DOS DESDE URUGUAY

Hoy decidí que este blog se relaja un poco. Así que los dejo con un par de canciones que he escuchado en estos días y que, curiosamente vienen de un lugar al que vemos poco a pesar de la cercanía: Uruguay.

El primer video es de Jorge Drexler, ganador del Oscar por Diarios de Motocicleta y que drá un concierto en Lima el 13 de Octubre (Polideportivo PUCP, para más señas). La canción se llama Milonga del Moro Judío:

Buen fin de semana.

UNA HISTORIA DEL FRAUDE 2000

Esta historia no la he contado antes, pero creo que es pertinente ponerla en la memoria de todos los que pasan por este espacio. Trata de como me vi involucrado de manera indirecta y casual en una de las mayores mentiras de la historia peruana. Pero, sobre todo, demuestra que la elección del año 2000 fue un auténtico fraude.

10 de abril de 2000. Era lunes, al día siguiente de uno de los días más largos de mi historia personal y de la historia del país. Luego que estuviera con mi polo de Transparencia verificando cuantas infracciones a la Ley Electoral se cometían el día anterior y de indignarme con el cambiazo de las cifras de la tarde – noche anterior, me disponía a iniciar una mañana en la PUCP, con mi Liberación bajo el brazo. En clase de Filosofía Antigua, ningún comentario sobre lo de ayer, pero claro, el clima hervía y la convocatoria a la marcha para hacer presión y evitar que el Chino se proclamara vencedor en primera vuelta – contra la voluntad popular – no se hizo esperar.

Fui a casa a almorzar y de allí salir para el Centro. Cuando llegué, veo a mi abuela viendo Canal N y en la pantalla, un lugar que me parecía bastante familiar.

La noticia, que semanas más tarde contó Caretas, decía más o menos así:

Jorge Enrique Mejía (el sujeto que ven en la foto) fue encontrado el 10 de abril, manipulando actas electorales en una cabina pública de Internet en el exclusivo distrito limeño de La Molina.

Sorprendido por periodistas de Canal N, Mejía aseguró trabajar para la organización política oficialista Perú 2000. Explicó además que se encontraba ingresando resultados de mesas de votación del distrito de San Borja, a una página web del mencionado grupo político.

A pedido de la Asociación Civil Transparencia, la página web fue cancelada, ante la posibilidad de que sea una puerta falsa de acceso a los sistemas informáticos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, ONPE.

Ahora les cuento la historia detrás de esa noticia.

Por esa época, como toda familia de clase media, había que ver de donde obtener más recursos para continuar para adelante. Mi mamá se asoció con tres personas con las que trabajaba y puso unas cabinas de Internet en el Centro Comercial La Fontana, que ustedes ubican en la cuadra 52 de Javier Prado Este, por el Colegio Recoleta.

Pues bien, ese día, mientras solo estaban los chicos que atendían, llegó esta persona, Jorge Enrique Mejía a las cabinas. Pidió tiempo libre. En sus manos tenía varias actas de sufragio. La dirección que apretó remitía a un servidor en Nueva Zelanda que lo conducía a una página en la que ingresó una serie de resultados electorales, similar a la que tenía la ONPE para registrar sus resultados.

Mejía sabía que había poca gente a esa hora. De hecho, un muchacho que fue el primero que contrataron para que atendiera, se fue a las pocas semanas a trabajar a la ONPE, que en ese momento sabemos que estaba controlada por el gobierno. No era difícil deducir quien le había dado el dato de un lugar discreto donde poder hacer lo que todos sabemos que hizo.

Afortunadamente, un cliente vio la página, las actas y salió a llamar por teléfono público. A los pocos minutos, llegaron las cámaras de Canal N y lo pescaron al tipo con las manos en el mouse. Mejía salió raudamente y tomó un taxi. Los reporteros de N lo persiguieron por Javier Prado, el auto se dirigió a un local en la cuadra 10 de la avenida Rosa Toro, donde funcionaba un local de Perú 2000. Allí le tomaron la foto que fue portada de Caretas durante una semana. La revista descubrió que Mejía pertenecía a una mafia de hackers que habían saboteado el sistema de la UPC para alterar sus calificaciones y aparecer como canceladas sus boletas de pago.

Desde ese día, tengo el pleno convencimiento que esa página no solo había sido operada desde la cabina con la que tenía vinculación – y que hace varios años que no existe – sino desde otros puntos de Lima y del país. Y me confirmó que dicha elección no solo era inconstitucional, sino que se había hecho trampa.

Desconozco si Mejía fue procesado por este caso. Lo único cierto es que, con o sin sentencia, esta historia nos demuestra lo que fue una década de oprobio.

RESCATANDO AL SOLDADO FAVRE

FORSUR en crisis, con intolerancias presidenciales de por medio

Las renuncias de los empresarios Henry Day y José Chlimpler al directorio de FORSUR – al que podría agregarse PPK – revelan que la estrategia gubernamental sobre la entidad que se encargará de la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto va a tener que ser seriamente ajustada.

Sin duda, el compromiso de la empresa privada es importante para la reconstrucción. Y claro, se requiere de personas a tiempo completo para ello, cuestión que habría alejado a los renunciantes Day y Chilimper. Pero también, en voz baja, se cuestionó que estas personas tuvieran carácter de funcionarios públicos. Desde este espacio hemos estado de acuerdo con que se les de dicho carácter, dada la responsabilidad que asumen ante el país por el manejo de dinero importante para una tarea que requiere de mecanismos de transparencia. Por tanto, una solución que contemple la eliminación de responsabilidades por este dinero es la menos óptima, tanto para la imagen de las personas que participen como para la necesaria fiscalización al empleo de estos recursos.

Sin embargo, el Presidente de la República ha vuelto a hacer gala de su intolerancia. Aunque las preguntas eran sobre el alejamiento de los dos empresarios antes mencionados, Alan aprovechó en defender al cuestionado Julio Favre con frases como estas:

“Ahora sale en periódicos que (Favre) jugaba fútbol con la cabeza de los detenidos”.

“Los hombres de Estado tienen que ser como las estatuas y mantenerse firmes, aunque pasen pajarracos y les defequen en la cabeza”.

“Muy bien que renuncien y todos los que vean que su honor está siendo mancillado por los perros que renuncien. Me parece justificado y claro”.

Parece que el Presidente de la República no ha entendido dos cosas. La primera, es que todos los funcionarios públicos están sujetos a críticas y cuestionamientos, incluso aquellos que pudieran parecer más desdeñables. La segunda, es que a Favre no se le cuestiona por un capricho, sino porque en la granja que prestó para una base militar se cometieron violaciones a los derechos humanos.

Todos queremos que la reconstrucción vaya bien. Pero, para ello, deben estar las personas indicadas, escuchar pacientemente las críticas y comprometer a personas que tengan la disposición y el tiempo necesarios para emprender una tarea que el país agradecerá.

MAS SOBRE EL TEMA:
Menos Canas: Réplica en FORSUR

ALVA CASTRO DEBE IRSE

Ayer Luis Alva Castro afrontó una interpelación dura y que podría costarle el puesto. Independientemente de las disquisiciones legales sobre la procedencia de la moción presentada – cuestión que puede subsanarse con la presentación de otra que la reemplace – lo cierto es que el destino del Ministro depende de Unidad Nacional y del Fujimorismo, que en estos días tomarán una decisión final sobre una gestión sumamente cuestionada.

A mi modo de ver, no hay riesgo de desestabilización del régimen por la salida de Alva Castro, como lo han mencionado Antero Flores – Araoz y César Zumaeta. Por el contrario, el gobierno debería dar las gracias a la oposición por librarlo de un ministro que ha dado grandes muestras de incompetencia.

El caso Patrulleros II olía mal desde el inicio. Desde una empresa vinculada con el tráfico de mercenarios a Iraq, pasando por la sobrevaloración de los vehículos, la mala calidad de los mismos, los talleres de barrio donde se repararían, hasta llegar al extremo leguleyo para anular la operación – lo que permitió decir a Alva Castro que no se había pagado ni un solo sol – son un cúmulo de evidencias que ponen de relieve la poca capacidad del Ministro para: 1) Ordenar y reformar un sector que necesita cambios a gritos, 2) dejar bien parado al Presidente que lo respalda y 3) hacer una compra bien luego del desastre que supuso la primera adquisición de patrulleros.

Y en lo que se refiere a la cuestionada compra de pertrechos policiales, Alva Castro tuvo la caradura de mentir ayer. Según ANDINA:

Además, dijo que las bombas lacrimógenas eran obsoletas al haber expirado en 1999.

Recordó que la última vez que se compró dicho material fue en 1994 y en cuyo contrato se establecía un periodo de vida de 5 años

Dos reportajes periodísticos lo desmienten. Cuando Correo investigó una compra de bombas lacrimógenas otorgada a quien vendió estos pertrechos robados a la Policía, se dijo lo siguiente:

En este caso -y de acuerdo a la Inspectoría General de la PNP- Renato Díaz Costa ingresó a los almacenes de la Dirección de Operaciones Especiales (Diroes) de la PNP la cantidad de 1,095 bombas lacrimógenas y 516 cartuchos de salva en presunto mal estado y sin la garantías necesarias para una correcta y segura utilización.

Este material de guerra, curiosamente, había sido adquirido en el 2000 y para repeler la Marcha de los Cuatro Suyos.

Y lo mismo dijo Marco Antonio Vásquez de La Ventana Indiscreta sobre una compra sobrevalorada de gases lacrimógenos en 2005 (osea, que el problema es añejo):

El seis de mayo de este año, la Policía Nacional del Perú convocó la licitación número 001-2005-DIRECFIN /PNP con el objeto de adquirir granadas y cartuchos lacrimógenos. Según datos de la División de Municiones y Armamento, la última compra a gran escala de material lacrimógeno se realizó en el 2000. La venta de las bases este año, empezó el 6 de mayo.

Para mentir y comer pescado, hay que tener cuidado. Puede costar un puesto de Ministro.

OTRA DE JUAN LUIS

Vaya que ha causado impacto nuestro post de hoy sobre la defensa que hacía el Cardenal Juan Luis Cipriani del proceso electoral del 2000, que explica porque hoy reclama que no se haga tantas olas con el juicio a Fujimori.

Muchas veces los lectores son los principales colaboradores de este blog. El primer plato de hoy lo puse yo. El siguiente, es cortesía de un habitual lector de DTP, quien me ha enviado esta nota de Expreso, correspondiente al sábado 12 de febrero de 2000. Otra más donde el Arzobispo de Lima avala el fraudulento proceso electoral.

Una evidencia de que esto no fue una declaración aislada, sino parte de una concordancia con el régimen más corrupto de la historia peruana.

Mañana: una historia de porque se puede afirmar que hubo fraude en el 2000. ¡No se lo pierda!

EL CARDENAL Y LAS COINCIDENCIAS

O porque Juan Luis Cipriani habla de “no polarizar” el país

El fin de semana, luego de la llegada del hoy presidiario Alberto Fujimori, el Cardenal Juan Luis Cipriani se mandó con unas declaraciones que nos hicieron recordar su cercanía con el huesped del Fundo Barbadillo. Habló de un “país polarizado y dividido” o a “dejar de lado los odios y las venganzas”. Más que un pastor de almas, Monseñor parecía César Nagasaki.

Pero quizás, más que a Fujimori, el prelado procuraba defender algo más: la amnesia de los peruanos sobre su trayectoria.

Un episodio poco conocido de la trayectoria del Arzobispo de Lima tiene que ver con el proceso electoral del 2000. Ya saben, el más inmundo desde 1950, cuando Odría se hizo elegir como candidato único. Las firmas falsas de Perú 2000, el cierre de los medios de comunicación a la oposición, el uso de recursos del Estado, el uso de cabinas de Internet para modificar los resultados de la primera vuelta, etc. Todo esto había sido denunciado por los candidatos de la oposición y puesto en evidencia por organizaciones no gubernamentales que vinieron como observadoras a este proceso. Cabe destacar la labor que cumplieron el National Democratic Institute y The Carter Center, a las que claro, los seguidores del Chino les decían de todo.

Claro, eso podía esperarse de Francisco Tudela, Fernando de Trazegnies o Martha Chávez, pero, ¿de un prelado de la Iglesia Católica? Ver para creer, como diría Santo Tomás.

Esta nota hecha a Cipriani corresponde a la edición del sábado 18 de marzo de 2000, en Expreso, controlado en ese entonces por Eduardo Calmell del Solar y alquilado por Montesinos. Entre las cosas que dice el Cardenal, estas son las frases más resaltantes:

“Esas ONG, que están a punto de perder la credibilidad, vienen a fabricar un carnaval”.
“Todo hombre, también los obispos, tiene amor a su patria. Yo, con la soberanía de mi patria y como peruano, le pido a Estados Unidos sus inversiones y su dinero, pero no estoy de acuerdo que esas instituciones – no el gobierno norteamericano – pretendan marcar un ritmo de vida e imponérselo al resto del mundo”
.

Cabe recordar que, por esa misma época, Fernando de Trazegnies, canciller de la dictadura, hablaba del relativismo cultural como justificación para los atentados contra la democracia y los derechos humanos cometidos por el fujimorato. Palabras más o menos que las proferidas por el Cardenal.

Pero Cipriani no solo coincidía con de Trazegnies. Días más tarde, alguien iría un poco más allá:

El mismísimo Chino, según registraba Expreso el lunes 3 de abril de 2000, decía que “Organismos no gubernamentales vienen del exterior para coordinar con organismos peruanos y luego pretenden decir que el proceso electoral es fraudulento”.

6 días más tarde, empezaba la última parte de la resistencia.

APRA VS. FUJIMORISMO: ¿HAY PELEA?

Hasta hace algunas horas, el común de los peruanos podría afirmar que el fujimorismo y el APRA estarían en curso de colisión durante las próximas semanas. Luego de que Alan llamara “enemigo político caido” al Chino y aclarara que las condiciones carcelarias no dependen de él, sino del Poder Judicial y del INPE, su “heredera” dijo que a su padre el gobierno lo estaba matando de a pocos con el régimen carcelario.

(Dicho sea de paso, la celda de Fujimori es más grande que mi cuarto y el patio que tiene es más grande que el de mi Tercer Piso)

A este clima de cierta confrontación se sumaban los insistentes rumores de que el fujimorismo apoyará la censura a Alva Castro y los ataques al Ministro de Economía en el diario de la mafia, con lo que muchos se aventuraron a decir que todo vínculo entre gobierno y partidarios del presidiario estaba roto.

Sin embargo, hoy ambas partes han enfriado las aguas. Alan ha dicho que se cumple la ley y que, en todo caso, se pueden mejorar las condiciones de carcelería de Fujimori (¿cómo, mandandolo al Swissotel?) y Santiago Fujimori ha mencionado que seguirán trabajando de la misma manera en el Congreso, es decir, apoyando al gobierno.

¿Esquizofrenia? No del todo. Las razones son más lógicas como apunta Martín Tanaka:
El problema con estas miradas es que parten de un supuesto débil: que el Apra y el fujimorismo tienen intereses divergentes, y que sus coincidencias solo pueden ser fruto de una transacción. Así, si uno no cumple, el otro se va a molestar, por lo que hay que buscar nuevos aliados. Yo encuentro más razonable partir de que las coincidencias son resultado de que comparten un mismo modelo de gobernabilidad conservadora, ciertas visiones del país y ciertos reflejos políticos; en cuanto a sus intereses inmediatos, a veces convergen, a veces no.

Y eso es lo que viene ocurriendo. El fujimorismo presiona al jefe del INPE y puede ser capaz de censurar a Alva Castro, pero no dejará de votar en leyes importantes a favor del gobierno en materia económica y podrán seguir coincidiendo en críticas en sectores que ambos detestan – por ejemplo, las ong’s de derechos humanos – con lo que las cosas se vuelven algo más matizadas.

De hecho, también habría que tener en cuenta las contradicciones y peleas dentro del Fujimorismo. Si bien Martha Chávez puede admitir tácitamente la autoría de los ataques al Ojo que Llora, no está muy de acuerdo con la actual dirigencia fujimorista. Rolando Souza podrá despacharse contra los familiares de las víctimas de La Cantuta, pero posa con Carlos Raffo solo para la foto. Y Renzo Reggiardo puede darse el lujo de admitir que la extradición ha sido un duro golpe. Conclusión: diferencia de opiniones, cuchillos y celos que hacen aparecer más contradicciones.

En suma, tenemos circo para algunos días más.

MAS SOBRE EL TEMA:
Blogiarquía: Y después de la extradición, ¿que viene?
Menos Canas: Congreso tomado: divorcio y reordenamiento

CONSTRUCCIONES EN PELIGRO

Nueva norma sobre edificaciones publicada hoy pondría en peligro a miles de peruanos.

El día de hoy ha sido publicada en El Peruano la Ley de Regulación de Habilitaciones Urbanas y Edificaciones, que fuera promulgada ayer por el Presidente de la República. La norma supone un severo relajamiento de las normas de construcción y, en tiempos post-7.9, esto es una gran irresponsabilidad.

Vayamos por partes. La norma en cuestión establece una modalidad de aprobación de licencias de habilitación – dentro de las 4 que contempla – que deja fuera de control a las edificaciones más comunes en el Perú. Así, viviendas unifamiliares de hasta 120 metros cuadrados construidos, una ampliación de una vivienda hasta tener un área de 200 metros cuadrados construidos o la demolíción de edificaciones que no sean Patrimonio Cultural podrán hacerse con una simple aprobación automática que se obtiene con un pago y la presentación de un Formulario Único ante la Municipalidad. Ni siquiera se requieren de los planos de la obra. Lo mismo, aunque con algunos requisitos adicionales, ocurre con la edificación de edificios de 5 pisos con 3,000 metros cuadrados (es decir, el edificio donde vivo, que se construyó cumpliendo todos los parámetros, podría ser edificado con una simple autorización municipal automática).

El Presidente de la República, que ha llevado el tema de la simplificación administrativa hasta el extremo, se ha jactado de esta nueva criatura, con paternidad congresal:

“Esta ley permitirá un gran avance en la velocidad para la aprobación de las autorizaciones de construcción y edificación por las municipalidades del país. Creo que es una noticia importantísima que va a multiplicar la capacidad constructiva de nuestro país; quienes construyen sus viviendas saben lo trascendental e importante que es para todos los peruanos esta ley, porque establece el fin de las demoras que sufren todos aquellos que quieren construir algo”, destacó el Jefe de Estado Doctor Alan García.

Sin embargo, las críticas han sido vastas. El Decano del Colegio de Ingenieros Javier Piqué del Pozo ha señalado que la norma tiene como error central la supresión de la revisión técnica de los proyectos en obras que son comunes en el Perú. Lo mismo ha señalado Adolfo Córdova Valdivia, Decano de la Maestría en Vivienda de la UNI. En el Portal del Colegio de Arquitectos del Peru, hay un foro donde la mayor parte de los participantes pone objecciones a la norma. Y a raiz del terremoto, la sección Lima del Colegio de Arquitectos señaló claramente que, dados los efectos del sismo, la norma no podía ser tan laxa en los controles, cuestión que repitieron en el programa de Hildebrandt del 30 de agosto pasado.

Sin duda, esta es de las peores tonterías hechas por el gobierno en relación con el terremoto. Pero, a diferencia del Pisco 7.9, esto puede traernos más de una muerte y la consagración de la informalidad en la construcción.

EL JUICIO DE LA HISTORIA

Santiago Pedraglio y Augusto Alvarez Rodrich han buscado centrar el debate sobre la extradición de Fujimori en lo que para ellos es un punto fundamental: que el juicio a Alberto Fujimori no se politice y que la agenda política no dependa de lo que ocurra allí. Sin duda, coincido con ambos en la necesidad de que el circo no prime y que no se oculte lo que pasa con Alan García y con su gobierno.

De hecho, esta estrategia de politización parece ser la que ha manejado el Fujimorismo para seguir con el cuento de la “persecusión política” y la victimización del hoy reo.

Sin embargo, a raíz de varias cosas que he leido y visto este fin de semana, quizás una pregunta quede flotando: ¿Cuál es el juicio histórico que debe hacerse sobre el Fujimorismo y lo que fue dicha época para el país? Y es una pregunta que quizás podamos comenzar a responder ahora, tomando en cuenta algunos elementos que permitan enmarcar el debate y que han aparecido.

1. Los procesos judiciales y su relación con la historia. Sin duda, los procesos judiciales son necesarios para el esclarecimiento de la verdad, pero tienen como mira central el establecimiento de responsabilidades penales y una sanción de por medio. Hannah Arendt hace referencia a estos límites en Eichmann en Jerusalén. Mientras que los fiscales y representantes oficiales del Estado de Israel intentaban, a través del proceso judicial, buscar una respuesta a lo que fue el Holocausto. Los jueces, con criterio, llevaron el asunto donde era importante desde el punto de vista jurídico: ¿era Adolf Eichmann responsable de los crímenes de los que se le imputaba? Ello nos da una idea de en que terreno se disputa la memoria: en la opinión pública y académica.

2. Las batallas por la memoria: Carlos Iván Degregori nos ha recordado hoy que la llegada de Fujimori constituye un momento para “luchar en el presente por darle a nuestro pasado un sentido que prefigure nuestro futuro, el perfil de país que queremos para las generaciones venideras”. Y menciona la batalla por la memoria central: ¿era el autoritarismo y las violaciones a los derechos humanos necesarias para la pacificación? Los partidarios de Fujimori responderán que si y sus contendientes señalan claramente que no. Pero lo mismo podríamos inquirirnos respecto de otros tópicos: la instauración del modelo liberal de mercado como sentido más o menos común ¿fue por o a pesar de Fujimori? ¿Fujimori y su autoritarismo no terminaron siendo un costo mayor para la reforma liberal económica? O la paz con Ecuador – quizás el único logro que le reconozco a Fujimori – ¿fue producto de una buena negociación o de una derrota militar?

3. La culpa colectiva: Tanto Jaime Bayly, Jesús Cossío, Mario Saldaña y César Hildebrandt han coincidido en que es necesario mirar más allá de Fujimori y Montesinos y preguntarnos sobre la responsbailidad que a diversos sectores, personas e incluso a nosotros mismos nos cabe en esta tragedia que fueron los noventa. Es decir, ver un panorama más complejo que un simple traslado de responsabilidades a dos personas que, en efecto, las tienen, pero en el que muchos hicieron su parte para que el guión de la dictadura se cumpliera, sea por acción o por omisión.

4. La resignificación de símbolos: Finalmente, a raíz del vandálico atentado contra El Ojo que Llora, tanto Hans Ruhr como Roberto Bustamante se preguntan: ¿qué hacer con los símbolos pensados para recordar los acontecimientos de los noventa y más allá? ¿Cómo recordar y qué recordar?

Preguntas que los historiadores, los científicos sociales y todo el país podría comenzar a hacerse, de manera paralela al avance de los procesos judiciales.

DAÑAN “EL OJO QUE LLORA”

Iba a postear algo sobre el triunfo de hoy en la Copa Davis, pero llegando a la casa me encuentro con una de esas cosas que nos hacen ver que la intolerancia sigue vivita y coleando en el Perú. Vía El Comercio:

Un grupo de doce personas llegó hasta el monumento ‘El ojo que llora’, en honor a las personas víctimas de la violencia interna, ubicado en el perímetro del Campo de Marte, distrito de Jesús María, y causó serios destrozos en su estructura, informaron medios locales.

En comunicación con la radioemisora CPN, el policía municipal, Pablo Quintana Gamboa, quien resultó herido por la turba, refirió que este grupo, conformada por cerca de doce personas, entre hombres y mujeres, le amenazaron con un arma de fuego y lo redujeron encadenándolo y haciendo que se arrodille.

Los desadaptados, manifestó el policía municipal, procedieron con combas a romper la piedra de la pileta principal y todas las piedras que están puestas alrededor, las cuales llevan inscritos los nombres de personas desaparecidas.

Además, Quintana Gamboa, señaló que los agresores no tenían rasgos de ser militares y que estos echaron pintura color naranja sobre la estructura de la obra, pero sin emitir ningún tipo de arengas. Finalmente, aseveró que la Policía llegó hasta el lugar y el monumento se encuentra con acceso restringido.

La pintura naranja revelaría, a mi modo de ver, la autoría del ataque. Con lo mismo coincide Marco Sifuentes y añade en su blog:

Se busca crear la sensación de un país violentamente polarizado y, de paso, poner en aprietos al régimen. Si no reprime a estos grupúsculos, el gobierno será acusado de aliarse con el fujimorismo. Si los reprime, saltarán las acusaciones de “persecusión política”. Cuidado.

Lo cierto es que, a pesar de incidentes aislados, el país no se ha polarizado por una extradición que, a decir verdad, querían la mayoría de peruanos. Fujimori parece haber dejado de ser un elemento importante en la política peruana – hipótesis que comencé a deslizar ayer – pero parece que sus partidarios más fanatizados no lo entienden así. Es una lástima que un grupo de peruanos siga pensando que mediocres logros económicos y la atribución de una victoria que no fue suya son más importantes que la vida de peruanos que fueron víctimas de una dictadura corrupta.

Ojalá la intolerancia no sea la que prime en los próximos días.

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