LA “ETICA” DE LA RAZON

A diferencia de otros días, hoy revise los diarios en la tarde, dadas las otras ocupaciones que tenía durante el día. Como es mi costumbre, ví La Razón, como cada día, para ver que es lo que piensa el fujimorismo mediático más abierto y abyecto.

La nota principal de este diario hoy ha sido la famosa planilla secreta del Ministerio de Economía y Finanzas, de la cual todos los medios ya han hablado y ellos presentan como gran primicia.

Dos cuestiones que delatan la ética periodística de este medio:

PARRAFO 1:
LA RAZON detectó que sólo a través del Cafae 470 trabajadores del MEF entre funcionarios, directivos y otros recibirán por todo este año la suma de 28 millones 423 mil 240 soles

A John Colonio, autor de la nota, cabría recordarle que fue El Comercio quien dio a conocer los datos proporcionados por la Contaloría. Es más, fue dicho diario quien publicó en su web las planillas secretas del MEF.

PARRAFO 2:
De la misma manera los integrantes del Tribunal Fiscal, la entidad que resuelve en última instancia todos los reclamos tributarios, es decir quienes resuelven nuestros reclamos sobre impuestos también reciben por Cafae sin pagar impuestos por una parte importante de sus ingresos.

Y aquí me dirijo a Uri Ben Schmuel, director del medio en cuestión. A estas alturas, todos sabemos que usted y sus periodistas son asiduos lectores de blogs y, de hecho, a Fantomas, Fabber y Ocram los han citado como corresponde. Vale su esfuerzo por reconocer a la blogósfera. Sin embargo, su periodista encargado de hacer la nota olvidó que, como pequeño detalle, el dato sobre los pagos irregulares al Tribunal Fiscal fue obra y gracia de una verificación de este blog.

Quizas los amigos de La Razón puedan recordar todas las veces que han visitado Desde el Tercer Piso. Aquí, una de las tantas:

mail.montecristo.com.pe (Telefonica Del Peru S.a.a) [Label IP Address]
Lima, Lima, Peru, 0 returning visits

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3rd August 2007 16:22:39 No referring link
desdeeltercerpiso.blogspot.com/
3rd August 2007 16:25:15 No referring link
desdeeltercerpiso.blogspot.com/
3rd August 2007 16:25:43 No referring link
desdeeltercerpiso.blogspot.com/
3rd August 2007 16:26:28 No referring link
desdeeltercerpiso.blogspot.com/

A diferencia de otro caso de la misma casa editora, aquí no ha existido un plagio. Pero si una falta ética bastante seria, al pretender hacer pasar como suya una investigación que corresponde al diario más antiguo del país y a una página en Internet que, con modestos recursos, saca pequeños datos verificables. Una pasadita por el curso de Deontología, no les vendría mal.

PD: Uri, ¿no que los caviares no valiamos nada?

6 thoughts on “LA “ETICA” DE LA RAZON

  1. Ese pazquin debe estar queriendo algo. Cuando algo denuncia es porque quiere mas publicidad del estado o quiza porque han pedido que Garcia otorgue indulto al corruptelo de Wolfeson.

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  2. oe godoy, no pues, cómo se te ocurre mencionar la palabra ETICA junto con esta pandilla de mercachifles de la mafia… a estas alturas uri y su mancha DE LÚMPENES estarán preguntándose qué rayos significa esa palabra porque de hecho que no está en su diccionario.

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  3. En primer lugar creo que El Comercio en su edición web sólo publicó un listado frío de personal en eL MEF y eso no es ninguna investigación, de cuando aquí el decano es padre de las investigaciones sobre sueldos. Ahora que se puede esperar de caviares si todo la vida han mamado a costa del estado y tiene como seguidores a rojos

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  4. De la expresión, su ilusión.La libertad de expresión es una ilusión similar a las de David Copperfield (el mago), quien, mientras nos distrae (nos entretiene, en términos de los conocedores) mostrándonos la paloma, aprovecha por lo bajo para meternos la mano y llevarse el oro y el moro. Si sabiendo esto, aún creemos que gozamos de libertad de expresión, qué ingenuos (por no decir otra cosa) que somos.La libertad de expresión es un invento moderno. En la época de los reyes los únicos que podían expresarse eran, adivinaron, los reyes. Los demás tenían que asentir o morir. Con el tiempo, los reyes se fueron muriendo y esos demás empezaron a expresarse. Hoy en día, cuando a la cabeza del gobierno en lugar de reyes tenemos a pares nuestros, nos hemos asegurado de que esa facultad, la de la expresión, sea libre, no solo de hecho sino también de derecho: la hemos incorporado –el papel aguanta todo– a la carta magna, a la constitución, o sea, a la ley de leyes. Hablando concretamente, cuando nos referimos a la libertad de expresión hablamos de libertad de prensa, una libertad a la que los gobiernos dictatoriales le tienen aversión total. Sencillamente, a estos gobiernos dictatoriales no les conviene que haya por allí gente deslenguada que les esté jorobando sus planes desde el campo de las ideas, ideas para ellos, siempre desestabilizadoras. Por lo tanto, a esa prensa rebelde, díscola, según esos gobiernos dictatoriales, hay que callarla. Como sea. Como diría un chileno: Por la razón o por la fuerza. Pero esa característica ostensible de los gobiernos dictatoriales (Cuba, China, la URSS, la Uganda de Idi Amín, el Perú de Velasco, el Chile de Pinochet, Corea del Norte, la Camboya de Pol Pot, etc.) no es exclusiva de ellos. Esa característica (la de mediatizar o anular a la prensa opositora) se da en cualquier gobierno que pretenda hacer de las suyas. Y ese gobierno, así lleve la etiqueta de “democrático”, no está exento de esa tentación. Sobre todo, considerando que detrás de ese gobierno están los rasputines (Malditus, Chichitas, Francamente-tiraditos, etc. y sus respectivos empleadores) que lo pusieron en palacio valiéndose de un proceso que, creen ellos, nos han hecho creer que es democrático. Y son esos mismos rasputines, quienes a través de métodos heterodoxos (o sea, todos, menos los abiertamente represivos) ejercen un férreo control sobre la libertad de prensa. Estos rasputines se encargan de montar para la platea un escenario donde le presentan al público una modélica “libertad de prensa”, que es la que supuestamente existe en los medios escritos, de radio y de televisión. Eso sí, se guardan de decir que a esta supuesta “prensa libre” la tienen agarrada de las pelotas por medio de 1) los jugosos contratos publicitarios ofrecidos por los detentadores del poder real o sea el dinero; o 2) por medio de aceradas y filudas espadas de Damocles de tipo judicial o tributario; o 3) recordándoles constantemente que la estabilidad laboral de sus hablantines empleados depende de cuán bien se porten con los auspiciadores o con los dueños miembros de las agrupaciones de medios de comunicación (hablando claramente, la SNRTV). Y cuando hablamos de contratos publicitarios no sé por qué se me viene a la mente las páginas enteras, sábanas publicitarias, que Saga Falabella, Ripley, Plaza Vea, etc. compran en “El Comercio”. O la cantidad de anunciantes que un programa “tan constructivo” en ATV exhibe –tanto en los cortes como al inicio, durante y hasta el cierre del programa, inclusive– como si fuera la pulpería rediviva de Ferrando y que es conducido, dirigido, por una “periodista” que ha puesto su credibilidad en venta y al servicio del anunciante que mejor le pague, porque ella, ella vende. Y en cuanto a deudas tributarias, se me ocurre pensar en dueños de canales que alegan que la SUNAT no les debe cobrar a ellos sino a sus socios, que serán sus socios pero que ellos no saben nada. Y sobre estabilidad laboral, pienso en los casos de César Hildebrandt, expelido de Canal 2 por incompatibilidad de caracteres, o de Karina Borrero, puesta en la calle por el Canal 7 de la Tello, o de Patricia Salinas, viéndose obligada a renunciar a Expreso por censuras e imposiciones de los dueños, o de Beto Ortiz, sacado primero de Canal 5 y luego de Canal 11 por ejercer su periodismo o su libertad de opinión.O, en la otra acera, los casos de la Valenzuela, enmudeciendo sobre lo de Mohme a cambio de su permanencia televisiva, o de Carlos Álvarez escupiendo pestes (injurias y difamaciones) de todo el mundo excepto de quienes le dan de comer (la venalidad de este “genial” cómico –genial sólo para los despistados– es incurable), o de la Palacios, enmudeciendo sobre el mismo tema (Mohme) pues se trata de uno de los dueños de su canal, o de Raúl Romero lamiéndole descaradamente el trasero a Jürgensen para que le dé permiso de soltar sus cotidianas estupideces, o de Carlos Carlín (el Laura Bozzo en versión claun) “hablando babas” desde Perú21 y diciéndole –con una absolutamente nula autoridad moral– chupamedias a Alejandro Guerrero, o las columnas procaces de Malditus, Pedro Salinas, Bedoya Ugarteche, son ejemplos de que la libertad de expresión que se practica aquí es de mentirijillas. En el fondo de todo esto subyace este hecho: O te callas (o dices lo que me conviene) o te vas de mi periódico, radio, canal, etc. La libertad de expresión, pues, aquí o allá, y ahora como antes, sigue siendo prerrogativa de los reyes. Y actualmente los reyes son, adivinaron, los que tienen el billete. Hello Murdoch. Hello Ivcher. Hello Cúneo. Hello Agois. Hello Miroquesadas. Hello Delgado Parkers (Manuel, Genaro, Hugo). Hello SNRTV. La verdadera libertad de expresión es la que tienen los recién nombrados. Los demás, humildes plebeyos, lo único que tenemos es, de la expresión, su mera ilusión. Nota. Recomiendo escuchar entrevista de hoy 6 de setiembre de Hildebrandt a Tomás Hirsch donde también tratan de este tema http://aldiaconhildebrandt.blogspot.com

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