lo más lejos posible de la hoguera que ha contribuido a atizar.

En medio de un escenario regional donde los países llamados a decir algo – Argentina, Brasil y Chile – se callan la boca en los 7 idiomas o miran hacia el techo, por primera vez en lo que va de su gestión, García logra configurar una visión clara e independiente de su política exterior. No deja de apoyar los esfuerzos de Uribe para combatir el terrorismo, pero le recuerda que esa lucha debe emprenderse dentro de estándares internacionales y en el respeto de las reglas del Derecho y no como pretende Estados Unidos. Asimismo, intenta canalizar el lógico enojo del presidente ecuatoriano hacia canales diplomáticos y sacar a Chávez de uno de los juegos más peligrosos a los que nos ha llevado su megalomanía bolivariana.

En este espacio hemos criticado anteriormente la ausencia de una política exterior clara en el año de las cumbres internacionales y, en particular, ante dos temas que estaban presentes en ese comentario: la relación con los miembros de la Comunidad Andina y la reacción frente a las potencias internacionales cuando las mismas tuvieran actitudes dignas de no ser respaldadas. García ha intentado preservar la unidad de la CAN a la que varias veces ha petardeado en los hechos y, a la vez, manda un mensaje a Washington que debiera ser la tónica de los gobiernos latinoamericanos: somos socios comerciales, pero no por ello avalo todo lo que haces. A ello debe sumarse una posición clara frente al chavismo, que no implique, a la vez, la satanización de las protestas internas, tal como ya se viene presentando en estos momentos.

Sin duda, se ha dado un buen paso que puede ser el inicio de una buena política. En Torre Tagle, debieran tomar nota y comenzar a perfilarla.

MAS SOBRE EL TEMA:
Editorial de El Comercio: Un conflicto que debemos disipar, no atizar
Augusto Alvarez Rodrich: Bien jugado
Santiago Pedraglio: Ecuador – Colombia ¿vendrá la muerte?
Mirko Lauer: Correa ¿qué está transportando en esa mochila?
Carlos Meléndez: Una alternativa para comprender las tensiones entre Colombia, Ecuador y Venezuela
Laura Arroyo Gárate: Jugadas ¿bajo? la mesa
La Columna de Tobi: Negocios geopolíticos
La Hora del Pucho: ¿El plan de Chávez para dominar Sudamérica?

10 thoughts on “EL ROL DEL PERU EN LA REGION

  1. García fue políticamente correcto, eso es lo que se celebra. Creo que Colombia se ha justificado ampliamente al mostrar las vinculaciones de las FARC con el gobierno Ecuatoriano el cual había negado hacia poco su presencia en su territorio. Si Colombia hubiera sido escrupulosa con el derecho internacional, el tramite que hubiera tenido que realizar habría permitido que los terroristas escaparan.Colombia ya pidió disculpas y pide que se dirija la atención al origen del embrollo: las FARC.

    Me gusta

  2. Otrosi: me parece tonto comparar la incursión colombiana con la intervención en Irak. La legalidad de la acción emprendida por los EEUU esta todavía en discusión (el inefable Kofi Annan no llego a explicar como se lo pidieron en que consistia la “ilegalidad”). Ademas la misma ONU (la de Kofi, por cierto) asumió por legitima la invasión con resoluciones posteriores donde incluso se extiende la permanencia de la fuerza multinacional.

    Me gusta

  3. Estimado, sin duda el papel de García merece el reconocimiento que haces, pero acá va la nota pesimista: no sé hasta qué punto pueda indicar el inicio de un viro en la política gubernamental.La reacción de García obedece a su propio carácter (digamos que no es experto callando opiniones, sean estas buenas o malas) y, por otro lado, desea una vez más desligar su tendencia de la de Chávez (con lo cual acierta, a mi modo de ver).Pero de ahí a especular que su tendencia descalificativa vaya a virar, no es tan seguro. Ahí tenemos la tercera entrega del “Perro del hortelano” para comenzar. Aún falta andar, para que el Presidente decida cambiar su forma de dirigir el país.Saludos.

    Me gusta

  4. El que se está callando en siete idiomas eres tú Godoy. Sabes perfectamente que Uribe se cargó el campamento de las FARC para romper la denámica de la liberación de secuestrados por las FARC, que estaba funcionando pero que ponía en una situación incomodísima a Uribe. Ese gusano no deseaba que Chávez y Sarkozy pasaran encima suyo negociando la liberación de Ingrid Betancourt y ha pateado el tablero. Y, desgraciadamente, está justificando alguna acción similar que haga Chávez en el futuro.

    Me gusta

  5. Guille: Gracias por la visita, pero justamente lo que diferencia a los bárbaros de los países civilizados es el respeto al derecho internacional. Que deben investigarse los vinculos entre las FARC y personajes del gobierno ecuatoriano, estoy de acuerdo. Pero ello no puede llevar a ignorar reglas.Por cierto, sobre Irak, hay varios libros e investigaciones que recuerdan que dicha invasión fue ilegal y que los pretextos fueron falsos.Laura:Lo que expreso es un deseo. Si, es cierto, esto ha dependido de un cálculo (esta vez bien hecho) de Alan. Pero si nuestra Cancillería logra estabilizarlo y convertirlo en una visión macro si se puede lograr algo más. El problema, como sostienes, es que no tenemos a un presidente precisamente conciliador. Javier:Creo que el tema tiene que investigarse a fondo. Lo que si no se puede hacer es justificar a las FARC o darles un margen de legitimidad que no tienen.

    Me gusta

  6. Ves Godoy que cuando ponderas con imparcialidad a García, te destrozan los habituales comentaristas del blog.Hay gente que opina con el hígado mas que con la cabeza.

    Me gusta

  7. Hoy Vasquez Bazan ha publicado un informe desclasificado de la US Defense Intelligency Agency que dice que Alvaro Uribe trabajaba para el Cartel de Pablo Escobar. He revisado la biografia de Uribe en diferentes web sites y muchas de los puntos del informe coinciden. De ser cierto, entonces cuando Chavez le dice narcotraficante seria cierto. Y si es cierto confirmaria que al Tio Sam no le importa el pasado de la gente mientras le sea util.

    Me gusta

  8. Verdades sobre Colombia por César HildebrandtSe calla en siete idiomas, cien dialectos, novecientos silencios la gran prensa de uniforme caqui.Nos quiere hacer creer que en la computadora portátil de Raúl Reyes –una de las tres “que quedaron intactas” después de un bombardeo que mató a 22 personas y defolió 800 metros cuadrados de selva tupida– figuraban “las próximas citas clandestinas” (sic) con Hugo Chávez, el “agradecimiento” por “los 300 millones de dólares recibidos de Chávez” (sic) y la “posible compra de 50 kilos de uranio enriquecido” (sic). Esa gran prensa es estúpida y cree que todos somos estúpidos. Y la verdad es que la ignorancia y la desinformación producen miríadas de estúpidos creyéndose lo que leen, escuchan y ven. Pero no se puede estupidizar a todo un pueblo y menos a un continente entero.La gran prensa latinoamericana y la prensa peruana en particular no les dicen a sus lectores algunas verdades de a puño.No les dicen, por ejemplo, que el operativo en Sucum­bíos, Ecuador, fue un diseño de los asesores militares israelíes que actúan junto a los norteamericanos detrás de la inteligencia colombiana. El vínculo entre el Mossad y Colombia empezó con el agente israelí Yair Klein, entrenador de las primeras fuerzas paramilitares colombianas en el Magdalena Medio. Klein llegó a entrenar a los hermanos Fidel y Carlos Castaño y a Eduardo Rueda Rocha, uno de los ­asesinos del candidato Luis Carlos Galán. Ahora Klein está detenido en Moscú por una orden de Interpol. El gobierno de Colombia no hace muchos esfuerzos por extraditarlo, a pesar de una orden dictada al respecto por un tribunal de Manizales.No les dice a sus lectores la gran prensa que esta provocación colombiana tiene como telón de fondo el intento de ­Uribe de reelegirse, contando como cuenta con el apoyo de la extrema derecha colombiana y del Estado terrorista que preside George Bush. Por eso es que incluir a Chávez “en los hallazgos de la computadora de Reyes” era imprescindible. Por eso es que evitar cualquier otra liberación coordinada por Chávez era un imperativo (y la liberación de Ingrid Betauncourt ya se insinuaba como posible después de las coordinaciones entre Sarkozy y Chávez). Matando al segundo de las FARC se daba un paso de gigante en el bloqueo de cualquier salida política o diplomática del conflicto y se ponía un punto final sanguinario a cualquier otra mediación de Chávez.Tampoco les dice la gran prensa a sus desavisados oyentes y televidentes que el hecho de que la OEA no haya condenado la agresión colombiana es una de las peores vergüenzas de la historia de esta región. Hemos vuelto a la época en que la OEA era, como en 1960, la toallita higiénica superabsorbente de la Casa Blanca (y de su mequetrefe preferido, en este caso el señor Uribe).Tampoco se puede leer en ­esa prensa que el operativo terrestre de Colombia estuvo destinado no sólo a llevarse los dos cadáveres que eran el botín principal –el de Reyes y el del guerrillero y cantautor de la emisora de las FARC Julián Conrado– sino a rematar a algunos heridos. Lo demuestra el hecho de que seis de ­esos cadáveres aparecieron ­apilados en una esquina del campamento y cuatro de ellos, por lo menos, tenían disparos en la espalda.Y no se leerá en esas hojas surgidas del consenso conservador guerrerista, que está probado que no hubo combate ni persecución –tal como señaló el ministro de Defensa colombiano– y que sí, en cambio, está comprobado que el territorio ecuatoriano fue violado por segunda vez en la madrugada del 2 de marzo, cuando un comando de la Fuerza Aérea Colombiana, premunido de visores infrarrojos, sacó en helicópteros a todos los soldados que habían participado en el exterminio del frente 48 de las FARC.También está probado que la incursión aérea penetró diez kilómetros en tierra ­ecuatoriana, dado que el ataque vino del sur –tal como no dijo el ministro de Defensa colombiano–. Eso lo prueban las marcas en la copiosa vegetación, la forma de los cráteres de las cuatro bombas lanzadas por la aviación colombiana y las marcas de fuego aéreo de metralla en los muchos árboles que ocultaban el campamento.Colombia ha acusado al ­Ecuador, bajo el paraguas de la impunidad puesto por Bush, “de complicidad con las FARC”. Nada más irresponsable. Ecuador ha destruido, a lo largo de los últimos años, diecisiete bases de la guerrilla colombiana en territorio ecuatoriano y se prestó inclusive para la operación de captura de Simón Trinidad, el llamado canciller de las FARC, hecho ocurrido en pleno Quito y con la colaboración de agentes de la CIA. Como se recuerda, el gobierno títere de Colombia permitió que Trinidad fuese llevado por agentes de la CIA a los Estados Unidos, donde purga una condena de 60 años de cárcel. No sólo eso: durante el régimen de Alfredo Palacios, la inteligencia colombiana, autorizada por el ejército del ­Ecuador, capturó a una decena de guerrilleros de las FARC que estaban internados en una clínica en Quito. Y es más: a pesar de las venenosas fumigaciones realizadas por Colombia en amplias zonas fronterizas con Ecuador –descocalización pagada por los Estados Unidos para Colombia pero que el viento convertía en binacional–, la diplomacia de Quito trató el asunto con ­una serenidad tan profesional como poco eficaz (Colombia continuó con sus vuelos tóxicos hasta que la experiencia empezó a desaconsejarlos).Colombia es un peón de los Estados Unidos. Uribe quiere reelegirse. Estados Unidos aspira a un conflicto regional que termine con Chávez y, si se puede, con Correa. Uribe debe destruir cualquier salida pacífica al endémico problema de una izquierda que se fue al monte porque en las ciudades, sencillamente, la asesinaban. Y como si todo esto fuera poco, el 31 de diciembre de este año termina el acuerdo que le permite al gobierno estadounidense tener una base militar en Manta, Ecuador. Correa ya ha dicho que ese acuerdo no será prorrogado. Algunas azafatas de la prensa peruana ya han dicho que Tumbes podría reemplazar a Manta, pero si se mira el mapa se verá por qué Manta importa tanto para el llamado Plan Colombia, un diseño abiertamente militarista que sólo ahora empezamos a conocer en la peor de sus vertientes.

    Me gusta

Agregar un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Cambiar )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Cambiar )

Connecting to %s